Hola bienvenidos a esta nueva historia jojojo ok no jejejeje :3

FANTOBER

Recordándoles que los personajes no me pertenecen, son parte del fabuloso mundo de MDZS, HOB, SVSSS y su querida madre, ósea la autora es MXTX.

La verdad no me acuerdo de donde tome la imagen de las palabras del mes. Pero la encontré con el #Cultivatober2020 y #MXTXLATAM.

DÍA: 11

Palabra: Hilo Rojo

Personajes: Xie Lian y Hua Cheng

Sin más por el momento los dejo leer.

11. Hilo Rojo

Sentía su cuerpo arder, esas manos de largos dedos, recorrer su piel suavemente cual delicada obra se tratara, suspiraba bajo, dejándose tratar, enlazando sus manos apresando con sus piernas.

Xie Lian despertó desconcertado, apenas tenía unos días que se había separado de Hua Cheng y ya sentía que todo su ser lo extrañaba, se levantó con dificultad, sintiendo un escalofrio recorrer su cuerpo y un pequeño problema.

-Vamos, no es el momento Xie, debemos acabar con un demonio- se auto recrimino, recordando porque a veces extrañaba su cultivación de abstinencia.

Con mucha dificultad, aprovecho el momento y se puso a meditar, ya se las cobraría a Hua Cheng cuando volviera. Al paso de mucho tiempo y de mucho trabajo, pues lo que su esposo hacia no era algo que lo dejara concentrarse con facilidad, mucho menos a él extrañándolo en un lugar lejano y sabe el destino donde este.

A su alrededor apenas y unos pocos rayos de luces cruzaban, de algo estaba seguro, estaba en una cueva, el punto era saber dónde, porque en el desierto no se siente tanta frescura y aroma a bosque.

Siguió caminando por el pasillo que se creaba, a cada paso que daba sentía el piso crujir. Sin darle mucha importancia siguió caminando, algo preocupado, al comenzar a sentir más calor, menos aire y que en lugar de salir entraba más a la cueva.

Se detuvo un momento, notando que el camino que estaba siguiendo ya no estaba, todo lo contrario, el camino lo guiaba a que siguiera caminando de frente. La situación le parecía un dejavu, pero menos caluroso, en el monte Tongu al menos estaba fresco. Recordando esa cueva y las maravillas que su esposo podia crear con sus manos, miro su dedo, encontrándose con aquel hilo rojo, sonriendo para sí, decidido a continuar y terminar con su trabajo, deseaba tanto volver a casa y estar entre los brazos de Hua Cheng y ser mimado un poco, amaba esas atenciones aunque no lo dijera en voz alta.

Apretó su puño y siguió el camino. El demonio era de bajo nivel, pero de los que eran problemáticos y colocaban varios cientos de trampas y conjuros. Extermino al demonio, pero no podía salir de donde estaba, una densa selva lo rodeaba, le recordaba la vez que termino con Hua Chaeng joven en la caverna cuando fue drogado. Se sonrojo ante el recuerdo, de alguna manera ahora le parece vergonzoso.

Sacudió sus pensamientos, primero debía salir de ahí, saber dónde estaba y en la manera de regresar a casa, el templo Puji no se limpia solo. Respiro profundo, notando que no sabía cuantos días habían pasado, él le calculaba que no más de tres días, pero en su cuerpo había indicios de que llevaba mucho, mucho mas tiempo. Se encontró con pequeñas costras de suciedad.

-Pero ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Ha sido mucho lo que he estado fuera de casa?- se alertó, sintiendo una extraña opresión en el pecho, llevo su mano sintiendo el anillo que le habían dado. –San Lang, San Lang…- comenzó a llamar cuan mantra, preocupado de lo que haya pasado. Sintió una extraña calidez provenir del objeto y marcar el lazo que lo une. El hilo rojo brillo con intensidad, sacando a Xie de sus pensamientos viendo como una gran explosión se abría paso hasta donde estaba.

-Gege!- grito una sombra que rápidamente se acercó a él para tomarlo entre sus brazos. Un acto cálido y protector. Xie sin más se dejó hacer, permitiendo que unas lágrimas rodaran por su rostro.

-San Lang, estaba preocupado, temí lo peor, no poder volver a verte, no volver a casa- lo abrazó escondiendo su rostro en el pecho de su protector.

Hue Cheng, apretó más su abrazo, con el ceño fruncido de enojo- No gege, no pienses eso- deslizo su mano hasta la mano de Xie, levantándola con cuidado, se separó para poder besar los nudillos- Recuerda, mientras este hilo nos una, jamás nos separaremos, y siempre que me llames yo apareceré ante ti sin importar nada, solo debes llamarme- tranquilizo, mostrando su rostro apacible y esa sonrisa que tanto enamora y tranquiliza al dios.

Xie sonrió ante esas palabras, asintiendo, sonriendo como siempre, abrazando a su amado, se dejó mimar, en el camino a casa, tomando un baño en conjunto, que lo vistiera, lo alimentara, lo arropara, se dejó mimar. Apunto de dormir en la comodidad de su cuarto y con su amado aun lado, se dejó llevar con la pasión que y el amor que sentía.

Aun entre las sabanas y los besos, jamás soltó la mano que tenía aquella promesa.

"Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo rojo se puede estirar, contraer o enredar, pero nunca romper".

Sumiré Crazzy Murasaki

N.T. Dedicado especialmente para mi bella hermana, que es mi Hua Cheng, mi Xie Lian, mi Qi Rong, con mucho cariño para ti que estas para mí sin importar tiempo o distancia te quiero hermana.

Gracias por leer espero les haya agrado, jejeje y de antemano me disculpo por las faltas de ortografía y de redacción (si es que por ahí hay alguna, porque no me dio tiempo de buscar a mi beta :'3)

P.D. Acepto quejas sugerencias, comentarios, vacío existencial, sonido del silencio ok no ese no pero si acepto RW.