No lucro con esta historia en lo más mínimo, todos los derechos corresponden a Jk con los personajes de Harry Potter y a Rick Riordan con los personajes de Percy Jackson, todos los demás personajes no conocidos y la trama de la historia es de mi creación y no autorizo a nadie a subirlo o traducirlo sin mi permiso; yo misma he subido esta historia en otras plataformas con el seudónimo de Jen_ciel y Tikary01 solamente en otras 3 plataformas, si llegan a verlos con otro nombre les agradecería poder avisarme, gracias y sin más que decirles que disfruten de la lectura. n.n


Renace Tom Riddle

Solo faltaba un día para encontrarse de nuevo con Voldemort y el mismo tiempo para que recuperara su cuerpo, el ritual seria relativamente sencillo o bueno al menos para Harry la verdadera prueba la pasaría Voldemort.

Una vez que Harry llego a la Mansión con Remus Lupin y la manada de lobos, le ordenó a sus elfos domésticos acomodar las pertenencias del licántropo en una de las habitaciones concretamente en la que estaba frente a su padrino, además tenían que construir un refugio para los lobos en la parte trasera de la propiedad con todas las comodidades que necesitaran.

-Bueno Sirius, Remus mientras los elfos se encargan de eso yo voy a ver cómo va la poción, nos vemos más tarde –les dijo Harry para después dirigirse al laboratorio de pociones de la Mansión.

-De que poción habla Harry, Sirius –le pregunto confundido el licántropo.

-Recuerda que Harry le prometió a Voldemort ayudarle a recuperar su cuerpo, la poción que está haciendo es para ese fin la ha creado con la ayuda de la piedra filosofal.

-Oh vaya y sabes cómo es exactamente.

-La verdad es que no, según me dijo la receta la encontró en un viejo libro de la biblioteca de la Mansión pero esta codificado para que solo los descendientes de la familia Potter lo puedan leer así que me dijo que le disculpara pero no me podía decir como la hizo por respeto al secreto de sus ancestros.

-Entiendo, lo cierto es que los Potter son una de las familias más antiguas es lógico que resguarden sus conocimientos lo que me hace preguntarme por qué James siempre demostraba desprecio por el conocimiento de su familia.

-No tengo idea, en fin Remus si me disculpas necesito un baño.

-Si en definitiva lo necesitas –se burló Remus arrugando la nariz, después de todo su olfato era muy sensible.

-Muy graciosito, y eso que no me oliste cuando recién salí de Azkaban –Sirius se estremeció al recordar la estancia en la prisión de los magos.

-Lo siento Sirius.

-No te preocupes Remus, pero bueno porque no me acompañas así hablamos más sobre que ha sido de tu vida en estos años.

-Hablar atravesó de una puerta ¿eh? –le dijo sonriente el hombre lobo.

-Como en nuestros tiempos en Hogwarts.

En cuanto a Harry, el solo esperaba que Voldemort tuviera las agallas para hacer lo necesario el mayor sacrificio seria suyo, la poción a pesar de ser una receta ancestral era fácil de preparar ridículamente fácil de hecho; la complejidad estaba en conseguir los ingredientes.

-Bueno ya casi esta la poción solo dejarla hervir hasta mañana y está listo –hablaba consigo mismo el viajero del tiempo. –agregue todo lo necesario, la sangre de unicornio otorgada voluntariamente, díctamo, flores de acónito y la piedra filosofal; ya con esto el cuerpo de Voldemort debería sanar el resto quedara en sus manos. Bueno me voy a dar un baño y una buena cena y mañana a buscar a Voldemort.

Después de que Harry y Sirius terminaran de bañarse, cenaron y Harry se disculpó de no poder acompañarlos el resto de la noche pero debía estar fresco para el ritual de mañana así que se fue a dormir mientras los adultos se quedaban en la sala hablando, recordando y llorando por el pasado, un pasado que nunca podrían recuperar debido a la traición de James y Peter.

A la mañana siguiente durante el desayuno Harry les recordó a los adultos que hoy sería el día en que Voldemort llegaría a la Mansión.

-Ya hoy Harry –le pregunto Sirius.

-Si padrino recuerda que duramos 4 días en la búsqueda de Remus así que si hoy ya debo encontrarme con él, me estará esperando en el Caldero Chorreante.

-Harry sé que él te dio su palabra de no traicionarte pero no quiero que vayas solo, déjame acompañarte.

-Lo siento Sirius pero no es posible no sabemos quién puede estar observando pero no te preocupes no iré solo, Ishtar me acompañara y el no permitiría que me hicieran ningún daño.

-¿Ishtar? ¿Harry de quien hablas? –le pregunto Remus.

-O es cierto Remus no los he presentado es que ayer estaba cansado, déjame ya te presento –en ese momento Ishtar el kneazle y Relliny el águila arpía entraron en el comedor.

-Él es Ishtar, es un kneazle y ella es Relliny ambos son mis familiares –les presento Harry sonriendo.

-Dos familiares impresionante Harry –exclamo asombrado el castaño.

-Tiene otro familiar Remus un Abraxan –al ver la cara de incredulidad del otro le dijo. –si lo se nuestro ahijado es increíble.

-Exageras padrino.

Las adultos solo negaron con la cabeza, Harry en verdad no era consciente de su poder solo esperaban que conforme creciera lo entendiera y lo lograse controlar.

-Y dime Harry, ya Ishtar se puede transformar –le pregunto Remus.

-No todavía no Remus pero no debe faltar mucho en este mes es que cumple el año así que en cualquier momento se transformara.

-Seguro será una trasformación impresionante, ya impone con su apariencia pasiva no me imagino como se verá con su apariencia guerrera.

-Si lo se Sirius ya estoy deseando verlo y por supuesto el también quiere saber su forma.

-Eso ni lo dudes Harry ya deseo que mi magia madure para poder protegerte como se debe –le dijo Ishtar mentalmente a su amigo.

-Serás impresionante Ishtar solo espero que no uses tu forma para andar asustando a todo aquel que me caiga mal.

-Ya veremos Harry, ya veremos –le respondió enigmáticamente el kneazle.

-Bueno yo les dejo que entre más pronto vaya por Voldemort mejor, Sirius podrías presentarle a Abiash y Fluffy a Remus por favor.

-Claro Harry yo me encargo.

-A por cierto ahora la manada de Nazak vive también en los terrenos de la Mansión así que no se asusten y sobre todo no se acerquen demasiado, ya que tienen 4 cachorros y ya saben lo protectores que pueden ser los lobos.

-No hay problema Harry tendremos cuidado y tú también cuídate.

-Si lo tendré, bueno Ishtar hora de irnos.

Harry se levantó de la mesa y se dirigió camino a la chimenea con el kneazle entre los brazos. –Caldero Chorreante –grito la dirección lanzando los polvos Flu.

El Caldero Chorreante estaba como siempre, los usuales ocupantes y la misma lúgubre luz; en cuanto llego por la chimenea Ishtar se colocó en el hombro derecho de Harry mientras el mago buscaba con la mirada a su antiguo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Le localizo en una mesa cerca de la puerta que daba al Callejón Diagon así que con disimulo Harry se encamino a la parte trasera como si fuera a ir al Callejón, en cuanto llego a la mesa de Quirrell se detuvo. -¡Oh! Hola profesor Quirrell que sorpresa encontrarle aquí.

-S-se-señor Po-po-potter ya no soy s-ss-su profesor.

-¿Vaya renuncio al puesto? –pregunto el niño fingiendo sorpresa dado que los chismosos habían comenzado a acercarse para ver al niño que vivió.

-S-s-si se-se-ñor me dedicare a mí-mi-mis investigaciones.

-Cuanto lamento escuchar eso señor –en eso llego Tom el dueño del local.

-Señor Potter que gusto verlo por aquí, en que puedo ayudarlo.

-Buenos días señor Tom solo venia de paso debo comprar algunas cosas en el Callejón y como vi al señor Quirrell me detuve a saludar.

-Oh ya veo y que es lo que vas a comprar puede que necesites ayuda.

-Se lo agradezco señor, pero no es necesario solo necesito comprar algo de alimento para Ishtar –le dijo Harry algo molesto por tanta intromisión mientras acariciaba al kneazle en su hombro.

-Oh ya veo mi muchacho si necesitas algo ya sabes que puedes contar conmigo.

-Si gracias señor –le respondió Harry con una sonrisa tensa. –bueno señor Quirrell espero que le vaya bien en sus investigaciones, con su permiso me retiro.

-Gra-gra-gracias se-s-señor Po-potter que le vaya bi-bi-bien.

Después de despedirse Harry entro en el Callejón Diagon y se dirigió a la tienda de mascotas, esperando que Quirrell fuera lo suficientemente inteligente para buscarle ahí.

-Sabes algo Ishtar, esa manera de llamarme de Tom me recordó demasiado a Dumbledore le conto Harry mentalmente a su familiar.

-Crees que Dumbledore le haya pedido que te vigile.

-No me sorprendería, debe pensar que me volveré un segundo Voldemort… aunque claro es cierto jajajajajaja

-¡Oh! Harry en definitiva que nadie se espera que tú seas capaz de todo lo que tienes planeado pero lo importante es saber si nos están siguiendo.

-No, seguirnos no pero en definitiva que Tom llamara a Dumbledore para decirle que me vio, el director siempre ha gustado de manipular a todo aquel que quiere pero conmigo lo tendrá difícil puede que se entere en algún momento de alguna cosa pero ahorita dudo mucho que tenga idea de mis planes.

-Eso es cierto después de todo el piensa que eres un niño inocente que solo busca terminar sus estudios y nadie aparte de Voldemort sabe que vienes del futuro.

-Y nadie más lo sabrá, salvo quizá mi pareja destina eso claro si llego a encontrarle.

-No desesperes Harry, recuerda que la señora Elenya te dijo que no debes perder la esperanza.

-Lo sé, lo se… es solo que aun ciertas cosas me parecen un sueño.

Para ese momento ya habían llegado a la tienda de mascotas, y por cualquier cosa decidieron entrar y comprar algo de alimento.

-Buenos días señor Potter en que le puedo ayudar hoy –le pregunto el mismo dependiente que le había vendido a Ishtar y Relliny.

-Buenos días venia por algunas golosinas para Ishtar y Relliny por favor.

-Por supuesto, justo la semana pasada me llegaron unas nuevas golosinas para mascotas carnívoras, son hechas con carne en conserva –le explicaba mientras se dirigía a una vitrina con diferentes golosinas. –tengo de sabor a cerdo, res, salmón, cordero, venado, conejo, trucha y pollo; de cual le gustaría llevar.

-Bueno mmm no se la verdad –Harry se quedó pensativo mirando con verdadera curiosidad las golosinas. –dime tu Ishtar cuales quieres.

-Todas –le respondío el kneazle mentalmente.

Riendo Harry le dijo al dependiente –deme 5 de cada uno, al parecer quiere todas y la verdad es que Relliny me va a decir lo mismo

-Muy bien –le dijo el hombre riendo ligeramente también. –me alegro ver que se lleva también con el kneazle.

-Si él y Relliny son grandes amigos –le dijo mientras acariciaba al animal en la cabeza. –yo solo espero que con 5 de cada uno sea suficiente.

-Me parece que al final no pero creo que con esto ellos decidieran sus preferidos y ya con eso le quedara más fácil comprarles.

-Si supongo que si, dígame hacen envíos de estas golosinas también vía lechuza.

-Claro señor Potter –le respondió el dependiente mientras guardaba las golosinas en una bolsa de papel. –aquí le pongo un pergamino con la dirección de lechuza que debe usar para pedir las golosinas, solo deberá pagar 1 sickles extra por el envió y si son muchas golosinas tendríamos que usar varias lechuzas pero igual seria 1 sickles por lechuza.

-Me parece bien señor, ¿Cuánto le debo por esto? –le pregunto Harry mientras sujetaba la bolsa de la compra.

-Son 40 bolsitas de golosinas, cada bolsita cuesta 3 galeones entonces sería un total de 120 galeones señor Potter.

-Bien aquí tiene –le dijo Harry contando el dinero. –espero que estos les dure al menos todo el verano Ishtar.

-Sinceramente Harry dudo que nos lleguen a la otra semana –le respondió el kneazle mentalmente.

-Eso sí que no Ishtar, no voy a dejar que se engorden así que les voy a racionar las golosinas porque eso son golosinas no comida para toda hora.

Ishtar soltó un bufido molesto y no se dignó a responderle ocasionando que el dependiente riera por lo bajo, en ese momento Quirrell entro en la tienda.

-Bu-bu-buenos días señor me podría decir s-s-s-si aquí venden ser-sse-serpientes de ja-ja-jardín.

-Buenos días señor, una serpiente de jardín para que la necesita.

-Te-te-tengo u-u-un hu-huerto y no qui-qui-quiero que las alima-ma-mañas lo dañen.

-A ya entiendo, si supongo que una serpiente sería buena idea, pero me temo que no tengo ninguna debido a que las serpientes son mal vistas no tengo ninguna ni siquiera una inofensiva como las de jardín, pero creo que si va a una tienda muggle si las puede conseguir.

-¡Oh! Ya-ya veo gra-gracias por la su-sugerencia, buenos di-di-ias.

-Bueno yo me voy ya, cualquier cosa yo le aviso por lechuza de las golosinas señor pero no creo que sea tan pronto no les consentiré tanto.

-De acuerdo señor Potter que le vaya bien.

Harry al salir de la tienda espero disimuladamente a Quirrell mientras miraba el escaparate de la tienda de al lado, en cuanto salió el hombre con una mirada le indico que le siguiera. Camino unas decenas de metros hasta que entro en un pequeño callejón trasero de una tienda ahí espero a Quirrell.

-Bueno señor Potter ahora que.

-Ahora toca este traslador y nos vamos.

En cuanto Quirrell toco el traslador Harry sujeto a Ishtar con un brazo y acciono el hechizo, el traslador los dejo justo frente a las puertas de la Mansión.

-Bueno Voldemort, adentro están mi padrino y Remus Lupin ellos juraron en el idioma de poder que nos ayudarían así que tú y Quirrell absténganse de atacarlos por favor.

-Siempre que ellos no ataquen primero.

Mirando sospechosamente al hombre Harry abrió las puertas de su casa y llamo a Kimblu.

-Kimblu por favor llévate estas compras a la cocina son para Relliny e Ishtar pero no se las den cada que pidan, de hecho mejor solo yo se las daré –Ishtar bufo indignado por no poder recibir sus golosinas cada que quisiera, Harry solo le ignoro.

-Si amito Harry –respondió el elfo mientras agarraba la bolsa.

-Otra cosa Kimblu, donde están Sirius y Remus.

-Los señores están en la sala principal amito.

-Gracias Kimblu –en eso el elfo desapareció con las golosinas. –sígame Quirrell.

Harry llego al mago hasta donde les esperaban Sirius y Remus. –supongo que se conocen.

-Si Harry nos conocemos –le respondió Sirius mirando cautelosamente al otro mago.

-Bueno mejor así, vamos a lo que nos conviene… Quirrell siéntese que necesito hablar con Voldemort de lo que haremos ahora.

Una vez sentados todos, los adultos al borde de los sillones demasiado tensos, Harry procedió a hablar con Voldemort en pársel.

~-Buenos días Voldemort como te va.

-Buenos días chico y pues aquí sin cuerpo todavía –le respondió burlescamente el mago oscuro.

-Sí, si lo sé pero eso cambiara hoy mismo –le dijo en tono despreocupado el niño. –ahora tenemos que hablar sobre tu parte para recuperarlo.

-¿Mi parte de qué hablas niño?

-Bueno no esperabas que la poción con la piedra fuera todo o ¿sí?

-No, supongo que no… bueno entonces que tengo que hacer.

-Primero debo saber una cosa… –tomando el silencio del mago como un permiso para preguntar Harry continuo. -¿por qué no moriste aquella noche hace 10 años?

Con un suspiro el mago le contesto. –no sé si estás listo para saberlo.

-No se te olvide que soy mayor a lo que aparento, vengo del futuro después de todo.

-Cierto, cierto se me olvidaba… bueno el motivo por el cual no morí esa noche a pesar de la maldición que me lanzo ese mago tenebroso es porque hice un horrocrux.

-No puedo creer que fueras capaz de eso –exclamo molesto Harry pues sabía que para crear un horrocrux era necesario una muerte.

-Eso me salvo pero sé que estoy muy cerca de convertirme en un mago tenebroso pero en ese entonces la presión de todas las cosas de las que me acusaban me estaba llevando al límite.

-¿A quién mataste?

-Nadie inocente de eso puedes estar seguro, eso fue lo único que me salvo de no convertirme en mago tenebroso.

Suspirando derrotado Harry le dijo. –¿Cuántos creaste?

-Solo uno Harry, ya te dije no soy un mago tenebroso el hombre que mate para crear el horrocrux era un asesino de niños… secuestraba niños pedía rescate y ya con el dinero les mataba.

-Bueno en definitiva ese tipo merecía morir supongo que por eso Elenya no te castigo pero aun así nos topamos con un pequeño obstáculo.

-¿Cual obstáculo?

-Para que la magia cree un cuerpo nuevo para ti, necesitamos que tú alma este sana y ahí está el problema en este momento tu alma está fragmentada.

-Ya entiendo, en ese caso ¿Qué se te ocurre?

Harry guardo silencio pensando en una posible solución mientras tanto Sirius y Remus le miraban alucinados por el uso del pársel pero sabiendo lo importante de la situación permanecieron en silencio.

-Lo único que se me ocurre para reparar tu alma es que la vuelvas a unir y para eso tienes…

-Tengo que arrepentirme, ese si es un problema no creo poder arrepentirme de matar a ese hombre.

-Creo que sería suficiente en que te arrepientas de usar su muerte para el horrocrux pero por lo que se eso provoca mucho dolor.

-Si lo sé, pero supongo que no me queda de otra quiero recuperar mi cuerpo así que qué esperamos.

-Me alegro que lo tomes así, pero aún falta hablar del ritual propiamente… para el ritual tendrás que abandonar el cuerpo de Quirrell sino el morirá, lo que tengo planeado es que abandones su cuerpo, vuelvas a unir tu alma y una vez que lo hayas logrado iremos a una habitación que tengo preparada con los elementos principales y algunas runas ahí en una tina estará la poción que hice con la piedra filosofal.

-Y eso es todo.

-Si básicamente si, tu alma ya entera entrara en la tina y yo activare el hechizo de las runas… el proceso es doloroso según tengo entendido pero creo que estás dispuesto a pagar ese precio.

-Si así es, lo que sea para poder tener un cuerpo.

-Bien te recomiendo que antes de empezar le reces a Elenya y le pidas ayuda, así todo saldrá de la mejor manera.

-De acuerdo cuando empezamos.

-Ya si quieres, a por cierto le borrare la memoria a Quirrell no puedo dejar cabos sueltos.

-Ningún inconveniente, pero que le harás creer.

-Simplemente volverá a ser un profesor que se va a investigar sobre defensa, olvidara que te conoció y que te sirvió de arrendatario y por supuesto olvidara que nos encontramos, salvo lo normal en la escuela.

-perfecto entonces comencemos. ~

Lord Voldemort abandono el cuerpo de su sirviente con la suficiente delicadeza para no matarlo pero tampoco excesivamente suave por lo que al terminar de salir del cuerpo, Quirrell perdió el conocimiento facilitándole a Harry modificar sus recuerdos.

-Sirius podrías hacerme el favor de ir a dejar a Quirrell a Londres.

-Seguro Harry y en donde le dejo.

-En algún parque cercano al Caldero Chorreante.

-Bien iré a dejarle –Sirius se levantó sujetando a Quirrell y se apareció.

-Voldemort seguidme, te llevare a donde será el ritual –dijo Harry mientras se levantaba del sofá. –Remus espéranos aquí, ni tu ni Sirius pueden acercarse a donde será el ritual… es peligroso.

-Está bien Harry pero cualquier cosa nos avisas.

Con un asentimiento Harry salió de la habitación siendo seguido por el espectro del mago oscuro, subieron hasta el tercer piso hasta la última puerta a la derecha. –Voldemort aquí puedes unir tu alma cuando termines entra en la habitación del frente ahí estaré yo terminando de preparar el ritual.

Mientras Harry preparaba la tina con la poción especial y verificaba que las runas de sanación y regeneración estuvieran en su sitio en la habitación del frente Voldemort se enfrentaría al peor dolor que había experimentado en su vida.

-Señora Elenya hoy en este día me arrepiento de haber usado una vida para crear un horrocrux, sé que no es excusa pero las acusaciones que recibía en ese tiempo me llevaron al límite, yo quiero cambiar mi vida, quiero ayudar a Harry a lograr que el Mundo Mágico sea mejor para todos… por favor señora Elenya le suplico que me ayude a poder recuperar mi cuerpo. –hablaba en voz alta con en el idioma de poder el Lord Oscuro.

La habitación se ilumino intensamente donde Tom Riddle gritaba de dolor mientras su alma fragmentada se volvía a unir, el proceso duro una hora entera, una hora de intenso dolor… tanto era el dolor que Tom necesito de media hora más para poder reunir la fuerza necesaria para moverse hasta la otra habitación.

La habitación en la que estaba Harry estaba vacía salvo la tina en el centro con la poción de la piedra filosofal, en el suelo había dibujado varios círculos de runas, el primer círculo de curación, el segundo circulo de regeneración y el tercer circulo de protección; entre los círculos de curación y regeneración habían montículos de tierra, charquitos de agua y montoncitos pequeños de los elementos que componían un cuerpo.

El espectro de Voldemort entro en la habitación y entro directamente a la tina, no podía hablar aun el dolor era demasiado, Harry se dio cuenta de su llegada gracias a su empatía y le dijo. –bueno espero que este preparado para lo que viene, dolerá también pero al final tendrás tu cuerpo y no te preocupes puedes contar conmigo.

Sin más que agregar Harry comenzó a recitar en el idioma de poder Madre Elenya tu que me enviaste al pasado para corregir los errores que ponían en peligro nuestro mundo, me encomendaste ayudar a este hombre Tom Riddle a encontrar el camino correcto estamos empezando a recorrer ese camino ahora yo te pido que nos acompañes, nos aconsejes y protejas.

Que hoy sea el día que tu servidor renace ya no como Lord Voldemort un mago casi en la senda tenebrosa sino en Tom Riddle un mago oscuro dispuesto a dar su fuerza, su poder y su tiempo a tu servicio, al servicio de todo el Mundo Mágico.

Yo Harry Potter sirvo de testigo del arrepentimiento de Tom Riddle y su deseo en corregir sus errores y de proteger a los inocentes como tu mayor ley lo ordena.

Hoy Tom Riddle y Harry Potter unen sus fuerzas para traer equilibrio al mundo, hoy con el renacimiento de tu servidor también nace una nueva era en el mundo, una era que verá tu liberación definitiva.

Madre Elenya acepta el dolor de tu siervo Tom y acepta todo el dolor de mi pasado como pago por tu ayuda.

En cuanto termino Harry de recitar las runas del suelo comenzaron a brillar mientras los elementos del suelo giraban en torno a la tina donde el espectro de Tom estaba, la poción absorbió los elementos y comenzó a formarse una masa que giraba en torno al alma de Riddle. Harry se quedó observando sin poder interferir más, siendo el primer espectador de la creación de un cuerpo por la magia de Elenya; en la Sala del primer piso Remus y Sirius se miraban preocupados por los gritos de dolor que venían escuchando desde hace una hora preguntándose qué clase de ritual era el que estaban haciendo esos dos.

Tres horas duro la formación del nuevo cuerpo de Tom Riddle, cuando la luz de la habitación desapareció Harry pudo observar un hombre de unos 30 años arrodillado en el centro de las runas, el hombre tenía el cabello lacio castaño oscuro hasta los hombros y piel clara pero sin llegar a ser pálida.

El niño hizo aparecer una manta para cubrir la desnudez del hombre, Harry realmente esperaba no tener que volver a verlo desnudo… no que fuera feo pero se sentía incómodo como si estuviera viendo algo que pertenecía a alguien más y no necesariamente al propio Tom.

-Cómo te sientes Tom –le pregunto Harry luego de cubrirlo.

-Raro –le respondió con voz algo ronca.

-¿Por qué, que sientes?

-Feliz por tener un cuerpo pero terriblemente adolorido –le respondió levantando la cabeza para mirarle a los ojos.

-Es normal, ven te ayudare a llegar a tu habitación está en el piso de abajo cerca de la mía –ayudándole a levantarse Harry se apresuró a sujetarle de la cintura para soportar su peso, a paso lento se encaminaron al segundo piso.

Tom no había mentido cuando dijo que se sentía raro, aunque no solo era el dolor sino que por fin después de mucho tiempo se sentía entero hasta sentía su magia más fuerte y tranquila, pero lo que si iba a necesitar sin duda alguna eran unas 24 horas de sueño continuo porque el dolor que sintió aun le estremecía el alma.

Al llegar a la habitación Harry ayudo a acostarse a Tom, le arropo y se dispuso a salir para dejarle dormir pero sin poder contener la curiosidad le pregunto. –tus ojos siempre fueron de ese color.

-De qué color hablas –le pregunto Tom extrañado, que el recordara sus ojos siempre fueron castaños hasta que fragmento su alma.

Por toda respuesta Harry hizo aparecer un espejo de mano y se lo dio y fue ahí cuando por primera vez el antiguo Lord Voldemort se quedó sin palabras… sus ojos ya no eran rojos o castaños no sus ojos eran verde esmeralda del mismo tono que el niño mago que le miraba con curiosidad.