En tus ojos
No debía por qué sentirse así. No tenía.
Había pasado dos años desde que no estaba cerca de su presencia, dos años alejada lo más posible de él. Tratando de dejar de pensarle, soñarle, de amarle…
No. Ella no lo amaba, ya no lo hacía.
Ella lo odiaba.
Lo odiaba en cuerpo y alma. El rencor que sentía hacia él venía desde su corazón y corría por todas las venas de su cuerpo.
Ella no quería saber nada de él, no quería verlo ni de lejos porque detestaba su presencia, no quería ni siquiera escuchar su voz porque era un tormento para sus oídos.
Ni siquiera se acordaba si seguía siendo el mismo. Ja, que estupidez. Obvio que seguía siendo el mismo Vegeta, pedante, orgulloso, narcisista, egoísta…el mismo Vegeta que la dejó en la ruina, la despreció, y la botó.
Pero ella no estaba acá para lamentarse su situación. No, él no lo valía. Jamás lo valió.
Si él y toda su maldita familia estaban aquí para distraerse, enhorabuena, los distraería. Claro que lo haría. Después de todo, fue de esa manera que así lo conoció, ¿verdad?
Agarrando su delineador, continuó maquillándose la parte faltante de su párpado. Su maquillaje era el mismo de siempre; labial rojo pasión en los labios; brillantina roja en sus párpados pintados de negro; su típico cabello ondulado. Todo siempre estaba perfecto en ella al dar su espectáculo.
Siempre lo estaba.
Terminando con su delineado, dejó su delineador en su tocador. Se miró al espejo por unos segundos, y se maldijo por dentro.
"¿Qué haces aquí?" Preguntó con profundo disgusto. Esperó por unos segundos, y por fin pudo escuchar su voz.
Esa maldita voz.
"La misma razón por la que tú estás aquí" Respondió desde la oscuridad del cuarto.
Giró su cuerpo hacia aquel hombre "Deja de hablar estupideces" Espetó con molestia centrando sus ojos en él "¿A qué has venido, Vegeta?"
El mencionado no pudo evitar sorprenderse al escuchar la forma en la que le hablaba; sin embargo, sabía que lo merecía, y mucho más.
"¿Cómo estás?" Preguntó dejando ver su reflejo iluminado por la luz del cuarto.
"No te importa. Lárgate"
"Bulma…"
Parándose de su asiento, gritó "¡Que te largues!" Lo miró por breves segundos "No sé para qué has venido y ni me interesa. Solo quiero que salgas de mi tocador y te vayas, tienes una esposa que te espera"
El peliflama hizo caso omiso a su petición, y empezó a caminar alrededor del cuarto "Mi esposa no me interesa"
"Pues no es mi problema. Debiste haberlo pensado antes de casarte" Respondió mirándolo sigilosamente
Una sonrisa de lado salió de Vegeta al ver su reacción. Mirando cada parte de sus accesorios, ignoró su respuesta "Al parecer tu negocio ha progresado mucho, me sorprende" Soltó mientras empezaba a estudiar cada cosa.
"Todo lo que estás viendo lo he hecho yo sola. No he necesitado ayuda de nadie" Explicó mientras lo miraba con afán.
"Ni siquiera el dinero que te he dado" Giró hacia ella mirándola directo a los ojos
"No necesito tu dinero. Puedo vivir por mí misma" Dándole la espalda y sacando un sobre de su tocador, se lo lanzó con fuerza. Vio cómo él parpadeó con disgusto cuando lo agarró "Deja de enviarme dinero, no lo necesito. Si lo vuelves a enviar, lo cortó en pedazos" Amenazó
"Puedes necesitarlo en algún futuro" Dijo mirando cómo la peliazul fruncía sus cejas "Nadie sabe las circunstancias que puede pasarle a cada uno"
Bulma soltó una risa con ironía "Tiene razón, príncipe Vegeta. Usted más que nadie sabe perfectamente cómo funciona ello, ¿verdad?" Preguntó con mofa
"Solo quiero que estés bien, mujer" Se defendió
"Estoy bien sin usted" Mirándolo de arriba abajo, continuó "Majestad" Pronunció con molestia "¿A qué ha venido?"
Acercándose a ella lentamente, el príncipe respondió "A advertirte que te cuides de Freezer. No sé para qué demonios nos ha traído aquí"
Ella alzó las cejas ante su advertencia "¿Eso no lo debería saberlo usted? Después de todo, fue su esposa quién separó la mesa real para ustedes, ¿o me equivoco?"
"…." Vegeta solo la miró directo a sus ojos azules.
"Se cuidarme de mí misma" Avanzó hasta él "Si he podido salir ilesa de usted, puedo hacerlo con Freezer"
"¡Él es diferente, Bulma!" Gritó perdiendo la paciencia "¡Si haces algo que pueda disgustarle, te mata!"
"¡Ya ha venido varias veces a este lugar, ¿por qué debería hacerlo esta vez?!" Contestó de la misma manera.
"¿Ha venido antes?" Cambió su rostro a uno desconcertado "¿Cuántas veces?" Pregunto en un susurro al tenerla tan solo a centímetros de él.
"No le interesa" Evadió su mirada "Ahora váyase. El futuro rey de Vegeta-sai no debería estar a solas con una simple trabajadora"
Vegeta no pudo evitar entrecerrar sus cejas ante ello. Alzando su mano y tocando sutilmente su mentón, la volteó para lo mirara a los ojos "Yo también sufrí, Bulma. Y mucho" Explicó.
Por un momento la peliazul sintió derretirse ante su toque, tanto tiempo sin ser tocada por él, tanto tiempo sin sentirlo…y de pronto, justo cuando piensa que ya lo había superado, él vuelve y le derrumba todo lo que ella creía haber logrado.
Zafándose de su agarre con molestia, contestó "No me diga, ¿qué sabe usted de sufrimiento? ¿Ah?" Preguntó con profundo resentimiento "No es más que un hombre egoísta"
"No tenía opción…" Susurró Vegeta tratando de transmitirle todo lo que había estado sintiendo por ella desde su pérdida.
"Tiene razón, no lo tenía" Y sin poder más con el contacto, Bulma se dirigió a la puerta y la abrió "Ahora con todo el respeto, príncipe Vegeta, le pido que se retiré de mi tocador. Tengo un espectáculo que dar a la realeza saiyajin y al emperador del universo"
Viendo cómo él salía después de unos breves segundos, cerró la puerta.
No debía llorar, no debía llorar por un hombre como él.
No lo haría.
Los ojos negros de la hermosa pelinegra se entrecerraron con suspicacia y fastidio al ver que su esposo todavía no venía. ¿Dónde estaba? ¿Tanto se demoraba? ¿Acaso la había ido a visitar?
"¿Preocupada, princesa? Al parecer ese mono no hace más que estresarla" Preguntó Freezer mientras veía con sigilo el comportamiento de la futura reina del reino de Vegeta-sai.
"Para nada" Respondió tomando otro vaso de licor "Esa mujer me tiene sin cuidado. Al fin y al cabo, Vegeta es mi esposo"
"¿Cuál ha sido su finalidad al traerlo aquí? Puede generar algún desliz de lo planeado" Respondió buscando con sus ojos rojos a aquel mono que había adiestrado por más de veinte años.
"Hacer sufrir a aquella mujer" Respondió con malicia "Simplemente quiero que sepa su lugar" Giró su rostro hacia Freezer "He estado escuchando rumores que la ha estado viendo, ¿se puede sabes para qué?"
"Eso no es de su incumbencia" Respondió con indiferencia "Usted tiene al príncipe Vegeta. Confórmese con eso"
Mirándolo con altanería, la princesa bebió otro sorbo. Buscando con su mirada a su esposo, sus ojos no pudieron evitar posicionarse en el príncipe saiyajin del sur: Shallot.
Él hubiera sido buen partido, sí, lástima que lo había conocido después de haberse casado con Vegeta. Aunque no podía quejarse, había ganado, y mucho.
Sintiendo cómo la paciencia empezaba a gobernarla y la angustia también, miró a su soldado y le ordenó "Kakarotto, necesito que busques a Vegeta"
"Princesa Milk, la verdad creo que lo mejor sería si…" Intentó decir.
"He dicho que busques a Vegeta" Lo interrumpió penetrándolo con la mirada "¿Estás cuestionando mis ordenes?" Preguntó entrecerrando su ceño.
"No, su alteza" Respondió el soldado un poco avergonzado.
"Entonces…"
"Entonces deja de actuar como una estúpida" La interrumpió Vegeta apareciendo y sentándose al costado de ella. Era increíble lo manipulador y mandona que podía ser esta mujer con él, la detestaba.
"Príncipe Vegeta" Saludó Freezer "¿Se puede saber que le ha tomado tanto tiempo? No me diga que ha ido a visitar a esa mujer insulsa"
Tragando disimuladamente su saliva, se sirvió una copa, y contestó con indiferencia "No malgastaría mi tiempo en ir a hablar con ella" Tomó su copa.
"Es bueno ver que su presencia no la afecta" Freezer estudiaba su comportamiento.
Vegeta sonrió con ironía "Ella solo fue una simple aventura, una simple mujer que me otorgó placer. Su presencia no debería afectarme" Freezer solo sonrió ante su comentario.
Milk estaba punto de hablar, pero justo cuando iba a hacerlo, el escenario se prendió y el presentador salió.
Las luces empezaron a iluminar el escenario del cabaret más lujoso de Vegeta-sai. El lugar por donde estaban las diferentes mesas empezó a oscurecer, todos los invitados vieron perfectamente que la iluminación ahora se centraba al presentador del espectáculo.
"Buenos noches a todos los presentes" Empezó hablar el presentador agarrando su micrófono "El día de hoy tenemos el honor de compartir este espectáculo con la realeza saiyajin y el emperador Freezer" Señaló a la mesa donde estaban sentados los mencionados, inmediatamente los presentes empezaron "Bueno, para no hacerles esperar. Nuestra querida dueña del cabaret nos dará una hermosa presentación para empezar con la noche. Con ustedes: Bulma Briefs" Y sin esperar más, se retiró del escenario.
Fue cuestión de segundos para que el sonido del saxofón empezara a escucharse por todo el lugar. La sensualidad y la forma con la que se trataba de trasmitir los sentimientos por aquel instrumento, engancharon inmediatamente al público.
Mientras el saxofón sonaba, una circunferencia bajaba desde el techo del escenario, estando dentro de ella una hermosa mujer con cabello turquesa. Justo cuando Bulma empezaba a bajar dentro de ella, la luz que iluminaba el escenario, empezó a oscurecerse poco a poco.
Y sin esperar más, empezó a cantar.
"Solo pretendo que estoy en la oscuridad"
Mientras bajaba dentro de la circuferencia, los nervios no pudieron evitar gobernar en la peliazul.
Verlo a él, después de tiempo, sentado junto a su esposa, junto a aquella mujer por la que la dejó, la rompía por completa, la destrozaba...
No debía estar sintiendo nada de esto por él, no después en cómo la desprecio, ni en cómo la trató, pero por más que lo negará ahí estaba él, reviviendo aquella llama que pensó que se había acabado.
Ahí estaba él, todo poderoso y orgulloso. Ahí estaba él, en la misma manera en la que se conocieron la primera vez.
"No me arrepiento porque mi corazón no puede soportar una pérdida"
Por más que él tratara de ocultarlo, aún seguía aquella mujer que lo volvió loco de amor y de placer. Ahí estaba ella, tan hermosa como siempre, tan delicada…
Estaba como la primera vez que la vio. En este cabaret que al principio detestó, guiado por sus soldados para que se distraiga un rato, y aquí estaba, en el mismo lugar dónde se enamoró a primera vista de ella.
"Vamos, Vegeta. No seas aguafiestas, estoy seguro que este lugar te distraerá" Dijo Raditz con una sonrisa ladina "Aquí hay mujeres tan hermosas que se pondrá la piel de gallina con tal solo verlas" Lo alentó..
"Deja de hablar estupideces, Raditz" Respondió mientras entraba al cabaret con los brazo cruzados. Alzando su vista para estudiar el lugar, no pudo evitar sorprenderse al ver lo lujoso que estaba. Todos los sirvientes bien uniformados, las mesas con las mejores calidades de tela, los sillones de pluma, los juegos de mesa, todo, absolutamente todo era de lo mejor.
Hasta parecía que aquel lugar perteneciera a la realeza saiyajin.
"¿Verdad que te gustó? ¿Ah?" Preguntó apoyando su codo en su hombro "No te preocupes, príncipe. ¿Sabes que es lo mejor de este lugar? Sus bailarinas, son tan hermosas…sobre todo la peliazul, esa mujer es una piedra preciosa.
"Hmp, para tu información no me meteré con ninguna mujer de este insulso lugar" Respondió zafándose del toque de su soldado
"Bueno príncipe, no te dará ni una sobra" El pelilargo empezó a mirar a cada mujer, con una sonrisa ladina, vio al príncipe y lo jaló.
"¡Oye, insecto! ¡¿Qué te pasa?! ¡Sueltame, soy tu prín…!" No pudo terminar la frase porque justo al momento de alzar sus ojos, se quedó hipnotizado por tal belleza en su delante.
Ahí, justo frente a él, estaba una hermosa mujer bailando sensualmente en solo un faldón y en una simple tela que ocultaba sus pechos.
"¿Ve, príncipe? Le dije que le iba a encantar aquella mujer, ¿verdad?" Lo miró de reojo.
Vegeta no respondió.
"Prefiero ser tan inconsciente, prefiero estar contigo…"
Cuando la circunferencia ya llegó a la superficie, Bulma empezó caminar sensualmente. Siempre tratando de evadir la mirada que aquel maldito saiyajin que la penetraba con sus profundos ojos negros.
"Cuando se dice, se hace, sí. No lo quiero saber"
Caminaba con sus altos tacones por todo el escenario, movía sus caderas sensualmente lado a lado, mientras que con la valentía y la seguridad que siempre le caracterizaba, lo vio a los ojos. A él, a su esposa, y maldito de Freezer.
"Puedo decir lo que hiciste, cuando te miro a los ojos…"
Él aún la amaba, con toda su alma. Ella lo había conquistado en cuerpo y alma. La amó, como nunca creyó haber amado a ninguna mujer, lo hizo de verdad.
Desde el primer momento lo hizo, nunca quiso dejarla ir. Se preocupaba por ella, por su bienestar, se sentía un completo idiota por haberla dejado tirada como si fuera una basura, no debía…
Pero por más que se repudiaba mil veces, sabía que había hecho lo correcto.
"Veo que hay algo adentro ardiendo en ti"
Freezer no pudo evitar sonreír con malicia, le encantaba ver sufrir a las personas. Le divertía. Era un manjar que le encantaba exprimir entre sus manos.
Y esto no era nada, el show recién acababa de comenzar.
Shallot no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, ahí estaba ella. Aquella mujer que todo su reino hablaba, la tenía frente a él, justo en el escenario. Bailando y cantando con una hermosa voz que cautivaba a cualquiera que lo escuchara, la diosa de la belleza estaba justo delante de él.
Sabía la tormentosa relación que había tenido con Vegeta, y él más que nadie sabía la verdadera razón por la que Vegeta había elegido el trono sobre ella. Sabía la relación oculta entre Milk y Freezer, el plan que ambos tenían, él lo sabía todo.
Él sabía profundamente que a Bulma le quedaba pocos meses de vida, lo sabía. Ella ni tenía conocimiento de ello, pero estaba a pocos meses de morir.
Sí, una mujer tan hermosa como ella iba a morir.
Vegeta no lo sabía, él ni tenía idea de ello. Pero él, como príncipe saiyajin del Sur, sí lo sabía.
Y también sabía la única razón para evitar que ella muriera. Y sabía perfectamente cómo hacerlo.
Una sonrisa sádica salió de él.
Él la iba a enamorar, le haría a olvidar a Vegeta, y la haría su esposa.
De pasada, sería una maravillosa forma de vengarse de Vegeta, ¿verdad?
Notas de la autora: Holi holi! Volví :D Si después de tiempo. La verdad que he estado con un montón de ideas en la cabeza, infinitas, pero esta idea es la que más ha estado en mi cabeza.
La relación de Vegeta y Bulma es algo que se desarrolaría si gana este one-shot jiji. Aunque creo que van ganando tres one-shots hasta ahora jiji.
Y sí, Shallot también estaría en este fic. Perdonen, siento que Shallot y Bulma harían una bonita pareja, verlo protegerla en Dragon Ball Xenoverse fue como ver a Vegeta cuidar de ella. Sí, lo sé. No se parecen en nada, pero bueno :D.
Estaba escuchando "In your eyes" de The weekend y me ayudó a publicar este one-shot. :"D
Me gustaría saber que les pareció la historia, sería muy bonito. De pasda me gustaría saber qué historia es mejor para ustedes, hasta hora, jiji.
Se vienen más, mi mente traviesa no deja de imagiar e imaginar.
Se suponía que hoy iba a actualizar Secrets, pero la idea me ganó Y aparte tengo que actualizar "Nunca jamás" aunque no sé, pienso dejarla pausada.
whatever, los quiero mucho.
Besitos, y no se olviden de dejar reviews pls.
Con amor, annetzita.
