Disclaimer: los personajes usados para este fic son propiedad de J.K. Rowling.
Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
La categoría que me tocó para esta historia fue los JUGADORES DE QUIDDITCH, mis condiciones:
1. Un drabble debe empezar con un diálogo.
2. Un drabble debe terminar con un diálogo.
Y mi personaje: Harry Potter.
En esta historia se incluyen:
PROMPT: Rosas
PERSONAJE: Angelina Johnson
CAPÍTULO 9
Al oír a los integrantes de su equipo, Angelina quiso llorar, Draco Malfoy y Ronald Weasley en la misma habitación no iba a salir nada bien, después de todo eran conocidos por empezar una pelea nada más verse, así que los entrenamientos iban a ser un infierno.
No se equivocó, el comienzo de la primera reunión como equipo fue un fracaso total. Ya no solo por ellos, sino porque había que sumar a la mezcla a George Weasley y Marcus Flint. Peregrine y ella solo se sentaron juntos y los observaron pelear, por su parte, Roger Davies cada vez se iba poniendo más rojo del enfado que iba cogiendo.
— ¡Basta! ¡Basta los cuatro! A partir de ahora las decisiones las tomo yo, ni Slytherin ni Griffindor, ni Weasley ni Malfoy, ¡yo!
Los mentados iban a protestar, pero antes de que pudieran decir nada, el Ravenclaw los silenció con un hechizo. Angelina no era muy partidaria de las maneras que estaba mostrando Roger, eran demasiado opresivas, pero también se dio cuenta de que con la mezcla que tenían de estudiantes otra cosa no podían hacer, así que asintió con conformidad a lo que iba diciendo. De todas formas a ella que se llamaran Las águilas de Ravenclaw, que sus colores fueran el azul y dorado y que su mascota fuera el águila de Malfoy le importaba bien poco, después de todo, ella estaba ahí para jugar al quidditch, no para hacer de niñera, como Roger bien les dijo a los demás.
—Con todas las trivialidades solucionadas, es hora de empezar con lo bueno, como os habéis dado cuenta, Angelina es la única chica y se la va a tratar con deferencia en el vestuario, tendrá su propia ducha y su parte en él para que no se tenga que mezclar con nosotros, así que espero que todo el recinto huela a rosas para que ella se sienta cómoda. Una vez que salgamos por esa puerta, ella es uno de nosotros. ¿Algo que objetar?
—Muchas gracias por eso, la verdad es que no había caído en la situación en el vestuario. Pero una cosa quiero dejar clara, como bien has dicho, en el campo soy una más, espero que os lo metáis en la cabeza, sobre todo tu, Flint, que nunca has jugado con chicas, hazte ver que soy uno más de tus compañeros.
El chico solo frunció el ceño, molesto por el comentario, pero asintió.
—Con todas las cosas claras solo tengo que recordaros que espero el 120% de cada uno de vosotros y que las rencillas que tengáis entre vosotros son del vestuario y el campo para fuera, dentro sois un todo ¡a entrenar!
Angelina poco a poco estaba cambiando de opinión sobre Roger, tenía que concederle al águila más valor y determinación de la que pensaba que tenía.
