Kakashi tocó dos veces antes de escuchar la indicación de que podía ingresar. Tsunade estaba sentada detrás de su escritorio con una pila de papeles frente a ella, extrañamente su diligente asistente no se encontraba presente. Él pasó su mano por su cabello, masajeando su craneo en el proceso, odiaba entregar reportes de misión pero esta vez lo detestaba aún más.
"No te quedes parado en la puerta" Tsunade pasaba papeles de una pila a otra sin mirarlo. "La chica ya despertó y está caminando por si misma, en cuanto esté en condiciones la interrogaremos"
"Pudimos confirmar nuestras sospechas..." Kakashi puso una carpeta sobre el escritorio. "Tal como pensamos ella fue la que causó que el tiempo se detuviera."
"Fascinante" los ojos café de Tsunade pasaban de lado a lado por la hoja con rapidez.
"Su padre intentó usarla para detener el tiempo en el país del rayo, luego fingirían su muerte y nosotros atacaríamos a los ninjas inmóviles para que él pudiera reclamar la tierra." Kakashi llevó una de sus manos a su nuca. "Su antiguo prometido descubrió el plan y envío a dos ninjas a matarla la noche antes de partir, cuando llegamos ya todo estaba preparado para la emboscada."
"Perfecto..." Tsunade cruzó los brazos bajo sus enormes pechos y él procuró desviar la mirada. "Sen no dejará Konoha en mucho tiempo y su padre tendrá que resignarse. Ahora que medio mundo sabe de su habilidad, querrán venir como buitres por ella."
"Estaremos alerta" él inclinó levemente su cabeza. "Eso es todo lo que tengo que reportar."
Tsunade torció la boca y se chupó los dientes. "Ya puedes abandonar la charada. La chica ha preguntado por ti cada día. ¿Pasó algo?"
El ninja peliblanco dejó salir un suspiro. "Fue un momento de debilidad."
La crueldad masculina... maldito. Una vena crecía en la frente de Tsunade mientras el pensamiento cruzaba su mente. "Una debilidad que otros tendrán. Su belleza es incomparable. Todos los hombres del hospital quieren atenderla y he tenido que prohibirles el ingreso al ala donde ella se encuentra."
Kakashi cerró su mano izquierda en un puño a su lado mientras mantenía las cejas arqueadas fingiendo una sonrisa. "Era algo previsible..."
"Debemos hacer que se sienta cómoda en Konoha. Tan cómoda que nos permita saber cómo funciona su habilidad..." Tsunade cerró la carpeta de golpe. "¿Está claro?"
Él asintió levemente.
"Lady Tsunade dijo que estoy bien. ¿Cuando podré salir?" Sen miraba a la ventana de su habitación mientras dos enfermeras a lado y lado peinaban su cabello.
"Debe confiar en la palabra de la Hokage." Con cada pasada del cepillo su cabello brillaba con más intensidad. "Nunca había visto cabellos tan largos."
"Debo cortarlo si quiero empezar una nueva vida aquí. Para verme como ustedes."
Las enfermeras dejaron caer los cepillos en la cama y se miraron con preocupación. "Quiere verse como nosotras..."
"¿Dije algo malo? No les he dicho que dejen de peinarme." La puerta crujió levemente y una cabeza se asomó.
"Kakashi..." dijo una de las enfermeras sonriéndole. "Hime-sama estaremos afuera." Las dos hicieron una torpe reverencia y se retiraron.
"Vaya... sigues siendo la misma malcriada." Kakashi recostó su espalda a la pared y cruzó sus brazos sobre su pecho.
"¿Por qué debería cambiar?" Tomó uno de los cepillos y comenzó a cepillar las puntas de su cabello.
"No sé... Haber estado cerca de la muerte y entender la fragilidad humana, te hacen más empatico." Ella siguió peinando su cabello sin mirarlo.
"No traes flores sino insultos." Aunque seguía usando la bata del hospital llevaba un kimono abierto sobre ella que la cubría en su totalidad, sus manos apenas sobresalían de las mangas al pasar el cepillo por su pelo.
"¿Que piensas de Konoha?" Ella dejó el cepillo sobre la mesa y con delicadeza se bajó de la cama y caminó descalza hacia la ventana. Miró a través del cristal cubriendo su rostro con la cortina.
"Las personas son amables, pero me gustaría ver más." Se retiró de la ventana y continuó caminando hasta que estuvo frente a él.
"Pronto verás más, aunque me temo que tu presencia causará... excitación en la aldea." Kakashi bajó su máscara hasta el cuello y retiró la banda de su ojo. "Tendrás que usar una máscara de nuevo, por tu propia seguridad."
"Por supuesto que no, ya conseguí lo que quería... me libre de todas las imposiciones..." levantó un poco sus ropas para enseñarle sus pies. "¡Es la primera vez en mi vida que estoy descalza! No había imaginado que el suelo pudiera ser frío."
"Aún así..." él llevó su mano desde su frente hasta su barbilla. "Creo que no tienes idea de la situación en la que te encuentras."
"¿Qué quieres decir?"
"Ahora que todos saben lo que puedes hacer, jamás serás libre." Sen presentía que algo así pasaría. Dejó caer el borde de su ropa y le clavó la mirada a Kakashi.
"Lady Tsunade dijo que esperaba toda mi colaboración." La chica volvió a sentarse en el borde de la cama y él tomó una silla para sentarse frente a ella.
"Espero que entiendas lo que eso significa, serás una de las posesiones más importantes de Konoha." El ninja reposó sus brazos sobre sus piernas y la miró con seriedad.
"Quiere decir que... ¿estás preocupado por mi?" Sen inclinó su cabeza a un lado hasta que tocó su hombro mientras le sonreía.
"Me preocupa que creas que serás libre aquí..." Kakashi cruzó los dedos de sus manos mientras apoyaba los labios en sus nudillos. "Estemos donde estemos, los humanos debemos seguir reglas y adaptarnos para sobrevivir."
"Eso ya lo sé, no me importa seguir algunas reglas, pero no volveré a usar esa máscara." Los ojos violeta se clavaron en los de él y sintió un escalofrío recorrerle la médula espinal. "Ahora dime ¿cómo están mis acompañantes?"
Él volvió a subir su máscara y miró los pies de ella colgando de la cama. "He estado aquí mucho tiempo y no han venido a verme." Kakashi seguía concentrado en sus pies, evitando responder.
Ella siguio su mirada y escondió sus pies bajo la ropa.
"¿Pasa algo malo?" Él se levantó y acortó la distancia entre ambos. Pasó sus dedos desde su frente, siguiendo la línea de su negro cabello hasta esconderlo detrás de sus orejas.
Pasó su mano por su nuca acariciando el espacio donde su pelo se perdía en su cuello.
La sangre de Sen lentamente se acumuló en sus mejillas y comenzó a sentir ardor en los labios.
Antes de que pudiera decir algo, él la atrajo a su cuerpo y presionó su cabeza a su pecho.
Ella lo acarició buscando el latido de su corazón. Sintió sus labios recorrer su pelo mientras la arrullaba entre sus brazos.
"Solo pudimos salvarte a ti." Sen se apartó de él y buscó en sus ojos una explicación.
"¿Que pasó con ellos?"
"No podíamos escapar contigo y con ellos. Estabas perdiendo mucha sangre y debíamos actuar rápido." Sen mordió su labio superior y escondió su rostro dándose la vuelta, apartó las sábanas y se recostó en la cama cubriéndose con ellas.
"No había otra forma." Ella continuó dándole la espalda. "Si hubiésemos intentado salvarlos, tú habrías muerto." Kakashi tocó su hombro, pero sintió como su cuerpo se tensó bajo su tacto, retiró su mano y se marchó.
