Hola bellezas feliz año 2121, como lo prometí aquí el cap 10 de esta historia, lo quería publicar ayer lunes, pero se me hizo imposible por problemas técnicos, pero ya todo está solucionado y vine con todo. Este cap tiene una escena que me conmovió mientras la escribía quizás fue en donde más dude en el cómo trazar un sentimiento por parte de Inuyasha espero que les guste y me dejen su comentario

Próximamente comenzaré mis clases aún no sé cómo será por la cuestión de la cuarentena que sigue vigente, espero seguir actualizando semanalmente quizás allá un cambio de día de actualización, pero hasta ahora los lunes me funcionan (aunque hoy sea martes XD)

A leer…


Sentimientos Encontrados


Salí del pozo; la puerta del almacén estaba abierta, el aire nocturno fue el primer saludo a mi mundo, sentí a Shiro frotarse en mis piernas, me alegré que haya podido venir conmigo.

Yo había huido como una cobarde sin poder decir nada. Las palabras de Sesshomaru aún me perseguían, él dijo que yo era su mujer no era la primera vez que escuchaba eso, Koga siempre me lo decía pero era muy diferente escucharlo de Sesshomaru, no supe cómo tomar sus palabras, asustada por mis propias emociones solo pude correr.

Shiro me había traído al pozo, lo último que escuche fue el grito de Inuyasha llamándome pero rápido los perdí, Shiro era rápido o tal vez ellos decidieron darme mi espacio. Me recosté contra el pozo ocultado mi rostro entre mis piernas ¡Kami era un desastre andando! Mi cabeza era un lío, no sabía que hacer las últimas semanas con Sesshomaru no dejaba de repetirse en mi cabeza una y otra vez; comencé a entender la actitud de todos cuando vieron la marca. Mire la media luna en mi muñeca tan parecida a la que él llevaba, todo este tiempo está marca estaba dictando mi destino, fruncí mi ceño ¿Mi destino? ¿En verdad lo era? Sesshomaru había dicho que no tenía opción pero eso no puede ser verdad, él no podía decir sobre mí, ni siquiera me preguntó ¿con qué derecho me había marcado? Shiro se frotó contra mí, lo mire, el pequeño inu me veía con preocupación lo tomé en mis brazos, por primera vez me cuestione su forma, Daisuke había dicho que solo yo decidiría está, entonces ¿yo había querido que Shiro se pareciera a la forma demoníaca de Sesshomaru? ¿Por qué? ¿Por qué últimamente no dejaba de pensar en él? Nuestros encuentros, nuestras charlas, en realidad yo haciéndole preguntas y él respondiendo cuando le apetecía. Todos esos momentos yo pensé que él quería ser mi amigo que quería una alianza, nunca me cuestione porque solo me había buscado a mí y no al grupo completo ¿Cuál era la razón de ocultar nuestros encuentros del grupo? ¿Por qué nunca se los dije? ¿Por qué no cuestione sus acciones hacia mí? El repentino cambio de actitud, la manera en la que me veía a veces. La vocecita en mi interior gritó algo que me dejó helada ¿Amor? ¿Acaso yo me había enamorado de Sesshomaru?

-¿Kagome?—la voz de mi madre me sacó de mis pensamientos la vi parada en la entrada del pozo con una manta en sus manos, corrí hacia ella, sus brazos me acogieron en un cálido abrazo; me sentí segura. Caminamos hasta el árbol sagrado y nos sentamos en la banca bajo él —No sé qué ha pasado Kagome ¿me lo dirás? –mire los ojos de mi madre aquellos me veían llenos de comprensión y amabilidad siempre dispuesta apoyarme. Las dos miramos a Shiro que se había posicionado entre nosotras frotándose contra mí, acaricié su cabeza.

- Este es Shiro— respondí a la pregunta silenciosa de mi madre, suspire y le conté lo que había sucedido desde mi relación nueva con Inuyasha hasta la situación con Sesshomaru—Me siento muy confundida mamá.

-¿Qué te confunde más cariño?—mientras mamá acariciaba mi cabello pensé en su pregunta ¿Qué me confundía? ¿Qué me escogiera a mí? ¿Su cambio de actitud? ¿Que piense que podría ser posible?

- ¿No es muy pronto? – susurre contra su pecho mientras jugaba con Shiro en mis brazos—Hace poco decidí que me olvidaría de mis sentimientos hacia Inuyasha ¿no es muy pronto para amar de nuevo?—su mano no dejaba de acariciar mi cabello, la sensación reconfortante nunca me abandonó, los brazos de mamá era el lugar donde nunca sería juzgada—Si amara a Sesshomaru, significaría que mis sentimientos por Inuyasha no fueron reales o que soy débil a las atenciones y creo enamorarme de cualquiera rápidamente—estaba tan confundida no sabía lo que sentía o si era correcto.

- ¿Crees que tus sentimientos por el hermano de Inuyasha hacen menos los que sientes por él?— analicé la pregunta de mamá ¿Era así? Negué con suavidad.

- Cariño ¿es posible que estuviera atraída por Sesshomaru siempre pero negaste este sentimiento y decidiste amar a Inuyasha aún después de que conociste cuales era los verdaderos sentimientos de este? – ¿Me había aferrado a Inuyasha por miedo de sentir algo por Sesshomaru?— Kagome el amor es hermoso y no es tan complicado como muchos creen solo hay que aprender a escucharlo bien. Tus sentimientos por aquellos hermanos puede que sean siendo los mismos de siempre pero te negabas a verlo.

- Pero si lo que dices es así ¿todo mi amor por Inuyasha fue una ilusión?

- No lo fue cielo, fue muy real ¿no me dijiste que su relación ahora está llena de emoción y paz? Si en realidad lo hubieras amado como se ama a un hombre no hubieras podido permanecer junto a él mientras está con otra mujer hubiera sido imposible, te hubieras ido dejándolo ser feliz.

-No me podía ir los fragmentos son mi responsabilidad.

-Oh ¿entonces querías irte?—no, no había querido, aunque muchas veces me sentí herida no lo hice, siempre quise permanecer junto a Inuyasha y aunque me dolía aquel dolor ahora que lo pienso con claridad era un poco ajeno a mí era como si algo en mi quisiera correr hacia Inuyasha y al no poder hacerlo dolía ¿Era posible que mi madre tuviera razón? ¿Confundí mi amor por Inuyasha? Nunca lo amé como una mujer ama a un hombre recordé las palabras que le había dicho a Shipoo. Había muchos tipos de amor ¿Mi amor por Inuyasha era el de una hermana quizás? Estaba claro para mí que Inuyasha no solo era un amigo, sentía una conexión muy especial por él.

-Pero ¿cómo podría estar enamorada de Sesshomaru? cuando lo conocí no era un encanto de persona— esta vez mire a mi madre a los ojos está simplemente río un poco

- ¿Quizás solo te sentiste atraída por él? ¿No crees que es guapo?—sentí mis mejillas sonrojarse ¿Qué si creía que Sesshomaru era guapo? Pues claro, tenía ojos y no me iba a engañar diciéndome que no encontraba atractivo a Sesshomaru pero ¿me había sentido atraída a él desde un principio?—Kagome no te puedo decir que tienes que hacer pero si lo que te detiene es que piensas que es muy rápido para amar, quiero que sepas que no es así si tú corazón te dice que está preparado escúchalo, te aseguro mi niña que no eres alguien fácil de convencer, no te enamoras fácilmente por las atenciones si no hace mucho que salieras con el chico Hojo—dijo sonriendo— Todo lo que sientes es real mi niña piensa en cómo te sientes con esa persona y como te sientes con los demás, tú corazón te dirá la respuesta— beso mi frente, estaba más calmada, mamá siempre había sabido tranquilizarme—¿Sabes? Pedí que mandaran por correo el resultado de tus notas – mire expectante a mi madre cuando dijo aquello— Felicitaciones cariño lo lograste – ¡Lo había logrado! Luego de tanto esfuerzo por fin lo había conseguido me había conseguido graduar— ¿No es genial cariño, lo rápido que los problemas se esfuman?—mire a mi madre un poco confundida— Estabas muy preocupada y no sabías si lograrías graduarte pero ahora que sabes que lo has conseguido tu preocupación se esfumó como si nada ¿No es curioso lo rápido que desaparece un problema cuando los enfrentas?—enfrentar el problema de frente y no huir de él, repetí para mi sus palabras; asentí sonriendo.

- Enfrentare todo lo que se ponga en mi camino y saldré triunfante—dije con seguridad.

- Estoy segura que así será Kagome, siempre fuiste una luchadora—dijo abrazándome, yo sonríe todo estaría bien solo tenía que escuchar a mi corazón.


Salí del pozo, el olor de la época de Kagome llegó de lleno a mi nariz y tuve que esperar un segundo para acostumbrarme. Al menos el templo estaba alejado de la ciudad, aquí el olor era más soportable. Caminé hacia el patio y mire la ventana de la habitación de Kagome me plantee si debería entrar por ahí, luego de un segundo decidí que mejor iría por la puerta no quería que ella me recibiera como la última vez. Caminé hasta la puerta de la casa esperaba que alguien estuviera despierto miré el cielo, hace poco había amanecido. Toqué el timbre y esperé, escuché movimiento en el interior de la casa y luego la señora Higurashi abrió la puerta; me miró sorprendida pero me sonrió enseguida, me moví algo incómodo. Conocía desde hace tiempo a la familia de Kagome pero aún era un poco incómodo para mí la familiaridad con la que la madre de Kagome me trataba.

- Inuyasha cariño que sorpresa, normalmente entras por la habitación de Kagome— dijo mientras hacía un ademán para que entrara a la casa.

- Pensé que sería mejor entrar hoy por aquí—dije siguiéndola hasta la cocina, el olor delicioso de la comida llegó a mi haciendo que mi estómago rugiera, me sonroje por la risa de la madre de Kagome.

- Aún no estará listo el desayuno ¿quieres un poco de cereal mientras tanto?—asentí avergonzado. Tome asiento cuando la señora Higurashi me llamó; agarré una cuchara y comencé a comer cereal. La comida del mundo de Kagome era la mejor.

-Dime Inuyasha ¿cómo te encuentras?—mire a la madre de Kagome cuando termine la última cucharada de mi cereal ella me sonreía cálidamente por un momento me recordó a mi madre.

- Bien—susurré avergonzado— No hemos tenido pistas de Naraku, no sabemos que planea pero lo detendremos – dije con seguridad.

- Kagome y yo hablamos ayer cuando llegó me contó muchas cosas luego de que se calmó—trague con fuerza cuando la escuche decir eso ¿De que tanto le había dicho Kagome?—Sé que sabes porque llegó algo alterada ayer—asentí con suavidad.

- Le aseguro que me encargué de que las intenciones de Sesshomaru fueran las correctas—dije rápidamente. Ella me miró un segundo sorprendida pero luego su sonrisa se amplió, me sentí nervioso nunca sabía cómo actuar con esta mujer.

- Muchas gracias por cuidar de mi pequeña Inuyasha.

- Nunca dejaría que le pasara nada—dije con seguridad.

-Me alegra que ella te tenga pero quiero saber ¿cómo estás tú? – la mire sorprendido ¿Ella quería saber cómo estaba yo?

-¿Cómo estoy?—pregunté dudoso de su pregunta, la señora Higurashi me miró un segundo y tomó asiento frente a mí.

- Sé que tu relación con tu hermano no es muy buena Kagome me comentó que han tenido malos entendidos—la mujer estaba siendo sutil, yo sabía que ella estaba al corriente del tipo de malos entendidos teníamos Sesshomaru y yo, estos no era como los de sus hijos.

- Mi relación con Sesshomaru no tiene importancia, lo único importante es que su intención con Kagome sea sería— dije tratando de restarle importancia.

- ¿No te enoja?

-¿Que si me enoja? – la pregunta de la madre de Kagome me tomó desprevenido ¿me enojaba?

- No tengo derecho a enojarme con Kagome debido a las nuevas circunstancias— la mujer me miró un segundo pero se mantuvo en silencio.

-Está bien si no quieres contarme cómo te sientes cariño pero te equivocas al decir que no tienes derecho a enojarte, tu historia con él te respalda. Escucha Inuyasha no sé cómo ha sido tu vida no me lo puedo imaginar pero los comentarios que han salido de ti y Kagome me dan una idea, esta bien si te sientes un poco traicionado y te aseguro que el que ames aquella sacerdotisa no tiene que frenar tu enojo no puedes sentirte culpable por amar— mire a la señora Higurashi sorprendido trague con fuerza; me moví un poco incómodo en la silla la mirada de esa mujer me desarmaba.

- No puedo creer que ella se fijara en él después de todo lo que me ha hecho, se supone que es mi amiga— ya está, lo había dicho, aquello que me había estado torturando desde hace un tiempo— Sé que no tengo derecho a interferir en su vida amorosa ella me apoyó a mí y le prometí ayudarla pero ¿por qué de todas las personas tuvo que ser Sesshomaru quien se ganará su amor?— la mano de la mujer tocó mis orejas, me tense un segundo ante de relajarme por su roce. No la había sentido acercarse pero aquella caricia era tranquilizadora me recordaba tanto a mi madre.

-Me alegra que me contaras tus sentimientos Inuyasha eres alguien muy noble cariño aun cuando te sentías así decidiste dejar de lado eso sentimientos y apoyaste a Kagome no muchos son capaces de hacerlo y eso te hace alguien admirable— la voz dulce de la señora Higurashi me arrullo junto con sus caricias— Pase lo que pase cariño quiero que sepas que eres y siempre serás parte de esta familia—no pude evitar verla cuando dijo esas palabras— Eres como un hijo para mí Inuyasha—su sonrisa me deslumbró sentí mi corazón bombear con más fuerza.

-Pero yo herí a su hija muchas veces ¿cómo me puede ver así?— pregunte con miedo a que se arrepintiera.

- Tú y Kagome han pasado muchas cosas juntos, no todo los momentos fueron felices ni divertidos. Te encargaste de cuidarla en aquella era tan peligrosa, aún ahora cuando te sentiste traicionado, decidiste cuidar la felicidad de mi hija. Inuyasha no podemos evitar dañar a las personas que amamos de alguna manera, pero tú mi niño la has cuidado aunque significará que tu saldrías herido ¿cómo no puedo amar a alguien tan noble como tú, que protege a mi hija no solo físicamente sino también su corazón? –sentí un picor en mis ojos por las palabras de la mujer.

- ¿De verdad quiere que forme parte de su familia?— pregunté aún dudoso.

- No— mi corazón se paralizó— Tú ya eres parte de esta familia desde hace tiempo Inuyasha—dijo envolviendome en sus brazos; correspondí el abrazo con mi corazón a tope hace tiempo que no sentía el abrazo cálido de una madre —¿Por qué no le llevas el desayuno a Kagome?— dijo soltándome, para servir la comida— Estoy segura que ustedes querrán hablar así que puse unos dulces para los dos—dijo pasándome una bandeja con el desayuno de Kagome y para mí, junto con un par de bocadillos, mire a la mujer que me sonreía cálidamente y asentí.


Hace poco que me había terminado de arreglar abrí la puerta para salir e ir a comer pero me encontré con Inuyasha a punto de tocar, lo mire sorprendida tenía una bandeja llena de comida.

- Inuyasha—dije asombrada al verlo.

- Te quedarás estorbando en la puerta o me dejarás entrar—me hice a un lado para que pasara, lo seguí y me senté en la cama lo mire tomar un plato con comida y comer lo imite sin decir nada.

- Es raro que no entraras por mi ventana – dije luego de un momento.

- Para que me lanzaras el maldito aparato del demonio de nuevo—me sonroje al recordar a un Inuyasha con un chichón en la cabeza debido a mi despertador.

- Eso fue porque me asustaste— me defendí.

-¡Keh! como sea—dijo dejando su plato vacío en la bandeja y tomando un dulce.

-¿Cuándo llegaste?—pregunté tomando mi último bocado de comida.

- Al amanecer—respondió agarrando otro bocadillo, lo imite luego de un segundo.

- Lo lamento— susurre.

- ¿Lamentas salir corriendo como una desquiciada sin dar explicaciones?—asentí sonrojada—No hay problema— susurro sin mirarme.

-Oye Inuyasha porque no me dijiste lo de la marca ¿lo sabías no?

- No era mi deber hacerlo Kagome—dijo mirándome.

- Estoy confundida—susurré.

- Yo también— lo mire intrigada.

- ¿Por qué lo estás tú?

- Trato de hacerme a la idea de tú y Sesshomaru juntos— lo mire sorprendida.

-¿Estás bien con eso? –no me había preguntado cómo se sentiría Inuyasha después de todo él y Sesshomaru tienen historia.

- Lo estaré— dijo encogiéndose de hombros— ¿Tú por qué lo estás?

- Por lo mismo que tú— dije con pesar. No dijimos nada más, nos dedicamos a comer los dulces— Inuyasha— lo llame dudosa luego de un momento en silencio.

- Dime—dijo tomando el último bocadillo, aparte la bandeja de la cama y me acerque a él.

- Sesshomaru ¿tú crees que él lo dice de verdad?— jugué con el borde de mi falda, él me miró con seriedad.

- ¿No se lo deberías preguntar a él?

- Sí pero ¿qué crees tú?

- Me preguntas a mi sobre que piensa Sesshomaru— dijo alzando una ceja yo me encogí de hombros.

-Lo siento, sé que no tienen la mejor relación.

- No tenemos ninguna relación Kagome—dijo con acidez me encogí de hombros—Pero te aseguro que él no miente en sus intenciones me asegure de ello. Escucha Kagome yo no sé qué que pase por la mente de ese tipo pero lo que dijo sobre la marca es verdad él te reclamo como su compañera y eso para un demonio no es un juego esa marca en tu muñeca significa más de lo que crees.

- No sé si yo quisiera ser eso para él—me recosté contra su hombro, no mire a ningún sitio en particular pensé en las palabras de mi madre en Inuyasha y Sesshomaru— ¿Inuyasha como me ves?

- ¿Eh?—me miró confundido.

-¿Me ves como una mujer?— lo sentí tensarse— ¿Inuyasha si te pidiera que me besaras lo harías? – me había inclinado hacia él, lo vi tragar saliva pero no pare y me acerque más, Inuyasha se alejó de mi sonrojado pero yo no me detuve antes de que me pudiera dar cuenta estaba encima de un Inuyasha completamente rojo, me sentí nerviosa pero mi corazón no se aceleró como se supone que lo haría; yo había decidido olvidar a Inuyasha el dolor de verlo junto a Kikyo había desaparecido quería saber si había malinterpretado mis sentimientos por él desde el inicio, si yo lo hubiera amado como un hombre ¿Tendría que sentir algo si lo besaba verdad? Pero estando aquí encima de Inuyasha no sentí nada, mi cara estaba a centímetros de la suya pero el besarlo no parecía correcto, mi boca beso su mejilla; me aleje pero no me baje de él lo mire curiosa nunca me había fijado pero sus facciones era tan juveniles, Inuyasha había pasado cincuenta años sellado en un árbol y vivido doscientos años. Había escuchado a Totosai llamarlo mocoso no solo a él sino también a Sesshomaru si este tenía más de mil años y era joven para los demonios según lo que había dicho Myoga una vez ¿Inuyasha sería más joven de lo que pensaba? Después de todo no era inaudito pensar que la suma de su edad no era igual que la humana quizás Inuyasha solo fuera un poco mayor que yo. Si eso era así su comportamiento en ocasiones infantil tendría mucho sentido y explicaría también nuestras constantes peleas, quizás Inuyasha y yo solo éramos dos adolescentes que habían tenido que lidiar con muchas cosas en su vida; por primera vez pude comprender cómo se sintió Inuyasha con respecto a Kikyo y yo, lo confundido que se podía sentir, yo estaba viviendo eso ahora mismo.

- Oye Kagome te molestaría bajarte – mire a Inuyasha intrigada, este estaba sonrojado pero no parecía que le molestara.

- No quiero— dije como una niña pequeña—Responde mi pregunta.

-Eres una mujer Kagome y ya me has besado— dijo sentándose llevándome consigo. Sentada en las piernas de Inuyasha lo abracé escondiendo mi cara en su cuello sentí como este me correspondía.

- Te quiero Inuyasha eres muy importante para mí, tú opinión me importa no quiero herirte—susurre contra su cuello— Lamento si te incomode solo quería comprobar algo.

-También siento lo mismo por ti Kagome prometo que me quedaré a tu lado.

- Te dije que no te dejaría — dije mirándolo a los ojos.

Permanecimos acostados en mi cama hablando de cualquier tontería sobre las circunstancias de nuestra relación la de nuestros amigos sobre Kikyo y sobre Sesshomaru.

- Gracias por apoyarme con respecto a Sesshomaru sé que ustedes no se llevan muy bien y él te ha hecho muchas cosas, significa mucho para mí—dije jugando con la manga de su hitoe.

- Eso hacen los amigos ¿no? Prometimos apóyanos— respondió jugando con mi cabello.

- Eres el mejor amigo de todos – lo abrace con fuerza.

- Demonios Kagome me ahorcas — dijo tratando de alejarse de mi agarre de repente sentí a Inuyasha tensarse en un parpadeo este estaba en la ventana de mi habitación—No puede ser posible – dijo saltando fuera de la habitación, me asomé por la ventana; comprendí lo que había perturbado a Inuyasha. Corrí fuera de mi habitación cuando salí de mi casa vi a Sesshomaru en medio de mi patio sin poder creer que estuviera ahí de verdad ¿Cómo había llegado?

- Sesshomaru bastardo como llegaste aquí— Inuyasha tenía la mano en tessaiga y veía cauteloso a Sesshomaru, me acerque a él tomándolo del brazo tratando de calmarlo.

- ¿Atravesarte el pozo Sesshomaru?—pregunté, cuando sus ojos se posaron en mí, mi corazón se aceleró a un ritmo desenfrenado desvié mi mirada sonrojada era muy difícil verlo ahora que sabía la verdad, escuché a Inuyasha bufar a mi lado lo mire curiosa pero este simplemente rodó los ojos.

- De qué otra manera podría estar aquí miko—me sonroje más, claro que fue una pregunta estúpida pero es que no podría creer que lo hubiera conseguido.

- Solo Inuyasha y yo habíamos podido pasar el pozo Sesshomaru— explique aún nerviosa él no dejaba de verme directamente a los ojos, aquella mirada era carente de emoción pero me sentí temblar bajo ella.

- Umj— fue lo único que respondió escuché a Inuyasha susurrar algo sobre un bastardo arrogante mientras se alejaba de mí y entraba en la casa. Una vez solos no supe qué decir, Sesshomaru miraba el lugar con lo que a mí me parecía curiosidad pero no hizo ningún comentario.

-¿Quieres conocer mi casa Sesshomaru? –pregunte aún sonrojada mi corazón todavía no se había calmado respire profundo varias veces tratando de que se tranquilizara. Sesshomaru me siguió hasta la casa, sentirlo detrás de mí hizo poco por el desenfreno de mi corazón estaba claro ahora, no sabía si amaba a Sesshomaru pero en definitiva me sentía atraída por él.

Cuando pasamos la puerta lo primero que encontramos fue a mi familia, habían estado espiando por la ventana se hicieron los desentendidos cuando les di una mirada acusadora.

- Mamá, abuelo, Sota, él es Sesshomaru – presente con nerviosismo. Sota nos miró curioso y luego miró a Inuyasha, mamá tenía una gran sonrisa en su cara mientras sostenía a mi abuelo por el kimono evitando que le lanzara sutras a Sesshomaru lo cual agradecí no sabía cómo reaccionaría él si eso pasara.

- Es un placer conocerlo Sesshomaru-sama— vi a mi madre hacer una reverencia a Sesshomaru y como este correspondió el gesto mire a Inuyasha curiosa pero este simplemente se encogió de hombros. Mamá había cubierto la boca del abuelo, solté una risita nerviosa al verlo, Sota se acercó a mí con cautela y observó a Sesshomaru curioso.

-¿Eres el hermano mayor de inu-ni-chan?—pregunto curioso sin alejarse de mi lado, Sesshomaru simplemente lo miró con una ceja levantada – Genial—susurro mirándolo con admiración.

- Inuyasha cariño podrías ayudar al abuelo con una caja en el santuario por favor querido – Inuyasha simplemente asintió tomando al abuelo y arrastrándolo fuera de casa cuando pasó junto a nosotros solo miró de reojo a Sesshomaru pero no dijo nada.

- Te ayudo inu-ni-chan—Sota corrió hacia Inuyasha montándose en su espalda como si de un niño se tratara.

-Sota comportarte como alguien de tu edad— le recrimino este me saca la lengua, yo frunzo el ceño mi hermano menor era tan infantil no había cambiado en nada aun cuando ya casi tenía quince años.

-Por favor pase Sesshomaru-sama le ofreceré un poco de té— dijo mi mamá caminando hacia la cocina lo guíe nerviosa a la sala, Sesshomaru simplemente se sentó en el sofá toda la habitación parecía tan inapropiada con Sesshomaru ahí—Kagome—corrí hacia el llamado de mi madre está me entrega una bandeja con dos tazas de té y unos bocadillos— Es muy guapo Kagome – me susurro yo me sentí sonrojar.

- Mamá él puede escucharnos— respondí igual en voz baja aun sabiendo que Sesshomaru escucharía.

- Oh cariño estoy segura que no es la primera vez que lo escucha—dijo soltando una risita— Ve con él y recuerda nuestros planes—dijo echándome de la cocina. Cuando llegue a la sala de nuevo Sesshomaru no se había movido de su posición lo miro nerviosa y le ofrezco una taza de té este la toma y bebe un sorbo sin decir nada, lo imite.

- Sesshomaru yo—tartamudee luego de un segundo sin poder poner en orden mis pensamientos ¿por qué era tan difícil hablar con él ahora? lo había estado haciendo por semanas. Me recordé a mí misma que ahora era diferente yo sabía exactamente lo que quería Sesshomaru de mí— Sé que tenemos que hablar de muchas cosas pero yo necesito salir con mi madre a comprar unas cosas verás mañana me graduo, recibiré un reconocimiento por aprobar mis exámenes—explique este simplemente me miró mientras tomaba un bocado del dulce que mi madre había hecho por un momento vi un pequeño brillo placentero en sus ojos.

- Este Sesshomaru entiende puede poner sus asuntos en orden—asentí colocándome de pie dejando mi taza de té en la bandeja me dirigí a mi habitación tenía que cambiarme.

Cuando baje no vi a nadie en la casa extrañada voy a la sala pero Sesshomaru no se encontraba ahí, preocupada me dirigí a la cocina pero mamá tampoco estaba. Corrí hacia la puerta cuando la escuché abrir, Inuyasha y Sota entraban riéndose de algo que no entendí.

- Han visto a mi madre – pregunté.

- Te espera afuera nee-chan—asentí pero aún preocupada mire a Inuyasha.

- No encuentro a Sesshomaru.

- Sigue en el templo—dijo oliendo el lugar asentí más calmada de que no se fuera ido a explotar por su cuenta.

- Inuyasha tengo que salir con mamá por favor vigila que no haga nada— él frunció el ceño pero asintió—Y Sota vigila que Inuyasha no haga nada – le dije a mi hermano.

- Lo haré Kagome.

-Oye—dijo Inuyasha ofendido, lo ignore y me despedí encontrándome con mi madre en las escaleras del templo esta tenía una sonrisa resplandeciente y una bolsita pequeña de cuero rojo en sus manos la miré extrañas cuando le pregunté qué era eso casi me caigo de la sorpresa.

-Tu prometido es muy cortés y generoso—trate de ubicar a Sesshomaru en aquella oración pero no pude.

-Espera ¿prometido? – pregunté mirando a mi madre impactada.

- Así es cariño él me pido tu mano, es tan galante – dijo con aire soñador yo me sentí sonrojar ¿Que Sesshomaru había pedido mi mano?—Vamos cielo hay que pasar por el banco primero hay que depositar el obsequio de tu prometido, que galante mira que preocuparse por tus necesidades y las del templo—dijo con ilusión. Seguí a mi madre quien no dejaba de decir todos las cosas que arreglaría y compraría con el dinero que Sesshomaru le había dado mire la bolsita con monedas de oro que mi madre llevaba aún sin poder decir nada.


Me desperté temprano y me dispuse asearme el día anterior había sido relajante las compras siempre eran buenas para despejar la mente. El día de comprar que habíamos tenido mamá y yo era justo lo que necesitaba junto con una manicura y pedicura bien merecida. Si era honesta conmigo misma pensé que íbamos acabar en una jefatura cuando mi madre depósito el dinero en el banco. Había sido llevada con el gerente yo estaba muy nerviosa ¿cómo íbamos a explicar de dónde había salido tanto dinero? sorprendente mi madre salió de ahí con una sonrisa dándose un apretón de mano con el gerente le pregunté cómo había hecho para explicar el dinero y está simplemente se encogió de hombros.

Me puse el uniforme para mí graduación y peine mi cabello decidí llevarlo suelto aplique un poco de maquillaje sencillo y baje las escaleras lo primero que veo es a mi madre e Inuyasha en la sala pero mi impactó fue ver a Inuyasha este llevaba un jeans color negro junto con una camisa de color vino con los dos botones de arriba abiertos y unas botas timberland originales de color negro con detalles rojos; cubriendo sus orejitas un sombrero estilo trilby color negro.

- Vaya Inuyasha el súper modelo – dije con broma pero aún impresionada por su atuendo él se encontraba sonrojado mientras mi madre le ajustaba la ropa.

- Te dije que tengo buen ojo para las tallas Kagome—asentí de acuerdo con mi madre en definitiva había acertado en todo.

- Me siento algo incómodo— dijo Inuyasha frunciendo el ceño.

- Será solo por la graduación de Kagome, cielo, toda la familia debe estar ahí—respondió mi madre acariciando la mejilla de Inuyasha este se sonrojo más de ser posible, solté una risita era un hecho en definitiva Inuyasha era un Higurashi ahora. Me alegré cuando me contó que mi madre lo había llamado hijo estaba un poco nervioso cuando me lo mencionó pero para mí y para Sota la noticia no hizo más que emocionarnos. Sota siempre había admirado a Inuyasha y lo había considerado un hermano ahora solo era una confirmación de lo que la familia entera ya sabía, Inuyasha siempre formó parte de ella. Tomamos el desayuno en silencio me pregunté en donde estaría Sesshomaru no lo había visto desde ayer y cuando llegué al anochecer no había podido hablar con él aunque Inuyasha me dijo que seguía en los alrededores del templo.


Le agradecí al director estrechando su mano mire emocionada el título en mis manos no puedo creer que me había graduado. Desde la cima del escenario mire a mi familia aplaudir, mamá tenía los ojos llorosos, Sota y el abuelo aplaudían y gritaban emocionados e Inuyasha me sonreía con alegría aunque un poco incómodo por tanta gente aglomerada. Cuando la ceremonia terminó busque rápidamente a mi familia pero todos los graduandos habían tenido la misma idea y se me era imposible ubicar a los míos con tanta gente. Sentí como alguien me empuja pero antes de que pudiera caer unos brazos fuertes me atajaron mire al hombre frente a mí tenía el cabello largo de color rubio platinado vestía un traje Boggi Milano azul marino sin corbata y el saco abierto dejando ver una camisa de blanco impecable junto con unos zapatos elegante de Yohei Fukada color negro, me sentí sonrojar cuando mire sus ojos color dorados me recordaron a los de Sesshomaru.

- Así que así es una conmemoración humana— mire impactada al hombre no podía ser posible sus marcas no estaban ni su estola y sus orejas puntiagudas eran ahora humanoides.

- ¡Sesshomaru! —grité sin poder contenerme, este me miró frunciendo un poco el ceño.

- No es necesario gritar miko estoy junto a ti.

- Pero ¿cómo es posible? te ves tan humano— pregunté sin dejar de verlo sorprendida.

- Este Sesshomaru es capaz de camuflarse suprimiendo su yokai cuando la situación lo requiere miko— asentí aún sin poder creer que fuera él pero no había duda en definitiva era Sesshomaru.

- Oh Sesshomaru-sama veo que decidió venir me alegro que las ropas fueran de su agrado— voltee hacia la voz de mi madre, había llegado junto con mi abuelo y Sota y un Inuyasha que veía a Sesshomaru como si fuera un ser de otro mundo.

-Kagome— gire hacia donde me llamaban y veo a Yuka, Eri y Ayumi correr hacia mí— Qué bueno que te encontramos Kagome hay que tomarnos unas fotos— dijo Yuka pero se calló de repente y me miró asombrada, sonrojada me aparto de los brazos de Sesshomaru quien aún no me había soltado desde mi casi caída.

- Ve con ellas querida es bueno tener recuerdos te esperaremos en la salida—agradecí a mi madre y seguí a mis amigas.

- Muy bien Kagome dilo de una vez quién es ese espécimen de hombre y qué hacías en sus brazos – solté con risa nerviosa cuando fui acorralada por las chicas.

- Es Sesshomaru el hermano mayor de Inuyasha —respondí con nerviosismo.

- Kami Kagome como haces para conocer a chicos tan guapos — dijo Eri haciendo un puchero.

- Tienes que presentármelo—mire a Yuka con el ceño fruncido no me había gustado su insinuación, ella me miró confundida.

- Dime Kagome ¿qué decidiste estudiar?—mire a Ayumi alejando el extraño sentimiento que me había inundado.

- Me tomaré un tiempo antes de comenzar la universidad mi madre y yo hablamos al respecto y es lo mejor.

- Oh ya veo tu salud sin duda es más importante—dijo Ayumi.

- Pero es una lástima pensé que iríamos a la misma universidad hemos estado juntas desde el jardín de niños— mire a Eri quien parecía deprimida yo también me sentí melancólica las chicas y yo habíamos sido amigas desde niñas y siempre estábamos juntas pero yo no podía ir en este instante a la universidad, tenía que acabar con Naraku y no sabía cuándo iba a pasar hasta que eso ocurriera pero al menos quería tomarme un tiempo antes de tomar una responsabilidad como estudiar en la universidad.

- Tienes que venir al festival hoy Kagome— dijo Yuka tomando mis manos entre las suyas.

- ¿Festival? – pregunté confundida.

- La ciudad ha decido hacer un pequeño festival por el Hanami aparte de los picnic anuales tienes que venir con nosotras será al anochecer no aceptaremos un no por respuesta— las chicas me veían expectantes y no pude más que asentir no podía decir que no después de todo pronto regresaría al Sengoku y ellas irían a la universidad pasaría tiempo antes de volvernos a ver.


Comí de mi algodón de azúcar mientras veía jugar a lanzar aros a las botellas a Inuyasha y Sota los dos parecían muy emocionado; ya era casi las doce Sota, Inuyasha y yo pronto tendríamos que volver a casa, las chicas se habían ido hace un rato pero Inuyasha no se quiso ir hasta haber ganado todo los premios para Sota el vendedor estaba a punto de llorar cuando un aro volvió a caer en la botella, Sota estaba eufórico animando a Inuyasha.

Un viento frío me hizo estremecer frote mis manos aún con chaqueta, quizás traer un vestido primaveral corto no había sido la mejor opción era momento de volver a casa.

- Chicos es hora de irse—el vendedor me vio con una mirada esperanzada cuando dije eso, Inuyasha trató de quejarse pero solo bastó una mirada para que se callara. Escuché una chica reírse con coquetería mirando a Inuyasha, no la pude culpar este se veía bien con ropas de mi época, espere paciente a que guardarán los premios que habían ganado en el transcurso de la noche en una bolsa que habían comprado no sabía dónde Sota metería todas esas cosas.

Mire los árboles de Sakura con nostalgia se veían hermosos con las luces en sus ramas vi la luna y pensé en Sesshomaru me hubiera gustado que nos fuera acompañado pero apenas había informado que vendría al festival una mirada suya había bastado para saber qué no debería perder mi tiempo tratando de convencerlo de ir.

-Kagome mira todo lo que inu-nichan ganó para mí – Sota prácticamente brincaba de emoción.

- No sabía que te gustará tanto los peluches— dije mirando varios ositos, pandas y cerditos de felpa.

- A Hitomi le gustan – dijo a la defensiva – Me asegurare de dejarte algunos – dijo al final y yo asentí con satisfacción. Otra fuerte brisa recorrió el lugar pero esta trajo consigo un familiar cosquilleo y una energía que conocía muy bien; mire a Inuyasha este me miró un poco serio y asintió.

- Vamos Sota – dijo tomando el bolso lleno de premios.

-¿Eh y nee-chan?—pregunto al ver que no me movía.

- Tengo que ir a otro sitio Sota— este me miró extrañado.

- Vamos Sota todavía nos falta un sitio que espera a que lo dejemos sin nada.

-Inuyasha— lo regañe pero este me dio una sonrisa traviesa.

- Bromeó nos iremos a casa— respondió pero no le creí la mirada que él y Sota se daban me decía que asaltarían otro pobre juego.

- No lleguen tarde—les dije al verlos avanzar.

- Eso deberíamos decírtelo a ti—escuche responder a Inuyasha sin girarse a verme. Cuando los pierdo de vista comienzo a caminar hasta el final de las tiendas del festival a un lugar apartado de todo el ajetreo y de la gente hasta que ya no hubo nadie a mi alrededor a la lejanía lo vi bajo los pétalos de Sakura aún llevaba la ropa de mi época pero mantenía sus características demoníacas al igual que su estola. Supe que era momento de hablar.

Continuará...


Bueno… ¿Qué les pareció?

¿Les gusto el cap?

Por favor déjenme saberlo en los comentarios

Agradecimientos

Guest

Chechy14

Faby Sama

dana masen cullen

emilysilvana

Estoy feliz por su constante apoyo con mi historia, también les informo que comenzaré a contestar los comentarios directamente en la bandeja de Reviews, claro que solo les podré responder por allá a los usuarios y no a los invitados así que a esas personas las seguiré respondiendo por aquí, o podrían hacer como Chechy14 que se creó una cuenta lo cual es fantástico porque así no solo recibirás un aviso por parte de la plataforma de mi historia sino también de otras que te gustes de este sitio y es gratis a demás, pero claro es decisión vuestra.

Besos y abrazos

Arisa Taisho

05/01/2121

9:00 a.m hora VEN