Este es el penúltimo capítulo, es como para ir cerrando un par de cosas y mostrar cómo están todos los personajes, no me gusta alargar las cosas y quiero empezar otras historias de cómo esta extensión, no más de 10 capítulos y que sean entretenidos de leer, igual creo que llevo casi un año en esta, pido perdón a los presentes pero nadie me puede decir que ha sido un año normal jajaja, he aprendido a como ser un poco más rápido escribiendo y corrigiendo sin bajar la calidad, de hecho esta es mi primera historia que le tomo el peso y que quería terminar, creo que lo dije en un principio que no subiría cosas sin final, y quiero mantener eso, para bueno darle algo a la gente que apoya, he visto que han salido más fics en español y eso es muy bueno, pero en fin, de nuevo, este no es el final, aunque parezca uno.

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Era una velada importante, estaba mirándose en el espejo, preparándose para esa tan importante reunión, pero antes de poder retirarse, sus pantalones descendieron.

"Agh! ¡Otra vez Camie!" Izuku giro para ver a su novia riendo detrás de él, le había jugado otra broma, aunque ya estaba acostumbrado.

Al principio fue difícil, Izuku nunca había tenido novia, lo que dio a algunos mal entendidos, de comunicación o de lo que Izuku tenía que hacer como pareja, pero Camie fue paciente y trabajo en él, indicando ciertos hábitos, como llamarse en las noches para saber cómo estaban, salir al menos una vez a la semana cuando eran atareadas y aprovechar los feriados juntos entre otras cosas.

Fueron hábitos que fueron desarrollando, como ver series, pero era diferente, no fue con esa chispa juvenil cuando eventualmente las cosas se estrellaran, al tener bajas expectativas sus vidas se fueron uniendo poco a poco a lo que tenían ahora.

Habían pasado cerca de ocho meses desde esa mañana en que era oficial, tenían sus peleas como todo el mundo, cuando olvidaban tener citas y Camie se lo recordaba o cuando Camie no tenía tanto interés en una serie que Izuku adoraba, pero siempre lograban arreglarlo con sexo.

Otro punto que tuvo mucho trabajo, pero valió totalmente la pena, los primeros meses fueron de experimentacion, de transformación, Izuku estaba más cómodo con su cuerpo y su compañera, y Camie podía tener una conexión más profunda, siendo más emocional y vulnerable, sin miedo de avergonzarse, pero dentro de todo los dos eran un par de pervertidos.

"Jajajaja eres tan inocente Izu-kun~ además tenemos tiempo, no sé porque te preparas tanto" estaban en el departamento de Camie, Katsuki le había pedido que pasara allí la noche para preparar algo, fue extraño que él quisiera hacer cualquier cosa, así que siguió sus órdenes.

"Creo que será algo importante...además ha estado extrañamente agradable estos meses, ¿crees que me echara del departamento?" dijo colocándose los pantalones de nuevo con su novia acechando por detrás para darle un abrazo.

Dentro del hogar de Camie había fotos de ambos en las paradas, de una pequeña escapada a la naturaleza, algún viaje en bus, y una de sus favoritas, la de la cabina de fotos de hace casi un año, le encantaba como se veía en su pared.

"Bueno si pasa eso ya tienes donde quedarte~ siempre quise una mascota" dijo dándole un beso en la nuca.

"Eres una diabilla…" dijo girándose rápidamente para tomarla de los muslos y girarla un poco en el aire, la chica dio una gran risotada al ser levantada con facilidad, también se había vestido bien, tenía un vestido negro escotado, no era para fiestas, era elegante, le llegaba a las pantorrillas y cuando caminaba se veían sus bellos muslos, pero aún no se había puesto los tacones.

Con un par de vueltas la dejo en el sofá con el encima, se quedaron ahí un rato mirándose.

"Porque me miras tanto? ~ tengo algo en la cara?" dijo juguetonamente mientras jugaba con sus rizos.

"No puedo mirar a mi novia de vez en cuando? …A veces parece un sueño que estemos juntos...han sido unos meses locos" la apretó un poco más en la espalda baja.

"Si...pero es la realidad…" dijo acercándose para darle un beso, sus besos eran de sus partes favoritas en su relación, al principio no podían despegarse, pero eventualmente cada uno tenía que seguir con sus horarios, era un momento intimo entro los dos, pero al estar tan cerca la temperatura estaba subiendo.

Al separarse Camie lo vio, con su camisa verde con botones negros y su pantalón negro también, estaba excitada.

"Alcanzamos a ...tener una sesión rápida? ~" dijo con esa vocecilla irresistible, hace meses Izuku ya estaría desnudo devorándola, pero hoy era un día importante.

"Mmm...ya nos vestimos, porque me haces esto? aunque...podemos hacer algo arriesgado...te culpo a ti y a tu maldito libido" dijo separándose para ir a su cuarto, vio su mochila con detención, tenía un plan para más tarde, tenía dudas, pero quería hacerlo de todas maneras recordando las palabras de su madre hace unos días.

'Si quieres hacerla sentir especial no solo se lo digas, haz algo especial...además quiero nietos así que has tu mejor esfuerzo' eso rondo en su cabeza hasta que se decidió.

Camie estaba muy emocionada, esto sería divertido.

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"Agh...como mierda lo hace para no confundirse en la cocina? Debí pedirle consejos" dijo Katsuki mientras trataba de tener todo en orden en su casa, junto a su novio, Eijirou.

Luego de que Momo los reencontrara hace unos meses habían tenido mucho de qué hablar, pero con la ayuda de la pelinegra había podido seguir adelante, pero aun sentía que le debía la verdad a su amigo, quería estar con el si quería llegar a decirle a sus padres.

"Hey todo está bien, no habías dicho que era alguien relajado? la comida es lo que menos importa en esta ocasión" dijo el pelirrojo colocando una mano en su hombro apoyándolo.

"Ya lo sé maldición...perdón, es que se lo he ocultado tanto tiempo, ¿crees que me odiará por eso?" dijo el rubio dando los últimos toques a la mesa.

"A menos que me hayas mentido...no debería haber problema, suena como una buena persona" ambos estaban semiformales, con camisas y pantalones negros, les gustaba combinar.

Antes de que siguieran conversando se escuchó el timbre, Izuku tenía llaves, pero no quería ser descortés.

"Anda, eres el anfitrión después de todo cariño" dijo el pelirrojo dándole un leve empujón para que caminara por la sala, el rubio estaba muy tenso, pero ya no podía escapar más, tenía que ser sincero con todos.

Al estar frente a la puerta dio un gran respiro, su novio le daba ánimos desde el comedor, abrió la puerta y ahí estaban los dos, sus dos amigos tomados de la mano, no había sido sorpresa cuando se había enterado, de hecho, que ambos hubieran dado el paso lo impulso al dar el suyo con Kirishima, se veían muy bien.

"Gracias por venir...supongo, pasen no es como si no hubieran venido" dijo dándoles la espalda para dirigirse al comedor, ambos entraron de la mano dejando sus abrigos en el costado para acercarse a la mesa.

Izuku noto que había un invitado más, también estaba bien vestido, al llegar a la mesa dio el primer paso, era su casa después de todo.

"Izuku Midoriya, un gusto!" dijo con una gran sonrisa y un buen apretón, no quería ser irrespetuoso.

El pelirrojo respondió de igual manera con su mano, le gustaba la gente animada.

"Yo soy Camie, un placer~" dijo la pelimiel estrechando la mano del pelirrojo después de su novio, se le había adelantado, aunque le gustaba que no se dejara intimidar, y ella ya sabía de su existencia, el sorprendido esta noche seria Izuku.

Katsuki estaba frente a Izuku en la mesa, cada uno con sus parejas al costado mientras comían, pero había silencio, todos intercambiaban miradas, pero Camie le hizo el gesto para que hablara el, moviendo los ojos hacia Katsuki.

"Entonces...podrías contarme un poco de ti o…" dijo Izuku mirando al pelirrojo para saber quién rayos era.

"Me encantaría! pero creo Katsuki quiere decir unas palabras…" dijo apretando su mano debajo de la mesa, Camie estaba en silencio apoyando al rubio.

Katsuki miro hacia abajo mirando su celular, un mensaje de Momo enviándole ánimos, ya no podía echarse para atrás.

"Emm maldición...como te lo digo...él es Eijiro mi...mi pareja" dijo mirando a Izuku seriamente, el peliverde abrió un poco los ojos y la boca, tratando de digerir lo que estaba pasando, su novia dio una leve risa y puso su mano sobre su rodilla dándole un poco de estabilidad.

"Ah...osea, Kachan tu…" él lo corto antes.

"Si...Izuku, soy gay…" era un intercambio muy extraño, pero no se sentía como un bicho raro, era como decirle a su hermano un secreto que había guardado por mucho tiempo.

Hubo un silencio incomodo en la sala, todos esperando la respuesta del peliverde, pero estaba tardando mucho, Katsuki lo apresuro.

"Que pasa? ¡tienes algún problema! te patie el culo en secundaria y sabes que puedo hacerlo otra vez…" pero ahora escuchaba risa, no era burlona, era genuina.

"Perdón perdón jajaja...es que ahora me hacen sentido unas cuantas cosas…" comenzó a explicar.

"A que te refieres? trate de no hacerlo obvio…" dijo el rubio cruzándose de brazos.

"La verdad estaba bien oculto...nunca quise meterme mucho en tu vida porque eras algo gruñón...pero ahora lo entiendo, además era eso o eras asexual" dijo mirándolo a los ojos.

"¡¿Que?! ¿Porque esas dos opciones?"

"Osea...no respondías a los coqueteos de Camie, y bueno...es Camie, cualquier hombre hetero daría un brazo por un poco de su atención" eso la puso de bueno humor, le envió un mensaje de texto.

Cmie: Te ganaste una mamada de vuelta a casa...aunque iba a dártela igual~.

"Y no lo sé...lo supuse por un tiempo, pero no quise entrometerme más...la verdad estoy contento de que me digas, has estado más tranquilo estos meses, más feliz"

"Y menos gruñón~" dijo la pelimiel tratando de molestarlo, pero ya no había un ambiente hostil, todos estaban más relajados.

"Entonces...no te molesta?" esa era la razón de la porque había hecho tanto escándalo por la cena y que estuvieran separados, una cosa era que fueran sinceros otra muy diferente es que lo aceptara.

"Me molesta que hayas tardado mucho en decirlo...pero como podría molestarme? Estas mejor que nunca y éramos amigos desde mucho antes de que si quiera salieran esas preguntas...somos como hermanos, claro que no me molesta" dijo con sus ojos verdes brillantes, normalmente el rubio odiaba que fuera tan puro, pero era justo lo que necesitaba, era muy afortunado de tenerlo como amigo, pero nunca se lo diria.

"Es un santo! ¡tu amigo es muy varonil Katsuki!" dijo Kirishima limpiándose las lágrimas varonilmente.

"Cállate! ...y si lo es" dijo comiendo con una sonrisa, Camie estaba cada día mas enamorada de su hombre, aunque aún no habían dicho esas dos palabras, quería esperar el momento perfecto para decirlo, si ya llevaban tanto juntos debia ser por algo.

La cena fue muy agradable, descubrieron que Kirishima era un kinesiólogo que trabajaba medio tiempo en el gimnasio, ahí fue cuando conoció a Katsuki, en una de sus lesiones lo había acompañado y todo desde ahí había sido un lio.

"Y no pensaste en no lo sé...dar vuelta la página?" dijo Camie, tratando de ver porque el pelirrojo había esperado a que el testarudo de Bakugo se decidiera, ella había pasado por lo mismo.

"No te voy a mentir lo pensé...pero algo me decía que se decidiría tarde o temprano, solo estuvimos un par de meses sin vernos, y bueno…" el rubio tenía una leve sonrisa sabiendo lo que venía.

"Anda cuenta" le dijo mientras comía.

"La mayoría de los gays están locos…" toda la mesa rio con ese comentario, lo había dicho con tanta seriedad que era muy cómico.

"No es broma! casi todos son muy intensos y yo soy animado pero lo otro ya es obstinante...Katsuki fue algo refrescante, ser gay no era una parte de su personalidad como lo es ahora, que tienen que ser afeminados o ser decoradores de interiores"

"Pero Kachan ve programas de decoración de interiores…" dijo Izuku inocentemente.

"Cállate nerd!...aunque sean falsos son divertidos" Camie estaba muerta de risa viéndolos a ambos.

"Supongo que...sabía que tenía que darle un poco de tiempo, y la verdad valió la pena" dijo sonriéndole, el rubio giro los ojos, pero sin soltar su mano debajo de la mesa.

"Para nosotros también no?" dijo el peliverde susurrándole a su novia.

"Valió mucho la pena~" respondió suavemente.

La cena finalizó de maravilla, fueron conociendo más al pelirrojo y de que ahora Katsuki estaría más tiempo saliendo, pero el resto seguiría igual.

Al salir Izuku le dio un abrazo a Katsuki, no quiso arruinarlo así que solo respondió el abrazo, Camie le dio un inocente beso en la mejilla, despidiéndose del pelirrojo.

Al cerrar la puerta Kirishima abrazo a su novio por detrás, Katsuki dio un gran suspiro.

"Cómo te sientes?"

"No lo sé...mejor? veamos una película...estamos solos después de todo" dijo el rubio tomado de la mano para ir al sofá.

"Tienes buenos amigos" dijo el pelirrojo colocando la cabeza sobre su hombro.

"Si...la verdad es que si" dijo sonriendo mientras prendía la tele, era muy afortunado.

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Al salir del departamento fueron directo al ascensor.

"Vaya...eso fue...algo" dijo Izuku mientras miraba el techo brillante del ascensor mientras bajaban.

Camie se enganchó a su brazo, quería sentir su calor "Lo llevaste muy bien...para ser la primera vez" nadie te entrenaba para estas cosas, pero lograron llevarse bien y la comida estaba buena.

"Si...oye, estuviste con un dildo en el trasero como si nada ...¿durante toda la cena?" dijo en voz baja cuando todavía faltaban unos pisos.

"Claro que lo hice~ era la única forma de no agarrarte a besos a la mitad de la velada...no quería hacer una escena" dijo moviendo sus caderas de lado a lado.

"Eres una chica sucia…" fue a revisar su teléfono viendo que el primer mensaje era de ella, lo leyó en un segundo, mirándola de reojo, tenía sus ojos cafés entrecerrados, su respiración rítmica pero lenta, apegada a él, colocándose un poco más adelante de el para que le mirara el trasero.

'Esta en su límite…' pensó Izuku al llegar al primer piso, despedirse del portero, al salir del edificio dijo gentilmente "Al llegar al departamento...voy a tomar una ducha y luego vamos a coger tanto que no te podrás sentar"

"Mmm Vamos! no puedes hacerme eso ahora~ tenemos que tomar el metro hay que esperar mucho" la anticipación la estaba matando, pero le encantaba, hacia toda la experiencia mucho mejor, en solo pensar en lo que harían al llegar a su cama.

"Claro que puedo, pero antes…" giro en el primer callejón detrás de un basurero apresuradamente, puso a Camie contra la pared con fuerza, como a ella le gustaba, dio un leve gemido.

Era de noche y no pasaba casi nadie, pero no podían perder su tren, tenían que ser rápidos.

Súbitamente subió su vestido revelando sus húmedas panties, con el leve bulto en su trasero, al mover la ropa interior pudo verlo, el consolador anal de Camie.

Habían querido intentarlo por meses, así que luego de mucha investigación y algo de...entrenamiento, Camie lograba tener un consolador ahí sin problemas, pero aun no recibía el pene de Izuku, pero hoy sería el día.

"Mmmph...vamos, que quieres hacer?" estaba indefensa ante sus movimientos, Izuku puso su cuerpo sobre el suyo, una mano en el consolador, la otra en su vientre.

"Estas muy excitada, te dare un pequeño regalo por portarte bien en la cena…" al mover el consolador de su trasero Camie grito, pero una mano tapo su boca.

"No queremos que nos descubran...mastúrbate Camie, yo juego con tu culo y tu juegas con tu coño" la chica desesperadamente llevo una mano bajo su vestido para adentrar dos dedos a su coño.

Juntos habían explorado su sexualidad en estos meses, llevando el exhibicionismo un poco más lejos, la adrenalina de hacerlo afuera la dejaba loca en cada encuentro, ya sea parques, tiendas, lo que sea, pero ahora quería llegar a su hogar pronto.

Izuku beso su cuello para ayudarla a llegar al clímax mas rápido, Camie estaba gimiendo fuerte, podían escucharlos, pero había estado toda la cena sensible, y con unos simples toques se había desplomado en la pared, su novio sosteniéndola.

"Adoro cuando gimes así…" dijo el peliverde girándola para besarla en su orgasmo.

'Tengo que decirle...hoy' ya se había decidido.

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Estaban en el tren sentados el uno al otro, había poca gente, Izuku estaba como si no hubiera pasado nada conversando de su campamento de hace unos meses, de las fotos que habían tomado y del buen rato, pero Camie quería devolverle el favor.

Inocentemente se recostó en su pecho, Izuku siguio conversando, pero Camie seguía bajando y bajando…

"Y esa cascada! era preciosa y…Camie...que estás haciendo" dijo algo confundido, quedaba poco tiempo para su estación.

"Poniéndome cómoda ~ Puedes colocar mi abrigo sobre mi cabeza? me molesta la luz…" Izuku no era iluso, pero aun había gente en el metro, no había niños, pero tendría que controlarse.

"Está bien…" levanto el abrigo y Camie estaba descansando su cabeza sobre su entre pierna, al estar a oscuras sabía qué hacer.

Lentamente bajo el cierre del pantalón de Izuku, mover su ropa interior y darle un respiro a su pene.

Estaba viscoso y semiduro, había estado así desde el ascensor, la chica se relamió los labios 'Pobrecito~ que tal si le damos un poco de atención' le dio un par de lamidas para engullirlo hasta el fondo de un viaje.

Izuku contuvo la respiración para no demostrar nada al exterior, pero su garganta y boca se sentían de maravilla en su miembro, estaba haciendo movimientos muy lentos, no quería hacer ruido, pero ya estaba muy duro dentro de ella.

Quedaban pocas estaciones para llegar, y no podía esconder esta cosa hasta llegar al departamento, pero su chica se estaba tomando su tiempo, saboreándolo, sintiéndolo, como latía con cada movimiento.

"Camie...podrías ir un poco más rápido...ya vamos a llegar" susurro mirando lado a lado para que nadie se diera cuenta.

El abrigo se movió un poco y dijo "Pero me estoy divirtiendo~ a menos que tengas una idea…" dijo volviendo a lo suyo.

Izuku estaba empezando a irritarse, quería venirse, pero la pelimiel seguía a un ritmo lento e intenso, necesitaba ir mas rápido o no se vendría nunca.

Con algo de malicia llevo una mano debajo del abrigo al cuello de Camie, justo cuando estaba hasta el fondo, la chica se sorprendió un poco, pero quería esto, le encantaba que tomara la iniciativa.

Izuku movió su cabeza a su gusto, desde la punta hasta el fondo, cada vez más rápido, comenzaba a salir sonidos viscosos, cualquiera que estuviera cerca podría saber que estaban haciendo, pero no le importaba, la sensación en su glande era demasiada, explotando en Camie.

Una gran cantidad de semen lleno su boca, no le sorprendía, era la primera carga del día, ya se había acostumbrado a su sabor y textura, saco el miembro de su boca, y se limpió la boca, se sacó el abrigo de su cabeza y volvió a la posición de antes.

Izuku estaba con la respiración relajada, recuperándose de su orgasmo, a la chica le encantaba esa vista, recordaba todas las veladas en que terminaba igual, sin resistirse le dio un sonoro beso en la mejilla, para darle un fuerte abrazo al costado.

El peliverde sonrió y puso una mano detrás de su espalda baja, se sentía muy afortunado de tener una novia como Camie 'Si...hoy se lo diré' estaba decidido.

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Al llegar Izuku fue directo a la ducha, Camie se quedó en su cuarto con ropa mas cómoda, la ropa interior que llevaba, era casi lencería, pero esperaba acción esta noche, aún tenía el consolador en su trasero, pero ya estaba harta de esperar, quizás jugarle una broma a su novio le subiría el ánimo.

Sacándose lo que quedaba de ropa de su curvilíneo cuerpo, fue al baño para ver que su novio seguía ahí, cerró la puerta lentamente, solo quería asustarlo llegando por detrás, lo había hecho otras veces y siempre funcionaba.

Pero al entrar la broma era para ella, el agua estaba fría.

"AHHHH ESTA HELADA" dio un gran grito al sentir el agua de glaciar en su desnudo cuerpo.

Izuku se dio vuelta atrapándola soltando una gran carcajada "Creías que no me la esperaba? No eres la única bromista cariño~" dijo abrazándola sacándole la lengua cómicamente.

"Mmm no es justo...como te puedes duchar así? estás loco" dijo apoyando su cabeza en su pecho, Izuku cambio la temperatura, ahora era agradable.

"En la universidad tomaba duchas frías para llegar más despierto a las clases, en verano también lo hago a veces, ¿pero que tal si lo compenso?" dijo acariciando su espalda como solo él sabía hacerlo.

"Que tienes en mente?" dijo rodeando su cuello con sus dos brazos, se veía muy sexy con el cabello mojado, además estar juntos en la ducha era genial, aunque no iban a tener sexo aquí, había moretones que demostraban que eso era una mala idea.

"Te dejare limpia...ya que eres una chica sucia…" dijo suspirando para robar los labios, la pelimiel gimió mientras Izuku con una mano alcanzaba la esponja rosada con la que Camie se bañaba todos los días.

La chica puso una pierna detrás de la suya para no perder el equilibrio, Izuku siguió besándola mientras jabonaba su espalda, superándose un poco mirándola a los ojos.

Quería ver cada expresión, como mordía sus gruesos labios, su adorable sonrisa, su penetrante mirada, cada aspecto de ella que simplemente lo enloquecían.

Camie adoraba el trato, como sabia con tanta presión limpiarla, pero eso fue hasta que llego a sus partes íntimas.

"Creo que aquí tiene que limpiarse con más cuidado…" dijo bajando su cabeza lentamente hasta estar de rodillas frente a la chica, Camie se apoyó en la pared dando un gran gemido, su cabeza mirando al techo al sentir la lengua de su novio en su intimidad.

Izuku se había acostumbrado a devorarla, que gritara cada vez que hacia algo bien solo lo impulsaba a hacerlo todos los días, chupando su clítoris con gentileza y usando sus dedos en su vagina para tocar los puntos que sabían la enloquecían.

Sus manos estaban aferradas a su verde cabello para usarlo a voluntad, moviéndolo a donde le diera más placer, solo él le daba ese nivel de confianza para no reprimir ninguno de sus deseos, ya que él era igual de pervertido.

"Justo así bebe, justo así…OOOOHHhhh~" otro orgasmo había azotado su cuerpo, su agarre se había hecho débil, Izuku subió para darle un gran beso, sus manos en el cuello de la chica para dejarla sin aliento, era tan romántico.

"Limpiare aquí al frente y estaremos listos…" tomando nuevamente la esponja empezó a limpiar de su cuello y clavícula, hasta sus senos, si los hubiera medido diría que estaban más grandes con el tiempo, o quizás era solo su imaginación.

'Este idiota los toca tanto que están más grandes, apenas me quedan los brassier…' pensó la pelimiel mientras bajaba la esponja hasta su vientre, Izuku se quedó un poco ahí, le gustaba hacerla reír, hasta luego bajar hasta sus largas piernas y terminar.

Tomo la ducha para enjuagarla, quiso tentarla poniéndola en su coño, pero no quería perder más tiempo.

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Ambos estaban con las luces prendidas, besándose recostados en la gran cama de Camie, desnudos, con su arsenal del placer en las mesas de noche.

"Mmm...Izu, quiero intentar algo...pero no te asustes" dijo colocándose sobre él.

"No tienes un cuchillo ahí cierto? no es algo que me…" uno nunca sabía qué tipo de gustos podía tener una persona, había que marcar esos límites.

"Que? Claro que no, no estoy tan loca, solo...déjate llevar" bajo su boca hasta su vientre, Izuku disfruto sus labios hasta que llego a su miembro, la peli miel lo acaricio con sus manos para con un poco de fuerza levantar las piernas de Izuku y colocarlas en sus hombros.

"Supongo que te duchaste bien? ¿o no?" dijo mirando al ano de Izuku, quería dejarlo loco de sexo antes del plato fuerte.

"Si...Camie no vas a...?" estaba algo asustado en esa posición.

"Claro que si~ No te preocupes seré gentil" dijo acercando su lengua al orificio de Izuku para comenzar a tentarlo, Izuku respiro hondo, normalmente no jugaba con su cuerpo de esa manera, aunque sabía que podía obtener placer por ahí, y vaya que Camie sabía hacerlo gritar.

"Ohh...esto es tan raro...Camie, Oh Dios!" La chica no había perdido tiempo y ya estaba masturbándolo gentilmente mientras su boca estaba ocupada, estaba muy satisfecha con sus reacciones, como gemía cuando adentraba más su lengua, ahora se abría todo un mundo de posibilidades al saber que estaba cómodo con eso, fue a buscar el lubricante que tenía en su mesa de noche para hacer todo mucho mejor.

Izuku estaba con los ojos cerrados disfrutando que jugaran con él, tendría que mantener un poco más limpio ahí si quería recibir esto más a menudo, hace unos meses habría pensado que sería gay que le gustaran estas cosas, pero eso sería afirmar que sentía atracción por los hombres, lo que Camie había demostrado no era el caso.

"Te gusta? Así se siente en el mío también Izu…" dijo con su vocecilla mientras introducía su lengua en el orificio para dejarlo más cerca de un orgasmo más potente.

"Si...es diferente, no es como tus mamadas...es diferente, Camie estoy cerca…" de a poco freno su ritmo hasta detenerse.

"Porque paraste? "dijo el peliverde algo molesto mientras la chica se recostaba en la cama mostrándose lista para él.

"Quería que estuvieras listo...anda...sé que quieres quebrar mi lindo culo~" Izuku estaba lleno de lujuria y se acercó a su chica, arrastrando sus piernas de un tirón, Camie dio un suspiro al ser manejada así, con delicadeza Izuku llevo su mano a la base del consolador, la vio a los ojos para su confirmación, ella asintió.

Con un poco de fuerza retiro todo el juguete, Camie dio un gran gemido, estaba tan llena y de un momento a otro una gran presion se habia sentido en su recto, habia valido el entrenamiento.

"Ponte el condón...luego podrás hacerlo al natural, no queremos tener problemas, oh y trae el lubricante~" Izuku con una sonrisa obedeció, colocándose el condón rápidamente, y llenándola de lubricante en sus nalgas y ano, se veía apetecible.

Según la guía que habían visto, Camie tenía que ir de a poco, primero con un dedo, luego con dos, hasta poder tener algo más grande, pero, aun así, un pene no era tan fácil de usar como un juguete, así que tendrían que trabajar en equipo.

El glande de Izuku estaba en su entrada, Camie estaba ansiosa, Izuku quería estar seguro.

"Estas segura cariño? No me voy a enojar si no quieres...es tu cuerpo después de todo..." se preocupaba mucho por ella.

"Si lindura~ estoy lista, aunque quiero un poco de atención en mi coño...ponte el juguete que te regale" Izuku se dirigió a su mesa de noche donde estaba uno de los juguetes preferidos de Camie, al lado de una ´varita mágica', estaba un anillo para pene, era de plastico y vibraba, así la peli miel se estimulaba y sus manos hacían otras cosas.

Luego de colocar el accesorio en posición, Izuku introdujo su pene en el ano de Camie, dio un gran respiro y un grito, no dejaba de entrar y se sentía tan extraño, pero tan bien al mismo tiempo.

'Es muy diferente al consolador...me voy a volver loca~' respirando rítmicamente Izuku llego hasta el fondo dando un gran gemido.

"Es mucho más apretado de lo que pensé...creo que me voy a acostumbrar a esto" dijo confiadamente moviendo su pelvis lentamente haciendo gemir a Camie, dejando su ano condicionado al pene de Izuku.

Con cada arremetida gemía un poco más, no era dolor, pero sí de a poco placer, quería un poco más de cercanía, así que llevo sus finos brazos al cuello de Izuku, su mirada era de sorpresa y lujuria, Izuku sonrió con ella gimiendo al sentir que su pene no saldría de ese lugar en mucho tiempo.

No dejaban de mirarse, era un momento íntimo, solo de ambos, acariciaban sus torsos mientras se unían en ese prohibido lugar, abrazándose con deseo, robando rápidos besos y sonrisas mientras el vibrante pene de Izuku la mantenía muy en sintonía con su placer.

De a poco comenzaban a subir el ritmo, Camie pidió un poco más de lubricante, e Izuku se lo dio, todo era más fluido y eventualmente Camie sentía algo en su interior, ese lugar en su recto era estimulado tantas veces, que comenzaba a gemir cada vez más fuerte.

"Ahhhh… ve más lento, pero más intenso, como un pistón ya sabes cómo!" dijo abrazándolo con fuerza, el peliverde obedeció, bajando el ritmo, pero con fuerza, llegando a ese lugar preciado que ella quería explotar.

"Mmm siempre me coges tan bien, coge mi culo como solo tú sabes Izu...oh mierda oh mierda! ¡Justo asi...Justo asi!" el placer la estaba superando, no sabía si volvería a usar su coño para tener sexo, su ano era simplemente otra cosa, estando estimulada por horas para finalmente estar totalmente llena.

"Mmm Camie...eres un deleite para mi pene, no hay otra como tu simplemente no la hay!" tomo mucha fuerza de voluntad no cogerla más fuerte, así que sus manos se dirigieron a su cuello para asfixiarla como sabia le encantaba, la sonrisa de la peli miel estaba llena de placer mientras gritaba, era demasiado.

"OHHHHH IZUU!" sus uñas delineando la piel de su adorado novio

Tensando su vientre la chica dio un gran grito, su ano convulsionando apretando el pene de su amado, el cual no pudo aguantar más la presión liberando su semilla en el latex con fuerza, todo potenciado por el juego previo de Camie.

Se quedaron desplomados en su cama, Camie se sentía tan conectada con su hombre, quería decir esas dos palabras, que marcarían su relación para siempre, pero él se estaba moviendo, había retirado su miembro de ella para ir al costado de la cama y sacar una pequeña bolsita de papel.

Tratando de recomponerse se sentó, aunque le dolía el trasero, no mentía cuando dijo que no podría sentarse.

"No es lo que crees...pero quería hacer algo especial por...bueno todo lo que hemos pasado" dijo el peliverde entregándole el paquete a su chica, peinándose un poco lo abrió.

Era precioso, era un brazalete de plata y bronce, tenía detalles curvos para que pudiera usarlo con casi cualquier cosa, estaba muy tocada.

Al mirarlo Izuku se acercó y dijo algo que nunca olvidaría.

"Camie...te amo"

Al oír esas palabras sintió muchas cosas, pena, rabia, amor, tantas cosas en un solo segundo, sentía que no lo merecía, que era un sueño, que era una farsa, pero a la vez no podía estar más feliz.

"¡¿Por qué?!... ¡¿Por qué lo dijiste tu primero?! ¡Yo quería decirlo! eres de lo peor…" dijo colocando su cabeza en su pecho tumbándolo en la cama, estaba llorando.

Su novio la miraba con cuidado, sabia del pasado de su chica, pero sabía que tenía que dar ese paso y permitirse ser feliz, y quería ser feliz con ella.

"Oh entonces no lo quieres?" dijo acariciando sus mejillas, mientras veía sus vibrantes ojos café.

"Claro que lo quiero! ¡Es precioso y considerado! Es que...no lo sé, no sé qué decir" estaba confundida, pero para eso estaba el.

Usando una de sus manos para levantarse, tomo el brazalete y lo puso en su muñeca, quedaba perfecto, fue besando su antebrazo hasta llegar a su cuello, la chica vio cada detalle, como adoraba cada parte de su cuerpo, y darle un beso, sus manos se dirigieron a su cuello apretándolo desesperadamente.

Lo estaba devorando con sus labios, correspondiendo sus sentimientos, aun no podía modular esas palabras, pero a él no le importaba, la conocía lo suficiente para saber que era difícil, y que su pasatiempo favorito era la mejor forma de relajarla.

Separándose del beso, la movió, dejándola frente a él, ambos sentados en la cama, uno de sus fuertes brazos cruzaba desde su vientre hasta su hombro para mantenerla firme, y la otra dirigiéndose a su húmedo coño.

La chica llevo sus dos manos hacia atrás para sostener la cabeza de su amado para poder besarlo y mirarlo a los ojos, sabía lo que venía y no quería detenerlo.

"Eres magnifica cariño...nunca dudes de eso" dos de sus dedos se adentraron en su cavidad en forma de gancho, haciéndola gemir, sus ojos verdes penetrando los suyos, estaba a su merced y no quería que fuera de otra forma.

Sus dedos fueron un poco más profundos, estaban sudados y resbalosos, pero eso no importaba, estarían mas mojados.

Se sentía tan segura en sus brazos, nunca su intimidad había sido tan sincronizada con alguien, después de meses de relación, al fin había logrado lo que anhelaba tanto, una conexión genuina, con alguien que la deseaba tanto como ella.

"Mmm...me vas a hacer chorrear si sigues así...eso quieres Izu? quieres que salpique toda la maldita cama" dijo apretando sus rizos y sus pecosas mejillas.

"Ya me conoces...me encanta cuando pierdes el control cuando chorreas!" sus dedos se movían mas rápido, casi agarrándose de su coño mientras su palma acariciaba su clítoris, Camia hambrientamente devoro sus labios mientras él no se detenía por nada del mundo, su nuevo brazalete haciendo leves ruidos de campana con cada movimiento.

"Ahhh No pares no pares no pares!" sus caderas se movían pidiéndole mas a sus manos, hasta que llego, un gran chorro salió de Camie al venirse, su cuello estirándose mientras gritaba de placer, los dedos de Izuku hábilmente rozando su botón mágico para que siguiera salpicando hasta que se desplomara.

Jadeando con su voz gastada por tantos gritos, vio a sus gentiles ojos y suavemente dijo lo que tanto anhelaba decir.

"Te amo Izuku...no sabes cuánto" el peli verde se quedó quieto, apreciando su bello rostro que al parecer se veía aún más bello, cerrando los ojos acaricio su cara con su nariz, ella hizo lo mismo.

Se quedaron así un rato, solo apreciándose, amándose, oficialmente amándose como era debido, habían pasado mucho para llegar hasta aquí, pero había valido la pena.

Izuku besaba el cuello de su chica con pasion y algo de saliva, tendrian que tomar una buena ducha en la mañana, y cambiar las sabanas.

Pero Camie necesitaba un poco más de el en otro lugar.

"Izuku...hazme el amor...ya sabes como" dijo con su expresión serena, como si el curso natural de las cosas fuera así.

Izuku la soltó para colocarse sobre ella, se acomodaron en ese charco de fluidos suyos, pero nada los detendría de consumar su amor.

Retiro el accesorio, Camie busco la varita, quería hacerlo especial, sabia lo bien que se sentía para ambos cuando estaba esa vibración en su pelvis, aunque Izuku lo negara.

Estaba duro de solo sentir como se retorcía en sus brazos, no podía estar más lubricada, se deslizo de un viaje en su coño, entrando como un guante.

'Cabe tan bien dentro de mí… es mi hombre, no hay duda de eso' pensó la peli miel mientras la vibración y el coito los hacia gemir fuerte, habían recibido quejas de ruido por meses, tanto así que habían invertido en revestir las paredes de la habitación, era eso o dejar de tener sexo como les gustaba, aunque eso nunca había sido opción, Camie tenía la moda e Izuku tenía las películas, pero el sexo, eso era de ambos.

El tiempo había perdido el sentido, no sabía cuánto llevaban así, cogiendo lentamente, adorando cada uno de sus aspectos, era único.

Sus caderas no dejaban de moverse, apenas hacían ruido, sus manos entrelazadas era lo único que los mantenía conscientes, eso y el brazalete de Camie que les recordaba que todo era real, que no era un simple sueño del cual despertarían, Camie retiro el juguete de en medio, sentía como el pene de Izuku crecía, como cerraba los ojos, sabía que estaba cerca.

"No importa cuántas veces te la meta...nunca dejara de sentirse increíble" dijo aumentando el ritmo, si no tuviera el anticonceptivo estaría seguro de que no sería seguro llenarla como una dona.

"Hazlo amorcito...hazme tuya…" dijo susurrando a su oído enroscando sus piernas detrás de su cintura, haciéndolo ir mucho más fuerte, mucho más intenso.

Hasta que los interiores de Camie no le dieron descanso, succionándolo y acariciándolo maravillosamente, para pintar sus interiores con su semilla, cada rincón alcanzado por su semen.

"Me encanta cuando te vienes tanto…" dijo dándole leves mordiscos a sus orejas mientras Izuku se recomponía, ese vibrador era malévolo, siempre lo hacía explotar antes de tiempo, aunque se sentía increíble.

"Mmm...pensar que todo esto empezó porque me pillaste en mi sillón jajaja...es divertido si lo piensas" dijo acariciando sus costados y senos, palpando su delicada piel.

"Jajaja...sí que lo es, pero todo pasa por algo...no lo crees?"

"Asi es...faltan unos meses para la fiesta de aniversario...y nuestro aniversario también, si es que no logro cagarla en el trayecto…" dijo recostándose en el cómodo pecho de la peli miel.

"Mmm ya no lo arruinaste...no sé si podría recomponerme de eso...eres muy especial para mi" dijo acariciando sus rizos con amor.

Izuku se levantó para acurrucarse detrás de ella "Yo tampoco...eres mi primera novia Camie...tengo esa inexperiencia, de verdad si hay algo que te molesta no dudes en decírmelo…" los tapo a ambos para poder descansar de la agitada velada.

" Y tu eres mi mejor novio hasta la fecha...así que no eres el único sin experiencia, si no nos comportamos como adolescentes idiotas todo debería...Ir bien" dijo bostezando entre medio.

"Mmm tienes razón cariño...hey fuimos al baño? "dijo recordando que tenían que hacerlo después del sexo.

"Agh tenemos que hacerlo? Estoy cómoda…" dijo refregando su trasero contra la entrepierna de Izuku, obteniendo una rápida reacción de su parte.

"Mmm no despiertes a la bestia Camie…" una de sus manos se había dirigido a su cuello, no podían dejar de coger, en esta época del año se sentían en celo.

"Ya sabes las reglas...tenemos que hacerlo todos los días o me pondré gruñona~" dijo juguetonamente otra vez llena de energía, cuando fueran viejos y arrugados tendrían tiempo de conversar por horas y estar abrazados, ahora era el mejor tiempo para coger hasta que el cuerpo no les diera más.

"Debí haber leído la letra chica...aunque como podría negarme"

Entre risas y llantos termino la noche, marcando un antes y un después en cómo serían las cosas, había una fiesta cerca, pero solo era un evento más en el resto de sus vidas.

x-x-x-x

Bueno quise explayarme un poco más, y bueno darle más emoción a la cosa que un simple lemon, queda el ultimo capitulo que será en el aniversario de la fiesta de hace dos capítulos, para ya darle un cierre a todo y escribir un par de cosas más, gracias a todos los que han seguido y leído, significa mucho, y espero poder seguir escribiendo para bueno pasar estos ratos de encierro y de ocio, y recuerden, cualquiera puede escribir.