Siguiente capitulo, el 8 nada menos. Gracias a todos por seguir y leer esta historia. Espero que guste el capitulo y todos sigan disfrutando. Antes de continuar quiero que sepan que el especial se retrasara un poco, el motivo. Para no tener la mente estrujada, es el peor error que puede cometer un escritor. hasta que no tenga ya algunos capítulos hechos no publico, como con esta historia, cuando empecé ya tenia 3 capitulo adelantados. Para no dejar un vacío tengo dos opciones y quiero la opinión de todos. Puedo continuar con Arad Senki Slap Up Party - La Infección de la Luz Prohibida o hacer la versión especial de One Piece, que se encuentra en mi Bio. Sed sinceros conmigo y gracias por adelantado por leer la historia. No olviden que Sherezade22 busca gente, hablen con ella y les contara lo necesario para el Crossober de One Piece y Kingdom Hearts. Disfrutad del capitulo y no olvidéis un Review. No dejen que caer la esperanza.
Capítulo 8 - La Isla Esclava
Pasaron unas horas desde que partieron, Chloe volvió a entrar en la enfermería y encontró a Iona y Fatuo durmiendo. La tapó mejor y dijo extrañada.
– Un ser humano normal ya estaría muerta. Iona ¿Qué clase de persona eres? –
Una suave respiración fue su única respuesta, tiempo después despertó diciendo.
– ¿Cuánto tiempo llevo durmiendo? –
– Horas, por suerte no tienes nada grave. Tus heridas cicatrizan bien y apenas dejarán marca alguna. ¿Cómo has podido sobrevivir? –
– No lo sé, además es como si algo de mi tuviera un dejavu. Algo en mí sabía que esto pasaría. ¿Estáis todos bien? –
– Si, con el susto en el cuerpo. Preferiría que no hagas esfuerzo con tu brazo derecho, al menos por un tiempo. –
Iona se miró el brazo, está completamente vendado, desde la punta de los dedos hasta el hombro, incluso vio las vendas de su cintura. Al tocárselo preguntó.
– ¿Fue grave? –
– No, peor fue el brazo. Un poco más profundo y adiós movilidad. ¿Te quieres levantar no? –
– Si, ¿vienes Fatuo? –
Esté estaba dormido, pero al oír la voz de Iona se levantó y salió con ellas, no sin antes ponerse su camiseta y coger su guantelete. Al salir todos la esperaban.
– Iona-Chan, me alegro de ver que estás bien. ¿Necesitas algo? ¿Sombra? ¿Sentarse? –
– Pisa el freno Ángel, estoy bien y solo quiero disfrutar del… ¿Sol? –
Miró a Darío y preguntó a Xander.
– ¿Me he perdido algo? –
– Iona, menos mal. Este es Darío. Nos vamos a dirigir para enfrentarnos a "Los Verdaderos Gobernantes", vamos a destruirlos. Pero tú no vas a luchar y es una orden directa. –
La mirada de Iona se endureció y dijo solemnemente.
– No prometo nada, porque mi deber es proteger a mi capitán. Y si no me dejas emplearlo, tal vez no deba quedarme en esta banda. –
Esa amenaza no cayó en saco roto, los ojos de Xander temblaron, apartó la cara para no mostrar su dolor. Iona no es solo su primer oficial, también es su primera amiga, quien prácticamente le está enseñando el mundo. Se alejaron para no poner más leña al fuego. Ángel dijo a los otros 3.
– Parece que hay más de un herido. Supongo que alejar a un guerrero del campo de batalla es malo. –
– No Ángel-Kun, no es eso. Es más bien no permitir que una espada proteja a quienes aman. Iona da la impresión de ser una guerrera noble y leal. Y nuestro Capitán le acaba de pedir que no lo sea, acaba de romper una espada única y la única forma de arreglarlo es que se de cuenta que no puede dar órdenes sin pensar. Y acaba de dar una por error. –
Pasaron varias horas hasta llegar a la isla, ya a una distancia segura se separaron de Koiko. Atracaron en el muelle, donde todo el lugar estaba en ruinas, cuando desembarcaron Darío grita desesperado.
– MIA, MIA. ¿DÓNDE ESTÁS? –
Miraron en todas partes, hasta que una muchacha de 17 años corre hacia ellos, cuando llega a Darío se lanza a sus brazos llorando desesperada.
– Darío, menos mal que estás bien. –
– Mia tranquila, estoy aquí. Ya no tienes nada que temer. –
Se soltó y dijo aún con lágrimas en sus ojos y rotos.
– Si lo hay, han tomado la decisión de llevarse a todos los habitantes para que manejen los barcos que ya has traído. No seremos libres por mucho que trabajes para ellos. Y el jefe ya decidió que me fuera con él. Mañana se llevarán y decidirán a quienes se llevarán, los que no vayan con ellos, serán asesinados. Harán una purga en la isla. Darío, ¿Qué vamos hacer? ¿Qué podemos hacer? –
Ver a los dos hermanos con el alma partida era más que suficiente para que "Los Demonios Carmesí" volvieran a subir al barco y cada uno se prepara para luchar. Al bajar Xander gritó con todas su fuerzas.
– ACABAREMOS CON "LOS VERDADEROS GOBERNANTES" Y LIBERAREMOS LA ISLA. –
La gente se asomó por puertas y ventanas, cada uno de los piratas caminaba, pero Iona se mantiene separada a causa de la charla anterior. Xander lo sabía y sabía que cometió un error al dar esa orden a una buena amiga. Darío y Mia los siguen, durante el trayecto le contó sobre ellos. Mia estaba sorprendida sobretodo al saber que…
– ¿¡Son piratas!? ¿Porqué nos ayudarían? Son piratas, deberían matarnos. –
– Créeme, al principio pensé lo mismo pero en vez de matarme querían saber quien era, incluso cuando aquella chica se enfrentó al "Segador". Y mírala sigue en pie y viva. –
Mia miró a Iona, su brazo vendado era una prueba más que evidente, durante el trayecto Xander dijo a Iona.
– Lo siento, siento haberte dicho eso. Pero no puedes pelear en estas condiciones. Eres diestra y tu espada sale del guantelete. Soy un capitán incompetente. –
Iona sonrío y se coloca ha su lado, le puso una mano en el hombro parando la caminata y dijo.
– Lo entiendo perfectamente y no eres incompetente. Actuaste como uno real al detenerme, comprendo que quieras que esté bien antes de luchar, pero ahora mismo debemos luchar los 5 juntos. Tu, yo, Ángel, Chloe y Fatuo. Los cinco derrotaremos unidos, somos "Los Demonios Carmesí" y dije eso para que aprendas a pensar antes de actuar, eres un novato como nosotros pero debes confiar en tus compañeros y ahora vamos a enfrentarnos a unos "Tenryubitos", la única forma de ganarlos es juntos. Confiando los unos de los otros. –
– Iona-Chan tiene razón, el camino de la piratería es difícil pero si estas con buenos camaradas, nadie nos detiene. –
– Concuerdo con Ángel-Kun. Unidos permaneceremos, divididos pereceremos. –
Fatuo se frotaba con Xander, transmitiendo su confianza en el. Respiró hondo y siguieron caminando. Darío dijo al ver hacia donde se dirigen.
– Más adelante está su base. Una gran cúpula lo protege, incluso dicen que su aire es más pura. No son más que parásitos. –
– Típico de ególatras, bueno podemos romperlo o… Derretirlo. –
Fatuo oyó eso y su pelaje empezó a brillar intensamente. Todos se alejaron de él nada más sentir el calor. Fatuo realizó un gran salto hasta quedar en la cúpula. El cristal empieza a derretirse hasta prácticamente no quedar nada. Los que se encontraban en su interior estaban asustados al ver un lobo en llamas, pero algunos con copas en las manos y riendo. 4 de ellos no se movieron de su posición, uno de ellos sentado en un trono de piedra, los otros 3 parecían preparados para pelear. "Los Demonios Carmesí" entraron en el recinto destruyendo la puerta, un grupo de hombres se lanzaron contra ellos pero el fuego de Fatuo se los impidió. Xander solo dijo.
– Fatuo encárgate de la entrada, que nadie entre ni salga hasta que todo haya acabado. –
Fatuo ladro y se sentó mirándolos. El que se encontraba sentado es un hombre de unos 27 años, 1,89m, piel morena clara, con el cabello anaranjado y puntiagudo, largo que le llega hasta la mitad de la espalda. Su complexión física es bastante musculosa. Ojos negros vacíos y con un maquillaje dando la sensación de tener ojeras. Viste una cinta roja en la frente, una bufanda de color verde que cubre su boca con el símbolo de una calavera con una gran corona. Lleva un puesto un traje gris de una solo pieza en su cuerpo con partes en el pectorales, antebrazos y rodillas de armadura de metal reforzado de color negro. Usa unos guantes y zapatos de color negro con reflejos verdes. Solo dijo al levantarse.
– Muy pocos se atreven a venir a nosotros y ninguno sale con vida. ¿Qué quieres? –
– Váyanse de aquí o lo pagarán caro. –
– ¿Oh? ¿Es una advertencia? Ningún inferior nos da órdenes y menos a mí. El Exterminador de Humanos, Chris. Muchachos. Que tal si os encargáis de estos ineptos. Si sobreviven, tal vez me piense en hacer algo. –
– Ya basta de hablar. Largaos ya. –
Sus otros 3 compañeros se colocaron a sus lados. A su derecha un hombre de unos 40 años, con una armadura de samurái completa de color rojo brillante. Porta 2 katanas ambas de funda negras. A su izquierda un hombre de 30 años con una gran alabarda en sus manos. Viste como un mono ajustado verde oscuro. Y el último es un hombre de unos 33 años, usa un sombrero de vaquero negro con una cinta rojo, siempre una venda negra que le cubre los ojos y fumando. Usa una gabardina negra con el símbolo de los Tenryubito en la espalda, también lleva una camisa roja. Usa un pantalón de traje negro con unas botas puntiagudas y de color plateados y un gran cinturón con bolsillos.
Xander se quitó la chaqueta y la lanzó a Fatuo, le dijo.
– Fatuo, que no le pase nada. Es muy importante para mí. –
Este lo colocó en su lomo y volvió a su posición anterior. Xander desenvaino su espada pero antes de que hicieran algo una lluvia de balas los hicieron retroceder hasta que Iona extendió su escudo y se colocó al frente diciendo.
– Detrás de mí. –
Los otros 3 lo hicieron y sintieron como las balas empezaron a chocar el metal. Cuando los disparos cesaron. Replegó su escudo, pero Chloe grita enfadada.
– Tu pistolero de pacotilla, te vas a enterar de lo que has provocado. Sobretodo con mi paciente. –
Los otros 3 "Demonios Carmesí" saltaron al oír eso, esa información no se debe dar al enemigo.
– ¿¡CHLOE!? –
– Uy. –
Aquellos 4 hombres sabían que uno de ellos estaba herido, el samurái observó el brazo vendado de Iona y dijo.
– Yo me enfrentare a la escudera. Sabré derrotarla honorablemente. –
– Como quieras Anteo, sigo sin entender como puedes darle honor a estos seres inferiores. Pero eres uno de los mejores guerreros y eso es más que suficiente. –
– Yo lo haré con la otra mujer, nadie me llama pistolero de pacotilla y sigue vivo. –
– Entonces yo me encargaré del hombre. Y nuestro líder se encargará del boca grande. –
Todos estaban preparados para actuar hasta que el líder dijo al ver una cosa.
– Podemos hacer esto aún más interesante. Sobretodo para nosotros. –
Su rostro sin emociones paso a una macabra y loca. Tenía en sus manos un interruptor y el suelo bajo los pies de Xander se abrió. Al caer lo único que se oyó fue su grito y un chapoteo.
– XANDER. –
– Serán malditos. –
– SOCORRO. –
Los tres intentaron hacer algo pero el hueco se cerró antes de que hicieran algo. Chloe grito apunto de correr hacia el edificio.
– Habrá algún acceso por el edificio. –
Iona se dio cuenta de una cosa y no tuvo más remedio que detenerla.
– No. Si vamos a por Xander estaremos dejando un flanco abierto, me duele decirlo pero lo primero es encargarnos de ellos y luego salvar a nuestro capitán. –
Los otros 3 gruñeron también, era cierto lo que decía, Fatuo lo había visto todo, quería hacer algo pero también debía proteger la entrada. Los hermanos vieron la escena, poco a poco los habitantes se acercaron a la entrada y observaron todo. Dario preguntó a su hermana.
– ¿Hay alguna forma de llegar a Xander? –
– Deja que piense. Si, uno por el sótano. La puerta está oculta pero yo tenía que llegar hasta allí para coger agua de mar. –
– ¿Y eso? –
– Tiene una Akuma no mi, usaba el agua salada para que no se acercara a mi. Pensaba ahogarlo, hasta que has llegado hoy. –
– Hermanita das miedo. Vamos ayudar, pero sin que nos vean. –
Chloe estaba a punto de llegar a donde cayó Xander, pero Iona la detuvo. Ángel también quería hacer algo, pero se dio cuenta del motivo de Iona. Enfadado les dijo a sus enemigos.
– Rastreros, estáis haciendo que decidamos entre nuestras vidas o la de nuestro capitán. –
– JAJAJAJAJA. Si y no creáis que ganaréis tan fácilmente. Estáis condenados a morir, la era de los Tenryubitos ha nacido para quedarse. JAJAJAJAJA. –
Los otros 4 "Demonios Carmesí" estaban con un gran dilema, pero por alguna razón Iona estaba tranquila y dijo aún con la sonrisa en el rostro y mirada esperanzada.
– No, la era que nacerá no será la vuestra, sino la nuestra. –
¿Serán capaces de ganar esta batalla? ¿Qué harán los hermanos? ¿Porqué no hay que perder la esperanza? No os perdáis el próximo capítulo, la semilla de la esperanza debe florecer.
Bueno, bueno, bueno. Parece que nuestro querido capitán Xander esta teniendo problemas con su cargo, suerte que tiene grandes camaradas a su lado. No olviden un review si desean preguntar o si quieren unirse. Hasta el próximo capitulo, un saludo cortes SpiritWarriot.
