Así que en ese atardecer ya fijado, Rose salió -sola- al camino, a tomar un bus que la acercara al mall.
Tenía apenas, un poco de dinero (nunca birlado, pero ganado en juegos de póker y algo de truquillos, por allí. Una joven tiene sus necesidades, ¿cierto?, y mami no tiene que saberlo), y esperaba que el plan saliera bien, o deberían aceptar la derrota.
Lissa salió, oculta, en el auto de un moroi que visitaba a sus hijos.
Obvio, el moroi no sabía que llevaba a una Princesa... oculta en el asiento trasero, y tapada con su propio abrigo.
Así que Lissa -¿como buena niña?, jeje- no dijo ni pío en todo el recorrido, con un ojo cerrado y otro abierto.
Abrió ambos cuando el auto se detuvo, y ella bajó, antes de ser empapada en el car wash; al que, inexplicablemente, el moroi quería pasar.
En una cafetería, había una mujer con un gorro -y mechas rubias,descoloridas, por debajo- y lentes de sol, que apenas levantó la mirada.
Pero el brillo de sus ojos oscuros fue suficiente para Lissa.
Y hacia ella fue.
"Holi, soy Silvana", y se sentó "puedo, ¿cierto?"
"Zoe. Un placer. ¿Quieres comer algo?"
"¡Gracias, estoy que desfallezco!", y recibió un algo muy sospechoso, que se echó a la boca, sin preguntar. "Servirá. ¡Gracias, Ro... Zoe...!, ¿y ese look?"
"En una tv estaban dando una peli, ¿sí?, había una rubia tonta huyendo de los zombies, pero me di cuenta que nos parecíamos, así que comencé a copiar el look".
"Y su nombre, ¿en qué más se parecen?".
"Al final, besa al niñito bonito y despistado, y devuelve el anillo al cazador de zombies".
"Ok. Tu novio es el cazador. Claro. ¿Y quién es el niñito bonito?"
"Ni idea"
"Te buscaremos uno. Entonces... ¿de aquí, a dónde...?"
"La Princesa fue vista abordando un bus a Rapid City", entró un guardián, que volvía del mall de Missoula, "una camarera recuerda haber oído a una clienta diciendo que ella era muy joven para andar solita, pero que la esperaban al otro lado del bus".
"¿Y qué hay en Rapid City?. Espera, ¿estaba sin Rose?", se asustó la Capitana Petrova.
"No hay rastros de Rose. Nadie la recuerda, en el terminal o en el mall", dijo el guardián.
En ese momento, llamaron a la puerta, y entraron dos profesoras moroi. Miss Karp y Miss Meisner.
"La Princesa fue vista, leyendo el Libro del Parabatai. El Padre Andrews no le pasó el libro, así que debió sacarlo, a escondidas", dijo Miss Meisner, "por eso me preguntaba mucho si había un loop mágico, que le permitiera retener a Rose, a su lado".
"Deben estar juntas, para separarse eventualmente, y así volver a juntarse", corroboró Miss Karp.
"Tienen 15 años, ¿cómo van a hacerlo?", dudó La Capitana.
"Sobrevivieron a la muerte, ambas. Y Rose salvó a su Parabatai de la muerte. Son fuertes, Alberta. Confía en ellas".
"¿Tienes algo que ver con esto, Sonja?", se volvió Miss Meisner.
"¿Yo?, ¿intentar que una Princesa y su SK huyan, sin dinero o protección?, es ridículo".
Se habían encontrado en Rapid City, conforme lo habían planeado.
Pero ya no eran las mismas.
Lissa había oscurecido su pelo con Henna, y usaba unos marcos cuadrados de lentes y un suéter más grande que ella. Rose seguía con sus extensiones rubias -como de mechas californianas- y unos lentes gatunos, que simulaban cristales fotocromáticos.; pero que eran sólo vidrios coloreados.
Además, había comprado un set de teléfonos descartables y un mapa de la zona, para planear la siguiente ruta.
"¿A dónde sugieres?" Dijo Lissa, mirando un mapa, "siento que estamos a mitad de la nada. Me pone nerviosa"
"Los guardianes no son cazadores, ¡Y menos rastreadores!. Así que, no sabrán qué hacer. Y menos pensarán que yo, que soy criada de igual forma, podría llevarte fuera de la seguridad de los puntos seguros en cada lugar. Aquí y aquí", señaló el mapa "Ve a Rosebud. Saben que me carga la temática de rosas, así que no lo elegiría. Y eso les llevará a pensar que yo iré allá, ¿sí?. En un mes, nos vemos aquí", señaló un punto "en Scottbuff. Yo llegaré un día antes, y buscaré un lugar para quedarnos. Si no resulta, te dejo un mensaje en tu teléfono. Sólo préndelo en las noches. Deja pistas que vas a Casper. Comentarios, pasajes y esas cosas. Busca dónde ocultarte. Un trabajo de biblioteca o algo así".
"¿Ël... se ha comunicado?"
"No. No creo que sepa como. No creo que sepa si se puede... ¿el libro quedó a salvo?"
"En la cripta, en dónde están Ana y St Vlad. El libro indicaba como buscar escondites. Y en uno de esos. lo escondí. Lo volví a sellar".
"¿Era la única copia?"
"Estoy segura. Se nota que fueron copistas, de esos de monasterios".
"Ellos podrían abrirlo, ¿cierto?"
"¡Oh, sí!, se requieren los 4 elementos o uno como yo, sólo para abrirlo. Pero sólo alguien como nosotras -tú y yo y tu novio- pueden leerlo completo".
"Pero Tatiana tenía un par, ¿cierto?".
"Desaparecieron, ¿recuerdas?".
"Es verdad. Ahora debemos viajar. Hasta la vista, baby".
"Su Majestad, La Capitana Petrova, de St. Vladimir; solicita permiso para acceder al sistema de rastreo y localización".
"¿Y eso... es bueno o malo?", dudó la Reina.
"Es nuestro máximo sistema, el central. Apenas unos pocos podemos acceder... y está vinculado al monitoreo de... los Alquimistas, que lo diseñaron".
"Hay una Princesa perdida, Croft. Los Alquimistas lo van a saber, más temprano que tarde. Así que dale todo el acceso que necesita... ¿y Croft?, la otra niña... ¿están juntas?"
"De hecho... no. Hay reportes de que la Princesa encontró un raro libro, el Libro del Parabatai, y probablemente le aclaró un par de puntos".
"¿Y qué dicen en St. Vladimir, sobre el contenido del libro?"
"La Princesa lo escondió. Obviamente, no estaba en la biblioteca, así que no fue reportado perdido".
"Astutas, si me lo preguntan. Al salir, llama al Master Cronista, Croft. Quiero saber si tiene una copia, y que la traiga".
"El Master Cronista, Su Majestad", anunció el ayuda de cámara.
"Que pase, y que traigan el té", y se acomodó
El anciano moroi entró, llevando un libro, encuadernado en cuero y con hojas amarillentas, que tocaba como si fueran un tesoro.
"Asiento, por favor", él se sentó, y acomodó el libro en su regazo, "Dígame, Master Cronista, ¿has tenido la oportunidad de revisar este libro?"
"Muy poco, Su Majestad. Está, afortunadamente, abierto; pero no es mucho lo que yo sólo puedo hacer con él".
"¿Y, por qué es eso?"
"Hay magia muy poderosa en él, Su Majestad. Se requieren 4 usuarios o uno de Espíritu, sólo para abrirlo. Un Usuario sin SK puede acceder a algunas partes. Uno con SK, a más partes, Y..."
"Ya veo. El Usuario, con un SK Parabatai, puede acceder en su totalidad. Y el único par que conocemos, están fugadas. Muy astutas", e hizo sonar su campanilla, asomando el ujier "convoca a mi sobrino, Lord Adrián. Que lo saquen de la cama en donde esté, de ser necesario. Con que tenga calzoncillos, me basta... por ahora".
¡Alegría y esperanzas!, las vacunas comienzan a circular.
Aún no me toca, pero seré la primera en la fila, apenas nos llamen.
Si ustedes no creen en las vacunas, deberán usar mascarillas, para proteger a los que sí creemos, y estamos esperándolas.
Entre todos pasaremos la pandemia.
Cuídense
