11. Familia
Hermione llegó el domingo a la Madriguera lo suficientemente cerca de la hora de comer como para no tener que lidiar con Ron antes de poder hablar con toda la familia, cuando salió de la chimenea se dirigió directamente a la cocina, en la gran mesa familiar ya estaban sentados Charlie, George, Harry, Ginny y Ron, Bill estaba apoyado en la encimera de la cocina, con Fleur cariñosamente envuelta en sus brazos, Molly como siempre, estaba atenta a todos los fuegos.
Hermione dio un saludo general y se fue directa a abrazar a Molly, todos a su alrededor devolvieron el saludo, Ginny actuó como si apenas hubiera notado su presencia y Ron la miraba desde abajo con ojos de cervatillo … extraño… quizá Ginny le había contado algo a Ron de su conversación aquella noche, quizá esto podría hacerle las cosas más fáciles.
"¿qué has estado comiendo? Juraría que estás más delgada" dijo Molly cogiéndola de las caderas.
"No he comido mal, casi toda comida para llevar, arroz, pollo a la plancha, cosas sencillas" contestó Hermione con una media sonrisa, estaba claro que Molly no iba a estar nada satisfecha con ella
"Que horror… pobrecita mía, menos mal que hoy he hecho comida para alimentar a nuestra familia tres días, quiero que todos os llevéis algo" dijo señalando con la cuchara de madera a todos sus hijos, "sí madre" sonó al unísono por toda la cocina.
"siéntate querida, Arthur y Percy han tenido que ir al ministerio, pero estarán aquí de un momento a otro" prosiguió la matrona
Hermione se sentó en su sitio habitual, al final de la mesa al lado de Ron, que seguía mirando hacia abajo, encogido, de verdad era la representación de la derrota.
La conversación siguió de forma distraída, dragones, bromas, entrenamiento, cada uno con su cantinela, cada uno con su historia, la misma de siempre, la que todos sabían con pequeñas variaciones lógicas en el tiempo. El que siempre ponía una sonrisa en sus labios era George, lo había pasado realmente mal tras la muerte de su hermano, era como un fantasma, ni un atisbo del hombre que fue, pero hubo un día en el que decidió que no le estaba haciendo justicia a su memoria y retomó el negocio a pleno rendimiento y sus bromas seguían siendo tan maravillosamente pesadas como siempre.
"Dinos Mione ¿qué has estado haciendo esta semana?" preguntó Ginny con un poco de resentimiento en su voz, parecía que el enfado de la pelirroja se debía principalmente al hecho de que las barreras de su casa no estaban preparadas para dejarla pasar.
"He tenido una reunión con McGonagall y he ido a tomar café con Snape" dijo Hermione como si no fuera nada, pero sabía que a partir de ahí la conversación se iba a centrar en ella.
"¡¿Snape?!" preguntó Ron, por fin levantando los ojos de la mesa, Hermione le ignoró.
"yo pensaba que la gracia de graduarse era dejar de ver a los profesores" dijo George.
Hermione rio "si, supongo que para la mayoría es así".
"¿te fuiste a tomar un café con Snape? ¿el murciélago?¿el hombre que ha sido cruel con nosotros desde el primer año en Hogwarts?¿un café?" preguntó Ron un poco alterado, nadie sabía cómo reaccionar a esto, George se llevó la mano al oído que le faltaba y Harry miraba a Ron un poco aprensivo, Severus Snape seguía siendo un personaje enigmático, todos habían llegado a sus propias conclusiones sobre el hombre, sabiendo el papel que había tomado durante la guerra, pero aún no sabían muy bien cómo reaccionar cuando se trataba del mago oscuro.
"sí, un café, Ronald, un Ca-fé" respondió Hermione como si estuviera dándole una lección a un niño pequeño, pero se notaba que estaba esforzándose por mantener la calma.
"¿el cuervo? ¿quién más podría tener un animal como ese de mensajero sino Snape" prosiguió Ron, casi poniéndose en pie.
Hermione estaba a punto de perder los estribos cuando de repente, sonaron las llamas de la chimenea y con una luz verde aparecieron Arthur y Percy vestidos con las ropas del ministerio. Arthur entró como si no hubiera nadie más en la habitación y con la mirada fija en su esposa fue directo a darle un beso en la mejilla, mientras tanto Percy se sentó directamente en su sitio en la mes
"¿Percival Weasley! Te atreves a entrar en esta casa y no darle un beso a tu madre" recriminó Molly y Percy se encogió de inmediato, en menos de dos segundo estaba al lado de su madre dándole un beso, lo que se ganó la risa de todos los de su alrededor, menos de Ron que seguía completamente enfadado por lo que Hermione había revelado, aunque lo que realmente le enfadaba era todo lo que no se había dicho.
Percy volvió a sentarse en su sitio y desesperado por desviar el foco de atención a su pequeña humillación a manos de su madre se dirigió a Hermione "Bueno… Mione… ¿Cuándo nos ibas a contar tus cambios de planes con el ministerio? Papá ya estaba haciendo planes para que estuvieras cómoda allí"
Esto le rompió el corazón a Hermione, ella adoraba a Arthur, aunque podía ser un poco pesado era un gran hombre, con firmes convicciones, pero bueno, comprensivo y alejado de cualquier tipo de prejuicios, un padre ejemplar… Hermione admiraba mucho a Arthur, aunque le daba vergüenza decirlo.
"nos hemos encontrado con Kingsley esta mañana y nos ha dado la noticia" dijo Arthur con una media sonrisa que no delataba nada
Esta era la suerte de Hermione… por Dios ¿Qué demonios hacían en el ministerio un domingo?... solo tenían que aguantar unas horas más y al final Arthur había oído la noticia por otra persona.
"¿de qué están hablando Herms?" preguntó Ginny con un tono de preocupación, su amiga estaba de vuelta, por lo menos algo bueno había sacado de esto.
"siii… cuéntanos Mione… parece que hay muchas cosas que nos estás ocultando" dijo Ron de forma maliciosa.
Parecía que Ron estaba centrado en hacer las cosas difíciles, pero Hermione no iba a darle ese placer, si quería que contase, lo iba a hacer, no había nada de lo que avergonzarse.
"la directora McGonagall me ha ofrecido un puesto de aprendiz en Hogwarts y lo he aceptado" dijo Hermione rápidamente, como si las palabras hubieran estado atrapadas en su pecho deseando salir.
La mesa se quedó en silencio, solo unos segundos, apenas unos eternos segundos… hasta que Arthur habló.
"woow… querida eso es estupendo, cuando Kingsley me dijo que no venías al ministerio me preocupé, pero Hogwarts es una excelente opción para ti, es tu sitio favorito del mundo y te permitirá seguir estudiando".
"Si, es un sitio seguro en el que te sabrán apreciar" dijo Molly con una sonrisa de oreja a oreja.
Esto relajó el tono de la mesa, parecía que nadie se había sorprendido demasiado por sus planes de futuro, de hecho, parecían convencidos de que era la mejor opción para ella.
"y Hermione ¿en qué área vas a centrarte a partir de ahora?" Preguntó Bill, siempre en un tono tan cordial.
"en pociones principalmente con Snape, aunque también espero seguir aprendiendo con hechizos con Flitwick".
"¡¿Snape?!" volvieron a preguntar, aunque esta vez fue George.
"George de verdad, nos estamos repitiendo … sí… Snape" Hermione contestó con el mismo tono de educadora que había usado antes con Ron
"¿dejas el trabajo en el ministerio para dar clase con Snape? No se Mione a mí esto me sigue sonando raro" prosiguió George esta vez con un tono más de burla.
"No van a ser clases, a mi lo que me interesa es la recolección de ingredientes y la creación de nuevas pociones y encantamiento, así que nos vamos a centrar en eso…. Incluso me dejará darles clases a los de primero y segundo… además quiere que aprenda pociones que no están en el curriculum de Hogwarts… voy a aprender tantísimo"
El discurso tan acelerado e ilusionado de la joven hizo sonreír a todos los que estaban a su alrededor, esto era lo que quería su pequeña después de todo, para ellos ya estaba claro que Hermione iba a estar en el sitio adecuado para ella, aunque muchos no confiaran aún en Snape había que reconocer que era uno de los hombres más inteligentes del mundo y estaría a cargo de McGonagall.
"Un poco de aventura eeh…. Eso sí que lo puedo entender" dijo Charlie con un tono de ensoñación.
"Así que los de primero y segundo no sufrirán tanto con Snape" dijo Percy "tendrás que aprenderte su discurso del primer día para poder repetirlo Mione" esto se ganó una risa de parte de Harry que no podía dejar de imaginarse a Hermione vestida de negro y amenazando a los novatos en su primer día.
"Por mucho que practicara nunca tendría el mismo efecto" dijo Hermione con media sonrisa.
Ron era el único que no parecía demasiado contesto con la noticia, Ginny aunque al principio estaba tensa ya parecía haberse hecho a la idea, aunque aún les quedaba una conversación pendiente, lo primero que iba a hacer Hermione al llegar a casa iba a ser ajustar las barreras para que dejaran pasar a la pelirroja.
"Bueno… Mione, nunca pensé que diría esto, pero tenemos que hablar de negocios tú y yo" dio George con una sonrisa triunfante en su boca.
"¿negocios?" preguntó Hermione completamente fuera de lugar.
"sí, claro ¿ingredientes y pociones nuevas? Eso suena a dinero para mí".
"George, te juro que no te capto".
"¿qué le ha pasado a la bruja más brillante de su generación? Si creas alguna poción que se pueda convertir en un producto de mi tienda o me traes ingredientes que necesito. Te pagaré bien Mione. Mi idea es permanecer a la vanguardia y que mejor que contar contigo para conseguirlo" aquí George sonaba un poco como un anuncio de los años cincuenta
"Eso suena… Sorprendentemente interesante George"
"¡Genial! Te mandaré algunas condiciones y porcentajes para que Snape y tú los reviséis"
Los Weasleys era su familia y parecía que Hermione iba a poder mantenerlos a su lado o eso le hacían pensar las sonrisas que habían permanecido en sus labios, estaba completamente agradecida por su apoyo.
Harry tenía razón… como odiaba que Harry tuviera razón, aunque esta vez lo dejaría pasar.
La comida trascurrió sin el mayor problema, hablaron de embarazo de Fleur, la expansión de las tiendas, los dragones, el entrenamiento de auror, la próxima temporada de Quidditch… para Hermione fue una comida igual a tantas… pero mejor que todas.
He tardado un poquito más en subir este capítulo, me encantan los Weasley y quería hacerles justicia...
Quería subirlo ayer, los jueves son mi día favorito de la semana, pero me quedé dormida, dormida dormidísima... nunca había dormido tan a gusto... quizá Snape tenga algo que ver.
Nada de lo que reconocéis me pertenece y no gano nada de dinero.. lloremos...
