Capítulo 9 – Nuevo campeón probable

Saturn tardo un par de segundos en reconocer las manos que lo envolvían y aun así, seguía temblando de la impresión. Casi siente vergüenza por haber reaccionado de forma tan exagerada y cobarde, pero ya no era un comandante de Galaxia.

Ya no tenía que temer al cruzar cada esquina, ni cuidar sus pasos, ni mucho menos permanecer oculto a los ojos. Suspiro, tomó las manos traicionares en su cintura, las separo lo suficiente para poder darse la vuelta y regresar el gesto a su atacante, aunque con solo un brazo.

Creo que hubiera preferido una llamada – Saturn hablo medio en broma y medio reproche, aun sintiendo su pulso temblar.

Quería decírtelo en persona… – La voz de Dawn salió amortiguada.

Sigo manteniendo mi pensamiento – Saturn resoplo, recuperando la compostura – Ya que no veo lágrimas… ¡Por Arceus! – Detuvo el tren de pensamientos, cuando vio la cara llorosa de Dawn – ¿¡Quién fue esta vez!?

Casi comenzó a calcular el tiempo que le tomaría darse una vuelta por la región para reclamar todas las medallas y enfrentarse él mismo a la liga, hasta que escucho la risa de Dawn. Sonrió, era la misma risa burbujeante que escucho temprano por el Pokégear, con la diferencia que escucharla en persona era mucho mejor.

No ¡Yo gane! – Dawn levanto los brazos y vitoreo – ¡Vencí a la liga! ¡Saturn!

Oh, felicidades ¿Ahora debería referirme a ti como la campeona Berlitz? – Saturn se burló.

Saturn esperaba que Dawn reaccionara con disgusto, como siempre lo hacía. Pero en cambio, Dawn se mostró avergonzada y tímida, descolocando a su acompañante.

En realidad, rechace la oferta – Dawn balanceo su peso sobre sus pies y miro de solapo a Saturn – ¡No me malinterpretes! Sé que estuve todo este tiempo lamentándome no haber ganado, pero después de pensarlo y haber conocido a May… me he dado cuenta que no soy para el puesto de campeón y solo quería superarme…

Saturn suspiro – Definitivamente… no te entiendo – Alboroto el cabello de la chica, antes de sonreírle – Pero bueno… sigue siendo una hazaña, así que mereces una recompensa – Rió, cuando a la chica le brillaron los ojos – ¿Ya has almorzado o cenado? No es como que en este lugar se pueda ver el paso del tiempo y Maxie acaba de dejarme libre…

Saturn reviso su Pokégear, comprobando con horror la cantidad anormal de tiempo que llevaba en la cueva.

Creo que aceptare el regalo, pero yo elijo el lugar… – Dawn tomó el brazo de Saturn y lo arrastro de regreso a la superficie – ¿Trajiste a Crobat como dijiste?

Saturn asintió lentamente mientras adecuaba sus pasos a los de Dawn y la dejaba guiarlo. Observo su unión, antes de deslizar el brazo fuera del agarre e intercambiarlo por su mano.

Dawn se detuvo para observarlo, pero no rechazo el gesto y siguió arrastrando al hombre fuera de la cueva, con una sonrisa mientras este regresaba a su Rhyperior e ignoraban la sonrisa que les dedico May cuando pasaron cerca de ella.