ADVERTENCIA

La siguiente historia no fue iniciada en tiempos recientes, es un viejo trabajo perdido que quise publicar, aclaro esto debido a que ciertas cosas escritas aquí no respetan la línea argumental de los dos programas hoy en día, además, esto es un FanFiction, nada de lo que ocurra aquí escrito es canónico.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".


Capítulo 9: Un pequeño arreglo

Lynn estaba en su cama, durmiendo, hasta que la voz de su padre la despertó.

—NIÑAS, DESPIERTEN, O LLEGARÁN TARDE A LA ESCUELA.

Lynn se levantó a regañadientes, pero antes de salir de su cuarto, recibió el llamado de Lucy.

—Espera, Lynn, ¡tengo que darte algo!

—¿Qué?_ preguntó Lynn.

—Mira, como se que tienes secretos que confesarte a ti misma, fui a la tienda y te compre esto_ dijo Lucy en su habitual tono deprimente, mostrándole a Lynn lo que parecía ser un diario, color rojo.

—¿Un diario...para...mi?_ preguntó Lynn extrañada, Lucy solo asintió ante su pregunta_ Jaja, por favor, Lucy, esas cosas don para nenitas débiles, yo no uso esas cosas. Pero para no hacerte sentir mal, me lo quedaré, después de todo, gastaste dinero en él_ terminó Lynn, agarrando el diario, y saliendo de la habitación. Al salir, Lynn vio como Gumball salía del cuarto de Lincoln.

—Hey, buenos días, tonto_ saludó Lynn, entusiasmada.

—¿Q-Qué? Ah, si...um...buenos días...Lynn_ dijo Gumball, en un tono extraño, y luego bajó las escaleras, rumbo hacia la cocina, esto, le pareció muy raro a Lynn, pero lo dejó pasar. Pero cuando Lynn bajó las escaleras, vio que, en el suelo de la sala de estar, yacía su chaqueta, la que había usado durante el trote, esto hizo que Lynn, pusiera una cara de confusión, y luego fue a levantar su chaqueta del suelo.

Algunos minutos después

Ahora, todos los Loud, y Gumball, estaban en la camioneta.

—Oye Luan, ya encontré una solución para actuar en la obra, y también hacerte un favor a ti_ le susurró Gumball a Luan.

—¿Enserio?¿Cuál?_ preguntó Luan.

—Solo espera a que lleguemos, y veras_ contestó Gumball, guiñando un ojo.

—Oye, Gumball_ dijo Lynn, Gumball, sólo la miró con un poco de rareza.

—Um...¿Qué quieres?_ preguntó. Lynn puso una cara de confusión al ver la expresión de su amigo azulado.

—Oye, ¿por qué me miras así?_ preguntó Lynn.

—Um...no, no es nada, solo que...tuve un sueño raro que te involucraba a ti pero... será mejor que lo practiquemos en el trote de hoy, ¿Te parece?_ dijo Gumball, con un ligero tono nervioso.

—Um...Como digas, Gumball_ dijo Lynn, un poco extrañada.


Lincoln y Darwin estaban en el autobús escolar.

—Oye Lincoln, me prometes que hoy intentarás ser un poco menos...tonto_ dijo Darwin.

—Claro, hermano, hoy seré más astuto en quemados, más concentrado en química, y sobre todo, intentaré no molestar o hablar con la señorita Simian_ dijo Lincoln confiando.

—Bien, ¡me gusta esa actitud!_ dijo Darwin.


Gumball y Luan estaban en el salón de teatro.

—Muy bien, chicos, iniciaremos en cinco, primero tengo que organizar algunos papeles en mi oficina_ dijo la señorita Sánchez, y luego se dirigió a su oficina.

—Muy bien, ahora es cuando. Enseguida vuelvo Luan, veré si puedo convencerla con...ya sabes_ dijo Gumball, para después dirigirse a la oficina de la señorita Sánchez.

—Hola, señorita Sánchez, ¿puedo hablar con usted?_ dijo Gumball, mientras abría la puerta.

—Pero si es nada más y nada menos que mi querida Bestia, adelante corazón, ¿Qué necesitas?_ preguntó la señorita Sánchez, amablemente.

—Vera, cuando usted me encerró junto a Luan en el camerino, al principio creí que usted era una mala maestra, sin ofender. Pero sabe algo, ese encierro nos ayudó a mi y a Luan a conocernos mejor, así que, de cierto modo, le agradezco por eso. Sin embargo, aún no me siento cómodo con la idea de besar a Luan, y creo que encontré una digna solución para actuar en la obra, y además, no tener que besar a Luan_ explicó Gumball.

—Y eso es..._ dijo la señorita Sánchez, intrigada.

—Bueno, como usted sabe, Bella y Bestia, no se besan sino hasta cuando Bestia se convierte en humano, ¿verdad?_ dijo Gumball.

—Um...Si, así es ¿Y qué?_ preguntó la señorita Sánchez.

—Bueno, estaban pensando: que tal si cuando Bestia muere, lanzan algún tipo de humo que me cubra, escapo de la escena, y ponen algún humano como ustedes en mi lugar_ dijo Gumball, explicando su plan.

—¡GUMBALL, NO!_ dijo la señorita Sánchez, ahora un poco alterada.

—¿Qué?_ preguntó Gumball confundido.

—¡No puedes denigrarte así! ¡Tú eres tan normal como todos en este salón!_ explicó la señorita Sánchez.

—Por favor, señorita Sánchez, mireme, soy solo un monstruo comparado con todos ustedes, ya se que la apariencia no importa y todo eso, pero siendo realistas, ¿quién quisiera acercarse a alguien como yo para conocerme?_ dijo Gumball, aceptando la realidad.

—Gumball, cuando te vi por primera vez, debo decir que me sorprendió tu apariencia, y hasta reconozco que me asustaste un poco. Pero cuando pude verte más de cerca, te vi como un niño, como un simple niño como todos los demás, no eres un mounstro, eres una persona, como yo, como Luan, y cómo todos_ dijo conmovedoramente la señorita Sánchez, poniendo una mano en el hombro de Gumball.

—De verdad le agradezco, señorita Sánchez, pero, una pregunta, ¿quién más, además de usted y Luan, sabé que esto no es un disfraz?_ preguntó Gumball, señalandose a si mismo. Luego de esto, la señorita Sánchez, bajó su cabeza con lástima, pero después, retomó su postura, y habló

—Acompañame, Gumball_ dijo, extendiendo su mano. Gumball, con un poco de inseguridad, le tomó la mano a la señorita Sánchez, y esta ultima, los dirigió a ambos, hacia arriba del escenario.

—Muchachos, por favor, les pido un minuto de su tiempo_ dijo la señorita Sánchez, alzando la mano, para llamar la atención, ante esto, todos los estudiantes voltearon hacia donde ella estaba_ Primero que nada, les agradezco por su atención, segundo, quería dejarles en claro algo que tiene que ver con su compañero, Gumball, y es que él, no está usando ningún disfraz, él es así por naturaleza y por nacimiento, les pediré un poco desespero ante su compañero, porque, que no sea igual a nosotros, no quiere decir que sea una amenaza, el es igual de humano que todos nosotros aquí, y espero que les aya quedado claro, porque á aquel que encuentre insultando o molestando a Gumball, se las verá seriamente conmigo_ dijo la señorita Sánchez, seriamente_ Dicho esto, volvamos a los ensayos, pero primero, Gumball, acompañame a mi oficina_ terminó la señorita Sánchez, llevándose a Gumball a su oficina, pero mientras se dirigían hacia allá, Gumball notaba como sus compañeros actores, lo miraban raramente, e incluso con miedo. Una vez en la oficina, Gumball siguió intentando convencer a la señorita Sánchez, sobre su plan.

—Bueno, como usted habrá visto, todos me miran mal, así que, se la voy a hacer fácil, si usted no hace lo que yo le digo que haga, no me dejará mas opción que abandonar la obra_ dijo Gumball, muy seriamente. Tras esto, la señorita Sánchez, no tuvo mas remedio, así que luego de un suspiro de decepción, le coincidió a Gumball lo que pedía.

—Muy bien, Gumball, haré lo que me pides_ dijo la señorita Sánchez con decilución.

—¿Enserio? Oh gracias, señorita Sánchez_ dijo Gumball agradecido, abrazando a la señorita Sánchez_ Y, quisiera hacerle una muy buena sugerencia sobre quien podría remplazarme_ dijo Gumball.


Lincoln y Darwin estaban en la clase de gimnasia, nuevamente.

—Muy bien Lincoln, como llegamos tarde, tendremos que jugar con el equipo que Alan eligió, y lamentablemente, es el mismo equipo que el de ayer. Alguna sugerencia para que no nos Rompamos tantos huesos_ dijo Darwin, desanimado.

—Muy bien, veamos_ dijo Lincoln, analizando a sus rivales, y luego de un rato, chasqueó los dedos, como si se le hubiera ocurrido una gran idea_ Muy bien, vengan todos, esto es lo que haremos_ dijo Lincoln a su equipo, uniéndolos a todos en una ronda.


—¿QUÉ HICISTE QUE?_ preguntó Luan alterada.

—Lo que oíste, yo solo interpretaré a la Bestia en su forma de mounstro, pero cuando se muere y se haga humano, me intercambiarán por un muchacho normal, como tu_ explicó Gumball.

—¡GUMBALL! CÓMO RAYOS PUEDES DENIGRARTE ASÍ_ dijo Luan con enojo.

—Luan, no tengo ningún problema con ello, otra cosa sería que la señorita Sánchez lo hubiera propuesto, pero no, yo lo propuse_ dijo Gumball.

—Pues yo si tengo problemas con ello, ahora, iremos los dos a la oficina de la señorita Sánchez, y le diremos que no haga nada de eso_ dijo Luan, poniendo sus manos en su cintura.

—Si, pero, antes de hacer eso, ¿quieres conocer a la Bestia humano?_ dijo Gumball, ignorando a Luan, y mirando hacia la puerta principal del salón de teatro. Cuando Luan se volteó a ver, jadeó fuertemente al ver que la Bestia humano, se trataba de ni más ni menos que Benny, el chico que le gustaba.

—¿Qué está haciendo él aquí?_ dijo Luan, asustada, y extremadamente nerviosa, escondiéndose detrás de Gumball.

—Oye, Benny, puedes venir aquí un minuto_ dijo Gumball, agitando su mano, para llamar la atención del chico.

—Si, claro, ¿qué ocurre?_ dijo Benny, acercándose a Gumball.

—Benny, quisiera presentarte a la chica que interpretará a Bella en la obra, Luan_ dijo Gumball, moviéndose hacia un lado, y dejan ver a Luan, esta ultima, estaba completamente sonrojada, y temblando de nervios.

—Hola, es un placer conocerte, Luan_ dijo Benny, extendiendo su mano.

—Um...y-yo, un, bah, bah, bah_ tartamudeó Luan, muy nerviosa.

—Um,...¿todo bien, Luan?_ preguntó Benny, algo confundido.

—Y-Y-Yo, yo...solo, bah bah bah_ siguió tartamudeándo Luan. Luego de varios segundos de esto, Benny decidió retirarse.

—Um, muy bien. Adiós Luan_ dijo Benny incomodamente, luego se retiró del salón de teatro.

—¿Qué rayos fue eso?_ preguntó Gumball confundido.


Lincoln y su equipo estaban de su lado de la cancha, mientras que Tobias y sú equipo estaban de su lado.

—¿Listos para volver a la enfermería, perdedores?_ preguntó Tina en tono burlón.

—¡No esta vez! Tal vez ustedes tengan la fuerza bruta, pero nosotros tenemos algo aún mejor: ASTUCIA_ dijo Lincoln, desafiantemente_ ¡Ahora muchachos! ¡FORMACIÓN DE SERPIENTE!_ dijo Lincoln, y luego de esto, él y todo su equipo, se alinearon en una fila.

—Pff, ¿que es esa estupidez? Vamos chicos, acabemos con esto de una buena vez_ se burló Tobias, y luego le lanzó una pelota a Lincoln y su equipo.

—¡A la derecha!_ ordenó Lincoln, haciendo que él y su equipo, se muevan al uniso hacia la derecha, y así logrando esquivar la pelota. Acto seguido a esto, todo el equipo de Tobias, comenzó a lanzar pelotas a Lincoln y su equipo, pero gracias a las instrucciones que Lincoln le daba a sus compañeros, estos lograban esquivar las pelotas del equipo rival, aunque dos de estas pelotas, lograron eliminar a Leslie y a Alan. Luego, llegó un momento, en el que Tobias y su equipo, se habían quedado sin pelotas.

—Vamos, tontos, ¡Son solo un montón de ñoños! podemos ganarles, ¡sigan lanzando!_ ordenó Tobias, enojado, a su equipo.

—Negativo, capitán, ¡nos hemos quedado sin pelotas!_ informó Boberto.

—CÓMO QUE NOS QUEDAMOS SIN-_ Tobias fue interrumpido, cuando una pelota lo golpeó en la cara, y después, todo su equipo fue golpeado por pelotas, dejando a cada uno de estos afuera.

—Ch-Ch-Chicos,...¡LO HICIMOS, GANAMOS!_ gritó Lincoln alegremente, acto seguido, él y su equipo formaron una ronda de celebración.


Gumball y Luan, estaban en el camerino de esta ultima.

—Ya calmate, Luan_ dijo Gumball, intentando tranquilizar a Luan, la cual, estaba inhalando y exhalando en una bolsa de aire.

—¡¿CÓMO RAYOS QUIERES QUE ME CALME?! AHORA TENDRÉ QUE BESAR A BENNY, Y NUNCA ANTES HABÍA BESADO A ALGUIEN EN MI VIDA ¿QUÉ TAL SI LO HAGO MAL?_ dijo Luan alterada.

—¡YA LUAN, CALMATE! No vas a hacer nada mal, solo es chocar tus labios con los de alguien más, no es gran cosa_ dijo Gumball.

—Pero tu lo dices porque tu ya has besado a alguien antes y..._ dijo Luan, pero paró de golpe, y dirigió su mirada hacia Gumball_ ¡Ya se! Besame tu, así cuando lo haga con Benny, no estaré tan nerviosa_ dijo Luan seriamente.

— *suspiro de frustración* Luan, ya hablamos de esto, y justamente, puse a otro chico en mi lugar para no tener que besarte_ dijo Gumball seriamente, con cierto enojo.

—Gumball, te juro que de todos mis amigos, tu eres en el que más confio, y eso que te conozco hace sólo unos días. Créeme que si me haces ese favor tan grande, quedaré eternamente agradecida contigo, por favor, te lo suplico_ dijo Luan de rodillas, casi al borde de las lágrimas.

—Luan, por más que me supliques, mi respuesta sigue siendo no, y si no quieres entenderlo, problema tuyo_ dijo Gumball.

—Gumball, por favor, te lo estoy suplicando de rodillas, solo es un besito en los labios, nisiquiera te estoy pidiendo que lo disfrutes, solo que lo hagas y ya esta, no se lo diré a nadie, te lo juro de corazón_ dijo Luan, soltando algunas lágrimas.

—Mira Luan, ya me hartaste, si no lo quieres entender, bien, yo me voy_ dijo Gumball furioso, abandonando el camerino, y el salón de teatro.


Lincoln y Darwin estaban en la clase de química, nuevamente.

—Muy bien Lincoln, lo que tenemos que hacer es simple, tu solo..._ intentó decir darwin, pero fue interrumpido por Lincoln.

—Oye, tu tranquilo, Darwin, yo me encargo de esto_ dijo Lincoln, haciendo a un lado a Darwin, y agarrando los dos frascos de químicos que esté ultimo tenía en las manos.

—Lincoln, no, ¡ESPERA!_ dijo Darwin asustado, pero fue sorprendido cuando Lincoln mezcló correctamente los químicos, y sin causar daño alguno.

—Tranquilizate, hermano, y solo anota lo que pase_ dijo Lincoln tranquilamente.

—Oh, ok_ dijo Darwin, comenzando á anotar la reacción que los químicos tuvieron entre si.

—¿Quieres ver algo genial, Darwin?_ dijo Lincoln, vertiendo otro químicos en la mezcla. Al hacerlo, la mezcla comenzó a cambiar de colores, y á apagarse y prenderse constantemente.

—¡Wow!_ dijo Darwin asombrado, mientras seguía escribiendo.


Gumball, se estaba regresando para la casa Loud, pero su atención fue robada cuando vio a Lynn comiendo sola en "La hamburguesa del eructo". Sin nada que perder, Gumball se dirigió hasta allá para hacerle compañía. Al entrar, Gumball se percató de que Lynn, estaba escribiendo algo, en una especie de cuaderno rojo.

—Hey, Lynn_ dijo Gumball, llamado la atención de la chica, Cuando Lynn lo vio, abrió sus ojos con sorpresa, y guardó rápidamente su cuaderno en su bolso, con nerviosismo.

—Hola, tonto, que cuentas_ dijo Lynn nerviosamente.

—¿Qué era eso?_ preguntó Gumball.

—¿De qué hablas?_ contesto Lynn, haciéndose la tonta.

—El cuaderno rojo que tenías ahí

—¿Cuaderno rojo? Yo no veo ningún cuaderno rojo, ¡estás alucinando!_ Luego de esta respuesta nerviosa de Lynn, Gumball se acercó a ella, con cara aburrida, y sacó el cuaderno de su bolso.

—¡Hablo de este cuaderno!_ dijo Gumball, poniendo el cuaderno rojo en la cara de Lynn.

—Oh, ese, si, jeje. No es nada, solo...solo es un cuaderno que uso para hacer garabatos_ mintió Lynn.

—¿Enserio? Veamos_ dijo Gumball, abriendo el cuaderno de Lynn. Cuando vio el título, "Diario íntimo de Lynn", puso una cara extrañada_ ¿Tienes un diario?_ preguntó Gumball.

—No, bueno si, digo... *suspiro* , si Gumball, tengo un diario. Adelante, ríete de mi, soy una niñita cursi y debil_ dijo Lynn avergonzada, acomodando su gorra para que le cubra su rostro.

—No no no, Lynn, no tiene nada de malo, hay muchas personas rudas que tienen un diario para desahogarse, no tienes de que avergonzarte_ dijo Gumball, disculpandose, y levantando la cara de Lynn con sus manos. Tras esto, Lynn se sonrojó un poco, y le dio a Gumball una pequeña sonrisa.

—Bueno, gracias por no burlarte de mi, tonto_ dijo Lynn.

—Nunca lo haría, uno, porque eres mi amiga, y dos, porque sé que si lo llegara a hacer, me matarías_ dijo Gumball, con algo de gracia. Al ver la cercanía de sus rostros entre si, Lynn se sonrojó un poco más de lo que ya estaba.

—Oye, aprovechando que estamos aquí solos, dime, ¿por qué hoy a la mañana me miraste raro?_ preguntó Lynn.

—Ah, ¿eso? Pues, pensaba dejarlo para nuestro trote matutino, pero tienes razón, estamos solos, así que, ahí va_ dijo Gumball, alejándose del rostro de Lynn, y acomodándose en su asiento_ Bueno, ¿te acuerdas del sueño que me contaste la otra noche, en el que tu y yo nos besamos?_ preguntó Gumball, Lynn solo asintió, un poco avergonzada_ Bueno, creo que ese sueño le afectó a mi subconsciente_ dijo Gumball.

—¿Por qué lo dices?_ preguntó Lynn.

—Porque, anoche soñé que tu me besabas a mi, jeje_ dijo Gumball, con un poco de gracia, pero a la vez vergüenza.

—¿QUÉ?, NO JOD@S, ¿enserio? Haber, cuenta_ dijo Lynn sorprendida.

—Bueno, todo empezó cuando me levanté de la cama, y me dirigí a la cocina para beber algo. Pero cuando baje, vi tu chaqueta en el sofá, así que quise devolvertela. Entonces, subí, llamé a la puerta, tu me abriste, y justo cuando quería decirte lo que pasaba, tu dijiste algo como: "Si Gumball del sueño, ya sé que es lo que quieres, así que hagámoslo rápido, estoy muy cansada", luego de eso, me besaste sin explicación, obviamente te eché para atrás, pero por el impulso, terminé cayendo de las escaleras, y ahí terminó mi sueño_ contó Gumball. Al escuchar la descripción del sueño de Gumball, Lynn, se quedó impactada, con la boca y ojos bien abiertos, y su cara se volvió completamente de color rojo_ Um, ¿te sientes bien, Lynn?_ preguntó Gumball, un poco extrañado.

—¿Q-QUÉ? Ah, si si, claro, es solo que, pff, ¡que sueño más loco que tuviste!, porque claro, fue solo un sueño, nunca pasó, jamás_ dijo Lynn muy nerviosa, y luego empezó a tomar de su bebida.

—Um, ok. Bueno, fue lindo desahogarse. Te veré en la casa, adiós_ dijo Gumball, dirigiéndose a la salida.

—No no, ¡ESPERA!_ le dijo Lynn.

—¿Qué, ahora qué ocurre?_ preguntó Gumball.

— *suspiro* , hay algo muy importante y personal que quiero decirte, es lo mismo que quería decirte en nuestro trote_ dijo Lynn tímidamente, y un poco sonrojada.

—Bueno, dímelo_ dijo Gumball, sentándose a su lado.

—Ok, ya se que no te lo vas a tomar bien, pero, tengo que hacerlo_ dijo Lynn, agarrando a Gumball por los hombros, e inclinandolo más hacia ella_ Ya me dijiste que tenías novia, Penny, pero sinceramente hablando, eres el chico más dulce y tierno que e conocido, y enserio estoy orgullosa de poder llamarte mi amigo, pero, hay una parte de mi que ya no quiere que sea así_ seguía contando Lynn, mientras se inclinaba más cerca del rostro de Gumball.

—Um, Lynn, lo que me estás diciendo me parece muy dulce y halagador de tu parte, pero, ¿a qué quieres llegar?_ dijo Gumball, un tanto Incómodo.

—Mira, lo que quiero decir, es que...tu, me gus-

—HEY MUCHACHOS, QUE GRAN COINCIDENCIA ENCONTRARLOS POR AQUÍ_ Lisa había aparecido de repente, interrumpiendo el discurso de Lynn_ Um, Lynn, nos das un minuto a Gumball y a mi por favor_ dijo Lisa, corriendo a Lynn del lugar.

—Pero, estamos hablando de algo importante_ dijo Lynn, mostrando cierto enojo con su hermana, Lisa.

—Lynn, lo hablaremos en el trote matutino, ¿de acuerdo? Te veré en la casa_ dijo Gumball, despidiéndose, y luego se fue con Lisa. Lynn, por su parte, se quedó sola en su asiento, con una cara de desilusión.


Lincoln y Darwin estaban en el autobús, de regreso a casa.

—Hoy fue un gran dia Lincoln, sin dudas fue mejor que ayer_ dijo Darwin alegremente.

—Si, tienes razón, aunque, no entiendo por qué_ dijo Lincoln, feliz, pero a la vez confundido.

—¿Todavía no te diste cuenta?_ preguntó Darwin.

—¿Darme cuenta de qué?_ preguntó Lincoln confundido.

— *suspiro* , de que Penny no se apareció en todo el maldito día y eso te hizo actuar normal_ dijo Darwin.

—Oye, ¡tienes razón!, je, que loco, ¿No?_ dijo Lincoln, impactado, pero con gracia.


Gumball y Lisa, estaban en la habitación de esta ultima.

—Y bien, ¿Qué querías mostrarme?_ preguntó Gumball.

—Son dos cosas, primero, quisiera hacerte un interrogatorio sobre tu familia, ya sabes, para conocer más sobre ellos, y sus costumbres_ explicó Lisa_ Iremos de menor a mayor, así que, comenzamos con tu hermana ¿Nombre?_ preguntó Lisa, sacando un lápiz y una libreta.

—Um, Anais, Anais Watterson_ contestó Gumball.

—¿Edad?

—Cinco años

—Entonces entra en mi rango de edad.

¿Comida favorita?

—No tengo idea

—Rayos. ¿Mejores amigos?

—Ninguno, que yo sepa.

—Muy bien, es toda mía

—¿Disculpa?

—Nada. ¿Tiene novio u novia?

—Um, no.

—Bien, bien. ¿Le gusta la gente inteligente? *se sonroja*

—Supongo que si, ella también es una pequeña ñoña, aunque no tanto como tu, Lisa.

—Muy bien, ¡terminamos!_ dijo Lisa, cerrando su libreta.

—¿Enserio?¿Y qué hay del resto de mi familia?_ preguntó Gumball confundido.

—Mhe, ya no me importa, pasemos al segundo tema ¿Te acuerdas cuando me pediste que modifique el reloj para poder comunicarte con Lincoln?_ preguntó Lisa.

—Si, ¿qué hay con eso?_ preguntó Gumball.

—Ya esta Gumball, solo me faltan unas dos horas, y podrás comunicarte con Lincoln_ dijo Lisa.

—¿ENSERIO? OH QUE BIEN_ dijo Gumball, saltando de alegría.

—Ahora, dejame a solas para que pueda trabajar_ dijo Lisa, corriendo a Gumball de su cuarto.

—Um, muy bien_ dijo Gumball, un poco extrañado. Luego, Gumball decidió ir al cuarto de Lincoln a descansar, pero fue interceptado por Luna.

—Tu, ¡ven conmigo!_ dijo ella, con un poco de frustración y enojo, arrastrando a Gumball hasta sú cuarto.

—¿Qué te pasa?_ preguntó Gumball confundido.

—¿Qué que me pasa? echa un vistazo a eso_ dijo Luna, señalando al interior de su cuarto. Cuando Gumball vio hacía donde señalaba, vio a Luan en su cama, llorando.

—¿Qué le pasa a ella?_ preguntó Gumball.

—Tu dímelo, a estado así desde que volvió de su ensayo, y ya me tiene harta, así que intenta resolverlo_ dijo Luna enojada, empujando a Gumball al interior de la habitación, y luego cerrando la puerta. Gumball, cuidadosamente, se acercó a Luan, para hablar con ella.

—Oye, ¿qué te pasa?_ preguntó Gumball, en un tono bajo y preocupado, Luan al principio optó por ignorarlo, pero luego de algunos minutos, habló.

—Es que...me dejaste en el camerino sola, y...no me besaste_ explicó Luan, secando sus lágrimas.

— *suspiro* Luan, de verdad, y habló enserio, de verdad lo siento. Te juro que si no tuviera una novia, te besaría sin problemas, pero tengo novia, así que, no puedo_ explicó Gumball, en tono serio y motivador.

—Pero Gumball, quiero que mi primer beso, sea con alguien especial, con alguien en el que sé que puedo confiar, con alguien como...tu_ dijo Luan, tomando a Gumball de las dos manos, y poniéndolo frente a ella. Tras esto, Gumball la miró con un poco de lástima.

—Luan, tal vez no pueda besaste en los labios, pero puedo hacer esto_ dijo Gumball, dándole un fuerte y cariñoso abrazo a Luan, esta ultima, lo acepto, y luego se puso a llorar en el hombro de Gumball_ ¡Te quiero mucho, Luan!_ dijo Gumball muy sinceramente, al escuchar esto, Luan puso una pequeña sonrisa en su rostro.

—¡Yo también te quiero mucho, Gumball!_ dijo Luan, ahora un poco más alegré.

—Y, te voy a recomendar algo, si enserio quieres que tu primer beso sea especial, tienes que dárselo al numero uno para ti, y ese no soy yo, ese, es Benny_ dijo Gumball, poniendo su mano en el hombro de Luan.

—Sabes qué, tienes razón, mañana mismo, le dire a Benny lo que siento por él_ dijo Luan ahora más animada.

—¡Esa es la actitud! Y si el tonto de Benny, te dice que no, iré yo personalmente a patearle el trasero_ dijo Gumball, con gracia, y tras su pequeño chiste, Luan se echó a reír, y luego volvió a abrazarlo.


21:32 PM

Lincoln y los Watterson estaban cenando entre todos.

—¿Y chicos, como les fue hoy en la escuela niños?Espero que les haya ido mejor que ayer_ dijo Nicole.

—Muy bien, mama, hoy Lincoln mostró mas astucia e inteligencia de lo que mostró ayer, ¿verdad Lincoln?_ dijo Darwin.

—Si, pero fue solo porque Penny no vino hoy_ dijo Lincoln, tras su respuesta, Nicole alzó una ceja.

—¿Y qué tiene que ver que Penny no haya ido?_ preguntó.

—Facil, es que Lincoln esta perdidamente enam-_ Darwin no pudo terminar, debido a que Lincoln le tapo la boca con la mano.

—Wow, que rica esta la comida, ¿verdad?, Darwin_ dijo Lincoln, apretando los dientes.


6:35 AM

Gumball y Lynn estaban en su trote matutino.

—Bueno Lynn, parece que finalmente podremos comunicarnos con tu hermano del demonio_ dijo Gumball.

—Si, esta genial, ahora ese tonto nos contara la historia desde su punto de vista_ dijo Lynn.

—Je, si. Oye, ahora que estamos solos, ¿qué era lo que querías decirme?_ preguntó Gumball.

—Ah, eso, si. Bueno, yo solo quería decirte que tu eres alguien en el que puedo confiar, y que sé que si tengo que contarte algo, puedo hacerlo sin miedo a que te rías en mi cara_ explicó Lynn tímidamente, y sonrojándose un poco.

—Me alegra que lo sepas_ dijo Gumball con una sonrisa.

—Así que, teniendo esto en cuenta, quiero confesarte que...que...que...QUE ME ENAMORÉ_ dijo Lynn, cerrando sus ojos y apretando los dientes con miedo.

—¿ENSERIO? LYNN ESO ES GENIAL. VES, TU TAMBIÉN TUVISTE ESE PEDAZO DE PASTEL DESPUÉS DE TODO, ¿EH?_ dijo Gumball emocionado, chocando su codo contra el de Lynn juguetonamente_ Y dime, ¿Quién es el afortunado o afortunada?¿Lo conozco?_ preguntó Gumball.

—Um, si, lo conoces muy bien_ dijo Lynn tímidamente, colocando su cabello detrás de su oreja.

—¿Enserio lo conozco?, que raro, creo que no e conocido a ninguno de tus amigos, así que no se como lo conozco_ dijo Gumball confundido.

—Bueno, te tendré que dejar en suspenso, amigo mío, mara allá_ dijo Lynn señalando hacía un lugar. Cuando Gumball dirigió su mirada hacia donde Lynn apuntaba, vio la casa.

—Bien jugado, Lynn, pero yo si puedo esperar_ dijo Gumball, alzando sus cejas pícaramente. Cuando los dos entraron en la casa, se dirigió cada quien a su cuarto.

—Bueno, descansa, tonto_ dijo Lynn, golpeando juguetonamente el hombro de Gumball.

—Je, si, descansa, Lynn_ dijo Gumball, dándole un beso en la mejilla, y luego retirándose a el cuarto de Lincoln. Lynn, quedó sonrojada, y con una sonrisa en su rostro. Acto seguido a todo esto, Lynn se retiró a su cuarto. Al llegar, se recostó en su cama, pero en ves de dormir, sacó su diario de abajo de su almohada, y empezó a escribir.

—Querido diario: Hoy casi le digo a Gumball lo que siento por él, pero no pude, pero se que mañana lo haré, estoy muy segura. Caminando de tema, aun no puedo creer que realmente lo besé, fue mi primer beso, y tengo que admitir que fue un desastre, pero no me importa, después de todo, nada es perfecto, aun así, si fue un poco vergonzoso, pero da igual, ¡Lo besé! y eso es lo que importa. Por ahora ya no tengo nada que decirte, diario, pero mañana, te voy a contar cual fue la reacción de Gumball, por favor deseáme suerte. Como sea, adiós. Lynn fuera.


CONTINUARÁ