Disclaimer: Sword Art Online es propiedad de Reki Kawahara. Las letras de canciones, videojuegos, anime que aparezcan en la historia no son de mi propiedad.
Selene009: Gracias por la review y me da gusto que la historia, o intento de historia, que estoy escribiendo te guste. El pasado completo de Shido todavía no se va a contar por lo que tendrás que esperar unos capítulos mas. Asuna se acerca al castaño mas que todo por la curiosidad que siente, en la novela ligera no es que interactúe con varios chicos si no se cuenta a Kirito y a Klein, y ambos actúan de la forma que son en realidad frente a ella a diferencia de Shido que esconde varias cosas. No confirmare nada sobre las futuras parejas que se vayan a formar, aumenta el drama, aunque puedo aceptar sugerencias tambien xD. Sin mas que decir lamento la demora del capitulo pero puedo asegurar que esta historia no quedara abandonada. Espero que este capitulo tambien te guste.
— hablando — hablando
— pensamientos — pensamientos (incluyen recuerdos)
Piso 22 – Nuevo Aincrad
En la casa de Asuna, se encontraban tres personas sentadas en uno de los sofás, una de ellas era la dueña de la casa quien se encontraba con su cabeza recostada en el hombro de un chico de cabello pelinegro y sentada en medio de ambos se encontraba una pequeña niña.
Hace poco más de diez minutos se habían desconectado el resto de sus amigos, dejando a la pareja solos por unos momentos, y esto más que todo porque habían terminado una misión junto a Shido y Enjuu, y todo se puso incómodo cuando Lizbeth los invito a la casa de Asuna para pasar el rato.
La misma Lizbeth y Kirito se dieron cuenta de la incomodidad de Asuna cuando se encontraron con el Spriggan y la CaithSith, y aunque en un principio no le dieron mucha importancia ya que tenían que hacer la misión, cuando la pelirrosa los invito a ambos a casa de la Undine pudieron ver con claridad la expresión en su rostro, y no solo el de ella sino tambien en el de la pequeña peliblanca.
Antes de si quiera preguntarles a ambos el porqué de su expresión, Shido los interrumpió diciéndoles que ya tenían planes y rápidamente se fue junto con Enjuu.
Cuando todos llegaron a casa de Asuna, su expresión seguía igual de decaída e incluso un poco triste. Lizbeth le dio un codazo al pelinegro para acto seguido decirles que ya se iba a desconectar porque tenía algunas cosas que hacer, y de paso se llevó al resto de los chicas dejando solos a la pareja.
Kirito quien estaba sentado al lado de Asuna, aprovechando que estaban solos iba a preguntarle que le pasaba pero cuando estuvo a punto de hablar sintió un peso extra en su hombro derecho. Soltó un leve suspiro mientras veía como Yui se acomodaba en medio de ambos.
— ¿Ocurrió algo con Shido? —preguntó el pelinegro luego de varios minutos.
Asuna no respondió, más que todo porque no sabía si debía contarle lo que ocurrió aquella vez en casa del castaño. Había pasado solo un par de días desde que se enteró del verdadero nombre de su… ¿amigo?. Días en los que no tuvo comunicación, ni con Enjuu ni con Shido.
— No es nada… —respondió la chica pero notó la mirada que le daba el pelinegro así que tuvo que decirle algo más. — Es solo que vi a Shido-san bastante molesto y he estado pensando en eso —
La respuesta de Asuna no era una mentira, ya que todavía recordaba la expresión del castaño antes de salir de la casa y luego cuando tuvieron su ¿pelea? No, era demasiado exagerado llamarlo una pelea entre ambos… o quizás no tanto.
— ¿Molesto? ¿Qué tanto? —preguntó más por curiosidad, ya que no se imaginaba al castaño molesto y eso más que todo porque su expresión era casi la misma en todas las veces que se vieron.
— Demasiado molesto —respondió inmediatamente. — Era la primera vez que lo vi de esa manera y me sorprendió bastante —
— Debe haber tenido sus motivos para actuar de esa forma ¿No lo crees? —
Asuna no dijo nada y solo asintió con la cabeza, se acomodó un poco más en el hombro de Kirito mientras intentaba dejar de pensar en su amigo castaño y en todo lo que paso aquel día.
— Dame unos días y te lo contare todo —
¿Cuántos días significaban aquella expresión? Esperaba que no muchos.
Habían pasado cinco días desde que se encontró con Shido y Saori en ALO y una semana entera desde que fue a su casa. Durante todo ese tiempo no había tenido comunicación con ambos, de hecho el último mensaje que habían intercambiado era con Saori un día antes de aquel suceso.
Esos pensamientos y algunos más rondaban por la mente de Asuna.
La castaña se encontraba recostada en su cama, hace poco más de una hora había salido de la escuela y había ido directo a casa. Le hubiera gustado pasar un poco de tiempo con Kirito después de clases pero estaba ocupado con un proyecto, del cual no sabía nada, y como no quería molestarlo simplemente se despidió acordando reunirse en ALO más tarde.
Cuando salió de la escuela espero encontrarse con Lizbeth o Silica para ir juntas a casa pero parecía que se había demorado demasiado ya que no las pudo encontrar, tuvo la intención de llamarlas pero nuevamente la idea de no querer molestarlas apareció en su mente por lo que guardo su celular y se dirigió a casa.
Suspiro un poco mientras abrazaba una de las almohadas que tenía, si no hubiese pasado aquello quizás ahora mismo estaría con Saori conversando de quizás cualquier cosa o escuchando una tontería que Shido haya hecho.
Las cosas hubieran sido mejor si no hubiera ido a casa del castaño ese día o si no hubiese presionado al castaño a que le contara lo que paso.
Asuna rápidamente se levantó al darse cuenta de lo que estaba pensando.
— Acaso… ¿Es culpa mía? —
Repaso rápidamente todo lo que paso ese día desde la llegada de los guardaespaldas, el golpe de ese chico a su amiga, la llegada de Shido y su posterior salida que acabo en una pelea, nuevamente la entrada del castaño esta vez lleno de heridas, la conversación que tuvieron Shido y Saori, la salida de Saori quedando solo ella y el castaño, y la última escena cuando ella le hizo varias preguntas una y otra vez.
— ¿Mereces una explicación? ¿Qué te da el derecho de pedir eso? —
Las preguntas del castaño retumbaron en su mente.
Ella no tendría que haber dicho eso, no cuando sabía lo desconfiado que era el castaño. Si se ponía en su lugar, ella tampoco tendría porque darle explicaciones a alguien a quien conoce hace solo un par de meses.
Pero…
Aun cuando solo lo conocía un par de meses le había tomado bastante cariño y no solo porque era amigo de Yuuki, aunque esa fue la primera razón por la que se interesó en él. Pero ahora que lo conocía un poco más, solo un poco, se sentía a gusto a su lado y cuando lo vio en ese estado de desesperación solo quería ayudarlo, ese fue el sentimiento que la impulso a ser tan insistente con él.
Aunque en ese momento se había sentido de esa manera, no justificaba el hecho de que ella le había exigido una explicación por todo lo que sucedió aquel día.
— Quizás… debería disculparme —
Dejando su almohada a un lado estiro su brazo para tomar el celular que estaba en su escritorio, buscando en sus contactos se detuvo en el nombre del castaño con la intención de llamarlo.
— … —
Su dedo se detuvo milímetros antes de presionar el nombre del castaño, no sabía porque pero ahora con todo lo que había estado pensando y el enterarse de que quizás una de las razones por la que se pelearon haya sido culpa suya no tenía el valor de hablar con el castaño.
Dejando el celular en el escritorio se recostó nuevamente abrazando su almohada, ya no tenía tantas ganas de que el castaño la llamara para que le explicara lo que sucedió, lentamente cerro los ojos tratando de olvidarlo todo.
¡Ring!
El sonido de su celular la despertó sobresaltándola un poco, tomando el dispositivo se sorprendió bastante al leer el nombre de la persona que la estaba llamando.
— Shido-san —murmuró su nombre mientras dudaba de si aceptar o no la llamada.
Los segundos que demoraba en decidir fueron los suficientes para que el sonido de la llamada se cortara, no pudo evitar soltar un suspiro de alivio por eso aunque rápidamente se sobresaltó de nuevo ante el tono del celular solo que esta vez fue corto lo que indicaba que un nuevo mensaje había llegado.
¿Podemos reunirnos? Te espero en el restaurante Kogetsu a las 7.
El mensaje era simple y directo. Por fin había llegado el día en el que el castaño le explicaría todo lo que había pasado aquel día, aunque con todo lo que había pensado ya no quería saber nada de lo ocurrido. Simplemente quería que la relación que tenía con Shido y Saori fuera la de antes.
Soltando un gran suspiro salió de su habitación por un poco de agua, ahora no estaba segura de si debía reunirse con el castaño.
En la oficina de Shido, este veía con detenimiento su celular, segundos antes había enviado un mensaje a Asuna para reunirse en un restaurante.
Por favor ven.
Dio un leve gruñido antes de borrar lo que había escrito, quizás la presionaría demasiado con ese mensaje. Dejando el celular en su escritorio no pudo evitar soltar un gran suspiro.
— Le estoy dando demasiada importancia —pensó en voz alta.
Había pasado una semana desde la última vez que Asuna fue a su casa, cortesía de Saori que se lo recordaba cada día, y aunque le había dicho que le explicaría todo lo que ocurrió otro día no tenía ganas de hacerlo.
Después de todo era un asunto demasiado personal como para contárselo.
— Lo que trato de decir es que quiero que seamos amigos —
Rápidamente le llego el recuerdo de lo que él mismo le había dicho a la castaño cuando la llevo a casa.
— Debí dejar las cosas como estaban —
Después de todo no es como si le afectara si alguien dejara de hablarle, varias personas le habían dicho que era un idiota solo por decir las cosas directamente e incluso se había ganado el "odio" de varios empresarios solo porque no le gustaba su forma de manejar algunos contratos.
Pero…
Por alguna razón no quería cortar comunicación con Asuna, solo le venía el nombre de la castaña del peculiar grupo que conoció ya que no ha tratado con los demas chicos, ni siquiera con Rika a quien invito a almorzar aquella vez que la encontró en el centro comercial, fuera de ambas chicas no es que hablara con los demas, ni con Sinon, Silica, Klein o Leafa, de hecho ni siquiera conocía sus verdaderos nombres.
Era bastante raro, se podría decir que tenía cierto interés en la castaña aunque nada romántico, era casi similar a cuando conoció a Yuuki en Asuka Empire, casi.
— Bueno, veremos cómo resultan las cosas hoy —
Piso 22 – Nuevo Aincrad
Todo el grupo se encontraba reunido en la casa de Asuna, todos se encontraban sentados formando un semicírculo con Yui en medio, la pequeña pelinegra tenía abierta frente a ella una ventana emergente con un mensaje escrito.
Se seleccionará a cien personas para que participen en la prueba beta de un nuevo título a cargo de la empresa RX, para la selección se tomaran en cuenta el ranking del último evento regional que se realizó en ALO así como la participación en el despeje de los pisos del castillo flotante.
Se darán a conocer los resultados en dos días.
El mensaje era un poco más largo pero a la mayoría de los presentes solo leyeron la parte más importante del mensaje, todos a excepción de un pelinegro que termino de leer todo el mensaje sorprendiéndose un poco al ver que en la parte final indicaba que Ymir había entrado en una alianza con la mencionada empresa RX.
— Debemos participar en esa prueba —mencionó Lizbeth bastante animada.
— Suena divertido —respaldo Sinon.
— Nunca he participado de una prueba beta —comentó Leafa igual de emocionada que el resto de las chicas.
De hecho solo una persona de ese grupo había participado en la prueba beta de algún juego. Todos dirigieron su mirada al pelinegro que seguía viendo el mensaje, aunque esta vez desde una ventana mucho más pequeña ya que tenía a Yui sentada a un lado suyo.
— ¿Por qué razón Ymir aceptaría colaborar con una empresa nueva? —
Ymir era un empresa que había sido creado por algunos exjugadores de ALO que abandonaron el juego tras enterarse que estaban experimentando con más de 300 jugadores de SAO. Cuando suspendieron ALO, Ymir compro los datos del juego a un muy menor precio y estableció las bases del actual ALO.
Kirito estaba tan concentrado en sus pensamientos que no se dio cuenta de la intensa mirada de sus amigos hasta después de varios segundos. — ¿Qué pasa? —
— Queremos saber cómo es estar en una prueba beta del juego —
— ¿Oh? Parece que están bastante interesados en participar —comentó recibiendo un asentimiento de todos. — Bueno, no es tan diferente a como es ahora. Solo puedes ver las diferencias cuando juegas el producto final, fuera de eso no es la gran cosa ya que en una prueba beta tienes que aparte de jugar, explorar todas las zonas y verificar que las mecánicas funcionen correctamente, de lo contrario tienes que enviar un breve informe con los posibles errores o bug que hayas encontrado —
— Eso no suena tan emocionante —
— No lo es, a menos que sea un juego que llevas esperando bastante tiempo —el pelinegro se encogió de hombros ante la cara de decepción que vio en el rostro de sus amigas. — Bueno, como ventajas se podría decir que te dan la opción a preordenar el juego y ser uno de los primeros en jugarlo cuando esté terminado —
Solo una ventaja, las chicas esperaban algo más de beneficios al ser una beta-tester y no solo tener la posibilidad de jugarlo antes que el resto, quizás si se volvieran streamer funcionaría pero a ninguna de ellas les interesaba ese tema.
— ¿Cómo fue la beta de SAO? —no puedo evitar preguntar Sinon, aunque luego de eso se arrepintió al notar la expresión que había puesto la mayoría. — Ah… lo siento, no tienes que responder —
Las chicas que estuvieron atrapadas en SAO miraron un poco preocupadas al pelinegro ya que sabían por lo que tuvo que pasar al ser conocido como uno de los beta tester, Asuna era la que se encontraba más preocupada ya que ella misma estuvo presente el día en el que Kirito se autoproclamo un beater luego de vencer al jefe del primer piso.
— Fue algo único —respondió el pelinegro luego de un par de minutos. — Como era el primer juego VMMRO hubo varias personas que querían participar de la beta y ser uno de los elegidos para probar el juego fue algo inigualable, aunque… varias personas luego lo tomaron a mal —
Los que estuvieron involucrado con SAO entendieron lo que Kirito dijo. Durante los primeros meses de haber quedado atrapados, varios jugadores empezaron a perseguir a los beta tester culpándolos de las muertes de los demas, lo que los llevo a ocultarse por miedo a que los mataran.
— Aunque sería interesante participar en una prueba beta de nuevo —
Lo dicho por el pelinegro solo confirmo su participación en la selección para poder ser beta tester.
— Si tomamos en cuenta lo que dice el mensaje, el ultimo evento regional de ALO fue la batalla del coliseo —
— Quedamos en segundo lugar —menciono Silica.
— Si es por eso deberíamos ser seleccionados para la prueba beta —afirmó con gran confianza la pelirrosa del grupo.
— Eso quiere decir que Shido y Enjuu tambien van a participar —comentó Sinon al recordar quienes habían ganado el evento.
— Es verdad, fueron ellos los que quedaron en primer lugar — comentó Lizbeth mientras revisaba su lista de amigos. — Enjuu-chan no está en línea —
Mientras casi todas seguían conversando tranquilamente sobre la prueba beta a la que esperaban participar, una de ellas se había mantenido al margen más que todo porque seguía preocupada por el pelinegro.
Asuna lentamente tomo la mano de Kirito entrelazando sus dedos con los de él lo que provocó que el pelinegro solo le dirigiera la mirada un poco sorprendida para luego sonreírle tranquilizándola un poco.
No necesitaban palabras para expresar lo que en ese momento Asuna sentía, le dio una pequeña sonrisa mientras se acercaba hasta quedar hombro a hombro.
Mientras la Undine y el Spriggan seguían en su mundo los demas seguían conversando sobre cómo sería la prueba beta, y salvo leves miradas un poco molestas de Sinon, Silica y Leafa la emoción sobre el nuevo juego era más y muy a pesar tuvieron que ignorarlos.
— Bien, tenemos que reunirnos en dos días para ver quienes van a ser elegidos —alzó la voz la pelirrosa llamando la atención de todos.
— Tienes razón, ¿Les avisamos a Shido-san y Enjuu-chan? — preguntó la más pequeña del grupo.
— Si, yo me en- —
— Dejemos que Asuna se comunique con ambos —interrumpió Kirito viendo fijamente a su pelirrosa amiga.
Lizbeth entendió rápidamente lo que el pelinegro trataba de decirle, parece que quería que Asuna y su nuevo amigo se reconciliaran sobre lo que sea que haya pasado entre ambos para que estén tan incomodos como aquella vez.
Acordando todos reunirse en la tarde, con la tarea extra para Asuna de llamar a sus nuevos amigos, todos lentamente empezaron a desconectarse.
Piso 22 – Nuevo Aincrad - Dos días después
Nuevamente todo el grupo se encontraba reunido en casa de Asuna esperando a dos personas, en horas de la mañana se había anunciado la hora en la que se publicarían los resultados para la prueba beta.
— ¿A qué hora van a venir? —pregunto impaciente la pelirrosa del grupo, quería saber si fueron elegidos o no.
— Le mande un mensaje a Enjuu-chan en la mañana para que se conecte —dijo Asuna tratando de recordar lo que le había escrito. — A Shido-san le mande un mensaje antes de conectarme, ya debería estar por venir —
Estuvieron conversando varios minutos hasta que llegó la CaithSith de cabello blanco, esta vez no hubo ese ambiente tenso como ocurrió aquel día por lo que Kirito y Lizbeth intuyeron que ya todo estaba bien entre ambas chicas, solo faltaba comprobar si las cosas con el peliceste tambien se habían solucionado.
— ¡Enjuu-chan! —
La peliblanca fue recibida con un fuerte abrazo de parte de Lizbeth, esto ya se había vuelto una costumbre por lo que Enjuu solo le devolvía el abrazo.
— Hola, lamento el retraso —saludo al resto una vez fue liberada.
— No te preocupes Enjuu-chan, aún no sale la lista con los resultados —respondió Asuna.
— Ahora solo falta que llegue Shido-san —
— ¿Eh? —Enjuu dejo salir una voz sorprendida ante lo que acababa de escuchar. — ¿Le dijeron a Shido que venga? —
— Si… —respondió Asuna un poco confundida. — Le deje un mensaje en su celular —
Antes de que Enjuu pudiera decir algo pudo ver un icono en la esquina superior izquierda que tintineaba, eso indicaba que un amigo había iniciado sesión así que rápidamente desplego la ventana de chat para mandarle un mensaje.
Ese hubiera hecho sino fuera porque cuando estuvo a punto de enviar el mensaje la puerta se abrió dejando pasar al Spriggan de cabello celeste, este se dirigió rápidamente donde Asuna se encontraba sentada.
— ¿Qué paso? —preguntó en un tono bastante ¿preocupado?.
La undine ladeo el rostro confundida ante la pregunta del castaño, no entendía el porqué de su expresión.
— ¡Shido! —llamo Enjuu rápidamente. — ¿Qué haces aquí? —
— ¿De qué hablas? —preguntó el castaño, ahora tambien confundido, a su amiga peliblanca. — Vine porque Asuna me dejo un mensaje en el celular —
— Eso no es- —
Enjuu se vio interrumpida por una ventana que apareció frente a ella, de hecho apareció frente a todos los presentes, el mensaje indicaba que habían sido seleccionados para la prueba beta del nuevo juego a cargo de la empresa RX.
— ¡Nos eligieron! —gritó Lizbeth abrazando a Silica y a Leafa, que era quienes estaban más cerca.
Mientras todos los presentes celebraban, o casi todos ya que dos personas solo se les quedaron viendo, Enjuu se encontraba bastante nerviosa por lo que vendría a continuación.
— Asuna… —llamó Shido. — ¿El motivo por el que me pediste que entrara a ALO fue por el nuevo juego? —
Asuna estuvo a punto de contestar hasta que vio la expresión de Enjuu, al ver el rostro de su amiga tuvo un mal presentimiento.
— Le pedimos a Asuna que te llamara para hoy, queríamos estar todos cuando anunciaran los resultados —respondió la pelirrosa bastante alegre.
— No me jodan… —
Lo dicho por el castaño, aunque fue en un tono bajo, fue escuchado por todos debido a la forma de como lo había dicho.
— ¿Shi-Shido-san? —Asuna trató de llamarlo.
— Me estás diciendo que me hiciste venir… ¡solo por esa estupidez! —el Spriggan no pudo evitar levantar la voz ante lo último.
El gritó del peliceleste tomo por sorpresa a la mayoría de los que se encontraban en la casa, más que todo porque no entendían el porqué del enfado del chico.
— E-ey, vamos amigo cálmate un po- —Klein se vio interrumpido por el propio Shido que solo levanto la mano para que dejara de hablar.
— No tengo tiempo para esto —con su mano desplegó el menú para poder desconectarse. — Enjuu siento pedirte esto, pero… —
Enjuu negó con el rostro ante lo dicho por Shido. — No te preocupes, ve —
Con una sonrisa de agradecimiento para su amiga, Shido se desconectó dejando bastante sorprendidos y confundidos al resto de las personas que estaban en la casa. No fue sino hasta que Asuna se apresuró a preguntarle el porqué de la actitud del peliceleste que los demas pudieron reaccionar.
Enjuu se tomó su tiempo para poder responder la pregunta de la undine, más que todo porque buscaba las palabras correctas para poder explicarles el motivo del enfado de Shido.
— ¿Enjuu-chan? —
— Mmm… ¿Cómo decirlo? —al final la peliblanca decidió decirlo directamente, al estilo de Shido. — Shido no tiene tanto tiempo libre como nosotros —
— … —
Ok, por la expresión que pusieron todos se dio cuenta de que hablarles directamente no iba a funcionar. Aunque eso no evitaba que tuviera un poco de razón con lo último que dijo.
— Lo que trato de decir es que Shido está bastante ocupado con su trabajo y no tiene mucho tiempo libre, sé que Klein-san tambien trabaja, pero… —se adelantó a lo que parecía un reclamo de parte del pelirrojo. — Hoy es su día libre ¿No es cierto? —
El pelirrojo no pudo evitar asentir ante lo dicho por la CaithSith, de no ser por su día libre ahora mismo estaría en el trabajo.
— Pero no tenía por qué gritarnos —refunfuño por lo bajo Lizbeth, se encontraba con ambos brazos cruzados y un pequeño puchero.
— El día de hoy tenía una reunión bastante importante, de hecho creo que salió de la reunión para poder venir —
— ¿Eh? Eso no era necesario —intervino Asuna ante la posibilidad de que el castaño se molestara, nuevo, con ella debido a eso. — Solo me hubiera mandado un mensaje a mi correo —
— No es tan sencillo —trato de explicar la peliblanca. — Le dejaste un mensaje en ambos celulares ¿No es así? —
— Si, pensé que no lo vería si solo lo dejaba en uno de ellos —
— Asuna-san, estoy segura de que Shido te dijo algo cuando te dio su segundo número ¿Puedes recordarlo? —
La peliceleste trato de recordar, fue él día cuando se reunió con Shido en aquel restaurante, aquel día donde le había explicado todo lo que paso en su casa aquella vez.
— ¡…! — se sorprendió al recordar claramente lo que le dijo aquella vez.
— Parece que lo recuerdas —
Durante la conversación de ambas chicas, los demas simplemente se les quedaron viendo ya que no entendían nada de lo que ellas estaban hablando, lo único que tenían claro era que el peliceleste tenía dos números de celular.
— ¿De qué están hablando? —pregunto Lizbeth.
— Shido tiene un… se podría decir algo como una regla —empezó a explicar quien conocía mejor al chico. — Nunca lleva su celular personal cuando va a entrar a una reunión del trabajo, solo tiene su celular del trabajo y casi no lo utiliza mucho —
— Cuando Shido-san me dio su número del trabajo me dijo que solo lo utilizara si tenía alguna emergencia —continuo Asuna recordando aquel día cuando se reunió con su amigo en aquel restaurante.
— Pero… eso no tiene sentido —admitió el pelirrojo quien era el que estaba más familiarizado con todo el tema laboral.
— Por eso dije que era como una regla que tiene Shido, sin importar cual sea el motivo de la reunión o el lugar de trabajo en el que se encuentre, si ese celular suena debido a una llamada o mensaje el simplemente dejara todo lo que esté haciendo —
Eso no se escuchaba muy profesional o eso era lo que pensaba la mayoría de los presentes que habían trabajado al menos una vez en su vida, omitiendo a Klein quien obviamente tenía un trabajo estable y tenía un punto de vista diferente.
— Se que puede parecer tonto o quizás ustedes no le encuentren sentido pero es algo que Shido hace, además si obviamos el día de hoy ese celular solo ha sonado un par de veces durante varios años —
Mientras Enjuu terminaba de explicarles el motivo del enojo, absurdo para algunos, del peliceleste, Asuna se había quedado bastante pensativa. Era la segunda vez que Shido le gritaba, si se contaba la forma en como le hablo aquel día en su casa.
De una forma sentía que otra vez le había fallado a su amigo, luego de haber arreglado su relación con él por lo que paso en su casa y todo el asunto de su nombre sentía que de nuevo había hecho algo mal.
Sintió un leve toque en su brazo que la alejo de sus pensamientos, ladeando un poco el rostro pudo ver a Enjuu quien le sonreía. — No te preocupes, no está molesto contigo ni nada parecido, simplemente actúa normal cuando lo veas —le guiño un ojo para que no le tomara mucha importancia a la molestia de Shido.
Lo dicho por la peliblanca no convencía mucho a Asuna, esperaba que fuera verdad lo que estaba diciendo ya que no quería que el chico estuviera molesto con ella, otra vez.
Al día siguiente de que se anunciaran los resultados para poder participar en la prueba beta del nuevo juego, casi la mayoría del grupo estaba expectante a como sería el juego, si sería de hadas parecido a ALO o algo más futurista como GGO. Todos acordaron una hora para conectarse simultáneamente ya que según el mensaje que recibieron minutos después de la salida de Shido, estarían en lo que parecía una sala de espera con el avatar del último juego al que accedieron.
Cuando el reloj marcaba las 2:50 de la tarde, Asuna se recostó en su cama y tomo el Amusphere que estaba en su escritorio.. Previamente había hablado con su madre, quien últimamente estaba siendo más comprensiva, para que no estuviera molesta si no bajaba a cenar.
La noche anterior apenas se desconectó de ALO, dejo el amusphere encendido ya que se estaba descargando el nuevo juego que iba a probar.
— ¡Link Start! —
Cerrando los ojos, su mente fue trasladada a un mundo diferente, siempre le había parecido y le sigue pareciendo curioso lo que experimenta su cuerpo y mente cuando entra al mundo virtual. Cuando probo el NerveGear al principio se asustó por la sensación que le causaba, pero ahora podría decir que le resultaba un poco relajante.
— … —
Abrió los ojos lentamente solo para ver frente a ella un gran castillo rodeado de nieve, bajo su mirada para darse cuenta de que estaba con su ropa de undine, abrió su inventario rápidamente al sentir un poco de frio, la interfaz del menú era iguales que ALO.
No podía ver a nadie más por lo que avanzo lentamente por el camino indicado mientras recorría con la mirada el lugar, el castillo tenía un estilo bastante turbio y quizás le daría un poco de miedo el entrar si es que estuviese perdida en un bosque y ese fuera el único lugar donde pasar la noche.
Alejando su mente de los escenarios tipo películas de terror llegó a la entrada del castillo, debía admitir que los detalles eran bastante impresionantes y cuando toco la puerta se impresionó por la textura que estaba sintiendo, es que como si estuviese tocando madera real.
— ¿Qué estás haciendo? —pregunto una voz a su espalda.
La pregunta tomo por sorpresa a Asuna que dio un leve grito seguido de un pequeño salto lo que provocó una pequeña risa a sus espaldas. Cuando se logró calmar giro el rostro para ver a un chico peliceleste y una chica peliblanca, la chica tenía ambas manos en su boca tratando de detener las risas mientras el chico la veía un poco extrañado, ambos tenían su vestimenta de ALO.
— Shido-san, Enjuu-chan —
— Hola Asuna-san —saludo con una sonrisa. — ¿Ocurre algo con la puerta? —preguntó divertida.
— N-No —respondió un poco avergonzada. — Solo estaba sorprendida por la textura, es todo —
Enjuu se acercó a la puerta para poner su mano en ella, su amiga tenía razón con respecto a la textura de la puerta, parecía a una de verdad. El chico veía ahora como las dos chicas estaban pegadas a la puerta pasando su mano una y otra vez.
— No se queden ahí y entremos de una vez —
Shido interrumpió lo que fuese que estuviesen haciendo ambas chicas abriendo la puerta para ingresar seguido de Enjuu y Asuna al final. Dentro se podía ver un gran pasillo y no se veía ninguna puerta excepto la que estaba al final de este.
— Fiuu… bastante renacentista —el chico dio un corto silbido al admirar los grandes detalles que tenía el pasillo junto a algunos cuadros colgados a los lados.
— A mí me parece un estilo más victoriano —
Mientras Shido y Enjuu discutían sobre que estilo le quedaba mejor al castillo, Asuna iba detrás de ellos un poco pensativa. Tal como había dicho Enjuu, el chico estaba actuando normal como si lo que paso el día de ayer no hubiera ocurrido.
— Enjuu-chan me dijo que actuara como si nada pero… —su vista se centró en la espalda de su amigo, era difícil actuar como si nada cuando recordaba como el chico había levantado la voz por su molestia.
Trato de despejar su mente lo más que podía y se acercó con paso firme para preguntarle si todo estaba bien, estaba haciendo lo contrario a lo que dijo Enjuu pero era algo que tenía que hacer.
Extendió su brazo para llamar su atención cuando escucho hablar a su amiga.
— ¿Sigues molesto por eso? —pregunto en un tono bajo.
— Un poco —
Fue una respuesta directa, respuesta que fue escuchada por Asuna quien se detuvo por unos segundos con la mirada baja, si hubiese levantado la mirada se hubiera dado cuenta que Shido coloco una mano sobre su hombro derecho.
— Así que si estaba molesto —
Debió haber estado varios segundos quieta ya que cuando levanto la mirada pudo ver a sus dos amigos que lo veían un poco extrañados, trato de mostrarles una sonrisa mientras avanzaba.
Shido y Enjuu se vieron de reojo ante la expresión que tenía la peliceleste, el chico se acercó a su oído para susurrarle algo, acto seguido la peliblanca siguió caminando hasta llegar a la puerta y abrirla para continuar con su camino.
Asuna vio un poco confundida esa acción y lo estuvo más cuando el chico extendió su brazo frente a ella evitando que siguiera caminando.
— ¿Shido-san? —
El chico no le respondió y solo poso su mirada en ella, poniendo un poco nerviosa a la chica. — ¿Qué ocurre? —preguntó con una ceja levantada.
— ¿A qué te re-? —
— Desde que llegué junto a Enjuu has estado incomoda, además… ¿Quieres decirme algo? —
Asuna había olvidado lo observador que era su amigo, demasiado observador.
Viendo que la chica no daba indicios de querer responder su pregunta, tuvo que adelantarse a hablar ya que no quería darle demasiada importancia. — ¿Tiene algo que ver con lo que paso ayer? —
Un leve cambio en su expresión le dio la respuesta. — No le des mucha importancia a eso, no estoy molesto contigo ni nada por el estilo —
— … —
— ¿Debería disculparme por haberte gritado? —
— ¡No! —respondió rápidamente. — Soy yo la que debería disculparme por lo que paso, olvide por completo lo que me dijiste —
Shido paso una mano por su cabello ante lo que estaba pasando, Asuna le estaba dando demasiada importancia a todo el asunto de ayer. — No es nada, solo olvídalo —
— Pero… —
— Está siendo demasiado molesta… otra vez —por un momento se sintió tentado a decir lo que estaba pensando, aunque rápidamente recordó lo que paso en su casa por lo que solo se limitaría a escuchar.
— ¡Ey! ¡Asuna! —
Cuando Asuna iba a hablar fue interrumpida por un grito que venía desde atrás, reconoció la voz rápidamente por lo que giro para saludar a sus amigos.
— ¡Liz! —Asuna levanto el brazo saludando a su amiga.
La pelirrosa venía acompañada de Silica, Sinon y Klein, este último caminaba a paso lento y un poco cabizbajo, según pudo observar el peliceleste.
— ¿Le ocurre algo? —pregunto Shido señalando al pelirrojo.
— ¡Hmph! —
Ok, eso sorprendió bastante al peliceleste. Lizbeth no solo no le contesto sino que giro el rostro para no verlo, aunque pudo ver un puchero en su rostro.
La pelirrosa seguía u poco molesta por el grito que había dado Shido la última vez que se vieron, el Spriggan por su lado.
— Rayos, se ve demasiado linda —tuvo que adoptar una pose más seria cruzándose de brazos para que no notaran la pequeña sonrisa que se le había formado.
— Creo que tiene algo que ver con su trabajo —respondió Sinon.
— ¿Problemas en el trabajo? —
— Tengo que cumplir horas extras obligatorias —
— ¿No es eso bueno? —pregunto un poco confundido el peliceleste, aunque rápidamente cambio de opinión al ver la cara incrédula de Klein. — Quiero decir, horas extra es doble paga —resalto algo obvio.
Lo dicho por Shido había dejado pensativo al pelirrojo, este último no podía negar que era cierto lo que había dicho, llevar horas extra te aseguraba un aumento en tu sueldo eso si no tomabas en cuenta el cansancio, que tambien venia extra.
— Si lo ves de ese modo podría ser algo bueno —
Un poco más animado, todo el grupo siguió por el pasillo cruzando la puerta que los llevo a una gran sala, dentro de ella se podía ver a algunas personas que se encontraban sentados en los muebles o de pie admirando las pinturas que estaban en las paredes.
Entre las personas que se encontraban en la sala se podía ver que había varios jugadores de ALO y unos pocos con los avatares de GGO, esto debido a que algunos jugadores que estaban dentro de la lista de seleccionados habían convertido su cuenta.
Asuna no lograba encontrar a nadie conocido por lo que suponía que todavía no se habían conectado, aunque se sorprendió cuando abrió su lista de contactos ya que vio que Kirito y Leafa estaban conectados.
— Que raro, Kirito-kun me dijo que se conectaría un poco más tarde —
— ¡Shido! —
El peliceleste giro la mirada buscando a su amiga que lo estaba llamando, pudo encontrarla cerca a lo que parecía una gran ventana junto a ella se encontraba una chica de cabello rubio.
— ¡Leafa-chan! —
— Hola, chicos —
Mientras algunas chicas, Lizbeth y Silica, le reclamaban a la rubia por qué se había conectado antes, Asuna buscaba con la mirada a Kirito.
— Si buscas a Onii-chan, está en los jardines —Leafa apunto al sitió de donde había salido hace algunos segundos, se podía ver una puerta de cristal a un lado.
Dejando por un momento a sus amigos cruzó la puerta que la llevo a un balcón, desde ahí se podía ver todo el jardín del castillo. Quedo maravillada ante el escenario que estaba viendo, era un gran jardín con algunas flores que nunca había visto, nuevamente el detalle de las plantas le causó un gran asombro.
Bajando por las escaleras pudo ver que todo el jardín tenía caminos que lo cruzaban y todos se encontraban al centro donde estaba una gran fuente de agua, visualizo a una persona de cabello negro cerca de la fuente por lo que apresuro el paso.
Kirito, que había llegado varios minutos antes de lo acordado junto a su hermana, se encontraba parado frente a la fuente. El estilo del nuevo juego le había agradado en gran manera, apenas abrió los ojos y vio el castillo con la nieve a su alrededor no pudo evitar emocionarse como si de su primer juego VMMORPG se tratase.
Debido a que estaba bastante distraído sintiendo la ¿brisa?, de verdad que ya había perdido la cuenta de los pequeños detalles que tenía este nuevo juego y que a su parecer superaba el realismo de ALO o de otros juegos en los que participo, no se dio cuenta de que alguien se había colocado detrás de él.
— Kirito-kun —Asuna rio un poco al ver que había sorprendido un poco al pelinegro.
— Asuna —saludo cuando logro recomponerse. — Lo siento por entrar antes —
Asuna no le dio importancia a eso y ambos se sentaron en una de las sillas que rodeaban la fuente, quería pasar ese tiempo junto al pelinegro en un lugar tan bonito como ese.
Todo el grupo, incluido Shido y Enjuu, se encontraban dentro de la gran sala junto a los demas jugadores esperando un mensaje de la empresa o de alguno de los administradores ya que había pasado más de 15 minutos y no sabían que hacer.
Varios de ellos trataron de salir del castillo por una de las puertas que rodeaba el jardín pero no habían podido siquiera abrirla y salir por la puerta por donde ingresaron no era una opción ya que solo se podía caminar en la nieve por un rango de 20 metros.
— Estoy aburrida —Lizbeth se encontraba acostada en uno de los sofás junto a Asuna
Las demas chicas tambien estaban en los sofás y los chicos en el piso, todos estaban conversando de distintas cosas tratando de no estar igual que la pelirrosa.
— Ya Liz, pronto ten- ¿Eh? —
Dentro de unos segundos se abrirán las puertas del castillo para que los jugadores puedan explorar las zonas que lo rodean, en unos minutos se dará inicio oficialmente a la prueba beta.
Un mensaje apareció frente a todos los jugadores, parecía que por fin la prueba beta iniciaría. Rápidamente casi todos empezaron a salir rumbo a la puerta más cercana esperando que se abriera para poder explorar los alrededores del castillo.
No esperaron mucho ya que apenas la ventana del mensaje desapareció, apareció un icono de un candado abierto frente a todas las puertas. Esa fue la señal para que los jugadores iniciaran la exploración.
— Ya era hora —Klein rápidamente se levantó para dirigirse rumbo a una de las puertas.
— ¡Ey! Espéranos —la pelirrosa tambien se levantó para seguirlo.
Viendo que dos de sus amigos estaban por salir del salón los demas se apresuraron a seguirlos, o casi todos ya que Kirito y Shido se tomaron su tiempo para levantarse y seguir al resto.
— Están bastante emocionados —dijo un poco divertido el peliceleste al ver a todos incluyendo a su pequeña amiga peliblanca bastante emocionada.
— Tienes razón —confirmo el pelinegro. — Es lo bueno de las pruebas betas ¿No? —
Shido solo asintió ante lo dicho por Kirito y ambos caminaron rumbo a una de las puertas para poder ver como serían los alrededores del castillo. No se notaba pero ambos estaban bastante emocionados ya que como resalto Asuna varias veces, el nivel de detalle y el realismo que tenía el juego en lo poco con lo que habían interactuado les daba grandes expectativas.
Ambos chicos salieron por una de las puertas siendo la nieve lo que atrajo su principal atención, para Kirito a primera vista era muy parecido a lo que vio en Jotunheimr cuando estuvo con Leafa, quizás porque era de noche y sin contar la leve nevada que apareció de repente. El pelinegro busco con la mirada al resto de sus amigos aunque sin suerte ya que no los podía ver.
— Por allá —Shido señalo a una gran roca donde alcanzo a ver a Enjuu y Asuna.
Una vez le dieron el alcance a los demas pudieron ver que estaban viendo un cartel que estaba oculto por la roca.
밤에숨어악몽에맞서십시오.
— ¿Es chino? —pregunto bastante confundida Sinon, quien trataba de identificar qué era lo que decía.
Su pregunta no fue respondida ya que todos estaban igual de confundidos.
— Es coreano —a Asuna no le sorprendió que fuera Shido quien respondiera, ya se había vuelto una costumbre descubrir algo nuevo sobre su amigo.
— ¿Cómo lo sabes? —pregunto Kirito.
Shido solo señalo los primeros caracteres de la inscripción. — Dice algo sobre la noche pero no sé qué más, solo conozco algunas palabras —
— Puede ser un tipo de evento nocturno —comentó Klein avanzando, quería seguir con la exploración.
No le dieron importancia a lo que decía en el cartel y se adentraron en el bosque que estaba más adelante, ahí se encontraron con sus primeros enemigos, una especie de humanoide con cabeza de serpiente que tenía puesto una armadura bastante desgastada y portaba una espada y un escudo. Aunque no fueron ni siquiera un reto para todo el grupo que rápidamente acabó con ellos.
Avanzando por el bosque y acabando con los enemigos que salían al paso llegaron a un pueblo que no contrastaba en nada con el ambiente un poco lúgubre del bosque, no solo porque estaba bastante más iluminado que incluso el castillo sino que se podía escuchar una melodía como si de una fiesta se tratase.
Entrando en el pueblo pudieron reconocer a Sakuya y al general Eugene sentados en lo que parecía un bar junto a varias personas más, una competencia de bebidas suponía Kirito. Explorando un poco el pueblo pudieron ver varias tiendas que vendían diferentes productos, desde ítems de curación hasta una tienda de ropa, algo que atrajo la atención de las chicas del grupo.
— No se ustedes, pero yo iré a buscar algo con que pelear —rápidamente el peliceleste se dio la vuelta dirigiéndose a la salida del pueblo.
Antes que las chicas pudieran decir algo se vieron interrumpidas por Kirito y Klein, quienes al igual que Shido dieron una excusa similar para rápidamente seguir al peliceleste.
— … —
Ante la abrupta salida de los chicos pasaron solo algunos segundos para que las chicas rompieran en carcajadas, de verdad que los chicos y las tiendas de ropa no combinaban muy bien.
Una extraña luna de color azul se podía observar en el cielo. Sentados en una gran roca se encontraban Kirito y Shido, ambos chicos veían como Klein peleaba con varios jabalíes, jabalíes un poco más grandes de lo normal.
Los tres habían llegado a un pequeño valle con un árbol rodeado de varias rocas al centro, en su camino encontraron más de los hombres serpiente junto a varios esqueletos que portaban igualmente una espada y un escudo. Mientras peleaban el pelinegro diviso a un hombre-serpiente bastante peculiar comenzando por su cabeza que se asemejaba a una cobra, seguido de sus cuatro brazos que portaban una espada cada uno.
Fue una pelea bastante interesante para el pelinegro ya que además de las cuatro espadas que tenía tambien podía lanzar rayos desde cada una de ellas, eso sin contar que podía imbuir sus espadas con el elemento.
— ¿Sigues pensando en eso? —preguntó el pelinegro.
Durante su camino habían encontrado otro cartel, solo que esta vez nadie pudo entenderlo.
夜晚和梦想漫长...
— Un poco, quisiera saber que significan esos carteles —
— Supongo que puede ser algo relacionado con la historia del juego, historia que no sabemos de hecho —
Lo dicho por Kirito hizo pensar un poco al peliceleste, de hecho no sabían nada de la historia del juego en el que estaban y esperaban que uno de los administradores o alguien de la empresa se comunicara con ellos.
— Ouch… eso debió doler —comentó Shido al ver a Klein en el suelo.
Mientras el pelirrojo acababa con uno de los jabalíes, no se dio cuenta de otro que venía por su espalda y cuando trato de esquivarlo no fue lo suficientemente rápido por lo que el animal termino golpeándolo justo en la entrepierna.
— Siempre le digo que obse- —el pelinegro se interrumpió así mismo, algo como esto ya había pasado.
— ¿Qué ocurre? —
El pelinegro negó con la cabeza. — No es nada, es solo que recordé algo que paso hace tiempo —
Al ver a Klein siendo golpeado no pudo evitar recordar lo que paso en el primer día de haber iniciado SAO, tambien fue cuando conoció al pelirrojo por primera vez, pero lo que más recordaba fue lo que paso después.
— Algo similar ocurrió en SAO… fue cuando nos enteramos de que estaríamos atrapados en el juego —
Como si de un presentimiento se tratase, desplegó el menu buscando la opción que lo dejaría un poco más tranquilo.
— No es- —
Shido vio como el pelinegro desapareció de repente seguido de Klein, no tuvo tiempo de decir nada ya que él tambien empezó a brillar para posteriormente aparecer en los jardines del castillo. Vio a todos lados solo para comprobar que no solo ellos tres había sido teletransportados sino que tambien los demas jugadores.
— ¡Kirito-kun! / ¡Shido! —se escucharon dos voces que se acercaban rápidamente a donde se encontraban los chicos.
Asuna y Enjuu se acercaban junto a las demas chicas, todas lucían un poco preocupadas por todo lo que estaba pasando sobre todo Asuna, Lizbeth y Silica.
Enjuu se colocó al lado de Shido para rápidamente tomar su mano, todo esto paso desapercibido para los demas ya que estaban más preocupados de porque los habían llevado de vuelta al castillo. El peliceleste apretó su mano suavemente tratando de calmarla un poco.
— Kirito-kun, esto es… —Asuna abrazo al pelinegro, ni siquiera quería terminar de decir lo que estaba pensando.
— Todo estará bien —Kirito no pudo hacer más que abrazarla para calmarla de alguna manera, podía sentir en sus brazos como estaba temblando un poco.
Temblor que aumento cuando vio como el cielo comenzó a cambiar de color, la luna antes azul ahora era de un color rojo intenso, el cielo tenía un matiz anaranjado y las nubes habían desaparecido.
Lo que parecía un sello apareció en el cielo y de ahí empezó a descender una gran figura encapuchada. Algunas personas al ver aquella figura simplemente cayeron de rodillas, todo eso lo había confirmado. El grupo de Kirito no fue ajeno a eso, Silica cayo de rodillas junto a Lizbeth, Klein parecía ido mientras murmuraba algunas cosas.
Kirito y Shido simplemente observaron el cielo con el mismo pensamiento en mente. — Esto no puede estar pasando —
Oficinas de Wert Co.
— ¡…! —
Hanz tuvo un leve escalofrío mientras seguía revisando algunos informes, detuvo lo que estaba haciendo y se levantó para tomar un poco de agua. Con el vaso en mano se colocó frente a la ventana mientras veía las transitadas calles de Tokio, ese escalofrió que había sentido solo podía significar algo malo.
Tomo su celular para revisar la hora, eran las 4:30 de la tarde, había quedado con el idiota de su amigo en una hora. Shido le había dicho de la prueba beta en la que participaría junto a Saori, en primera instancia no le parecía recomendable que entrara ya que no conocía a la tal empresa RX, lo cual era muy sospechoso, pero sobre todo por lo que paso con aquel juego llamado SAO.
La excusa de que el Amusphere era más seguro no lo convencía del todo pero aun así accedió, bueno al menos solo estaría un par de horas ya que habían hecho planes antes.
El sonido de su celular interrumpió sus pensamientos, verificando quien le había enviado un mensaje pudo leer el nombre de Haruka preguntando si estaría libre en la noche.
— Genial, ese idiota no le aviso —con un suspiro molesto trato de pensar en una excusa.
De vuelta en el juego
Todo el ambiente tenso que se había formado tras la aparición de aquel ser que vino desde el cielo rápidamente fue cambiado por una extraña confusión grupal.
De un momento a otro mientras el extraño ser empezaba a hablar rápidamente se escuchó un golpe silenciándolo al instante. Luego de eso solo se escuchaban los gritos de una persona que por el tono de su voz sonaba como una mujer.
Varios minutos pasaron de la "conversación" de aquellas dos personas, minutos en los que la mayoría de las personas seguía más y más confundidas, y viendo que no podían salir del castillo simplemente se sentaron en el suelo a esperar lo que sea que estuviesen haciendo ambos.
Mientras esperaban, Kirito y Shido nuevamente revisaron las opciones del menu del juego, no encontraban por ningún lado la opción para poder salir del juego.
— ¿Qué piensas? —pregunto el peliceleste.
— No lo sé —admitió el pelinegro. — Algo parecido ocurrió en SAO pero ahora… —
Kirito no sabía ni como expresarse, todo lo que estaba pasando era extraño, muy extraño como para decirlo en palabras.
— Bueno, no es que estemos atrapados del todo —ante la mirada confusa del pelinegro procedió a explicar. — Nada impide que alguien de fuera nos quite el amusphere —
Shido tenía razón, luego de todo el escándalo por el NerveGear el nuevo modelo que se usaría para la inmersión era mucho más seguro que su predecesor. Asuna, quien estaba en los brazos de Kirito, levantó el rostro al recordar que algo similar le había pasado cuando su madre literalmente le quito el amusphere obligándola a salir del juego.
— En máximo una hora un amigo vendrá a mi casa, al verme conectado simplemente me quitara el amusphere por lo que podré salir —comenzó a explicar lo que parecía un plan. — Luego de eso podría ir a casa de Asuna y ella a su vez iría la casa de los demas —
— Entonces… ¿No estaremos atrapados aquí? —preguntó Lizbeth, ella al igual que los demas se habían acercado al peliceleste.
— No por mucho tiempo —
Lo dicho por Shido había calmado bastante a los demas, ese sentimiento de que todo estaba volviendo a suceder, referente a SAO, iba desapareciendo poco a poco.
Un carraspeo se escuchó desde donde aquel ser había aparecido y fue reemplazado por lo que parecía un logo con las letras RX.
Bienvenidos jugadores de ALO, primeramente quiero pedirles disculpas en nombre de la empresa RX por la impertinencia de uno de nuestros trabajadores al tratar de recrear lo que ocurrió con el videojuego Sword Art Online, les aseguramos que esto no quedará impune y habrá serias consecuencias para el desarrollador que estuvo implicado.
La voz que se escuchaba era de la misma mujer que había interrumpido cuando aquel ser empezaba a hablar.
En segundo lugar, quisiera agradecerles por haber aceptado la solicitud para poder ser participantes de la prueba beta de este nuevo juego, lamentablemente como algunos habrán notado todavía tenemos ciertos inconvenientes con algunas opciones que nos impide brindarles la experiencia de inmersión que deseábamos.
Debido a esto en unos minutos se enviará un mensaje de confirmación para quienes quieran salir del juego, esto más que todo es porque algunos jugadores pudieron sentirse ofendidos por el problema que ocurrió antes y lo último que queremos es que nuestros jugadores se sientan mal al momento de jugar.
Esto será opcional para aquellos que quieran salir, pero en caso algunos jugadores todavía quieran participar tendrán libre acceso a las zonas disponibles habilitadas para la beta junto con una pequeña sorpresa como compensación por el mal rato que pasaron.
Por último, estuve en conversaciones con nuestros desarrolladores y me indican que por el momento la opción de salir del juego no estará disponible y tenemos a todos nuestros desarrolladores trabajando en corregir los bugs que puedan ocurrir por lo que el servició de atención podría demorar un poco. Esperamos su comprensión por todos los problemas que están ocurriendo.
Sin más que decir bienvenidos a Tsuki no Mori, esperamos que disfruten de la experiencia que hemos preparados para ustedes. Este videojuego es diferente a lo que están acostumbrados.
Cuando la mujer dejó de hablar y el logo de la empresa desapareció, el cielo anaranjado y la luna roja cambiaron nuevamente regresando a su color original.
Todas las personas reunidas se quedaron en silencio después de todo lo que paso, algunos todavía seguían procesando lo que había pasado hace solo algunos segundos. Poco a poco algunas personas se levantaron y se dirigieron a la salida de los jardines para seguir explorando el juego.
Kirito y los demas tambien se levantaron pero no pudieron decir nada ya que una ventana apareció frente a ellos, de hecho apareció frente a todos los jugadores. Aquella ventana te preguntaba si es que querías salir del juego, solo tenía que seleccionar la opción que decía SI.
— Yo estoy fuera —Shido fue el primero en hablar. — Como les dije antes ya tengo planes —
— Yo… creo que me quedare —esta vez fue Enjuu quien habló
La peliblanca había soltado la mano de su amigo, se encontraba un poco más calmada a como estuvo cuando vio aquella figura en el cielo. Caso similar a Asuna, está todavía seguía abrazada un poco a Kirito pero ya no sentía tanto miedo como antes, todo esto provocado mayormente por lo que había dicho el peliceleste sobre que no estaban atrapados por completo.
— ¿Segura? —pregunto el peliceleste un poco reacio a dejarla sola.
— Si, aún quiero saber más sobre este nuevo juego —una sonrisa fue lo que necesito para calmar a su amigo.
— Bueno, los dejos chicos —despidiéndose del resto, con su mano seleccionó la opción para salir del juego.
En un bar de Tokio, 10:00 p.m.
Shido se encontraba junto a Hanz sentados en una mesa, en esta había varios platos pequeños con comida junto a dos vasos grandes de lo que parecía cerveza y varias botellas a su lado.
— Así que estos son los famosos Izakayas —comentó el rubio viendo de reojo el lugar. — Es tal como salen en los animes —
El castaño no prestó atención a lo dicho por su amigo y solo tomo el vaso dando un gran trago de cerveza, Hanz siguió su ejemplo y empezó a comer un poco de todo.
— Ustedes los extranjeros tienen un concepto distinto de Japón —
— ¿Puedes culparnos? La mayoría de las personas los asocian solo con anime y esas cosas —dijo el rubio. — Pero no vinimos a hablar de esas cosas —
— ¿Y de que tenemos que hablar? —
— Sobre tu padre… —ignorando la mirada molesta de su amigo siguió hablando. — ¿Qué piensas hacer? Haruka me dijo que no has hablado con ella sobre el tema —
Shido soltó un bufido ante la mención de su padre, tomo un poco del atún que estaba en uno de los platos antes de contestar.
— El día de ayer cenamos juntos, ahí le dije lo que iba a hacer —respondió tomando un poco más de atún. — Supongo que sabes lo que te voy a pedir ¿cierto? —
— Tch… bien, no me involucrare. —Hanz sabía que era un tema bastante personal para ambos. — Todo va a estar a tu nombre —
— No tengo interés en las propiedades de los Hashimoto, aun así necesitare tu ayuda para entregarle todo a Haruka —
— Sera una locura —
Shido asintió a lo dicho por Hanz, los siguientes días iban a hacer demasiado movidos sin casi tiempo para descansar. Levanto su vaso para brindar con su amigo, dejarían los problemas para más tarde.
Piso 22 – Nuevo Aincrad, 10:30 p.m.
La prueba beta de Tsuki no Mori había terminado hace poco más de cuatro horas, antes que finalizara todos quedaron de encontrarse en ALO para hacer algunas misiones y quizás tratar de olvidar lo que paso al inicio de aquella prueba.
Acabadas algunas misiones todos fueron a casa de Asuna a pasar el rato, conversando de una que otra cosa sobresalió lo que Lizbeth contó cuando fueron a casa de Shido junto a Asuna.
— ¿Shido-san tiene una banda? —preguntó la más pequeña del grupo jugando un poco con Pina.
Enjuu asintió mostrándole una de las fotos que tomaban cuando hacían sus presentaciones, en ella se podían ver a cinco personas, dos chicos y tres chicas. Al principio no reconocieron a nadie debido a que tenían el cabello de distinto color, no fue sino hasta que Enjuu señalo quienes eran.
— ¡Ehh! ¿Te teñiste el cabello? —preguntó sorprendida Lizbeth, ya que la chica a la que habían señalado tenía el cabello de color morado con algunos mechones de color azul.
— Solo fue para la presentación, no era tinte permanente —
Todos se sorprendieron más cuando señalo a Shido, este tenía el cabello color blanco con algunos mechones negros.
— Es bastante sorprendente —fue lo único que pudo decir Asuna.
Todos siguieron viendo las fotos ahora con Klein y Kirito incluidos, este último había estado con Yui tratando de explicarle porque no pudo estar en la prueba del nuevo juego. En las siguiente fotos se podía apreciar a los cinco integrantes tocando sus instrumentos, para luego seguir con ellos cinco saliendo del vestuario.
— Oh, es bastante bonita —dijo Klein al ver una foto de una chica de cabello castaño claro con mechones de color verde. — ¿Está saliendo con alguien? —pregunto a Enjuu, ganándose una mirada molesta de la mayoría de las chicas.
— Es la novia de Hanz-san —señalo al chico rubio de cabello mojado que salía en una de las fotos.
Asuna recordó lo que había ocurrido en la fiesta cuando estaba hablando con Hatsu, sobre que el chico rubio ya estaba saliendo con alguien y que no quisiera conocer a quien intentara molestarla.
— ¿Y ella? —el pelirrojo señalo esta vez a una chica cabello castaño oscuro.
Enjuu no escucho bien la pregunta por lo que continuó con las fotos, en la siguiente se podía ver a la chica mencionada por el pelirrojo abrazada a Shido.
— Supongo que no —dijo el pelirrojo en voz baja.
— ¿Ella es novia de Shido-san? Es bastante bonita —dijo Silica sin contar en la expresión que había tenido Lizbeth quien estaba a su lado.
Enjuu negó con la cabeza. — No es su novia, es su prima — no pudo evitar reír un poco ante el suspiro que la pelirrosa había dado.
— ¿Entonces no está saliendo con nadie? —insistió el pelirrojo.
— Eres bastante molesto —regaño la pelirrosa.
— No está saliendo con nadie pero… —la peliblanca puso una expresión un poco rara. — Si es solo una cita no habría problemas pero si quieres intentar algo serio… —
Nadie entendía lo que Enjuu estaba tratando de decir.
— Shido y Hanz-san tienden a ser muy sobreprotectores con ella y conmigo —comenzó a explicar. — Y cuando un chico se acerca a una de nosotras, bueno…. ellos intervienen y el chico simplemente deja de acercarse —
— Por mi parte, no tengo problemas con que ambos intervengan —continuó Enjuu ganándose una mirada confundida de las chicas — Quiero decir, no podría salir con un chico que no se pueda llevar bien con Shido y Hanz-san, ellos son personas muy importantes para mí —
Las chicas comprendieron un poco lo dicho por Enjuu, salir con alguien que no se lleve bien con tus amigos podría resultar mal en un futuro.
— ¡Yosh! Me he decidido —gritó de la nada Klein. — Se que puedo llevarme bien con ambos —
— Ni siquiera sabes cómo se llama la chica —dijo Kirito, su pelirrojo amigo parecía desesperado por encontrar pareja.
— Es bonita es lo que cuenta —ese comentario no cayó bien en las chicas y fue Lizbeth quien le dio un golpe en la cabeza. — Ey, no es mi culpa que tu no lo seas —
Ese comentario provocó dos golpes más.
— De hecho Shido piensa que es bastante bonita —Lizbeth se detuvo ante lo que había dicho Enjuu, un sonrojo apareció en su rostro.
— Es cierto, Shido-san dijo que era muy hermosa, cuando cayó del cielo —dijo Sinon, remarcando lo de muy hermosa para molestar a la pelirrosa.
— Eso debió ser por el golpe —Klein se llevó otro golpe que esta vez lo dejo en el suelo.
El rostro de la pelirrosa se había tornado bastante rojo por lo que tuvo que coger uno de los cojines del sofá para taparse el rostro, eso provoco varias risas en sus amigos, normalmente era ella quien molestaba a los demas.
— Entonces… ¿A Shido-san le gusta Lizbeth-san? —pregunto Silica.
Un pequeño grito se escuchó ante tal pregunta, todos voltearon a ver a la pelirrosa quien seguía con el rostro enterrado en el cojín.
— Eso tendrías que preguntárselo a él —respondió Enjuu encogiéndose de hombros, conocía bastante bien a su amigo pero tampoco es como si tuviera todas las respuestas. — Al menos físicamente podría decir que le atrae ya que conozco un poco de sus gustos —
— Ho… eso suena interesante —dijo Sinon.
Para la arquera del grupo era una buena oportunidad para poder molestar a su amiga pelirrosa durante mucho tiempo, era una información muy valiosa para ella, podría vengarse de todas las bromas de la que fue víctima.
— Es algo que siempre dice por lo que ya hasta nos lo aprendimos —Enjuu no pudo evitar recordar cuando Hanz y Shido discutían sobre algunas chicas que veían. — Oh… ¿Quieren que les diga? —
Todos asintieron, a excepción de los chicos del grupo, ante la pregunta de Enjuu e incluso Lizbeth se asomó detrás del cojín, todo esto provoco una leve risa en la peliblanca ya que no pensó que estarían tan interesados.
— Básicamente se resumen en las chicas de cabello corto o cabello rubio —dio una respuesta directa.
Inconscientemente todos los presentes, incluso Klein que se había recuperado, dirigieron su mirada a una chica en específico.
— ¿Po que me miran de esa forma? —Leafa estaba un poco incomoda por ser el centro de atención.
— Bueno… —comenzó Sinon. — Cumples ambos requisitos —
Leafa quien tenía el cabello largo de color rubio típico de la raza Sylph y Suguha una chica de cabello corto color negro.
Kirito rio un poco al ver la expresión avergonzada de su hermana/prima, su rostro tenía un rubor bastante notable más que todo porque indirectamente la estaban relacionando con el Spriggan peliceleste para molestia de la herrera del grupo.
— Tal vez debería teñirme de rubio —se escuchó un murmuro de parte de Lizbeth.
— No deberías hacerlo, el cabello rubio solo es bonito cuando es largo o eso es lo que dice Shido —
El suspiro que dio Lizbeth provoco nuevamente unas pequeñas risas en casi todos. Asuna veía fijamente a su amiga peliblanca, había estado pensando en algo desde que el tema de conversación paso a los gustos de su amigo.
— Enjuu-chan — llamó Asuna. — Tú… ¿Estas bien con esto? —
La CaithSith no entendió la pregunta de su amiga.
— Lo que trato de decir es que… —no sabía cómo preguntarle a su amiga lo que estaba pensando. — Tu y Shido-san… —
Ahora Enjuu entendía que era lo que quería preguntarle. — Shido y yo solo somos amigos, además… —
— ¿Además? —las chicas estaban expectantes a lo que diría a continuación.
— Si yo me confesara estoy segura de que Shido me aceptaría —
Todos, incluidos los chicos, quedaron en silencio ante la declaración de Enjuu.
En un bar de Tokio, 11:00 p.m.
Había varias botellas vacías de cerveza y sake en la mesa donde estaban sentados Hanz y Shido, los platos de comida vacíos estaban apilados en una esquina aunque llego una mesera y se los llevo en una bandeja. Ambos chicos tenían un vaso a medio tomar en sus manos mientras seguían conversando de cualquier cosa.
— Por cierto —dijo el rubio. — ¿Qué paso el día de ayer? Te fuiste y regresaste molesto —
El castaño se tomó su tiempo, y un poco más de sake, antes de responderle. — Ni me lo recuerdes, me llamaron solo por una estupidez —
— ¿A qué idiota le diste tu otro número? —preguntó el rubio, sabía que su amigo solo le daba ese número solo a las personas en las que confía.
— Se lo di a Asuna —
Hanz vio un poco confundido a su amigo. — Tu… estas cambiando —tomo un poco de cerveza antes de aclarar las dudas del castaño. — Antes no te hubiese importado si alguien no te hablaba o se molestaba contigo, de hecho normalmente los mandas al diablo como a aquel par de idiotas que querían hacer un contrato con nosotros —
Ambos no pudieron evitar recordar a dos "empresarios" que querían realizar un contrato bastante bueno con Wert. Co. o así fue hasta que empezaron a actuar bastante groseros con sus secretarias lo que provocó que el castaño literalmente los botara del edificio.
— Pero ahora estas actuando distinto, incluso me dijiste que fuiste a disculparte con Asuna sobre lo que paso aquella vez y por la mirada que pones supongo que le contaste algo más —
— Tch… ¿Desde cuando eres tan observador? —
— Viniendo de ti lo tomare como un cumplido —el rubio rio un poco antes de pedir un poco mas de cerveza a una de las meseras. — ¿Y bien? ¿Por qué te escribió? —
— Su mensaje decía que quería verme en ALO no me dijo el motivo hasta que me conecte —
— ¿No me digas que…? —un asentimiento del castaño confirmo su sospecha. — ¿Es en serio? ¿Acaso no tienen nada más que hacer aparte de estar todo el día en los videojuegos? —
— Ni idea, solo sé que están en esa escuela especial que crearon para los que estuvieron atrapados en SAO. Si sumas eso a mí humor actual deberías darte una idea de lo que paso —
— Por cierto, tu enferme personal me llamó —Hanz no pudo evitar reír un poco ante la expresión divertida que tenía el castaño. — Insistía en que iba a ir a tu casa hasta que le dije que estarías conmigo —
Shido tomo una de las botellas que la mesera había traído para servir su vaso nuevamente y pidió un poco mas de comida antes que la mesera se retirara, no pudo evitar suspirar por lo que había dicho su amigo.
— Le dije que estoy bien —el castaño empezó a comer el atún que habían traído.
El día después que se encontró con Asuna en ALO, antes de reunirse con ella en aquel restaurante, sufrió un pequeño accidente con un camión, ese era uno de los motivos por el cual tardó días en contactarla.
— Solo siento un poco de dolor cuando trato de levantar por completo mi brazo —el castaño movió el brazo derecho de un lado a otro con su mano izquierda sobre su hombro. — Fuera de eso, todo está bien —
— Eso y que tienes que agradecer a Hina y Ayumi por todo lo que hicieron para que estés presentable en la reunión —el rubio tambien siguió comiendo un poco mientras alternaba entre el sake y el atún.
— Gracias por recordármelo —
Shido tomo un par de servilletas para empezar a quitar lentamente el maquillaje que tenía en el rostro, estuvo en eso un par de minutos ante la mirada atónita de una de las meseras que se había acercado a la mesa a llevar los platos vacíos.
Una vez termino se podía ver algunas heridas en el rostro del castaño, la mas grande se encontraba en su mejilla derecha, se podía ver un gran moretón con algunas líneas rojas bastante finas, el resto se encontraba en la parte superior de su boca así como en su barbilla y un par más en el lado izquierdo de su rostro, mas en específico uno en la ceja y otro en la mejilla.
— Te ves horrible —
— Gracias capitán obvio —sirvió lo ultimo que quedaba de la botella en su vaso. — Pero prefiero esto a que le hubiese ocurrido a ella —
Estuvieron bebiendo un poco mas hasta que notaron la hora, faltaba poco para la medianoche y aunque no estaban completamente ebrios no iban a poder manejar en ese estado, ninguno de los dos.
— Fuu… —
Saori se encontraba acostada en su cama, había pasado media hora desde que se desconectó de ALO y ya se estaba volviendo un hábito que se quedara bastante pensativa luego de eso.
— Confianza… ¿Eh? —
No pudo evitar recordar lo que paso en ALO luego de lo que había dicho.
Todos la estaban viendo bastante sorprendidos por lo que había dicho.
— Eso es tener confianza —dijo Klein bastante divertido.
Sinon asintió ante lo dicho por Klein, solo alguien con una gran confianza estaría segura de que su confesión sería aceptada fácilmente.
— Demasiada confianza… —se escuchó la voz de Lizbeth, esta se encontraba con un puchero y sus ojos estaban fijos en otro lado.
Ya todos sabían que la pelirrosa sentía algo por el peliceleste, de hecho ella ya ni siquiera trataba de negarlo.
—Tal vez deberías adelantarte o Enjuu te lo podría quitar —bromeo Sinon.
Todos rieron ante lo dicho por la arquera ya que provocó que Lizbeth empezara a murmuras varias cosas molesta, algunas ni siquiera podían entenderlas. Al estar tan concentrados en la pelirrosa no pudieron ver la expresión triste que había puesto la peliblanca.
O casi nadie, ya que Kirito vio un poco confundido la expresión de Enjuu preguntándose por qué se había puesto de esa manera, no es como si fuese algo malo que a ambas chicas les gustase el mismo chico, si es que podía confirmar el gusto de las chicas claro.
Moviéndose de una lado a otro sobre su cama tomo uno de los peluches que Shido le había reglado para abrazarlo con fuerza.
— Me gustaría que fuera confianza —
El motivo por el que una hipotética confesión suya tendría éxito es porque sabía que Shido se sentía en deuda con ella.
Su mente viajo al pasado, mas en específico a uno de los días donde estuvieron atrapados en SAO. Ese día no lo iba a olvidar por nada del mundo, fue el día en el que ella logro derrotar a un jefe de piso pero nada de eso le importaba ya que lo que más recordaba era que ese mismo día fue cuando evito que Shido se suicidara.
Fin de capitulo.
Se actualizara el capitulo en una o dos semanas, corrigiendo algunos errores ortográficos (si es que existen claro) y agregando la historia extra. (En el capitulo anterior no lo mencioné pero tambien se agrego una historia extra)
PD: Se que soy un asco para escribir nombres (del nuevo videojuego) no me juzguen xD
PD2: Con lo de camión me refiero a esos vehículos, del tamaño de una ambulancia, que llevan paquetes. Lo menciono porque se que en algunos países el camión se refieren a los que transportan personas como un bus u ómnibus.
Extra: Reunión con el gremio
(Ocurre dos días después de la reunión de Shido con Siune, Kazuto y Asuna)
En una cafetería de ALO en una de las mesas se encontraban sentadas seis personas, dos de lado derecho y cuatro de lado izquierdo. En el lado derecho se encontraban sentados dos pelicelestes, una de ellas era una Undine mientras que el otro era un Spriggan de cabello teñido.
Shido había acordado reunirse con el gremio de Siune antes de reunirse con Asuna y los demas, el Spriggan aún quería disculparse con el resto de los miembros por haber buscado información de ellos sin su permiso.
Frente al peliceleste se encontraban sentados un Salamander de nombre Jun, una Spriggan de nombre Nori, un Leprechaun de nombre Talken y un Gnome de nombre Tecchi. Aquellas cuatro personas eran conocidas para el de cabellos celeste ya que se los habían presentado hace varios meses.
— Bueno… ha pasado un tiempo —comenzó el peliceleste.
El de cabellos rojizos asintió. — ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Cuatro meses? —
— Un poco más de seis meses —
— Siendo sincera no creí volver a verte, como no apareciste cuando ocurrió lo de Yuuki —añadió la Spriggan con un tono molesto.
El Spriggan suspiro antes de responderle— ¿Quieres hacerlo de esa manera? —preguntó viendo fijamente a Nori.
Antes que la mencionada pudiese responder se vio interrumpida por la sanadora de su gremio. — Esperen, no les pedí que vengan para que ustedes se pongan a pelear —intervino Siune mirando a ambos Spriggan.
— ¿Esperas una disculpa de mi parte? Si es así me arrodillare de ser necesario —
Nori solo golpeó la mesa con su puño antes de sentarse cruzada de brazos.
— No puedes culparlo —comentó el rubio. — Shido-san no sabía sobre su estado —
— ¡Pero aun así…! —
— Nori —llamó Siune. — No puedes culpar a Shido-san por lo que ocurrió —
— ¡Eso ya lo sé! —la Spriggan levanto la voz mientras algunas lágrimas se formaban en ojos. — Pero ella… ella… ¡Yuuki quería que él estuviese ahí! —
Siune se levantó de su asiento para dirigirse a su amiga y envolverla en un abrazo. La sanadora del gremio sabía que todavía les dolía el hecho de no poder ver a Yuuki nunca más.
— Se que te sientes mal y no creo poder saber el cómo lo estas llevando, pero… —se tomó unos segundo para ver fijamente a la Spriggan. — ¿Cómo crees que me siento yo que ni siquiera pude despedirme de ella? La última vez que la vi fue hace más de medio año —
La última vez que el castaño había hablado con Yuuki fue cuando terminaron de hacer una misión en ALO, luego de eso estuvieron hablando por varios minutos hasta que el castaño se desconectó no sin antes decirle que haría un viaje por lo que no podría conectarse durante un buen tiempo.
— No vine a escuchar reclamos por mi ausencia, de hecho ni siquiera debería haber reclamos —se tomos unos segundos antes de continuar, sentía que de seguir hablando simplemente las cosas podrían salir mal. — Siune ya debe haberles explicado por qué los llamé —
— Mencionó algo sobre que sabías sobre nuestra condición —dijo Jun mientras trataba de recordar las palabras de su líder.
— Es correcto, logré ingresar a los servidores del hospital para buscar información sobre Yuuki, cuando estuve en ello también vi nombres bastantes conocidos como el de Merida y Aiko —todos a excepción de Siune se sorprendieron por lo que estaban escuchando. — En los archivos que encontré estaba no solo el historial médico de todos ustedes sino que tambien su información personal, en caso de Siune pude saber que ya le habían dado de alta —
Casi todos los miembros del gremio miraron bastantes sorprendidos al chico, la mirada de Nori paso de sorpresa a enojo al escuchar lo que había hecho. Sin el permiso de ellos busco su información personal y no contento con eso tambien se inmiscuyo en asuntos que no tenían nada que ver con él.
— Tú… —
El peliceleste levanto su mano para evitar que continuara— Se lo que vas a decir y tienes razón, no tenía el derecho de buscar su información mucho menos cuando la han estado tratando de ocultar en todo el tiempo que nos conocemos… solo puedo pedirles disculpas por lo que hice —
Shido se levantó de su asiento para colocarse delante de ellos y agachar la cabeza para disculparse, él mismo sabía lo que era tener secretos y lo que hacía para que nadie más los descubriera.
— No tengo ningún problemas con eso —mencionaron al unísono el peliverde y el rubio.
Ambos chicos no conocían mucho al Spriggan, ya que no habían hablado mucho con él, pero recordaban la sonrisa que tenía su amiga cada vez que estaba con el peliceleste, era lo único que necesitaban para confiar en él.
— Por cierto… —añadió el rubio al darse cuenta de algo. — Si dices que lograste ingresar a los servidores del hospital. ¿Por qué no lo hiciste antes? —
— Cierto, pudiste descubrir incluso sobre la enfermedad de Yuuki —comentó tambien Talken.
El peliceleste, quien seguía en la misma posición, levantó la cabeza antes de responderles.
— Esa idea paso por mi mente una vez —volvió a su asiento antes de continuar. — La última vez que vi a Yuuki ella me dio sus datos personales —
— ¿Eh? —
Ahora todos los miembros del gremio se sorprendieron, Siune no conocía esa parte de la historia.
— Fuu… como saben yo estuve atrapado en SAO —todos asintieron ya que era algo que Yuuki les había contado. — Cuando nos volvimos a ver yo le comenté una vez que había conseguido un trabajo gracias a un amigo, todo lo que tenía que ver con seguridad de sistemas y esas cosas —
— Y eso que tie- —interrumpió Nori.
— Déjame terminar —nuevamente tuvo que levantar su mano para impedir que hablara. — Aquella vez le comenté que tambien había tomado el gusto de descifrar códigos de seguridad, el hackeo de redes y todo eso. Incluso le dije que podría buscar a alguien simplemente con la dirección de su correo electrónico —
Nori se levantó al escuchar lo que el chico estaba diciendo. — ¿Estás diciendo que pudiste saber dónde estaba ella? ¡¿Por qué no lo hiciste?! —preguntó bastante molesta, por cada palabra que salía de la boca del Spriggan solo lograba molestarla más y más.
— Porque ella me pidió que no lo hiciera… le comente a modo de broma que podría encontrarla si me daba su correo. Fue la primera vez que la vi tan seria —el rostro de la chica apareció en la mente del Spriggan, fue la única vez que la vio con ese tipo de expresión.
— ¿Por ese motivo no lo hiciste? —preguntó Siune, una parte de ella estaba molesta con el chico por lo que pude haber hecho. Sabía lo mucho que él significaba para Yuuki y que hubiese estado ahí cuando ella se fue hubiera significado mucho.
El Spriggan asintió antes de continuar. — La última vez que nos vimos ella me dio su correo electrónico y cuando le pregunté el motivo ella simplemente me abrazó, no pude preguntar nada porque tenía que desconectarme. Si en ese momento yo la hubiese buscado tal vez… solo tal vez me habría logrado despedir de ella —
Ninguno de los presentes se atrevió a hablar luego de lo dicho por el Spriggan, ni siquiera Nori, quien era la que se encontraba un poco resentida con el chico, se atrevió a cuestionarlo. Al menos ella logró despedirse de su amiga pero Shido no pudo hacerlo y por lo poco que Siune les había contado recién se enteró hace un par de semanas.
Una mano se colocó en el hombro del peliceleste, Tecchi se había acercado donde el chico. — No te tortures por eso, solo estabas respetando lo que Yuuki te pidió —
— Tecchi tiene razón —añadió Jun. — Lo pasado ya es pasado, ahora que has vuelto será bastante divertido —
— Tampoco te preocupes por lo de nuestra información —el peliverde tambien se acercó al Spriggan. — Estuvimos hablando con Siune-san cuando le enviaste un mensaje, eventualmente te ibas a enterar aunque me hubiera gustado que nos preguntaras personalmente —
— ¿A quién le importa? —intervino Jun. — Shido es casi un miembro del gremio y estoy seguro de que Yuuki se lo hubiera contado —
Una pequeña risa se escuchó por parte de la líder actual del gremio. — En eso tienes razón Jun, Yuuki-chan varias veces tuvo la idea de contarle todo a Shido-san —
— Creo que el -san está de más, tenemos casi la misma edad —
El comentario del castaño hizo reír a Jun y sorprendentemente tambien a Nori, la Spriggan del gremio sabía que a su amiga no le gustaba hablar mucho sobre su edad. Todo lo contrario a Tecchi y Talken quienes estaban sudando frio por lo que el peliceleste había dicho.
— Shiido-san —
Un escalofrió recorrió la espalda del Spriggan, la mirada que Siune le estaba dando lo había puesto bastante nervioso. — Es casi igual a cuando Karen se molesta —
Todavía la recordaba la última vez que su prima se molestó con él y con Hanz, todo lo que les hizo y todo lo que tuvo que hacer para que lo perdonara.
Se aclaró la garganta antes de continuar. — Volviendo al asunto, Yuuki nunca me pidió unirme a su gremio —
Viendo que el chico trataba de cambiar el tema le siguió el juego. — Es porque Aiko-chan y yo le decíamos que no era buena idea —
Shido no podía refutar eso, de haberse unido al gremio habría descubierto que todos los miembros eran pacientes de un hospital. Aunque, en esos tiempos no es que jugara con bastante gente ya que era del tipo jugador solitario.
— Olviden eso —intervino Jun.— Shido-san quiero un duelo, Talken y yo contra ti —
— ¿Eh? ¿Por qué tengo que ir yo? —preguntó el peliverde, no le gustaba mucho participar en duelos y menos contra alguien del calibre del peliceleste.
— No te preocupes yo te reemplazare —
Siune vio un poco preocupada como Nori se ofrecía en lugar del peliverde, cuando estuvo por hablar capto la mirada del peliceleste, este con un guiño le dijo que no se preocupara.
— Ha pasado tiempo desde la última vez que nos enfrentamos Jun —
El pelirrojo asintió. — Eso fue cuando estábamos en Asuka Empire y me venciste completamente pero esta vez será diferente —
El peliceleste solo pudo reír al ver la emoción en su rostro y se levantó para ir a un valle donde tendrían el duelo, los demas simplemente lo siguieron tendrían que darse prisa ya que faltaba un poco menos de media hora para reunirse con el grupo de Asuna.
Piso 25 – Nuevo Aincrad
El grupo de Asuna se encontraba reunido en la plaza que estaba junto al punto de teletransportación del piso 25, solo tuvieron que esperar un par de minutos ya que aparecieron los miembros del gremio Sleeping Knights.
— Siune-san —saludo Asuna acercándose al grupo, se sorprendió de ver tambien a su amigo Spriggan con ellos.
Casi todos los miembros del gremio saludaron a los demas a excepción de Nori quien se había quedado atrás junto a Shido. Cuando Asuna quiso acercarse se vio detenida por Siune quien solo le dijo que tenían algo que aclarar.
— Ellos nos alcanzarán luego, empecemos con la misión —
Asuna no estaba del todo convencida de lo dicho por su amiga pero aun así asintió y les dijo a los demas para empezar con la misión, segundos después todo el grupo se fue del lugar.
Shido, quien se sorprendió de que Nori lo haya tomado del abrigo para que no avanzara, solo vio como los demas se iban volando mientras que el junto a la chica estaban en completo silencio.
— ¿Aun estas molesta conmigo? —rompió el silencio luego de unos segundos.
— Creo que no debería de estarlo… como dicen los demas nada de lo que paso es culpa tuya —
— Yo… te tengo envidia ¿Sabes? Tú al menos te despediste de ella —
— No es algo que me haga sentir mejor —
— Simplemente olvidemos lo que paso hoy, no hemos hablado mucho entre nosotros pero eres amiga de Yuuki y de Siune así que tratemos de llevarnos bien —
La Spriggan soltó un suspiro antes de responder. — Tienes razón, no debería tener razones para estar molesta contigo —extendió su mano que rápidamente fue tomada por el chico.
— Entonces… ¿Desde ahora todo va a estar bien y no me vas a dar esas miradas molestas tuyas? —
Una mirada molesta de parte de la chica fue su respuesta. El chico no quiso tentar su suerte y simplemente extendió sus alas para alcanzar al resto, todavía no entendía el motivo por el cual la chica a su lado estuvo molesta pero luego le preguntaría a Siune, ella la conocía mas y esperaba que lo ayudara.
