—Déjame ver si entendí—, agregó Lola, quien masajeaba su sien en un vano intento por mitigar la migraña que amenazaba con partir su cabeza a la mitad, la mano de Lana sobre su hombro, siendo quizás ahora más necesaria que nunca, enfatizándole que no estaba sola en este dilema en el que ahora se encontraba involucrada, por lo que suspiró con tal de mantener su compostura antes de proseguir—: Gracias a un invento de Lisa, ambos terminaron en otra dimensión dónde no sólo han sido contagiados por una entidad de poder inconmensurable, sino que además se han emparejado y por si no fuera poco, mis propios hermanos son ahora mucho más viejos que el abuelo… ¿Dejé algo por afuera?

—Bueno, en realidad…

—Lucy… estoy tratando de ignorar lo que han hecho, por favor, no vuelvas a mencionar el tema.

Lisa abrió la boca, pero una mirada de su hermana bastó para acallarla, una mera advertencia que la científica dejó pasar, satisfecha con ver que al menos la pequeña diva estaba al tanto de qué iba a comentar y cuanto deseaba no fuese aireado en medio de la familia, una mirada que la castaña reconocía como una invitación a charlar en privado luego.

Lincoln por otro lado, se mantuvo con calma, rápidamente alzando una ceja ante la actitud de Lola y su interacción con Lisa, fugazmente haciendo un recuento de la información y recuerdos con los que contaba, sacando una rápida conclusión que emplearía luego.

—No, fue un resumen apropiado.

—Y, por si fuera poco… ¿Quieres incluir a Leni en esto?

—Si ella acepta, no veo por qué no…

El silencio que invadió la sala fue frígido, la mirada incrédula de las gemelas decía mucho, Leni por otro lado, inclinó su cabeza, curiosa.

—¿En serio crees que pueda ayudarme?

—Leni, no…

—Sí, firmemente creo que, si hay alguien que puede beneficiarse de un simbionte, eres tú, Leni…

Lana, que había mantenido una mirada fija en Lincoln, en especial al ver la cautela con la cual las mascotas familiares trataban al rubio platinado, finalmente decidió poner sus dos céntimos en la conversación.

—Entonces, ¿vas a convertirla en un supervillano? ¿Lanzará telaraña y les arrancará la cabeza a otros de un mordisco? Porque si es así, pues anótame…

—Ew, Lana… ¿por qué no me sorprende que el incesto no te asquee?

—Oh, por favor, deja de ser una diva, Lola… es claro que Lincoln dijo que estaban buscando una forma de hacerlo sin involucrar sexo… sólo tengo que esperar, y seré SuperLana…

Lincoln sonrió, sus memorias recién reincorporadas otorgándole contexto a las palabras de la chica, rápidamente comprendiendo qué es a lo que hacía referencia y velozmente vislumbrando el error.

—Lo siento Lana, pero no obtendrás poderes arácnidos como Venom, Aza es literalmente un simbionte natural, una parte de él está integrada a mi ADN, y transmite información, emociones y sensaciones al original, a cambio me ofrece muchas capacidades mágicas que van más allá de lo imaginable. El simbionte en el que piensas, no existe, y el nombre de esa raza es Klyntar, no simbionte…

Lucy y Lynn miraron en dirección del rubio, una ligera sonrisa en sus labios, mientras que Lisa simplemente giró los ojos, claramente aburrida del conocimiento enciclopédico del viejo Lincoln en cuanto a cultura popular trataba, pero manteniendo el silencio, a sabiendas de que estos momentos eran particularmente importantes para Leni.

La mujer, mientras tanto estaba mirando su regazo, una mirada dubitativa en su rostro, confusión al igual que incertidumbre en su lenguaje corporal.

—¿Por qué yo?

—Porque lo vales, Leni…—, elaboró Lincoln, mirando fijamente a su hermana y comparando la versión actual de la rubia con quien solía ser antes del incidente, el contraste entre la chica jovial, despistada, pero con enorme corazón que solía ser en su adolescencia, a la adulta frágil y temerosa, una sombra de quien solía ser, cimentando en su cabeza de que Leni debía ser inducida.

—¡Ah, no, no señor, no le vas a hacer nada a Leni, pervertido! —agregó Lola, finalmente interrumpiendo el momento de introspección de Lincoln, quien rápidamente notó que Leni procedió a retraerse mucho más, respingando ligeramente con el movimiento agresivo de la jovencita Loud, que rápidamente procuró que el rubio decidiera tomar acción en vez de permanecer pasivo como había decidido hace apenas media hora atrás.

Con un rápido movimiento de su mano, procedió a liberar dos rayos de energía que rápidamente impactaron tanto en Lola como en Lana, congelándolas en sus lugares, su acción llamando la atención de Leni, que abrió los ojos, sorprendida de lo ocurrido, al igual que un par de aspiraciones por parte de Lucy y Lynn.

Lisa por otro lado, simplemente se dedicó a expandir el hechizo más allá de sus pequeñas hermanas, esparciéndolo por toda la casa, asegurándose de que tuvieran completo control del dúo.

—Wow, wow, wow, chicos… pensé que habíamos hablado de esto.

Intentó mediar Lucy, sólo para ser detenida por Lynn, quien tenía sus ojos firmemente fijos en Lincoln, que se encontraba ahora parado frente a Leni, quien le miraba atentamente a los ojos, una mezcla de muchas emociones en su rostro, sus manos aferrándose firmemente a su falda, arrugando su vestido con tal de reprimir sus emociones, provocando que la gótica notase que ciertamente, algo estaba por suceder, y era importante el no interrumpir.

—Leni…—, inició Lincoln, antes de arrodillarse frente a su hermana mayor, asegurándose de mantener una ligera distancia de ella y no tocarla, antes de proseguir—: Sé que las cosas no han sido fáciles desde que Klein te traicionó…

El aspirar profundo de la rubia bastó para alertar a todos de que ciertamente, Lincoln había tocado directamente el tema que tanto había marcado a la familia, en especial el nombre de alguien que había procurado una profunda herida en Leni Loud que a pesar de los años no había podido sanar por más que lo intentaran.

—Lo que te ofrezco, no es venganza, ni una forma de hacerle daño a Klein, sinceramente, muy pocas personas en la tierra son de importancia para mí—, confesó Lincoln, al tanto de que no sólo tenía que convencer a Leni, sino tanto a Lynn como a Lucy de que esta era la forma apropiada para lidiar con esta situación de una vez por todas—. Antes de que viviera en el Otro Lado, podía asegurar que no comprendía lo que sentías, o lo que te motivaba… sé que lo que ella hizo fue grave, y algo que la familia jamás le perdonará, pero realmente no podía empatizar contigo sobre lo que ocurrió… Eso fue en aquel entonces, ¿Ahora? Ahora puedo ver marcas en ti que son familiares, y me arrepiento, no, me avergüenza no haber sido capaz de verlas anteriormente…

Sonrió, intentando aminorar la tristeza que sentía en el fondo, pretendiendo controlar el eco que podía sentir de aquellas memorias que había sellado tantos años atrás, y el impacto que había tenido en su vida.

—Ahora entiendo, Leni… y quiero ayudarte.

—Lincy…

El hecho de que pudiera hablar a pesar de la presión, era un buen paso, no obstante, podía ver que aún se encontraba reticente, y eso era entendible bajo su situación. Cerró los ojos, en especial cuando observó en los ojos de la chica una expresión que fue quizás demasiado familiar para su gusto, procurando que tragase saliva y procediera a cerrarlos enseguida, su maná reforzando las barreras sobre esas memorias con tal de no revivirlas nuevamente, concentrándose por lo que creyó fueron un par de segundos en recuperarse, sólo para sorprenderse al sentir una mano rozar su mejilla, acariciando y calmando sus nervios con un simple gesto.

—Oh, Lincy… ¿Qué te han hecho?

Abrió los ojos, sorprendido, notando rápidamente que la situación se había invertido sin que él siquiera lo hubiese intentado, siendo Leni quien ahora ofrecía confort en vez de ser quien era confortada, provocando una ligera sonrisa en el rubio platinado.

—No hablemos de ello, ¿Sí? Por ahora quiero concentrarme en ti…

El suspirar abrupto detrás de él, en especial de dos voces que había jurado congeló hace poco, causó que el joven adulto voltease, sorprendido de ver que tanto Lola como Lana podían moverse, sus ojos abiertos de par en par en dirección del dúo, Lana en especial parecía estar a punto de las lágrimas, mientras que Lola poseía un rostro incrédulo, incluso iracundo ante lo que había implicado.

—¿¡Quien fue…!?

Ignorando la pregunta de la pequeña diva, Lincoln miró en dirección de las mayores, ceja alzada en búsqueda de explicación, antes de que Lucy y Lynn apuntasen en dirección de Lisa, que yacía ahora sentada en el sillón, disfrutando del lugar perfecto con una ligera sonrisa en su rostro.

—No es sólo Leni quien necesita escuchar esto, Lincoln…

Pero antes de que pudiese responder, las manos de Leni se posaron sobre su rostro, obligándolo a verla de frente y que no pusiera atención en nadie más, una mirada ahora completamente diferente en su cara, enojo e incluso indignación claramente reflejada en su mirada.

—Yo también quiero escuchar una respuesta a lo que Lola preguntó, Lincoln…

—Leni, no es…

—¿Quieres que confíe en ti? Que te abra mi corazón a lo ocurrido con Amanda, ¿no? —, el asentir por parte del rubio fue forzado, en especial porque tal movimiento había sido provocado por ella y sus manos que aún sostenían su rostro—. Estupendo…

Y sin que lo esperase, o siquiera tuviese advertencia alguna, Leni se aproximó rápidamente y procedió a besarlo como si no hubiese un mañana, su sorpresa siendo tal, que no pudo controlar el evento como lo pensaba, dándole poder a la chica de definir el ritmo, la intensidad y el estilo, él simplemente cedió a lo que ella claramente intentaba lograr, su magia reaccionando enseguida y procediendo a impregnar su cuerpo con maná con tal de facilitar la transmisión parcial del simbionte.

—Ew, ew, ew, ew…

—Vaya… admito que esto es más incómodo de lo que pensé que sería…

Lincoln ignoró tanto a Lola como a Lana, concentrándose en Leni, en lo cálido de sus labios y en la dulzura y sutileza que podía sentir en ella, una candidez que era difícil de explicar, al igual que el ligero temblar de sus labios sobre los suyos.

El beso continuó por lo que parecían ser minutos, el rubio platinado intentando separarse con tal de respirar, sólo para notar que Leni había posado su mano en su nuca, impidiendo que pudiera separarse sin su permiso, provocando así que respirase por obligación por la nariz, lo que parecía intensificar el contacto y el deseo entre ambos.

—OK, chicos… y-ya es suficiente, ¿no lo creen? —Agregó Lola, su voz temblorosa, incluso algo más baja de lo que solía ser usualmente.

Con un sutil suspiro, Leni se separó de Lincoln, que miró a su hermana mayor incrédulo, incapaz de creer que la pasiva Leni haya sido quien tomase el control de la situación.

—Vamos Lincoln… quiero un poco más de privacidad.

Sin decir nada más, Leni se levantó, procediendo a llevarse a un incrédulo Lincoln a su habitación, el silencio en la sala pasando a ser incluso asfixiante, el jovencito sintiendo la mirada fija de al menos cuatro de sus hermanas en su espalda, dos de ellas claramente estableciendo contacto con él, sólo para ser reprimidas por Lisa, quien parecía estar más que satisfecha con el flujo de la situación.

—¿Estás segura de esto, Leni? N-no tienes que…

—Shh, Lincy, si hablas mucho, tengo miedo de perder el poco valor que me queda, ¿Sí? Hago esto por ti, porque quiero saber qué ocurrió… quiero ayudarte.

Deteniéndose, e impidiendo que siguieran subiendo las escaleras, Lincoln logró que Leni finalmente volteara a verlo, notando que su hermana estaba claramente decidida a seguir este camino.

—Leni… No hay vuelta atrás si hacemos esto, ¿lo sabes?

—Lo sé, mamá y papá no van a estar felices… Pero… a veces siento que hace mucho que no están felices… no conmigo.

—No, Leni… ellos…

—Además, también quiero que veas, Lincy… necesito que alguien vea lo que pasó, que sepa que lo que dije es verdad, sé que la familia me cree, pero, hay días…—, volteando en dirección de su habitación, la rubia evitó ver a Lincoln o en dirección de sus incrédulas hermanas, que parecían observar la situación con diversas expresiones en sus rostros—, a veces siento que sólo me creen porque son mi familia, y es su trabajo creerme.

—¿¡Le-hmpf!?

Intentó comentar Lana, sólo para que la mano de Lucy se posara sobre su boca, evitando que comentara algo que estropeara el momento, Lola por otro lado, sólo necesitó una mano en su hombro para asegurarle que recibiría el mismo trato de ser necesario, aunque sus ojos estaban firmemente puestos en Lincoln, inamovibles, una expresión extraña en su rostro que parecían poner una sonrisa en Lisa, que mantenía silencio en todo lo ocurrido.

Lincoln no dijo nada más, sólo apretó más fuerte la mano de Leni, con tal de asegurarla y calmar sus nervios, un pequeño halón por parte de la chica bastó para que ambos finalmente reiniciaran su camino rumbo a la habitación de la antigua modista, un objetivo en mente, pero muchas preguntas rondando en la cabeza de todos.

El plan, nuevamente había cambiado.

El sonido del pestillo de la puerta cerrándose tras de su espalda resonó en sus oídos, pero sus ojos a pesar de la distracción, permanecían fijos en el cuerpo de la rubia, que rápidamente desechaba las ropas de su cuerpo, a diferencia de Lucy, que temblaba de manera perceptible, o de Lynn, cuyo cuerpo se encontraba tenso y listo para la acción tras el conflicto, los músculos de Leni se encontraban calmos, relajados más allá de lo que debería ser posible en un encuentro de esta naturaleza.

—Leni… ¿Acaso tú?

—No es la primera vez que hago esto, Lincy—, aclaró la mujer, sus manos detrás de su espalda, ágilmente liberando el sostén de su cuerpo, mostrando así un par de tetas de mediano tamaño y cuyas areolas eran de un café claro, los pezones siendo lo primero que el joven bicentenario notó, escondidos dentro de ella al estar completamente invertidos, una novedad en lo que a su experiencia sexual trataba, decenas de memorias rápidamente asaltando su cabeza, de momentos y accidentes en la casa dónde había vislumbrado esa particularidad, Siendo curiosidad y vergüenza los únicos sentimientos que podía asociar a dichas memorias en aquel entonces.

Pero ya no más, semejante característica era algo que no sólo le excitaba vislumbrar, sino que incluso emocionaba mucho más el poder jugar con ellos.

—Lincy, tontito… no podemos hacer esto si no te desvistes…

Interrumpió la rubia, sus manos rápidamente acudiendo en su dirección, con tal de ayudarlo a desvestirse, sólo para ser detenida por el rubio platinado, que alzó una mano y chasqueó sus dedos, haciendo que, acto seguido, la ropa que portaba encima desapareciendo enseguida, provocando que la chica abriera los ojos por completo, denotando sorpresa, alegría e incluso curiosidad claramente impresas en su rostro, sus manos rápidamente aplaudiendo por el espectáculo, al menos hasta que su mirada finalmente cayó en su miembro, su sonrisa siendo reemplazada por sorpresa.

—Oh…—, agregó, sus manos rápidamente tapando su boca, sus ojos fijos en su palpitante miembro, antes de subir al rostro de su hermano y sonreír—, no te lo veía desde que eras un niño, Lincy…

—No quería que lo vieras cuando era un adolescente, Leni… mamá y Lori me habrían colgado del techo de mis bolas si regresaba a mis hábitos exhibicionistas.

Leni sonrió, un par de pasos acortando la distancia entre ellos, una ligera sonrisa en su rostro, su mano rápidamente tomando su miembro, sus dedos aferrándose a su piel, apretando delicadamente, inspeccionando su grosor y tamaño con destreza claramente nacida de la experiencia.

—Eres más grande que Chaz, o Raoul.

Una mano sobre su mentón bastó para alzar su rostro y que sus ojos se pudieran ver frente a frente, el acto de valentía que estaba otorgando era admirable, de hecho, increíble, pero para Lincoln era algo que realmente no encajaba mucho con Leni, o al menos, la Leni que recordaba.

—Realmente no tienes que forzarte si no quieres hacer esto, Leni…

—Quiero hacerlo, Lincy… no estaría tocándote y rompiendo las reglas que mamá nos impuso cuando tenías ocho años si no fuera así.

Ese comentario por otro lado, le llamó la atención al joven adulto, su curiosidad quizás demasiado obvia en su rostro como para que Leni la notase.

—Sólo digamos que cuando la mayoría empezó la pubertad, los baños contigo ya no tenían el mismo significado o inocencia, y mamá lo notó… así que pues, es por eso que tus baños con Lynn cesaron, al igual que las demás chicas.

Era difícil de creerlo, en especial cuando a sus ojos, sus padres fueron quizás más predilectos a cuidar de las chicas que a su persona, no que fuese un chico olvidado o maltratado, pero era obvio que la atención de sus padres a menudo se centraba más sobre sus hermanas que en él.

Arrodillándose ante Lincoln, Leni no esperó a que mediase palabra alguna, su boca abriéndose por completo y tal como si fuese a tragar una banana, la chica procedió a introducirse hasta la raíz el falo, jamás deteniéndose hasta que su nariz rozaba directamente con su monte púbico.

Lincoln tenía que admitir que la sensación era increíble, no era la primera vez que alguien le daba una mamada, pero sí la primera vez que alguien demostraba semejante habilidad y facilidad en la práctica de una garganta profunda, la mirada en los ojos de Leni demostrando todavía un cierto borde de inocencia en ellos, pero la ligera sonrisa en sus labios a medida que subía y bajaba, en conjunto con los sonidos que emergían mientras chupaba, lamía y tragaba su pene dejaban en claro que Leni sabía qué estaba haciendo.

Esa mezcla de picardía sutil, sumada a la inocencia incorruptible eran más excitantes de lo que jamás pudo imaginar, deseaba corromperla, sus manos rápidamente colocándose alrededor del rostro de la mujer, que carcajeó un poco antes de cerrar los ojos y relajar su cabeza y garganta, dándole un permiso tácito de proseguir y realizar lo que tenía en mente, sus caderas poco a poco moviéndose, sacando y penetrando la boca y garganta De la chica con una facilidad que bordaba en lo criminal, los gemidos guturales que emergían con la delicada voz de la rubia, que de vez en cuando eran interrumpidos por la penetración de su falo aunaban a que aumentara su velocidad, su ritmo volviéndose más y más frenético, su respiración rápidamente sincronizándose con la de su hermana, creando una melodía sucia pero excitante que no podía dejar de escuchar y producir a medida que penetraba la garganta de Leni con más y más frenetismo.

Leni por otro lado, permanecía inmóvil, su garganta y labios perfectamente posicionados para permitir la penetración, su lengua ubicada en tal forma que acariciaba la superficie de su pene, impidiendo que rozara sus dientes, sus manos poco a poco acariciando la parte posterior de sus piernas, empujándolo hacia ella, rogando más, lo que reforzaba el ritmo del chico, que frenéticamente necesitaba acabar, la sensación rápidamente creciendo dentro de él hasta que con una última arremetida, penetró hasta el fondo nuevamente, provocando que su semilla fuera rápidamente derramada en el interior de su hermana, quizás de una forma que no imaginó en lo absoluto, pero que parecía más que suficiente para inicializar la metamorfosis en la rubia, que a diferencia de sus hermanas parecía indispuesta a dejarlo ir, de hecho aferrándose a él, arrastrándolo a su capullo al jamás permitir que retirase su miembro de su boca.

No obstante, Lincoln no entró en pánico, su experiencia con sus hermanas había servido como una forma de expeditar el proceso de forma segura, su magia rápidamente envolviendo el cuerpo de Leni, procurando que su alma se mantuviera firme y segura mientras que el simbionte se integraba a ella, rápidamente inicializando el cambio en un espectáculo de luces, su cuerpo disolviéndose en esferas de energía que desintegraban toda la materia dentro del capullo que solía conformar a Leni Loud, reescribiendo, reestableciendo y reconstruyendo su anatomía a una velocidad vertiginosa, su mente rápidamente expandiéndose más allá de lo que su capacidad mortal parecía capaz de lograr.

Una caricia rápidamente haciendo acto de presencia en el nexo, paciente, pero al mismo tiempo, imponente… sus manierismos delicados, precisos, carentes de agresión y rebosantes de compasión y aprecio.

Lincoln no dudó en permitir su acceso, al tanto de que las chicas habían rápidamente invadido el nexo, desesperadas por saber lo que ocurría, rápidamente intentando inicializar una unión que permitiría que obtuvieran las respuestas que tanto necesitaban, sólo que para la sorpresa de todos, la presencia de Leni detuviera su arremetida en el acto, reprimiendo a las chicas antes de que fueran más allá, una mirada pasiva pero desaprobatoria dejando en claro que estaba reprimiendo semejante conducta, todos sintiendo algo de vergüenza, antes de admitir y permitir que la mujer estableciera el ritmo de la unión, casi como una madre regañando a sus crías que intentaban devorar la presa antes de que siquiera la hubiese liberado de sus mandíbulas.

Lincoln por otra parte, sonrió… Leni era sutil, calma y despistada, pero todos en la casa sabían que, si había algo que no debías hacer, era el enojarla. Por lo que era claro que, a pesar de su apariencia apacible y juguetona, Leni era una presencia a temer cuando se lo imponía, impresionándolo más allá de lo que creía posible, su mano astral rápidamente tomando posesión de la suya, apretándola y asegurándole que todo estaba bien, lo que procuró una radiante sonrisa de parte de la chica, la energía que la rodeaba rápidamente esparciéndose hacia los demás, memorias, experiencias de quien era Leni Loud fluyendo en el nexo, respondiendo preguntas y aclarando dudas más allá de lo que jamás podrían imaginar.

Al final, con un rápido estallido de luz, la unión terminó, y ante él, se encontraba Leni, aún desnuda, aun radiante, su apariencia tan inocente como siempre, pero su mirada ocultaba ahora una agudeza que rayaba en niveles que rara vez se percibían en ella.

—Oh, Lincy… Cuando regresemos a OL, tengo algunas palabras que decirle a esa perra.

Eso por otro lado, lo tomó por sorpresa, en especial por que, hasta este momento, estaba seguro que él y sus hermanas estaban más que fijos en el evento y acciones de Amanda Klein… pero por alguna razón, Leni parecía estar atenta a algo más, sus manos brillando con poder acumulado, alzándose ligeramente y con deliberada meticulosidad, no esperaba que Lincoln la esquivara, pero le estaba dando la oportunidad de hacerlo.

El rubio platinado por otro lado, decidió confiar en ella. Sea lo que sea que haya ocurrido en la metamorfosis, era claro que Azathoth había creado un lazo con Leni que estaba casi a su nivel… podía sentir el nerviosismo en las chicas, la indignación por lo que habían visto en los recuerdos de Leni rápidamente siendo reemplazada por curiosidad, luego preocupación…

Leni… ¿Cómo es que sabes el verdadero nombre del Otro Lado?

Preguntó Lisa, temerosa de que algo hubiese salido mal en el procedimiento, tanto ella como el resto de sus hermanas completamente paralizadas en la sala, el sonido de pasos rápidamente subiendo las escaleras y acercándose a la habitación indicando que alguien estaba por entrar e interrumpir lo que fuese a ocurrir, lo que incitó que Leni respondiera rápidamente antes de aferrar sus manos alrededor de la sien de Lincoln, su energía rodeando la cabeza del chico, su magia uniéndose a la suya, sanando.

—Lo vi en los recuerdos de Lincy, Lisa…

Oh, Newton…

Lo último que Lincoln pudo percibir y pensar antes de que su mente se pusiera en blanco, fue la puerta de la habitación abriéndose de golpe, un grito, ahogado por la meliflua voz de Leni…

—En serio Lincy, deberías saber que los Loud no saben respetar un plan.