La Presencia de Lucius Malfoy

Con el vial de vidrio que le dio Damocles guardado a buen recaudo en el interior de su abrigo, se dirigió hacia las tiendas en busca de Lily y sus amigos.

Sin atreverse a entrar debido al gentío, no vio señal de una pelirroja saltarina en Honeydukes y probó suerte en algunos otros lugares. Tampoco la encontró en la tienda de Plumas Scrivenshaft, en Dogweed y Deathcap (aunque aprovechó la oportunidad para comprar algunos suministros para pociones), o en Spintwitches.

La vio a través del escaparate (debería haberlo sabido) en la tienda de música del Maestro Dominic, punteando una guitarra.

Estaba a punto de entrar a la tienda, cuando oyó una voz hueca conocida tras él.

'¿Nadie le ha dicho nunca que es de mala educación no responder a la invitación de alguien, Señor Snape?'

Severus dejó escapar un suspiro y se dio la vuelta. La única persona que había tenido la esperanza de evitar había logrado encontrarlo.

Aunque le faltaba el bastón, Malfoy ya tenía en sí el sentido de autoridad por el que sería tan conocido más adelante en la vida. Severus nunca había sido tan alto como Malfoy, pero su yo de quince años lo hacía sentirse singularmente sumiso en presencia de Malfoy.

'Buenas tardes también a ti, Malfoy,' respondió Severus con frialdad. '¿Alguna razón en particular por la que sientas la necesidad de interrumpir mi día?'

La confiada mirada fulminante de Malfoy se convirtió en un ceño fruncido. 'Creo que tú y yo necesitamos tener una pequeña charla.'

Lo último que quería era tener una pequeña charla con Malfoy, especialmente con Lily tan cerca, pero le llevó demasiado tiempo pensar en algo que decir que pudiera sacarlo del aprieto en que se metió.

'Bien, hablaremos,' dijo con un poco más de confianza. 'Pero no en Cabeza de Puerco. Apesta.'

'Demos un paseo entonces, ¿vamos?'

Malfoy no pronunció una palabra hasta que llegaron al extremo de Hogsmeade junto a la vía del tren. Mientras paseaban a lo largo de la vía, Malfoy comenzó a hablar.

'Mulciber me ha informado de que estás, digamos, alejándote a la deriva de la causa del Señor Tenebroso.'

Severus dejó de caminar y encaró al hombre junto a él. '¿Cómo ha estado Narcissa últimamente?'

Malfoy pareció haber sido cogido con la guardia baja. '¿Alguna razón en especial por la que estás preguntando?'

'Te casaste con ella no hace mucho, ¿no?'

A pesar de la pomposa solemnidad de Malfoy, una sonrisa se formó alrededor de las comisuras de su boca.

'Sí, nos casamos el pasado verano.'

Por la mirada en su rostro, Severus se dio cuenta de que Malfoy estaba rememorando el feliz recuerdo.

'La amas mucho, ¿no?' preguntó Severus suavemente.

'Bueno, por supuesto que lo hago.'

'Entonces explícame esto, Malfoy,' la voz de Severus se elevó bruscamente. '¿Por qué si la amas tanto, sigues dispuesto a arrastrarla en tus problemas con el Señor Tenebroso?'

El rostro ya pálido de Malfoy se puso aún más blanco. '¿Crees honestamente, Snape,' escupió Malfoy, 'que Cissy no es capaz de tomar sus propias decisiones en esos asuntos?'

'No tengo ninguna duda en mi mente de que ella es más que capaz de cuidar de sí misma,' respondió Severus con calma. 'Lo que me preocupa es que a ti parece importarte más la causa que ella.'

Malfoy adoptó una postura como si estuviera a punto de sacar su varita. '¿Por qué la vida que comparto con mi esposa te preocupa tanto, Snape?'

'Porque recuerdo bastante bien que todo lo que ambos quisisteis siempre era vivir una vida cómoda y tranquila con un hijo o dos, mientras vivíais de las fortunas de vuestras familias.'

Malfoy apartó la mirada por despecho, o quizá por vergüenza, de que había verdad en las palabras de Severus.

'No puedo decirte cómo vivir tu vida, Malfoy,' dijo Severus bajando la voz, 'pero puedo decirte que consideraría prudente elegir a los que amas por encima de las ambiciones de otra persona.'

Malfoy recuperó su postura. 'Te has vuelto más sabio desde la última vez que te vi, Snape, te concederé eso.'

'Pero nada de esto responde por qué de repente estás echándote atrás,' continuó Malfoy, 'cuando hace sólo unos meses estabas tan ansioso por unirte.'

'Por el contrario, Malfoy, lo responde todo. Ahora, si me disculpas, hay alguien en el pueblo esperándome.'

Severus estaba a punto de alejarse cuando Malfoy lo agarró por el hombro. 'No tan deprisa, Snape, todavía quiero saber si has visto a Rosier por el pueblo. Tampoco ha sido exactamente sociable conmigo últimamente.'

Severus apartó el brazo de Malfoy de su hombro. 'Rosier está en este momento en un entrenamiento de quidditch, siendo explotado hasta el borde de la locura por el régimen de entrenamiento de Vanity. No ha tenido mucho tiempo para nada últimamente por eso.'

'Creeré tu palabra por esta vez, Snape, pero espero que no esté siguiendo tus pasos,' dijo Malfoy con una fea sonrisa. 'Especialmente no con una familia como la suya.'

'Ya conoces a Vanity. Hará cualquier cosa para ganar el primer partido de quidditch contra Gryffindor. Especialmente ahora que la han hecho capitana. Ahora, si me disculpas, debo marcharme.'

Mientras Severus se deslizaba y se encaminaba de regreso al pueblo, oyó a Malfoy llamarlo una vez más.

'Snape,' dijo Malfoy bruscamente, y Severus miró por encima del hombro. 'Espero que sea digna de morir por ella.'

Sin responder, se dio la vuelta y continuó caminando. Si supieras, Malfoy, si supieras.

Lily ya no estaba dentro de la tienda de música, ni había ningún rastro de Frank, Alice o Mary, así que Severus asumió que habían regresado al castillo.

Ahora que las tiendas estaban casi vacías de estudiantes, Severus se atrevió a entrar en Honeydukes y comprar algunas cosas para compensarle a Lily no poder pasar el día con ella. Le había prometido que lo haría, después de todo.

Tras su regreso, encontró a los cuatro sentados a la mesa Gryffindor jugando una partida de snap explosivo.

Cuando Lily levantó la mirada hacia él, sin embargo, no parecía contenta. Dejó sus cartas sobre la mesa de golpe haciendo que soplaran y humearan y se acercó dando pisotones a él.

'Tú y yo tenemos que hablar, Severus,' escupió. Lo último que vio fue a Frank dirigiéndole una mirada como si tampoco comprendiera lo que estaba pasando, y fue arrastrado hacia su laboratorio de pociones.

'¿Podrías al menos tratar de decirme qué va mal?' preguntó Severus una vez cerró la puerta del laboratorio tras él.

Lily levantó la mirada hacia él con los brazos cruzados. 'Me dijiste que ibas a reunirte con un pocionista, Severus.'

'Lo hice. Me encontré con él en las-'

'-No sabía que ese pocionista tuviera la cara de Lucius Malfoy.'

Severus quiso darse de cabezazos contra la pared. 'Lily,' Severus intentó hablar lo más tranquilo que pudo, 'me reuní con el Señor Belby hoy.'

'¿Mis ojos me traicionan?' dijo Lily enojada.

'No, también tuve un pequeño encuentro con Malfoy, pero te aseguro que fue en contra de mi voluntad.'

Severus se sintió mirando fijamente al suelo. Lily tenía la misteriosa habilidad de hacerlo sentirse incómodo.

Lily respiró hondo para calmarse. '¿Qué quería Malfoy de ti, Sev?'

'Quería saber por qué no he estado en contacto últimamente.'

'¿Y qué es lo que le dijiste?'

'Que no puedo hacer lo que está pidiéndome.'

Lily se sentó frente a la ventana de cristal, mirando fijamente un pez que estaba buscando comida. 'Lo siento, Sev,' dijo con la voz pequeña.

Severus se sentó a su lado. 'No lo sientas, comprendo que debe ser difícil confiar en mí.'

'Es sólo que- a veces me preocupa que puedas verte tentado a volver a esa vieja pauta tuya.'

'¿A qué te refieres?'

'A ser frío, distante y seco. Simplemente no el Severus que conocí en el parque hace tantos años.'

Lágrimas habían comenzado a formarse en los rabillos de los ojos de ella. Sin estar del todo seguro de qué hacer, Severus sacó las dos cervezas de mantequilla y la tableta de chocolate que había comprado en Honeydukes.

Rompió una onza de chocolate y se la tendió. 'Toma, te hará sentirte mejor.'

Lily comió una onza y comenzó a sonreír. 'Gracias, Sev.'

'Te prometí que te lo compensaría.'

'Sev,' preguntó Lily con la boca llena de chocolate. 'Antes de que me cuentes tu reunión con el Señor Belby, por favor, ¿podrías decirme qué sucedió anoche?'

'Sinceramente, Lily, ni siquiera yo estoy seguro de lo que me ocurrió anoche,' dijo Severus mientras tomaba un sorbo de su cerveza de mantequilla.

'Tanto el Profesor Slughorn como Madame Pomfrey me dijeron que tuviste un ataque de pánico. Eso es algo serio, Sev,' dijo Lily con una mirada de preocupación.

'Mira, Lily,' dijo Severus mientras dejaba su cerveza de mantequilla, 'la sala estaba demasiado abarrotada y me asusté. No sé por qué sucedió y espero que nunca vuelva a ocurrir.'

'¿Recuerdas lo que te pasó por la mente cuando tuviste ese ataque de pánico?'

Severus bajó la mirada a sus manos, no queriendo ver la preocupación grabada en el rostro de ella. 'Pensé que iba a morir.'