JK Rowling li pi Harry Potter. White Squirrel li pi ni pali.
Notas del autor: El lenguaje que Luna y Grawp están hablando es en realidad (aproximadamente) el entonces no-existente Toki Pona. Es bastante divertido cuando te acostumbras.
Capítulo 9
–¡Oh no! –exclamó Hermione.
–¿Qué pasa? –dijo Harry temeroso.
Ella le mostró la primera plana del Diario el Profeta–: Dementores atacaron Liverpool.
Harry y todos a su alrededor soltaron exclamaciones de sorpresa–. ¡Pero eso es imposible! –dijo Katie Bell–. Están sellados en Azkaban.
–No sé qué tan confiable sea eso –contestó Hermione–. Y algunos de ellos podrían haber escapado antes de eso.
–Demonios, podría haber algunos creciendo en otro lado –dijo Neville–. Son espíritus de decaimiento, después de todo.
–¿Cómo pasó? –dijo Harry–. ¿Quién…?
–Nadie que conozcamos –le aseguró Hermione–. Parece que las únicas víctimas fueron muggles… o por lo menos eso es todo lo que el Ministerio está admitiendo.
–Eso parece extraño –dijo Angelina–. Los dementores no van mucho tras los muggles. Normalmente son atraídos por la magia…
–¡No! ¡No! –los interrumpió un grito. Se dieron la vuelta para ver a Su Li gritando histérica y agitando su varita–. Dijeron que estaba sellada. ¡Dijeron que era seguro!
–Su, cálmate –dijo una de sus compañeras.
–¡Mataron a mi hermano y ahora están libres! ¡Esos idiotas en el Ministerio dijeron que se suponía se quedarían en Azkaban! ¡Necesitamos deshacernos de ellos y conseguir a alguien que sepa lo que está haciendo!
–Su. ¡Su! Tranquila –dijo una de sus amigas, pero ella continuó gritando, poniéndose más y más histérica hasta que uno de los estudiantes mayores tuvo que aturdirla.
Un silencio incómodo cayó. Casi todos podían sentir por ella. Los dementores eran las criaturas más viles en la tierra: monstruos chupa almas que destruían todo lo que tocaban y sólo podían ser matados siendo sellados hasta que se murieran de hambre. Mientras estuvieran encerrados en Azkaban, la mayoría de las personas se sentían razonablemente cómodos con ellos, pero la idea de dementores libres era casi tan innombrable como Voldemort.
–¿Y qué hacemos ahora? –preguntó Neville.
Harry lo pensó por un minuto y dijo–, Tengo una idea.
–Queremos aprender el encantamiento Patronus, profesor –dijo Harry.
El profesor Grayson examinó a los cuatro Gryffindor que se habían acercado a él y después al resto de la clase–. ¿Y el resto está interesado en esto? –preguntó. La mayoría en la clase asintió–. Muy bien –dijo. Con un movimiento de su varita, borró la pizarra, y entonces encantó sin varita un pedazo de tiza para que comenzara a tomar notas nuevas–. El encantamiento Patronus es uno de los hechizos más difíciles, sino el más difícil, en el repertorio estándar, por lo menos de acuerdo con los estándares aquí. Comprendo que en Gran Bretaña solo es encontrado en el repertorio a nivel Maestría. Ni siquiera es enseñado con normalidad a los aurores, lo cual es un descuido muy serio, aunque casi todos los aurores en Gran Bretaña pueden usarlo. Pueden estar seguros de que me aseguré de inmediato.
–Sin embargo, el desafío del encantamiento Patronus no es su dificultad técnica –continuó-. Es la cantidad de práctica y esfuerzo que se necesita para dominarlo. De hecho, ya estaba planeando enseñarlo a los estudiantes nivel EXTASIS. Cuando fui director de Uluru, requerí que todos los estudiantes graduándose por lo menos lo intentaran, así que si quieren intentarlo ustedes, mejor.
–El encantamiento Patronus es la única manera conocida de luchar contra dementores… es lo que el Ministerio quiere que les enseñe. Ahora, díganme porque eso está mal.
Los estudiantes se miraron, y Seamus levantó su mano–. ¿Qué no el fuego les hace algo, profesor? –preguntó.
–Naturalmente, Finnigan. El fuego sí tiene un efecto. Si no pueden usar un encantamiento Patronus, el atacarlo con fuego lo obligará a retroceder lo suficiente para que puedan aparecerse lejos. ¿Alguien más?
–¿Encantamientos desvanecedores? –preguntó Anthony Goldstein.
–Sí. El principio es el mismo: obliguen a un dementor a retroceder y consigan los segundos que necesitan para aparecerse lejos. Lo mismo va para todo tipo de maldiciones, pero ya que ni siquiera la maldición asesina funciona en ellos, es un desperdicio de energía el hacer algo más elegante. El hacer retroceder a un dementor por más de unos segundos requiere de un Patronus o algo similar. Si no pueden usar un Patronus o aparecerse lejos… –Mostró una sonrisa fría–. Puede que no quieran salir solos de noche.
La clase se estremeció por sus palabras por un momento antes de continuar–. Dijo "o algo similar" profesor –notó Hermione–. Otras tradiciones mágicas tienen otras maneras de lidiar con los dementores, ¿no es así?
–Correcto, señorita Granger. Cinco puntos para Gryffindor. El encantamiento Patronus no es el único hechizo que puede repeler a un dementor. Es sólo que es el único en el repertorio estándar aquí en Gran Bretaña. La mayoría de las culturas tiene su propia versión del Patronus. En Australia, por ejemplo, tenemos un canto. Pero no importa. El canto puede ser usado sin varita, pero si no llevan su varita a todos lados en tiempos como este, son unos tontos. Además de eso, ningún método es mejor que otros. Cierto, las barreras de Hogwarts podrían parar a un ejército de dementores por tiempo indefinido si son armadas con toda su fuerza, pero en lo que respecta a magia que puedan usar, un encantamiento antidementores es más o menos igual a otro, así que nos quedaremos con el Patronus. ¡En fila!
Grayson hizo los escritorios a un lado, y la clase se apresuró a formar una fila a lo largo del aula.
–La magia oscura… la verdadera magia oscura –dijo–, es alimentada por emociones negativas… enojo, odio, algunas veces desolación o miedo. Algunas veces algo más sutil. La maldición Imperio es alimentada por un deseo sadista por control, por ejemplo. Esto no es transcendental, pero se los digo como comparación. Y así como la magia oscura es alimentada por emociones negativas, la verdadera magia de la luz es alimentada por emociones positivas. El encantamiento Riddikulus es alimentado por la risa. Las protecciones mágicas más fuertes son alimentadas por amor. Y en el caso del encantamiento Patronus, la emoción es alegría. Los libros dicen que hay que enfocarse en un recuerdo feliz poderoso para lanzar un Patronus, pero eso solo es lo que funciona para la mayoría de las personas. Muchas parejas casadas les dirán algo diferente. –Muchas de las chicas se rieron de eso–. Un Garrick Ollivander o un Viktor Krum les dirán algo diferente. El factor clave es alegría. Cuando usen el encantamiento Patronus, enfóquense en aquello que los hace más felices. Puede ser un recuerdo. Puede ser una persona. Puede ser una pasión. Requiere de una fuerza poderosa de alegría el sobrellevar el aura de desolación de un dementor, y necesitan estar listos para llamarlo en cualquier momento.
Los movimientos de varita para el encantamiento Patronus eran algo técnicos, pero no estaban muy lejos de lo que un estudiante determinado de quinto año podría alcanzar, y la mayoría de ellos estaban determinados. Era solo que el esfuerzo que necesitaban para realizar un hechizo de luz tan poderoso era difícil de lograr.
–No se desanimen si no ven resultados de inmediato… o resultado alguno, de hecho –dijo Grayson–. Se necesita de tiempo para entrenar su mente y magia para hacer este hechizo bien. Es posible hacer todo bien y que aún necesiten semanas de práctica para obtener un buen resultado, así que si no funciona para ustedes, síganlo intentando. Les daré consejos y correcciones si es necesario. Sr. Boot, usted primero.
Terry Boot dio un paso al frente, agitando su varita y diciendo las palabras. Su varita produjo una voluta de neblina blanca fantasmal y nada más. Grayson corrigió su movimiento de varita un poco y le dijo que continuara intentándolo y continuó con Mandy Brocklehurst. Continuó avanzando por la lista, haciendo pequeños ajustes a los movimientos de varita de las personas o pronunciación o tiempo, y hubo mejoras visibles. Hermione logró crear un escudo plateado brillante que Grayson dijo detendría a un dementor, por lo menos por un corto tiempo, lo cual la puso muy contenta. Harry se preguntó en qué recuerdo feliz estaba pensando.
–De acuerdo, Sr. Potter, veamos que puede hacer –dijo Grayson cuando llegó a él.
Harry cerró sus ojos y se preparó. Sabía exactamente qué hacer. Por mucho que amaba el quidditch y volar, o por mucho que su novia lo hacía feliz, nunca había tenido duda de cuál sería su enfoque.
¿Quieres unirte a nuestra familia, Harry?
–¡EXPECTO PATRONUM!
Hubo una luz cegadora que inundó el aula e hizo que Grayson desviara su mirada. Cuando disminuyó, un brillante gato blanco estaba parado enfrente de Harry con una marca con forma de rayo en su frente brillando aún más que la forma fantasmal.
La clase se quedó sin aliento. Harry había logrado un Patronus corpóreo en su primer intento. Podían sentir las ondas de felicidad y esperanza irradiando de él. Sonrió. Parecía que no tendría tantos problemas con los dementores como había pensado.
–¡Caramba! –dijo Grayson–. Vaya, eso fue inesperado. Ha excedido incluso mis expectativas, Sr. Potter. Puedo contar con mis dedos el número de estudiantes que han logrado un Patronus corpóreo en su primer intento. Veinticinco puntos para Gryffindor.
–Gracias, profesor –dijo Harry.
–El resto de ustedes, sigan practicando –continuó él–. Casi todos los magos pueden realizar un Patronus corpóreo si practican lo suficiente y no son sociópatas. Es solo que muchas personas no tienen la motivación de practicar tanto como lo necesitan. Puedo ver que ustedes sí.
Continuaron practicando. Nadie más logró producir un Patronus corpóreo en esa clase, aunque el de Hermione definitivamente comenzaba a tomar la forma de un cuadrúpedo. Aun así, fue un buen comienzo.
Harry se despertó en la enfermería el sábado con un fuerte dolor de cabeza.
¿De nuevo? ¿Qué pasó? ¿No se supone que debería estar jugando quidditch?
Con esfuerzo considerable, Harry colocó las piezas de sus recuerdos juntos. Había ido al partido de quidditch. Había comenzado bastante normal. Los Slytherin estaban haciendo lo que podían por distraerlos a él y Ron con insultos, sin mucho éxito. Ron aún tenía el ocasional mal día, pero tenían un equipo sólido este año. Pero entonces…
–Oh, Dios –gruñó en voz alta–. ¡Ese bastardo!
Podía verlo con claridad ahora. Él y Malfoy habían visto la snitch dorada. Aceleraron detrás de ella, interponiéndose delante del otro. Harry aún tenía la ventaja de poder sacar más velocidad a su escoba. Casi estaba en la snitch, de hecho, pero entonces, uno de los otros jugadores en Slytherin pasó cerca, y notó un olor muy familiar.
–¡Menta gatuna! –siseó. Cuando saliera de ahí, iba a borrar la memoria de todos en la escuela.
–Un poco tarde para eso, Potter.
Harry movió su cabeza con sorpresa. ¿Lo había dicho en voz alta? Draco Malfoy estaba de pie a su lado–. ¡Tú! –gritó.
–No fui yo –insistió Malfoy.
Harry se lanzó a él con chispas de magia sin varita, pero un brazo lo detuvo. Hermione estaba del otro lado–. No fue él, Harry –dijo ella–. Pero me alegra que hayas despertado.
–¿Qué…? ¿Qué pasó? –preguntó Harry.
–Fue Crabbe –dijo Malfoy–. El idiota. Sabía que era estúpido, pero no sabía que fuera tan estúpido.
–¿Crabbe? Sí, claro. Como si Crabbe alguna vez hiciera algo por sí solo.
–No sacó la idea de mí, Potter. Yo no hago trampa en quidditch. Estoy aquí para jugar de manera justa. Nott quizás lo haría. Pansy posiblemente, pero yo no.
Harry miró a Hermione para confirmarlo–. Es cierto, Harry –dijo ella–. Los aurores lo interrogaron. Él no tuvo nada que ver.
–¿Aurores? –dijo él con sorpresa.
–Interrogaron a todos los involucrados. La profesora McGonagall estaba furiosa. Quería ver si había un caso para cargos criminales.
–¿Cargos criminales?
Ella suspiró–. Harry, ¡Crabbe podría haberte matado! ¿Recuerdas algo de lo que pasó después de que te tiró la menta gatuna?
Harry apretó los ojos intentando que los otros recuerdos tomaran forma. Después de respirar la menta gatuna, había perdido el control, dando vueltas en el aire, haciendo piruetas sobre su escoba, y en general haciendo todo tipo de acrobacias que hubieran puesto nervioso a Viktor Krum. Y entonces… entonces, vio algo dorado y saltó de su escoba para tomar la snitch… la infame maniobra de Estrella de Mar sin Palo. Y de algún modo, había capturado la snitch en su caída… y entonces Malfoy lo había atrapado.
–¿Me atrapaste? –dijo a Malfoy incrédulo.
–Por favor, Potter, no iba a dejar que cayeras cincuenta pies a tu muerte enfrente de cientos de testigos. Además, te debía por salvarme de esa tormenta de granizo hace dos años. Ahora, estamos a mano.
Harry lo miró por un minuto, intentando decidir si era en serio. Eventualmente, decidió que lo era y lo aceptó–: Vaya, gracias Malfoy.
–Para el récord, Potter, eso no fue justo.
–¿Eh?
–Tú. Estabas drogado y loco y aún me ganaste a capturar la snitch incluso cuando tuve que salvarte. Eso es ridículo.
Harry le mostró una sonrisa traviesa–: Supongo que así soy de bueno, Malfoy –dijo.
–No empujes tu suerte, Potter –dijo Malfoy haciendo una mueca.
–¿Y en verdad arrestaron a alguien?
–No –gruñó Hermione–. Aparentemente, solo se arresta a alguien en quidditch si en verdad se mata a alguien.
Malfoy mostró una falsa sonrisa–: Bueno, una de las faltas es el intento de decapitación de un guardián con una espada, Granger. Así es como siempre ha funcionado.
Hermione lo miró con molestia–. El quidditch necesita salir de la época medieval, Malfoy, en más maneras que una. Pero Crabbe y Goyle ya no están en el equipo, Harry. Se pelearon con Madame Hooch y la profesora McGonagall sobre si en verdad era una falta lanzar hierbas a un buscador, y fue bastante obvio que ambos lo habían planeado, así que están fuera.
–Así es –dijo Malfoy–. Bueno, Potter, viendo que sigues vivo, me voy. –Salió del cuarto con paso lento. Sin embargo, poco después de salir, se dejó colapsar. Este día era un desastre. Crabbe y Goyle estaban fuera del equipo y completamente desacreditados… sus dos mejores amigos… bueno, secuaces… muy tóxicos para seguir conviviendo con ellos, y él había salvado la vida de Potter. Lo último estaba bien, sabía, a pesar de su posición precaria. Todos los mortífagos sabían que el Señor Oscuro quería a Potter con vida. Pero aún no iba a terminar bien para él.
Mientras tanto, Harry se giró a ver a Hermione. Ahora que la miraba bien, lucía cansada y definitivamente había estado llorando–. Y, ¿hay alguien contra quien pueda declarar un duelo por esto? –dijo, intentando relajar el ambiente.
–Muy tarde para eso –dijo otra voz.
Harry se obligó a sí mismo a levantarse y se sorprendió de ver que enfrente de él estaban Fred y George en camas contiguas–. ¿Fred? ¿George? ¿Qué les pasó a ustedes?
–Pregúntale a tu hermana –dijo uno de ellos.
–Y recuérdanos nunca hacerla enojar de nuevo –agregó el otro.
–¿Hermione? –dijo Harry con confusión.
Hermione se mordió el labio–. Pues, verás, ellos fueron quienes revelaron tu debilidad a la menta gatuna a toda la escuela, así que yo… perdí mi temperamento y los desafié… eh, de manera informal.
Harry la miró con asombro–. ¿Pusiste a dos de séptimo en la enfermería porque "perdiste el temperamento"? –exclamó–. Recuérdame a mí no hacerte enojar de nuevo.
–¡Lo siento! No pude soportarlo –lloró ella–. Con el estrés de la guerra y lo del gatito en Halloween, la manera en la que las personas se han estado metiendo contigo todo el año… fue demasiado. ¡Y ahora tengo detención por tu culpa! –Lo golpeó en el brazo–. ¡No me hagas eso de nuevo!
Harry se estremeció–. Sí, señora –dijo–. Entonces… déjame que lo comprenda. Crabbe y Goyle intentaron matarme. Malfoy me salvo. ¿Y mi hermana tiene detención por desafiar a los gemelos Weasley a un duelo? –Ella asintió incómoda–. Sabes, algunos días, en verdad no debería salir de la cama.
–Sí, dímelo –gruñó ella–. Pero hay una buena noticia.
–¿Cuál?
–Hagrid está de regreso.
Harry tomó nota mental de tener una conversación seria con Hermione sobre su definición de "buenas noticias" cuando vio el estado en el que estaba Hagrid. Había sido golpeado bastante y parecía estar usando algún tipo de bistec congelado como compresa en su cabeza. La causa era bastante obvia. Había un gigante parado junto a Hagrid. No un gigante como Hagrid era gigante, sino un gigante de sangre pura. Era del doble del tamaño de Hagrid en cabeza, pecho, y hombros, y tenía una cabeza redonda como piedra y piel gris gruesa como la de un elefante. El gigante llevaba puesto ropa andrajosa hecha de pieles de animales, y Harry notó que tenía sangre debajo de sus uñas.
Y Luna estaba hablando con calma con él.
–Te digo, Mione, no sé porque salgo de mi cama –gruñó Harry. Probablemente no tenía que preocuparse mucho por Luna porque Dumbledore también estaba ahí, teniendo una conversación seria con Hagrid probablemente sobre su imprudencia y falta de responsabilidad, pero no quiso tomar el riesgo, así que se apresuró al lado de la joven mientras Hermione permanecía atrás.
–toki, Grawp. mi pona tan ni: mi sona e sina. nimi mi li Luna –dijo ella.
–toki, Luna –dijo el gigante–. mi pona tan ni: mi sona e sina.
Por supuesto, recordó Harry, su novia hablaba algo como siete u ocho idiomas, incluyendo el de los gigantes–. Erm… ¿Luna? –dijo con voz suave.
Ella se giró y le sonrió–. Oh, hola, Harry. Me alegra ver que te sientes mejor. Estuve muy preocupada cuando Crabbe te atacó hasta que Malfoy te atrapó. –Se dio la vuelta para ver al gigante y dijo–, Grawp, ni li mije pi mi. ona li Harry. toki tawa Grawp e 'toki', Harry.
–¿Eh, qué? –dijo él mientras ella lo miraba expectante.
–Di, toki, Grawp y asegúrate de mirarlo a los ojos –susurró ella con una sonrisa fija que lo puso muy nervioso. Incluso si Luna Lovegood no era ajena al peligro, esa era una mala señal.
–Eh, toki, Grawp –dijo Harry, saludando al gigante con su mano.
Harry dio un salto cuando Grawp gruñó en respuesta–, toki, Harry.
–Harry, ni li Grawp –continuó Luna–. ona li pata pi Hagrid. –Entonces, antes de que pudiera preguntar, ella lo tradujo–. Harry, él es Grawp. Es el hermano de Hagrid.
–¿Hermano? –exclamó.
–pata? ona li pata pi Hagrid la tan wan mama. Es el medio hermano de Hagrid.
Cierto, porque Hagrid era semigigante… algo que en lo que en general Harry prefería no pensar–. Y, eh, ¿por qué está aquí? –preguntó.
–Grawp, seme li sina tawa tawa ma ni? –lo llamó ella.
Grawp lo pensó por un momento y respondió–, Hagger kama e mi tawa ma ni.
–Hagrid lo trajo –explicó Luna.
–¿Por qué?
–Hagger kama e sina seme? –dijo Luna. Harry comenzaba a ponerse sospechoso sobre el largo de las oraciones en el idioma de los gigantes.
–jan mute suli mute. mi suli lili. ona pakala pini e mi –dijo Grawp.
Luna frunció el ceño con tristeza–: Los gigantes lo lastimaban.
–¿Gigantes más grandes? –siseó él.
No lo había pretendido como una pregunta para Grawp, pero notó a Grawp mirándolo con frustración al no comprender, así que Luna lo preguntó de todos modos–: jan mute suli mute seme?
En lugar de responder con palabras, Grawp asintió y se puso de puntas y estiró su brazo tan alto como pudo sobre su cabeza para indicar su altura.
Luna asintió con firmeza y dijo–, o pona lon ma ni, Grawp. mi tu tawa. –Ella agitó su mano y rápidamente jaló a Harry lejos.
–tawa pona –dijo Grawp.
–Eh, ¿qué fue eso? –preguntó Harry.
–Le deseé buena suerte y le dije que ya nos íbamos –dijo ella–. Perdón por eso, Harry, pero es bastante difícil hablar con los gigantes sin un intérprete. No quieres faltarles al respeto por accidente.
Harry miró sobre su hombro y no pudo evitar estar de acuerdo.
–Deberías ser fluido en el lenguaje antes de hablar con ellos –continuó Luna–. Además, creo que el profesor Dumbledore quiere hablar con Grawp. Pero puedo enseñarte toki suli si quieres –dijo ella–. No toma mucho tiempo aprender.
–¿Enseñarme qué?
–El idioma de los gigantes, Harry. Su idioma se llama toki suli, literalmente "hablar grande". Es en realidad bastante poético. Solo tiene unas cien palabras, así que se basa en muchos kennings y metáforas.
Harry sacudió su cabeza resignado. Justo cuando pensó que este día no podría ser más extraño. Miró atrás de nuevo y vio que Dumbledore y Hagrid estaban hablando con Grawp en toki suli. Se perdió la primera parte de la conversación, pero escuchó a Dumbledore decir–, taso sina ken awen lon ma pi kasi suli mute la sina ike ala e la jan mute jo e monsi soweli.
–Están discutiendo porque vino Grawp y cómo llegó aquí –susurró Luna–. El profesor Dumbledore dice que Grawp tiene permitido vivir en el bosque si no molesta a los centauros –susurró Luna.
–mi awen lon ma pi kasi suli li pona –respondió Grawp.
–Él lo acepta –dijo Luna.
–¿…En serio? –la interrogó él.
–Bueno, literalmente, dijo, "yo quedarme en lugar de plantas grandes bueno", pero básicamente, está de acuerdo.
Harry abrió su boca para hablar, pero lo pensó mejor y la cerró de nuevo. Después de sellar el trato, Dumbledore se despidió de Grawp y Hagrid y se acercó a la joven pareja–. Buenas tardes, Harry, Luna –dijo–. Harry, es bueno verte bien y caminando. Lamento mucho el ataque ocurrido esta mañana, y por muy impresionante que fuera tu captura de la snitch, he tomado medidas para asegurarme que no ocurra de nuevo, y me atrevo a decir que la profesora McGonagall será más dura que yo.
–Eh, gracias, profesor –dijo Harry mientras Luna apretaba su mano–. ¿Y qué va a pasar con Hagrid?
Dumbledore inclinó su cabeza un poco–: El junio pasado, envié a Hagrid y a Madame Maxime a Rusia a reclutar a los gigantes a nuestra causa. Hagrid puede contarles la historia completa, pero basta decir que Voldemort envió a Macnair y Rowle, y los mortífagos fueron más convincentes. Me temo que los gigantes están firmemente del lado de Voldemort.
–¿Todos? –dijo Harry.
–No como tal, pero con los gigantes, el lawa… el Gurg o el Jefe en el dialecto antiguo… es el más grande y fuerte de la tribu, y no es sabio oponerse a él. Solo Grawp pudo regresar con Hagrid a Gran Bretaña. Dejó la tribu porque es, de hecho, un enano bajo los estándares de su comunidad, y los otros gigantes lo persiguieron por su tamaño.
–Oh, eso… es una lástima –dijo Harry poco convencido.
–Así es, pero la misión no fue una pérdida total. Incluso un gigante es una ventaja, y Hagrid y Madame Maxime hicieron unos contactos muy interesantes en el Cáucaso que sospecho serán invaluables conforme la guerra continúe.
Pues, eso era nuevo para ellos, pero Dumbledore no elaboró–. ¿Hagrid estará enseñando de nuevo, profesor? –habló Luna. Sonó resignada para Harry. Era amistosa con el hombre, pero Harry sabía que no pensaba mucho de su estilo de enseñanza.
–No, señorita Lovegood. He aconsejado a Hagrid que se tome un sabático por el resto del año –dijo Dumbledore–. Necesitará más tiempo ahora para cuidar de Grawp, y es tiempo de que tome sus propios TIMOs esta primavera, si lo recuerdan. Sin embargo, estoy seguro de que estará feliz de que lo visiten cuando gusten. –Dijo esto último en dirección a Harry. Harry supuso que era un trato justo. Hagrid nunca había sido completamente calificado como un mago por ese desastre con su expulsión. Quizás el que recibiera sus TIMOs no era tan importante para él como un asunto práctico porque, ¿qué haría él si alguna vez dejara Hogwarts? Pero Harry sabía que significaba mucho para él.
Para el lunes, incluso los estudiantes de familias más resguardadas en Hogwarts comenzaban a temer el periódico matutino ya que las noticias de muertes y ataques de dementores habían comenzado a ser salpicadas en la primera plana casi todos los día, pero la multitud se reunía alrededor de los que recibían copias de todos modos. Hoy, sin embargo, hubo razón para ser felices–. Oh, Harry –dijo Hermione mientras leía el artículo–. La familia Brocklehurst anunció la obra de Navidad del Teatro Diagonal.
–¿Oh? ¿Cuál será? –preguntó Harry sin prestar atención mientras abría una carta de casa.
–La batalla de Hastings
Harry levantó la mirada de su carta–. ¿Hastings? –dijo.
–Sí. Escucha: "El Teatro ha recibido un sorpresivo incremento en interés en obras históricas en el último año, especialmente de los estudiantes de Hogwarts," dijo Lord Brocklehurst. De acuerdo con la Compañía, el repentino interés puede ser atribuido al primer profesor nuevo de Historia en Hogwarts en más de un siglo, Remus Lupin (Gryffindor, '78). "Manteniendo nuestro programa de restaurar nuestra herencia cultural," explicó Lord Brocklehurst, "decidimos ilustrar una de las escenas más icónicas y en su mayoría olvidadas en nuestra historia: el duelo entre Merlín y Armand Malfoy en 1066 que llevó a la formación del Consejo de Magos, contra el fondo dramático de la Batalla muggle de Hastings, la cual entregó el reino…
–¿Armand Malfoy? –dijo Harry–. Tienen las agallas de para hacer una obra sobre el fundador de la familia Malfoy.
–Supongo –dijo Hermione–. Si alguien puede hacerlo, es Ethelred Brocklehurst. Se estableció a sí mismo como neutral en toda la documentación histórica con la que trabaja.
–Excepto que no hay neutralidad en la política de hoy en día –gruñó Harry–. ¿Dice algo más?
–Oh, lo usual sobre la obra, quien está en ella, donde conseguir los boletos… oh, esto es interesante: "Para asegurarnos de que nuestro recuento sea tan fidedigno cómo es posible, tuvimos la fortuna de entrevistar a las únicas fuentes contemporáneas disponibles en Gran Bretaña: los fantasmas Thegn Caerphilly (El Barón Sanguinario) y la Dama Gris de Ravenclaw…
–¡Aleluya! –exclamó Harry.
Hermione lo miró con sorpresa–: Bueno, no es tan interesante.
–No eso, Mione. ¡La carta de mama y papá! –Harry besó la carta en su mano.
–¿Qué pasó?
–La película de Doctor Who. ¡Es oficial! Saldrá el próximo mayo.
–¿Película de Doctor Who? –exclamó ella.
–¡Genial! –exclamaron los hermanos Creevey, y sus sentimientos pronto fueron repetidos por hijos de muggles y mestizos en el gran comedor, para la confusión del resto de la escuela. Ahora, ese era un buen día.
Al otro lado del comedor, Draco Malfoy sonrió con burla por sus reacciones y regresó su mirada al artículo. Estaba bien balanceado, en su opinión. Puede que a su padre no le guste, pero pensó que el borrador del guion que Amanda Brocklehurst le había mostrado había sido escrupulosamente justo y resaltaba las habilidades políticas del primer Lord Malfoy. Si se era honesto, estaba más en línea con la imagen de su familia que él quería reflejar, y su madre estaba de acuerdo, por lo menos. Estaba agradecido de que la Compañía le había dado la oportunidad de aconsejarlos a nombre de la Casa de los Malfoy. Por lo menos esa era una cosa que estaba saliendo bien.
–¡Lo tengo! –exclamó La Pantera. La Señora Oscura dio un salto lejos de su trabajo, y se apresuró por los pasillos de la mansión Ryddle para entrar de golpe a la sala del trono como nadie más en Gran Bretaña podría hacerle.
Voldemort se puso de pie–. Lady Pantera –siseó–. ¿Qué significa esto?
–Voldemort, terminé de diseñar tu ritual –dijo.
El Señor Oscuro la miró con sorpresa, y corrió a sus seguidores de la sala al instante. Nadie lo discutió. Cuando estuvieron solos, se dirigió a su "colega"–: ¿Has hecho un avance en tu investigación?
–Lo resolví, idiota –exclamó ella–. Como tú querías. Para reparar el daño que has hecho en tu alma con el horrocrux extra, necesitamos cubrirlo con un pedazo de otra alma. Esa parte es obvia. Lo difícil es descubrir exactamente qué tipo de alma usar. Necesitamos un alma sin voluntad propia para que no afecte tu personalidad.
–Un infante, entonces –sugirió él.
–No, eso es lo que pensé al principio, pero no es bueno. El alma de un infante es muy débil. Puede que sea destruida si la manejo sin cuidado, y su pureza podría arruinar el ritual de todos modos. Necesitamos un alma que es más vieja… una que ha vivido desafíos… preferiblemente endurecida por batallas para que pueda aguantar el estrés de ser asesinada. Necesitamos una víctima que tenga fuerza, pero no voluntad.
–Como un auror… –comentó Voldemort–. Un auror que haya perdido el poder de la razón. Los Longbottom… se han recuperado de manera extraordinaria recientemente, gracias a Potter.
–Sí, eso noté –dijo La Pantera–. Me pregunto como lo hizo. Mmm. De cualquier modo, podría haber funcionado, pero no es la mejor opción tampoco. La locura causada por tortura podría causar efectos secundarios inesperados, especialmente con el residuo de magia oscura. Lo que necesitamos es a alguien que esté catatónico de manera natural, no por magia, pero por enfermedad o edad… un coma irreversible, en estado vegetal… no importa cómo, mientras no tengan voluntad propia. También necesita ser alguien que haya matado antes… no necesariamente asesinado, pero matado. Es muy difícil fracturar un alma de manera controlada de otro modo.
–Ah, ya veo –dijo Voldemort–. Un soldado, entonces.
Ella asintió–: Un soldado. Ese es tu primer blanco.
–¿Primer? –preguntó él elevando una ceja.
–El fracturar el alma de alguien más es diferente que hacer un horrocrux, pero aún requiere de un asesinato. Solo hay que ajustar el ritual un poco. –Le entregó una lista de elementos–: Necesitaré estos animales, un sacrificio humano saludable, varios litros de sangre, varios litros de aceite, un dementor.
Él leyó la lista–. Es factible –dijo él–. ¿Y el ritual? ¿Cómo funciona?
–Sencillo: cubrimos al soldado sin cerebro en la capa del dementor para relajar el alma dañada, realizamos el sacrificio humano sobre él para fracturarla, removemos tiras para cubrir tu propia alma, y alimentamos lo que quede al dementor.
–Ingenioso. Alguna estipulación para el sacrificio humano.
–Un campeón… y hombre. No importa si es mágico o muggle, pero necesita ser algún tipo de campeón.
Voldemort lo pensó, y un plan comenzó a formarse lentamente en su mente. Si podía obtener la información que necesitaba a tiempo… sí, podría funcionar: una ofensiva navideña, pensó, y una que sus enemigos nunca olvidarían.
