NOTA:

¡Hola de nuevo!

En este capítulo se narrará el capítulo de "mi primer beso" pero desde la perspectiva de Jerry, donde se revelan varias cosas interesantes. Espero les guste y disculpen la demora pero me están cayendo varios trabajitos de diseño gráfico en estos días de cuarentena y bueno, no se puede despreciar el dinero jaja XD

Gracias por leer, y muchísimas gracias por sus comentarios! de verdad me hacen el día (Dios bendiga a las fujoshis) X'D

Domingo 12 (o es 11?) de agosto :P

¡Ja! que loco. Siempre pensé que escribir diarios era cosa de niñas, pero justo el otro día, (antes de que mi adorable compañero de clases y de casa me lanzara por las escaleras en medio de uno de sus berrinches), vi que él estaba sólo en el patio de la escuela, sólo como siempre, escribiendo algo.

Me acerqué a preguntarle que era pero me arrojó una lata de jugo y nunca me respondió X'D

No fue hasta que llegué a casa que aproveché el momento en el que había entrado al baño que de su mochila saqué el cuaderno que le había visto y ¡PUM! ¡me di cuenta que era su diario! D: Sólo hizo falta leer el primer párrafo donde literalmente explica lo que es y porqué lo hizo.

A pesar de que soy un chico bonito y decente, la tentación de leerlo era enorme. Tal vez ahí estaba la respuesta de porqué me odiaba tanto y quien sabe... tal vez incluso podría hallar la manera de llevarme mejor con él (?)

...

Nee, a quien engaño. Sólo tenía curiosidad y ya lol

Pero antes de que pudiera seguir leyendo, Tom salió del baño. Más veloz que el señor Yogi cuando ve un sandwish, devolví el cuaderno a la mochila y salí corriendo. Eso debió haberse visto sospechoso porque Tom comenzó a perseguirme (¿qué raro no?) y tuve que encerrarme con llave en mi cuarto y soportar sus gritos como diez minutos... La verdad es que mentiría si dijera que no estaba probocándolo del otro lado de la puerta (no me juzguen :3)

En fin, el caso es que el asunto del diario me dejó pensando. Creo que sería divertido hacer uno, y aunque sé que al final no lo continuaré creo que será divertido relatar algunas de mis aventuras aquí en el extranjero porque, aunque es verdad que no soporto a Tom, desde que lo conocí no he tenido ni un sólo día de aburrimiento ;D

Bueno, ¡pues ahí voy! (no puedo creer que esté haciendo estoooo X333)

Y ahora si...

Desde temprano mi teléfono empezó a hacer ruido como loco. Mis compañeros de clase me mandaban mensajes muy lindos, diciendo que esperaban que me recuperara pronto ,preguntando que si ya podía caminar, que cuántos días faltaría a la escuela, etc, etc.

Le pregunté a la mamá de Tom que si podría invitar a algunos de mis amigos y ella quedó encantada con la idea.

-¡Por supuesto! No hay nada mejor para la salud que los amigos. Sería buena idea preparar galletas.-

-No, no tiene porque tomarse esa molestia señora. Sólo vendrán un momento, no es necesario preparar nada.- Contesté sonriendo. La verdad es que puedo ser muy adorable con las personas que me agradan.

-No es ninguna molestia mi niño. Me encanta el olor de las galletas cuando se están horneando, así que será igual de agradable para mi. Además tendremos postre para la cena. -

Nunca entenderé como una persona tan dulce y amable puede engendrar a un monstruo neurótico como Tom. Si no fuera porque tienen los mismos ojos y el mismo color de pelo yo diría que se lo robaron a una familia de cavernícolas :s pero bueno..

A pesar de que sólo había invitado a Spike, a Bubu y a Melquiades, ¡al final terminaron viniendo casi todos mis compañeros! Excepto Spike, quien dijo que prefería verme ya cuando se fueran todos.

Y pues ahí estábamos todos muy animados platicando y riendo en la sala.

-¡¿Desde el segundo piso?! ¿Cómo es que alguien sobrevive a algo así?- Preguntó Scrappy abriendo los ojos de forma muy chistosa.

-Bueno, desde pequeño aprendí como caer.-

Butch, quien estaba sentado al lado de Bianca, arqueó una ceja y se dirigió a mi.

-¿Sabes artes marciales o algo parecido? - Preguntó .

-No. Una vez intenté tomar clases de karate, pero a mi entrenador no parecía gustarle que fuera tan...bueno, ya sabes.- Dije refiriéndome obviamente a mi tamaño.

-Bueno, no debes dejar que eso te afecte. No necesitas ser alto para triunfar en la vida. Siempre puedes buscar el éxito en algún oficio que se acople a tu condición. Por ejemplo siendo inspector del piso, entrenador de pulgas o enano de circo.- Contestó sonriendo.

Su insulto fue tan sutil que nadie se dio cuenta de que se estaba burlando de mi.

Aquello dolió. Y es raro, considerando que Tom siempre se burla de mi estatura. Supongo que es porque cuando él lo hace es de forma directa, y siempre sé que responder. Hasta llega a ser divertido hacerlo enojar. Pero en el caso de Butch, es complicado...

No me agrada. No se explicar porqué, pero hay algo en el que me hace sentir desconfianza y cuando lo veo o me habla siento el impulso de querer escapar. Por otro lado puede que yo sea muy sensible y en realidad no tenga malas intenciones conmigo. Quien sabe.

-Oh, pobre Jerry. Yo creo que eres muy lindo así.- Dijo Bianca dándome un beso en la mejilla. Yo sonreí.

Después de eso mis compañeros me contaron algunas historias graciosas de la escuela antes de que yo llegara. Todas eran muy chistosas, y a veces parecía estar escuchando algo que podría ver en una caricatura. Reí con ganas junto a ellos, y sólo paramos cuando la señora vino con una bandeja de deliciosas galletas de chocolate con chispas de chocolate blanco. ¡Se veían deliciosas! *w* Todos nos abalanzamos como bestias.

-Haber, haber, tranquilos mis niños. Hay suficientes galletas para todos. ¿Se lavaron bien las manos verdad?- Preguntó la señora.

Todos asintieron y respondieron "si señoraaaa" como si fuéramos todos un grupo de kinder XD

-Disculpe, ¿podría servirme un poco más de leche por favor?- Pidió Bianca.

La buena señora asintió con la cabeza y sonrió, volteando hacia la cocina.

-No se preocupe, yo la traeré.-

-Pero Butch, tú eres un también un invitado cielo.-

-No es ninguna molestia, de veras.- Contestó levantándose del sillón.

Estaba un poco afligido por no haberle ayudado a la señora a preparar las galletas, así que creí que sería bueno ayudarla al menos con eso.

-Yo puedo ir.- Dije, tratando de apoyarme en mis muletas. La señora me detuvo y me hizo sentarme de nuevo.

-Querido, no debes moverte a menos que sea absolutamente necesario, tal como lo dijo el doctor Bell.-

Quise decirle que en verdad quería ayudarle, pero ella dejó de mirarme para dirigirse hacia las escaleras.

-¡Tomás, cariño! que alegría que hayas despertado temprano. Siempre duermes hasta el mediodía los fines de semana.-

-Eso sólo fue hace dos meses madre, y pasó sólo una vez.- Gruñó mi siempre enojado compañero de clases.

Estaba con el pelo revuelto y tenía un bate en la mano. Daba mas miedo de lo normal, pero también se veía adorable, todo enojado y confundido con una camisa desgastada que tenía un dibujo del gato Felix.

-Tomiiis, ¿tú también viniste a visitar a Jerry? qué detalle tratándose de ti.- Preguntó Melquiades, haciendo que la boca de Tom de abriera. Ahora estaba enojado e indignado.

Hasta ese momento me di cuenta de que nunca le mencioné a nadie que estaba viviendo en casa de Tom hahahahaha X'D

-Si, pensé que tú odiabas a todo el mundo juazzjuazzjuazz.-

-No, no nos odia Patán. Sólo refleja su falta de autoestima en actitudes agresivas y de auto-aislamiento. Quizá debido a su represión sexual.- Explicó Scrappy. Para este punto ya estaba a nada de soltar la carcajada pero tuve que aguantarme porque si me reía mucho me iba a doler.

-Yo vivo aquí.- Contestó Tom lleno de amargura. Me di cuenta entonces de que me estaba viendo bien feo. Ahora sí que no debía de reírme por ninguna razón. Mi vida dependía de ello O_O

-Por si no fui claro al mencionarlo hace un segundo, ella es mi madre.- Dijo señalando a la buena señora que seguía ahí toda sonriente y linda.

Todos se le quedaron viendo muy confundidos, y luego voltearon a ver a a la señora quien ahora reía con discreción ante la escena toda bizarra.

-Tiene razón. Yo solo estoy viviendo en su casa.- Dije, con toda la intención de romper la tensión. Luego me comí una galleta. Estaba bien buena ^^

-Ok, retomaré mi teoría.- Dijo Scrappy alzando las cejas.

Tom resopló enfadado, y ya se estaba dando la vuelta para irse cuando su mamá lo llamó de vuelta.

-Cariño, ven acá. Ya que estás despierto ayúdame a preparar bebidas.-

-Ahora mismo estoy ocupado con...-

-Oh, no se preocupe señora. Fui yo quien pidió la leche, yo puedo ir por ella. ¿Dónde está la cocina?-

Tom en ese momento se congeló. Creo que para todos era obvio que estaba loco por Bianca, y bueno, si es muy bonita.

-Yo te guiaré, preciosa.- Se ofreció Butch, extendiéndole el brazo como en esas películas viejas. Como si fuera tan complicado llegar a la cocina. ¡Osea, está literalmente a ocho pasos! no se van a ir a Alaska -_-'

Después, como por arte de magia Tom había aparecido en medio de los dos. Tuve que voltear a la escalera para asegurarme de que no hubiera dos Toms, ¡pero no!

-¡YO PUEdo..! llevarte a la... cocina.- Murmuró mientras poco a poco se encorvaba.

Wow, si una mujer te deja así de mal espero no enamorarme nunca. Empecé a hacer muecas de besos con la boca para burlarme de él, pero el estúpido no me veía. Me sentía ignorado /3 haha

-Tomas, ¿la ayudas entonces a traer la leche?- Preguntó la señora, tal vez preocupada de ver como nadie se estaba moviendo.

Tom y Bianca asintieron algo avergonzados y se fueron. La chica albina tomó a Tom del brazo y se fue caminando ladeando sus caderas de aquí para allá. Insisto... ¡ES LA COCINA! no es un paseo por parís hahahaha pero bueno, Tom se veía bien feliz. Eso era diferente.

La señora también parecía sospechar algo. Sonreía de forma algo pícara, una sonrisa que no le había visto antes. Tal vez estaba feliz de ver a su hijo mostrando interés en otro ser humano.

El único que lucía estarla pasando muy mal con todo aquello era Butch. No despegaba los ojos de ellos. Cualquiera diría que es porque Butch también quiere algo con Bianca, pero era extraño. La mayor parte del tiempo trataba a la chica albina como si nada, y era sólo cuando estaba junto a Tom que se transformaba en este caballero de película de vieja con ella. Como si quisiera probarle algo a Tom...

A fin de cuentas a mi que me importa eso.

-Bueno niños, los dejo un momento. Tengo que ir a poner el comedor para cuando venga el doctor. Jerry, te quedas a cargo de la sala.- Dijo la señora

-Déjelo todo en mis manos.- Contesté haciendo la pose de un soldado. La señora asintió, se acomodó el mandil y nos dejó solos.

Mis compañeros y yo seguimos platicando. La conversación ahora giró en torno de cómo era vivir con Tom, y de si era verdad que guardaba los cadáveres de sus víctimas bajo la cama lol y ese tipo de cosas que los demás inventan cuando sienten mucha curiosidad por alguien que se comporta como si todos a su alrededor tuvieran la peste.

Mi celular comenzó a vibrar. Era un mensaje de Spike.

Spike: ¿Hay mucha gente todavía?

Desde que conozco al gran Spike me llama mucho la atención como siendo como es puede tenerle tanto miedo a algo tan tonto como una reunión con amigos.

Jerry: Si, están todos aquí. Ven! hay galletas :D

Spike: No, no me gusta estar con nerds. Avísame cuando todos se vayan

Jerry: No será más bien que no te gusta estar con la gente?

Spike: JA! no jodas Jey, mas bien no creo que a ellos les guste estar conmigo. Es el orden natural de la escuela

Jerry: Eso es estúpido. Ya vente! :'(

Spike: Hahahaha no XD me avisas cuando se vayan todos

-Entonces querido Jerry, ya dinos. ¿Te gusta alguien en la escuela? - Preguntó Melquiades, haciendo que casi se me resbalara el celular de las manos.

- ¿Eh? ¿Porqué preguntas eso tan de repente?-

-Estamos haciendo una ronda de confesiones aquí y no pudimos dejar de notar lo entretenido que estabas chateando con alguien.- Respondió Bubu haciendo unos ojos raros a mi celular.

¿Me gustaba alguien? la verdad es que no había pensado en eso.

-Amm, pues no lo creo. Supongo que aún no.- Contesté alzando los hombros. El grupo de amigos se cerró alrededor de mi, inquietos como si creyeran que estaba tratando de hacerme el difícil.

-¿Vas a decir que ni siquiera te gusta Bianca? - Preguntó Scrappy

-Amm... pues no. ¿Porqué tendría que gustarme ella? -

Los ojos abiertos de todos se posaron en mi, como si acabara de decir que no me gustaba la pizza (eso si que hubiera sido grave) Incluso Butch volteó a verme con sorpresa.

Scrappy siguió insistiendo.

-¿Estás diciendo que no te atrae la chica más guapa de la escuela? Por favor, eso no es posible. Has visto el tamaño de sus pechos? -

- Si, es imposible no verlos. Pero no sé, no es mi tipo.-

-Como yo lo veo, existe un buen motivo para que no te guste una mujer tan hermosa como Bianca.- Interrumpió Butch, quien caminó hasta ponerse en el centro del círculo.

-¿Para gustos los colores? - Respondí sonriendo, tratando con todas mis fuerzas de ser amable con él.

-Nop. El que no te guste Bianca implica que no te gustan las mujeres.-

-Esa es la más grande estupidez que he escuchado. El que no me guste ella no significa que no me guste ninguna mujer.-

El pelinegro se acercó a mi, mirándome como si me asechara. No les voy a mentir, eso me puso los pelos de punta.

-Entonces supongo que estabas chateando con una chica.-

Todos voltearon a ver a Butch, y luego a mi, y por último al celular como si fuera una especie de aparato que fuera a sacar a la luz la única y gran verdad O_O y yo estaba muriendo de la risa por dentro. Si supieran que estaba platicando con Spike hahaha seguro que iban a pensar de todo.

-Oye, las conversaciones son privadas y cada quien decide si quiere compartirlas o no.- Intervino la chica del hueso en el pelo. Ahora que me estaba defendiendo menos puedo preguntarle su nombre. Ya luego le preguntaré a Melquiades quién era ella.

Como lo veía, tenía dos opciones. Quedarme cayado y dejar que los demás pensaran lo que quisieran, o ser honesto. Y bueno, ser honesto siempre se me ha dado bien.

-Estaba hablando con Spike. Y si de verdad tanto quieres saberlo, no está interesado en mi. Creo que tú eres más su tipo, aunque si te soy franco no creo que te toque ser el dominante en esa relación. - Dije guiñándole un ojo.

Mis compañeros rieron y se relajaron. Incluso hicieron chistes de sumisos, pero sin intención de molestar. Sin embargo aquello si pareció molestar a Butch, y no voy a mentir, eso me dio mucho gusto. Pero a diferencia de Tom, quien ya se hubiera lanzado a perseguirme como un animal desquiciado, Butch sólo me miró, sonrío de forma encabronadamente fría y se sentó apartado de mi.

Creo que con eso sellé mi enemistad con el. ¡Yeii!, ahora tengo dos enemigos TuT

La tensión fue disminuyendo de nuevo, aunque el tema de las relaciones continuó. Alguien mencionó que hacía ya rato que Bianca y Tom no volvían de la cocina y empezaron a hacer chistes de eso. Tom estaba tan encasillando en su papel de sociópata que era casi imposible imaginarlo con una chica. Yo mismo estaba intrigado. A decir verdad, era algo que debía ver con mis propios ojos.

Me levanté del sillón con algo de esfuerzo debido a las muletas y me fui a espiar, digo, a ver qué estaban haciendo esos dos y porqué todavía no traían la leche. Y lo que vi fue de lo más surrealista.

Ahí estaba Tom de frente a Bianca, quien como una sirena lo miraba y se acercaba a el poco a poco, como si quisiera meterse en sus ojos. El peli-azul no le quitaba la mirada de encima y parecía hipnotizado. Estaban a punto de...

Algo en ese momento hizo corto circuito en mi cabeza. Algo que no quería que eso sucediera. Entonces sentí que tenía que impedirlo. Tenía que impedirlo YA.

Me impulsé con una de mis muletas como si fuera uno de esos atletas olímpicos, y de un sólo movimiento llegué hasta ellos y en un movimiento ráfaga cerré la puerta del refrigerador con fuerza, haciendo que una jarra de leche con estampado de vaquita se cayera en la cabeza de Tom.

¡PAM!

-¡AAAAGH! ¡MIERDA!-

Me quedé en shock. ¿Qué era lo que acababa de hacer?

-¿¡Pero qué carajos?!- Gritó Tom mientras se sobaba la cabeza, mientras Bianca nos miraba con los ojos bien abiertos.

Tenía que inventar una excusa y rápido. Ya después podría ponerme a pensar con calma el porqué había hecho eso pero este no era el momento de quedarse cayado.

-Nunca cierras la puerta del refri. ¡Se va a echar a perder mi queso!- Dije señalándolo con la muleta.

Pude ver como la leche de su frente estaba empezando a hervir. Hasta ese momento no había pensado en lo difícil que iba a ser huir de él en muletas. tenía que pensar en cómo salir de la cocina en una pieza _

-¡Ah! Hola Bianca, ¿cómo estuvo el viaje a la cocina?-

Bianca se dirigió a mi y me inspeccionó. Estaba viéndome como si por primera vez se estuviera percatando de mi estado.

-Oh Jerry, pobrecito. No me había dado cuenta de que tenías que usar muletas ¿te duele mucho?-

-Pues la verdad que si. Estuve dos días en el hospital, pero tengo buena genética, así que ya me siento mucho mejor.-

Los ojos de Tom echaban chispas. Era ese buen momento para retirarse lentamente de ahí.

-Oh, ¿pero que es eso que huele tan mal? - Preguntó Bianca tapándose la nariz.

Era verdad. Algo estaba apestando muy feo.

-Si huele a mierda seguro es Jerry.-

-Oh, no, más bien es algo cómo.. leche agria.- Contesté arrugando la nariz.

Volteé a los lados para tratar de averiguar de donde venía la peste. Tom seguía ahí de pie lleno de leche y apretando los puños.

-¡JA! ¡Eres tú el que apesta!- Dije riéndome y señalándolo, olvidándome por completo de ser precavido. No se como no me había dado cuenta XDD

-¿¡Y DE QUIÉN ES LA CULPA, IMBÉCIL!?- Gritó haciéndome reaccionar de un brinco.

Ya estaba listo para darme a la fuga cuando...

¡Riiiiing!

Era el timbre de la puerta. Lo primero que pensé fue que Spike seguro había tomado valor y había venido. Me puse todo emocionado.

-Debe ser el buen Spike, dijo que vendría más tarde.-

-Oh, espero que no olvide limpiarse los pies. La alfombra de la sala es adorable.- Contestó Bianca.

Me asomé al marco de la puerta para ver quien era. Quien entró no fue mi amigo, sino mi doctor. Aquello la verdad fue algo decepcionante.

-Pero mira nada más, ¡si es el doctor Bell! Que alegría verlo, pase por favor.- Saludó la señora dejándolo entrar. El doctor respondió sonriendo amable. Se había vestido muy elegante, aunque su corbata era bastante fea.

Escuché a Tom murmurar "maldita sea". Supongo que el doctor no le caía bien. Pero vamos, eso no era nada raro tratándose de Tom.

Lo raro fue que dos segundos después de que el doctor Bell entrara a la casa, Tom salió de la cocina sin siquiera despedirse de Bianca. No supe que fue de el después de eso pero si se veía bastante molesto, y no creo que haya sido solo por lo de la leche.

Bianca y yo nos quedamos solos en la cocina. Pensé que aquel era buen momento para saber qué rayos estaba pasando entre ella y Tom (digo no es que me interesara muchísimo pero si quería saber).

-Oye Bianca, ¿puedo preguntarte algo? -

-¿Oh?-

-¿Te gusta Tom?-

Bianca se me quedó viendo, primero seria y después giró los ojos y sonrió. Después como si nada, me sujetó del cuello de la camisa, me tomó de la cara y me besó. Fue un beso más o menos largo.

Me sonrojé como nunca en la vida. Me aparté de ella y en un impulso de querer salir corriendo me tropecé con mis muletas y caí de espaldas.

-¡Oh Jerry! discúlpame, ¿te lastimaste?- Dijo mientras trataba de ayudarme a ponerme de pie.

-Bianca... ¿porqué hiciste eso? - Pregunté con la vista clavada al piso.

-Oh, es que no quería que te sintieras celoso. Lo de Tomas no es nada serio, de veras.-

Mi cabecita estaba más confundida que nunca. Esta tipa estaba bien loca.

-¿No estabas a punto de besarlo él?-

Bianca soltó una risita. Me tomó del hombro y se acercó tanto que casi pude sentir sus pestañas en mi frente.

-Oh, Jerry. Yo no le pertenezco a nadie. Yo solo quiero pasarla bien mientras puedo. En la universidad no vamos a tener tanto tiempo para divertirnos, ¿sabes? -

-Ah... eso está bien. Pero creo que Tom si piensa que que quieres algo serio (?)-

-Tomas es el único chico de toda la escuela que no he besado. No puedo graduarme sin haberlo hecho, es como un reto personal. Oh, ¿verdad que lo entiendes?-

Ya no sabía que pensar. Supongo que yo también había formado parte de eso.

-Es decir que me besaste porque...-

-Oh, porque me pareces adorable. No me malentiendas, si quieres otro beso me lo puedes pedir. Pero si quieres algo más entonces tendrás que esforzarte un poco más.-

Ok... esto estaba muy raro. Supongo que debía decirle a Tom, pero francamente dudo que fuera a creerme.

-No, creo que con el beso estoy bien pero gracias por la oferta. ¡Oye! hay que llevar la leche, creo que ya nos tardamos.- Dije tratando rápido de cambiar el tema.

Bianca sólo sonrió coqueta y se inclinó para recoger la bandeja. Supongo que estaba tratando de provocarme pero la verdad es que no sentí nada. Si acaso sólo sentí que ya me agradaba menos.

Pero al menos había tenido mi primer beso X'D

-Oye, yo creo que si le pides a Tom que te bese seguramente te diría que si.-

-Oh, por supuesto que me diría que si.-

-¿Y entonces porqué no sólo haces eso? Si sigues jugando con él tal vez se enamore de ti.-

-Oh, Jerry, pero si eso es lo divertido. Tengo mucha curiosidad de verlo enamorado. ¿Tú no?-

Tom enamorado. Eso si que sería extraño. ¿Pero de qué servía que se enamorara si su amor no era correspondido? No podía pensar en algo más doloroso que eso...

Debía decirle.

No hoy, ni mañana... pero tenía que decirle. Ni siquiera mi enemigo merece pasar por algo así.

Regresamos a la sala con un vaso de leche para todos. Todos menos el doctor Bell quien nos dijo que era intolerante. Parecía incómodo de estar en medio de tanta gente, y a cada oportunidad que tenía se removía en su asiento, y además no dejaba de mirar a la señora.

Seguimos platicando por un buen rato, riendo y comentando cosas acerca de los maestros y otros compañeros. Tom parecía haberse esfumado.

Después, pasados unos quince minutos el doctor Bell se puso de pie.

-Agradezco a todos los buenos amigos que esta tarde han venido a visitar a Jeremy. Estoy seguro de que está muy agradecido.-

-¡Si que lo estoy! soy muy afortunado de tener tan buenos ami..-

-Pero me temo que el joven tiene restringido socializar por largos periodos de tiempo. Aún está en recuperación y pasar demasiado tiempo en compañía de otros jóvenes, podría resultar contraproducente. Estoy seguro que ustedes comprenden.-

Me quedé cayado. ¿De verdad tenía restringidas las visitas? según yo las fracturas no son contagiosas :s pero bueno, él es el doctor.

-Oh, no tenía idea.-Respondió Bianca. -Discúlpame por ser inoportuna Jerry.-

-Bueno, si son indicaciones médicas supongo que entonces deberiamos irnos.-

-Oooouh mi queridisisimo Jerry, espero que nuestra visita al menos te haya animado.- Dijo Mequiades dándome un abrazo.

Después, el resto hizo lo mismo y uno por uno se fueron despidiendo de mí, agradeciendo a la señora por las galletas y por recibirlos.

La verdad es que su visita si me había llenado de energía. Me sentía muy feliz :') Aunque si me hubiera gustado haber visto a Spike. Supongo que a él puedo invitarlo mañana.

Sólo faltaba Butch de irse (el único que quería que se fuera y seguía ahí) ¬¬

-Yo en realidad venía a ver a Tom.- Dijo con las manos en los bolsillos, recargado en el pilar de las escaleras.

-Claro cielo, seguro está en su habitación. Puedes subir si quieres.-

-Con su permiso. Jerry, amigo mío, espero que te recuperes pronto y no quedes paralítico de por vida.-

-¿Qué?-

-Nada, nada. Nos vemos de rato.-

Butch subió las escaleras y ahí nos quedamos yo, el doctor y la mamá de Tom.

De verdad no me agradaba ese tipo.

-¿Cómo te has sentido Jerry?-

-¿Eh? Ah, muy bien doctor. Aún me duele un poco aquí (dije señalando mis costillas) pero creo que ya dominé esto de las muletas.-

-Me da gusto escucharlo. La verdad es que te estás recuperando a buen ritmo. Seguro no tardarás en estar perfectamente en poco tiempo.-

Yo sonreí. Aquello eran buenas noticias.

-¿Y usted Hanna? La noto cansada. -

La señora se recogió un mechón de pelo y se encogió de hombros.

-¿En serio? creo que debe ser porque no he dormido muy bien. Me apena que se haya fijado en mis ojeras.-

-No fue por eso mi estimada señora. Cuando veo sus ojos sólo noto lo hermosos que son.-

Pude ver cómo la señora se sonrojaba. Aquello me estaba haciendo sentir como un mal tercio, pero para subir las escaleras necesitaba ayuda T_T

-Ay doctor, no diga eso.- Contestó la mamá de Tom riendo nerviosa.

-No es nada mas que la verdad. No sabe cuánto lamento ver que una mujer como usted tenga que lidiar con la responsabilidad de cargar con una familia.-

-No es nada. Soy feliz como madre soltera. Tomas es un buen chico, y Jerry es un encanto. Me apena un poco que sólo vaya a estar con nosotros este año.-

-Yo también he estado muy feliz con usted señora.- Contesté sonriente. Aquello era verdad, a pesar de que Tom se esforzara por hacerme la vida imposible.

-Por lo que me ha contado, y por cosas que he escuchado, se que lidiar con su hijo Tomas no le resulta tan fácil. Debo confesarle además de que las veces que he charlado con él me ha tratado de forma muy hostil.- Dijo el doctor Bell acomodando sus gafas sobre sus ojos.

La señora suspiró con tristeza.

-Lamento escuchar eso. Debe comprender que Tomas es un muchacho de buen corazón y muy sensible... Pero desde que su padre nos dejó su carácter se ha endurecido.-

-No me diga...-

-Él se fue hace mucho, y estoy segura de que Tomas se culpa por eso. Es difícil, ¿sabe? he tratado de hablar con él pero no quiere ni escuchar su nombre.-

Me quedé pensando en eso por un rato. Tom realmente no era una mala persona. A pesar de que se esfuerza por parecer agresivo y duro creo que en el fondo añora tener amigos, o alguien en quien pueda confiar. Ojalá pudiera dejarme ser su amigo... pero ya se que eso no se puede.

Ese día pude ver que teníamos algo en común. Mis padres sólo me enviaron aquí para poder deshacerse de mi y luego enviarme a una universidad lejos de ellos. No es que me esté imaginando cosas, ellos mismos lo dijeron. Pero no es que me importe. En todos lados puedes encontrar amigos y hacer de ellos tu familia. Eso lo sé.

Si no puedo ser amigo de Tom, al menos puedo ser su mejor enemigo. Imagino que de ese modo al menos tendría a alguien cerca.

-Pues discúlpeme mi señora, pero eso no es justificación para que su hijo le haga la vida todavía más difícil.- Respondió el doctor enderezando su horrible corbata. -Si me permite hacerle una sugerencia, conozco un centro donde ayudan a los jovencitos que tienen problemas de carácter.-

Aquí por primera vez pude ver el dulce rostro de la mamá de Tom endurecerse.

- Tom no tiene problemas de carácter. Sé que a veces puede ser un poco frío, pero es también muy dulce y tierno. Sólo tiene que conocerlo mejor.-

Apenas acababa de decir esto, cuando el techo arriba de nosotros retumbó.

¡PUM!

-¡FUERA DE MI CASA!-

Esa era la voz de Tom.

Todos nos quedamos viendo el techo en silencio, como a la espera de que fuera a caerse sobre nosotros.

Se escucharon más ruidos, y luego Butch bajó las escaleras con la boca llena de sangre. No parecía preocupado en lo más mínimo. Él estaba como si nada, limpiándose los restos de sangre de la boca con la manga de su suéter fino.

La señora alarmada se acercó a el.

-Pero querido, ¿qué ha pasado? espera, ven, vamos a ponerte un algodón.-

El pelinegro de forma muy educada le sonrió.

-No se preocupe, no es nada. Ya estoy acostumbrado a su mal genio. Además de todos modos hoy me tocaba cita con el dentista haha.-

-Joven, yo soy doctor, déjeme verle la herida al menos.- Insistió el doctor Bell levantándose del sofá y acomodando sus gafas.

-Se lo agradezco doctor, pero le aseguro que no es nada. Ahora si con su permiso, que tengan una bonita tarde.-

Butch se fue, dejándonos a todos atónitos. ¿Qué pudo haber hecho para que Tom le hiciera eso?

-Lamento decirlo, pero ese muchacho tuyo parece necesitar ayuda profesional.- Señaló el doctor.

La señora esta vez si se veía muy afligida y yo no pude evitar sentirme mal por ella.

Por otro lado el doctor no tenía ningún derecho de decir cosas como esas. Ni el ni nadie sabía que había pasado. Seguramente Butch había hecho o dicho algo para provocar a Tom, y si alguien sabe algo sobre provocar a Tom soy yo :(

-Disculpen, iré a ver como está Tomas.- Dijo la señora. -Ven Jerry, te llevaré a tu recámara. Seguro también estás cansado.-

El doctor, decepcionado, asintió y se despidió. La señora le dio un par de galletas que habían sobrado y se fue.

Supongo que ahora si era el final de la fiesta.

Cuando se hizo mas noche tuve el impulso de decirle a Tom sobre Bianca y preguntarle qué era lo que había pasado con Butch. Siendo enemigos supuse que no sería fácil, pero sentí que al menos debía hacer el intento.

Me acerqué a la puerta de su habitación tratando de no hacer ruido con las muletas. Toqué dos veces y nada. Me atreví a abrir un poco la puerta y pude ver que Tom estaba ahí, echado en la cama y escribiendo. Probablemente era su diario.

Me quedé observándolo por un rato. No estaba llorando pero parecía a punto de hacerlo. Algo pasó en mi pecho que sentí mucho calor, no sé como explicarlo. Fue muy extraño.

Aquel no era el momento. Cerré la puerta y en silencio me fui a mi habitación.

¡Pues quien lo diría! esto de los diarios si está interesante. Quizá lo haga algún otro día.

¡Muchas gracias por leer!

si se les antoja conocer la perspectiva de Jerry de algún otro capítulo pueden sugerirme cuál :) la verdad que es muy divertido escribir desde su punto de vista XD

De momento me despido! nos veremos muy pronto! trataré de tener la siguiente parte lista pronto.

Saludos y cuídense mucho 3