Querido/a lector/a quiero darte las gracias por ser el publico de esta historia.
*TODOS LOS PERSONAJES, ESCENARIOS Y HECHIZOS CONOCIDOS PERTENECEN A JK ROWLING Y SUZANNE COLLINS, YO SÓLO LOS TOMO, LOS MEZCLO Y AGREGO COSAS*
La caída.
Eran las seis de la mañana y casi todo ser dormía, aun, en la que fuera la mansión oficial del primer ministro de la magia de Inglaterra.
El incesante taconeo de la mujer podía oírse a varios pasillos de distancia, por el ritmo del sonido podía adivinarse que se dirigía apurada hacia algún sitio en particular. Mientras caminaba hacia los aposentos de su amo, podía verse el terror marcado en su rostro.
Sabía que su señor se pondría furioso al enterarse de lo que sucedió hace dos noches y que recién ahora había descubierto. Por culpa de la lujuria de un simple hombre toda la operación podría venirse abajo. Nunca antes había ocurrido una fuga en los guetos y esta había sido muy grande, muchos magos fuertes habían escapado y todo había ocurrido sin un solo maleficio. Un par de piernas bonitas y un petrificus habían sido suficientes para pintar un blanco en los pechos de todos aquellos que estaban por encima del bastardo en la línea de mando. Y lo peor es que no se había enterado hasta que fue muy tarde para encontrar a los prófugos.
Bellatrix Lestrange podría ser considerada loca para quien la observara, sin embargo no estaba loca, no estaba enferma ni deliraba. Bellatrix era fiel, había jurado lealtad a la causa de su amo y lo seguiría directo al infierno si era necesario.
Bellatrix no amaba al Lord, no era capaz de amar; pero su devoción rozaba la obsesión, pues Voldemort fue el único hombre en su vida que la había tomado como una bruja poderosa, capaz y le había dado un lugar a su derecha.
Cuando su madre, Druella Black, la obligó a casarse con el difunto Rodolphus pensó que su vida había acabado. Sus ambiciones deberían ser dejadas de lado para ser una simple ama de casa como su hermana Narcissa. Pero sus sueños de grandeza y poder revivieron al conocer al señor Tenebroso. Finalmente era lugarteniente de su amo pero este error le costaría muy caro, y más ahora que el inútil de Lucius había ganado tanto poder.
Cuando llegó a la habitación de su señor golpeo suavemente la puerta y trató de componer una expresión sumisa que escondiera el miedo a las represalias que tenia.
-Adelante- la siseante voz de Voldemort se escuchó al mismo tiempo que la colosal puerta de la habitación se abría sola.
-Mi señor, disculpe la interrupción pero debo informarle algo importante.- la reverencia que Bella realizaba no tenía nada que envidiar a la de un vulgar elfo domestico.
Voldemort observó el cuerpo desnudo de la bella mujer que lloraba en silencio sobre su cama, quizá debería haber quitado el hechizo imperio después, odiaba el lloriqueo que venía al día siguiente pero no le importaba que lloraran, el deber de esas mujeres era servirlo y sentirse honradas por su beneplácito .
La semi veela había servido muy bien a sus oscuros deseos, su férrea voluntad de resistirse al maleficio solo había hecho la noche más interesante. La rubia había sido toda una fiera intentando defenderse aun bajo el hechizo imperio, después de todo había estado casada con un hombre lobo y eso debió enseñarle a manejar una bestia.
-Puede retirarse señora Prior, y dígale a su marido que agradezco su préstamo.-
Fleur Prior, antes Weasley y nacida como Delacour, se envolvió en las sabanas de aquella inmensa cama y se marchó, pues su vestido había sido desgarrado al igual que su alma cada vez que era llamada por Voldemort.
-Ahora estamos solos Bellatrix, ¿que la trae a esta hora a mis aposentos?-
-Hubo una fuga señor, la noche de la elección, en el gueto número siete, Yaxley fue sometido y algunos cautivos huyeron.-
-COMO ES ESO POSIBLE, ¿COMO PUEDEN ESCAPARSE UN MONTON DE INUTILES SIN VARITA? ¿Y POR QUÉ RECIEN ME NOTIFICAS?-
-Probablemente tuvieron ayuda externa mi señor, aun no sabemos quien fue, acabo de enterarme, Yaxley es resistente al veritaserum y muy bueno en oclumancia.-
-SON TODOS UNOS INUTILES, ¿CÓMO ES QUE TODAVIA NO SABEN QUIEN LOS AYUDÓ? ¿QUIENES ESCAPARON?-
-Zabini, Nott, los Weasley y algunos más, casi todos jóvenes y solo un viejo y un niño.-
-¿Querida Bella, entiendes lo que eso significa?, contesta querida.- De repente Voldemort sonaba mucho más calmado y casi parecía indolente por la situación. Su voz sonaba casi dulce, lo que lo hacía mucho más peligroso.
-No lo sé mi señor, ¿Qué Yaxley debe ser castigado?- el miedo retorcía las entrañas dela orgullosa descendiente de la antigua y honorable casa de los Black.
-Muy bien querida, pero te falta un detalle, no solo Yaxley será castigado. El error del subalterno no solo debe ser pagado por él, si no que sus superiores deben asumir su parte de culpa. Y este ha sido un error tremendamente grave Bellatrix.
-A que se refiere señor.- Bella podía sentir su corazón martillear en su pecho, estaba segura de que Voldemort podía oírlo, y que estaba disfrutando su miedo.
-Creí que era inteligente señora Lestrange, ¡CRUCIO!- Bellatrix cayó de rodillas sobre la mullida alfombra que cubría el suelo de la habitación retorciéndose de dolor.
-Mi , mi miseñorporfavor prometo, prometo nunca volver a cometerunerror, perdóneme.- las palabras salían atropelladas de su boca producto del dolor sufrido y el miedo que estaba padeciendo.
-¿Sabes lo que le hacen los muggles a los perros que muerden la mano de su amo? Los sacrifican.-
- NO MI SEÑOR, NO POR FAVOR, SABE QUE HE SIDO DEVOTA A LA CAUSA TODOS ESTOS AÑOS, JAMAS LE FALLÉ POR FAVOR MILORD.-
-YA BASTA DE LLANTO BELLATRIX, AL MENOS TEN LA DESENCIA DE MORIR COMO UNA MORTIFAGA Y NO COMO UNA INUTIL SANGRESUCIA SUPLICANTE.-
Bella había sido fiel al lord, pero en ese preciso momento supo que a ese hombre jamás le importó, nunca tuvo el poder y el lugar que creía, solo era un simple peón prescindible y ahora había llegado su fin por un error ajeno. Nunca fue todo lo poderosa que creyó, ni fue valorada por sus habilidades como pensaba. A Voldemort no le importaba nadie más que él y sus ideas.
-AVADA KEDAVRA!-
El rayo verde surcó la habitación y dio de lleno en el ennegrecido corazón de Bellatrix, quien murió sabiendo que había dado su vida y la pureza de su sangre solo para satisfacer los inmundos delirios de grandeza de un megalómano mestizo.
-o-
-Draco despierta, Draco por favor no te duermas, tienes que permanecer despierto.-
-Hermione, lo prometiste, lo prometiste, duele, no quiero, por favor.-
-Estarás bien Draco, debes mantenerte despierto, no me dejes sola.-
-mátame, lo prometiste.- y luego de esa última frase se desmayó.
Según sus cálculos Hermione llevaba doce horas cambiando los paños húmedos en la frente de Draco. El anochecer no tardaría en llegar y la poca luz con la que contaba dentro del escondrijo del árbol se desvanecería hasta el amanecer, sólo esperaba que para ese entonces Draco superara su fiebre y los demás luchadores estuvieran muertos.
Hermione todavía no había tenido tiempo de procesar el hecho de que había cometido dos asesinatos solo doce horas atrás. No tuvo tiempo debido a la gravedad de la herida de Draco. Cuando lo vio caer desmayado su cerebro se puso a trabajar rápidamente, necesitaba llevarse a Draco de ese sitio y detener la hemorragia cuanto antes.
Simplemente no podría alzar a Malfoy para llevarlo al escondite, y arrastrarlo podría lastimarlo aun más, así que decidió parar la hemorragia lo mejor que pudo con un torniquete improvisado con parte de la túnica de uno de los carroñeros muertos. Había visto dictamo al costado de uno de los arboles, por lo que podría hervirlo e intentar cerrar un pocos las heridas causadas por el mazo. El problema era que hacer fuego podría delatar su posición y no contaba con ningún recipiente en el que hervir agua.
Decidió usar unas piedras del rio para moler el dictamo e intentar sacar su savia para ver si podía curar un poco al rubio. Funcionó, la sangre se detuvo y las heridas más grandes se cerraron, pero estaba segura de que el hueso seguía bastante roto por dentro.
Con el resto de la túnica del carroñero y el cuchillo que tenía, cortó tiras de tela que utilizó para atar unas ramas en una improvisada camilla en la que colocó a Draco, después de mucho esfuerzo, y logró llevarlo hasta el agujero del árbol. Luego utilizó una rama para borrar las huellas de arrastre y hojas secas para tapar todos los signos de paso que había dejado. No se preocupó por los dos carroñeros muertos, sabía que los mortífagos vigías se los llevarían tarde o temprano.
Draco había despertado cuando lo dejó dentro del hueco, pero la conciencia trajo consigo el dolor y Hermione no podía dejar que Draco gritara, porque delataría su posición. Así que metió un trozo de tela en su boca para que mordiera y evitara chillar de dolor.
El resto del día Hermione se la pasó mojando trapos en el arroyo que pasaba junto al árbol para dar de beber a Draco y luego para intentar bajar su fiebre cuando unas horas después comenzó a ser alarmantemente alta.
Ahora Draco estaba desmayado o dormido, ya no podía diferenciarlo; ella estaba muy débil por el esfuerzo, la preocupación y la falta de comida. Hacia unas horas, antes de desmayarse, Draco le había estado rogando que lo matara, que cumpliera con la promesa que habían hecho en el carruaje cuando venían hacia la arena. Parecía que eso había sucedido una vida atrás, y sabía que nunca podría hacerle eso a él.
Faltaban un par de horas para el amanecer cuando Hermione sintió una rama quebrarse cerca del árbol, enseguida tomó su ballesta para defenderse cuando dos cabelleras rojizas y muy conocidas se asomaron por la entrada del refugio.
-Ginny, George, ¿cómo puede ser?, ¿estoy alucinando?- Hermione no podía salir de su asombro al ver a sus amigos nuevamente.
-shhh preciosa, no alucinas somos nosotros y tenemos muy poco tiempo para esto.- George sonaba demasiado urgido por lo que Hermione decidió seguir sus instrucciones sin protestar, probablemente ya tendría tiempo de preguntar.
-Poppy, Poppy aquí, ven- Ginny hablaba en susurros para evitar alertar a mas vigias de los que podían manejar los aliados que trajeron.
-ama Weasley ¿para qué es útil Poppy?- susurró la elfina mientras miraba en todas direcciones en busca de enemigos que pusieran en peligro a sus amos.
- Llevate a Malfoy a la casa franca y procura que alguien le de atención médica urgente.- y con un sonoro pop la elfina sacó a Malfoy de la arena.
-Amiga escúchame, hemos abierto una pequeña brecha y confundido a los vigias, debemos correr hasta el escudo para poder desaparecer, trajimos tu varita. No preguntes como la tenemos, después habrá tiempo.-
En ese instante un sonido agudo partió la quietud del bosque, era una alarma, mas vigias sabían de la incursión.
-Es ahora o nunca, corramos.- George tomó la mano de Hermione y echó a correr hacia el escudo mientras Ginny cerraba la marcha.
-EXPELLIARMUS!, PROTEGO! EXPULSO!, CONFRINGO!-
Ginny lanzaba hechizos a diestra y siniestra a medida que más mortífagos intentaban cortarles el paso. George por su parte tenía su varita ocupada iluminando el camino, mientras que Hermione tenía problemas para dominar su magia debido al agotamiento físico.
Luego de lo que parecieron horas arribaron a la brecha del escudo, una vez fuera podrían desaparecer hacia la casa franca.
-¿MIONE, recuerdas la aparición conjunta?, la haremos los tres, ahora!-
Hermione no tuvo tiempo de asentir en dirección a Ginny pues sintió el clásico tirón en el ombligo que anunciaba la desaparición.
….
n/a: Si llegaste hasta aquí, GRACIAS! A veces creo que le hablo a la nada, pero me gusta escribir esta historia así que te agradezco que la leas.
