José, Paco y Antonio
Escuchaban música en casa de Lily.
-Pues tú mandas, Severus – le dijo Peter, que seguía en pie, guardando el disco.
-¿Sabéis lo que me apetece mucho? – preguntó Sev - Saber cómo suena el español. ¿Tienes música en español, Peter?
-Desde luego que tengo, y sí, me parece muy buena elección. Voy a poneros algo de flamenco, que es un género único en el mundo. Música popular pura y dura, aprendida de oído y por tradición oral por gente muy humilde, la gran mayoría gitanos, una etnia muy minoritaria. Voz, guitarra y palmas, vais a alucinar. También tienen su propia danza que se baila con esta música. Lo malo es que de esto no tengo las letras traducidas al inglés, porque no se edita más que allí, los discos que tengo también son de importación, pero de España.
-No importa, ponlo igualmente, algunas canciones, para saber cómo suena.
Peter buscaba un disco, lo extraía de la carátula y se la pasaba, mientras tanto le decía:
-Los máximos exponentes actuales del género, muy jóvenes ambos y que estoy seguro lo convertirán en éxito internacional con los años, con la nueva apertura de España al mundo. Somos unos privilegiados por ser de los primeros en escucharlos. Paco de Lucía, guitarrista desde los once años de edad, y José Monje, Camarón de la Isla, cantante gitano desde que tenía uso de razón.
-Lleva el pelo largo, como tú – le dijo Hipólita.
-Cierto – dijo Sev.
-Pongo el disco desde el principio hasta que nos cansemos, esto es más monótono y duro de escuchar, que sepáis que dentro del flamenco existen multitud de géneros llamados 'palos', cada uno con ritmo y armonía distintos y diferente temática de las letras – continuó Peter.
-¿Vienen en español?
-Sí, sí que vienen.
-Entonces voy a intentar leerlo mientras lo escucho para acostumbrarme a la pronunciación, quiero aprender español.
-No te recomiendo que lo hagas precisamente con esto, no se le entiende bien, arrastra mucho las palabras y hace muchos giros de voz, y además tiene un acento muy fuerte del sur, Andalucía, que es la cuna del flamenco. Mejor disfruta simplemente de escuchar, fíjate en la música y el sentimiento que le ponen, más tarde si quieres te pongo más música en español más apropiada.
-De acuerdo.
Peter puso la aguja sobre el disco, que ya giraba. Se sentó mientras la canción comenzaba.
-Wow… vaya guitarra…
-Muy virtuosa, y todo de oído y por tradición oral, ¿eh? – dijo Peter – Pienso que esto es imposible de pasar a música escrita.
-Y vaya marcha tiene.
-Una bulería, un compás muy complejo, de doce golpes, dos tiempos de tres golpes y tres de dos, y a toda velocidad. Ya os he dicho que también se baila, marcando el compás con los pies, con el taconeo.
-Vaya…
-Escuchad las palmas que acaban de entrar.
-Vaya marcha.
-Música de fiesta, las bodas gitanas son de escándalo.
Comenzaba a cantar.
Si te vas a confesar
Si te vas a confesar
No digas nunca a las ducas
Que me haces de pasar
Si te vas a confesar
Tú no digas primero las ducas
Que tú me haces de pasar
-Es todo un lamento… - dijo Sev.
-Desde luego que lo es, son una etnia oprimida durante siglos, en todo el mundo – dijo Peter.
-¿Y esto es música de fiesta?
-Así es como lo entienden ellos.
-Canta con mucho sentimiento y tiene una voz alucinante.
-Otro auténtico genio. Dará mucho que hablar, tanto él como el guitarrista, estoy seguro de ello.
Ay, ay, tú no me des tanto que hacer
Ay, tú no me des tanto que hacer
Que como coja la puerta
Nunca más me vas a ver
-Vaya contraste el lamento de la voz con la marcha que tiene la música, y aun así se complementan perfectamente. Es alucinante, cada vez alucino más con España – dijo Sev.
-Un país con una cultura e historia apasionantes – dijo Peter.
Ay yo soy aquel probe caminante
Que con su petate siempre a cuestas va
Yo voy andando camino adelante
Siempre buscando dónde descansar
Mío, ¡Qué mala suerte!
Mío, ¡Qué mala suerte!
La he tenido que dejar
Por el hablar de la gente
-Wooow… Cómo canta, con esa voz rota, es alucinante, me encanta.
Ay tú no me des, ay tú no me des complicaciones
Ay no me des complicaciones
Que cuando tú abres la boca es para pares y nones
Lai lo lo lei lo
Lai lo lo lei lo
Lai lo lo lei lo
-Aquí ya no está diciendo nada, sólo improvisa con sílabas sueltas.
-Cierto, pero sigue poniéndole igualmente mucho sentimiento.
Lo lai lo lei lo
Lai lo lo lei lo
Lai lo lo lei lo
Lai lo lo lei lo
Lai lo lo lei lo
La canción terminó y comenzó la siguiente.
Ay…
La vida que Dios me ha dao
La vida que Dios me ha dao
Sin querer me estás quitando
La vida que Dios me ha dao
¿Cómo le vas a pedir a Dios
que perdone tus pecaos?
-Esto es una soleá, el mismo compás pero mucho más lento – dijo Peter.
-Vaya…
Reniego haberte encontrao
Reniego haberte encontrao
Te cruzaste en mi camino
Reniego haberte encontrao
Pero contigo aprendí
A caminar con cuidao
Que el mundo es una mentira
Cuantas veces yo he pensao
Que el mundo es una mentira
Que el mundo es una mentira
Cuantos quisieran tener
Pa comer lo que otros tiran
Le pido yo a Dios
Que si algo malo he hecho
Tenga de mí compasión
-Es alucinante, ¿eh? – dijo Sev - Me está encantando.
-Claro que sí – dijo Peter.
-No me aguanto de comenzar ya mismo a aprender español para saber qué significan las letras. La próxima semana busco un profesor y ya se me ocurre cómo. La hija de una clienta de mi madre tiene amigos inmigrantes que trabajan muy precariamente, estaría bien darles un extra tomando clases con ellos.
-Muy buena idea – dijo Alice – Me apunto, Prince, pagamos las clases entre los dos.
-Yo también quiero… – dijo Hipólita.
-Si viven en Cokeworth podéis tomar las clases aquí, en la mesa del comedor – dijo Peter - Además, aprendiendo español avanzaréis también por vuestra cuenta con el portugués. Son dos idiomas latinos que se desarrollaron en un mismo espacio geográfico, tienen mucho vocabulario en común, lo que más cambia es la pronunciación, y eso ya lo pilláis con las canciones.
-Cierto, de lo contrario, buscamos también un inmigrante portugués.
-Los hay a puñados, de todo el mediterráneo. Si no los encuentras por medio de tu madre pon anuncios en los comercios, en el mercado, con tu número de teléfono, y seguro que encuentras enseguida.
-Vale.
Ya hacía rato que había comenzado la siguiente canción, pero Sev no la había perdido gracias a la doble corriente de pensamiento.
-Vaya guitarra alucinante con la que ha comenzado ésta.
-Desde luego.
Ay…
Que nadie vive sin ella
La vida es una ilusión
Que nadie vive sin ella
Y no tiene solución
Porque es como una estrella
Que jamás nadie alcanzó
Te di cariño y calor
Cuando yo a ti te conocí
Te di cariño y calor
Y al final me convencí
Que fue una equivocación
La que yo contigo sufrí
-A mí me llega por hoy, ¿eh? - dijo Sev - Es demasiado sentido, está comenzando a revolverme.
-Está bien - dijo Peter.
Peter se levantó de inmediato, paró el tocadiscos al comienzo de la siguiente pista y guardó el disco mientras le decía:
-Entonces, si comienzas ya con el español, espera una temporada para averiguar qué significan las letras, porque sospecho que casi con total seguridad van en consonancia con el sentimiento que transmiten – le dijo Peter.
-Cierto – dijo Sev.
-O quizá todo lo contrario, te sirva para canalizarlo como lo hacen ellos.
-Desde luego, no lo había pensado.
-Por eso te he pasado igualmente las de Elis y Tom que también eran tristes. ¿Te han sentado mal?
-En absoluto.
-Todo depende del momento en que lo estés viviendo. Estando solo quizá no te convendría, pero ahora mismo estás muy arropado, así sí que me parece conveniente.
-Cierto, a mí también.
-¿Qué más escuchamos?
-Esa música que tienes en español de la que sí que se entiende la letra.
-Te explico, a ver qué te parece la propuesta, quizá no sea la mejor para esta noche, juzga tú mismo y también los demás. Llevo, desde que me enteré de vuestra hazaña en Hogwarts, deseando compartir contigo dos discos de un cantautor español que sí que ha triunfado internacionalmente. Te cuento la historia de este cantautor. Opuesto al régimen franquista, se atrevió a desafiarlo cuando lo escogieron para representar a España en el festival de Eurovisión.
-¿Qué es el festival de Eurovisión?
-Un festival de la canción que se celebra en Europa, organizado conjuntamente por las televisiones de todos los países. Cada país concursa con una canción y el país ganador se encarga de organizarlo al año siguiente.
-Vaya… qué interesante.
-En absoluto, se presentan auténticos bodrios.
Todos rieron.
-Puso la condición de que sólo la cantaría él si lo hacía en su idioma materno, el catalán, él es barcelonés.
-Vaya… estoy leyendo 'Homenaje a Cataluña' de Orwell.
-Yo también lo he leído, lo tenemos, otra joya, en otra ocasión hablamos de él. Te sigo contando de este cantautor. Por descontado, no le dejaron hacerlo y la canción la cantó una chica en español, Massiel, que lo hizo muy bien, pero nada que ver con cómo lo habría hecho él. Es un auténtico genio, toca la guitarra, compone la música, escribe las letras, pone música a poemas de otros autores, tiene una voz maravillosa y muy, muy peculiar. Pero lo más importante de todo, está comprometido políticamente, como muchos otros cantautores españoles y latinoamericanos, hay un todo un movimiento musical por la libertad.
-Wow… Claro que quiero escuchar eso.
Peter comenzó a buscar los discos.
-¿Tienes las letras traducidas? – le preguntó Sev.
-Vienen, ya te digo que esto sí que se editó aquí, porque ha triunfado internacionalmente – respondió Peter.
-Estupendo.
-Los discos en cuestión no son completamente suyos, se trata de poemas musicados de dos poetas que murieron poco después del término de la Guerra Civil Española.
-Vaya… sí…
-Uno de ellos, Antonio Machado, sevillano, del sur, que murió a los pocos días de exiliarse en un pueblo del sur de Francia, enfermo y con una grave depresión por haber debido abandonar el país que tanto amaba y al que había cantado, a su paisaje y sus gentes, durante toda su vida. El otro, Miguel Hernández, un alicantino, concretamente de Orihuela, un pueblo del este de España, muy próximo al Mediterráneo. La historia de este poeta es para morirse. Te va a revolver, ¿te apetece que te la cuente?
-Cuenta.
-Nació muy pobre, abandonó el colegio todavía en su infancia para trabajar como pastor de ovejas, pero continuó formándose gracias a un sacerdote de su pueblo que le hizo de mentor como hombre de letras durante su juventud. Sin salir todavía de la pobreza y viajó a Madrid, donde a pesar de vivir de prestado en condiciones muy precarias, se relacionó con lo más granado de la intelectualidad española en los años treinta, los de la República, todos ellos señoritos de buena familia. Fiel a su origen, no se dejó atrapar por los fatuos de la capital y regresó a su pueblo para casarse con su novia de toda la vida. Pero cuando estalló la guerra en el '36, luchó a su propia manera, como propagandista y creando un grupo de teatro que recorría el frente para dar ánimos a las tropas.
-Vaya…
-Mientras tanto escribía obras de teatro y poemas que tenían que ver con la libertad y con lo que estaba ocurriendo. Cuando acabó la guerra sus amigos intelectuales pudieron ayudarlo a exiliarse y a punto estuvo de conseguirlo, pero lo atraparon y encarcelaron.
-Jo…
-Ya antes de eso, durante la guerra, había tenido y perdido un hijo, con ocho meses de edad.
-Vaya tela…
-Su mujer volvió a quedarse embarazada poco antes de ingresar él en prisión. No llegó a conocer a su segundo hijo, el que sí sobrevivió, porque él murió, en el año '41, a los treintaiún años, de tuberculosis, todavía encarcelado.
-Buf…
-Y aun así, escribía poemas a su mujer y a su hijo desde la cárcel, auténticas joyas, mientras ellos pasaban hambre. Canalizó todas sus desgracias a través del arte, ése sí que pasó por el crisol sin quemarse, como tú.
-Quiero escuchar y leer eso.
-¿Los dos discos, o te hago una selección?
-Ponme algo de Antonio Machado y mucho de Miguel Hernández.
-De acuerdo. Allá vamos con Antonio Machado entonces, en la música y voz de Joan Manuel Serrat, dejamos lo mejor para el final.
-Estupendo.
Peter puso el disco de Machado musicado por Serrat y le pasó la carátula.
-Saca tú mismo el folleto – le dijo – A los demás, disfrutad de la música y la voz, tampoco tiene desperdicio, ya iremos escuchándolo y leyéndolo con todos a lo largo del verano.
-Podemos leerlo con Alice también, Prince – le dijo Hipólita.
-Claro, claro…
Peter le anunció:
-Primera pista, 'Cantares'. Avisa cuando la tengas.
-La tengo.
-Entonces allá va.
Todo pasa y todo queda
Pero lo nuestro es pasar
Pasar haciendo caminos
Caminos sobre la mar
Nunca perseguí la gloria
Ni dejar en la memoria
De los hombres mi canción
Yo amo los mundos sutiles
Ingrávidos y gentiles
Como pompas de jabón
Me gusta verlos pintarse
De sol y grana volar
Bajo el cielo azul temblar
Súbitamente y quebrarse
Nunca perseguí la gloria…
Caminante son tus huellas el camino y nada más
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar
Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás,
Se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar
Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar
"Wooow… vaya cambio de música, qué caña tiene esto, y la letra es espectacular."
Hace algún tiempo, en ese lugar
Donde hoy los bosques se visten de espinos
Se oyó la voz de un poeta gritar
Caminante no hay camino
Se hace camino al andar
Golpe a golpe, verso a verso
Murió el poeta lejos del hogar
Le cubre el polvo de un país vecino
Al alejarse le vieron llorar
Caminante no hay camino
Se hace camino al andar
Golpe a golpe, verso a verso
Cuando el jilguero no puede cantar
Cuando el poeta es un peregrino
Cuando de nada nos sirve rezar
Caminante no hay camino
Se hace camino al andar
Golpe a golpe, verso a verso
Golpe a golpe, verso a verso
Golpe a golpe, verso a verso
Peter paró el tocadiscos.
-¿Qué os ha parecido?
-La bomba, la bomba… – dijo Sev – Quiero tocar y cantar esto, va a ser con esto con lo que aprenda español.
-Y yo, y yo – dijo Alice – Es alucinante. ¿A ti te ha gustado la letra, Hipólita?
-Me ha encantado, vaya que sí, no he dicho nada porque no quería perderme una palabra, y la música también, y cómo canta, todo, todo, yo también quiero cantarlo – respondió la chica.
-¿Y qué decís los demás de la música? – preguntó Peter.
-Alucinante – dijo Jack.
-Lo mismo digo – dijo Sirius – Vaya fuerza.
-A mí también me ha encantado – dijo Remus.
-Y a mí, y a mí – dijo Cecile.
-Es muy esperanzadora – dijo Lily – Como 'Aguas de marzo'. Voy a ponérmelas cuando me deprima para levantarme el ánimo.
-Yo no digo nada porque ya he estado escuchándola desde que nos lo contaron, papá – dijo Petunia – No has parado de poner esos dos discos.
-Pero no me has dicho si te gustaban – dijo Peter.
-Me gusta, me gusta.
-Entonces, a nadie le importa que sigamos con esto, ¿no? Os aseguro que no vais a aburriros, Serrat es de todo menos monótono.
-Una pregunta, Peter, la segunda parte de la canción, no es poema, ¿no? – dijo Sev - Es la propia historia del poeta.
-Efectivamente, muy bien cazado, pero todo el resto del disco excepto otra canción sí que son poemas, ¿eh?
-Pues el cantautor también escribe genial, ¿eh?
-Desde luego, es un auténtico genio, y es muy joven, todavía no tiene los treinta y lleva desde antes de los veinte dedicándose a esto.
-Vaya… entonces dale, Peter, dale.
-Ya escucharemos discos sólo suyos también, tengo todo lo que he conseguido reunir.
-Estupendo.
-Vamos con la tercera pista, 'Guitarra del mesón'.
-La tenemos.
Peter puso la aguja y accionó el tocadiscos.
Guitarra del mesón que hoy suenas jota
Mañana petenera
Según quien llega y tañe
Las empolvadas cuerdas
Guitarra del mesón de los caminos
No fuiste nunca ni serás poeta
Tú eres alma
Que dice su armonía solitaria
A las almas pasajeras
Y siempre que te escucha el caminante
Sueña escuchar un aire de su tierra
Guitarra del mesón que hoy suenas jota
Mañana petenera
Según quien llega y tañe
Las empolvadas cuerdas
Guitarra del mesón de los caminos
No fuiste nunca ni serás poeta
-Prince, Prince… la guitarra, lo que voy a tocar yo para cantar sola… - dijo Hipólita.
-Claro, cariño.
-Pues ésta también voy a aprenderla.
-Allá va la pista seis, ésta no os va a gustar mucho quizá por lo religiosa, pero merece la pena por la pasión que destila, es impresionante – dijo Peter.
-Dale, Peter, no importa – dijo Sev.
-'La Saeta'. ¿La tenéis?
-La tenemos.
-Allá va.
Dijo una voz popular
¿Quién me presta una escalera para subir al madero
Para quitarle los clavos a Jesús el Nazareno?
Oh… La saeta, el cantar
Al Cristo de los gitanos
Siempre con sangre en las manos
Siempre por desenclavar
Cantar del pueblo andaluz
Que todas las primaveras
Anda pidiendo escaleras
Para subir a la cruz
Cantar de la tierra mía
Que echa flores
Al Jesús de la agonía
Y es la fe de mis mayores
Oh, no eres tú mi cantar
No puedo cantar ni quiero
A ese Jesús del madero
Si no al que anduvo en la mar
Oh, no eres tú mi cantar
No puedo cantar ni quiero
A ese Jesús del madero
Si no al que anduvo en la mar
-'Sea' es 'mar', Prince… es mucho más bonito que en inglés… - le dijo Hipólita.
-Cierto.
-Qué ganas, qué ganas de aprender español, también me gusta mucho este idioma.
-Y a mí, suena muy limpio, pienso que será más fácil de pronunciar que el portugués.
-Sí, yo también.
Oh, no eres tú mi cantar
No puedo cantar ni quiero
A ese Jesús del madero
Si no al que anduvo en la mar
Oh, no eres tú mi cantar…
-Wow… es la bomba - dijo Sev – Además, no es tan religiosa, rechaza el aspecto macabro del cristianismo, lo de la cruz y todo eso, se centra en la vida de Jesús, en los milagros que hacía.
-Cierto, lo he pensado muchas veces, Jesucristo debió ser brujo – dijo Peter.
Todos rieron.
-Voy con la pista ocho, un reflejo de la época que vivió Machado en España. 'Españolito'.
-La tenemos.
-Allá va.
Y hay un español que quiere
Vivir y a vivir empieza
Y hay un español que quiere
Vivir y a vivir empieza
Entre una España que muere
Y otra España que bosteza
Españolito que vienes
Al mundo te guarde Dios
Españolito que vienes
Al mundo te guarde Dios
Una de las dos Españas
Ha de helarte el corazón
-¿Has pillado la letra, Severus? – le preguntó Peter - Por los dos bandos enfrentados desde que se estableció la República española, pero sigue estando de absoluta actualidad.
-Vaya…
-Claro, la élite que ha ostentado el poder durante la dictadura no quiere perderlo, a los españoles les espera una época convulsa.
-Claro…
-Voy con la pista diez, 'He andado muchos caminos'.
-La tenemos.
He andado muchos caminos
He abierto muchas veredas
He navegado en cien mares
Y atracado en cien riberas
En todas partes he visto
Caravanas de tristeza
Soberbios y melancólicos
Borrachos de sombra negra
Y pedantones al paño
Que miran, callan y piensan
Que saben por qué no beben
El vino de las tabernas
Mala gente que camina
Y va apestando la tierra
Y en todas partes he visto
Gentes que cantan o juegan
Cuando pueden y laboran
Sus cuatro palmos de tierra
Nunca si llegan a un sitio
Preguntan a dónde llegan
Cuando caminan cabalgan
A lomos de mula vieja
Y no conocen la prisa
Ni aun en los días de fiesta
Donde hay vino, beben vino
Donde no hay vino agua fresca
Son buenas gentes que viven
Laboran, pasan y sueñan
Y en un día como tantos
Descansan bajo la tierra
-Muy buena, muy buena, es un genio este tipo – dijo Sev – Qué pena no escuchar el disco entero, no hay una que no me haya gustado.
-Merece la pena por escuchar el de Miguel Hernández, de lo contrario se va a hacer muy tarde, también ha de venir tu hermano – dijo Peter – Así te queda algo que hacer para los próximos días.
-De acuerdo.
-De hecho, vamos a dejar éste ya, pasadme las letras y la carátula.
Peter guardó el disco y se dispuso a poner el siguiente.
