Aclaraciones: Sin POV definido
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
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Disfruten la lectura
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Capítulo 20. Instinto maternal
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- Hinata — hizo su voz suplicante — quiero ramen — estaba a mitad de su quinto mes y su panza ahora era bastante grande. Casi podía asegurar que el día que se enteró que estaba esperando dos hijos en lugar de uno había sido el catalizador que hacía falta para que su vientre empezara a crecer a un ritmo acelerado
- Con una condición
- ¿Cuál? — preguntó con cautela, estar acompañada por la Hyūga mientras Neji estaba en misiones había sido la solución encontrada por él y su compañía le agradaba
- Que salgamos a comer — iba a negar con la cabeza pero la peliazul siguió hablando — tienes que salir de aquí a algo más que solo ir al hospital para tus revisiones mensuales, no es bueno estar tanto tiempo encerrada
- Hinata — ahora hizo un puchero — todos me miraran... y me van a tratar como si estuviera inválida — no quería arrugar su ceño — sabes que odio que me traten así
- Aunque sea vamos a comer al parque — lo meditó por un minuto
- Está bien, iré a cambiarme de ropa — Hinata evitó reírse, como la castaña casi no estaba saliendo de casa se la pasaba todo el día en unos trajes maternos que a su criterio parecían una pijama, pero Tenten negaba vehemente que lo fueran. Lo curioso es que si no eran pijamas no saliera en estos, un rato después ella apareció con un traje mucho mejor de color azul oscuro
- Te ves bien
- Gracias Hinata, eres muy amable pero sé que cada día estoy más grande — la peliazul no demostró su frustración, era imposible hacerle ningún tipo de cumplido a Tenten sin que esta se quejara de su tamaño — vámonos
Mientras caminaban por la aldea hasta el puesto de ramen podía sentir las miradas de los aldeanos, se quedó esperando afuera mientras la Hyūga entraba y pedía la comida para llevar. El lugar estaba vacío y por un momento alcanzó a pensar en entrar y contrario a lo que había dicho antes, comer directamente dentro del local. Pero entonces notó dos cosas, la primera fue que el reloj acababa de marcar el mediodía por lo que muchas personas saldrían a almorzar y el lugar se llenaría, y la segunda fue los ojos de Ayame fijos en su panza y la sonrisa bobalicona que se pintaba en su rostro, no, su paciencia no soportaba que le hablaran en tono de bebé, así que ir al parque era la mejor idea.
Se sentaron en una de las bancas del parque y ella destapó feliz el envase, inhalando el vapor caliente que emanaba la comida mientras sentía leves movimientos dentro de su vientre, a la fecha no había logrado entender el motivo por el cual con su embarazo había surgido esa fascinación y no iba a intentar encontrar una razón, casi se quemó la lengua cuando dio la primera cucharada pero no le importó, sonrió por dentro y desocupó su envase rápidamente. Cuando terminó de comer se recostó contra el espaldar de la silla y cerró los ojos por un momento.
- ¿Todavía te sientes cansada?
- Un poco — pasó la mano por su barriga — además de tomar chacra ahora también están pesando más, me siento cansada y eso que hemos caminado poco
- Lo siento — se disculpó la mujer — creo que no debí decirte que saliéramos, si quieres podemos regresar a la casa para que sigas descansando
- No, tenías razón — se reacomodó un poco — me hacía falta salir, me agrada estar al aire libre — aunque a veces salía a su propio patio a tomar el sol, no era lo mismo — por ahora quiero disfrutar un poco más de estar afuera
- De acuerdo — de repente le pareció escuchar un grito a la distancia — mira — le señaló la mancha verde que sacudía una mano mientras corría y vociferaba — allí viene Lee
- ¡TENTEN! — sí, todos en tres cuadras a la redonda podían escucharlo — ¡mi bella flor! — sin que ella se levantara la abrazó con fuerza — te he extrañado — ella sonrió — ¡vaya! Estás cada día más hermosa, sin duda el embarazo te está haciendo florecer — sabía que sus palabras eran sinceras pues la minibestia era incapaz de mentir, pero a decir verdad ella no se sentía hermosa ni nada que se le pareciera, no solo por el hecho que se sentía gigante sino porque sabía que estaba ojerosa pues nunca lograba descansar totalmente y últimamente rara vez lograba dormir después de las cinco de la mañana, despertándose incluso antes de Neji. Además que solía dormirse tarde y a eso debía sumarle que los bebés tomaban su chacra en cualquier momento del día, nunca de la noche lo que la hacía tomar alguna siesta que era el motivo por el que se dormía tarde
- Gracias Lee — antes de poder seguir hablando sintió toda su energía desaparecer y sus ojos cerrarse en contra de su voluntad
- ¡TENTEN! — la castaña se estaba cayendo hacia un lado y él la sostuvo, sacudiéndola un poco buscando así que recuperara el conocimiento — Hinata, vamos ¡tenemos que ir al hospital!
- Ca... calma Rock Lee — logró agarrar a Tenten para evitar que la minibestia la alzara y se la llevara al centro médico — por favor ayúdame a llevarla a casa, allí...
- ¡¿Es una broma?! — la interrumpió — se desmayó ¡TENTEN SE DESMAYÓ!
- Lee, ella solamente está dormida — no parecía convencerle esa explicación — es por su embarazo, este absorbe su chacra por completo y la deja agotada, lo que necesita es descansar un poco y luego despertará — se puso de pie — vamos, llevémosla a su casa — él asintió todavía sin estar seguro, pero igual la cargó en brazos y una vez llegaron a la vivienda la dejó con cuidado sobre la cama
- ¿Esto pasa seguido? — Hinata había ido a la cocina y le entregó una taza de té
- Pu...pues sí, aunque — estaba dubitativa — usualmente solo le pasa una vez al día
- ¿A qué te refieres?
- E...es que usualmente Tenten solo pierde chacra una vez al día aunque no hay una hora fija para que ocurra — eso habían aprendido juntas en ese tiempo — puede ser en la mañana o la tarde
- Hinata — el sujeto estaba serio y eso era raro — si esto le puede ocurrir en cualquier momento y lugar ¿no debería estar la florecita en reposo?
- Lo está — confirmó — y Tenten no suele salir mucho, pero la perdida de chacra ocurrió está mañana cuando llegué y justo cuando Neji iba saliendo para su misión. Por eso salimos, solo pasa una vez al día — repitió
- O sea que no es normal que pasara de nuevo, deberíamos llevarla al hospital
- Esperemos a que despierte y se lo preguntaremos a ella — no era tan suicida para hacer algo en contra de la voluntad de la castaña — a Tenten no le gusta ir al hospital
- ¿Cuánto crees que tardará?
- No sabría decirte, pueden ser dos horas o más
Sin decir nada más se quedaron sentados en la sala, ella fue a buscar un libro y pudo ver que Lee se dedicaba a escribir unas cosas, probablemente estaba haciendo el reporte de la misión o alguna lista de cuántas vueltas a Konoha daría al día siguiente. Casi tres horas después se escucharon los pasos en la habitación, Tenten se asomó en la sala y caminó hasta el sofá
- ¡Tenten! ¿Te sientes bien? — Lee había corrido hacia ella y la había tomado del brazo como dándole soporte mientras avanzaba
- Sí — no quería hacer mala cara al hecho que la sostuviera, él siempre había sido así de sobreprotector — Hinata, tengo hambre
- ¿Es... estás segura que no prefieres descansar un poco más? — su ceño se frunció involuntariamente — está bien — aceptó - ¿qué quieres comer?
- Algo dulce — lo meditó — lo que sea — no se le ocurría algo específico
- Bien, volveré en un rato — la peliazul estaba pensando en las opciones para cocinar algo y finalmente decidió ir a comprar unas crepes con frutas. Sabía que la minibestia la cuidaría bien mientras regresaba, tomó las llaves y se fue a cumplir su cometido
- Tenten — ella subió las piernas al sofá y se cubrió la boca mientras bostezaba — deberías hacerle caso a Hinata e intentar descansar un poco más, pareces agotada
- No pude dormir más, no tengo sueño y me aburre estar en la cama — aunque admitía que todavía se sentía cansada — sé que me veo agotada, puedo sentir claramente que escasamente recuperé la mitad de mi chacra — se encogió de hombros — este es mi estado ahora
- Deberías ir al hospital, Hinata me dijo que no es normal lo que te pasó hoy
- ¿Normal? — ella rió amargamente solo por no hacerlo de modo histérico — ¿qué significa normal exactamente?
- ¿De qué hablas florecita?
- Lo siento, Lee — se disculpó — olvídalo, es solo que últimamente mi humor no es el de antes y me siento un poco triste porque Neji no pasa mucho tiempo en casa
- Tenten, sabes que así es la vida de un shinobi — lo sabía, antes esa era su vida también — igual puedes estar segura que él volverá sano y salvo en la noche
- ¿Hasta cuándo Lee? — dijo en voz baja antes de fijar sus ojos en esos orbes oscuros — ¿hasta cuándo voy a tener esa certeza? Neji es un jōnin, su nivel es incluso el de un ANBU ¡¿Hasta cuándo crees que Tsunade lo va a usar solamente para misiones tontas?! — eso la carcomía por dentro — Tarde o temprano ella se va a dar cuenta que su talento y habilidad se está desperdiciando y volverá a asignarle las misiones que realmente le corresponden
- Florecita, sabes que desde que pasó lo de Asuma la Hokage hace todo lo posible por mantener a salvo a los ninjas con esposas embarazadas — ella observó el anillo en su mano y su mirada se entristeció, ese era un tema que ellos no habían tocado puntualmente — o prometida, en tu caso
- Lee ¿hasta cuándo? Si es por el embarazo solo me faltan algunos meses — acarició su vientre — entonces él volverá a las misiones normales pues no piensa dejar de ser un shinobi y yo jamás sería capaz de pedirle algo parecido, incluso yo tendré que volver a ser una kunoichi activa
- Puedes pedir la baja del servicio — ella parpadeó ¿en serio era la minibestia quién le estaba sugiriendo eso? — estoy seguro que Tsunade encontrará alguna labor acorde para ti
- Rock Lee — su voz fue molesta — ¡tengo 21 años! — ¿retirarse del servicio activo? — mientras pueda voy a seguir trabajando y protegiendo mi aldea, este es el lugar en donde mis hijos van a crecer y tengo que ayudar a garantizar que sea un lugar seguro para ellos — nunca había sentido que su instinto materno se hiciera sentir como al pensar en no poder defender a sus hijos — ¡sobre mi cadáver voy a permitir que alguien les haga daño! ¡los voy a proteger con mi vida si llega a ser necesario! — por un momento se sintió como Gai y posó sus manos protectoramente sobre su vientre
- ¿Y si decide que va a ser un ninja? No estará en tus manos protegerlo cuando salga de misión — ¿en dónde estaba su siempre optimista compañero?
- Lo sé, pero mientras esté a mi alcance mantener a mis hijos a salvo lo voy a hacer
- Vaya Tenten — parecía estar meditando algo muy importante — ¡la llama de la juventud arde intensamente en ti! — ¡ahí estaba! — o debo corregirme ¡la llama de la maternidad arde intensamente en ti! — ella empezó a reírse, agradeciendo que su amigo la sacara de su propio estado lúgubre — florecita ¿puedo preguntarte algo?
- Claro Lee, dime
- ¿Por qué hablas de tus hijos? Quiero decir... ¿por qué hablas en plural? ¿Acaso Neji y tú ya están planeando tener más? — ahora empezó a reírse a carcajadas sin poder evitarlo
- No, no pensamos tener más — o al menos ella no — lo que pasa Rock Lee es que son dos. Estoy esperando gemelos — acarició maternalmente su panza sintiendo los movimientos debajo, en sus planes jamás había estado quedar embarazada tan joven, de hecho antes de eso rara vez se había sentado a pensar seriamente en el tema de hijos pues no lo había considerado una prioridad, lo poco que había meditado era que por mucho quería dos y ya. Ahora que estaba viviendo la situación solo podía concluir que agradecía que fueran los dos en un solo embarazo pues su experiencia hasta el momento no había sido del todo agradable. Los amaba, obviamente y le encantaba sentirlos moverse así como disfrutaba todas las atenciones que le prodigaba Neji, además del hecho que su relación estaba fluyendo de forma casi natural y no dejaba de lado que todas sus fantasías locas en las que el Hyūga siempre era el padre se habían hecho realidad
- ¿QUÉ? — Lee estaba totalmente sorprendido — y... ¿cómo hicieron para que fueran dos? — definitivamente su compañero de equipo era muy despistado en algunos temas
- Eso no lo decidimos nosotros — lo hacía la lotería genética y ellos tenían más chances de ganársela porque el padre de Neji había sido gemelo — son cosas que solo pasan y ya
Él no dijo nada más pues parecía estar pensando en alguna otra pregunta, pero antes que la hiciera la puerta se abrió y Hinata entró a la vivienda con una enorme caja de algo que olía delicioso.
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Les confieso que este es de mis capítulos favoritos, no sé porqué.
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Por si acaso les recuerdo que los reviews siempre son bien recibidos (y que me motivan un montón a seguir escribiendo) y que pueden ir a darse una vuelta por mi twitter (idamariakusajis)
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Att: Sally K
