Capítulo 9: Exonera mis pecados.
Durante los días siguientes, Evelynn y Crimson solo hablaron lo justo y necesario dentro de la relación laboral que tenían de custodio y custodiado, incluso la diva había dejado que Ahri se sentara de copiloto y ella se sentaba atrás junto a las otras dos chicas. Nadie podía negar la tensión que había en el aire cuando esos dos estaban compartiendo los espacios, aunque ellos intentaran no generar tensiones, cada tanto alguno de los dos hacía un comentario ponzoñoso al otro.
Ahri había decidido no meterse en su discusión puesto que consideraba innecesaria la intervención, era algo privado entre ambos y debían resolverlo entre ellos. Ambos tenían el orgullo herido. Como líder quizás debía poner paños fríos a la situación, pero como no afectaba directamente a la relación del grupo, dejó que fuera más un tema personal que profesional.
-Crimson, ¿Qué sucederá con tu misión? – le indagó la líder en un momento a solas.
-Que se puede ir a la mierda, la misión…- le contestó directamente, había una delgada línea en cuando hablaba de sus tareas o de la diva.
- ¿Tan enfadado estas?
-Ahri, Evelynn y yo discutimos y así estamos. – comentó él suspirando- en estos momentos me importa una mierda lo que haga o deje de hacer…
La líder no dijo nada solo sonrió y levantó los hombros y las manos como una pelea perdida. Ambos eran dos cabezas duras.
El guardaespaldas se había reunido con el manager de las chicas para confirmar que se irían de gira en aproximadamente un mes, tenía que asegurarse el poder viajar con ellas para ser el jefe de seguridad en los países seleccionados. La mejor parte de la reunión fue cuando este le preguntó cómo iba con el tema delicado que debía manejar. Crimson solo sonrió y le contestó que todo estaba saliendo perfectamente bien, tan bien, pensaba para sí, que a esa hora era muy probable que la mencionada estuviera con uno de sus amantes.
Eran las diez de la noche de un martes y en la casa solo se encontraban Kai'sa, Akali y Evelynn debido a que Ahri había sido invitada a un evento por parte de un diseñador de alta costura.
-Crimson, ¿Qué hacemos con las entradas para el concierto de Pentakill? – le preguntó Akali dejando un segundo la consola portátil con la cual estaba jugando viéndolo acercarse con el vaso de jugo que le había pedido
- ¡Ah! Me había olvidado de las entradas…-
- ¡Idiota! ¡Es este fin de semana! – le reprochó – ¿vamos juntos?
-Sí, supongo que sí- le contestó este.
Justo en la sala habían entrado Kai'sa acompañada de Evelynn quienes venían a hablar con la rapera para ver si quería ir a usar el jacuzzi luego de que lo habían arreglado.
-Sí, vamos. - se levantó y se fue con ellas. Luego se volteó a ver al pelirrojo- ¿Por qué no vienes? – le propuso Akali tomándole la mano. Hacía varios días, desde la salida al cine, que la ninja se mostraba por demás interesada en compartir tiempo juntos.
Kai'sa la miró sorprendida y hasta extrañada de las ultimas actitudes que la rapera tenía con el guardaespaldas.
-Querida, creo que al guardaespaldas se sentiría más cómodo si…- comenzó a decir la sirena cuando el teléfono de Crimson sonó.
-Hola, Sí. Por supuesto, voy en camino- cortó el teléfono y se dirigió a Akali- perdón, pero debo ir a buscar a Ahri.
-Oh… bueno…- se entristeció la rapera.
- ¡Hasta luego! – le dijo él dejando a las chicas en el comedor.
-Fue un buen intento, querida – le dijo Evelynn con una sonrisa de costado- pero tienes que ser menos obvia.
Akali se sonrojó.
-Querida, no está mal sentir atracción por un hombre como él – colocó su dedo índice sobre su cachete- hasta diría que tienes buen gusto.
-Basta de hacer eso, Eve- le exigió una sonrojada rapera.
-No seas así, Eve… - le insistió Kai'sa con una sonrisa. – no te metas con ella.
-Gracias Bookie, pero tiene razón, supongo que algo me gusta…- confesó la menor rascándose la nuca totalmente sonrojada.
- No me estoy burlando, me parece que es un buen momento para que Akali crezca- insinuó la diva en un doble sentido, después de todo, la rapera no hablaba de esto aunque todas lo sabían, ella jamás había estado con nadie íntimamente..
- ¿En qué parte de todo lo que estás diciendo no te estás burlando? – insistió Kai'sa entrecerrando los ojos mirándola sospechosamente.
Evelynn las miró con seriedad y casi con un poco de superioridad – Nunca sería mala contigo Akali, solo quisiera que seas feliz… considero que el guardaespaldas es un buen partido para ti, Rogue - le insistió la Diva, bajándose un poco sus gafas y mostrando sus ojos amarillos mientras sonreía de costado.
-Pensé que estabas peleado con él- comentó la bailarina cruzándose de brazos, había algo en los comentarios de la diva que no le cerraban del todo, pero no podía saber que era.
-Querida, que nosotros dos no nos estemos llevando bien por un tema personal, no tiene nada que ver con lo que ustedes sientan o quieran de él… - explicó la Diva acomodándose sus lentes otra vez- ¿O me vas a decir, Bookie, que no te da curiosidad?
-E. Eso, no es de tu incumbencia…- le contestó una sonrojada y nerviosa Kai'sa dándoles la espalda. Después de haber bailado con él y reflexionar un poco sobre el guardaespaldas, era cierto que tenía sentimientos encontrados. La forma en la que este le había llevado durante el baile, le había hecho desear repetir la experiencia porque nunca había tenido un compañero de baile cuya presencia en la pista fuera tan fuerte como la suya.
- Adelántense que voy a buscar una botella de champagne para compartir en el jacuzzi. – les dijo yendo a la cocina y quedando sola.
Sonrió con placer anticipado luego de agarrar la botella de champagne Dom Pérignon Rose Gold, tomó 3 copas de champagne. – el deseo, mi juguete favorito.
Luego fue a encontrarse con las chicas.
El Guardaespaldas había estacionado en frente de un hotel de muchísima categoría, dejó el auto a un valet del hotel que se lo llevó al estacionamiento. Cuando entró fue a la recepción.
-Hola, busco a la señorita Ahri, soy Crimson Creed- dijo a la recepcionista quien empezó a buscar en su computadora.
-Señor Creed, debe pasar primero por la tienda de ropa masculina- le contestó- luego puede subir al último piso donde la señorita Ahri lo espera.
Crimson asintió un poco extrañado, se preguntaba qué era lo que significaba todo esto. Fue a la tienda dijo su nombre y le entregaron un traje carísimo que debía ponérselo antes de ir al último piso.
El traje consistía de un pantalón negro, el saco era de un terciopelo suave de color bordó oscuro y una camisa y corbata negras. Se sentía un poco extrañado de tener que cambiarse para ir a buscar a una de sus protegidas.
Se aflojó un poco el nudo de la corbata y bajó del elevador en la terraza/bar del hotel. No tardó en divisar a la kitsune apoyada en la baranda con una copa en su mano mientras miraba a la ciudad, y disfrutaba como el viento mecía su cabello. Vestía un vestido blanco de diseñador con botas de taco, un choker de cuero blanco y un corazón de oro blanco.
-Ahri- se acercó a ella.
- Crimson, llegaste – le dijo con una sonrisa tranquila. Lo miró de pies a cabeza y sonrió satisfecha- elegí bien la ropa parece. Ese color te sienta muy bien.
-Gracias…- dijo él algo avergonzado rascándose el cachete.
-Pide lo que quieras la recepción todavía no terminó…- le comentó ella llamando a uno de los mozos que pasaban con cocteles, dejando su copa y tomando dos, una se la ofreció al guardaespaldas.
-Pensé que me habías llamado porque la reunión había terminado.
-Te llamé porque te hice una promesa, ¿lo recuerdas? – sonrió ella- y la realidad es que en casa o en general no tenemos la oportunidad de estar a solas sin tener ojos observándonos.
El guardaespaldas se sonrojó porque recordaba la promesa silenciosa que le había hecho Ahri, aunque se acordaba más de la situación subida de tono que en sí de la promesa.
-No te alarmes – le sonrió – no estoy diciendo que vaya a pasar algo, solo digo que nos merecemos tener este tiempo a solas. - afirmó la rubia agarrándose de la baranda y estirándose para mirarlo con una sonrisa juguetona.
Unas personas se acercaron a Ahri y la saludaron, eran actores conocidos de televisión. Ella les hablaba y reía mientras que él se quedaba a un costado, aunque más de una vez lo presentó como su acompañante, pero no como su guardaespaldas.
No lo dejó solo ni un momento y a todos los lugares donde fue lo llevó de la mano con ella. A medida que la noche avanzaba la rubia se mostraba cada vez más cariñosa con él, hasta el punto que, en una de sus conversaciones en grupo, en especial cuando todas eran modelos femeninas, se apoyaba sobre su pecho, obligándole a que una de sus manos siempre estuviera en o rodeando su cintura. Casi podía sentir como la zorra marcaba su territorio con el resto.
Hubo algunos que reconocieron a Crimson puesto que el video del baile de tango con Kai'sa se había hecho viral, aunque solo por el circulo de modelos y diseñadores que le buscaban. Era gracioso que pensaban que el guardaespaldas no solo era modelo profesional, sino que también extranjero.
Ahri, se había mostrado muy sobreprotectora de él hasta el punto que muchos se negaban a acercarse debido a la presencia de la kitsune que de alguna manera mantenía a todos alejados. A medida que la noche avanzaba, corría el rumor entre los invitados que ese hombre era la pareja de Ahri o mínimamente un amante.
Eran las dos de la mañana cuando la líder de K/DA le dijo que ya podían irse debido a que había cumplido su cuota de socialidad.
Mientras esperaban el ascensor, Ahri había agarrado el brazo del guardaespaldas, subieron solos al ascensor.
-Crimson…-susurró mirando al suelo.
-Dime…- le preguntó este mirándola viendo como ocultaba su rostro con su cabello.
Sin mediar palabra, Ahri apretó el botón del piso diez, ellos estaban pasando por el piso veinte. Lo besó y susurró contra sus labios- no voy a dejar escapar esta oportunidad…
Él la agarró atrayéndola por la cintura y consumó otro beso.
Cuando el ascensor se detuvo, Ahri tomó la mano del guardaespaldas y lo guio por los pasillos hasta una habitación de la cual tenía la tarjeta acceso.
Entraron el cuarto estaba a oscuras y ninguno se tomó la molestia de prender la luz, seguían besándose, la zorra había deslizado el saco por los hombros del pelirrojo y este lo dejó caer, agarrándola de las caderas caminando hacia la cama sin separarse.
Al llegar, Ahri se recostó en la cama y observó al hombre que le acompañaba, mientras este se sacaba los lentes dejándolos olvidados por algún lado de la cama para luego desabrochase la camisa. Quedando en cueros, bajó y buscó los labios de la mujer que venía tentándolo en silencio. Tomó su rostro y la besó otra vez, mientras se hacía espacio entre sus piernas.
El beso era tan profundo y él tenía una técnica tan buena que le hacía jadear contra su boca. Sintió como una mano recorría una de sus piernas levantando el vestido que tenía puesto y la otra acariciaba sus pecho, costillas y abdomen, hasta también subirle el vestido.
-Espera… -le suspiró contra los labios. Este se separó y ella se volteó para que pudiera ver, en la oscuridad, el cierre del mismo. Corrió su pelo, dejando al descubierto su cuello. En silencio, desabrochó el choker y besó su nuca mientras bajaba el cierre y besaba la espalda en toda su extensión. Su piel tenía un perfume dulce, que le embriagaba hasta la médula, sentía que podía dejarse llevar por ese cuerpo hasta el cielo, tan suave tan sedosa que lo hacía desear más.
Dejó que la zorra se terminara de deshacer de su vestimenta quedando solo en ropa interior… una ropa interior blanca que recordaba muy bien. Sonrió pícaramente.
-Con eso puesto no me digas que no habías planeado esto…- le sonrió de costado con deseo. Era la misma ropa interior de encaje que se había probado aquella vez.
Ella sonrió juguetonamente – nunca dejo cosas al azar…- le contestó mientras se sentaba y acariciaba con sus manos el abdomen bien marcado del guardaespaldas, para luego comenzar a recorrerlo con sus labios. Logrando que este suspirara al sentir ambas cosas. Los ojos de color turquesa de Ahri brillaban un poco en la oscuridad. Este se agachó y la besó. Se acercó a su cuello y comenzó a besarlo descendiendo por su clavícula, recorriéndolo con su lengua y acariciando con sus labios, hasta llegar al sostén y, de un movimiento, lo desabrochó dejando sus pechos al descubierto, los masajeó suavemente y con su lengua jugueteó con los pezones de la rubia, haciéndola estremecer.
-Ah… ah…- Ahri gimió no solo al sentir que este jugaba con sus pechos, sino que también una mano traviesa del guardaespaldas acariciaba una de sus orejas. Nadie lo sabía, pero sus orejas eran un punto muy sensible de su cuerpo. Se excitaba de sobremanera de solo sentir como este tocaba los puntos correctos en su cuerpo. Todo su cuerpo ardía, se sentía hambrienta de algo que hacía años que no tenía, un hambre que había aprendido a controlar y ahora estaba fuera de todas las escalas.
Luego de haber dejado ambos pezones totalmente erectos, duros y sensibles descendió besando y explorando su abdomen, llegando a su vientre, tomando su tiempo para retirar el portaligas, las medias y la bombacha, dejándola totalmente desnuda. Observó el cuerpo de la kitsune con total deseo. Se arrodilló en el suelo y la atrajo al borde de la cama donde tomando posición empezó a degustar su sexo mientras acariciaba sus muslos con sus labios.
Ahri entrelazaba sus dedos con los cabellos del guardaespaldas sintiendo como este succionaba y jugaba con la punta de su lengua en su clítoris o lamiendo toda la extensión de su sexo, sentía como la boca del guardaespaldas se hacía agua en su entrepierna, los sonidos embriagaban sus oídos y la hacían sonrojar, jadear y gemir de placer.
Crimson agarraba con fuerza las caderas de la kitsune impidiéndole moverse o escapar cuando los espasmos eran más fuertes haciendo que en esos momentos succionara con más fuerza solo para relajar el juego cuando sentía los espasmos de picos de placer en su vientre. Con una mano libre se desabrochó el pantalón y sacó su miembro, estaba tan duro que hasta le dolía, se tocaba mientras más oía a su compañera de cama gemir y jadear.
Luego de lamerla y degustarla, se separó y se incorporó en la cama acariciando con sus dedos la entrepierna de Ahri abriéndose paso entre sus labios exteriores para ingresar con ellos, no lo hizo despacio y no tardó en encontrar el punto donde más placer sentía.
-Ah… Crim… Crimson… - jadeó sonriendo con sus ojos cerrados aferrando las sabanas con fuerza al sentir como su orgasmo estaba cada vez más próximo. – Más… no pares… ah… justo ahí… ah… ah… sí… ah… más…
El guardaespaldas sonrió y se acercó para besarla, haciéndole ahogar sus gemidos. Acarició sus cabellos y la volvió a besar suavemente. Se acomodó entre sus piernas, colocando la punta de su sexo en la entrada de la kitsune que se abrazó a su cuello, esperando la embestida inicial.
-A. a. aaahhh…- jadeó al sentirlo entrar por completo. No fue suave pero tampoco necesitaba que lo fuera, se sintió completa con él en su interior subió a la cama cargándola y embistiéndola con fuerza. Los jadeos y gemidos de él en su oído eran tan afrodisíacos, se aferró a su espalda con sus uñas y le hacía escuchar los propios.
-No pares…- le susurraba Ahri mientras que sus uñas arañaban más y más la espalda del guardaespaldas - lo haces tan bien…
-Ahri…- sus movimientos se volvieron más rápidos logrando que la zorra gimiera con más fuerza. Que ella lo alentara y lo incitara lo volvía loco. Se perdía en el tiempo, en el lugar solo sentía que existía la kitsune y nada más.
Las envestidas era rítmicas y fuertes, sentía como estaba por venirse, pero en ese momento Ahri lo obligó a voltearse quedando ella arriba.
-No te detengas por favor… rápido…- jadeó suplicante mientras ella se movía y se aferraba a él obligándolo a besarla. En el exacto momento del climax de ambos la cola de Ahri se dividió en nueve, sintió como si algo se le estuviera arrebatando su energía y su vida se apagó por unos instantes.
Ahri sintió como había absorbido la vida de Crimson al momento de sentir su orgasmo. Sonrió de placer. Y luego sintió un instante de pánico.
-Ah…Ahri…- suspiró Crimson algo cansado.
- ¿Estás bien? – le preguntó ella asustada.
Este le acarició con cariño la mejilla y le sonrió – eso fue… tan liberador…
-Pensé que…
-Era de esperarse que me absorbieras energía, no dejas de ser una Kumiho – sonrió tiernamente, observando la sorpresa en el rostro de la rubia continuó- ya lo sabía. No me saco los lentes alrededor de ustedes porque si no veo… veo más de lo que debería.
Ahri se acurrucó en su pecho y su cola volvió a ser una sola, se sentía aliviada de no haberlo matado y por sobre todo se sentía completa como si hubiera obtenido algo que le faltaba hacía décadas.
-Gracias…- susurró al fin contra el pecho del guardaespaldas. – por alimentarme…
Él le acariciaba el cabello y la dejó relajarse, de paso él podía tomar el tiempo para recuperar la energía faltante, era mentira que no lo había matado, pero había sido tan sutil que no tardó en revivir, no era como si tuviera que esperar a que su cuerpo se reconstruyera. Era preferible que Ahri pensara que solo se había desvanecido por unos segundos.
-Crimson, yo sé que no debería decirte esto, pero…- decía Ahri mientras se colocaba su vestido luego de que ambos se dieran una ducha rápida con un poco de juego previo y una nueva sesión de sexo debajo del agua.
- ¿Nadie se debe enterar? - completó él colocándose el saco bordó.
Ella sonrió y en ese silencio entendió que el guardaespaldas era como un sacerdote, escuchaba tus pecados y los exoneraba guardando el secreto consigo a la tumba.
Volvieron al penthouse casi de madrugada, Ahri se fue a su habitación luego de saludarlo con la mano, él hizo lo mismo y fue a su habitación se lavó la cara y miró la hora, solo faltaban dos horas para el amanecer. Se sacó la ropa que la líder le había regalado, la guardó en su placar y se sentó en la cama. Mirando por el ventanal, se recostó y decidió dormir, todavía le faltaba energía que recuperar.
Al día siguiente, cuando se despertó, ya escuchaba ruido en la cocina, miró su reloj obviamente se había quedado dormido pero su energía estaba completamente restaurada. Siendo sinceros, se sentía como nuevo, ese recambio de energía le hizo muy bien. Se sentía despejado y fresco.
-Hola, Crimson- le dijo Kai'sa mientras hacía unos panqueques y comía en el proceso pedazos de fruta, tenía un poco de dolor de cabeza, luego de haber bebido tanto la noche anterior.
-Buenos días – le contestó – perdón por quedarme dormido.
-Está bien, puedo hacer el desayuno para todos- dijo ella con una sonrisa.
El guardaespaldas se quedó intrigado ante la actitud de la bailarina, si bien se estaban llevando mejor, nunca se había ofrecido para hacer el desayuno incluso para él.
-Buenos días- Akali se acercó por atrás y le apoyó la mano en la espalda. - ¿Dormiste bien Crimson?
-Sí…- contestó este cada vez más extrañado, faltaba que viniera Evelynn le diera un beso en la mejilla como si nunca se hubieran peleado e iba a pensar que estaba en la dimensión desconocida.
-Hola, querido…
-Pensando en el diablo…- dijo Crimson al escuchar la sensual voz de la diva detrás suyo.
-¡Oh! Eres tan considerado por pensar en mi…- le respondió con ironía y fue a tomar asiento a la mesa. – espero que no te haya quitado el sueño…
Ahri fue la última en llegar.
-Hola, ¿Cómo están?
-Bien – le dijo Kai'sa desde la cocina- ¿Cómo estuvo la fiesta?
Miró a Crimson furtivamente y les contestó – Estuvo bien, como siempre…
- ¿Aduladores, diseñadores ofreciéndote contrato y hombres intentando ligarte? – resumió la noche Evelynn.
-Pensé que esas eran más los resúmenes de tus noches. – le respondió Ahri con una sonrisa juguetona.
- Aunque la diferencia es que yo, generalmente, me llevo alguno.
- Gracias por la data – le dijo Akali apoyando la frente en su mano y notando la resaca que tenía.
- ¡Ah! Cierto – continuó Evelynn- Ahri, ¿te acuerdas de las botellas de champagne Dom Pérignon, la Rose Gold? bueno dejaron de existir.
- ¡¿Se bebieron mis mejores champagne?! – exclamó la kumiho algo dolida – espero que haya valido la pena.
Akali se sonrojó un poco, Kai'sa que acababa de entrar con el desayuno evitó la conversación y Evelynn mostraba una sonrisa de oreja a oreja que hasta se le podían ver los colmillos. – No tienes una idea…- le contestó la diva con un tono más sensual que de costumbre casi hasta incitador.
Al oírla hablar de esa manera a Crimson se le erizó la columna vertebral como si un gran peligro le asechara. No sabía que era, pero sabía que el origen era esa sucubo. Decidió que lo mejor era retirarse del comedor e ir a desayunar, pero Kai'sa lo detuvo.
-Crimson, ¿a dónde vas? – le indagó, señalándole su porción en la mesa. - ¿no vas a desayunar con nosotras.?
El guardaespaldas la miró y vio a cada una de las chicas, sentía que algo malo iba a pasar, se sentía como una presa siendo perseguida por depredadores que estaban jugando con él de alguna manera. Pero no podía rechazar la invitación así que tragó saliva y se sentó entre Akali y Kai'sa. Mientras que la ninja estaba cerca de Evelynn, la bailarina estaba más cerca de Ahri.
-Gracias por prepararme el desayuno, Kai'sa- dijo mirando con desconfianza los alimentos, a estas alturas hasta pensaba que la comida estaba envenenada.
-Espero que te guste.
El desayuno estaba delicioso, la bailarina realmente tenía un master en cocina y lo había disfrutado de sobremanera. Había una extraña sensación en el aire, algo perturbador que le hacía sentir que debía estar alerta. Pero cada vez que las miraba cada una parecía estar en su mundo, excepto Evelynn que le correspondió la mirada y le sonrió furtivamente relamiéndose los labios.
Sus miradas parecían hablar en silencio, una charla que quizás no debería de haber tenido. Una conversación de depredador a presa.
Notas de autor: Hola!!! Si si, de nada!!! Hacia años que no escribia un lemon. Por lo que espero que sea de su agrado y se diviertan tanto como yo al escribirlo!
Hasta la próxima!!!
