Keigo estaba completamente estático, no creyendo en lo que acababa de escuchar, no dando crédito alguno a sus oídos.
"Entonces???" Preguntaba el mayor, un poco nervioso, y también algo aterrado, intentando descifrar lo que estaba pasando con el rubio.
"Enji-san está enamorado de mí??" Murmuraba el rubio mirando al mayor.
Esto le dió hasta cierto punto ternura, sacando una sonrisa antes de asentir con la cabeza "Lo estoy...lo lograste, me enamoré de ti, Keigo"
Keigo tomó impulso y saltó sobre el pelirrojo, dejando que este lo sostuviera en brazos "Enji-san~"
"Aún no contestas mi pregunta"
"Yo um, no se tenemos casi la misma agenda...tengo un par de pendientes esta semana pero...podemos salir a comer un jueves? El siguiente jueves??? Después de grabar, esta libre??"
"Si, le diré a Rei" dijo mientras con una mano rozaba las costillas de Keigo por su lado derecho "Eres un mocoso tonto...mi mocoso tonto" dijo aún con el rubio en brazos.
"Me dan asco!!" Exclamaba Rumi. Se habían olvidado que aún estaba presente.
"Rumi, no entiendes lo que esta pasando??? Enji-san esta!" Dijo y miró al pelirrojo "Estas enamorado de mí" dijo y sonrió antes de besar al pelirrojo.
"Lo peor es que Jin ganó, apostamos algo cuando me dijo que los había dejado solos...bueno algo así, el dijo que iban a terminar juntos y yo aposté que no. Aunque ahora hace más coherencia la foto que me mandó"
"Cual foto?" Preguntaron al unísono, Enji dejando a Keigo parado en el piso para poder ver de cerca la dichosa foto de la que hablaba la actriz. Ahí estaban, en el ascensor de cristal, viendo la ciudad iluminada, el cielo estrellado y ambas miradas perdidas mientras estaban cerca, Keigo acorralado y pegado al cuerpo de Enji.
"Cuando tomó esa foto?!? Y por qué no me la envió???" Preguntó Keigo emocionado viendo la foto.
"Maldito estilista, ni siquiera noté en qué momento la tomó" murmuraba Enji mientras miraba a Rumi queriendo pedir algo pero el orgullo no lo dejaba.
Rumi lo miró y esbozó una sonrisa de oreja a oreja. "No te preocupes Enji, te la voy a mandar"
"Y a mí que?? Yo también la quiero"
"Pídesela a Jin"
"Rumi...eres mala conmigo" se quejaba el
Rubio.
Los tres brindaron ante la respuesta del pelirrojo de querer estar con Keigo, aún si este no le había contado al rubio ni a la actriz sobre todo lo que dijo en su llamada.
"Porque sea una linda y duradera relación para ambos y nadie salga herido"
"Salud!" Gritó Keigo mientras Enji levantaba su copa y daba un sorbo.
Rumi se fue para darles privacidad, con una excusa patética que se hacía tarde cuando apenas eran las 5 de la tarde.
Enji tomó otro sorbo de su copa de vino antes de confesar lo que le pidió a Rei.
"Keigo le pedí a Rei que te hablara de como fui con ella...porque...yo ahora entiendo que quiero estar contigo pero, ciertamente no soy una buena pareja, no lo fui con Rei, ni una buena pareja, ni un buen esposo y creo, que ella debe hablar de eso contigo antes de que decidas dar otro paso conmigo Keigo, y no lo digo para asustarte...nada me gustaría mas que estar contigo" decía Enji jugando con el poco vino sobrante en su copa, evitando la mirada de Keigo.
"Enji-san...no creo que haya nada que me haga querer evitar estar con usted" decía Keigo.
"Aún así, no esta de más"
"De acuerdo Enji-san...yo solo espero que tenga una reacción positiva..." dijo un poco nervioso.
"Dijo estar feliz de que me hubiera enamorado de alguien"
"Pero...me imagino que no le contó que ese alguien soy yo..." dijo un poco cabizbajo el rubio.
"No, no se lo dije, pero no por vergüenza, quiero que sea sorpresa"
"Enji-san...tengo un poco de miedo..." admitió el rubio.
"Miedo?"
"De que su familia no me quiera Enji-san...de que por más que lo intente nunca les voy a agradar o le vaya a causar problemas..."
"Ey..." Enji levantó la cabeza del menor sosteniendo su mentón "no pienses tan rápido, y no tengas miedo, no me causas problemas, al contrario...tu haces que mis problemas se vayan volando mientras estoy contigo" admitió el mayor, soltando al chico para jalarlo de manera protectora.
"Enji-san...~" suspiraba el menor y se dejaba jalar por el mayor, relajándose en el momento en el que Enji lo cubrió con sus brazos.
"Eso si, Keigo...hoy si tengo que llegar a mi departamento, al menos de aquí hasta que hablemos con Rei...de acuerdo??"
"Enji...puedes...quedarte conmigo al menos hoy...?"
Enji observó como el menor ponía carita triste, adorable.
"Me da miedo lo que me haces sentir..." dijo Enji abrazando al rubio con solo un poco más de fuerza. "Solo hoy...y mañana, al salir del set cada quien a su casa, sin discusiones ni convencimientos, de acuerdo?" Dijo en un tono casi parental.
Keigo asintió y descansó su cabeza en el pecho de Enji.
"Eres todo un caso" dijo suspirando y agitando un poco al menor. "Pero aún así tengo que ir por unas cosas al departamento"
"Puedo ir con usted??"
Enji negó con la cabeza "no me voy a tardar, pero quiero que te quedes aquí y me esperes"
"Quiero ir con usted Enji-san" dijo Keigo mirando al mayor, curioso de saber que clase de cosas tenía que recoger el mayor en su solitario departamento.
"No me vas a dejar darte una sorpresa...?"
"Una sorpresa???"
"Así es, una sorpresa antes de que llegue mañana"
"Que clase de sorpresa??"
"No te voy a decir niño tonto, o no sería sorpresa" dijo y sonrió un poco, casi imperceptible para el ojo mortal pero no para Keigo, que era un experto en Enji Todoroki. "Pero estoy seguro que será de tu agrado, así que puedo ir?"
Keigo parpadeó, acaso Enji le pedía permiso para salir???
"C-claro...um...aunque tengo que ir con usted al estacionamiento Enji-san"
"Vamos entonces" dijo Enji mientras se paraba.
Ambos bajaron por el ascensor de cristal y Enji se metió en su coche.
"Enji-san...promete que va a regresar conmigo y se quedará hoy conmigo???"
"Lo prometo, Keigo" dijo antes de encender el motor del auto "No me tardaré mucho, solo recojo un par de cosas y ya"
Keigo asintió y abrió las puertas del estacionamiento para Enji.
El pelirrojo salió manejando hacia su departamento y entrando en este. Miró a su alrededor buscando unas cuantas cosas, guardando todo en una maleta pequeña, de esas que usas para viajes de dos, tal vez tres días. Luego de esto salió manejando de vuelta, llamando a Keigo para que le abriera cuando estaba a una vuelta de distancia.
"Enji-san no se tardó nada!!!" Dijo Keigo feliz cuando Enji se estacionó y salió del carro.
"Te dije que no me iba a tardar"
"Y que fue lo que necesitaba recoger...?" Preguntó curioso Keigo mientras Enji abría la cajuela y sacaba la maleta de esta.
"Una maleta?? Enji te vas a ir de viaje?"
"Enserio eres así de disperso??" Dijo mientras jalaba la maleta y ambos entraban de vuelta al elevador y luego al Penthouse.
"Oiga!! No sea malo conmigo...todos me hacen bullying..." hacía puchero Keigo mientras Enji esbozaba una sonrisa y caminaba hacia el cuarto de Keigo.
"Listo para la sorpresa?" Dijo abriendo la maleta para revelar un par de mudas de ropa, una loción de viaje y su cepillo de dientes.
"Que es...?"
"Para poder quedarme aquí, contigo, al menos un par de días" explicaba Enji agitando el cepillo de dientes que tenía una llama roja intensa de mango.
Keigo sonrió como idiota ante lo que decía Enji, saltando de nuevo encima de él para besarlo.
Rumi tenía razón, Enji se desvivía por ver a Keigo feliz. Realmente estaba enamorado del menor, lo quisiera aceptar o no de manera pública.
"Enji-san, usted es el mejor!!" Dijo antes de morder su labio y mirar a Enji quien aún lo tenía en brazos.
"En qué estas pensando Keigo?" Preguntaba el mayor.
"En si le gustaría ver una película acurrucados en la cama o si es algo muy tonto y de niños para usted..." decía apenado el Rubio.
"Escoge una buena película y averígualo" dijo antes de sentar al menor en la cama y acto seguido quitarse los zapatos y ponerse cómodo en la cama esperando que el rubio hiciera lo mismo y prendiera la tele de su habitación.
Keigo saltó de emoción y prendió la tele, poniendo Netflix y corriendo a la cocina en lo que cargaba, Enji se quedó en la cama, esperando al rubio mientras se dejaba llevar por sus pensamientos, en como su vida iba a cambiar en el momento en el que se hiciera público, en como sus hijos lo iban a tomar, y aún así también pensaba en como todo eso pesaba menos sabiendo que Keigo estaba a su lado, que Keigo añoraba estar con el mayor y que Enji pudiera dar todo de si por ser mejor para el rubio, en como quería tenerlo en brazos, acurrucado, poder tomar su mano en la calle, o besarlo, incluso si el mocoso quería podría aceptar salir a la cita ocasional aunque según el propio Enji ya no estaba en edad de tener citas de ese tipo.
Keigo volvió con un bowl lleno de palomitas acostándose con el mayor y dejando el bowl en la mesita de noche a lado de Enji, mientras escogía una película para ver, mirando por todo el catálogo antes de escoger una. Luego de esto dejó caer su cabeza en el pecho musculoso de Enji, rodeando al mayor con sus brazos mientras este hacía lo mismo, rodeando la cintura de Keigo para jalarlo lo más cerca posible, mirando al menor, observando como este se relajaba en su agarre, como su cabeza descansaba en su pecho mientras la sábana los cubría. La película era una genérica, aunque siendo honestos, Enji no le ponía mucha atención, constantemente acariciando la espalda del menor, disfrutando cada segundo que pasaba cerca de Keigo, y también se percataba que esta era la vida que él quería.
Por años Enji Todoroki solo se había enfocado en su carrera, nada era mas importante en su vida, ni su esposa, ni sus hijos, todo su esfuerzo, toda su devoción iba en torno a su carrera como modelo, alegando que era para asegurar una vida cómoda para tanto Rei como para sus hijos aunque fuera una mentira que ni él ni nadie creía. No se dió cuenta de lo solo que estaba, de lo vacío que se sentía al haber conseguido todo lo que buscaba y no tener nadie para compartirlo, no tenía esposa, sus hijos eran desconocidos frente a él, y tampoco tenía a un amigo o alguien cercano dentro o fuera del medio para compartir sus logros, bueno eso hasta que llegó Keigo y vino a cambiar toda su vida. Keigo es la luz que Enji no sabía que le faltaba, es la persona con la que quería estar, justo como estaban ahora, con la que quería despertar, aquella que fuera capaz de entenderlo, de hacerlo mejorar, intentar hablar con sus hijos, intentar tener una vida social aún con los amigos que eran mas de Keigo que suyos, Keigo lo hace sentir cosas que en su vida sintió con tal intensidad, y eso era de temer. Que alguien que hace menos de un año era nadie para ti ahora fuera la persona más importante en tu vida.
La película terminó y ambos se quedaron así acurrucados un buen rato hasta que ambos sintieron vacíos sus estómagos, mirándose uno al otro antes de decidir pararse.
"Enji-san que quiere comer??"
"Lo que quieras esta bien para mí"
"No creo que quiera KFC" dijo riendo el rubio "Pero podemos pedir comida de algún restaurante si gusta, va por mi cuenta"
Enji miró de reojo al menor antes de hablar.
"Lo que quieras que no sea pollo, puede ser un corte de carne de un restaurante"
"Que sofisticado Enji-san" dijo y miró al mayor con una enorme sonrisa en la cara "De acuerdo, carne será" dijo buscando el más cercano antes de mirar el resto del menú pidiendo yakitori de pollo, observando al mayor "Quiere algo más?? Algún tipo de postre??? Aunque no parece mucho del tipo de persona que le gustan las cosas dulces"
"No hables de más de cosas que aún no sabes de mi Keigo" dijo Enji dando una palmada en la espalda mientras leía la carta de postres "Kuzumochi" dijo después de un rato y Hawks pudo escuchar el estómago de Enji hacer ruido en cuanto vió la imagen muestra del Kuzumochi. "Puedo usar tu regadera??" Preguntó mientras miraba al menor.
"Claro Enji-san, lo mío es tuyo grandote" dijo Keigo feliz y un poco sonrojado al recordar el cuerpo desnudo del mayor en su cama, mordiendo su labio.
Enji miró al menor divertido, viendo como era incapaz de esconder lo que estaba en su mente, caminando en dirección al baño mientras Keigo pedía la comida y preparaba el comedor para cenar con Enji.
Unos tres cuartos de hora después la comida llegó, y Enji ya estaba vestido de nuevo, fresco ahora que por fin se había duchado desde ayer. Ambos se sentaron y comieron, Keigo haciendo la mayoría de la plática mientras Enji comía mas en silencio, ya que para variar, era algo nuevo para Enji el tener con quien hablar a la hora de comer en un lugar como el penthouse o su solitario departamento.
"Esto esta muy bueno" Decía Keigo con la boca llena "Debemos pedir comida más seguido de ahí"
"Tiene buen sabor" agregaba Enji, más tranquilo, saboreando cada bocado que daba de Kuzumochi, queriendo parecer cool aunque estaba muy feliz comiendo su postre favorito.
"Gracias por aceptar quedarse Enji-san"
Enji sonrió aunque no dijo nada, estaba agradecido que Keigo lo quisiera a su lado pese a todo lo que él le había hecho meses atrás.
Ambos recogieron la mesa, mandando a Keigo a darse un baño mientras Enji limpiaba todo lo utilizado para la cena, ambos ya tenían una química perfecta para vivir juntos.
Keigo salió rápido de la ducha, ya listo para dormir, entrando a su cuarto solo con Boxers como le gustaba dormir, notando como Enji ya estaba en la cama, esperándolo. Keigo sintió que su corazón saltaba dentro de su ser al ver a Enji ahí, listo para dormir, como esperando a que su pareja, osea el mismo Keigo se acostara con él para poder conciliar el sueño.
Enji lo notó y dio una palmada a su lado "No vienes?"
Keigo saltó en dirección a su cama y luego luego se acurrucó con Enji como la noche anterior, ambos hombres abrazados, piernas entrelazadas mientras la cabeza de Keigo descansaba en el pecho de Enji.
Keigo suspiró, extremadamente feliz mientras era abrazado por el pelirrojo, y este a su vez siendo abrazado por el rubio.
"Buenas noches Enji"
"Buenas noches Keigo" dijeron antes de ambos cerrar los ojos y quedarse profundamente dormidos.
Espero les haya gustado el capítulo, como siempre les invito a que me dejen en las reviews, todo lo que opinan del capítulo, o del fic en general, me encanta saber lo que les va pareciendo el fic. Bueno ahora si, Hasta la próxima!!! :3
