19. Cosas por asumir
° Roxas Pov's °
No soy del tipo de chico que se vuelve un manojo de nervios fácilmente. Sí, puede que me ponga rojo de vez en cuando, y a veces admito que cuando tengo a alguien invadiendo mi espacio personal empiezo a temblar. Pero, fuera de eso, es difícil hacerme perder la calma. Nadie iba a adivinar solo con verme la cara que me encuentro preocupado. No estoy reaccionando a nada. Me siento frente a la computadora del salón de informática para empezar a investigar acerca de la web 2.0 mientras espero a que Xion salga de clases para irnos juntos de regreso a casa.
Palabra clave: Xion.
Estoy por perder la sangre fría. Ella lo sabe todo, no es estúpida, por supuesto que lo sabe, incluso fui capaz de exhibirme más aún con aquella patética escena mientras comíamos helado. Llevo ya dos semanas diciéndome que mientras no lo reconozca, no habré dicho ninguna mentira: Xion solo es mi mejor amiga, está enamorada de alguien más y eso es perfectamente comprensible.
Elijo una página para empezar a copiar en mi cuaderno lo más resaltante acerca del crecimiento explosivo en el área de la tecnología. No quiero pensar acerca de mis sentimientos; sé que me gustó desde el primer momento en el que la vi. Con su mirada inteligente y su sonrisa siempre a medio acabar, como si lo analizara todo, como si no se le pudiera escapar nada. Pero me dije que mientras yo fuese ignorante al respecto ella no tenía forma de saberlo. Fui idiota. Vio más allá, pasó por encima de la mentira que me conté a mí mismo y lo supo.
Me estoy enamorando de algo que no puedo tener.
No permito que me desajuste del todo, siempre queda la duda «tú tampoco lo eres» podría significar muchas cosas, ¿no?
No, no sé qué hago tratando de conciliarme con una excusa, es inminente, ya se dio cuenta.
Sé que tengo cara de pocos amigos porque cuando entré al salón de informática el chico que da mantenimiento a las computadoras no se atrevió a hacer contacto visual conmigo, ni si quiera a darme instrucciones, me veo molesto, pero no sé si lo estoy y tampoco sé cómo detenerlo.
La incertidumbre de no conocer su opinión es comparable a tener un enjambre de abejas en lugar de cerebro. Todo me atormenta. Ahora que Xion lo sabe, ¿eso cambia algo? ¿me va a tratar de forma diferente? ¿Hace que sienta lástima por mí? Nada me repugnaría más que generarle lástima. Riku no me agrada, eso es un hecho, pero en el fondo yo quería que fuesen novios para mantenerme a raya. No me conviene arruinar la única relación de amistad que tengo. Menos aún si ser amigo de ella es lo todo cuanto me genera alegría en este momento.
Porque...
Que difícil es construir una conexión bonita con alguien.
Y que fácil es joderla.
Incluso si Xion pudiese ser mi novia, existe la posibilidad de que nuestra relación fracase ¿y luego qué? Otra vez a estar solo en los descansos, en la radio, y en el tren de regreso a la ciudad. ¿Me va a evitar? ¿La evitaría yo a ella? ¿Podríamos volver a funcionar como amigos?
Seré sincero, soy cobarde. No estoy dispuesto a averiguar si va a funcionar o no. Ella me facilita las cosas estando enamorada de Riku. Nada me da más pánico que perderla, así que en cualquier caso estamos mejor así, sin intentar nada, sin ser nada, sin tener nada. Si me deja de hablar en algún momento me voy a desmoronar y eso no es lo peor; lo peor es voy a tener que fingir que me da igual.
Sí puedo, pero no quiero pasar por eso.
Y por el amor al cielo, sé que soy malditamente celoso, pero no me gusta ser intenso en serio. Si discuto, es en broma. Si me enfado, es en broma. Si hago escenas, es siempre, siempre, en broma. No estoy hecho para los reclamos reales, ni mucho menos para controlarle la vida a nadie, y que jodido fastidio estar tras una chica para que repare en mi existencia. No puedo. Me alegra haber conocido a Xion, porque para empezar ella no es así de «inalcanzable» solo se ve, pero no lo es. Y segundo; yo no iba a tener las agallas de ir a hacerle frente.
No puedo.
Busco algo de consuelo pensando que tener a Xion no es del todo diferente a tener a un mejor amigo. Aguanta tres rondas en el almuerzo, casi siempre anda mordisqueando alguna merienda y no le da vergüenza que la vean comer. Es agresiva, imprudente. Tiene perforaciones en las orejas. Maldice cada tres minutos. No sabe cómo actuar delante de las chicas. Huele a cosas cítricas. El 80% de su ropa es cuero. Dice que se va a coger a mi hermana.
Pero no, no me consuela, me hace terminar pensando... ¿Será que soy gay?
Y sé que no lo soy, pero sentir que esas características solo hacen que me parezca más a atractiva no deja de ser desconcertante. Hasta hace poco creía que las chicas debían sí o sí ser como mi hermana. ¿Perfectas? ¿amables? ¿insípidas?
—Oye, rubio.
Levanté la mirada, ahí estaba ella recostada superficialmente contra el mueble de la computadora, portando un micrófono en la mano derecha y los cables enrollados ordenadamente en la izquierda. Un favor que estaría haciendo para Ventus, sin lugar a duda.
—Oh, wow, Roxas, ¿todo bien? —preguntó cambiando su pose de «¿Listo para mi próxima interpretación de drama barato?» a «Correcto, estoy preocupada» tras ver mi rostro—. Pareciera que alguien murió, ¿tienes dolor de cabeza o algo? Debo tener pastillas en mi casillero, si quieres... cielos, tienes una cara...
—Estoy bien —solté, haciéndome consciente de mi expresión y tratando de suavizarla—. Solo es que la tarea se me está complicando. No puedo tocar Wikipedia y el profesor quiere una bibliografía auténtica.
—¿Y esa es razón para ver a la pobre computadora como si fuera su culpa? Detente, le harás estallar los circuitos o algo... ¿seguro que es solo eso? No sueles dejar que el estrés académico te afecte tanto —señaló y empezó a descifrarme con sus ojos azules, nada era invisible a esos ojos. Nada.
—Yo... tengo sueño, no te preocupes —dije para tratar de confundirla o al menos desviar su atención—. Cuando tengo sueño no puedo ser considerado gente.
—¿Gente? ¿Dices, así como seres humanos? ¿O sea que los rubios no son una raza evolucionada de mamíferos con limitadas capacidades neuronales?
—Muy graciosa.
Por ahora parece habérselo tragado.
—Me honorarias si sacaras tu trasero de esa silla y me acompañas de una vez al club de radio antes de irnos a casa. Ventus quiere que le preste este micrófono para ver si puede instalarlo con su Karaoke, el niño quiere participar en un festival de canto o algo así que harán en la ciudad —se explicó—. Necesita practicar.
—¿Ventus es el único rubio que te agrada?
—Ventus es el único ser vivo que vale la pena: merece amor, cariño y protección —dijo como si fuera lo más obvio del planeta—. Que sea rubio solo es un evento desafortunado, no quita que sea una buena persona.
—¿Pero eso conmigo no aplica?
—Oh no, contigo es tragedia —comentó divertida—. Tú y yo estamos agrupados el resto de los mortales y somos escoria, así es este negocio.
—No lo voy a discutir —mi buen humor regresaba de a poco, creo que si ella puede hacerse la vista gorda con el tema entonces yo también.
Recogí mis cosas y empezamos a caminar por el corredor principal para salir del edificio y trasladarnos a la sección de clubes en otro departamento. Ahora que lo pienso, quisiera pertenecer a otro club aparte del de la radio, es obvio que Xion está hecha para estar allí y quiero apoyarla como su amigo, pero... hablar jamás será lo mío. Puedo entenderme hasta cierta medida, pero a la hora de expresarlo apesto. Necesito preparar con mucho cuidado siempre lo que voy a decir por la radio.
Miro lado a lado las puertas del corredor.
«Club de música» En una placa negra con letras blancas. Lo haría, pero, hay demasiadas personas allí y sé que de ese modo no me adaptaré. «Club de ajedrez» No, no lo creo, se me da bien, pero me desespera, y con una inadaptada de amiga me basta y me sobra. «Club de Dibujo» Tampoco, ese le sentaría bien a mi hermana o algo. «Club de Literatura» Suena tentador, aunque Xion pensará que la estoy acosando o persiguiendo, ella es miembro destacado. «Club de Jardinería» Oh no, es el que hasta ahora más me ha llamado la atención, pero ha de estar lleno de chicas, Ventus también está allí, ¿será que hago como que me importa una mierda y entro? Igual y me gustan las begonias... No, carajo, no. Mi madre creerá que estoy a nada de salir del closet. «Club de Fotografía» ¿Hay alguien allí? ¿Será que no se reúnen nunca? ¿Que tienen un horario por completo opuesto al mío? «Club de Corte y Costura» Jajajajajaja por-encima-de-mi-pálido-y-frio-cadáver. Kairi Moore es la presidenta y hay algo en ella (un conjunto de cosas) que no me agradan, empezando por la cantidad de veces que la he atrapado molestando a Xion.
Nadie se mete con Xion, nadie.
—Deberías coger con Kairi —soltó Xion de pronto, mientras pasábamos frente a la puerta del club—. Ya sabes, aprovechando que ella es la chica popular y tú el rubio guapo del último año.
—¿Perdón?
—Oye es en serio, considéralo, tengo el presentimiento que no te diría que no —de pronto no pude distinguir si era uno de sus juegos de sarcasmo o lo decía de verdad.
—En primer lugar, no le veo atractivo —empecé—. Y en segundo lugar ella tiene novio. Sora, el fracasado que siempre anda orbitando cerca suyo. Es castaño.
—¿Y si... yo le bajo a Sora? ¿tú podrías conquistar a Kairi?
Quedé congelado a mitad del pasillo, ¿qué diablos? ¿y eso de dónde salió?
—Xion... tú no... —vacilé—. Tú no harías eso, ¿o sí?
—No lo sé —respondió con la mirada baja—. Sora es un ángel. Sé que eres nuevo, pero llevo toda mi vida viendo cómo ella abusa de la amabilidad del chico. Y estos días la soporto menos de lo normal, desde que estoy en la radio... bueno... hemos tenido unos cuantos problemas y muero de ganas por hacerla escarmentar. Sí, sí, soy consciente de lo infantil que es de mi parte, pero...
—Supongamos que lo intento (y mágicamente) funciona, se enamora, ¿luego qué haré con ella? ¿La uso de broche en mi mochila? ¿De pisapapeles para mis exámenes? ¿La cuelgo fuera de mi casillero? —reí—. No es mi tipo.
—Oh vamos, esa relación de ella con Sora está destina al fracaso, solo les estaríamos haciendo un favor —insistió con el aire propio de un adolescente discutiendo de trivialidades con sus padres—. Además, te voy a advertir una cosa muy importante. Si empiezo a salir con Riku, me guste o no, las personas lo sabrán ¿y adivinas qué pasará? Subiré de estatus, seré un escándalo. El inalcanzable Riku Campbell con Xion, el fenómeno victoriano.
—¿Por eso es que te lo piensas tanto antes de tener una cita con él?
—¿No te gustaría acompañarme en este irrevocable camino de ser pareja de alguien popular? ¿Como para variar? —Inquirió decidida, decidida a arrastrarme al infierno con ella.
—¿A qué quieres llegar con eso?
Como un millón de veces lo ha hecho, me hizo retroceder hasta quedar contra la pared. Se acercó a mi oído y susurro muy lentamente. Creí que iba decir que mientras estábamos en eso follar con los populares, podríamos ser infieles entre nosotros. Porque, cierta la propuesta o no, estas son las clases de disparates que ella suele decir segundos después de empujarme o acorralarme en algún lado.
Sin embargo...
—No quiero llegar a nada —dijo y de pronto la vi esmerándose por contener una carcajada—. Era broma.
—¿Era broma? ¿Así sin más? Casi me matas de preocupación.
—Uhm... la mayoría lo es —afirmó—. Al menos sí la parte en la que me da miedo avergonzar a Riku. Y... vale, lo de Kairi fue un delirio momentáneo, casi improvisado diría yo, pero si lo piensas con cuidado no es del todo imbécil.
—¿A qué te refieres?
—Cogértela no puede ser tan malo como creemos que será —tanteó—. Analízalo, ser el novio de la chica popular y guapa es una muy buena carta de poder social.
Puede que en esta ocasión esté jugando, pero yo tampoco soy estúpido. Acaba de comenzar el proceso, ella se siente culpable porque sabe que me gusta. No intentará deshacerse de mí, no es capaz de llegar jamás a eso, me quiere, aunque sea como amigo, pero me quiere. Va estar por los próximos días tratando de desviar mi atención hacia alguna chica más. Y eso, a lo menos, es hiriente para mí.
Lo menos que espero es que respete lo que siento.
Aurora
