Me alejé de ellos y fui a casa para hablar con mamá, a ver si había algún problema en que los chicos asistieran a la fogata de esta noche.
-Mamá, necesito contarte algo-dije entrando a la cocina-
-Dime Leah-contestó, secándose las manos-
-Ayer por la noche llegaron unos compañeros de la universidad de visita, han escuchado que contamos leyendas por las noches mientras hacemos fogatas y quieren escucharlas. ¿Habría algún problema?
-Hablaré con el resto del consejo, pero no creo haya problema.
-Gracias mamá, mañana espero ya se marchen, no quiero que estén aquí mucho tiempo, con los chupasangres tan cerca.
-Confiemos en que así será, ahora ve con tus amigos.
-Bien, hasta dentro de un rato -dije saliendo de casa-
Una vez reunidos todos rodeando la fogata, los ancianos empezaron a contar las leyendas de la tribu. Dos horas después se dio por finalizada la fogata y pasamos a cenar.
-Leah es increíble, las leyendas que tenéis aquí, sino fuera porque somos adultos, creería esas leyendas y me aterrarían-dijo Astrid, mientras nos servíamos la cena-
-Si bueno, todo es para asustar a los más pequeños para que no entren solos al bosque-contesté de forma tensa, al volver a notar a alguien observarme-
-¿Va todo bien Leah?-preguntó Marc, al verme mirar a mi alrededor-
-Sí, tranquilos, solo pensé que me habían llamado.
A lo lejos vi a Jake y Sam entrar en el bosque, algo estaba pasando y no tenía manera de marcharme sin que Astrid y los demás preguntaran.
Así que no me quedó de otra que esperar.
A media noche, los chicos se subieron en la camioneta que alquilaron y se marcharon dirección Port Ángeles ya que su avión salía en cinco horas.
Una vez se marcharon, entré en casa, me di un relajante baño y me fui a dormir. Mañana ya me enteraría de lo ocurrido.
A la mañana siguiente, los chicos dijeron que dos de los Cullen pasaron por nuestro territorio y que les entregaron una nota para entregársela a el resto del aquelarre. Jacob fue el encargado de llevar la nota. Esa misma tarde nos comunicaron que los dos vampiros que tenían dones como el marido de Bella, habían dejado tirados a la familia en busca de algo, que nadie sabía.
Esa noticia era maravillosa, nótese el sarcasmo, ellos dejan a su ¨familia¨ y sin embargo nosotros teníamos que ayudarlos y con la llegada cada vez de más vampiros de ojos rojos.
Después de ese día no volvimos a tener ninguna novedad, se acercaba la navidad, mamá había decidido celebrarlo en casa de Charlie ya que iba a ser la primera navidad de Nessie.
No me gustaba la idea de pasar esa noche con vampiros en esa casa, pero me tendría que aguantar, ya que mamá estaba en una especie de relación con Charlie.
Llegada la noche cenamos y después de repartir los diferentes regalos, decidimos volver a casa.
El día de la llegada de esos vampiros con piel de cebolla como nos han contado, estaba más cerca y eso la verdad me tenía algo preocupada, no por mí, sino por Seth.
Y como sí nada llegó el día, empezó a nevar como dijo la vampira Cullen, como nos habían dicho, cada uno empezamos a entrar en fase y fuimos corriendo hacia el claro, donde llegarían esos vampiros de Volterra. Jacob estaba en el centro del grupo creado entre los vampiros Cullen y sus amigos. La hija de Charlie, Bella estaba junto a Jacob, con su hija a lomos de él y detrás del grupo estábamos el resto.
Una vez llegaron los vampiros italianos, Carlisle caminó hacia ellos y después de darle la mano a uno de los vampiros, llamó a Edward, al igual que Carlisle, le dio la mano al vampiro.
Todo esto me estaba poniendo nerviosa, no saber lo que pasaba y que Seth estuviese aquí, no me gustaba nada.
Minutos después, Bella se acercó con su hija hacia esos vampiros y entonces lo vi, estaba apareciendo una pared casi transparente que nos cubría a todos. Jacob siguió de cerca a Bella y su hija hasta esos vampiros. Una vez allí intercambiaron palabras, el vampiro italiano estaba sorprendido por lo que había visto, de pronto justo delante de nosotros una especie de rayo se estrelló contra la cúpula que nos cubría.
Gruñí y me puse en forma defensiva al igual que el resto, esperaba poder arrancar alguna que otra cabeza, tanta tensión me estaba enfadando.
Cuando todo parecía que iba a avanzar, y al fin íbamos a cumplir la misión por la que entramos en fase. La vampira Cullen que veía el futuro, apareció junto al vampiro estirado y dos personas más, se acercaron a los italianos.
Por lo que se podía escuchar el chico moreno que acababa de llegar, de nombre Nahuel, era al igual que Nessie mitad vampiro mitad humano y estaba explicando su forma de vida, al parecer tendría una existencia larga, me alegraba por Jacob.
Al final los Vulturis decidieron aceptar lo que le decía Nahuel, con el aviso de que estarían pendientes de que realmente Nessie no llamara la atención y no fuese un problema en el futuro.
Una vez los vampiros italianos se marcharon pudimos relajarnos un poco, aunque yo aún tenía la imagen de mi muerte y la de Seth en mi mente, gracias a que el vampiro lector de mentes reprodujo la visión de la vampira que veía el futuro. Agradecí que esa visión no se cumpliese, pero por otra
parte deseé haber luchado con ellos al menos descuartizando a algún que otro vampiro.
-Amigos, muchas gracias por vuestra ayuda, volvamos a casa-dijo Carlisle-
Comenzamos a andar fuera del claro, cuando iba a empezar a correr para adentrarme en el bosque, un dolor potente me atravesó todo el cuerpo haciéndome caer al suelo y aullar, en mi cabeza aparecían imágenes, que para mí no tenían ningún sentido. De pronto todo se volvió negro.
