Bulma salió en el encuentro con su esposo que sabía, estaba en el jardín. Mucha fue su sorpresa al hallar una taza de té en medio del mismo. Se acercó a ella y miró su contenido poniéndose en cuclillas frente a ella, estaba llena
Miró en todas direcciones buscando el paradero del saiya. Una flor llamó su atención, era de pétalos delicados y rosas, un poco alargados. Era una flor completa de aquellas que servían de cura para aquella enfermedad que había estado torturando a su esposo. Se encontraba perfectamente posada en el contenido de la taza. Estaba flotando en el té
Esto es malo-dijo la peli azul. No sabía con exactitud nada sobre lo que sucedía. Pero su sexto sentido le decía que su esposo no estaba allí ni en ningún lugar en la Tierra y que aquella flor representaba la causa de eso
Vegeta se despertó suavemente, unos rayos violetas de luz que había en el ambiente le dificultaban abrir los ojos. En cuanto se acostumbró a la luz que iluminaba aquella habitación miró en todas direcciones intentando entender donde estaba. Luego, lo recordó
Recordó aquello que la pelirrosa le había dicho. Intentó ponerse de pie de la cama donde había estado acostado pero una cadena con un grillete grueso se lo impidió. No entendía, ese tipo de cosas él podía romperlas con facilidad, mucho más si lo tenía unido a su muñeca. Suspiró, necesitaba encontrar a su hermana
De repente la puerta se abrió dejando entrar a la princesa. Altiva e involuble que lo miró con una sonrisa en cuánto entró
¿Cómo dormiste cielo?-preguntó con amabilidad. El saiya fruncio el ceño al escucharle, no había manera de que le respondiera bien esa pregunta
¿Dónde está Hanasu? Me prometiste que estaría con vida -dijo el saiya, Ciris ensanchó su sonrisa de manera sádica
Puedes ir a verla en cuanto desees pero no puede salir de su calabozo. Es una traidora-explicó con una sonrisa
Llévame con ella, quiero verla-insistió el saiya-No tienes que quitarme las cadenas, porque ten por seguro que en cuanto tenga la oportunidad me escaparé -Ciris fruncio el ceño pero aún así tomó la cadena que estaba unida al muro cerca de la cama y la desengancho para unirla a una pesa del mismo material. Aquello era para que el saiya pudiera moverse pero que se le dificultara escaparse
Vamos, sigueme-Dijo la pelirrosa abriendo la puerta. Vegeta arrastró la cadena sin demasiado esfuerzo, no era diferente de lo que sentía cuando entrenaba en la cámara de gravedad. Era más ligero incluso
Aún no entiendo porqué haces esto-Dijo el saiya, no tenía la certeza total de lo que pretendía la mujer
Te traje aquí porque te amo, y quiero que tú te cases conmigo. Soy consciente de que tienes una esposa y un hijo también por eso fue de ésta manera. Necesito un príncipe para poder heredar mi trono y ser una reina completa-Dijo la mujer con una sonrisa. Vegeta la miró con expresión seria. Estaba totalmente loca
¿Cómo planeas que yo te ame si me trajiste aquí por medio de chantajes?-preguntó el saiya. Estaba enojado en sobremanera pero intentaba controlarse hasta ver a su hermana
No vas a amarme más si te dejo con tu esposa y tu hijo así que debía aplicar algún método. Iba a chantajearte con que ibas a morir si no te casabas conmigo pero tu hermana lo echó todo a perder-agregó la princesa-Ella fue quien te dio esos pétalos para que pudieras curarte, y si bien no te has recuperado del todo ya no estás en riesgo de morir
Hanasu te benefició. Si yo hubiera tenido que elegir entre ser tu esposo y morir habría elegido morir luchando-dijo el saiya con seriedad. Ciris frunció levemente el ceño al oírle-Pero no puedo elegir entre mi bienestar y el de mi hermana, bien jugado-dijo el saiya. La princesa se detuvo.
Habían pasado una serie de pasillos y unas escaleras que iban hacia abajo para ir hasta donde estaba la hermana de Vegeta. Se pararon frente a una gran puerta negra que resaltaba entre la fina decoración del lugar de color morado
Puedes entrar, te doy cinco minutos para que hables con ella y luego vamos a almorzar-dijo la princesa abriendo la puerta y haciéndole un gesto de que pasara. Vegeta le dirigió una mirada de desprecio para luego ingresar. Era un oscuro calabozo, parecía una cueva
En el fondo de aquella cueva había una mujer unida al muro, justo detrás de unos barrotes morados que funcionaban a modo de jaula. Estaba abierta para que él pasara. Una vez cerca de la mujer pudo verla con claridad
Estaba mirando el suelo, un hilo de sangre iba desde su frente hacia su mejilla del lado izquierdo. Parecía agotada y vestía arapos morados lo único que daba la sensación de su descendencia saiyajin eran sus botas blancas y un pequeño tatuaje que tenía del símbolo de la familia real de Vegetasei en negro en la punta de su clavícula
Hanasu-logró musitar el saiyajin. No lo había hecho demasiado fuerte. En cuanto le escuchó la mujer levantó la mirada y chocó con la de su hermano el cual se acercó en cuanto ésta le dedicó una leve sonrisa débil
Estás aquí-dijo algo sorprendida, no parecía feliz por ello-Deberás de disculparme Vegeta pero no puedo alegrarme de verte sabiendo que seguramente estás aquí contra tu voluntad-dijo. Vegeta le sonrió en cuanto la escuchó
No seas tonta, yo estoy aquí pero no será por mucho, me iré pronto-dijo con confianza el saiya-Nadie puede atar al príncipe de los saiyajin
¿Vas a escaparte?-preguntó sorprendida la mujer
Vamos a escaparnos-corrigió el saiya. Se puso de rodillas ante ella para verle la cara con mejor claridad-No pareces mi hermanita, pareces una niña triste-dijo a modo de comentario. Hanasu sonrió al oírle
Creo que Ciris es la única que ha podido contra la gran Hanasu-dijo algo derrotada
Eso sólo es porque no estaba tu hermano para protegerte. Lamento no haber estado para ti, te he fallado-dijo el saiya. Hanasu le sonrió
Pero ahora lo estás-dijo sonriente. Una lágrima se escapó y rodó por su mejilla-Estoy muy feliz de que estés ahora conmigo Vegeta, por mas que sea en contra de nuestra voluntad el que estemos aquí
Tranquila, lo resolveremos-dijo el saiya conservando la calma para que su hermana no llorara más
Aquella situación no había cambiado ambos tenían tan sólo unos años más. Pero seguían siendo los mismos
Flashback
Ya llegué- dijo un pequeño al entrar por una gran puerta. Dos guardias con armadura saiyajin esperaban a cada lado de la gran entrada de madera oscura. El niño con capa y armadura con el símbolo de Vegetasei ingresó con una sonrisa en su rostro
En el comedor del Castillo estaban sus dos hermanos, Vegetto y Hanasu. La niña se mostró feliz mientras que el otro parecía concentrado escribiendo en un cuaderno
Hola Vegeta-saludó la pequeña sonriente. Vegeta se dirigió a ella rápidamente y la cargó con ambos brazos haciéndola dar una vuelta en el aire sin soltarla. La niña rió con felicidad ante la acción de su hermano
Hola bebé-saludo el pequeño bajandola por fin, pegó su nariz con la de ella en un pequeño gesto de ternura que la hizo sonreír-¿Vamos al parque hoy?
Sii-dijo sonriente la pequeña niña
¿Puedo ir con ustedes?-preguntó Vegetto desviando la mirada del cuaderno
Claro, pero primero termina eso-dijo el saiya mayor con tono neutro-Hanasu ven, entrenemos un rato mientras Vegetto termina-dijo, la pequeña victoreo sonriente. Al dirigirse al patio principal del Castillo de Vegetasei se encontraron con su padre arrodillado ante Freezer
El extraterrestre lo miraba con asco mientras ponía uno de sus pies en la espalda del monarca, ejerciendo presión en ella
Papá no nos avisaste que el señor Freezer venía de visita hoy-dijo el pequeño. Freezer al escucharlo dejó de oprimir la espalda del Rey. Lo había hecho para hacer safar a su padre del castigo-Disculpe la irrupción señor Freezer ¿A qué debemos su visita hoy?
Siempre tan atento pequeño príncipe-dijo con una sonrisa la lagartija con su voz un tanto afeminada y molesta de escuchar-Debo mi visita al hecho de que busco nuevos reclutas, tu y tu hermano están en la lista
Soy consciente de ello señor-respondió Vegeta con tranquilidad-Y lo haremos con completa devoción y fortaleza
Estoy seguro de eso, hoy vine a buscarlos para que hagan su primer misión. Tu padre no estaba de acuerdo así que le estaba dando un pequeño escarmiento ¿Tú que opinas?-preguntó. Vegeta miró a su padre tendido en el suelo con preocupación en su expresión
Yo iré señor, deje de castigar a mi padre-dijo el saiya arrodillándose-Y si mi hermano va, he de pedirle que me asigne una misión con él
Siempre tan correcto-dijo, a modo de elogio el emperador maligno. Volteó a mirar a Hanasu que tenía el ceño fruncido-¿Por qué pones esa cara pequeña?
Yo también quiero ir-dijo con los brazos cruzados-No quiero que te lleves a mis hermanos a misiones sin mí-dijo a modo de reclamo. Vegeta se incorporó con rapidez y tan sólo atinó a taparle la boca a su hermana
Estaré bien Hanasu sólo me voy unos meses-dijo a la pequeña que de un manotazo se soltó y se acercó a enfrentar a Freezer con expresión furica
Quiero ir con ellos, yo también soy princesa y soy saiyajin-Dijo la niña con el ceño fruncido. Freezer pareció mostrarse serio por un momento pero luego le sonrió
No seas tonta pequeña, no querrás sufrir ni la mitad de las cosas que tus hermanitos van a hacer cuando hagan misiones para mi. Mejor quédate a jugar aquí como buena mujercita que eres-dijo con ternura el extraterrestre. Hanasu fruncio el ceño al escucharle
Se acercó al emperador y pateo una de sus piernas. Freezer al encontrarse distraído pareció algo afectado por el ataque de la pequeña que, al ser saiyajin, presumía de una gran fuerza a pesar de sus escasos años de vida
Mocosa malcriada...-Dijo el extraterrestre. Iba a golpearla pero Vegeta se interpuso inmediatamente recibiendo el daño en su rostro. Freezer había propinado una bofetada que el príncipe recibió por proteger a su hermana
Deberá disculparla señor, ella no sabe con precisión lo que quiere, tiene 5 años-dijo el saiya, se había aguantado el dolor de aquel golpe. No quería que su pequeña hermana lo viera mal a causa de ella
Freezer pareció serenarse al oír la disculpa del pequeño príncipe que tenía su mejilla algo hinchada por el golpe
Está bien, la perdonaré por ahora, pero esto no se me va a olvidar. Tu vas a tener lo que quieres en cuanto cumplas los 8 años-dijo a Hanasu la cual fruncio el ceño al escucharle. A pesar de ser tan pequeña su carácter y valentía eran envidiables
Lo haré, y seré la mejor-dijo a modo de reto. Tomó la mano de Vegeta para contenerle-La segunda mejor, porque mi hermanito va a ser el primero-dijo, Vegeta la miro de reojo, admiraba a su pequeña hermana tanto como ella a él
Freezer se retiró ese día luego de extorsionar un poco más a su padre y prometiendo llevárselo a él y a su hermano a su base espacial pronto. Compartía habitación por gusto con su hermanita a pesar de disponer de cientos de cuartos en el amplio castillo de Vegetasei
¿Vas a irte?-preguntó Hanasu preocupada. Estaba en su cama acostada mientras que Vegeta se había limitado a observar por la ventana desde su cama pensativo. Su voz dulce le hizo salir del trance que la luna le causaba
Seguramente, pero por lo que Freezer dijo hoy probablemente tu vayas con nosotros-respondio con sinceridad
¿Y cómo es el lugar al que vamos a ir?-pregunto Hanasu entre curiosa y asustada
Es un lugar frío y algo duro. Sin colores y sin sirvientes-describió-pero no me da miedo, y a ti tampoco debe dártelo-dijo, Hanasu abrió sus ojos de par en par, sus ojos clamaban respuestas
¿Por qué no?-preguntó confundida-suena como un lugar horrible, tan horrible como esa lagartija-dijo haciendo que Vegeta sonriera al oír cómo denominaba a Freezer
Lo es, pero no lo será tanto si Vegetto y tu están conmigo-respondió el saiya-Si acaso es cierto que quiere mandarte allí a ti también ten por seguro que estaremos para protegerte-dijo con seguridad
Vegetto no pelea-dijo con el ceño fruncido la pequeña. Vegeta le sonrió al notar que no era para nada ingenua
Pero yo si, yo te protegeré-dijo, la niña sonrió con dulzura al oírle-soy el mejor después de todo ¿O no?
Claro que si-dijo sonriente la niña con felicidad
Bien ahora duérmete antes de que manden a Nappa a regañarnos-dijo el saiya mientras la arropaba rápidamente
Está bien-dijo sin mucho ánimo la niña mientras se recostaba y se dejaba tapar por su hermano
Yo quiero ir contigo-reclamó una voz femenina con gran fuerza en su tono. Se escuchó un estruendo, un golpe metálico dado con ira
Ya te lo he dicho, no puedo llevarte conmigo Hanasu, es peligroso-respondió el saiya. Estaba enojado, había roto la mesa que había golpeado intentando canalizar su rabia
Es por eso que tengo que ir, no quiero que vayas en una expedición de a dos. Yo soy tu mano derecha-dijo la mujer con autoridad. Vegeta volteó a mirarla, el enojo no había salido de sus ojos negros ni tampoco de los de ella
Trunks es mi mano derecha no tu-dijo con dureza-Tu debes apoyarme desde aquí Hanasu, no puedo dejar que vayas conmigo a la Tierra. Iré con Nappa, y según se Raditz debe estar allí también
Pero yo no quiero quedarme aquí a esperarte Vegeta, ¿Vas a dejarme aquí? Dime ¿qué pasa conmigo, o con Lin? Freezer ha dicho que esa misión es importante porque encontraron un saiyajin allí que le hizo frente a Raditz, además Trunks no va a ir contigo tampoco
Freezer me asignó la misión a mi, y sólo necesito a Nappa para ello. Sabes que soy de sus mejores reclutas, no hace falta que vayas conmigo-dijo el saiya con seguridad
Siempre hace falta-dijo con terquedad-¿Por qué no quieres que vaya contigo? ¿Qué te da miedo Vegeta? Cuando Freezer te dijo de esa misión tu primera opción fue Nappa, quiero saber el porqué
¿Quieres saber por qué debes quedarte? Porque quiero que estés a salvo, además no requiere más personas. Freezer me ha dicho a mi que vaya, Nappa sólo va por añadidura-dijo el príncipe. Estaba empezando a enojarse nuevamente. La terquedad de su hermana le estresaba
¿Qué te ha dicho Lin sobre esto?-pregunto la saiyajin. Había dado en su punto débil
Ya he hablado con ella, ella también tiene una misión complicada-dijo el saiya a modo de respuesta-Yo le he entendido y ella a mi. Sabes que Lin se ha ido hace días
Claro que sí, pero no te creo que ella aceptaría que vayas sólo a esa misión-dijo la mujer con firmeza
Lo ha hecho, ella quiso que habláramos-dijo el saiya nuevamente. Hanasu pareció ponerse impaciente y se cruzó de brazos
Tu la amas-dijo como argumento-No puedo creer que no hayas hecho algo con ello. La misión de ella era mucho más larga que la tuya
Lo sé, yo debo ser el que debe comprender. Ella y yo no somos nada, la amo tanto como ella a mi o quizás más, pero no puedo pedirle que no vaya. Es su obligación como la mía de irme a la Tierra-dijo con frialdad-Si vuelve a suceder entonces será, mientras tanto debo aferrarme a lo que debo hacer, y lo único que me queda es protegerte a ti
¿Por eso me vas a dejar aquí? ¿Crees que me sucederá algo si voy contigo?-preguntó irritada. Si bien no iba a todas las misiones con su hermano él le había prometido que haría lo posible porque así fuera, lo que no había hecho en este caso
Lo siento, no puedo manejar todo cómo me gustaría. Intenté incluirme en tu próxima misión pero no me fue posible. Y yo no puedo permitir que estés en esta-dijo. A Hanasu le hirvió la sangre
¿Cuándo te vas?-pregunto con enojo en su voz. Vegeta la miró con cansancio
Mañana-respondió simplemente. No iba a intentar convencerla dado que sabía, era inútil
Pues espero que tengas suerte-dijo. Se retiró de la habitación. Habían estado hablando en el cuarto de Vegeta, estaba furiosa. No iría a despedirlo al día siguiente, no lo vería el resto del día. Había faltado a su promesa
Vegeta miró el suelo con resignación. Aceptar cosas tan frustrantes se le había hecho costumbre últimamente. Trunks se había ido, y para peor a Namek Alpha, Lin también se había ido, y a una misión larga. Su hermana también debía irse luego de él, que debía partir a la Tierra el día siguiente
Todo cambiaba y eso le frustraba. Había estado tan pensativo en esos días que hasta parecía otra persona, no la centrada y alegre que solía ser. No sabía cuando volvería a verlos, a ninguno, ni siquiera si volvería a verlos. Se sentía sólo
Vegeta...-escuchó. Una voz insistente femenina le llamaba. Levantó la mirada y vio a su hermana, frente a él. Le sonreía a pesar de estar prisionera de un muro con aquella misma inocencia angelical que tenía de pequeña
Dime-dijo el saiya correspondiendo la sonrisa
Hace minutos que te llamo ¿En qué pensabas tonto?-pregunto. Vegeta no pudo evitar profundizar su análisis en la expresión despreocupada de su hermana
En cómo voy a sacarnos de ésta-dijo. Ella sonrió aún más. Su confianza estaba totalmente puesta en su hermano mayor. Sabía que la protegería siempre, por más que tuvieran que pasar por encima de su cadáver, ella haría lo propio con él como lo había hecho hasta ahora a pesar de haber arriesgado su cuello
Vegeta, cinco minutos-dijo una voz desde la puerta que se abrió de improviso. Vegeta se puso de pie y miró a su hermana con decisión recibiendo el mismo tipo de emoción de los de su hermana. No fallarían de nuevo, no la dejaría sola, ni haría todo sólo. No de nuevo.
Capítulo número 20!!!
Muchísimas gracias por leerme capítulo a capítulo.
Nos leemos.
Nieblaneit0r~
