"¿¡Eda!?"

"La mismísima" La bruja lucía exactamente igual que hace un año, su enorme melena gris estaba oculta bajo gran presión por una capucha. Al parecer se encontraba sola en el lugar,"Ha pasado un tiempo niña"

¡Demonios! Si Eda se enteraba de todo lo que había estado haciendo, estaría en graves problemas. Necesitaba inventar alguna excusa buena o estaría perdida.

Eda la miró inquisitivamente, con sus ojos entrecerrados y acusadores.

"¿Puedo saber que haces en este asqueroso lugar?"

Las palabras no lograban salir de su boca, estaba tan nerviosa que su voz no salía.

"¿El gato te comió la lengua o qué?"

"Yo...yo solo buscaba algo" Era algo obvio, pero su cerebro no logró expresar algo más inteligente.

"Oh, no me digas. De pronto pensé que la ruina había caído a los Blight, y que su pequeña hija tenía que salir a trabajar".

Eda rio tan fuerte de su propia broma, que varios voltearon a mirarla.

"Esa estuvo buena, ¿no crees?" Eda logró detener su risa y la miró con curiosidad "Cambia esa cara niña, o pensarán que te estoy haciendo algo"

Pronto comenzó a sentir como un sudor frío recorría su espalda. Tenía que escapar de Eda. Ella por nada del mundo tenía que enterarse de las razones por las que estaba en este lugar. Pensó que lo mejor sería actuar de forma rencorosa, de todas formas la bruja mayor se había escondido y la había evitado cuando más la necesitaba.

"Ya no tengo nada que hacer acá" dijo de la forma más fría que pudo "Fue un gusto saber que sigues con vida, Eda"

Se dio media vuelta y avanzó unos pasos. Se detuvo cuando sintió como una mano tiraba con firmeza de su capa.

"Sé que tienes razones para odiarme" La voz de Eda sonaba arrepentida, casi suplicante "Pero no te dejaré ir hasta que me digas que haces acá"

"No tengo que darte explicaciones por nada, puedes volver a tu vida de fugitiva y dejarme en paz"

Se soltó con fuerza del agarre de Eda y continuó caminando a paso firme y dedicado. Ella no tenía derecho a estar furiosa con la bruja mayor, sin embargo esta era la única forma de evitar mostrar su nerviosismo.

"Amity, sé que ha pasado un tiempo, pero no he olvidado mi promesa".

No tuvo la fuerza necesaria para girarse y mirar a la bruja, simplemente siguió su paso, mientras Eda la seguía detrás.

"¡Hey! no camines tan rápido"

"No me sigas"

"Necesito saber que hacías acá, si tienes algún problema puedo ayudar"

Pensó en las veces que busco a Eda porque necesitaba ayuda. Pero todo eso había cambiado, ahora no la necesitaba, ahora tenía suficiente confianza y conocimientos para hacer las cosas por sí sola.

"Estoy bien, no es nada" Freno su paso y se giró para plantar cara a Eda, tenía claro que no sería tan fácil librarse de ella.

"Nadie viene a este lugar por nada, sé que estás mintiendo niña, pero está bien, no te obligaré a decir nada" Eda movió su bastón, colocándose en posición lista para volar. "Aunque tengo la leve sospecha de que tus padres no tienen idea que estás acá. Supongo que estarían decepcionados si se enteran de los pasos de su pequeña" Eda termino la frase dándole una sonrisa malévola.

"Eso es bajo, hasta para ti" Sus esperanzas de escapar de la bruja eran cada vez más insignificantes.

"Ven conmigo, estoy segura de que puedo ayudarte" Eda estiró su mano en modo de invitación.

Subió con resignación, sabía que si se negaba, la bruja la perseguiría hasta enterarse de la verdad. Juntas volaron rápidamente por los cielos nocturnos de las Islas Hirvientes. Su noche no podía haber ido de peor forma.

Luego de unos veinte minutos de viaje, llegaron a su destino. Oculta entre montones de árboles frondosos, se encontraba la casa búho. La cual había buscado desesperadamente hace algún tiempo, sin embargo verla ahora, solo traía dolorosos recuerdos a su cabeza.

Luego de unos efusivos saludos por parte de Hooty y King, Eda le sirvió una taza de té, preparada para comenzar el interrogatorio.

"Sé que no es mi problema, pero Luz me ha contado que nunca respondiste alguna de sus cartas"

"Nunca supe qué decir" Era una forma fácil de decir que todo era demasiado complicado de explicar.

"Puedo entender los dramas adolescentes, pero ustedes dos se veían demasiado unidas como para que no tengas nada que decir". Una punzada dolorosa atravesó su pecho. No era necesario que la bruja se metiera de esa forma con sus sentimientos.

"Y ella te quería mucho como para qué la dejarás ir tan fácilmente" Una mueca de tristeza se formó en el rostro de Eda.

"Sabes que no tenía otra opción, era demasiado peligroso para ella quedarse aquí y lo sabes"

Ella lo sabía, lo tenía tan claro como el agua, pero echarle la culpa a alguien que no fuese ella misma la hacía sentir un poco mejor.

"Estoy segura de que quieres tanto como yo que ella regrese" dijo Eda, apretando la taza de té con firmeza entre sus manos.

"Entonces por qué no haces que regrese, no te jactas de ser la bruja más poderosa ¿Qué te toma tanto tiempo?"

Eda se quedó en silencio, no le importaba lo más mínimo que esas palabras lastimaran su orgulloso.

"Este no es su mundo, ella tiene que continuar con su vida humana, estudiar y vivir en paz, se que suena aburrido, pero ella es frágil y necesita estar en un lugar sin peligros que arriesguen su vida cada día"

"Eso no lo puedes decidir tú, además eso no es lo que ella quiere"

"Y como sabes tú lo que ella quiere, si ni siquiera respondes sus cartas" Eda dejo su té a un lado y se puso de pie rápidamente.

"Yo…" Había muchas excusas válidas y convincentes que podría decir en ese preciso momento, sin embargo su nerviosismo la traicionó al primer cuestionamiento.

"¿Por qué de la nada te pones nerviosa?, pensé que ambas estábamos en modo sentimental" Eda la miraba con brazos cruzados, su mirada era de pronto demasiado intimidante.

"¡No estoy nerviosa!"

"¡Si lo está! Además puedo oler su miedo" King que no había dicho nada durante toda la conversación se movió cerca, a pocos centímetros de su cara.

"No terminaste de contarme qué hacías en el mercado nocturno"

"Solo buscaba algo...para la escuela" Dijo con voz temblorosa, King tenía razón, no había forma de ocultar el miedo que sentía en este momento.

"Para ser una niña tan inteligente tus excusas son bastantes malas, ¿No te enseñaron a mentir Blight?". Eda y King estaban a muy pocos centímetros de ella, ambos con expresiones desafiantes.

Utilizo el último resto de coraje en su cuerpo para alejar a Eda y a King, y se dirigió lo más rápido que pudo a la puerta "Si ya acabo tu interrogatorio, me iré antes que mis padres descubran que desaparecí".

"¡Alto ahí niña! no irás a ningún lado" Eda se puso delante de la puerta bloqueando el paso "Normalmente no me importa lo que una adolescente rebelde haga por las noches, pero si es algo que puede ponerte en peligro tengo que saberlo". Eda la tomó del brazo y la guio de regreso al sofá donde había estado hablando. "'Luz no me perdonaría si te ocurre algo y yo pude evitarlo"

Entendía la preocupación de la bruja, pero ella estaba completamente segura de que si se entraba de la verdad, todo saldría peor.

"Prometo que no es nada peligroso. Es solo un proyecto personal"

"Está bien niña, creo en tu palabra" Eda hizo un leve movimiento de manos, formando un pequeño círculo de hechizos.

En un instante su cuerpo se paralizó por completo, sintió como un corriente helada recorría su cuerpo, hasta nublar toda su cabeza, no sé sentía doloroso pero sí sumamente incómodo.

"Pero tengo que estar completamente segura de que no haces nada estúpido" La corriente helada dejó su cuerpo y pronto todo volvió a la normalidad.

"No tengas miedo, es solo un pequeño hechizo de verdad. Es solo para asegurarme"

Movió sus brazos, para comprobar que su cuerpo ya no estaba paralizado.

"Solo haré una pregunta y quitaré el hechizo"

Estaba perdida, completamente perdida.

"¿Qué hacías en el mercado nocturno?"

Algo oprimía su pecho, intentó cerrar sus labios con fuerza, pero su voz quería salir.

"Buscaba una poción para transformarse en un gato del mundo humano"

"¿En un... gato?" Eda procesaba las palabras lentamente tratando de encontrar algo de sentido.

"¿Por qué querrías ser un gato?"

"Es mi forma de camuflaje" Aunque no podía mentir, todavía podía controlar las palabras que salían de su boca.

"¡Hey! ¡Dijiste que solo sería una pregunta!" discutió, sin embargo sabía que seria en vano.

"Ahora estoy sumamente intrigada, serán las preguntas que yo quiera que sean"

"¿Para qué necesitas ser un gato del mundo humano?"

Cada vez se volvía más difícil.

"Para poder ir a un lugar fuera de acá, sin que me reconozcan"

"¡Detén tu juego de palabras!" Eda de pronto parecía más exasperada que intrigada.

"Dime a qué lugar necesitas ir" El rostro de Eda la miraba fijamente, como si el peso de su mirada fuera lo suficientemente amenazador.

"Al mundo humano"


"¡Lo sabía! ¡Te lo dije! ¡Te lo dije! King es el ganador!" King celebraba feliz, moviendo sus patas arriba y abajo.

"Te dije que ese animal tenía algo extraño" King busco entre un montón de papeles y sobres y sacó una fotografía.

"¿Está eres tú no es así?" King acercó a su cara una fotografía de un gato de pelaje color chocolate y ojos dorados, por supuesto que era ella, bueno ella en su versión gatuna.

"Sí, lo soy" No podía negarlo, aunque quisiera.

"Tienes que detenerte ahora mismo, no puedes seguir con esto" dijo Eda con voz severa.

"Seguiré haciéndolo, no le hago daño a nadie"

Eda parecía luchar contra muchos pensamientos en su cabeza.

"¿Por qué haces esto?"

"La extrañaba demasiado, en un principio solo necesitaba asegurarme de que estuviese bien, por eso use el disfraz de un gato. No quería que ella supiera de mí, tengo claro los peligros que existen si Luz regresa acá"

"Soy muy vieja para entender estas cosas" Murmuraba Eda para sí misma, mientras apretaba su cabeza con ambas manos.

"Pero luego de verla, no pude detenerme" No sabía si todo lo que estaba diciendo era efecto del hechizo, pero no podía dejar de hablar "No estoy haciendo nada malo, por favor necesito que me creas. Ella no es totalmente feliz en su mundo. Luz desea más que nada volver con nosotros".

Eda parecía... confundida, era una reacción totalmente opuesta a lo que ella esperaba.

"Sé que es así. Pero ella no estará segura acá, además prometí mantenerla alejada por ahora, no puedo romper esa promesa tan pronto"

"¿A quién se lo prometiste?" Esto era algo nuevo, ella no tenía idea que Eda había hecho una promesa para mantener a Luz lejos.

"No puedes saberlo"

"¡Me obligas a decirte la verdad, pero tú también ocultas cosas!". Tenía que descubrir las cosas que ocultaba la bruja.

"¡Está bien, te ayudaré!" grito Eda irritada.

No esperaba escuchar eso, en el fondo sabía que Eda lo decía para cambiar de tema.

"Sé que seguirás haciéndolo de todos modos. Y podría decirle a tus padres pero no quiero caer tan bajo...aún"

"¿Cómo se supone que me ayudarás?"

"Niña, puedo hacer casi cualquier poción que te imagines".


"No puedo creerlo King, esa niña fue más inteligente que nosotros"

"¡Tenemos que ir a visitar a Luz!" grito King entusiasmado "Yo quiero ser un león ¡El rey de la selva!"

King intentó infructuosamente imitar a un león rugiendo.

"No estoy segura de que pensar, no me gusta que estén engañando a Luz de esa forma"

"Tenemos que decirle" dijo King levantándose del piso.

"Pero que si se entera de la verdad, ¿No querrá venir acá?"

"Hmm..." King colocó su pata bajo el mentón, mientras pensaba en algún plan ingenioso para tratar con el asunto.

Camino unos segundos, Eda lo miraba con la esperanza de que tuviera alguna idea brillante.

"Primer punto" dijo King levantando una pezuña de su pata "Si alguien me estuviera espiando, me gustaría saberlo"

"Concuerdo, aunque si lo sabes técnicamente no sería espiar" Respondió Eda con seguridad.

"Segundo punto" King levantó otra de sus pezuñas "Amity no tiene derecho de extrañar a Luz más que nosotros"

Eda movió la cabeza, asintiendo con motivación, sin embargo se detuvo cuando un recuerdo cruzó por su cabeza "¿Pero, no es algo así como su novia? recuerdo que las vi besándose antes de que Luz se marchara" Eda recordaba con claridad ese día, no había querido espiar, solo se encontró con esa escena sin querer.

"Luz me escribió en sus cartas que está tratando de olvidarla, así que supongo que su relación es extraña, después de tanto sin tener contacto" dijo King mientras mantenía sus dos garras levantadas.

"Bueno, entonces concuerdo con tu segundo punto"

"Tercer y último punto... por que no tengo más pezuñas" King levantó su pequeño pulgar "Debemos ir al mundo humano y convencer a Luz de que aún es muy peligroso regresar"

"Hmm, o ¿Podríamos solo escribirle una carta?" Sugirió Eda, le gustaba la idea de ir a ver a Luz, pero también tenía un poco de miedo de que las cosas se salieran de control.

"¡No!" Grito King furioso "¡Yo quiero ser un león, necesito ser un león! y tú" dijo apuntando a Eda "¡Serás un búho!...Oh bueno, creo que eso es muy poco original, mejor ¡Serás una cabra!"

"¿Una cabra?" Preguntó Eda incrédula.

"Sí, recuerdo que una vez Luz dijo, ¡Eda esta loca como una cabra! creo que le gustaría verte así".

Eda abrió los ojos ante el insulto, sin embargo un segundo después estalló en sonoras carcajadas.

"Ay, esa niña" pequeñas lágrimas causadas por la risa corrían por las mejillas de Eda "Tienes razón ella merece saber la verdad" King la miró tan entusiasmado como un niño con juguete nuevo.

Eda estaba feliz, volvería a ver a Luz y se divertiría un poco en el proceso.

"Pero primero, deberíamos ponerle las cosas difíciles a la pequeña Blight"


¡Muchas gracias a todos por leer! Me encanto escribir este capítulo. No planeaba poner a Eda o a King en la historia pero las ideas surgieron y este es el resultado.