Pasaban las semanas y la relación de Jiro con Sachi se volvía un tanto más tensa, Feitan en la mayoría de las veces se encontraba cerca e interrumpia sus encuentros, especialmente en el bar. La posesión que imponia Jiro sobre Sachi iba incrementando cada día un poco más, aquellos gestos tiernos o palabras dulces que siempre utilizaba, fueron reemplazadas por acusaciones agresivas debido a que sentía que esta tenía la culpa de que Feitan no se alejara.
Sachi silenciosamente iba sumiéndose en un pequeño abismo, por primera vez alguien la quería y se veía indefensa ante aquellas acusaciones, por supuesto que no era su culpa pero algo muy dentro de ella aun se lo cuestionaba ¿y si no estaba haciendo lo suficiente? No alejaría a Feitan, pero tampoco quería alejarse de Jiro, por lo que toda esta situación la volvió un tanto desconectada de la vida, de la joven alegre que era y comenzó a pensar en que si simplemente seguía lo que Jiro decía todo iba a estar bien.
-Sachi te olvidas tu abrigo-dijo sin mirarla Phinks, pero esta no respondió lo que hizo que se volteara a verla.-¡Sachi!-dijo levantando un poco la voz. Sachi se giro rápidamente.
-¿Q-qué?-dijo intentando inútilmente forzar una sonrisa.
-...tu abrigo-Phinks intento buscar su mirada, algo no estaba bien.
-Gracias casi lo olvido, bueno tengo que irme ya, nos vemos luego-tomó con rapidez el abrigo de las manos de Phinks y salió del departamento.
A este le resultaba extraño aquel comportamiento, la conocía muy bien y ella no era así, lo sabía. En unas horas partía a una pequeña misión que le habían encomendado pero Sachi realmente le preocupaba.
-Feitan…-dijo mientras este salía de la ducha.-no quiero pedirte esto pero…-Feitan lo miró extrañado-por favor, cuida a Sachi-la mirada de Phinks era seria, Feitan simplemente se limitó a asentir.
No le hacía falta que Phinks se lo dijera, por alguna razón no podía estar tranquilo sabiendo que Jiro estaba tras Sachi, cada día que pasaba su odio se incrementaba, cada acercamiento que este tenía con ella, solo le hacía querer cortarle la mano y torturarlo lentamente.
Sachi se movía por inercia, milagrosamente las latas y las copas no se le caía de la bandeja puesto que ni siquiera miraba por donde iba.
-¿Sachi estas bien?-preguntó Aoi tomándola gentilmente del hombro. Ella se limitó a sonreírle-Mira, justo llegó Jiro, ve a verlo yo me encargo de los que faltan-pero un nudo se instaló en su garganta. No quería verlo. Sus pies no respondían.
-Aoi...no te preocupes yo termino mis mesas y luego lo veré-velozmente tomó la bandeja y se alejó.
Desde la esquina del bar Jiro la observaba impaciente. Luego de un rato considerable Sachi se acercó a su mesa.
-Tardaste-dijo secamente mirándola con un deje de desprecio. Sachi simplemente miró hacia el piso, sentía una congoja atravesarle el pecho ¿en qué momento todo había cambiado tanto?¿En qué momento ella había perdido su voluntad y su fuerza? ¿Acaso las cosas en una relación eran así?. Miro de reojo hacia la puerta del bar, nunca antes hubiera querido que Feitan se apareciese para sacarla de allí. Pero repentinamente sintió como algo la jalaba hacia abajo.
-Dije que te sientes-Sachi podía sentir la presión de la mano de Jiro que aun no la soltaba-¿Esperas a alguien?-dijo mirando la puerta, se había percatado de su mirada.
-N-no, para nada-intento sonreírle a pesar de querer salir de allí corriendo.
Solo pasaron unos segundos cuando Sachi se excuso que debía volver a trabajar, así se mantuvo lejos toda la noche, deseando que Jiro se retirara antes de su partida, pero no lo hizo. Intentando retrasar aquel momento se cambiaba la ropa del trabajo muy lentamente con la mirada perdida.
-Sachi...si necesitas algo solo dime ¿si?-dijo Aoi con una cálida sonrisa.
-Ya te dije Aoi, estoy bien, no tiene de qué preocuparte-le avergonzaba la situación en la que estaba ¿y si ella era la que se estaba equivocando y Jiro tenía razón? Miró su muñeca y recordó la presión de su fuerza. Si esto era el amor, ella ya no lo quería.
Se dirigió a paso lento hacia la puerta, algo en su interior aún tenía la esperanza de ver a Feitan apoyado contra la pared a la salida, pero no fue así.
-Vamos, te acompaño-Sachi ya se había acostumbrado a la frialdad en su voz, difícilmente recordaba aquellas tiernas caricias y halagos que le proporcionaba. El viaje al departamento se mantuvo en un extraño silencio, aunque a veces él mencionaba alguna que otra cosa.
A metros de la entrada Sachi se apresuró a saludarlo, pero este insistió.
-Dije que te acompañaría ¿no?-se acercó y la tomó fuertemente de la cintura. Sachi comenzó a ponerse nerviosa, ya no buscaba esa cercanía con él y comenzaba a alarmarse como cuando aquellos hombres habían intentado forzarla.
-No es necesario Jiro, ya es tarde…-se movió ligeramente, pero este afianzó su agarre.
-Vamos.
A Sachi le temblaban un poco las piernas mientras Jiro la arrastraba ligeramente hacia adentro. Ya a unos metros de la puerta nuevamente se aventuró a hablar.
-Ya llegamos, muchas gracias-dijo al fin librándose de su agarre.
-¿No me invitara a pasar?-nuevamente se acercó hacia ella. Definitivamente no lo haría, pero necesitaba una excusa creíble, para que se fuera sin hacer un escándalo y las palabras brotaron solas de su boca.
-No quisiera despertar a Feitan-apenas terminó de pronunciar aquel nombre se percató de su mala idea, levantó sus ojos para encontrarse el sombrío rostro de Jiro.
-¿...Feitan has dicho?¿Acaso él...está contigo?-caminaba lentamente hacia Sachi, quien chocó contra la pared. No tenía la fuerza suficiente para enfrentarlo y en su cabeza buscaba cualquier manera de escapar, pero fue entonces que algo la detuvo.
Las manos de Jiro se posaban en sus hombros presionandola contra la pared.
-...¿Quieres explicarme eso Sachi?-su simple voz le provocaba escalofríos, pero este no la dejó terminar, la aporreo bruscamente contra la pared-¡Eres una maldita zorra!
Sachi intentaba inútilmente librarse de su agarre, y con cada sacudida iba perdiendo un poco más de fuerza. Los gritos de Jiro no cesaban, cuando se escuchó un susurro.
-...¿Qué demonios estás haciendo?-Feitan estaba parado a unos metros de ellos con la cabeza ligeramente inclinada, con los ojos completamente abiertos, parecía absorto y fuera de sí. Jiro tardó unos segundos en darse cuenta.-Pregunte ¿qué demonios estás haciendo?-su tono de voz era temiblemente tranquilo y se acercaba hacia ellos con la misma parsimonia.
Sachi intentaba tomar fuerzas aprovechando la distracción de Feitan, pero la mayor parte del cuerpo le dolía y podía sentir el desagradable sabor metálico de la sangre en su boca. Jiro simplemente la hizo a un lado.
-Siempre quise romper esa estúpida expresión de tu rostro.-Jiro se estaba por abalanzar sobre Feitan, cuando este imperceptiblemente había endurecido su mano derecha junto con sus uñas, las cuales se habían vuelto mucho más grandes y afiladas.
-Digo lo mismo.-solo fue un segundo en el que Jiro cayó en el pasillo inundando todo de sangre. Feitan, quien estaba salpicado de sangre, aun miraba el cuerpo inerte en el suelo.-Que aburrido.
Unos quejidos lo sacaron de su ensimismamiento y volvió su mirada a Sachi, quien intentaba levantarse sin mucho éxito. Estaba en shock luego de ver la gracia y agilidad de Feitan ceñirse sobre Jiro, era algo tan hermoso como asolador. Se sintió en el aire y se percató de que Feitan la llevaba en brazos hacia el departamento.
No podía negar que Feitan era un monstruo, aquella manera de asesinar sin remordimiento, sin titubeos, nunca antes la había visto. Pero aquel monstruo la había salvado, la calidez con la que la había levantado y la tomaba eran como una caricia frente a los golpes que le habían dado.
Y por más monstruos que ella se hubiera cruzado en su vida, solo con él se sentía tranquila.
ºººº
Perdón por la demora pero por estas fechas fue muy dificil poder sentarme a escribir algo.
Muchas gracias por leer
Espero que lo disfruten!
