- Yep, sabes? hoy fue un caos en el piso de arriba, ya necesitaba este relajante baño - se recargo en la pared de la tina dejando de enjabonar a Dahlia y ella relajar su cuerpo.

Hablando un rato más terminaron de bañarse, secándose con toalla y un rato con secador, Dahlia se vistió con su pijama, un camisón holgado rosa y unos pantalones cortos, por encima de los tobillos, color amarillo pastel, ambos diseñados por Chica pues tenía pequeños moños y estampados bordados de flores, mientras Chica usaba un top blanco y unos shorts holgados color morado por encima de la rodilla.

Chica la guió a la habitación de Goldie tocando con sus nudillos la puerta - Listo, te la traigo fresca y blandita, más frágil que nunca - dijo abrazando a Dahlia por la espalda, teniendo una altura considerable con Dahlia a comparación del resto y recargar su mentón en la cabeza ajena - Bueno, los dejo - se despidió impulsando un poco a Dahlia a caminar.

Dahlia avanzó estirando su mano buscando al oso dorado y sonreír al sentir la mano de Goldie.

Entraron a la habitación y Goldie la dejo sentarse en el borde de la cama, las delgadas piernas de Dahlia flotaban encima del piso, era una cama alta, Goldie se acomodó su guitarra y se sentó a su lado, hundiendo un poco donde se había sentado, comenzó a tocar las cuerdas y siguiendo un ritmo tranquilo Dahlia comenzó a cantar.

- Algún día cantarás en inglés, me faltan clases de francés - Goldie tenía sus ojos cerrados disfrutando la voz de Dahlia, con un canto tranquilo y dulce acoplado a un tono relajado y clásico de su guitarra.

- Disculpa, pero es un secreto, aún así puede que un día descubras la letra, recuerda que la canción no es mía - rio sutilmente - Pero si la canto dedicada a ti - coloco sutil su mano sobre su mejilla intentando ocultar su sonrojo, sonriendo manteniendo sus ojos cerrados.

Golden se sonrojó con fuerza, podía malinterpretarlo como una confesión de amor, aunque daba casi más por probable que fuera una hermandad lo que sentía Dahlia.

- Mh? D-Disculpa si te incomode, solo... Es una canción especial, la escuchaba mucho en donde antes vivía, y también eres muy especial, quería dedicartela... Cantarla - trato de explicar cada vez con una voz temblorosa, no ver en ese momento y solo escuchar silencio le estaba poniendo nerviosa y sonrojarse más notorio por la vergüenza.

Goldie se había cubierto la boca para no emitir ni un suspiro dejando que siguiera hablando y cautivarse de aquellas confesiones y su rostro timido con sus mejillas de blanca porcelana sonrojadas de un tono melocotón.

- Soy especial para ti? - mostró una sonrisa y vio a Dahlia tensarse pero al final asintió con la cabeza.

Dahlia sonrió al distinguir el tono pueril de Goldie, interpretando como una acción relajada - Me has apoyado mucho y lo aprecio, cada enseñanza que me has otorgado, también el hecho que te preocupas por los niños y por el bienestar de todos en el restaurante te hace muy importante - su voz temblo en duda con un sonrojo en sus mejillas- Con todos estos diez años, tanto hablar contigo y sentir tus abrazos, sentir que estás a mi lado, lo aprecio mucho, atesoro mucho tu cariño y aceptación - no podía evitar acelerar su corazón al recordar todo y sin darse cuenta las lágrimas habían comenzado a caer, le estaba abrumando aquella sensación por lo que dejó de hablar.

Dahlia lo sabía, sabía que aquel sentimiento cálido y emocional era amor, lo entendió hace años, cuando se emocionaba por verlo, ver cómo Golden se expresaba le causaban comodidad, ver sus risas o cuando se ponía nervioso, con una necesidad diferente de cuidarlo al verlo triste o enojado, sabía que era amor cuando cada vez los abrazos se volvían más cálidos y frecuentes

Pero no debía decirlo, el gerente le tenía obligada a no distraer a Golden de su trabajo más de lo habitual, ella misma no quería ser un impedimento en su trabajo y tampoco podía garantizar una aceptación a sus sentimientos, solo ocasionaría una incomodidad en ambos.

Con un pesar en su corazón y mente se guardo sus palabras y atesoraria cada momento a su lado sin confesar su amor, estaba bien con eso.

- ... - Goldie ya no supo que decir, aquellas palabras estaban lejos de lo que pudo imaginar toda su vida, pero en vez de dejar a Dahlia en silencio la abrazo.

- ... Estoy bien, disculpa solo me emocioné - Dahlia aún así correspondió el abrazo.

- Si... - y estaría bien, eso lo juraba - También te... Eres muy especial para mí - la separó y con cuidado limpio sus lágrimas recibiendo una sutil risa.

Decidieron quitar el momento y hablar un poco, en otra situación podían jugar o ver algo en la televisión que tenía Goldie pero debido a la situación se quedaron hablando de alguna historia o sucesos del dia. Avanzo un rato y debían salir para continuar con el trabajo, aún faltaban dos horas hasta ir a dormir.

- Debemos trabajar, Goldie - comento un poco preocupada con respecto a las obligaciones que tenían, más Golden que ella.

- No, lo mejor será que te quedes aquí, el gerente sospechara... De todo - lo último lo susurro, y prefería que se quedará en su habitación que en el sótano.

- Pero puedo... - trato de buscar un oficio en el que no necesitará ver obligadamente.

- Dahlia no quiero dejarte sola, menos abajo, pero si el gerente vuelve a verte sentada en alguna mesa, especialmente a ti - desvio la vista murmurando entre dientes por la molestia - Te exigirá trabajar en algo donde necesites ver, y puedes tener un accidente - explicó, sabía que Dahlia entendía pero ella misma quería ayudar al local.

Dahlia quiso hablar pero sin poder dar un argumento válido cerró sus labios - Puedo entenderlo... - agacho su cabeza resignada y asintió - Solo es está noche -

Goldie acarició su cabeza bajando a su mejilla haciendo sonreír a Dahlia, correspondiendo el gesto - Dormirás? - Dahlia negó con la cabeza.

- Te esperaré, puedo tocar la guitarra, por favor -

- Claro que sí - dejo la guitarra a un lado de Dahlia y alzó su mano para dejarla encima del instrumento. - Ten cuidado si sales, terminaré de arreglar las máquinas y limpiar la habitación de reparación - confesó acariciando la mejilla de Dahlia, gestos muy habituales en ambos después de años.

- Sí, tendré cuidado, también trabaja con cuidado, Goldie, disculpa si termino dormida - rio con suavidad al terminar.

Goldie acaricio su cabello un poco y se alejó para salir de la habitación.

Dahlia quedó en silencio soltando un suspiro tranquilo y con sus delicados dedos hizo vibrar unas cuerdas, acomodo la grande guitarra sobre su pecho y regazo, era un problema tener permanente esa altura.

Goldie volvió a colocarse sus guantes gruesos y tomar sus herramientas para arreglar la última máquina averiada, se sentó en el piso con sus piernas cruzadas y abrió el compartimiento donde estaba el motor del mismo.

Tardó una hora, más de lo que gustaría, Dahlia en cambio dejo de tocar y cantar, aburrida, durante ese descanso Dahlia siempre cocinaba algún postre junto a Golden hablando en la cocina, de levantó y conociendo la habitación camino con cuidado al escritorio y del último cajón saco una hoja sin nada volvió a la cama y se dispuso a doblar la hoja tocando con cuidado cada borde.

El tiempo mencionado avanzó y tras la puerta volvió a oírse murmullos acercarse.

- Ve a pasar tu tiempo libre con alguien más, Chica, te repito que no entraras a mi habitación -

- Oh vamos no seas así de amargado, debo ver una escena como esa, ya fui por mi camara - se escucho más claro y la puerta abrirse.

- No es no, ya, buenas noches - Goldie se había adentrado y tras finalizar retrocedió un poco y cerró la puerta.

- Goldie, Chica entro también? oí su voz - Dahlia se movió un poco para acercarse un poco, sonriendo emocionada al querer hablar con ella.

Unos segundos después abrió la puerta despacio y verifico el pasillo sin rastro de la gallina - No, se acaba de ir - aliviado volvió dentro viendo a Dahlia sentada en medio de la cama - Solo traje algunas manzanas cortadas para comer juntos -

- Mh está bien - junto sus manos junto a su papel doblado, distinguiéndose algunos dobles de más al ser transformado varias veces al no abusar de más hojas - Mira, intenté hacer una rosa cómo me enseñaste - mostró el papel doblado de la forma que había mencionado, notandose aún el cuidado con el que lo había hecho.

- Salió muy bien - tomo la flor para dejarla sobre la mesa y se sentó en la cama - Dahlia... Di Aah - con su mano temblando vio a Dahlia abrir ligeramente sus labios rozando la manzana en ellos dejando a Dahlia morder y posterior tomar con sus manos el resto de la rodaja, con un ligero sonrojo melocotón apenas imperceptible por su sonrojo natural.

Dahlia le sonrió masticando la manzana - Sabe muy bien, las compraste? - comento al terminar.

- Había otra caja con frutas, tome las manzanas que mejor se veían, te gustan? - él mismo tomo otro trozo para comer.

- Si, es dulce y esta suave - volvió a morder el sobrante y alzó la mirada tras asentir y comentando al tragar - Goldie... - mantuvo un corto silencio aún con intención de hablar pero desvío la mirada - Puedes darme otra, por favor? - sonrió.

Goldie hizo lo pedido cada vez más aliviado viendo el rostro de Dahlia y hablar de algo visto en la televisión hasta terminar las manzanas.