Nisquiera me moleste en pensar que día era, ¿Lunes? ¿Miércoles? ¿Domingo? Ya no importaba.
Pase los siguientes días mirando obsesivamente mi dream stone, ignorando el hecho de tener el abdomen vendado y una ardiente herida que seguramente dejaria de hacerlo si me tomara las píldoras que venian en mi comida china.
No soy estúpida, quieren que duerma.
No he dormido en todo este tiempo más allá de cortas siestas, siempre estando lúcida.
Y volviendo a lo de mirar mi dream stone...¿Nunca han sentido que algo los llama? Los seduce y los impulsa a hacer algo que no harias normalmente. Diria que mi Dream stone me llama, una voz que me dice: "Starlight...buscala"
Y solo podía pensar: "¿Buscar a quien?".
Esa maldita pregunta...
Desde el momento que tuve ese sueño...
(Era mi vida, mi maldita vida)
Tristemente, solo había una forma de saberlo. Me acerque a la puerta para apoyarme y lentamente me deje caer al suelo hasta estar sentada.
—Se que me escuchan, se que pueden entrar cuando quieran a mi habitación y...hacerme lo que se les plazca—sintiendo un gran nudo en mi garganta libero todo el rencor que me habia estado guardando, mientras miraba con odio a la puerta—Y yo...yo...recuerdo verme en un espejo antes de despertar aquí—acabe con la voz quebrada.
Mi memoria comenzaba a componerse, hace dos dias entre mis cortas siestas la imagen de mi frente a un espejo sucio y partido vino a mí. Recordé que en mi primera visita al mundo onírico me vi en el espejo de mi casa, un sonido de algo romperse...ese lugar me da pistas sabe, lo que yo no.
La nota que decía: "Desearía".
Despertar en mi escuela.
Octavia.
esas bolsas de heroína
las polillas.
Todo eso son mis recuerdos. Eso quiero creer.
—Hare lo que tanto desean, iré a dormir—declare antes de ponerme el collar y dormirme ahí mismo.
...
Un fuerte brisa soplo en mi rostro dejando un peculiar aroma a césped cortado. Abri los ojos solo para contemplar el basto campo en donde me encontraba, no recordaba haber estado en un lugar tan bonito como ese.
A mi lado estaba el estuche de Octavia y sobre esta misma una libreta floreada, la misma que había encontrado en ese auto la vez que esa chica me llevo ante la puerta. Había algo anotado en la primera pagina.
"Se buena, Celestia"
-E-
—¡Mírame cuando te digo que no!—exclamó una mujer a quien tuviera enfrente.
El lugar ya no era un campo sino más bien una casa. Habían dos personas en la sala de esa casa, discutiendo acaloradamente por lo que se entendía como "un problema escolar".
—Si llegan a saberlo van a clausurarnos, todo por lo que trabajamos...—reprimía una gran ira hacia a la otra persona.
Pese a que esta no tenia nada que decirle al respecto, más que faltarle el respeto apartando su mirada y quedándose callada. Si tenia algo que decirle a la libreta que tenia entre sus manos.
—¡Me estas escuchando, Luna!—la agarro de una de sus mejillas para que la encarara.
Tal acción resulto en que la libreta cayera al suelo y desparramara una clase de liquido purpura.
La mujer iracunda parecía estar en su limite, no sabia lo siguiente que haría encontrar de la tal Luna.
Pero en una mejor inspección...no había nadie a su frente. Aquella primera mujer que gritaba no estaba más que hablando al aire.
Pero, como si de una especie de fuerza extraña se tratase, una voz respondió.
—La chica esa, Diamond Pie...estaba ahí—respondía dicha voz, provocando que la mujer quitará su mano de donde supuestamente estaría la mejilla de ese ente—Solo digo que Octavia podría hablar con ella, olvidar todo el asunto y -suspiro-...si no funciona entonces...
—Vas a solucionar esto—se retiraba la primera mujer indignada y traicionada.
Las paredes de la sala comenzaron a gotear el mismo liquido que la libreta. Una acción que solo Starlight Glimmer podia presenciar y de la cual buscaba liberarse.
gotas lograron entrarle a su ojo y como si fuera una clase de bicho, comenzó a hacerle estragos a su cuerpo.
Lo sentía recorrer por dentro de su piel, mientras que una de las mujeres se marchaba entresacando algo de su abrigo, un pastillero.
En el momento que lo agito algo dentro de la joven Starlight...exploto.
-E-
Abrí los ojos tras quien sabe cuanto tiempo la libreta se hizo pedazos dejando los pocos restos volando con el resoplido del viento. Por otro lado, el estuche quedó intacto.
Pero eso era lo de menos frente al terrible dolor de espalda que sentía en ese momento. Rodé hacia la derecha y vi que el responsable del dolor fue debido a una roca.
No me molesto en lo absoluto, el fresco césped y el canto de los pajaros hacían qu cada vez prestará menos atención al dolor.
—Diamond pie...—pronuncie el nombre que oí luego de leer esa libreta. Recordé mi extraño sueño de hace un par de noches y lo que dijo Moonlight: "Pinkie se cae por las escaleras"
—¿Maud tendrá algo que ver en esto...o solo son delirios míos?—melancolica le preguntaba al cielo el cual estaba plagado de nubes con formas curiosas. De hecho se ajustaba mucho a lo que pensaba—Veo tu rostro en las nubes, ¿que tan raro es que vea a una persona en forma de nube?—continuaba hablando mientras las nubes seguían adoptando nuevas formas—Ahora veo un conejo—la risa fue inevitable—Y una estrella, (Me pregunto si aún seguirá con el club).
dios el pasto se sentia tan cómodo, era como estar sobre un cama de algodón. Siento que puedo estar aquí y tener la mejor siesta de mi vida. (Ahora diria que rivaliza con mi lugar feliz)
—Jajajaja...recuerdo que me contaste tu lugar feliz, es extraño que un lugar que te haga sentir tan cómoda. No sea dicho lugar.
Oh demonios ahí se va mi momento de tranquilidad, quiero decir...
—Doctora Edram—levantaba la mirada para verla de pie con un semblante sereno y ameno, (lo más apropiado seria una mirada celestial)
—Hola de nuevo Starlight—saludaba alegremente—¿Te importa si te acompaño?
—Por favor—respondí de inmediato.
Si con alguien quisiera estar ahora, era con ella.
Se sentó a mi lado extendiendo sus piernas meciendo de un lado a otro su pierna derecha. Yo por mi parte seguía con el cuerpo echado en el césped, me encontraba parcialmente cubierta del mismo. Era como ser parte de la tierra.
—Es extraño ¿no?—pronuncio mirando hacia el horizonte—Un lindo lugar, en un basurero como este—soltaba una risa sin motivó—Él que halla pensando en esto es un genio—ahora me miraba con esa gentil sonrisa suya—En fin...
Esto era la combinación perfecta: Un bonita lugar, el césped más cómodo que haya sentido en mi vida y la doctora Edram. Solo faltaría Maud y las demás para que todo fuera perfecto.
Tristemente esa parte racional y paranoica que no dejaba de pellizcarme el cuello, clamaba para que fuera lógica y no me dejará engañar por tan fantástico momento.
—Usted no esta aquí, ¿no?—temerosa hago la pregunta del millón de dólares al vestigio de mi vida pasada.
—Aquí, haya...¿Importa, Starlight? Estoy aquí porque debes buscar a Octavia, ella es tu siguiente pista—contestó borrando su serenidad, ahora reemplazándolo con un semblante serio.
De repente, todo ese rastro de ella se había desvanecido. La cereza del pastel fue el como me llamo, Starlight.
Supe entonces que no era ella.
—Usted nunca me llamo Starlight—desenmascaraba su charada—La primera vez le dije que no me gustaba mi primer nombre, juramos con el meñique. ¿Quién eres?—exigía levantando mi cuerpo pero no por completo solo hasta estar sentada.
—Ohhh Starlight...—su voz cambio, ya no sonaba a ella sino a una persona totalmente distinta, de hecho...era la misma voz que me hablo de los números en primer lugar—No debiste haber venido aquí, ellos oyen todo—susurraba lo último antes de que el césped me atrapara, creciendo como si fueran enredaderas.
Totalmente inmóvil quede a merced de la impostora, quien rápidamente cambio de aspecto dejando una estela de humo azulado oscuro con destellos, era como ver el cielo estrellado. Dicho cumulo tomo una forma humana pero sin un aspecto en particular tan solo era una silueta con dos ojos blancos que me miraban fijamente.
Mi entorno comenzaba a volverse oscuro, borroso, el suelo se sentía menos solido y se asemejaba más como una mezcla que me iba tragando poco a poco.
Desesperada forcejeo para salir pero de nada servía, el suelo solo hacia más presión en mi cuerpo. La silueta se acerca tomándome de los cachetes con una de sus extrañas manos nocturnas.
—Búscala a ella y te guiare a la biblioteca...—chillo antes de desaparecer cesando con mi tortura.
Aun estaba atada al césped pero solo fue cuestión de jalar para que el pobre helecho cediera ante mi fuerza promedio.
—¡Por que todo quiere matarme aquí!—presentaba como queja al mismo cielo.
Lo único que faltaría seria otro demente con sed de matarme por mi tonto collar.
Y justo en ese momento, el sonido de unas pisadas apuradas se presentó tomando toda mi atención. Estaba apunto de gritar a los cuatro vientos: "Oh por favor".
Resulto ser Bunkers quien se veía muy alterado. Un alivió para mi, digo rosaría en lo ridículo si alguien más estuviera...
—Tiene que ser una broma...—protestaba ante la presencia de una mujer mayor. fue como una bofetada al buen sentido en toda la palabra.
—Por favor no me hagas daño, n-no quiero problemas—suplico dicha mujer arrodillándose, asimismo levantando los brazos en señal de rendición.
(Si tuviera que resumir como fue ese momento, digamos que fue algo asi:)
—Soy Starlight Glimmer un gusto—extendía mi mano como hago usualmente mostrando la sonrisa más forzada que me fuese posible, ¿Por que? Supongo que dejaba salir un poco de la peculiar Starlight.
La mujer se quedo confusa ante mi amigable acción, era tan desconfiada como yo o, incluso, más. Quizás la asuste porque ya no me molestaba en correr (yo tambien me sacaría de onda si alguien viniera así), así que, como una señal mas clara de no violencia, tiró mi dream stone a un lado.
—No iba a hacerte daño—aclaraba—Pero ya he tenido dos altercados y no salió muy bien que digamos
—Es horrible, ¿No? Tener que correr y esconderte—bajaba sus manos y lentamente se ponia de pie—Todo por unos números—expreso su repudio hacia ellos y, con sus manos, sacudía su ropa —Nos vuelven asesinos, pero yo no soy un asesina.
—Esta oscureciendo—aclaraba señalando la puesta de sol.
La mujer se ofreció a hacerme compañía incluso fue tan amable de encender una fogata para que no estuvieras a oscuras.
Ahora estábamos solo ella y yo en una tranquila noche en el campo, un viento débil pero refrescante, el criar de los grillos y Bunkers a mi lado sin nada que hacer más que sentarse en mi regazo. Casi se sentía como acampar en el mundo real.
—Yyy...¿Como llegaste aqui...uhmmm?
—Cristal—se presentaba amistosamente—...Recuerdo que navegaba en mi bote cerca de las costas de Manehattan, choque con algo y...pum. Desperté aquí—relato como si de una anécdota graciosa se tratara, no evito el reír de su desgracia tirando pedazos de césped a la fogata—¿Qué hay de ti Starlight?
—Yo...bueno ermmm estaba mirándome en un espejo y...creo que eso era...
...
—…Desearia…
...
—Guau...—un destello de memoria broto mientras miraba la fogata, escalofriante—Había alguien conmigo.
—¿Crees que este aquí también?
—No estoy segura jajajaja. No he estado segura de muchas cosas últimamente. Pero…—mostraba el estuche de violonchelo a Cristal—Creo que esto es un buen inicio.
—No pensé que tocaras el chelo—comento al respecto—¿Puedo?—amablemente me pedía el estuche.
—No es mío—corregía a la mujer a la vez que le entregaba el estuche—Es de una amiga mía.
—Es la que estaba contigo en el espejo, ¿No?—comento a la vez que me pedía el estuche para revisarlo.
...
—Starlight...
...
—De hecho no—respondía agitando la cabeza—Era otra, tenia un broche de estrella en el cabello—describía mirando a las llamas de la fogata como si hubiera algo entre sus brazas—Aunque la dueña de ese chelo si esta aqui...mundo pequeño supongo.
Con una débil sonrisa miro a bunkers con su pacifica mirada. El pequeño se habia quedado dormido en mi regazo esperando dándome la oportunidad para acariciarlo, no obstante, la risa espontánea de la mujer lo despertaría arruinando mi ventana de oportunidad.
—Jajajaja tú amiga era traviesa—comento jocosamente sacando las bolsitas de heroína admirando su contenido—Esta cosa arruinó mi vida—comento haciendo énfasis agitando la bolsita—Es como en esas campañas: "Si tomas esto te arruinara la vida. Di no a las drogas"—citaba burdamente arrojando 4 de las cinco bolsas a la fogata.
—Creo que por eso quiso matarme.
—¿Estaba drogada?
—La abstinencia, la estaba afectando mucho. No pensaba con claridad; no me reconocio—pronuncie dolida, me tocaba el area de la herida que me hizo—Solo quería mi dream stone.
—Encontramos el premio gordo—comento sorprendida con otra bolsa en mano—Polilla—frotaba la bolsa dándole un par de golpecitos a la bolita—Esta cosa es un viaje directo a la psicosis. Y solo por 20 minutos de placer.
—Oí de eso, estuvo circulando casi un año en unas pocas ciudades. La policia logro incautar y destruir toda—añadi sumamente intrigada.
—Al parecer no...—respondió como si no le sorprendiera en lo más mínimo
Eso fue extraño, aunque, lo fue más ver que aquella mujer de cabello azul oscuro me dedicara un mirada de reojo mientras pasaba su lengua por sus labios resecos. Las cuales, acompañaba con un tarareo en la base del estuche. Llego un punto donde saco un largo hilo verdoso de cabello de su lengua. Fue algo asqueroso, desvié la mirada y evite hacer comentarios al respecto.
—Vamos a buscarla entonces—expreso lanzado ese hilo de cabello, seguido, me devuelve el estuche impregnado de un fuerte olor a vinagre.
—...Me encantaría pero es de noche, esta oscuro. Yo y la oscuridad no nos llevamos bien—excusaba de la mejor forma que pudiese. Nisiquiera Bunkers tirando de la basta de mis jeans funcionaría.
—¿Sabes que es lo curioso?—dirigiéndose a mi, ya de pie, toma un pedazo grande de las ramas de la fogata a modo de antorcha.
—¿Que?
—Nunca ha sido de noche hasta solo hace unas semanas—esclareció con un mirada juzgante, como si fuera la culpable
Debo admitir que mi piel se erizo por tal acusación, sobre todo porque hasta yo misma lo creía.
Ahora seguía a esa mujer pese a que cada fibra de mi cuerpo me decía: "no lo hagas". Pero ¿Qué dañó podría hacer intentarlo?
Y no hablaba de Octavia o Moonlight, hablaba de dar un primer paso a dejar sentir miedo. Apoyaba mucho tener algo de compañía. Bunkers y Cristal.
Con cada paso la necesidad de respirar más rápido y agitar mi cabeza se intensificaban pero de rato en rato eran mitigadas por nuestra pequeña odisea por la ciudad. Habíamos dejado tan bello campo y nos encaminamos a un paso a desnivel, un desagüe para ser exactos. Plagados de grafitis y acompañados de un persistente olor a agua residual.
Cristal me conto que era un atajo hacia la sala de conciertos. Me hablo de que no necesariamente la ciudad es como debería, tiene "atajos" con el que uno puede moverse a distintas partes si sabe donde están.
—¿Cómo sabes que estará ahí?—pregunto Cristal con la mano izquierda en el muro que tenia a su lado.
—No lo sé, solo creo que estará ahí, si la conozco...
—¿Cómo dijiste que se llamaba?—Interrumpió nuevamente.
—Moon...digo Octavia
—Tiene sentido, el estuche decía O. W—Señalo Cristal quitando la mano ante un grafiti—Sabes yo conocía a un tal Whitmore. Hacia negocios con él, tenia una hija, era un desastre...no me sorprendería que fuera ella, es más. Creo que por eso te mintió en primer lugar.
Me detuve en seco ante su ultimo comentario manifestando una clara mirada de intriga.
—¿A-a que te refieres?—bobamente pregunto lo obvio.
No obstante, Cristal no parecía captar lo desconcertada que estaba en ese momento. Me sentí traicionada
¿Por que mentirme en primer lugar?
—Me refiero a que Moonlight es el titulo de una pieza de Beethoven y del cual hay un copia dentro de ese estuche—sacaba el folder de partituras y efectivamente había una. Tenia anotado: "Creído, Creer, Cree" pero solo Creído estaba con una tinta diferente, una...morada—Seguramente penso que si eras su amiga podrias ayudarla a incubrirla.
Odie que dijera eso, porque es exactamente lo que hacia. Siempre habia un plan, un: "Starlight necesito que hagas esto por mi" y un perdón superficial. De verdad que soy tremenda escogiendo mis amistades.
—¿Qué te pasa? Ya no sientes que es tú amiga—la voz de Cristal me atraía fuera de mi zona de pensamientos—Te voy a pedir que no toques ningún grafiti a partir de aquí...sino vas a llamar su atención
—¿Atención? ¿De qui...?
Inmediatamente pone su dedo en sobre mis labios, ordenando que guardará silencio en voz baja.
Justo cuando estaba apunto de empujarla un eco de arrastre se manifiesta a las lejanías. Cristal me lleva hasta un cornisa esperando que dicho eco se fuera pero parecía que iba en la misma dirección que nosotros.
Podía sentirlo en como respiraba, sentía una gran inquietud y yo...me estaba muriendo de miedo ni siquiera Bunkers...
—Bunkers—quitaba la mano de Cristal para llamaba a mi conejo falso.
Pero él no parecía interesado en escuchar mi llamado, al contrario, se alejaba hasta que una de sus patas toco el borde de los grafiti.
Cristal se apresuro en sacarlo de ahí pero aquel grafiti la atrapo como si estuviese con vida. Lentamente comenzó a trepar por su cuerpo hasta alcanzar sus brazos y jalarlos en dirección al suelo.
Ella luchaba por salir, lanzando lo que solo pude interpretar como destellos verdes acompañados del ruido de pequeñas alas zumbando en los alrededores. El grafiti se retorcía, Cristal con sus propias manos lo arrancaba de su cuerpo soltando estrepitosos gruñidos.
En represalia el resto de grafitis cobraron vida y se alzaron en contra de ella. Para ese momento el eco de antes se escuchaba a unos pasos de nosotros.
—¡Starlight!—grito ella para que la ayudará.
Quizás no era el mejor momento para decirle que Bunkers no estaba en mi control. Le insistí a mi conejo pero parecía más concentrado en jalar mi pierna para escapar.
Perdonen si ven esto como acto de cobardía pero...no soy una heroína, solo soy una joven con traumas infantiles con la oscuridad, ese lugar estaba oscuro y ya no podía más. Era ella o las dos.
—¡Starlight!
Corrí y corrí sin mirar atrás hasta que halle una tenue luz por encima mío. Era lo que parecía la tapa de un alcantarillado, Subí por la escalera que había y sali por la puerta de un auto (no miento) literal abrí la puerta del copiloto de un auto azul.
Un gran alivio recorrió mi cuerpo al encontrarme en un espacio abierto y decentemente iluminado. Por fin podia darme un respiro, sino fuera porque Bunkers comenzo a morderme el dedo pulgar como protesta.
Harta me muevo para que se aparte permitiéndome ver más allá del auto. Resulto que, convenientemente, estaba en la entrada de la sala de concierto de la ultima vez. Cristal tuvo razón en el atajo; ahora me sentía mal por haberla dejado atrás pero no podía hacer nada para ayudarla.
Camino por la acera mirando de un lado a otro como si supiera que alguien más estuviese observando. Escuchando de fondo la música que venia de la sala misma diciéndome que Octavia se encontraba ahí.
Notaba en esos extraños paros que la abstinencia iba acabando con su habilidad, y solo se desahogaba con gruñidos e insultos.
Retomo la compostura y nuevamente tomo su arco. Sus inquietos dedos la hacían confundir de acordes, su mirada que a cada rato sacudía la distraía de tener el arco en la posición correcta.
—¡Rayos!—exclamo frustrada lanzando el arco y el chelo en el suelo.
—Moonlight...—pronuncie al verla abatida.
De inmediato se levantó apresurándose en sacar su dream stone amenazando con matarme.
—Por favor, Soy Starlight, S-Starlight Glimmer. ¿No me recuerdas?—con cada paso que daba ella solo me repetía que me alejara—Estudiamos juntas...Maud Conoces a Maud...Tú le hiciste algo a su hermana ¿Qué significa "Pinkie se cae de las escaleras"?
Octavia retrocedía al punto de caerse al suelo aterrada por mis palabras.
—¡Por favor!...necesito saberlo—expresaba con una amigable sonrisa pero con la voz quebrada.
—Starlight yo...yo...¡Detrás de ti!—Grito aterrada.
Voltee de inmediato y lo único que vi fue un destello verdoso antes de quedar ciega y caer al suelo. Poco antes de perder toda sensibilidad escucho el grito de octavia.
¡Starlight!
Y nada más...
