N/A HOLA Y BIENVENIDOS DE NUEVO, ESPERO QUE ESTÉIS BIEN Y DISFRUTÉIS DE LAS NAVIDADES, APROVECHO ESTA PUBLICACIÓN PARA ANUNCIAROS, SI NO LO HABÉIS VISTO, QUE EN MI PERFIL ESTÁ DISPONIBLE UN LINK DE DEVIANTAR EN EL QUE PODÉIS VER ALGUNOS FANARTS BASADOS EN MIS FANFICS, COMO ESCENAS DE LOS CAPÍTULOS Y DISEÑOS DE OCS.
CREO QUE EL LINK NO FUNCIONA SI LO PONGO AQUÍ PERO MI NOMBRE ES Star28Black, SI HABÉIS LEÍDO ESTE FANFIC REONOCERÉIS ALGUNAS ESCENAS, ESTÁN NOMBRADAS POR SU NÚMERO DE CAPÍTULO COMO MODO DE ORGANIZACIÓ POR VUESTRA ATENCIÓN Y TIEMPO PARA LEER MIS FANFICS ESPERO QUE LO ESTÉIS DISFRUTANDO ATTE: BloddyDemon.
TAMBIÉN APROVECHO PARA DECIR QUE ESTE CAPÍTULO ES LA PRIMERA PARTE DE UNA PUBLICACIÓN DOBLE, HOY A 29 DE DICIEMBRE DE 2020 PUBLICARÉ DOS CAPÍTULOS COMO REGALO DE FIN DE AÑO, POR LO QUE LA PUBLICACIÓN DE HOY OCUPA LOS CAPÍTULOS 20 -21
Nico y Pedro volaban por la ciudad, era sábado y en esa época debían tener apróximadamente unos doce años, estaban entrando en la adolescencia y sus padres decidieron que era hora de que empezaran a ser más independientes.
-Bueno, ya es oficial, nuestros padres quieren que nos vayamos para tener más polluelos.- bromeó Pedro.
-¡Jajaja! Vamos Pedro no seas así, es verdad que los adolescentes somos un poco bueno... viene bien estar solos un tiempo, y a nosotros nos vienes bien salir del nido de vez en cuando.-
-En eso tienes razón, no podemos pasarnos el día durmiendo.-
-¿podemos? Habla por tí, yo soy un pájaro madrugador.- se quejó Nico.
-Buenos deberíamos ir al mercado a desayunar, es primavera y seguro que tienen las frutas más deliciosas del año.-
Ambos pájaros redujeron la velocidad y altura de vuelo y descendieron hacia la zona donde se acumulaban las cajas de dos pájaros revolotearon por el mercado hasta encontrar el puesto que buscaban, era un puesto de madera blanca, llevado por una muchacha que Nico conocía, era la chica que lo había alimentado una vez cuando aún vivía con su madre, Julia, la muchacha, de piel marrón claro; pelo negro, recogido como siempre en una coleta, para ella solo habían pasado un par de meses, pero para Nico, que ya era un adulto en comparación con el pequeño polluelo que fué cuando la conoció, había sido mucho tiempo.
Nico y Pedro se posaron en una caja vacía cerca de donde se encontraba la muchacha y Nico dio un silbido para avisar de su muchacha, que ya se había acostumbrado a las visitas de ambos pájaros se giró hacia donde estaban.
-Os estaba esperando chicos.- Julia rebuscó en un bolsillo de su mandil para sacar un frasco de plástico cilíndrico lleno de semillas y vació más o menos una cuarta parte en la tapa de una de las cajas que había en su zona de mercado.- Aquí tenéis el desayuno.- Ambos amigos, como de costumbre, se dejaron acariciar por la humana a modo de pago antes de que ella se marchase.
Los dos machos empezaron a comer su desayuno.
-Debo reconocer Nico, que es una ventaja que conocieras a una humana que trabajase en el mercado.- dijo Pedro mordisqueando una de las semillas.
-Sí, la verdad es que lo agradezco mucho, más de una vez me dio de comer cuando tenía hambre y siempre podía venir aquí para olvidarme de mi madre.- la expresión de Nico cambió a una más triste al recordar todo lo que le había ocurrido.
-Vamos Nico no pienses en eso.- dijo Pedro.- Ahora estás con mi familia, estás a salvo aquí.- Pedro acarició la cabeza desnuda del canario alborotándole las plumas de su cabeza (por aquella época Nico aún no poseía su característico sombrero), animando de nuevo al pequeño pájaro amarillo que tenía delante.
-Por esto eres mi hermano.- dijo Nico abrazando a su amigo cardenal.
-Venga, vamos, no seas cursi y déjame terminar de desayunar.- Nico se separó de él riéndose por lo que su amigo acababa de decir.
Quince minutos después ambos terminaron de comer, hacía una buena mañana de primavera, no había nubes, el sol brillaba con fuerza pero gracias a las brisas del aire no hacía demasiado calor.
-¿quieres volver a casa ya? Sabes que a papá y mamá ya no les preocupa tanto que estemos solos en la ciudad tanto tiempo.- dijo Pedro.
-La verdad.- contestó Nico.- quiero quedarme aquí, podríamos estar un rato por las calles, hace muy buen día.-
-De acuedo pues vamos.- ambas aves emprendieron el vuelo sin un rumbo fijo, solo querían disfrutar de la estampa primaveral.
Nico se encontraba volando por debajo de Pedro, quien andaba algo distraído observando los edificios humanos, el canario dejó que la suave brisa que rodeaba su vuelo refrescase sus plumas, cerró los ojos para disfrutarlo más, pero algo lo interrumpió, algo que cayó desde arriba y lo lanzó al suelo aplastándolo contra el cemento.
-¿¡qué demonios!?- dijo al notar que estaba atrapado entre el suelo y algo que lo agarraba de su pequeño cuerpo.
-Buenos días enano.- dijo una voz burlándose de él.
Nico alzó la vista reconociendo esa voz, era un adolescentes, casi adulto, mayor que él y Pedro, se llamaba Scott, y era un gorrión europeo común, tenía dos hermanos gemelos algo más jóvenes que él, de más o menos la edad de Pedro y Nico.
-Déjame.- dijo Nico.- ¿qué demonios quieres ahora?-
-Vamos Nico no seas así, solo quiero hacerte mi visita matutina.- se burló el gorrió ó un poco más contra el suelo al canario.- Dime Nico...¿recuerdas dónde vivía tu madre? Quiero ir a hacerla una visita.- dijo de forma lasciva y haciéndo un gesto obsceno con una de sus alas.
-Eres un cerdo.- le replicó el canario.
-Dijo el pájaro que nació en un puticlub.- Scott estaba dispuesto a darle un puñetazo a Nico son una de sus alas cuando una voz en la entrada del callejó lo detuvo.
-Suétalo Scott.- dijo Pedro, quiene estaba volando a un metro de su posición.
-Esta muy feo interrumpir en reuniones a las que no te han invitado bola de sebo... pero si tanto insistes en unirte a la fiesta...- Scott miró a sus dos hermanos, quienes estaban detrás de él.- ¡ Frank, Duff! A por él.-
Los otros dos gorriones alzaron el vuelo contra el gorrió no quería abandonar a su amigo, pero el instinto fue más fuerte y se vió obligado a huir.
-Y ahora que estamos solos.- dijo Scott sonriendo de forma perversa.- vamos a continuar donde lo dejamos.- el gorrión se dispuso a darle un puñetazo a Nico en la cara cuando algo detrás de él lo empujó y lo aplastó contra el suelo como él había hecho con el canario momentos antes.
-Parece que hoy tenemos un día divertido.- dijo la voz grave de un se giró para ver que una cacatúa blanca con plumas amarillas en la cabeza lo tenía contra el suelo.- Ahora dime, ¿qué le estabas haciendo a este pobre pajarillo?-
-Eso a tí no te importa.- dijo Scott al pájaro adulto, la cacatúa aumentó la fuerza con la que estaba sujetándo al joven antes de elevarse y lanzarlo contra el suelo.
-Ahora vete si no quieres que siga.- dijo el pájaro blanco.
Scott salió volando del callejón asustado.
-¿estás bien?- dijo la cacatúa dirigiéndose a Nico, quien estaba apoyado contra la pared, recuperándose del impacto contra el suelo.
-Sí, estoy bien. Gracias.-
-¿seguro?-
-Sí, no se preocupe señor.-
-Llámame, Nigel.-
-Bueno gracias Nigel, no quiero molestar así que me iré a buscar a mi amigo, cuando me atacaron nos separamos y estará preocupado.-
Nigel, que por aquel entonces era joven asintió y se metió de nuevo en el edificio del que había salido, un pequeño estudio de televisión donde se grababan telenovelas.
Nico le vio marcharse y seguidamente emprendió el vuelo en busca de le iba decir a Nico que algún día se reencontraría con el pájaro que le había salvado aquel día solo para enfrentarlo como enemigo.
