.
xSouh
Nimbostratus
Decima Nube
― ¿Sabes que mañana estaremos enfermos? ―señaló Sakura con voz pacifica, estiró su brazo sobre la cabeza para alcanzar una brocheta de bombones y después la metió a la pequeña fogata eléctrica que tenían.
― ¿Solo por estar en el doceavo piso de un edificio en una noche nublada? ― le preguntó, levantando una ceja negra en señal de burla. ―Puede ser que sí, pero al menos no está lloviendo.
― ¿Puede ser? ―regresó, girándose para quedar frente a él en el pequeño diván que estaba en la terraza. ―Eso fue casi una afirmación.
―Pero tu lo haz dicho, cariño. Casi.
―Solo lo dije para no verme tan presuntuosa al confirmarlo. ―dijo, acercando los bombones asados a la boca de Itachi, pero cuando estaba a punto de morder el malvavisco, lo alejó de su alcance para que terminara comiendo aire.
―Tienes derecho a ser presuntuosa.
― ¿Por qué soy una excelente médico que sabe de temas sobre la salud de las personas? ―quiso saber, volviendo a usar el mismo truco con la brocheta, pero esta vez fue ella quien mordió el bombon.
―Podría ser… ― respondió, acercando su cara a la de la ojiverde. ―Yo iba a decir que porque eres lo suficientemente hermosa para que me pierda mirando como mueves los labios mientras hablas y yo solo diga "Si" a todo lo que digas, pero tu razón también es muy válida.
―Eso es ser muy malo, Uchiha Itachi. ―se quejó Sakura, alejándose para evitar ser besada, al menos en ese justo momento.
― ¿Solo porque me gusta alagar a mi novia para ver si consigo que me deje quedarme en su departamento un par de días mientras Sasuke está en la ciudad?
―Vas a necesitar más que un par de halagos para conseguir dormir en mi casa. ―sentenció, finalmente metiendo el malvavisco a su boca, haciendo que tuviera que masticarlo un poco antes de poder hablar de nuevo. ― Además creo que todo esto de Sasuke es solo una excusa para tocarme el trasero mientras duermo, podrías comprar una cama para que Sasuke y Naruto se queden en el cuarto de invitados.
― ¿Tan obvia fue mi estrategia? ― preguntó, pasando el dulce. ―Yo creí que era brillante.
― Eso es porque soy más lista que tú, corazón.
― ¿Entonces debo seducirte para que seas tu quien quieras llevarme a tu cama? ― le susurró, bajando varios tonos en su voz, sabía cómo le gustaba que le hablara a Sakura mientras estaban en la cama.
― Si, eso definitivamente podría funcionar. ―le aseguró, sintiendo el cuerpo caliente sobre ella, pero no lo dejaría jugar tan fácil. ― ¿Bombon?
La boca de Itachi se volvió a llenar de malvavisco, el sabor dulce y la textura suave llenando sus sentidos al tiempo que Sakura se estremecía bajo sus brazos, se lo pasó de un solo trago y fue directo a los labios ajenos, saboreándolos con la punta de la lengua y sin tocar otra parte de ella.
― ¿Y qué más podría funcionar? ―preguntó, utilizando brazos y piernas para girarse y quedar acostado en el colchón del diván, con la pelirosa sentada sobre sus caderas.
―La comida siempre funciona. ―le aseguró, sonriendo.
Itachi ni lento ni perezoso, tomó una nueva brocheta, el pequeño palo de madera llevaba varios bombones y los acercó a la cara de la pelirosa. Sakura se negó a abrir la boca pensando en que le haría el mismo truco que ella le hizo, pero Itachi tenía ideas diferentes. Paseó el malvavisco por el perfil de sus labios, jugando con el dulce.
―Abre la boca. ―le pidió, con los ojos fijos en ella, Sakura obedeció sin pensarlo mucho, rodeando con sus labios la consistencia gelatinosa del dulce. ― sin dientes, Sa-ku-ra.
―Hmm… ― se quiso quejar, pero Itachi introdujo un poco más, dejando otro bombon dentro de su boca, los giró y después lo sacó para dejar solo uno de nuevo, aquello se sentía caliente, erótico. Las mejillas le ardían y sus manos se cerraron en puños sobre la camisa del pelinegro.
―Eso, buena chica. ―sonrió, moviendo el palillo de madera para sacar uno de los bombones y dejarlo en su boca.
―!Eres un pervertido!