Holis! Por fin subiendo capi hehehe. Bueno a lo nuestro, Temari tendrá un encuentro con cierta persona de su pasado y cierto pelinegro con cierto castaño dejaran un lado sus diferencias para saber que es lo que siente la rubia por aquella persona.

Enjoy!

Capítulo 20: Tregua.

Shikamaru miraba atento el pergamino y no podía creerlo.

-Shizuka Nara…- comenzó a relatar la Sarutobi.- hija de Ensui Nara, quién es primo directo de…

-Shikaku Nara primero…- terminó Shikamaru al divisar a su ancestro más antiguo registrado en los pergaminos de los Nara.

-En resumen los padres de Shikaku y Ensui eran hermanos, el padre de Shikaku al ser el primogenito heredó la línea principal de los Nara, y el de Ensui al ser el segundo hermano quedó como línea secundaria, obviamente con el pasar de las generaciones aquella línea fue desapareciendo del árbol genealógico principal de los Nara.

-y de esas líneas descendemos…

-Tú y yo.- Karito miró a Shikamaru fijamente.- Son 25 generaciones para ser exactos.

-Wow… esto sí que no me lo esperé.

-Dímelo a mí, saber que me calienta mi primo en vigésimo quinto grado no es divertido…- se quejó la Sarutobi.- Tsumaranai…

-Bueno al menos es mutuo ;)

-Hablaba de Naoki…

"Mendokusai…" Shikamaru la miró de forma aburrida.

-Y lo que es peor…- continuó la castaña sufriendo.

-Ya no lo digas! Estamos frente a su tumba. Más respeto…

-Odio mi vida…T_T

-Bueno, para ti es tragedia, pero para mí me alegra saber que mi familia se agrandó, primita.

-Vete al diablo Nara!

-Por lo menos hay un 1% de esa sangre en tus venas mujer…

-Tsumaranai…

-Oye…

-¿Qué?- preguntó Karito mientras de su mochila sacaba una botella con agua, se había acalorado bastante.

-Naoki me quitó mi celular y sacó tu número.

-PFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF!

000

Kenjiro estaba con Tsunade jugando póker, ambos concentrados en su juego hasta que el Nekosaki vio como su madrina descaradamente sacaba una carta de su manga.

-Te vi madrina! Estás haciendo trampa!- la acusó el castaño.

-¿Qué?! ¿Cómo voy a estar haciendo trampa?! Qué insolencia!- se defendió la rubia.

-A ver muéstrame las manos, el que nada hace nada teme.- la desafió el joven.

Tsunade le mostró las manos casi sacudiéndoselas.

-Las mangas- Kenjiro la miró fijamente.

-Ay ya! Ahí tienes!- Tsunade se sacó un par de cartas.

-Ha! Ves?! Tramposa!

-Ay qué tiene de malo? Sólo le pongo un poco más de sazón a este aburrido juego.- En ese minuto Tsunade miró a su ahijado.- Aunque… podríamos jugar con penitencia.

La rubia le guiñó el ojo mientras que a Kenjiro le comenzaron a dar nauseas. Afortunadamente el timbre sonó.

-Yo voy!- Kenjiro dejó su mano boca abajo y huyó del lugar.- Sin mirar!

Cuando el joven cruzó el umbral que daba hacia el Hall la rubia lo primero que hizo fue querer mirarle sus cartas, pero al oír la voz de Jiraiya detuvo su accionar y comenzó a arreglarse el cabello. En ese minuto Jiraiya apareció.

-Sorpresa!- El hombre venía con una botella de vino y una caja en sus manos.

-Jiraiya! ¿Qué haces aquí?- preguntó la rubia mientras se ponía un mechón de su cabello detrás de su oreja.

-Bueno, como tuvimos una semana tan agitada Lady Tsunade, vine a visitarle y le traje esto.- Jiraiya le pasó la caja.- Unos deliciosos Nuggets de pechuga de pollo, hechos en casa!

Tsunade miró la caja asombrada, se veían tan apetitosos que con solo verlos a la rubia se le hizo agua la boca.

-Vaya… no sabía que tenías madera de cocinero tú.- le dijo la rubia con tono coqueto.

-Bueno, tenía que darle algo especial a mi… hermosa novia.

Tsunade se sonrojó ante aquel comentario.

-Ya, Jiraiya! Ni que fuésemos un par de adolescentes.- se quejó la rubia.

-Créeme que tengo tanta energía que hasta me olvido de mi edad.- le dijo el hombre en tono sensual al oído.

-Bueno eterno adolescente, lo que es yo me voy directo a la cocina a servir estas delicias.

En ese minuto, la rubia se llevó tanto la caja de Nuggets como el vino y se dirigió a la cocina. En el minuto en que la rubia desapareció del comedor, Kenjiro hizo su aparición.

-Kenjiro! Ven aquí!- le susurró Jiraiya captando la atención del joven.- Tú me tienes que ayudar!

-¿En qué?- preguntó confuso el castaño.

-Lady Tsunade no debe enterarse.- en eso el peliblanco le susurró algo al oído al Nekosaki, lo cual hizo que se le desfigurara la cara.

-QUE?!- El castaño casi lo miró con los ojos en blanco.

Una vez que terminaron de comer, la rubia le dio las gracias a Jiraiya, definitivamente la comida había estado deliciosa.

-Sí, Jiri, te pasaste.- le dijo el castaño tragándose un pedazo de nugget.

-¿Cómo que Jiri? Más respeto a tus mayores mocoso.- lo regañó la Senju.

-Descuida Tsunade, después de todo Kenjiro está a punto de graduarse así que… pronto dejaremos de ser inspector y alumno.

-Bueno, pero falta una semana para eso.- expresó la mujer, luego enfocó su vista en Jiraiya.- A todo esto, no te pregunté, a qué debo esta deliciosa cena? Celebramos algo?

-Ummm..- Jiraiya se trabó, por lo que Kenjiro intervino.

-Nada especial Madri, Jiri solo quiere decirte algo… importante.- el joven miró al peliblanco con una mirada pícara. Tsunade miró confusa al joven.- Permiso, tengo que hacer.

El castaño se levantó de la mesa junto con su plato.

-¿Se puede saber adónde vas niñito?- preguntó curiosa la mujer.

-A mi pieza a ver tele.- respondió el muchacho mientras recogía su parte, unos cuantos Nuggets, y se largaba a su habitación.

-Aish… estos niños tan antisociales que son.- se quejó la rubia con el peliblanco.

-Pero entiéndelos Tsunade, están en plena adolescencia.- dijo Jiraiya sin más.

-Buena suerte Jiri!- la cabeza de Kenjiro se asomó por última vez para sonreírle al hombre mayor.

"Ya mocoso del demonio largate!" Jiraiya lo único que quería ahora era estrangular al muchacho.

-¿Qué tanto misterio ustedes dos?- Tsunade miró a Jiraiya enarcando una ceja.

-Umm bueno… yo… quería en realidad… bueno vine en realidad para…

-¿Para?

-Pues…

-Bueno mientras piensas en eso, yo seguiré comiendo porque tengo que admitírtelo, estos Nuggets están exquisitos que quieres que te diga.- Tsunade se zampó otro par de Nuggets.

Jiraiya respiró hondo y se puso de pie.

-Tsunade.- la llamó el hombre. La rubia dejó de comer y lo miró curiosa. Jiraiya sacó algo de su bolsillo, pero la rubia no alcanzó a verlo porque el peliblanco lo tapó con su otra mano.- Con todo respeto…

El hombre se inclinó a su altura y le pasó una cajita.

-Para ti.

Tsunade recibió el objeto con mucha curiosidad y de inmediato lo abrió para ver un hermoso anillo de diamantes.- pero que…

-Tsunade.- dijo Jiraiya nuevamente, la rubia lo miró atenta.- Yo… yo quiero pedirte… matrimonio.

Tsunade abrió los ojos como platos y no pudo evitar sonrojarse.

-Ma… matrimonio?- el corazón de la Senju comenzó a latir como desbocado.

-Sí

-Ay Jiraiya… yo… no lo sé-

-No te preocupes, sé que es repentino y a ti no te gustan ese tipo de cosas, pero… necesitaba hacerlo.- se sinceró el peliblanco.- No tienes que darme una respuesta ahora corriendo, solo quiero que sepas que voy en serio contigo, muy en serio y que ya no quiero seguir desperdiciando más mis oportunidades, si voy a hacer las cosas las quiero hacer bien.

Tsunade le acarició el rostro, vaya, no podía negar que Jiraiya era lo mejor que le había pasado en la vida, técnicamente su vida era Jiraiya, ya que él desde pequeño que siempre la apoyó y la acompañó en todo momento, buenos y malos. Su mejor amigo, que siempre la amó y que ella, aunque no se dio cuenta en el instante, también.

-Lo pensaré :P- le dijo con mirada coqueta y burlona.

A Jiraiya se le iluminó la cara, ya conocía a esa mujer como la palma de su mano y ese tipo de respuesta solo se podía significar, que le dio un sí a medias XD

000

Neji y Tenten estaban en medio de su cita. Habían ido a comer a un pub restorán, y por lo menos la plática había sido amena en un principio hasta que reinó el silencio. Tenten, nerviosa, jugaba con la pajita de su jugo y miraba de reojo a Neji, quién estaba tan nervioso como ella.

-Neji-kun.- se atrevió a hablar la castaña. El joven Hyuga puso su mirada en la chica, cosa que la puso más nerviosa aún.- ¿Te ocurre algo? Te quedaste callado de repente, ¿te sientes mal? ¿Quieres que nos vayamos?

-No, no, para nada.- respondió el castaño tragando saliva.- Solo… te observaba.

Tenten lo miró algo sorprendida y Neji se quiso morder la lengua.

"Rayos! ¿Cómo se me ocurre decirle eso?! Ahora va a pensar que soy una especie de psicópata!" pensó el Hyuga frustrado por lo que había dicho.

-¿Ah sí? - Tenten trató de hacerse la coqueta, pero los nervios lo único que querían era salir a flote.- ¿Y por qué me miras tanto?

-No lo sé…- respondió por inercia, sus neuronas se habían esfumado.- Eres… una chica interesante, no pasas desapercibida, eso te lo puedo asegurar.

Inner Tenten: KYAH! ME MUERO!

-Gracias…- dijo la muchacha sonriendo y con un leve sonrojo en sus mejillas.

-Hagamos un brindis- ofreció Neji para calmar un poco la tensión.

-Ya!- Tenten alzó su jugo.- Brindemos por que me vaya bien en los exámenes!

-Kanpai por eso entonces. - expresó Neji sin parar de mirarla.

-Kanpai!- la castaña chocó su copa con la de él.

Una vez que terminaron de cenar, Neji llevó a Tenten a su casa en su auto, fueron platicando amenamente, cosa que emocionó mucho a Tenten, por fin esa incomoda tensión se había esfumado. Cuando ya habían llegado por su casa, la joven le dijo que se detuviera.

-Aquí es Neji-kun.- dijo la chica por lo que Neji se estacionó frente a la reja de lo que literalmente era una mansión, bueno en realidad no tanto, pero la casa de la castaña era casi tan grande como la de los Hyuga.

-Vaya, que linda tu casa.- piropeó el lugar el joven.

-Bueno no es mía, es de mis padres hehe.- bromeó la castaña provocando que el chico también riera. Ahora nuevamente se hizo el silencio. Después de unos minutos, Tenten decidió romperlo para despedirse, aunque en el fondo no quería que aquella velada terminase.- Bueno, que estés bien Neji-kun, la pasé muy bien hoy, en serio ^^

-Sí, yo… también.- dijo el castaño algo nervioso.- Tenten…

-Sí?- la joven se volteó a verlo a los ojos.

-Um… puedes decirme Neji, después de todo… somos amigos , no?

-Sí… amigos…- tuvo que admitir que eso la desilusionó un poco, pero tenía que pensar que esta había sido su primera cita, no podían ir tan rápido.- Claro! No hay problema, Neji.

Otra vez silencio…

-Bueno, ahora sí, buenas noches Neji.- la chica abrió la puerta, pero el joven le tomó el brazo.

-Tenten.- la llamó el castaño con tono serio.

La joven tragó saliva y no pudo evitar sonrojarse al sentir la cálida mano de Neji en su brazo, nuevamente se volteó a verlo.

-Um… Benjiro me dijo que… que pronto será tu graduación así que…- el joven apenas podía hablar en una sola línea.

Tenten lo miró atenta.

-…pensé que talvez… podríamos ir juntos.- logró decirlo, no podía creerlo.

Tenten quería casi desfallecer ahí mismo, ¿la estaba invitando a su graduación?!

-Claro que si no quieres o ya tienes con quién ir no hay drama, lo entenderé perfectamente y-

Tenten puso su dedo índice en los labios del chico para que no siguiese hablando.

-Me encantaría, Neji.- le dijo la joven mirándolo dulcemente provocando que el castaño se sonrojara a morir y el corazón comenzase a latirle como desaforado.- Ahí me llamas para ponernos de acuerdo, ¿vale?

-Vale.- el alma le volvió al cuerpo.

-Buenas noches.- Tenten le dio un fugaz beso en la mejilla y Neji no alcanzó ni a codificarlo cuando la chica rápidamente se bajó del auto y le hizo señas desde la entrada de su casa. Neji por inercia correspondió el gesto y una vez que la castaña entró a su casa, la sonrisa del castaño se podía notar hasta el otro extremo de Konoha.

000

Las lágrimas corrían por su bello rostro, no podía creer lo que estaba pasando… Ahora todo tenía sentido, pero no quería creerlo.

Temari nuevamente miró lo que tenia en su mano y nuevamente se tomó el rostro con éstas en señal de frustración.

"Por qué…? Por qué tuvo que pasar esto…?" Temari se secó sus lágrimas y trató de tranquilizarse, dejó el objeto que tenía en sus manos junto a otros 4 objetos que tenía en filita frente a ella. Había decidido comprarlos en lugares diferentes… de diferentes marcas… esperando que alguno le diese la respuesta que quería, pero no! Los cinco objetos que tenía enfrente tenían todos el mismo resultado, un resultado que hizo que el mundo de Temari se viniese abajo.

POSITIVO

Las cinco pruebas de embarazo reflejaban lo que Temari en los últimos días había querido negar. Ni siquiera se percató que tenía dos meses en que no le había llegado su período, el calendario que tenía en su otra mano era prueba de aquello. Lo asoció al stress, después de todo había pasado lo del cumpleaños de Minato, el disparo de Shikamaru, y después… su rompimiento. Todas sus molestias, naúseas, dolores de cabeza, cambios de humor, todo lo había asociado al cuadro de stress que estaba pasando, jamás se le pasó por la mente… Hasta ese día… aquel sueño que había tenido con Shikamaru, que simplemente había querido negar, que quería creer que solo había sido una manifestación de su subconsciente, pero ahora… tenía sentido, aquello que había sentido en aquella conexión mental que tuvieron. En el momento en que Temari comenzó a buscar ese tercer chakra, lo encontró, pero no quiso creerlo, aquel chakra estaba muy cerca de ella, específicamente en su…

Temari por instinto se tocó el vientre, si lo palpaba bien sí se sentía hinchado, muy parecido a cuando le llegaba el período.

"¿Cuál es la probabilidad de que 5 pruebas de embarazo se equivoquen?" pensó para sí la muchacha sin parar de sollozar.

-¿Temari?- se oyó la voz de su hermano Kankuro detrás de la puerta del baño.- ¿Estás bien?

-Sí, sí estoy bien Kankuro.- le dijo la joven lo más tranquila que pudo mientras tomaba las cinco pruebas de embarazo y las escondía en su bolsillo.

-¿Estás segura?- preguntó curioso el joven, ya que la había escuchado sollozar.

-Sí, solo son… problemas femeninos.- mintió la chica.

-Ah ok! Entonces mejor me retiro antes de que cambies drásticamente de llorona a demonio hehe.- sintió como los pasos de Kankuro se alejaban.

"Ya basta Temari, estas pruebas no son confiables, en una de esas… Aish! Pediré hora con el ginecologo, es lo único que me hará salir de esta duda!" La rubia tomó papel higiénico, envolvió las pruebas de embarazo en éste y lo tiró al cesto de la basura. No sacaría conclusiones hasta estar 100% segura. Antes de salir se miró nuevamente al espejo, y su vientre levemente hinchado. No pudo evitar acariciarlo, el pensar que una hermosa vida se estuviese formando dentro de ella de una forma la conmovía, por supuesto que no estaba en sus planes ser madre tan pronto, pero si al final lograba ser cierto y estaba embarazada… por supuesto que lo tendría y le daría todo su cariño y amor a aquel pequeño ser que podría estar formándose dentro de ella. No pudo evitar que su mente se imaginara a un mini Shikamaru correteando por allí y la angustia volvió a su corazón.

"Por qué cuando decido olvidarte pasa esto…?" las lágrimas querían volver a salir, pero rápidamente se irguió y se puso firme, no pensaría en eso ahora hasta ver al doctor. Se lavó su rostro y salió digna del baño.

000

-Cierren las puertas por favor!- gritaba un policía desesperado mientras corría junto a sus compañeros a cerrar las puertas de aquella penitenciaría.

Los reos corrían por doquier, intentando aprovechar el caos para escapar, algunos peleaban con los policías, otros simplemente corrían hacia alguna salida, solo para ser interceptados por los gendarmes ya fuese por medio de disparos o a la fuerza.

-¿Dónde está el alcaide?!- preguntó uno de los policías a uno de sus compañeros que estaba reduciendo a un prisionero.

-Fue tras él señor, para impedir que escape!- respondió el recluta.

-Sólo?!- el hombre comenzó a correr de inmediato hacia la zona de alta seguridad preocupado por el alcaide, si bien el hombre estaba perfectamente entrenado en el arte del ninjutsu el sujeto al que se enfrentaba no era cualquier prisionero. Una vez que llegó al lugar maldijo a todo el mundo mientras sus piernas flaqueaban y caía de rodillas. El cuerpo destrozado del alcaide yacía en el suelo y tanto las paredes como el piso de aquel pasillo estaban bañadas en sangre tanto del buen hombre como de una docena de policías que de seguro quisieron apoyarlo encontrando su fin. El hombre habló con sus superiores a través de su Walkie Talkie.-Alguien me oye?

-Aquí penitenciaría de Kirigakure, ¿quién habla?- se anunció una voz.

- Aquí Ryuji, el prisionero de la zona de máxima seguridad ha escapado, el alcaide está muerto, cambio.

-Copiado.- respondieron del otro lado de la línea.

-Tengan cuidado, va con su arma.- advirtió el joven al notar el estado de su superior y sus compañeros, claramente habían sido cortados con una espada.- Maldito hijo de puta. Si me llego a topar contigo te mataré.

-En serio?- dijo una fría voz detrás de aquel muchacho, quien por acto reflejo se puso de pie para encontrarse de frentón con aquel hombre. Era enorme, casi bordeando los dos metros, su cabello era de color azul encrespado. Iba portando una enorme espada envuelta en vendas. El joven se quedó paralizado al verlo.- ¿Qué ocurre? No que ibas a matarme si te topabas conmigo?

El joven desesperado sacó su pistola y comenzó a dispararle, el hombre simplemente esquivó las balas sin ninguna dificultad ya que el muchacho estaba tan nervioso que apenas le atinaba.

-Gyah!- el joven salió corriendo despavorido en dirección contraria. Cuando estuvo a punto de llegar a la puerta fue interceptado por aquel hombre.

-Ah… ¿así que mentiste eh?- expresó el hombre con mala cara.- Detesto a la gente que miente, por qué no simplemente reconoces que estás muerto de miedo.

-Nunca! No… te tengo miedo…- el joven sacó un cuchillo dispuesto a defenderse.

-Ah no?- el hombre alzó su alabarda.- Pues deberías…

Un rayo cruzó el cielo y la lluvia comenzó a caer fuera de la penitenciaría. Los reos que intentaron escapar fueron completamente reducidos, algunos acabaron muertos y otros heridos, pero ninguno pudo escapar, salvo uno, el prisionero que estaba en la sección de máxima seguridad y que debido al caos ocurrido en aquel lugar, tuvo la oportunidad de escapar. Ya estaba bordeando el bosque cuando se encontró con una figura misteriosa.

-Vaya… así que fuiste tú.- el hombre miró a su compañero encapuchado.

-Qué hay Kisame, tanto tiempo!- saludó el sujeto que al quitarse la capucha reveló a un hombre de cabello corto y verde.

-Zetsu…- respondió Kisame mirándolo fijamente.- ¿Se puede saber qué haces aquí? Creía que aún seguías en el manicomio.

-Por que siempre tiene que ser tan estúpido…-Zetsu puso un semblante macabro al decir esas palabras, pero lo cambió al instante por una sonrisa.- Pues un sujeto muy simpático me sacó de allí y me preguntó por ti, le dije que estabas en la cárcel y me ayudó a rescatarte. Estúpido, cuando bajes la guardia te mataré…

"Sigue con su trastorno bipolar…" pensó Kisame, aunque eso era lo que menos le preocupaba.

-¿Quién fue el que te ayudó?- preguntó Kisame.

-Yo fui…- otra figura enmascarada apareció de entre los árboles mirando fijamente a Kisame.

-¿Tú?!

000

Al día siguiente, Temari rabiaba con el teléfono, al ser sábado no había hora con el doctor, solo para el lunes, por lo que después de casi comerse a la secretaria decidió tomar la hora para el lunes. No sabía como podría soportar el fin de semana con aquella incertidumbre, por lo que llamó a Benjiro para distraerse y fueron al mall a pasar el rato, necesitaba pensar en otra cosa que no fuese su posible embarazo.

-Temari, quieres helado?- preguntó el castaño llamando la atención de la rubia.

-Hmm, se me antojan dangos.- dijo la chica sin pensar. Esperen un minuto… ¿Antojos?! Temari iba a decirle a Ben que no fuera, pero el muchacho ya iba camino hacia la tienda. La rubia solo suspiró y se sentó en una banquita para esperar a Benjiro con los dangos.

-¿Temari?!- escuchó una voz que la llamaba. La rubia alzó la mirada para encontrarse de frente con...

-Shi… Shinichi?!

000

Shikamaru y Naruto habían salido a pasar el rato al mall, aunque en realidad Naruto iba a juntarse con Sasuke, pero quiso llevarse a Shikamaru un rato para distraerlo, ya que lo había notado acongojado del día anterior, aunque él más que nadie sabía el por qué, después de todo había sido participe de aquella aventura en el casino.

-Ya viejo anímate! Oye que te parece si comemos algo?! Yo invito!- expresó entusiasta el rubio.

-¿Ramen?- preguntó sin mucho animo el Nara.

-No tonto! Otra cosa! Ya me tiene aburrido el ramen.

Shikamaru lo miró perplejo.

-¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así?- Naruto lo miró enarcando una ceja.

-¿te sientes bien Naruto?

-Yo? Sí, por?

-Porque ayer cuando te dije que me comí tu ramen no te importó, y ahora me vienes con esto?

-Ay! El ramen no es el único alimento del mundo sabes?

-Pero es casi tu vitamina diaria, no puedo conjugar la palabra Naruto sin ramen al lado.

-Chistoso… te voy a ignorar, Mira! Dangos! Que rico!- Naruto casi que se llevó arrastrando a Shikamaru, pero a medio camino sonó su celular por lo que se detuvo a mirar quién lo llamaba.- Es Hinata! Shikamaru compra unos dangos para nosotros, que tengo que atender a mi chica ^^

-De acuerdo, pero el dinero?

-DESPUES TE PAGO!- Naruto se fue corriendo hacia un lugar apartado para que nadie escuchara su conversación con Hinata.

"Menos mal que invitabas tú… mendokusai…" el Nara fue a la tienda casi arrastrando los pies. Miró la vitrina y vió un par de brochetas bien gorditas con cobertura de chocolate, sinceramente se le antojaron.

-Disculpe me da esas!- sonó en estéreo junto a otra persona, y al voltear la vista se encontró cara a cara con Benjiro.

-¿Nara?!

-¿Benjiro?!

-Oh disculpen, solo me quedan esas dos de chocolate.- le dijo la joven que atendía a los chicos.

-Me las quedo!- otra vez en estéreo.

-Oye yo las vi primero Nara!- se quejó el castaño.

-¿En serio? No veo tu nombre en ellas.- Shikamaru lo miró de forma burlona.

A Benjiro casi que le quiso explotar la venita, pero mantuvo la compostura.

-No te recomiendo que me las quites Nara, o desatarás la furia del monstruo.- contraatacó Benjiro.

-He vencido cosas peores, créeme.- se pavoneó el pelinegro.

-¿Peor que Temari enojada? No lo creo.- Benjiro le sonrió de forma burlona mientras que Shikamaru lo miraba perplejo.- Te quedaste callado, ¿qué pasó Shikamaru? Te asustaste? O te dio rabia que esté con ella.

Shikamaru lo miró atento y de forma seria, pero después le sonrió de forma ladina.

-Bueno, suerte con eso, ella es bastante peligrosa cuando está enojada.- se burló el Nara mientras que Benjiro lo miraba sin comprender, por lo que Shikamaru de forma amable, para que su diminuto cerebro de Dj entendiera, miró hacia dónde se suponía estaban los famosos dangos por los cuales casi que se querían matar. El castaño miró hacia dónde miraba el Nara para ver con horror como un niño compraba los dangos de chocolate

-Oiga, pero…- se quiso quejar Benjiro con la vendedora, pero el niño al ver al castaño lo primero que hizo fue meterse los dangos a la boca. A Benjiro casi que le dio un patatús, ahora qué mierda le compraba a Temari.

Shikamaru hubiese saboreado su victoria feliz de la vida, pero al girar la vista hacia afuera de la tienda se quedó de piedra.

-Argh! Todo esto es tu culpa Nara!- se quejó Benjiro con el pelinegro, quién no le estaba prestando atención.- ¿Me estás escuchando?!

-Dime que estás viendo lo mismo que yo…- dijo Shikamaru con tono preocupado. Benjiro no comprendía el actuar del Nara, por lo que miró hacia donde tenía puesta la mirada el pelinegro y quedó igual de impactado que él.

-Pero que…?!

Ambos muchachos miraban paralizados como un tipo muy bien parecido entablaba una amena conversación con Temari. Shikamaru lo analizó bien, le parecía conocido.

"¿Dónde he visto a ese tipo antes…?" en ese momento un recuerdo vino a su mente.

-No puede ser…- habló en voz alta el Nara.

-¿Qué?- preguntó intrigado el castaño.- ¿Quién es él? ¿Lo conoces?

-No sabes quién es?- Shikamaru miró al castaño confuso.

-Está claro que no, por eso te pregunto.- dijo Benjiro ansioso.

-Se llama Shinichi.- explicó Shikamaru.- Es el exnovio de Temari.

-NA-NA-NANI?!

Por su parte, la rubia hablaba con su exnovio, al principio estaba reacia ya que la última vez que lo vio había sido en una cama de hospital producto de la paliza que le dio por su infidelidad. Simplemente por cortesía no lo mandó al diablo, ya que… en parte igual se sintió algo culpable por casi dejarlo lisiado.

-En serio Temari, ¿por qué no salimos esta noche? Sin compromiso, es que siento que entre tú y yo las cosas no quedaron claras.- afirmó el muchacho, quién era un joven alto, pelirrojo, con buen físico y ojos color miel, era bastante atractivo.

"Por Kamisama parezco una basura ante ese imbécil…" pensaron al unísono Benjiro y Shikamaru quienes se habían acercado "sigilosamente" hacia la pareja. Ambos estaban escondidos detrás de un pilar tratando de parar la oreja.

-Lo siento Shinichi, pero no creo que sea prudente.- se negó la Sabaku no.

-Vamos Tem, solo para recordar viejos tiempos, después de todo, cada uno ya tiene su vida, pero de verdad que me dio gusto verte, y aprovechando mis dos días en Konoha me gustaría ya sabes, limar asperezas, ¿ qué me dices?- dijo de forma galante cosa que hizo hervir tanto la sangre del castaño como del pelinegro.

"Dile que no, dile que no!" pensaron de forma colectiva, "Espera un minuto… LE DIJO TEM?! LO VOY A MATAR!"

-Lo pensaré.- dijo la chica sin más.

-De acuerdo, te doy mi teléfono.- el joven comenzó a escribir en un papel por lo que Benjiro no aguantó más y se acercó a la pareja.

-Oye Benjiro espera no seas- susurró el Nara, pero el castaño ya casi llegaba con la pareja, por lo que el Nara se volvió a esconder detrás del pilar.

-Temari!- la llamó Benjiro haciéndose el loco.- Disculpa no habían dangos así que te compré unas donas.

En ese minuto Benjiro y Shinichi cruzaron miradas.

-¿Y tú eres…?- le dijo de forma arisca el castaño.

-Oh Ben, él es Shinichi un amigo.- Presentó al susodicho la rubia.

-Un placer…- Shinichi alzó la mano hacia Benjiro.

-Benjiro!- El castaño estrechó su mano casi apretándosela.

-¿Eres el novio de Temari?- preguntó curioso el pelirrojo.

-Sí!/No!- dijeron Benjiro y Temari a la vez dejando perplejo a Shinichi.

-Ben!- se quejó Temari.

-Perdón.- dijo Benjiro un poco sonrojado por la vergüenza.- Sólo amigos.

-Ya veo.- el joven se puso las manos en los bolsillos y miró a Temari.- Bueno, estamos en contacto Tem. Hasta luego.

-Adiós.- se despidió la joven de Suna un poco incómoda, luego miró a Benjiro de forma reprobatoria.

-¿Qué? ¿Qué hice?

-*Sigh* ya dame una dona!

000

Temari se alistaba para su salida, a veces no entendía su forma de actuar, ¿podrían ser las hormonas? Sinceramente, no quería pensar en "aquel" tema hasta que fuese al doctor. Talvez sería bueno distraerse con otra persona que no fuera Benjiro, no es que no le agradara su presencia, pero prefería no salir tanto con él para que no se hiciera ideas equivocadas. Además, parecía que Shinichi había madurado bastante. Recordó sus momentos con él, lo había conocido a los 15 años en una fiesta de su instituto allá en Suna, era una fiesta de disfraces y ella iba vestida de kunoichi, se veía divina, tanto así que la mayoría de los muchachos presentes se volteaban a verla y trataban de sacarla a bailar, pero ella los rechazaba, hasta que se acercó él, Shinichi, quién venía disfrazado de ninja al estilo tradicional, por lo que su rostro estaba cubierto y solo se veían sus ojos color miel, a los cuales Temari tuvo que admitir que casi la encandilaban. Platicaron bastante rato hasta que el muchacho le pidió cortésmente si bailaban, a lo que la muchacha aceptó, no pudo negar que fue un baile casi de ensueño, ella no era del tipo romántica , para nada, pero tenía que admitir que el joven era encantador. Intercambiaron números y cuando se despidieron él se sacó la máscara para darle un beso en la mano a Temari, como todo caballero, y revelar un endemoniadamente atractivo rostro que dejó a Temari casi hiperventilando. Comenzaron como amigos primero. Shinichi cada vez que podía la invitaba a salir, ya fuera al cine, al mall, al parque, a las dunas, sinceramente no podía negar que la pasó muy bien con él, ya que ambos eran del tipo aventureros. Después de un tiempo Shinichi se atrevió a declarársele y pedirle ser su novia ya que la atracción entre ambos era mutua y Temari, como toda lolita de 15 años ilusionada y enamorada, aceptó. No podía quejarse de él, era todo un caballero con ella, la trataba como una princesa y jamás la presionó para que tuvieran sexo, se lo planteó un par de veces, pero ella le dijo que no estaba lista y, a su parecer, Shinichi parecía comprenderla. Hasta que llegó aquel día. Hacía ya tres meses que habían cumplido un año de noviazgo y Temari quiso darle una sorpresa, ya se sentía lista para dar ese paso, había sido el año y tres meses más maravilloso de su vida y se sentía completamente enamorada de Shinichi, lo pensó detenidamente con la almohada y se había decidido. Ella ya tenía 16 años y él 19 por lo que ya estaba en la Universidad viviendo en una fraternidad. Aunque Temari iba bastante seguido a verlo, por lo que el muchacho ya le había pasado una copia de la llave de su apartamento. Siempre le avisaba cuando iba para que la fuese a buscar, pero ésta vez quería sorprenderlo además de que… era su cumpleaños número 20 , y pues… ella era el regalo ^^. Lo había llamado para saludarlo por su cumpleaños y él le dijo que iba a estar el día entero en clases, pues era día de semana y le propuso celebrarlo juntos el fin de semana, ella se hizo la desentendida y le dijo que no había problema, por lo que más aún sería una gran sorpresa para Shinichi verla en su habitación, esperándolo. Pero… ella al abrir sigilosamente la puerta pudo oírlo… gemidos… entremezclados de dos personas… por un minuto creyó que se había equivocado de habitación, pero escuchó claro como una voz femenina gemía el nombre de su novio. Temari avanzó con paso decidido y abrió la puerta de la habitación de su novio para verlo encamado con otra chica. Su corazón se hizo añicos al verse traicionada por aquel maldito infeliz, Shinichi al hacer contacto visual con Temari se separó de aquella chica y trató de explicarle, pero Temari simplemente huyó de la escena, que caso tenía? las cosas estaban claras, sobraban las explicaciones. Ella, en su furia solo vio como atravesaba la puerta del departamento y bajaba las escaleras. Cuando había salido del edificio, no supo como, pero Shinichi, ya completamente vestido, la abordó, pero Temari lo único que hizo fue apretar su puño y zampárselo en la cara, lamentablemente lo hizo con tanta fuerza que lo mandó a volar hacia una pared knockeandolo. Finalmente, Rasa tuvo que pagar los gastos del hospital, aunque también tuvo unas ganas enormes de sacarle la madre al desgraciado por lastimar los sentimientos de su hija, pero Temari no se lo permitió. De hecho, una vez que su furia había menguado decidió ser diplomática y esperar a que su ahora exnovio despertase y cortar con la relación de la forma más civilizada posible. Una vez que el joven despertó, Temari simplemente le pidió disculpas de forma cortés por el golpe y terminaron la relación. Shinichi no dijo nada, solo aceptó las disculpas de Temari y él también le pidió disculpas, pero la chica ni siquiera lo escuchó y salió de la habitación para nunca más volverlo a ver… hasta ahora…

-¿Por qué haces esto Temari?- se preguntó a sí misma frente al espejo. Pero bueno, por supuesto que no iba a volver con Shinichi ni nada parecido, talvez simplemente lo hacía para hacer algo diferente… que no le recordara a él… La rubia se irguió firme, tomó su cartera y fue hacia el estacionamiento para esperar a Shinichi, lo que no sabía era que cierto par habían estado escondidos detrás de un auto esperando el momento para seguirla. ¿Y cómo llegaron a esto? Simplemente fue una tregua.

FLASHBACK

Benjiro se comía la dona completamente solo y enfadado.

-Problemática ¿verdad?- dijo una voz cerca de él. Benjiro ni siquiera lo miró sabía perfectamente quién era y solo sintió como se sentó a su lado para… comerse una dona también.

-¿Qué quieres?- preguntó Benjiro sin mirarlo.

-Lo mismo que tú, saber qué rayos pasa con él, porque su discusión fue bastante acalorada.- opinó Shikamaru mirando de reojo al castaño.

-*Sigh* no que ese imbécil la había engañado igual que tú?!- Benjiro hizo contacto visual con el Nara, a quién sinceramente el comentario le cayó como patada en el estómago, pero decidió ignorarlo.

-Supongo que ahora eso da igual, ¿qué piensas hacer? Porque lo más probable es que Temari acepte la invitación de Shinichi.- analizó el Nara.

-¿y tú cómo sabes eso?!- el castaño miró con curiosidad al Nara.

-Porque el tipo dijo que iba a estar solo dos días en Konoha, y Temari le dijo que lo pensaría y por lo enfadada que la dejaste con su discusión lo más probable es que acepte ir con él para despejar la cabeza.

-No lo creo, ella no es así.- dijo tercamente el castaño.

-Temari cuando se enfada puede ponerse bastante impulsiva sabes. A veces al punto de tomar decisiones… tontas.- Shikamaru suspiró mientras encendía un cigarro.

Benjiro guardó silencio, no podía discutir contra ese argumento, Temari sí que se ponía irracional cuando se ofuscaba, y todo porque se puso celoso y comenzó a pedirle explicaciones molestando finalmente a la rubia y arruinando su salida.

-Igual no creo que salga con él.- insistió Benjiro.

-¿Quieres comprobarlo?- Shikamaru miró detenidamente a Benjiro.

-¿Qué tienes en mente?...

FIN FLASHBACK

-No puedo creerlo.- susurró Benjiro al ver como un auto paraba frente a Temari y de éste bajaba el susodicho.

-Te lo dije…- sinceramente Shikamaru no estaba para nada contento con haber tenido razón, para nada!

-Voy a impedirlo.- Benjiro hizo ademán de ir hacia la pareja pero apenas avanzó unos pasos no pudo moverse más.- Pero qué…? Nara!

-Shh!- lo chistó Shikamaru, pero casi que tuvo que dar un salto olímpico junto con Benjiro, quién estaba atado a su sombra para esconderse detrás del auto nuevamente en el momento en que tanto Temari como Shinichi volteaban a ver a su posición.- ¿Eres tonto o te haces?

-Es que me revienta verlo cerca de ella, ¿qué acaso a ti no?- susurró Benjiro escondido al igual que el Nara.

-Sí, pero no soy tan estúpido como para dejarme en evidencia.- le reclamó el joven de coleta.

-Oye qué te pasa imbécil?!- Benjiro estuvo a punto de agarrarse con Shikamaru, pero el sonido del motor del auto de Shinichi los hizo reaccionar.- Mierda se van!

-Sube a mi auto rápido!- Benjiro y Shikamaru rápidamente se subieron al auto de éste último, pero por esas hermosas cosas del destino no arrancaba.

-Date prisa Shikamaru!- lo apuró el castaño.

-Pero qué rayos?!- Shikamaru encendió su auto, pero el desgraciado no quería arrancar. Por instinto miró el tanque de combustible… vacío…- Mierda!

-¿Qué?!

-Olvidé echarle bencina… mendokusai…

-…- Benjiro no podía creerlo.- Menos mal que supuestamente eres un genio… genio! Ya vamos en mi moto.

-Oye espera! Benjiro!- lo llamó el Nara, pero el castaño ya se dirigía a su moto, por lo que el pelinegro se bajó de su auto y lo siguió.

-Ten!- Benjiro le pasó un casco mientras él se colocaba el suyo.- Ponte el casco y afírmate de mí.

Benjiro se subió a su moto y encendió el motor, pero al no sentir que el Nara se sentaba detrás lo miró.

-¿Qué esperas Shikamaru?! Date prisa, ya van por el semáforo los vamos a perder!- le reclamó el castaño.

Shikamaru estaba sumamente incómodo con la situación.

-Me tengo que… agarrar de ti?...- Shikamaru lo miró no muy convencido.

Benjiro no podía creer lo que oía…

-Sabes qué, vete al diablo, yo voy por Temari.- Benjiro iba a dejar botado a Shikamaru, pero sintió como éste se sentaba detrás.

-Mendokusai…- se quejó el Nara mientras se… abrazaba a Benjiro.

El castaño tuvo que admitir que se sintió raro… muy raro…

-Bien vamos!- Benjiro comenzó a andar cuando a Shikamaru recién le hicieron sinapsis las neuronas.

-Espera! Acabo de recordar que no me gustan las MOOOOOOOOOOOOTOOOOOOOOOOOOSSSS!- Shikamaru casi que se aferró con su vida a Benjiro cuando el joven aceleró. Éste estaba tan concentrado en seguir el auto de Shinichi que poco le importaba la salud mental del Nara, claro que… de igual manera le dio curiosidad.

-Tengo entendido que perseguiste a Akatsuki en una cuando raptaron a Karito, no?- Benjiro lo miró de reojo.

-Sí pero… era una situación completamente diferente!- odiaba estar así, sinceramente lo odiaba, pero sentía que si se soltaba de Benjiro aunque fuese un centímetro la inercia lo mandaría a volar. Benjiro simplemente sonrió con malicia.

-Solo sujétate Nara…- expresó el joven con una sonrisa maquiavélica cosa que notó el Nara y solo se encomendó a Kamisama.

000

Naruto y Sasuke venían saliendo del gimnasio y al rubio le dio hambre.

-Hey Sasuke, ¿Qué tal si vamos a comer algo?! Yo invito ^^- dijo el rubio contento.

-¿Siquiera tienes dinero? La otra vez que me invitaste un trago dijiste "yo invito" y tuve que pagar yo dobe.- se quejó Sasuke.

-Ay por qué siempre tienes que ser tan amargado, teme?! Sí tengo dinero mira mira!- casi que le sacudió su monedero de ranita que estaba bastante gordito.- ¿Vamos? ¿Vamos?!

-No.- dijo Sasuke así sin más.

-¿Por qué no?!- chilló el rubio.

-Porque paso demasiado tiempo contigo, la gente va a empezar a creer otra cosa.- Sasuke se cruzó de brazos y Naruto lo miró con cara de no creer la cosa.

-Oye qué rayos te pasa?! El Sasunaru no es canon y todo el mundo lo sabe y el que no quiera aceptarlo que se pudra!

Sasuke lo quedó mirando con ojos de puntos...

-Por esa misma razón no voy a ninguna parte contigo.- se alejó unos pasitos de él.

-Eres un prejuicioso! Es que acaso es anormal hoy en día que dos hombres anden juntos en la calle?!

En ese momento como si hubiesen sido invocados pasaron frente a sus ojos a toda velocidad, pero tanto Sasuke como Naruto lo vieron casi en cámara lenta, Benjiro junto a Shikamaru, que casi que le faltaban brazos para aferrarse a él, bien apegaditos encima de una moto.

-…- Sasuke y Naruto miraron la moto alejarse con ojos de puntos y el silencio reinó el lugar.

-¿Sabes qué?- dijo Naruto al fin.- Me voy a comer solo.

-Te apoyo.- expresó Sasuke y cada uno se fue por su camino.

000

Temari estaba cenando junto a Shinichi, el joven la había llevado a un lugar bastante elegante y parecía que la estaban pasando bien. Los que no lo estaban pasando para nada bien eran Benjiro y Shikamaru, ya que casi que tuvieron que vender su alma al diablo para que los dejasen entrar.

-Menos mal que el guardia era fanático de "Will of Fire".- se quejó el Nara mientras se sentaba en una mesa ultramegaapartada junto al castaño.- Oye, ¿pero no crees que entrar gratis un año es mucho?

-No te vi en ese momento pensando una brillante estrategia para entrar Nara.- le echó en cara el castaño.

Shikamaru no respondió porque tenía razón, además que aún se estaba recuperando de su casi paro al corazón con ese viajecito en moto y que para más remate, el desgraciado de Benjiro casi que se puso a hacer piruetas con el Nara encima.

-Lo hubiese podido hacer si cierto descriteriado no hubiese querido casi matarme en su moto con todas esas piruetas.

-Sólo buscaba la mejor ruta posible para alcanzarlos Nara.- se excusó el castaño.- No es mi culpa que tu vida sea tan aburrida que no estés acostumbrado a la adrenalina.

-Créeme que desde hace mucho rato que me acostumbré a ella.- le dijo en tono burlón, cosa que irritó a Benjiro porque captó la indirecta. Iba a reclamarle, pero apareció el mozo detrás de ellos.

-Caballeros, ¿puedo tomar su orden?- preguntó el joven mozo.

-Un vaso con agua por favor.- dijeron ambos muchachos al unísono sin apartar la vista de la mesa donde estaba Temari.

-Eh…?- el pobre mozo casi que se desarmó entero.

Mientras tanto, Temari ponía un tanto al día a Shinichi en algunos acontecimientos de su vida.

-Vaya… cuanto lamento lo de Rasa-san y Karura-san.- le dio el pésame el muchacho a la rubia.

-Arigato, pero no te preocupes, ya es algo superado.- la rubia trató de cambiar el tema.

-¿Estás segura?- Shinichi la miró detenidamente.

-Bueno… a veces los recuerdo y me pongo triste, pero… es algo completamente normal.

-Me imagino.- empatizó el pelirrojo.- Qué lástima que nunca pude pedirles las disculpas pertinentes a ambos por lo que te hice, fui un completo imbécil.

-No vale la pena lamentarse por cosas que ya no hiciste Shinichi.- opinó la rubia de Suna.

-Hmp, sigues igual de fría y directa para decir las cosas, no has cambiado mucho.

Temari solo se encogió de hombros.

-Rayos, ni idea de qué estarán hablando, ¿se te ocurre Nara?- le preguntó Benjiro mientras miraba de reojo al Nara y casi se fue de espaldas cuando lo pilló comiendo de sus papas fritas.- Oye eso es mío!

-Hm?- Shikamaru se hizo el desentendido.- Creí que ya no querías más.

-No querer más papas fritas, Nara?! Acaso existe alguna persona en este universo que no quiera más papas fritas?!

Shikamaru se encogió de hombros mientras le robaba otra.

-Ya basta!- Le quitó el plato para comenzar a comérselas rápidamente.- Igue… a aveguiguag… de que… hablan.

Benjiro dejó el plato vacío y comenzó a acercarse sigilosamente a la pareja. El Nara ni siquiera se dignó en detenerlo, solo encendió el intercomunicador que tenía en su oído para oír todo lo que Benjiro captara con el intercomunicador que le puso en su chaqueta.

-Mozo!- llamó el Nara al joven garzón.- Me da otra tanda!

-Wow…- expresó Shinichi asombrado por el apetito voraz de Temari. Se había comido dos langostas casi enteras, una sopa de miso, dos porciones de yakisoba y ya se estaba devorando unos dangos de postre.- Parece que… tenías hambre Temari.

-No mucho.- dijo la dama mientras se limpiaba la boca.- Es solo que me quedé con ganas de comer dangos en la tarde.

-Ya veo y ese chico… Benjiro, parece que es alguien especial ¿no?- preguntó Shinichi provocando que tanto Benjiro, que estaba escondido detrás de una planta, como Shikamaru, que escuchaba todo desde el comunicador, pararan la oreja.

-No es mi novio Shinichi, ya te lo dije, es solo un amigo.- expresó cortante la rubia.

El corazón de Benjiro se hizo añicos.

-Oh… y tienes novio?- preguntó el pelirrojo.

-No.

El corazón de Shikamaru se hizo añicos.

-Osea que…

-Tuve un novio después de ti, si es lo que quieres saber, pero ya no estoy con él, así de simple.- Temari tomó otra porción de dangos y comenzó a devorárselos casi.

-¿Qué pasó?- Shinichi miró fijo a Temari.

-Me mintió, igual que lo hiciste tú.- dijo Temari casi echándoselo en cara.

Shinichi guardó silencio y desvió un poco la mirada, Benjiro se sintió mal por Temari y a Shikamaru se le había cortado el apetito.

-Temari.- comenzó a hablar Shinichi.- si te invité esta noche a cenar no fue para intentar algo tan tonto como recuperarte, porque sé que tú ya has hecho tu vida y no necesitas a alguien como yo en ella, pero… solo quería decirte que… lo siento mucho. Sé que para ti un "lo siento" no es suficiente, te conozco Tem, pero solo quiero que sepas que yo te quise mucho, fuiste lo mejor que me pudo haber pasado en la vida y yo no supe aprovecharte por mi inmadurez, solo quería que supieras eso. No espero nada de esto Temari, no espero que me perdones, solo… quería que supieras mis verdaderos sentimientos que en ese minuto no supe expresártelos, sé que es tarde y ya no hay vuelta atrás pero al menos podré devolverme a Suna mañana sin esta estaca en mi corazón.

-¿Te vas mañana?- Temari lo miró sorprendida.

-Sí, dije que venía por dos días a Konoha, éste es el último día, ¿no te lo dije?

-Creo que no.- Temari dejó el palillo de los dangos en su plato vacío.- Gracias Shinichi.

-Hm? Por qué?

-Por haber sido sincero conmigo, sinceramente nunca fue que me engañaras con aquella chica, lo que me dolió en el alma fue que me mentiste. Yo estaba ilusionada contigo, cada minuto que pasaba junto a ti era mágico, sé que en ese momento veía todo con ojos de niña enamorada, pero… sinceramente conservo en mi memoria los bonitos momentos que pasamos Shinichi.- explicó Temari a su exnovio.- Nunca tuve la oportunidad de decírtelo por lo que pasó entre nosotros, pero ese día, yo estaba dispuesta a demostrarte mi amor por ti Shinichi. Quería dar ese paso contigo, juntos, me sentía lista, preparada, pero tal parece… que tú no pudiste esperar.

Shinichi bajó la mirada apenado.

-Lo lamento. Si pudiera retroceder el tiempo te juro que nunca te habría traicionado.- decía Shinichi provocando que Shikamaru solo se sintiese peor de lo que ya estaba. Era exactamente como se sentía él, ahora se sentía peor debido a que el corazón de Temari, gracias a él, había sido lastimado dos veces y más encima casi de la misma forma. Se sintió completamente miserable.

Temari puso su mano encima de la de Shinichi.- No te preocupes, el pasado es pasado, y no tengo ningún tipo de rencor contigo, al contrario, como te dije, solo conservo nuestros bonitos recuerdos.

-¿Podrás perdonarme algún día, Temari?

-Ya lo hice Shika… Shinichi.- Temari se sonrojó un poco por lo que estuvo a punto de salir de su boca, pero Shinichi no se percató, él que sí se percató fue Shikamaru que quedó de piedra. Miró detenidamente a Temari, y pudo notar su nerviosismo porque estuvo a punto de nombrarlo. Su corazón comenzó a latir como desbocado y no pudo evitar sonrojarse también. Otro que se había percatado también había sido Benjiro, que solo se limitó a seguir escuchando, pero su corazón se sentía desesperanzado.

Shinichi notó el cambio de actitud de Temari, y sacó sus propias conclusiones.

-¿Fue hace poco verdad?- preguntó Shinichi. La rubia lo miró sin comprender.- Tu rompimiento con aquel chico, ¿fue reciente?

Temari solo asintió, el haber recordado a Shikamaru solo provocó que todas sus emociones quisieran desbordársele.

-Vaya… y justo aparezco yo para echarte más sal a la herida, demonios. No debí haberte invitado a salir Temari, lo siento.

-No.- respondió la rubia firme.- Esto no tiene nada que ver contigo Shinichi, de hecho… tengo que confesar que me alegraste el día bastante, de verdad.

El pelirrojo le sonrió con ternura. Luego tuvo una idea.

-Oye, ¿ya saliste del Instituto verdad?

-Bueno, el lunes tengo que ir a ver los resultados de los exámenes, pero sí técnicamente ya no hay clases, ¿por?

-Por qué no te vienes conmigo a Suna? Un par de días? Podrías quedarte en la casa de mi hermana, ella te recuerda con mucho cariño y así podrías despejarte un poco de Konoha y… de lo que pasó con tu ex.- le dijo emocionado el pelirrojo.

Shikamaru y Benjiro casi se fueron de espaldas y esperaron atentos la respuesta de la rubia.

-¿Qué?! Shinichi pero-

-Sé que es repentino, pero de verdad Temari siento que te haría bien. Piénsalo, podrías irte conmigo mañana, te compro el pasaje en avión, como no es temporada alta los aviones van casi vacíos.

Shikamaru y Benjiro tragaron saliva desesperados, no… no podía aceptar aquella impulsiva e irracional petición! O talvez…

Temari lo miró fijamente a los ojos y no sólo Shinichi, sino que tanto el Nara como el Dj de Will of Fire esperaban su respuesta.

-Lo pensaré…

Chan! Temari lo va a pensar! Nooo! Ahora que conocimos por fin al ex novio de Temari, que cosas pasarán?! Se la llevara a Suna?! Y esta Tregua entre Shika y Ben hasta cuando durará? Bueno todas estas incógnitas lo sabremos con el pasar de los capis ya que al parecer van a pasar cosas en Kirigakure :)

Kariii, siiii al final nuestra piñita hermosa está creciendo en el vientre de nuestra rubia! Ahora la cosa es desde cuando? :3, haha ya quiero ver tu cara cuando veas esta "Tregua" se que no te va a convencer y que seguirás odiando al oscuro muahahaha ha. Besos y ojala te gustase el capi!

Winnyz, ay si se! Mi kokoro también me duele con este parcito, bueno ahora se metió el ex de Temari en el plato a ver como se desarrolla todo :), ya sabes q amo el drama, muahahaha ja (risa malvada), y una hermosa piñita esta creciendo en nuestra rubia :3, Besitos y gracias por seguir mi fic!

Y a todos los demás, muchas gracias, espero que les gustase el capi de hoy, con mucho cariño para ustedes, Besitos y abrazos, byebye