En una habitación de la casa de Ravenclaw, una figura femenina se retorcía debajo de las sabanas de su cama.

Tanto fue el movimiento que terminó cayendo al suelo. Maldiciendo y siseando en parsel se obligó a alejar cualquier cansancio que tuviera.

-"¿Que esta pasando?". Se dijo a si misma mientras sin decoro alguno se retiraba la parte superior de su pijama y veía lo que la estaba molestando.

Resultó ser su cicatriz, la cual había comenzado a inflamarse y sangrar, miró alrededor buscando algo para detener el sangrando cuando un horrible dolor la hizo gritar como nunca, tan fuerte y desgarrador fue su grito que despertó a chicas de otras habitaciones.

Lo que hizo fue de manera inconsciente, pero logró serenar lo suficiente su mente y tratar de que su magia calmara el dolor. En su lugar obtuvo una rara visión.

-"¿Que pasa?." preguntó preocupado la prefecta de Ravenclaw quien había entrado en la habitación de una temblorosa pelinegra. "¡Llevenla a la enfermería!". Ordenó histérica la chica a una compañera de séptimo año.

(...)

Dumbledore veía con genuina preocupación a la paciente en la cama de la enfermería.

-"Fue golpeada con un cruciatus!". Informó horrorizada la enfermera de la escuela.

El director ni siquiera había abierto su boca para calmar a la mujer cuando Darlene abrió sus ojos y miró con pánico alrededor suyo.

-"Weasley...". Fue lo primero que dijo. "Voldemort ha atacado a Arthur Weasley en el ministerio...".

-"¿Como sabes eso?". Preguntó Dumbledore viendo a los ojos de la chica, listo para entrar a su mente, lamentablemente no lo logró cuando aparentemente cayó inconsciente.

(...)

Ella llevaba unos minutos despierta otra vez, no se preocupó por sus clases considerando que era sábado.

Su mente ahora estaba en caos, no había querido revelarle a Dumbledore lo que vio, eso solo atraería preguntas que ella no quería contestar.

A Voldemort solamente le diría que haber dicho aquello podía ayudarla para infiltrarse en la orden y no levantar sospechas.

-"Se que estas despierta, pero me alegra saber que estas tomando tu recuperación con calma". Era la voz de la enfermera.

Internamente Harriet se enfurruño, odiaba estar en lugares como este, probablemente debido por la vez que se enteró que había sido envenenada.

-"¿Que es lo que paso?". Decidió jugar a la ignorancia.

Madam Pomfrey la vio con algo parecido a la lástima y compasión.

-"Estuviste expuesta a la maldición crucio, aunque no se como fue eso posible, estabas sola en tu habitación".

-"Gracias. Debo hablar con el profesor Dumbledore". Hizo un esfuerzo por ponerse de pie.

-"¡Alto ahí señorita!". Ordenó la mujer con severidad. "No abandonaras esa cama hasta que yo lo ordene".

La ojiverde se llenó de indignación, pero se negó a responder.

Resignada se volvió a acostar, al menos tendría tiempo para planear su próximo movimiento, esperaba que no le hayan informado a su padre o Remus de lo que paso.

(...)

-"¡Hari!". Llamó Hermione en cuanto vio a la nombrada saliendo de la enfermería.

-"¿Si?". Dijo con cautela a la de menor grado.

-"Escuché lo que paso, ¿estas bien?". Su acto de preocupación era casi creíble, pero Darlene no había entrenado su habilidad para leer mentes por nada.

Puede que aun no sea muy buena con ello, pero sabia identificar una mentira en alguien como Hermione.

-"Estoy mejor, de hecho iba a ver al director". No creía que alguien tuviera una idea de lo que hubiese pasado, seguramente solo se corrió el rumor de que ella tuvo una fuerte pesadilla.

-"Te acompaño". Ofreció de inmediato la castaña.

-"Gracias, pero lo que hablaré con él es privado". Había algo que le molestaba respecto a la joven, sabia que seria un dolor en el costado, pero no estaba del todo segura porque.

Hermione parecía insistir en querer acompañarla, la Gryffindor tenía un fuerte presentimiento respecto a la ojiverde, había cosas que no cuadraban en ella, pero no tenía suficientementes pruebas para demostrar algo.

Harriet en realidad si fue a la oficina del director, pero no porque ella quisiera, si no porque el mayor la había mandado a llamar.

Tocó la puerta, y solo tuvo que esperar unos segundos antes de que le permitieran el paso.

-"Oh, Harriet, mi niña". Dijo jovialmente Albus, mirando con destellantes ojos a la alumna.

-"Director, ¿queria hablar conmigo?". Ahora mas que nunca la pelinegra reforzó sus escudos mentales, pero aun así evitó deliberadamente mirar a los ojos del hombre.

-"Si". Albus miró preocupado a su fénix que parecía estar durmiendo. "No se si lo recuerdas, pero pareciste tener una visión sobre el matriarca Weasley, gracias a ello lograron llegar a tiempo en su ayuda".

-"¿Si fue atacado? ¿Que pasó?". Fingió un poco de preocupación. "¿Como pude tener una visión? Nunca había pasado". Eso era cierto, pero tenia sospechas de lo que había sucedido.

El director pareció contemplativo por unos segundos, pero no respondió. En cambio evadió por completo el tema.

-"¿Es la primera vez que tu cicatriz sangra? Imaginó que la obtuviste cuando vivías con los Potter".

-"Si, es la primera vez". Tenia que tener cuidado con lo que decía. "La tengo desde la noche que Voldemort nos atacó a mi hermano y a mi". No tenia sentido mentir sobre el origen de ello.

-"Tus padres no saben que también fuiste marcada". Acusó suavemente Albus.

Darlene inmediatamente adoptó un semblante triste y avergonzado.

-"Estaban mas preocupados por Alex, decidí que probablemente no tenia importancia, seguramente la explosión me afectó en algún momento". No iba a decir de su perfecta memoria de aquella noche.

El semblante del director pareció suavizarse con ello, además de que por un breve segundo una mirada de arrepentimiento paso por sus rasgos.

Albus confirmó entonces lo que Voldemort le había revelado a Alex en su primer año, que fue su hermana la sobreviviente a la maldición asesina.

(...)

-"¡Que indignante! ¡El nervio de ese par de bufones!". Despotricó en un pasillo aislado del castillo.

Había salido de su clase de defensa cuando varias pelotas de pintura se precipitaron hacia ella.

Había sido demasiada lenta en reaccionar y no convocó un escudo, ahora estaba con la túnica manchada, aunque después de todo el ataque escuchó claramente la voz de los gemelos Weasley diciendo 'Gracias'.

Si así era como le agradecían salvar a su padre no quería imaginar como habría sido si lo dejaba morir.

-"Esto no se quedara así". Juró en voz baja, una sonrisa depredadora parecida a la de Loki se formó en su rostro.

-"Toma". La voz italiana que no quería escuchar en el corto plazo la hizo saltar un poco.

Darlene miró fríamente a Blaise, recordando con extrema tristeza las hirientes palabras que le dijo. Ella no iba a perdonarlo, no aún.

El le estaba dando su túnica para remplazar la que ella tenia pero ya estaba sucia, no importaba cuantos hechizos de limpieza usara, la pintura no salia.

-"Fuera de mi camino". Siseo bruscamente dando deliberadamente un paso lejos de él.

Blaise hizo una mueca debido a la hostilidad recibida, habría pensando que la ojiverde ya se había calmado, pero no parecía ser así.

Vio impotente la espalda de la chica que ahora se alejaba, por unos segundos se preguntó que estaría haciendo ella, pero mientras no estuviera pasando tiempo con Longbottom, todo estaba bien.

(...)

-"¡Serpiente!". Gritó Seamus horrorizado justo cuando los alumnos estaban en el gran comedor para la hora de la comida.

-"¡Es un basilisco!". Gritó un chico de Slytherin corriendo detrás del Gryffindor.

Los maestros vieron desde su lugar como por la puerta del gran comedor entraban varios alumnos al borde de las lágrimas.

-"¡Weasley!". Llamó furioso Snape al imaginar que los gemelos habían hecho una de las suyas.

Los estudiantes miraron entre ellos, notando entonces que los pelirrojos no estaban.

No tuvieron que esperar mucho cuando Fred y George entraron al lugar, lanzando hechizos detrás de ellos.

Sus pálidos rostros y extremo sudor indicaba que llevaban rato huyendo de lo que sea que venia detrás suyo.

-"¡HUYAN!". gritaron ambos lo mas fuerte que pudieron.

Todos, incluida Darlene los miraron como si estuviesen locos.

Pero los pelirrojos tenían razón en estar tan aterrados, detrás de ellos, unos segundos después entró deslizándose y siseando una enorme serpiente color negro con verde.

Pronto el pandemónium estalló en el gran comedor, todos los alumnos de grados menores de 5 año se pusieron de pie y buscaron por donde salir.

Los de mayor grado y conocimiento trataron de ahuyentar al reptil con numerosos hechizos, pero la mayoría de ellos fallaban debido por la presión en la que estaban y el temblor de sus manos.

Justo cuando el director y los maestros levantaron sus varitas para ayudar, la serpiente siseo por última vez con marcada furia y retrocedió.

-"¡Siganla!". Ordenó Albus de inmediato, caminando velozmente fuera del gran comedor, varios maestros detrás suyo.

-"¡Calmense! ¡Todo esta bien!". Gritó un prefecto de Gryffindor.

Mientras los prefectos trataban de calmar a los estudiantes aun en pánico, cierta ojiverde tuvo que ocultar con un discreto movimiento de su mano una sonrisa complacida en su rostro, además de mirar con burla al par de gemelos bromistas.

La venganza era buena.

Todos estaban en sus propios asuntos que no notaron una pequeña esfera de metal rodando por el suelo directo a Harriet, la esfera se detuvo abruptamente cerca de sus pies y ella no dudo en levantarla y guardarla.

Había sido complicado, pero logró crear un holograma de una serpiente gigante.

Los maestros que habían ido detrás del reptil quedaron confundidos y aterrados cuando perdieron a la criatura al dar vuelta en una esquina de los tantos pasillos.

(...)

-"¡Hari!". Llamó Sirius afectuosamente al lado de Remus.

Ambos habían ido por el par de hermanos Potter y amigos de Alexander para llevarlos a salvo a la orden.

Además de que pasarían navidad todos juntos.

-"Nos vemos, Stark". Se despidió Neville sin el tartamudeo que constantemente lo acompañaba.

La ojiverde se despidió de él con un apretón de manos, sintiendo en su espalda una dura mirada que juzgaba y desaprobaba su compañía. No tenía que voltear para ver quien era.

Neville se había acercado a ella poco a poco, pero aun así la pelinegra ponía tanta distancia como fuera posible entre ambos. Sabia que el chico estaba arraigado al lado de Dumbledore y ella podía ser puesta para eliminar a Neville si la situación lo requería.

(...)

-"¿Dobby?". Llamó Hermione unos momentos antes de partir de Hogwarts.

El elfo domestico perteneciente a la familia Malfoy se había acercado a ella y sus amigos en un intento de advertirles sobre el gran peligro que hubo en si segundo año con la cámara de los secretos.

La información que daba la criatura de orejas puntiagudas era limitada pero bueno. Alex y Ron habían olvidado al elfo cuando el asunto con la cámara se detuvo abruptamente, pero ella aun estaba en contacto con él.

-"El señor una vez a la semana recibe correspondencia suya". Susurró Dobby con urgencia. "Dobby no sabe lo que dicen las cartas".

Con un 'pop' el elfo desapareció de inmediato, no sin antes escuchar una petición de la castaña..

(...)

-"¿Como la van a llamar?". Preguntó Darlene a Pepper una semana después de inicio de las vacaciones de invierno.

-"Morgan si es niña". Dijo Pepper mientras acariciaba su ya abultado estomago, en dos meses el niño o niña nacería. "Si es niño, Remus es libre de elegir el nombre".

-"¿Cuando fue la última vez que vino a verte?". Preguntó casualmente Darlene quien veía contenta a su tía.

-"Hace dos semanas, al parecer debe terminar unos asuntos personales antes de mudarse definitivamente conmigo". La tristeza en si voz no era muy notoria, pero la mujer extrañaba a su pareja.

-"Veo. Estoy segura que el vendrá al nacimiento del bebé y no se ira". Animó la ojiverde, de verdad esperaba que así fuera, si Remus se mantenía lejos de Europa estaba mejor.

Ambas femeninas tardaron una hora mas platicando, hasta que la pelinegra tuvo que irse por medio de un portal. Pero no fue a la sede, si no a la mansión Malfoy donde la esperaban.

Era la segunda vez que ella estaba aquí, la primera había sido en compañía de Draco que la llevó con su padre que quería hablar con ella.

Lucius Malfoy era como el vocero de Voldemort.

No quiso arriesgarse a que alguien la viera, nadie además de los dueños de la mansión sabían sobre como se había unido o estaba por unirse.

Con destreza, convocó una mascara y túnica de mortifago, se los quitaria cuando estuviera en presencia de Voldemort.

-"Has llegado". Se hizo notar Lucius en la entrada de la pulcra mansión. Al principio el patriarca había estado lívido al saber que la ojiverde podía entrar y salir de su propiedad sin que el se diera cuenta, pero su señor no parecía en absoluto preocupado. El reciamente tenía que comportarse.

Harriet solo asintió como reconocimiento mientras extendía su mano derecha, mostrando una cadena de plata con un pavo real de dije, el traslador que Draco le había dado.

El rubio la dirigió al estudio donde Voldemort esperaba.

-"¿Que noticias tienes?". Habló con un leve siseo en su voz el hombre de ojos rojos.

Darlene se tomó unos segundos para observar al hombre frente a ella, era calvo, de piel pálida enfermiza...y no tenía nariz.

-"Evans planea usar a mi medio hermano, Harrison en mi contra". Informó, perdiéndose la sorpresa en Lucius que se había quedado en el estudio. "Planean incendiar la mansión Potter y que Severus Snape invoque la marca tenebrosa para inculpar a los mortifagos y usted".

-"Severus no me ha informado de eso, ¿como te enteraste?".

-"Artilugios muggles, también planean comprometerme con algún varón Weasley". No pudo evitar hacer una mueca ante ello.

-"Mi señor...". Dijo el rubio mayor con respeto. "Mi hijo Draco seria una mejor opción para un compromiso con ella".

Voldemort se quedó pensando unos segundos, observando intensamente la reacción de la ojiverde frente suyo.

Afortunadamente, Darlene inmediatamente cambio el tema.

-"Dumbledore sabe que tengo alguna especie de conexión con usted, no se si sospecha que sea..." no hizo falta que dijera lo último, el ojicarmin lo entendió. "Me gustaría pedir un refugio para mi hermano".

-"¿Un refugio?". Incitó Voldemort.

-"No puedo enviar a Harry con mi familia muggle, sabrían inmediatamente lo que pasa y quiero que estén en la oscuridad respecto a lo que pasa en el mundo mágico". Confesó la ojiverde.

-"Veré que puedo hacer, además. Tienes una misión". Harriet se tensó, era su primera misión oficial. "Tienes que deshacerte de tu progenitor, James Potter".

(...)

-"¡Feliz navidad, papá!". Gritó felizmente en el oído de su somnoliento padre Tony.

El inventor balbuceó molesto sobre como se arrepentía de que VIERNES no pudiera bloquear las puertas y que estas fueran fácilmente abiertas con magia.

-"Vamos". Animó la ojiverde. "Festejaremos navidad en un parque de diversiones mágico".

-"Es demasiado temprano todavía". Se quejó el inventor.

Darlene no era estúpida, la pérdida de el esposo de su padre aun dolía y pasarían navidad sin el, pero ella no dejaría que su padre se deprimiera, uno de los dos debía ser fuerte.

-"Escuché que habría un sorteo, darán una cantidad considerable de metal mágico...casi como el vibranium". Había sido un proceso largo y había llevado una sustancial cantidad de galeones, pero consiguió comprar un metal extremadamente raro.

No era como el de wakanda claro, pero este no era menos impresionante.

Si su padre lo usaba con su armadura, seria mucho mas resistente a golpes y casi indestructible, dependiendo de la cantidad que se usara.

Ella ayudaría en la construcción del traje, tenía unas buenas ideas en mente.

Además, debía tener contento a su padre antes de informarle sobre su futuro compromiso.

Tal vez pensaría que ella había olvidado muy rápido a Peter o que no le dolía la pérdida de su familia, pero no era así.

Estaba destrozada pero no seria justo si ella también se dejaba vencer por esa agonía, además de que eran tiempo de guerra, debía endurecerse de cierta forma.

-"¡Darlene!". Exclamó Tony cuando sintió como un gran chorro de agua le cayó encima.

La ojiverde se rió con ganas ante la indignación de su padre y sin remordimiento alguno, convocó mas agua.

(...)

-"¿Donde esta Harriet?". Preguntó suavemente Lily en la hora de la cena, tres semanas después de navidad.

-"Esta con Harrison en su habitación". Sirius respondió con una enorme sonrisa, aunque el sentimiento no era real.

-"Que bueno que los dos se lleven muy bien". Opinó James con una extraña mirada, pero nadie parecía notarlo.

-"Tu té, cariño". Lily entonces le entregó una taza humeante que había preparado ella misma.

-"Ustedes dos no cambian". Suspiró Remus ante el obvio amor que sus mas viejos amigos se profesaban.

-"No es una mala vista". Murmuró sonriendo una mujer de cabellos morados que por un segundo cambiaron a color rosa. "¿No has pensado en emparejarte?". Un brillo esperanzador apareció en el rostro de la mujer, mirando fijamente a Remus.

El hombre lobo carraspeo incomodo, alejándose un poco de la chica que fácilmente podía ser su hija.

-"¿Que acaso no entiendes un rechazó?". La fría voz de la ojiverde fue como un balde de agua fría para Remus.

Ahí en la puerta estaba orgullosa Darlene, con su hermano menor a su lado y sosteniendo su pequeña mano.

-"Por fin te dignas en aparecer". Dijo Alex desde su lugar en la mesa.

-"No tenían que esperarme para cenar". La ojiverde sonrió a los presentes disculpándose. "Estaba enseñando a Harry a escribir".

-"Es muy pequeño aun, no te molestes". Molly le sirvió una porción de lasaña que misma la regordeta mujer había preparado.

-"No tenía nada mas interesante que hacer, además me gustaría que cuando él entre en Hogwarts este en la misma casa que yo". Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

Dumbledore vio el intercambio en silencio, sabia que la joven se abriría poco a poco a ellos. Ahora solo faltaba que luchara por ellos.

-"¿Ravenclaw? Es un Potter, definitivamente ira a Gryffindor". Asintió James para si mismo.

-"Ahora, James". Regañó Albus. "Tu hija es una gran alumna en Ravenclaw, lleva el primer puesto de su generación". Dijo con orgullo, viendo como la ojiverde se sonrojaba y agachaba un poco la cabeza por la vergüenza. "La señorita Granger seria una digna contrincante suya".

Hermione no pudo evitar sentarse mas recta ante el halago.

-"Te agradezco mucho el que hayas avisado a Albus de lo que pasaba". Dijo de repente el señor Weasley, que se había mantenido callado hasta el momento. "Sin tu intervención seguramente habría muerto".

-"Ni siquiera sabia en ese momento lo que pasaba, aun ahora no lo se". La incomodidad en su voz era clara. "Pero mi decisión sigue en pie, no voy a pelear".

Visiblemente Dumbledore se decepcionó al escuchar eso.

-"Dejemos esos temas". Dio una calmada Molly. "Dime cariño". Vio a una sorprendida Darlene, tomándola con la guardia baja. "¿Como vas con los chicos en la escuela?".

-"Oh...". Carraspeo incómoda. "No me gusta ningún chico del colegio". Necesitaba dejar en claro que no estaba disponible, no para ellos. "El único chico que amaba... Murió hace tiempo, cuando la gente se volvió polvo".

-"Cierto, las noticias muggles y mágicas no dan gran detalle de lo que paso, tu papá peleó ese dia, ¿no?". Dijo con energía Hermione.

-"A papá Tony tampoco le gusta hablar de eso". Siseo con molestia la ojiverde.

(...)

-"Hola, no la he escuchado gritarme". Saludó con una leve inclinación de cabeza la ojiverde al cuadro de la difunta Walburga.

La mujer retratada olisqueo ofendida ante el simple pensamiento de gritarle a una hablante de Parsel.

-"¿Deberia?".

-"Supongo que si, Sirius me ha dicho que detestas a todos los que no sean sangre pura honorarios...yo soy mestiza".

-"Pasas demasiado tiempo con él". Dijo Walburga, la ojiverde solo se encogió de hombros sin comprometerse.

(...)

Voldemort miró a sus seguidores de su círculo interno reunidos ante el, después de varios días de meditación llegó a un acuerdo consigo mismo.

Recuperar a los demás integrantes de su circulo.

No bastaba solo con la familia Malfoy, Barty Jr, Severus Snape...

Aunque el ultimo ni siquiera estaba presente, ya estaba en duda su lealtad, la verdad el ojicarmin no podía creer que aun después de tantos años el maestro de pociones aun amara a la nacida de muggles.

-"Irrumpiremos en Azkaban". Sentenció como si nada casi como si hablara del clima.

-"Estamos a sus ordenes, mi señor". Lucius inclinó respetuosamente la cabeza.

-"Lo se, Lucius. Entonces estarás de acuerdo en que tu hijo lleve a cabo su primera misión". Dijo sedosamente el ojicarmin.

Draco se tensó en su asiento, si el era pálido por naturaleza, ahora lo era aun mas.

(...)

Blaise miró con un ligero ceño fruncido a la agitada serpiente que aparentemente reposaba en la alfombra de su habitación.

No entendía el porque de la agitación del reptil. Solo le había comentado la situación con Darlene (en lenguaje humano claro, no era capaz de hablar Parsel) y le había dicho que planeaba infiltrarla al colegio para que de cierta manera pudiera hablar de nuevo con la ojiverde.

Quizás debió consultar el problema con alguien mas, un humano de preferencia. Pero ya estaba hecho, solo esperaba que Aurora se metiera con calma al baúl donde la transportaría.

(...)

-"No te ves bien". Dijo con obviedad la ojiverde a su otro padrino, Thor.

-"Estoy bien". Contestó de inmediato el rubio dios con una enorme sonrisa.

Darlene fue escéptica mirando con una leve mueca de asco toda la basura de comida chatarra y cervezas tiradas por todo el lugar donde vivía Thor.

-"Puedes hablar conmigo, no es fácil sobrellevar lo que paso". Ofreció con sincera causa la pelinegra.

Ella tampoco estaba mejor, pero gracias a todas sus barreras mentales lo sobrellevaba. O mas bien ignoraba el dolor, no serviría de nada si ella también se derrumbara en sollozos y gritos histéricos. Era un gran riesgo, varios libros que leyó sobre la protección de su mente advertían sobre lo que pasaba al bloquear el dolor tanto tiempo...

Pero eso no era lo importante ahora, sino asegurar el bienestar de las personas que le quedaban aun con vida.

-"Los asgardianos se están adaptando bien". Llevó como conversación Thor "No es como lo que teníamos pero sigue siendo un hogar, los gobernantes midgardianos no nos han molestado respecto al espacio que estamos usando en su planeta, ¿quieres una?". Ofreció una botella de cerveza, la pelinegra declinó cortésmente. "Como te decía...".

(...)

-"Los muggles están fuera de control". Siseo en lengua Parsel Voldemort a su invitada con máscara. "Seria fácil hacernos del control de ellos y sus gobiernos".

-"No has visto de primera mano la tecnología que tienen hoy en día". Respondió en el mismo lenguaje Darlene quien usaba una mascara de mortifago y una capa negra para ocultar su identidad, además que de su voz era mas grave dando la idea de que era un hombre "Como lo has dicho, están fuera de control y eso los hace mas peligrosos, fue sólo suerte que la liberación de magia o energía que liberó el chasquido no hubiese roto las barreras que nos ocultan".

-"Tengo interés en los artefactos que se usaron para eliminar a la mitad de vida con un movimiento tan fácil". El ojicarmin movió galantemente su copa de vino. "Me comentaste que fueron destruidos y aun así todavía buscas una manera de revertir los efectos".

-"Si, aun mantengo la idea de que las víctimas no están muertas... No exactamente". Confesó a medias "Peter y papá Stephen tenían un collar que eran alimentados con mi magia para saber sobre su situación". Cautelosamente se llevó su propia copa a los labios y la alejó poco después "Me llevó un tiempo descifrar la sensación que aun recibía de las joyas...es mas como si estuvieran dormidos profundamente o algo así".

Ambas personas mágicas se quedaron en silencio contemplativo.

-"Debo admitir que no recuerdo haber leído algo que pueda ayudarte, sin embargo puedo dejarte acceder a mi biblioteca...".

-"¿Cual seria el precio a pagar?". Alzó imperceptiblemente una ceja la pelinegra.

-"Casarte con un mago sangre pura adecuado, te dejare elegir uno de la lista". Voldemort le alcanzó un pergamino con una perfecta letra en él.

Con la mano temblando Darlene tomó el pergamino, casarse era un pequeño precio a pagar con tal de recuperar a su familia y...a Peter.

-"Respecto a tu hermano". Cambio de tema el ojicarmin. "Hay una familia dispuesta a hacerse cargo de él una vez que llegue el momento".

-"Mientras juren que no lo maltrataran, por mi puedes ser usted quien lo adopte".

El señor oscuro se permitió un siseo que parecía una extraña risa oscura.

(...)

-"¡Hari!". Llamó con voz suave Lily a la pelinegra que había tratado de escabullirse a la biblioteca Black.

-"¿Si?". Se aventuró con un leve tono de irritación al haber sido descubierta. Su cabeza...no, retira eso, todo su cuerpo lo sentía pesado, dormir tan poco le estaba pasando factura.

La bruja de flamante cabello rojo tomó de la mesa una fina taza blanca de porcelana con un líquido caliente dentro.

-"Lleva esto a tu padre, por favor". Pidió con un acto de amabilidad muy convincente. "Estoy haciendo un pastel de chocolate y no quiero dejar solo el horno".

Ambos pares de esmeraldas se encontraron por unos segundos.

Los de la pelirroja mostraban una calidez y paciencia que Darlene no creía posible, mientras que los de la pelinegra eran calculadores y cautelosos, no olvidaba que de más niña le tiro el agua caliente en sus manos.

-"No hay problema". Se rindió por fin la mas joven tomando con cuidado la taza.

La matriarca Potter asintió agradecida y satisfecha dándosela la vuelta para continuar con sus labores.

La de ojos verdes cautelosos también se dio la vuelta para entregar la bebida pero cuando estaba por salir de la cocina no pudo evitar girar un poco su cabeza.

Detrás de ella Lily estaba guardando en la manga de su túnica un vial vacío.

Darlene entrecerro sus ojos con sospecha pero dejo el asunto colgando.

Con desgana fue al comedor donde James Potter estaba revisando unos documentos.

-"Tu esposa te envía esto" fue la manera en la que anunció su presencia.

El de lentes dio un pequeño brinco en su lugar por la repentina voz, no había escuchado entrar a su hija, era demasiado silenciosa.

-"Gracias, hija". James sostuvo la taza con una mano y sonrió a la pelinegra frente suyo, sin embargo no parecía que tomara pronto el liquido. "¿Que tal la escuela?".

Darlene se tensó un poco por la repentina platica, ni hablar de la incomodidad que le causo que Potter le dijera hija.

-"Mis estudios van bien". No entró en detalles.

-"No deberías ser tan dura con nosotros". Dijo con una triste sonrisa el de lentes. "Pero tampoco espero que las cosas vuelvan a ser como antes".

-"Me alejaste de mi padre...de mi verdadero padre". Siseo peligrosamente la ojiverde casi deslizándose a la lengua Parsel. "Estaba feliz lejos de ustedes...tenia una amorosa familia y amigos". James Potter notó de inmediato el temblor que estaba sufriendo su hija "El año anterior fue una completa pesadilla mientras luchaba por mi vida en ese patético torneo... Salí con vida de ese maldito cementerio porque mi motivación era volver a mi hogar...". En este punto la chica tenia ambas palmas de sus manos presionadas en la mesa y la cabeza gacha para ocultar sus llorosos ojos, pero eso poco servía cuando sus lágrimas caían libremente en la superficie "Me hicieron creer que mi papá Tony estaba muerto en el espacio y ustedes no dudaron en arrastrarme aquí...".

-"Debes entender que la guerra contra Voldemort...". Trató de excusarse James.

-"¡AL DIABLO CON LA GUERRA Y VOLDEMORT!". chilló en un fuerte grito la ojiverde mientras azotaba sus manos en la superficie, su arrebato fue tal que perdió el control de su magia e hizo explotar varias cosas.

James Potter maldijo en voz baja cuando su taza quedó destruida y el liquido se derramó en sus manos, un simple movimiento de varita arregló el desorden.

Estaba listo para reprender tal actitud, pero su voz quedó atorada en su garganta cuando vio lo mal que estaba su hija.

Se estaba abrazando a si misma con fuerza, una muestra clara de que solo en ella misma confiaba para sostenerse, su largo cabello caía a ambos lados de su rostro ocultandola del mundo exterior.

Solo la había visto así un par de veces hace ya varios años, la primera vez fue cuando había aprendido a hablar y le dijo que Lily no le había dado de comer en dos días, en ese momento el estaba furioso por tal difamación hacia su esposa y no dudo en darle una bofetada que tiró a la niña al suelo, recordaba que ella apenas tenia 4 años.

La última vez que la vio llorando tan desconsolada fue el día que inició sus clases en Hogwarts, le había rogado para que la fuera a dejar a la estación del tren y el la había rechazado diciendo que se estaba guardando para Alex.

-"Perdoname...". Soltó abruptamente James a la habitación ahora vacía.

(...)

-"Este es el numero treinta". Explicaba pacientemente la ojiverde a su hermano mas pequeño. "A ver, quiero que ahora lo digas tu, ¿que número es?".

El niño miró con absoluta concentración las tarjetas con números extendidas en el suelo.

-"Teinta" contestó con una enorme sonrisa ante su respuesta.

La mayor resistió el deseo de llevar sus manos a su cara para expresar su frustración, aun había problemas para pronunciar la letra R.

-"Muy bien". Felicitó con unos aplausos al niño y le dio una paleta roja. "Treinta, dilo de nuevo". Esperó a que su hermano contestará obteniendo el mismo resultado. "Ok, ahora quiero que organices los números del 1 al 30 como te enseñe, ¿lo haras?".

El niño rió emocionado y de inmediato empezó con su tarea, su joven mente sólo pensaba en el premio que obtendría si hacia bien esto.

Mientras Harry maniobraba con las tarjetas, su hermana empezó a leer.

Era una buena forma de distraerse y olvidar el incidente con James Potter de hace casi una semana.

-"Los sueños mágicos inducidos se clasifican en diferente estados de peligro...". Leyó mentalmente en el polvoriento libro que había sacado de la biblioteca Black. "El coma mágico es el mas peligroso dependiendo de quien es la víctima. Un niño es mas fácil de despertar pues su magia sigue en crecimiento y luchará por...". No sabía si esto ayudaría en su propósito, pero según la señora Walburga era un buen comienzo. "Mientras que un adulto al quedar en coma su núcleo mágico también entra en una especie de sueño, la razón por la que es peligroso es porque es mayor el riesgo de que el núcleo mágico se apague por...". Quizás no fue buena idea empezar con este libro, Peter y Stephen no tenian un núcleo mágico como el que decía el libro. "Hay varias formas para poner en coma al mago/bruja y su núcleo mágico..." ¿¡Porque querría poner a alguien en un estado tan peligroso?!. "Este hechizo asegura la derrota instantánea de su oponente...".

-"¡Listo!". Gritó triunfalmente Harry con su pequeño puño al aire.

Darlene apenas lo escuchó mientras seguía leyendo y aprendiendo el hechizo, además de que sin notarlo estaba imitando los movimientos de varita necesarios para tal cosa.

(...)

-"Escuche a Alex quejarse de la profesora de Defensa" dijo Sirius a su ahijada camino a la estación de tren.

-"Difícilmente la llamaría profesora". Rodó con exasperación sus verdes ojos. "No hacemos otra cosa mas que leer cosas inútiles, no nos ha enseñado ningún hechizo".

-"¿y que me dices de sus detenciones?". Preguntó Remus que también había decidido acompañarlos.

Darlene estaba por responder que ella no había sido detenida, que cosa mas indignante que pensaran eso de ella. Pero no tuvo tiempo de responder cuando notó que unas personas la veían mas de la cuenta.

Desde el chasquido, la prensa se había vuelto loca e insistente en hablar con algún súper héroe conocido y accesible.

Su padre Tony estaba a salvo en su cabaña del bosque y otros héroes estaban en constante movimiento.

Ella no era un súper héroe pero era la hija única de uno, por supuesto que la prensa también trataría de atraparla.

Remus trató de cubrir a su cachorra de la vista, pero era difícil cuando la pelinegra había ido vestida tan notablemente.

Un vestido rojo ceñido a la cintura y el pecho con un listo dorado atado a su cintura con zapatos negros de tacón, difícilmente pasaría desapercibida.

-"Muggles molestos...". Murmuró irritada la ojiverde bajando de su cabeza sus gafas negras y colocándoselas en los ojos.

Lograron llegar a la plataforma sin ningún problema notable, fue cuando la pelinegra estaba por subir al tren que sucedió algo notable.

-"¡Hari!". La voz de James Potter apenas se escuchó en la concurrida estación. "¡Espera!".

-"Por favor...no me digan que es profesor y viajara en tren". Se dijo mentalmente a si misma la ojiverde.

Desde el día en que perdió la compostura frente a James, ella lo ha estado evitando como una plaga.

-"Toma, consideralo como un regalo de todos los cumpleaños que he olvidado". El jefe de la familia le dio una caja mediana envuelta en papel plateado con un listón azul.

-"¿Gracias?". Dijo dudativa la ojiverde aceptando el obsequio.

Se tomó unos segundos para examinar al mayor en busca de una especie de trampa, pero no veía nada malicioso en él.

Al contrario, lo único que veía era alivio y tristeza, ahora mas que nunca quisiera preguntar que pasaba.

(...)

El viaje en el tren lo hizo de manera solitaria por unas tres horas.

Esas tres horas fueron aprovechadas al máximo.

-"ZzzZzzz" el bajo ronquido de la ojiverde indicaba que había hecho la futura salvadora del mundo mágico en lo largo del viaje.

Tenía un compartimiento para ella sola de nuevo, nadie irrumpiría su sueño. O eso pensaba ella hasta que la puerta se abrió y alguien se deslizó dentro.

-"Hola, joven hablante". al compartimiento había entrado nada menos que cierta serpiente llamada Aurora.

El reptil se deslizó aun más con la intención de despertar a la joven, lo cual fue una hazaña fácil.

Darlene no tardó en saltar sorprendida y asustada cuando sintió que algo se deslizaba encina sus piernas.

Parpadeó un par de veces, sin creer lo que veía, cuando estuco segura que no era un sueño saludó a la serpiente que no había visto en un largo tiempo.

-"También me da gusto verte pero...¿como es que llegaste aquí?". Preguntó la pelinegra perpleja.

El reptil siseo con arrogancia por haber sorprendido a la chica, pero por mas sorprendente que parezca su semblante cambio a uno mas triste.

-"El amo que le apestan los pies...". Darlene se permitió un bufido de diversión. "Ha estado muy triste desde hace un tiempo, no hace mas que ver tu foto...". ¿Cuando había conseguido Blaise una foto de ella?. "Lo he visto practicar frente al espejo un extraño discurso sobre una disculpa, dime, ¿se han peleado entre ustedes?".

La ojiverde miró con una tensa sonrisa a Aurora.

-"Él te ha enviado esto". La serpiente mostró un muy pequeño paquete atado con un listón verde pálido alrededor de su cabeza. "Abrelo".

Darlene miró el pequeño paquete que estaba en su palma, apenas y ocupaba la mitad de espacio.

Lentamente abrió la caja, por un segundo deseó no haberlo hecho cuando esta liberó confeti y serpentina de varios colores, además de que un muy pequeño show de luces mostrando la frase 'Lo siento mucho' estuvo ahí flotando un momento.

Culparía al cansancio del que aun sufre, pero ahora sus ojos amenazaban con liberar sus lágrimas.

Apenas tuvo tiempo de llevarse ambas manos a su rostro antes de que alguien entrara al compartimiento, no necesitaba alzar la vista para saber quien era, reconocería esos pasos donde fuera.

-"Lo digo muy en serio". Habló sedosamente la persona, se arrodilló sobre su rodilla derecha frente a la ojiverde. "No debí haberte dicho esas horribles palabras, no pienso eso de ti". Con suavidad tomó las manos de la joven y las llevó a su firme pecho. "Lo que de verdad pienso es que eres una chica maravillosa, talentosa y dedicada a tu familia. He visto lo feroz que puedes ser si la situación lo requiere, la casa de los cuervos son afortunados de tener a alguien tan inteligente y curiosa como tu...". El sangre pura beso suavemente los nudillos de ambas manos de la pelinegra, pero ella aun no levantaba la mirada y lo confrontaba como debía ser "Puedo seguir diciendo cada una de tus virtudes hasta que lleguemos a Hogwarts y esas sólo serían las que conozco hasta ahora". La ojiverde por fin miró con ojos brillosos y casi aturdidos al italiano aun arrodillado frente a ella, Blaise no perdió el tiempo en usar una de sus manos para sujetar su mentón y así evitar que ella lo volviera a evitar "Permiteme descubrir mas sobre ti, no solo lo bueno que te caracteriza sino también lo malo, quiero ser yo quien sepa cada uno de tus mas profundos secretos y los defienda con mi vida. Quiero estar a tu lado cuando triunfes y fracases, así como quiero que tu también estés al lado mio...permiteme ser el hombre de tu vida".

La mirada entre ambos jóvenes nunca se rompió, una mas intensa que la otra.

-"Creí que te estabas disculpando...no declarandote...". Apenas pudo lograr decir en apenas un susurro la ojiverde.

Estaba confundida y horrorizada, aun no superaba a Peter y estaba buscando la forma de traerlo de vuelta pero...

El ultimo día que se vieron él la rechazó y dejo abandonada en el techo de aquel edificio...

-"No resistía seguir guardandome esto..." murmuró sedosamente Blaise acercándose a la ojiverde cada vez más.

La pelinegra tragó nerviosamente, el aire pareció haber abandonado su cuerpo y su mente divagó.

No se dio cuenta de como la mano que sostenía su mentón la acercaba a unos masculinos y carnosos labios entre abiertos, ni siquiera notó como ella se inclinaba también hacia el joven aun arrodillado.

Blaise jamás soltó las femeninas manos, pero como deseaba tener un miembro extra para abrazar posesivamente la cintura enmarcada con un listón dorado.

La chica que le gustaba estaría usando los molestos colores de Gryffindor, pero no pudo evitar pensar que en ella se veían absolutamente bien y no le molestaría verla vestida así cada que quisiera.

Sus labios ya casi se tocaban, el beso que había estado fantaseando desde hace meses estaba por lograrse.

Apenas se habían rozado cuando una fuerte exhalación los sobresaltó, además de que el flash de una cámara también los devolvió al presente.

-"¿¡No pudiste callarte por mas tiempo!?". Chilló agudamente molesta Pansy Parkinson a un pequeño Gryffindor con cámara en mano. "Estaban a punto de besarse".

Darlene y Blaise se sonrojaron furiosamente por la audiencia que habia en la puerta. El sangre pura habia olvidado cerrarla cuando el entró.

Ahí estaban Alex y sus amigos (Hermione y Ron), también estaba un pequeño Gryffindor (Colín), Draco y Pansy, y por último Neville.

Los Slytherin lucían perfectas máscaras de indiferencia, pero sus ojos delataban lo descontentos que estaban por la interrupción de la escena.

Alex lucía sorprendentemente pálido y horrorizado por lo que vio y estaba a punto de suceder, su expresión era casi la misma que Ron Weasley, solo que el pelirrojo al mismo tiempo lucía ofendido y molesto.

Neville Longbottom tenía los ojos bien abiertos y una expresión de devastación y rendición se filtró en sus rasgos.

Hermione estaba sonrojada y con la boca ligeramente abierta, como si hubiese visto algo muy embarazoso.

El ultimo Gryffindor y también el mas joven lucia completamente extasiado, como si hubiese ganado la lotería.

-"¿Interrumpimos?". Siseo peligrosamente el hermano de Darlene viendo fijamente las manos de su hermana aun sostenidas sobre el pecho del Slytherin.

Fue como si le hubiesen derribado encima un balde de agua fría a la ojiverde, quien de inmediato trató de alejarse lo mas posible del italiano. Sin embargo Blaise no estaba teniendo nada de eso, no la soltó pero si se puso de pie correctamente.

-"Necesitamos hablar contigo, Zabini". La voz de Malfoy bien pudo haber cortado el hielo. "A solas". Les dirigió una sucia mirada a los Gryffindor.

-"De acuerdo". Aceptó desganado Blaise, no sabia que asunto tenia Malfoy (quien era de un curso menor) pero ya que habían arruinado la atmósfera...

El moreno volvió a besar los suaves y femeninos nudillos de la pelinegra, viendola a través de sus gruesas pestañas.

Por último depositó un breve pero cariñoso beso en su frente.

Alex parecía a punto de entrar al compartimiento y armar una guerra ahí dentro, pero su hermana fue mas rápida. Con un rápido movimiento de varita cerró la puerta y la bloqueó.

Su rostro aun sonrojado por lo que habia pasado, el siseo que sonaba sospechosamente como una risa la hizo avergonzarse aun mas, ahí detrás de su baúl estaba perfectamente escondida Aurora.

(...)

-"Esta despejado". Susurró a si misma en la soledad de unos de los pasillos de Hogwarts.

Unos silenciosos pero rápidos pasos mostraban la inquietud de la ojiverde, llevaba una semana evitando como la plaga al Slytherin italiano.

Los Potter y otras amistades de la familia de la Luz no estaban contentos al enterarse de lo que había pasado en el tren, el enojo fue aun peor cuando dos días después salió la noticia en el profeta con la foto que Colin había tomado.

-"Maldicion". Siseo entre dientes cuando tropezó con sus propios pies debido al repentino mareo y dolor de cabeza que le dio.

El hechizo glamour que usaba para ocultar su agotamiento ya no era suficiente, en esta semana ya hubo dos ocasiones que se quedó dormida en medio de la clase, afortunadamente nadie pareció darse cuenta o no le dieron importancia, se sabia que los alumnos de Ravenclaw a menudo estudiaban hasta el cansancio.

Solo que su agotamiento no era por el estudio, ella iba demasiado adelantada con el plan de estudios que ofrecían en Hogwarts.

Su cansancio se debía a los malabares que hacia al investigar maneras de revertir el chasquido, visitar a Thor y asegurarse que no hiciera una tontería (lo cual ella creía firmemente que estaba fallando...no podía considerarse correcto dejarle beber hasta el cansancio y descuidar su salud...asgardiano o no). También esta a el hecho de que no sabia cuando Lily Potter llevaría a cabo sus planes contra ella, lo cual le causaba mas insomnio por quedarse despierta en espera de una señal.

Ni hablar de como sacar del camino a James Potter...

-"Detención señorita Potter". La voz enfermizamente dulce la sacó de sus pensamientos. "Por dormir en los pasillos y en hora de clases".

-"Lo siento". Trató de que su tono fuera sincero, era la primera vez que era detenida...y por dormir.

Frente a ella estaba Dolores Umbridge, vistiendo su característica ropa color rosada.

Esperaba que no se mostrara su hostilidad en sus ojos, estaba segura que si no hubiese sido por esa mujer el par de niños que había visto heridos habrían vuelto a Hogwarts.

En esta semana no había logrado encontrarlos en ningún lado, al parecer varios alumnos no volvieron. En su mayoría nacidos de Muggles.

(...)

-"¿Que estas haciendo aquí?". Le espetó Alex a su hermana en cuanto la vio fuera de la oficina de la profesora de defensa.

-"Vengo a tomar el té". No pudo evitar burlarse, perdiéndose por poco como el mas pequeño acunaba su mano protectoramente. "Obviamente fui detenida... Veo que tu también".

-"¿Porqué te detuvieron?". La incredulidad era clara.

La ojiverde se encogió de hombros mientras buscaba una respuesta convincente.

-"Parece que esta prohibido meditar en medio de los pasillos". Mintió sin problema.

Alex soltó un bufido de molestia.

-"A la profesora no le gusta que digamos verdades". Se sinceró para sorpresa de su hermana mayor "Quise hacerle creer que...que EL estaba de vuelta y terminé aquí. La verdad estoy sorprendido de que no seas tu quien traté de advertir a todos".

La pelinegra dio un suspiro de falsa tristeza evitando cuidadosamente que su hermano la viera directamente a los ojos y descubriera la mentira.

-"No puedo hacer mas de lo que ya hice, al menos no con lo que respecta a las masas". Su mirada recorrió el pasillo en busca de oyentes ocultos, cuando no encontró ninguno fijo sus brillantes esmeraldas en su hermano "Se les ha dado aviso y es decisión suya si se preparan para otra guerra o prefieren seguir en su burbuja de color rosa hasta que alguien se las reviente de la peor manera".

-"Tu no quieres pelear aun cuando fuiste testigo de su regreso". Acusó con los ojos ardientes Alexander. "¿Eres consciente de que si Él gana todos seremos oprimidos y que quizás traté de gobernar incluso a los muggles?".

Eso había tocado un nervio en la pelinegra, pero la única indicación que había de que fue afectada solo era visible en como sus cejas se fruncieron un poco.

Ella era consciente de eso, sabia que si bien Voldemort no trataría de oprimir a los muggles pronto, no podía decir lo mismo de la vida mágica fuera de Europa.

Su hermano estaba esperando ansiosamente una respuesta, justo cuando la mayor había abierto la boca para responder alguien los interrumpió.

-"Mira quien esta aquí". La burlona voz de Malfoy trajo inmediatamente un mal humor al par de medios hermanos. "Si no son los mestizos de Potter".

-"¿Que quieres, Malfoy?". Siseo de inmediato con la mandíbula tensa Alex. "Seguro vienes a besar los pies de Umbridge".

Malfoy que venia flanqueado de otros Slytherin de su mismo año no pareció apreciar el comentario del Gryffindor.

-"¿Tienes algún asunto con nosotros?". Decidió intervenir Harriet alzando una perfecta ceja hacia los jóvenes de las mazmorras.

Ella estaba sumamente confundida, hace poco tenia una cordial relación con el heredero Malfoy, y de repente de la noche a la mañana se vio atacada por sus insultos verbales.

-"Solo estábamos viendo que las reglas se cumplieran". Dijo con un poco de saña el rubio. "La profesora de Defensa cuenta con nosotros para eso".

-"Sigan adelante entonces". Habló lo suficientemente rápido Harriet antes de que su hermano dijera algún comentario desagradable.

-"No necesitamos que una asquerosa mestiza nos diga que hacer". Saltó de inmediato uno de los acompañantes de Draco.

La pelinegra se tensó un poco ante el insulto por su origen sanguíneo, pero se controló lo mejor que pudo para no maldecir al idiota ahí mismo.

-"Ya estas aquí". La puerta de la oficina de la profesora de defensa se abrió de repente. Sin embargo le estaba hablando solo a Harriet.

La pelinegra no pudo evitar temblar un poco ante el posible castigo que la mujer le tenia preparado, las imágenes en su cabeza de unos niños ensangrentados de las manos acurrucados en el pasillo.

(...)

Para Wong la vida de bibliotecario y guardián del santuario de New York era monótona.

O al menos de eso quería convencerse él, aun le resultaba imposible de creer que el hechicero supremo...guardián de la gema del tiempo...su amigo, Stephen Strange había muerto.

Hoy su día había comenzado con una meditación profunda seguida de recorrer la biblioteca y supervisar que el conocimiento recolectado a lo largo de los años estuviera a salvo.

Se estaba volviendo algo paranoico supuso, juraría que hubo días en que los libros estaban ligeramente fuera de lugar a como el los dejó.

Mientras caminaba reflexionó sobre el estado actual del planeta tierra, la comunidad de hechiceros estaba algo tensa por la pérdida del guardián de la gema, no los culpaba, era aterrador pensar que uno de los mas fuertes defensores habían caído, dejándolos algo indefensos ante fuerzas externas.

Se había discutido entrenar un sucesor, pero no había forma de saber si era la decisión correcta. Claro que también estaba el problema que tenia que ser el mismo hechicero supremo quien preparara a su sucesor, como Ancestral lo hizo con Strange.

Sus pensamientos fueron cortados abruptamente por el fuerte gruñido que sus oídos captaron. Para el bibliotecario solo hizo falta subir presurosamente las escaleras que daban al segundo piso, sin embargo apenas había subido la mitad cuando se congeló en su lugar.

Al final de las escaleras, justo en la barandilla había una pantera negra. Aparentemente estaba dormida, si el constante retumbar de su pecho y los ojos cerrados era una indicación.

Esto era asunto para control de animales, no para alguien de su oficio.

Wong dio un paso atrás con la intención de realizar una llamada a las personas correspondientes, solo que el escalón lo traicionó y rechino ruidosamente.

Lo que pudo haberse considerado como ronquidos felinos se detuvieron de inmediato, las orejas negras antes suavemente relajadas se crisparon de inmediato, la cola de la pantera se levantó con una fuerte sacudida y se movió enérgicamente de un lado a otro. Pero lo que hizo que la respiración del hechicero comenzara a fallar fue cuando los ojos de la pantera se abrieron con molestia destellando en ellos.

Ni siquiera pensó que los ojos no eran exactamente felinos, sino mas bien humanos, tampoco notó como la molestia que había en ellos era remplazada por irritación y cansancio.

Lo único que Wong supo fue que debía retroceder, poner espacio entre el depredador y él, tenia que ser rápido además porque la pantera se había puesto de pie con gracia en la barandilla sobre sus cuatros patas y parecía estar desperezándose.

-"No se como entró un animal aquí". Habló para si mismo con la mayor calma que pudo Wong llegando al final de la escalera. "Pero te llevaré a tu hábitat natural". Prometió ya preparándose para abrir un portal a la jungla.

El felino sólo resoplo en respuesta y se preparó para saltar cerca del bibliotecario.

Wong ya estaba listo para cumplir lo dicho, observando atentamente como la pantera se agachaba un poco y flexionaba sus patas de tal manera que indicaba que saltaría hacia él.

Solo que nunca pudo abrir el portal, pues sus manos se congelaron cuando la pantera saltó hacia en frente y pareció transformarse en aire.

Ahí a la mitad de las escaleras estaba la ruina de su existencia, la niña de la cual fue niñera y estaba seguro que si ella no hubiese empezado a estudiar lejos la habría mandado al desierto.

-"Tu...tu...". Las palabras eran difíciles de formarse para el bibliotecario.

-"Hola, tío Beyonce". Saludó con apenas una pequeña sonrisa que no llegó a sus verdes ojos, además de que no había mucho que hacer cuando bostezo inmediatamente.

El descarado apodo de la niña con el cual lo saludó fue suficiente para sacar de su aturdimiento a Wong, recomponiendo inmediatamente su postura.

-"Te puedes transformar en un gato". Dijo con la voz plana el mayor.

-"Una pantera, si". Corrigió encogiéndose de hombros la pelinegra, además de que se sentó en el escalón y veía fijamente al hombre frente a ella. "¿Como has estado? Me ha sido difícil salir para hacer un seguimiento de mi familia".

El bibliotecario no dejó que se notara lo conmovido que estaba por ser considerado familia, la chica ya era demasiado descarada según recordaba, pero también estaba la posibilidad de que haya cambiado debido a los recientes acontecimientos.

-"El santuario esta intacto, hay mucha paz...o eso era hasta que decidiste irrumpir".

-"No pregunté sobre eso, pregunté sobre ti".

-"Ya que obviamente te escapaste de donde sea que estés ahora". No se perdió como una sombría mirada estuvo brevemente en el joven rostro, era seguro decir que su actual vivienda estaba lejos de ser agradable. "Es mas que correcto que te complazca con una respuesta, ha sido difícil, Strange era mi amigo y aunque jamas se lo dije y tampoco se lo diré así lo vea en la otra vida...lo extraño".

Darlene sólo puso atención, había aprendido que la mayoría de las personas se habían guardado sus pensamientos y dolor, entonces ella escucharía lo que su familia tenia que decir, seria un apoyo silencioso si eso hiciera falta.

Las próximas cuatro horas estuvo en el santuario acompañando a Wong, escuchando lo que había hecho desde el ultimo día que lo vio. Que bueno que era un fin de semana para visitar el pueblo mágico.

(...)

-"No tiene sentido lo que estas diciendo, Hermione". Resoplo Ron con las cejas levantadas.

La nombrada chica de cabello tupido dejó que la irritación por explicarse aún mas fuera visible en su rostro.

-"Se lo que estoy diciendo". Dijo con total satisfacción. "¿No lo han notado? Su comportamiento es..."

-"Admito que no soy el mejor hermano del mundo así que no conozco a Harriet como debería". Alex se masajeo el puente de su nariz alzando sin querer sus gafas. "Pero puedo asegurarte que incluso desde mas joven se ha comportado así, además recuerda lo que dijo Dumbledore... Ella no se siente a salvo aquí".

-"Todavía digo que ella esta ocultando algo". Se cruzó de brazos ignorando deliberadamente a Ron almorzando con pésimos modales. "Se lleva bien con Malfoy...Malfoy un mortifago" sus ojos se fijaron un breve instante en la mesa de estandarte verde y plata. "Hay días en que no podemos encontrarla en ningún lugar del colegio, siempre parece analizar todo lo que sucede a su alrededor y lo mas importante es que no insiste en que la gente la escuche en cuanto al regreso de Tu-Sabes-quien".

-"Malfoy parace haber tomado el mismo disgusto que tiene a nosotros hacia ella". Murmuró Ron con la boca ligeramente llena de comida.

-"Eso es aun mas extraño porque...". Su diatriba perfectamente razonable fue interrumpida por la llegadas del correo matutino.

Hermione no lo había notado o quizás sí, pero hubo algunos Slytherin que estaban escuchando con perfecto disimuló la conversación.

Además de que había sembrado una pequeña semilla de duda en su amigo de lentes.

-"¿Que pasa, Neville?". Preguntó Alex dejando de lado sus pensamientos cuando notó que el comedor de repente había quedado anormalmente silencioso.

El joven Longbottom no se veía bien, estaba demasiado pálido y sus manos temblaban mientras sostenía una copia del diario el Profeta.

-"Una fuga en Azkaban". Alguien de la mesa de los leones dijo con la voz casi estrangulada.

Alex de inmediato se acercó a su amigo o conocido Neville, sabia por las platicas con sus padres que los padres del chico habían sido atacados por mortifagos que están o estaban en Azkaban.

Vio por encima del hombro del chico la noticia, no pudo contener una mueca cuando una imagen en movimiento de Bellatrix Lestrange fue lo primero que vio.

Ahora entendía porque el pésimo semblante de Neville.

(...)

-"¡Darlene! ¡Espera!". Gritó lo mas bajo posible para que solo la nombrada lo escuchara.

-"Tengo tarea pendiente que debe ser resuelta ahora mismo" uso la misma patética excusa de hace semanas.

Debió imaginar que Zabini tenia un limite en cuanto a paciencia, que ella no seria la excepción.

Se vio repentinamente bloqueada por una especie de barrera de agua, no sabia que Blaise era tan talentoso en esa área, pero por otro lado jamas preguntó.

-"Debemos hablar y lo sabes". El tono ligeramente arrogante del moreno crispó a la ojiverde. "No podemos o mas bien no puedes seguir fingiendo que nada paso...que no sientes algo hacia mi como yo a ti".

Normalmente Darlene se enorgullecía de como lograba ocultar lo que pensaba y sentía, pero esta vez un fuerte color rojizo se deslizó en su rostro.

Él tenia razón, no podía seguir ignorando esto, tal vez no volvería a confiar en Blaise como al comienzo, como cuando se infiltró en Hogwarts y le permitió ayudarla en intentar capturar a Peter Pettigrew.

Lo que mas odiaba y despreciaba de si misma es que Blaise seria usado por ella si la situación lo requería.

-"Es abrumador". Murmuró mientras encaraba al italiano a un metro de distancia de ella.

Ahora mismo estaria muy feliz si la profesora de defensa irrumpía en el pasillo, no le importaría ser detenida de nuevo. Después de todo, la última y única detención que tuvo hasta ahora solo se basó en tener que mirar fijamente la pared mientras la mujer despotricaba en medios académicos sobre ella declarando que Voldemort había vuelto.

-"No quiero ser grosera pero a diferencia tuya tengo nula experiencia en cuanto a las relaciones se refiere". Decidió ir por la verdad.

El italiano adoptó una expresión casi pomposa y victoriosa, haciendo que la chica se arrepintiera de lo que dijo.

-"¿Entonces soy tu primero?". Dijo con una sonrisa de medio lado.

Como le daban ganas de propinarle un puñetazo en su rostro, lo que sea para borrar esa estúpida expresión.

Solo que Blaise no pareció darse cuenta de los pensamientos que corrían por la mente ajena, así que volvió a hablar.

-"Quiero que vayas a Hogsmeade conmigo, sera una cita ". Fue la propuesta del italiano.

-"Me parece bien". Una sonrisa algo tímida se poso en su rostro.

-"Nos vemos entonces, espero que ya no me evites de ahora en adelante". Blaise se dio media vuelta no sin antes besar la mejilla de la chica como despedida.

En cuanto la figura del chico estuvo fuera de vista y estando segura que nadie la veía, ella suspiro de frustración y una mirada de fastidio se manifestó en su joven rostro.

Ella tomó un camino diferente a Zabini, llevándose una mano a su pecho para aliviar la punzada que la invadió al aceptar salir con el chico.

Ella no amaba a Blaise, claro que el joven era atractivo, un muy buen partido, pero no es quien ella quería, dudaba siquiera que algún día llegara a verlo de manera romántica.

(...)

-"¿Quieres que realicemos el encantamiento Patronus?". La incredulidad en la voz de un Gryffindor de quinto año expresaba lo que pensaban varios más.

Alex se rascó nerviosamente la parte trasera de su cabeza, inseguro de como proceder.

-"Si". Afortunadamente Hermione tomó el liderazgo en ese momento. "Ahora que los dementores están de lado de V-Voldemort". Tartamudeó lo último. "El encantamiento Patronus es el único que podrá ayudarnos contra esas criaturas".

-"Pero es un encantamiento de séptimo año, escuche que muy pocos logran hacerlo". Cho Chang también expresó su incredulidad.

-"Podemos hacerlo, grandes magos empezaron como nosotros...". Alex en un momento de inspiración comenzó a hablar.

Desconocido para todos ellos en la sala de menesteres, estaban siendo observados por una diminuta cámara parecida a una araña.

Quien los veía era una chica desde la comodidad en su habitación de los cuervos.

-"Estoy segura que a Marvolo le interesara esto". Murmuró para si misma Harriet. "Puedo decírselo en la próxima reunión de mortifagos".

(...)

-"Mi señor". Dijo con reverencia Bellatrix Lestrange, inclinándose con gran respeto ante la figura sentada en un trono. "Hay una persona diciendo que solicita verlo".

Tom Riddle miró en lo que su mas devota seguidora se había convertido debido a Azkaban, la mayoría de sus seguidores tenían esas condiciones.

-"Dejenle pasar, se unirá a la reunión con nosotros". Agitó perezosamente su mano en un gesto de despido.

-"¿Un nuevo integrante del circulo?". Brotó emocionada la mujer sin preguntarle a nadie en particular, solo dirigiéndose a las puertas donde el invitado esperaba. "Sigueme". Casi cantó con una enorme sonrisa que mostraba sus amarillentos dientes.

Bellatrix estaba muy tentada a exigir que la persona se quitara la máscara, después de todo en el círculo interno todos se conocían sin ella.

El recién llegado solo asintió con rigidez en cada uno de sus movimientos, jamás bajo la guardia ni soltó su varita, recordaba lo inestable que fue Sirius en cuanto salió de prisión y aun así se protegía en su forma animaga.

Fue conducida por múltiples pasillos y cuartos, ella estaba segura que solo lo hacía para confundirla en cuanto a como moverse por si sola en la mansión Malfoy. Casi quería poner los ojos en blanco por lo absurdo de la situación, ella no necesitaba salir por la puerta o usar un traslador.

Finalmente llegaron a una gran sala, donde ya varias personas estaban sentadas, la mayoría parecían haberse visto mejor antes de Azkaban.

-"Mis fieles seguidores". Voldemort alzó ambos brazos mientras se ponía de pie, seguramente para verse majestuoso o algo así. "Quiero que le den una cálida bienvenida a la nueva integración de nuestra familia". Darlene casi siseo de molestia por tanto teatro. "Esta persona sera de gran importancia para llevar al mundo mágico a su antigua grandeza, tenia la intención de presentárselo hace años, lamentablemente mi derrota en aquella noche de Hallowen lo impidió".

Harriet se lo daría, esas suaves mentiras evitarían que alguien sospechara de ella y viendo que Snape la veía sin apartar la vista ni un segundo era algo bueno.

Recibió unos cordiales asentimientos de los presentes, a los cuales ella correspondió de la manera mas indiferente posible.

Después se dirigió a lo que supuso era su asiento, lo cual era en medio de Lucius Malfoy y Severus Snape.

Estaba a tres personas de Voldemort, había que mantener la importancia de ella con él, el mayor tiempo posible.

-"Estoy seguro que sabes los nombres de todos los presentes aquí". El ojicarmin miró intensamente a la nueva incorporación con ávidos ojos, aunque era una fachada solo para estar al pendiente de cada expresión que delatara a su espía Severus.

-"En efecto". Confirmó con un leve asentimiento.

El pocionista de cabello negro y grasoso absorbía cada pizca de información que podía obtener, hasta ahora sabía que la persona era un hombre de edad adulta, estatura baja y delgado, habría que estar al pendiente de personas con esas características, sin embargo seria de mas ayuda si esa mascara no estuviera puesta.

(...)

-"Un mini ejercito en Hogwarts". Había maravilla e incredulidad en la voz del señor oscuro. "Sera una lastima que tanto esfuerzo sea inútil".

Harriet resistió el impulso de hacer una mueca aun con la mascara puesta.

-"No creo que sea necesario matar a los niños". Se arriesgó a decir la ojiverde, tratando de que su voz fuera plana y no mostrará el horror que sentía al llevar a la muerte de tantos jóvenes estudiantes.

-"Ambos sabemos que no importa de que edad sea el mago o bruja, si se muestra que son una amenaza hay que lidiar con ellos". Casi se burló Tom.

-"Entiendo eso". Dijo recordando sus propias capacidades. "Aun así me gustaría que quedaran fuera del conflicto los menores de 13 años".

-"¿Porque querrías eso?".

-"Son jóvenes, fáciles de influir. Cuando tomemos el control del ministerio y hagamos los cambios planeados podemos mostrarles que nuestro bando no es el equivocado".

Hubo un tensó silencio para la pelinegra, dejando que el hombre de piel cetrina frente a ella tomara una decisión.

-"No abogas por la vida de tu hermano". Fue un hecho, no una pregunta.

-"No, he observado su comportamiento y es obvio que aun piensa que el sera tu ruina". Casi se encogió de hombros, pero no lo hizo, seria un movimiento demasiado indigno frente a el.

-"He arreglado todo para la futura vivienda de tu hermano mas pequeño". Bueno, era seguro que no seguirían hablando sobre dejar con vida a los niños y niñas mas jóvenes.

-"Mientras no sea con los Lestrange". Estaba segura que Voldemort se dio cuenta de su horror en el tono de voz.

-"¿Porque no? Son una familia pura sangre y con muchos galeones, no tienen ningún hijo y estoy seguro que le brindaran la educación adecuada".

-"No tengo intencion de ofender". Se aventuró a decir "pero la señora Lestrange aunque devota y leal a la causa...es mentalmente inestable, los hermanos Lestrange parecen un par de psicópatas".

Voldemort en realidad se rió, no una risa como las de su tío Wong, de papá Tony o Remus, esta era mas siniestra.

-"¿Que me dices sobre tu futuro matrimonio y reclamar tu asiento en el Wizamort cuando te gradúes". De nuevo le cambio de tema.

(...)

-"Severus, ¿que ha pasado?". Albus preguntó genuinamente preocupado al ver el estado en que llegó su espía.

Lucía algo nervioso y horrorizado, pero su perfecta mascara de indiferencia y desprecio a todo lo que le rodeaba ocultaba gran parte.

-"Malas noticias, me temo". Severus tomó asiento frente al escritorio del director. "El señor tenebroso ha incorporado a un nuevo miembro al circulo interno".

-"¿Alguien que conozcamos?".

-"No estoy seguro, no se quitó en ningún momento la mascara y el señor tenebroso no lo pidió tampoco, sin embargo ambos se conocen desde hace mas de una década". Severus tomó un momento para organizar lo que diría a continuación, sin embargo tuvo que guardar silencioso y mirar venenosamente a la Red Flu que se activó de momento, de entre las verdes llamas salió una pelirroja de ojos verdes.

-"Buenas noches, Albus". Saludó cordialmente y con afectó la mujer. "Severus". Reconoció la presencia del otro hombre con apenas una mirada indiferente.

Snape solo hizo una mueca llena de burla y se cruzó de brazos, decidiendo que el fénix del director era mas interesante.

-"Hablaremos mas tarde, Severus". Dijo el director después de un tenso silencio.

El pelinegro miró con una ceja alzada al viejo de barba larga pero hizo caso del despido, con una salida dramática abandonó la oficina.

-"¿No crees que ya han sido muchos años de indiferencia entre ambos?". Preguntó Albus con calma, ofreciéndole con un gesto de su mano asiento a la mujer.

Lily resoplo con lo que podría ella considerar delicadeza, pero no llegó a mas para no verse demasiado grosera.

-"No vine aquí para hablar de eso". Dijo mientras sacudía sus rizos pelirrojos sobre su hombro. "Dentro de dos días podemos llevar a cabo el plan".

-"No me has dicho exactamente lo que planeaste". Acusó Albus sin malicia.

-"Solo incendiaré la mansión y diré a la prensa que mi hijo Alex murió incinerado, algo que provocaron los mortifagos".

-"Si, eso podría impulsar a Harriet y la gente para que abran los ojos". Murmuró el de avanzada edad. "Severus ha aceptado convocar la marca tenebrosa, ¿donde esconderás a tu hijo?".

-"James deberá tener tiempo suficiente para sacarlo de ahí y después lo llevare con mi hermana Petunia".

(...)

-"No es que me este quejando ni nada". Comenzó con un bostezo Tony. "Sin embargo me gustaría saber la razón por la cual estas aquí preparando el desayuno".

Ante sus ojos no estaba otra persona que su hija, la cual no había visto hace dos semanas y solo le hablaba por mensajes la mayor parte del tiempo.

-"¿No puedo pasar tiempo de caridad con mi papá?". Fingió un Sollozo.

-"Tampoco dije eso". Exclamó de inmediato el filántropo. "Se ve bien, ¿donde aprendiste?". Preguntó con genuina curiosidad al ver un platillo inglés.

-"Internet" sonrió un poco. "No es bueno que comas solo comida instantánea". Tardíamente agregó algo más a su oración. "Si, tía Pepper me dijo tus hábitos alimenticios".

-"las dos mujeres mas importantes de mi vida en mi contra". Bufo el hombre mas de igual manera comenzó a desayunar. "¿No estarás en problemas por escaparte de la escuela?".

-"No si no me atrapan" se encogió de hombros y prosiguió a servirle un vaso de jugo a su padre. "Estaba mas preocupada por que tu me reprendieras por escaparme".

Tony la miró un largo momento, sus ojos destellando de incredulidad y un poco de diversión.

-"Difícilmente te regañaria por huir de ahí, ¿como han ido las cosas?". Su boca estaba casi llena de comida.

Darlene ignoró la vista y falta de modales, eran atroces pero era parte de su padre, no se disgustaría con el por eso.

-"Bien, tengo pocos amigos". Por no decir ninguno la verdad. "Es divertido convivir con gente de mi edad, no es el mismo nivel de aprendizaje al que estoy acostumbrada pero igual es bueno".

-"Me alegro por eso". Asintió sinceramente el inventor. "Y que pasa con...con los Potter, no te han molestado, ¿verdad?".

-"Ellos no viven en el colegio, así que rara vez me veo forzada a verlos". Mintió con cuidado e indiferencia. "Sin embargo Harry es un niño muy adorable e inteligente, lo voy a secuestrar y criar aquí". Medio bromeó.

Un tos apenas fuerte anunció la sorpresa que esa noticia le causo al mayor.

-"Contrario a lo que crees". Dijo con falso tono de reprimenda Tony. "Difícilmente nuestro apellido te haría salir con la tuya respecto a un secuestro".

-"Bien, entonces tendré que tener mi propio niño". Hizo un falso tono de decepción, ignorando a propósito la fuerte inhalación que dio su padre. "Zabini parece estar interesado románticamente en mi". Agregó como un pensamiento tardío.

-"¡Darlene!" exclamó Tony con pánico. "Te dije que los chicos tienen piojos, ¿no quieres tener piojos o si?".

-"Blaise carece de cabello".

(...)

Lord Voldemort avanzaba con calma y majestuosidad por los bastos pasillos de la mansión Malfoy, yendo directamente a la oficina de Lucius de la cual él se había apoderado.

Tenia una visita si su memoria no fallaba, el tenia cinco minutos de retraso pero tampoco es como si alguien mereciera que fuera puntual para ver a magos insignificantes.

Además, envió a Pettigrew como entretenimiento.

Cuando entró a su oficina casi tropieza por la sorpresa que le causo lo que sus ojos vieron, pero el era el gran Lord Voldemort, un movimiento tan indigno jamas provendría de él.

Aun así no esperaba ver una pantera negra y su familiar Nagini persiguiendo a una aterrorizada y chillona rata.

-"Cuando dije que Peter los mantendría ocupados no me refería a esto". Habló en un casi siseo, un leve toque de diversión en su voz.

Eso pareció ser suficiente para que los tres animales se detuvieran y miraran en su dirección, la rata aprovechó para chillar una vez mas y huir por la puerta abierta.

Riddle solo vio con una ceja arqueada a la rata en fuga que despareció entre los pasillos, después castigaría al insolente por tal falta de respeto, salir de la habitación sin que el lo haya ordenado.

-"Casi lo tenia". Acusó una femenina voz, lo que antes era una pantera ahora se había convertido en una adolescente de ojos verdes.

-"No sabia que comías tal inmundicia". Se burló el ojicarmin mientras tomaba asiento detrás del escritorio.

-"Prefiero morirme de hambre antes que comer a esa porquería".

Naginini siseo en acuerdo.

-"Dejemos de lado tus hábitos alimenticios, ¿que noticias tienes?". Preguntó con impaciencia Tom.

-"Mañana, Evans llevara a cabo su plan mañana".

-"Entonces por eso Severus se veía tan nervioso hoy". Ante la mirada en blanco que recibió decidió explicarse mejor. "Severus suplicó por dejarle invocar la marca tenebrosa, solo que dijo que Dumbledore se lo pidió con el plan de hacer entrar en razón a la población mágica".

-"No pensaba tenerte al tanto de que es para hacerme pelear contra ti".

-"No, no lo iba a hacer". Negó con una sonrisa. "Igual no importa, resultaste ser mas útil que él".

(...)

El día siguiente la ojiverde se la paso intranquila la mayor parte del tiempo, tuvo que hacer un gran esfuerzo para no levantar sospechas.

Con lo que no contaba es que sus hábitos de sueño le cobraran una mala pasada en el peor momento posible.

-"¿Se siente usted mal? Señorita Potter". La preocupada voz de la maestra de Runas la hizo dar un Respingo.

-"Me duele la cabeza". Confesó la verdad, un efecto de no dormir bien.

-"Debería ir a la enfermería por el resto de mi clase". Aconsejó la mujer con genuina preocupación. "Estoy segura que después puede ponerse al corriente".

A ella no necesito que se lo dijeran dos veces cuando se puso de pie y camino con cuidado fuera del aula, esperaba poder convencer a la enfermera para que la dejaran dormir un rato antes de volver a trabajar.

(...)

-"No quiero que se levante de la cama por el resto del día" regaño severamente la enfermera a la ojiverde que reposaba en la cama.

-"Tengo deberes pendientes". Intentó, hoy era el día en que todo se pondría en marcha.

-"Bueno, eso debió pensarlo antes que privarse de sus siestas". La pelinegra abrió la boca para replicar pero fue efectivamente silenciada por una penetrante mirada de la mujer. "Ustedes los Ravenclaw llevan las cosas al limite cuando se refiere...".

Bueno, estaba segura que podría escaparse cuando fuera el momento adecuado, pero por ahora dormiría.

Madam Pomfrey vio satisfecha como la joven se quedaba dormida, estaría así un largo tiempo antes de que volviera a ponerse en marcha.

(...)

-"Señorita Stark...Señorita Stark...". Fue el incesante mantra que sonó con urgencia cerca de su oreja.

La joven gimió casi de agonía por abandonar su sueño, sin embargo se obligó a abrir los ojos y adaptarlos a la oscuridad.

-"¿Si, Ariel?". Preguntó en casi un susurro, pero estaba segura que la IA la había escuchado.

-"La bruja de cabellos rojos acaba de llegar a la mansión, actualmente esta prendiendo fuego a la sala de estar". La voz de la IA provino de el arete de la joven, una pequeña pieza que tenia la figura de una perla color blanca.

Darlene de inmediato miró con prisa alrededor, cuando confirmó que estaba sola en la enfermería inmediatamente se bajo de la cama y corrió fuera de ahí, debía llegar a su habitación.

Resultó que lo mas lejos que pudo llegar fue a los baños mas cercanos, no podía arriesgarse a que el fuego se propagara.

Un rápido hechizo Tempus indicó que eran las tres de la madrugada, todos debían estar dormidos.

Una luz anaranjada formando un circulo fue lo que indicó que la chica había empezado.

(...)

-"¿Confio en que todo salió bien?". Preguntó Albus a la pelirroja que había ingresado hace un segundo a la oficina.

-"Si, en estos momentos James debe haber llegado a la mansión?". Evans tomó asiento frente al escritorio, dejando que a millas de distancia se desatara el caos y los malentendidos.

Dumbledore solo miró por encima de sus anteojos de media luna a la bruja que miraba con suma atención uno de sus rojos rizos.

Por un momento le preocupó los recientes cambios de actitud que había mostrado, se había vuelto casi como una orgullosa sangre pura, una demasiado engreída, atrás quedo la vibrante mujer nacida de Muggles, una chica defensora del bien en el mundo mágico (aunque esto último todavía parecía ser una característica de ella), sabia que estaba amargada por la infidelidad de su esposo y traspasó ese horrible sentimiento a la hija de James Potter, solo que esta vez su frialdad había aumentado aun más, supuso que por la guerra en ciernes.

(...)

James Potter tropezó con sus pies apenas apareció fuera de la mansión Potter, había estado en el ministerio con el papeleo que llevaba ser un autor cuando sintió un extraño tirón en su magia.

Le llevó un pequeño momento darse cuenta que la sensación era porque su hogar ancestral estaba siendo atacado.

Viendo entonces que la gran y prestigiosa construcción estaba siendo devorada por fuego maldito.

El patriarca Potter vio horrorizado la magia oscura, además de la marca de Voldemort brillando siniestramente sobre el.

Poco después el sonido de apariciones hizo que volteara, encontrándose con su esposa que veía la destrucción con una expresión de completo horror.

-"¡HARRY! ¡MI HIJO! ¡MI HIJO ESTA AHÍ! ¡HARRY!". gritó con todas sus fuerzas Lily, las lágrimas ya filtrándose de sus ojos.

(...)

Darlene tuvo suerte de abrir su portal en el segundo piso de la mansión, viendo que el primero se estaba incendiando a un ritmo alarmante.

Si mal no recordaba Harry era puesto en su sala de juegos en este mismo piso, lo que no sabia era en que habitación estaba y si había encantamientos para bloquear la entrada.

Mientras abría y cerraba las puertas con relativa facilidad, su vista se dirigió a una de las grandes ventanas que mostraban el exterior.

Tuvo que tener cuidado de no ser vista por la pequeña multitud de personas que estaban ahí, fue fácil reconocer a Ojo Loco, Albus Dumbledore, James Potter y Lily Evans.

Apretó los dientes furiosa, ¿habian venido a ver que su vil acto estuviera hecho?

Un llanto desesperado e infantil atrajo su atención con suma rapidez, sus verdes ojos recorrieron frenéticamente el pasillo, había demasiada puertas y el humo junto con las llamas estaban subiendo las escaleras, consumiendo todo a su paso.

-"¡Harry!" gritó, esperando que no la oyeran afuera.

Un fuerte golpe en una de las última puertas mostró donde estaba su hermano.

-"¡Maldicion!". Maldijo cuando una pintura cayó estrepitosamente frente a ella, ardiendo en llamas.

No pudo evitar empezar a toser por el humo que había empezado a tratar de abrirse paso por sus fosas nasales.

El pasillo era demasiado largo para que ella llegara a tiempo, al menos a pie.

Con velocidad convocó otro portal, esta vez fue mas fácil porque sabia en que habitación quería entrar.

Rápidamente cruzó, encontrándose a un metro de distancia de una pequeña cama donde Harry estaba tratando de subirse.

-"¡Harry!". Dijo aliviada.

Su hermano volteó el rostro, gorditas mejillas pero rojas y humedad por el llanto, ojos llorosos y sus labios formando un puchero.

En otro momento ella se habría derretido por la imagen, pero esta vez llevaba prisa.

La puerta empezó a arder en llamas, así como el humo comenzó a filtrarse.

Harry pareció entender la gravedad de la situación pues extendió sus cortas manitas y camino hacia su hermana.

Darlene de inmediato se precipitó hacia el menor y lo cargo en brazos, retrocediendo todo lo posible de las llamas.

Trató de convocar otro portal que la llevara directamente a su habitación en la torre de Ravenclaw, pero era difícil cuando estaba tratando de cargar a un niño al mismo tiempo.

Sus intentos se volvieron mas freneticos al mismo tiempo que su concentración empezaba a romperse debido a que su hermano había empezado a toser violentamente.

No podía usar su varita, temia dejar algún tipo de rastro y que fuera atrapada.

Justo cuando ella empezó a sentir que sus pulmones protestaban por la falta de aire limpio, logró convocar un portal.

A trompicones entró en él, ni siquiera se fijo donde ingresó, sólo que se tambaleo hacia enfrente.

(...)

Blaise estaba pasando una tranquila tarde madrugada, había despertado hace poco, pero aun era demasiado temprano para considerar ir a desayunar.

Apenas estaban por dar las cuatro de la mañana.

Tenia un extraño presentimiento, el cual primero había asociado con la necesidad de ir al baño, pero aun cuando vació su vejiga ese sentimiento no desaparecía.

Cerró los ojos por lo que parecieron unos segundos, solo los abrió de golpe cuando en antes sombrío cuarto se ilumino con un conocido destello de luz baraja en forma de circulo.

-"¿Darlene?". Preguntó preocupado el italiano cuando vio como la chica avanzaba con un pequeño niño en sus brazos.

Una mirada detrás de ella le mostró que venia de un lugar que estaba ardiendo literalmente en llamas.

Por un momento temió que el fuego entrara en su habitación, ya estaba listo para abrir la puerta y sacarlos a todos de ahí. Pero no hizo falta porque en cuanto la ojiverde cruzó por completo el portal este se cerró de inmediato.

-"¡Darlene! ¿Que paso? ¿Estas herida?". Preguntó sumamente preocupado acercándose a la chica y verificar su estado.

-"Harry...revisa primero a Harry". Indicó entre fuertes inhalaciones mientras le daba con los brazos temblorosos a su hermano que había caído inconsciente por la falta de aire.

Blaise no dudó en sostener al niño y acostarlo con cuidado en la cama que estaba ahí, inconscientemente se mordió su labio inferior, no sabia exactamente que hechizo realizar en el menor.

-"No...No se que hacer". Admitió casi frenético lo que le valió una mirada furica de la chica "¡Yo no estudio medimagia!". Se excusó de inmediato.

-"Mas te vale no decir nada de lo que has visto". Amenazó fríamente antes de abrir otro portal que mostraba un lujoso pero sombrío salón.

La pelinegra cargo a su hermano nuevamente y entró en él, ni siquiera le dio tiempo a Blaise para que la acompañara, de inmediato cerró el portal.

-"¡¿Que crees que...!?". Empezó a alzar la voz Lucius Malfoy cuando vio a la intrusa.

-"¿¡Que paso?!" exclamó Narcissa que en ese momento acompañaba a su esposo.

Ambos habían recibido ordenes de estar al pendientes por si llegaba la chica, pero esperaban que llegara con la habitual túnica y mascara, algo debió salir mal si ella llegó tan...impropia.

La mujer sangre pura se apresuró a la aun mareada chica, cuando la joven dio su consentimiento para que ella cargara al niño en su brazos inmediatamente comenzó a agitar su varita sobre el niño.

-"Respiró demasiado humo". Habló tan elocuentemente como pudo aun cuando su nervios se la comían al ver como un infante estaba.

-"Incendiaron la mansión, usaron fuego maldito. Apenas pude sacarnos de ahí". Ofreció como explicación. "¿El lugar es seguro?". Dijo viendo alrededor.

-"Esta libre incluso de elfos domésticos". Respondió Lucius en el lugar de su esposa, la cual estaba más concentrada en el infante.

-"Debo regresar a Hogwarts, aunque vendré lo mas pronto posible. ¿Estara bien si los dejo con ustedes?". La ojiverde se dirigió a Narcissa, habiendo notado que tenia cierta debilidad por los niños pequeños.

Lucius y su esposa lucían sumamente ofendidos, pero no por las razones equivocadas.

-"Ningún daño le llegara, informare al señor oscuro de los acontecimientos".

(...)

Blaise estaba sumamente frustrado, el hecho de que incluso haya tratado de jalarse sus cabellos era una muestra de ello.

Cada pocos segundos veía al espacio de lla habitación donde su amiga había desaparecido, no sabia si ella volvería pero esperaba que si.

Estaba considerando lo que había visto y lo que podría significar, pero la verdad no quería creer que la chica había secuestrado a un niño y había dejado un desastre atrás, no lo quería creer porque el sabia que estaría mas que dispuesto para ayudarla en lo que necesitara.

-"Volviste". El alivio fue claro en la voz del italiano al ver a la pelinegra saliendo del portal.

-"Necesitó atar cabos sueltos". Su voz sonaba cansada pero en sus ojos se veía la determinación para lidiar con él.

-"No me importa si secuestraste a un niño, estoy seguro que lo hiciste pensando en su bienestar".

-"Se que puedo confiar en ti, pero aun así es peligroso que te diga todo". Darlene se acercó al chico y con lentitud tomó sus manos entre las suyas mas pequeñas. "Si sospechan...".

-"Haría un juramento mágico si es necesario, siempre que garantice tu seguridad". En los ojos de Blaise la ojiverde pudo ver una devoción y amor fuerte, pero aun no era suficiente, habría que ocultarle cosas aún.

-"Incendiaron la mansión Potter con Harry en ella". Explicó con un suspiró tembloroso. "Sabes que uso cámaras y micrófonos en lugares que creo serán necesarios, fue como le enteré que mi hermano estaba en peligro, apenas tuve tiempo para sacarnos de ahí".

Blaise pudo ver que el recuerdo lastimaba a la joven.

-"Lo acabo de llevar con un conocido de confianza, lo dejaré ahí por unos tres días y después lo cuidare aquí yo misma". Darlene fue consciente de cuando el moreno la acercó mas a él para rodearla con sus brazos. "Por favor, no digas nada de esto".

-"No volveré a traicionarte". Prometió en un susurro.

-"Debo volver a la enfermería, me escape de ahí".

-"Vamos, necesitaras una historia de coartada, nadie te vera saliendo de aquí".

(...)

-"¿Que significa esto? Señorita Potter". El tono de voz de la matrona casi hizo retroceder a Blaise y su compañera.

-"Yo...de repente entre en pánico y salí a caminar". Mintió suavemente la ojiverde.

-"Estaba tratando de llegar aquí y colarme en la enfermería, había escuchado que Darlene estaba aquí y quería ver por mi mismo que estaba bien, me la encontré en los pasillos. La vi algo alterada y me ofrecí a acompañarla en su caminata nocturna".

La matrona miró entre ambos chicos, efectivamente la chica se veía algo alterada y sus pies estaban descalzos, el joven al lado suyo la estaba abrazando de costado y miraba con profunda preocupación a la chica.

-"Si me enteró que ustedes dos se escapan por la noche para hacer quien sabe que cosas...".

(...)

A la hora del almuerzo Darlene llegó con 10 minutos de retraso al gran comedor, se había desviado a su habitación para buscar mas cámaras y micrófonos que luego plantaría en la casa de Malfoy.

Cuando entró al lugar lo primero que notó fue que varias miradas de lastima y algunas de burla se dirigían a ella.

Hizo un buen trabajo fingiendo estar confundida por esto, confusión que dirigió a Blaise que se acercaba a ella con un periódico mágico en la mano.

-"¿Que ha pasado?" le preguntó a Blaise.

El italiano hizo una mueca y miró nerviosamente el diario en su mano.

-"Deberíamos hablar afuera". Sugirió con suavidad, lo que Zabini no esperaba era que la ojiverde le arrebatara el diario y comenzará a leerlo.

-"No...esto no es..." sus ojos inmediatamente se llenaron de lágrimas que ella trató de ocultar llevándose su brazo derecho al rostro.

Eso sirvió para ocultar que sus lágrimas no eran de tristeza sino de rabia.

INCENDIO PROVOCADO EN POTTER MANNOR DEJA UN INFANTE MUERTO.

Era lo que decía el titular del profeta en enormes letras, debajo había una imagen en movimiento de la antes grandiosa mansión siendo consumida por las llamas.

Su ira aumento aun más al ver las otras imágenes junto su descripción, la marca tenebrosa brillando encima del desastre y una histérica Lily Potter llorando tratando de entrar a la mansión.

Su acto fue aun mas creíble cuando ella salió corriendo del gran comedor, Blaise yendo detrás de ella.

-"Albus..." dijo la profesora de transfiguración al director que veía con una triste expresión a los jóvenes en fuga. "Deberías hablar con ella, debe estar con su familia, ambos Potter estan excusados de mis clases". Esta vez la mirada de la subdirectora y el director se dirigió a Alex que estaba sumamente pálido y también parecía dispuesto a huir de las miradas.

(...)

-"¡Darlene!" llamó Blaise logrando alcanzar a la pelinegra y sosteniéndola del brazo. "Eso fue...anoche..".

-"Aquí no". Casi siseo la ojiverde. "Ven".

Ella no explicó mucho pero aun así el italiano se dejó arrastrar por ella entre pasillos y escaleras.

-"Este es un baño de chicas..." exclamó en un jadeo Blaise deteniéndose abruptamente.

-"Lo se" Darlene giró los ojos que no parecían que habían estado llorando. "¿Quieres ir a la cámara de los secretos o no?".

-"¡¿Esta en un..." casi grita de la incredulidad pero fue silenciado rápidamente por un hechizo en sus labios.

-"Shhh, hay un fantasma ahí que puede o no delatarnos, no hagas ruido para que la pasemos sin alertarla". Indicó apresuradamente.

Hace un tiempo en una de sus reuniones con Voldemort el ojicarmin le había dicho de manera críptica de una biblioteca oculta en Hogwarts que contenía libros en lengua Parsel. Ella no había tardado en saber donde estaba esa biblioteca y lo mejor es que no había riesgo de toparse con el basilisco.

-"Abrete" siseo en Parsel sobresaltando un poco a Blaise que veía nerviosamente alrededor.

Inmediatamente los lavabos empezaron a moverse dejando paso a una especie de túnel.

-"¿Quien esta ahí...?". Se escuchó una femenina voz viniendo de uno de los cubículos.

Blaise gritó sin ser escuchado cuando se sintió ser empujado y empezar a caer por el oscuro túnel.

La ojiverde saltó tras él apenas dándole tiempo de ordenar que la entrada se cerrara.

-"¿Es aquí?". Bufo Blaise mientras sacudía su túnica.

-"Este es solo un camino para llegar a la cámara". Explicó. "Con Umbridge vigilandome de cerca y su escuadrón no había podido venir aquí ni con el anillo, pero ahora todos pensaran que estoy tan triste y angustiada que me esconderé para lidiar con mi dolor".

-"Sobre eso...". Empezó Zabini sabiendo que su amiga probablemente sabia mas que lo que había en el Profeta.

-"No fueron los mortifagos o Voldemort quienes incendiaron la mansión". La ojiverde ignoró el escalofrío que visiblemente sacudió al italiano al pronunciar tan casualmente el ultimo nombre. "Fue Lily Potter y su esposo".

-"¿¡Porque harían eso?! Matar a su hijo...". Balbuceó el italiano.

La pelinegra se detuvo en sus pasos haciendo que Blaise copiara su acción, así pudo responderle de frente.

-"Me negué a pelear contra Voldemort... Si Blaise, el señor oscuro esta vivo y fuerte". Dijo con calma. "Mi plan era tomar el próximo avión a casa en cuanto lo del torneo de los tres magos terminara pero con lo del chasquido, para Potter fue fácil apoderarse de mi tutela".

-"Debí estar ahí para ti...". Murmuró Blaise viendo como la chica sonreía tristemente y seguía su camino.

El resto de su caminata continuó en silencio que era solo rotó por el sonido de las pisadas que ellos mismos provocaban.

Blaise no pudo evitar silbar de admiración cuando vio el enorme escudo circular con temática de serpientes.

-"¿Impresionante no?". Preguntó con una sonrisa la ojiverde.

-"Demasiado si...". Aceptó el italiano. "Aunque... Tengo una duda, las pieles de serpiente que dejamos atrás...".

-"¡Oh! Son de un basilisco que vive adentro". Señaló detrás del escudo, pero al ver la expresión de horror del italiano. "Aunque ahora esta dormido, no es ningún peligro".

-"Tu y yo tenemos diferentes significados en cuanto al peligro se refiere". Declaró Blaise prestando atención a como la ultima puerta de la entrada era abierta. "¿Sabes el precio o uso que tiene la piel de basilisco?". Cambio de tema.

-"No, pero ahora tengo curiosidad". La pelinegra hizo un gesto extravagante y alzó dramáticamente la voz. "¡Bienvenido a la cámara de los secretos!".

-"Esto es...Wow" aparentemente el italiano no tenia las palabras para describir la grandeza de lo que veía.

-"Esta algo sucio...". Murmuró con una mueca la joven "bueno, comencemos la búsqueda".

-"¿Busqueda?" alzó una ceja perfectamente cuidada.

-"Si, debe haber una biblioteca por aquí con conocimiento inimaginable".

(...)

Blaise no sabia cuanto tiempo estuvo limpiando ciertos lugares donde creía que podría estar oculta una biblioteca, pero sospechaba que llevaban ahí al menos dos horas.

De vez en cuando miraba a su compañera asegurándose que estuviera bien, quien sabe que clase de trampas había por aquí.

Solo que ya no soportaba el silencio.

-"Hablaba muy en serio ese día en en tren". Su sedosa voz hizo eco en el lugar sobresaltando a la chica visiblemente.

-"Soy consciente de ello". Asintió Darlene apenas dándole una rápida mirada al italiano. "Me gustaría corresponder tus sentimientos".

-"Pero...". Se obligó a pronunciar Blaise con una sensación de hundimiento en su estómago no precisamente agradable.

-"No quiero que por estar involucrado conmigo te lastimen. Ya viste lo que estuvo a punto de pasarle a mi hermano, las cosas solamente empeoraran conforme pase el tiempo y la guerra se intensifique". Un suspiro escapó de sus labios, con calma se acercó al italiano y solo se detuvo a menos de medio metro de él. "Blaise, me veré forzada a matar, engañar y probablemente peores cosas, no quiero arrastrarte a eso".

-"No me estas contando todo, pero la esencia sí". Se arriesgó a tomar entre sus dedos un mechón de cabello, maravillándose con su forma ondulada.

-"Ni siquiera mi familia muggle sabe lo que esta pasando aquí" admitió con amargura y vergüenza.

-"Bueno, ambos...tu y yo podemos compartir la carga" ofreció con una sonrisa ladeada Zabini, esta vez deslizando su mano hacia la mejilla de la chica. "¿Que dices sobre conocer a mi madre?".

Darlene no pudo evitar tensarse.

-"¿Porque?". Dijo cautelosamente sin querer escuchar la respuesta que ya sabia. "Puede que no le agrade y si me trata de hechizar yo la maldecire en represalia".

-"Estoy seguro que le agradaras". Rió Blaise acercándose mas a la ojiverde sin encontrar algún obstáculo. "¿Entonces que dices? ¿Me dejaras cortejarte o como dicen en el mundo muggle, ser tu novio?". Casi ronroneo.

Blaise no necesitó una respuesta verbal cuando sus ásperos labios se encontraron con unos mas suaves y pequeños.

(...)

Lucius Malfoy despertó solo en la cama, algo extraño ya que su esposa normalmente estaba a su lado todas las mañanas.

Con un sentimiento de inquietud se puso una bata de buena calidad y se dirigió fuera de la habitación en busca de la fugitiva mujer, había pocos lugares en la mansión donde ella podía estar considerando que el señor oscuro también vivía ahí junto con otros mortifagos.

Por un momento consideró ir a la biblioteca a buscarla, pero sus oídos captaron un suave canto maternal.

Tuvo que contener un suspiro mientras ahora se dirigía a la puerta al lado de la habitación de su hijo Draco.

-"Narcissa, amor, ¿Que estas haciendo?". Su voz no tenia reproche o algún sentimiento negativo, solo curiosidad.

La mujer estaba sentada en una cómoda silla acolchada, viendo con una suave sonrisa a un infante que dormía plácidamente en la cama.

-"Es tan pequeño y frágil". Susurró Narcissa en respuesta a la pregunta de su esposo. "Me es difícil creer que Evans y su esposo hayan tratado de matarlo".

-"Es un mestizo". Recordó Lucius con firmeza solo para retroceder inmediatamente ante la mirada que su esposa le dio.

-"Es un niño". La mujer no era alguien con quien pelear y eso su esposo lo sabia muy bien, antes de ser una Malfoy era por sangre una Black.

-"Narcissa, no podemos...".

-"Piensalo, Lucius, ambos queríamos otro hijo además de nuestro hermoso Draco, este niño podía ser nuestro". Casi suplicó la mujer mirando a su esposo. "Sabes muy bien que no me importa su estado de sangre, mantener esa farsa pronto caerá cuando la guerra sea ganada por nuestro señor el cual si lo olvidaste nos confió que es un mestizo".

-"¡Narcissa!". Exclamó Lucius escandalizado. "No debes decir eso deliberadamente".

La mujer ya no respondió porque había alguien mas con ellos.

-"Lucius, tengo buenas noticias". La silbante voz de Voldemort se escuchó. "He encontrado una familia apta para el niño, preparenlo para dentro de dos días".

(...)

Fue al día siguiente que Darlene fue convocada a la oficina del director, su humor estaba por los suelos debido a que no habían logrado hallar la cámara e intuía que su animo solo empeoraría.

Dio la contraseña a la gárgola que custodiaba la entrada y cuando estuvo frente a la puerta dudo un segundo, sabia para que estaba aquí y no seria fácil.

Levantó sus escudos mentales y se preparó.

-"Adelante". Se escuchó la voz de Albus del otro lado de la puerta.

-"¿Pidió verme? Director". Habló sin mirar a los ojos del viejo, prefiriendo concentrarse en las demás personas en la habitación.

Ahí estaban los Potter, Alex tenia los ojos rojos e hinchados, pero su expresión era lo que preocupaba a la ojiverde, era una de odio.

Evans parecía que no había dormido desde el incidente, su cabello antes flamante y limpio hoy estaba descuidado.

Pero lo que llamó la atención fue que James Potter lucia atormentado y abrazaba con mas fuerza de la normal a su esposa.

-"Ya esta enterada de lo que paso en Potter Manor". Fue una declaración la que hizo el director, la pelinegra adoptó una expresión devastada y miró el suelo asintiendo.

-"Los mortifagos atacaron". Murmuró con un toque de ira.

-"Hija". Tomó la palabra James notando como la menor se tensó. "Venimos para que estés presente en la ceremonia...para despedir a Harry". Trató de hablar suavemente

-"Iré". Apretó sus puños en la túnica por la furia que trató de reprimir.

-"Albus a accedido a dejarte usar su chimenea, te esperamos en la cabaña que tenemos en Godric's Hollow". Instruyó Lily pasándose un pañuelo por sus ojos.

-"Me gustaría hablar con usted, Director". Dijo la pelinegra cuando los Potter desaparecieron en llamas verdes.

-"¿Que pasa? ¿Quieres una gota de limón?". Ofreció el director señalando el tazón donde estaban los dulces.

-"No, gracias". Tuvo que reprimir una mueca. "Tenia razón, director...aunque yo me niegue a pelear atacaran a las personas que me importan". Hizo un perfecto sollozó que trato de reprimir. "Esos bastardos tienen que morir y sera bajo mi mano...".

Esto alegró y preocupó al anciano en diferentes niveles.

-"No me importa si usted no me permite unirme a la orden para pelear, encontrare la manera de acabar con esto...así tenga que dejar la escuela".

(...)

La ceremonia donde dieron sus debidos respetos al niño mágico fallecido en el fuego había sido de lo mas sombría.

Alex apenas había hablado desde ese día que leyó la noticia, no era cercano a su hermano menor y lo sabia, pero eso no quitaba el hecho de que se sintió como un puñetazo a su estomago la perdida.

Sus pensamientos se dirigieron a su hermana, la había visto lucir cansada pero impasible en todo el día, no había derramado ni una lagrima, al menos no frente a él.

No pudo evitar la ola de irse y disgusto que lo invadió, ella era la elegida, un puesto que le fue arrebatado y ella despreció. Mira de que le sirvió ese desprecio, habían asesinado a sangre fria a un familiar.

Ni siquiera eso sirvió para abrir los ojos del mundo mágico, la maldita reportera había especulado que pudo ser solo un engaño de Dumbledore y sus aliados.

¿¡porque pensarían que matarían de buena gana a un niño solo para mostrarles que tenían razón!?

-"Alex, ¿estas bien?". La voz preocupada de Neville lo devolvió a la realidad.

-"Si, solo trató de pensar en un pensamiento feliz para mi patronus" forzó una sonrisa que no llegó a sus ojos.

-"Estoy seguro que lo encontrarás, ya sabes producir un patronus a diferencia mia..".

Potter estaba por ofrecer su ayuda al sangre pura normalmente tímido y retraído, pero un sonido parecido a una explosión lo detuvo.

-"Nos encontraron". Jadeo con profundo temor una chica de segundo año de Gryffindor.

-"Alex...¿Que hacemos?". Hermione llegó al lado de su amigo con la varita lista si se necesitaba.

-"No caeremos sin pelear, cuando la pared sea derribada petrifiquen o hagan lo que sea necesario para abrirnos paso, si ven la oportunidad de correr haganlo".

Todos los que en ese momento estaban en la sala de ir y venir se posicionaron en dos filas, lo de mayor grado y conocimiento además de habilidad estuvieron enfrente, mientras que los menores detrás.

Pasaron unos segundos que para los jóvenes parecieron horas, pero por fin una de las paredes fue derribada.

Solo fueron unos breves segundos para que el polvo se dispersará, cuando lo hizo mostró a el escuadrón de Slytherin liderado por Dolores Umbridge.

-"Atrapenlos" ordenó la profesora con una enorme sonrisa que le heló la sangre a muchos.

Alex y sorprendentemente Neville fueron los primeros en comenzar a lanzar hechizos.

Pronto luces de distintos colores comenzaron a volar de un lado a otro.

-"¡Huyan!". Gritó un chico de Gryffindor de tez morena.

Hermione junto con Ron ayudaron a los mas jóvenes a cubrirse de los hechizos de los Slytherin, solo el tiempo suficiente para que corrieran por los pasillos y se perdieran en ellos.

Alex se estaba batiendo a duelo con Malfoy mientras Neville lo cubria de los otros chicos.

Vagamente fueron conscientes de que la profesora vestida de rosa recogía del suelo un pergamino con varios nombres en él.

-"El ejército de Dumbledore". Su irritante voz tenia un trasfondo de risa y burla.

(...)

-"Bueno...parece que el grupo de estudio cayó". Musito una ojiverde oculta en su dormitorio viendo una pantalla. "Es un buen momento para salir un rato, todos los ojos y oídos estarán en el director".

La chica sacó debajo de su cama una pequeña bolsa de tela color azul, se la puso sobre el hombro de tal manera que pudiera ser capaz de mover sus manos.

(...)

-"Tardaste". Siseo con molestia el ojicarmin apenas una figura encapuchada salia de un portal naranja.

-"Las cosas están agitadas en el castillo, en los próximos meses habrá una nueva directora". Se encogió de hombros el recién llegado. "Dumbledore se vio forzado a huir".

-"Dudo mucho que ese viejo entrometido se quede fuera, pero el no es de los que se quedan quietos y tranquilos, probablemente también tenga sus propios planes".

-"Si es así, no los mencionó en voz alta, ¿No crees que busque los Hor...". Se calló de inmediato. "Después de todo sospecha de mi"

-"Aunque lo fuera no los encontrara". Casi se regodeó el señor oscuro. "En todo caso los revisare pronto, tengo la intención de absorber uno o dos".

-"Buena idea" elogió la chica con voz de hombre. "He leído que con el tiempo te abrías vuelto loco, lo cual seria malo, ya de por si tus seguidores son impredecibles de una mala manera".

-"No te he permitido hablarme con tanta familiaridad". Sus rojos ojos se estrecharon en la joven aun bajo su disfraz.

-"Me disculpó". Su voz no transmitía ningún sentimiento de sinceridad. "¿Los arreglos para mi hermano acabaron?".

-"Si, nos están esperando en la sala de rituales".

El mago oscuro que hasta el momento había estado sentado detrás del escritorio miró unos segundos más a su compañía.

Iba a dárselo, no parecía en absoluto nerviosa, aunque la mascara que llevaba puesta podría esconder sus verdaderas emociones de ese instante.

Se puso de pie con gracia, caminando hacia las puerta del estudio, la joven siguiéndolo a una prudente distancia.

(...)

Resultó que en la cámara del ritual estaba el matrimonio Malfoy y detrás de ellos su andrajoso elfo doméstico.

Narcissa sostenía con firmeza al niño en sus brazos, como si no quisiera dejarlo ir.

-"Mi señor". Lucius saludó con una reverencia que casi coloca su cuerpo en un ángulo de 90 grados. "No ha llegado la familia para el niño".

-"Tonterías, Lucius". El ojicarmin hizo un vago gesto de espanto con su mano. "Ya todos estamos aquí".

-"¿Mi señor?". Dijo Narcissa con lo que estaba destinado a ser indiferencia, pero había un ligero temblor en su voz.

Por supuesto que la futura familia de su hermano tenian que ser miembros devotos a ser serpentino al lado suyo.

-"Lucius...Lucius...Lucius". Su voz aunque baja era potente, sospechaba que tenia que ver con el hecho de que liberaba algo de magia mientras hablaba. "Debes estar agradecido por mi consideración, seras tu y tu familia quienes adopten al niño Potter".

Darlene creyó haber escuchado una fuerte inhalación en algún lugar de la habitación, pero no estaba segura.

¿Un espía quizás?

Sus ojos detrás de la mascara recorrieron el cuarto, buscando alguien bajo encantamientos o solo escondidos en algún mueble.

A simple vista nada parecía fuera de lo normal, solo si no considerabas al elfo doméstico que parecía listo para huir y a la vez quedarse a ver más.

-"Es...es un gran honor, mi Lord". Narcissa fue la primera en hablar, esta vez dejó que se notara lo agradecida que estaba. "Nada nos harías mas felices que ser padres de este niño".

Voldemort solo asintió a la mujer, mostrando que la había escuchado.

-"¿Y tu Lucius?". Preguntó Tom clavando sus carmines ojos en el hombre que veía a su esposa y al niño con una mirada extraña.

-"No tengo palabras para agradecerle adecuadamente mi señor". Se limitó a decir el de cabellos platinos.

-"Bien, entonces comencemos...".

(...)

Hermiones caminaba de un lado al otro inquieta, en ningún momento dejó de pasar su mano derecha frente a sus ojos, casi llora al mirar las cicatrices aun rojizas que la decoraban.

No habrán usado una pluma maldita en ella, pero ser golpeada en la mano con una especie de hechizo punzante y cortante a la vez tampoco era mejor.

-"Señorita...Señorita...". Debió estar mas distraída de lo que imaginó si no escuchó la llegada de Dobby.

-"¿Que pasa? ¿Estas herido?". Se lanzó sobre el pequeño elfo doméstico sumamente preocupada.

El pequeño ser negó enérgicamente con la cabeza, era obvio que llevaba prisa.

-"Dobby vio a un niño en la mansión, Dobby sabe quien es pero no puede decirlo". Sus saltones ojos se llenaron de lágrimas. "Dobby también vio a un mago oscuro nuevo, Dobby escuchó que planean entrar a un departamento... Mencionaron una profecía".

La mente de la de cabellos rizados estaba procesando a una velocidad asombrosa la información, tratando de entender lo que eso significaba y como afectaría.

-"Gracias, Dobby, vuelve antes de que sospechen". Indicó Hermione mirando nerviosamente alrededor, tenia la sensación de que estaban siendo observados.

(...)

-"No entiendo". Dijo Blaise quien miraba a la chica a unos metros de él. "Hay tantos libros aquí que cualquiera mataría por tener...y tu estas recogiendo pieles de basilisco".

-"¿Quieres ropa hechas de esta piel o no?" su irritación era clara, solo que esta se desvaneció de inmediato cuando unos fuertes brazos se envolvieron a su alrededor de su cintura desde atrás de su espalda.

-"Deberías relajarte, has estado muy tensa estos días, aunque tampoco te culpó, Umbridge es una gran molestia". El moreno se arriesgó a colocar su cabeza sobre el hombro de la chica, sonriendo de satisfacción al notarla nerviosa.

-"Es una gran suerte que pronto iniciarán las vacaciones de fin de curso". Con cuidado ella colocó sus manos encima de las de él, además de que se apoyó en él. "¿Crees que a tu mamá le agraden los accesorios hechos de esto?".

-"Los amará, estoy seguro". Tarareó en su cuello.

-"Basta, me haces cosquillas". Rió tratando de alejarse de Blaise.

-"¿Entonces puedo hacer esto?". El italiano apretó mas su agarre a la vez que se inclinaba al rostro de la ojiverde.

(...)

-"¡Ey! Moony, ¿a donde vas?". Llamó Sirius apenas vio que su amigo hombre lobo se dirigía a la puerta.

-"Pepper me llamó, creo que ya...". Dijo agitado el hombre. "Voy a tomar un vuelo muggle a América, el padre de Darlene ya hizo los arreglos, no me voy a perder el nacimiento de mi hijo".

-"¿Vas a ser padre? Moony". La voz llena de incredulidad de James se escuchó de repente. "¡Felicidades, amigo! ¿Que día conocemos a la afortunada?". Brotó emocionado el hombre.

Remus se removió incómodo dirigiendo su mirada hacia Sirius, quien lucia igual que él.

-"No sera pronto, no dejaré que ella pise Europa con la guerra en ciernes" el licántropo suspiró al ver que tenia menos de una hora para llegar al aeropuerto. "Y tampoco quiero que tu esposa la traté mal por sus orígenes, yo habré soportado su trato hace años, pero no permitiré que ella tenga que pasar lo mismo".

El de anteojos retrocedió visiblemente por la muestra de agresividad recibida, a su mente llegaron las imágenes de como había permitido que Lily prácticamente corriera a su amigo solo porque no querían criaturas oscuras cerca de Alex.

Debió imaginar que Remus explotaría en algún momento, supuso que tenia mucho que ver con que la Luna llena estaba cerca y su hijo o hija estaba por nacer.

-"Moony". Dijo con una mueca de remordimiento "Yo no...no quise...". Una mirada atormentada se abrió paso en sus facciones.

-"¡Mierda!". Maldijo Remus al ver la hora. "Se me hace tarde, hablaremos de esto cuando vuelva, James".

-"¡Felicidades Moony! ¡Maldito perro con suerte!". Gritó Sirius a la figura en retirada de su amigo.

-"Canuto". Comenzó el de cabellos alborotados. "Debo hablar contigo".

-"Mira, lo que paso hace años aun duele...danos tiempo ¿si? De preferencia la misma cantidad de años que me dejaste pudrirme en prisión"

James Potter se paso una mano por sus cabellos, alborotandolos a un más.

-"¡Sirius! ¡Señor Potter!" apareció de repente Tonks por una de las puertas, luciendo muy agitada. "Debemos ir al ministerio, los mortifagos van a ir ahí esta noche".

Ambos hombres maldijeron en voz alta, de inmediato se movilizaron a la chimenea para llegar al punto mas cercano del ministerio.

(...)

-"Ja, ¿porque estas liderando? ¿Que tienes de especial para el señor oscuro?". Se burló con voz cantarina Bellatrix.

-"Porque entre todos nosotros, yo estoy cuerda". Dijo Darlene con su disfraz de hombre.

Lucius tosió detrás de ella, pero la chica no se disculpó.

-"Recuerden, no debemos ser atrapados y si Sirius Black o Remus Lupin aparecen...capturenlos pero no los maten o lastimen a muerte". Ordenó la ojiverde severamente.

-"Si se meten en mi camino ese par de..." empezó a gruñir Rabastan Lestrange, no terminó su oración cuando sintió como una daga se presionaba en su cuello.

-"Mucho cuidado con lo que dices o lo primero que verán nuestros invitados sera tu cabeza ocupando un espacio de la estantería". Amenazó Harriet, oq pelinegra había reaccionado usando una de las dagas que Loki le había obsequiado.

El mortifago que estaba siendo amenazado solo asintió con rigidez, pero debajo de la mascara estaba una expresión de absoluta furia.

El grupo conformado por 12 personas se abrió paso hasta llegar al departamento de misterios, hasta ahora no habían encontrado resistencia alguna y eso ponía nerviosa a Darlene, sentía que algo saldría mal esta noche.

-"¿Donde esta el maldito orbe...?". Dijo Lucius que observaba las infinitas vitrinas que había, todas ellas tenian orbes de profecía.

-"Aquí esta". Llamó en voz un poco alta un mortifago, Avery.

La líder del grupo inmediatamente se acercó a donde estaba el hombre, confirmando que no estaba equivocado.

Ahí estaba una profecía con el nombre de su hermano Alex, supuso que nadie vio la necesidad de cambiarle al nombre correcto.

-"Bueno, eso fue fácil. Vámonos". La joven tomó con cuidado el orbe bajo la atenta mirada de los mortifagos y la guardó en un bolso debajo de su túnica.

Apenas había dado media vuelta para volver por donde habían llegado cuando un hechizo de desarme paso por encima de su cabeza.

-"¡Devuelve eso!" gritó la voz.

-"Owww, pero miren eso...hay niños que piensan que pueden contra nosotros". Se burló cantarina Bellatrix con la varita en el costado de su boca.

Darlene se tensó por apenas un segundo ante la resistencia que había esa noche, si mal no recordaba Voldemort le daría la información al director, así cuando la orden llegara ellos estarían preparados.

No sabia porque su hermano y su grupo de estudio estaban aquí.

-"¿Que hacemos?". Murmuró a un lado suyo Malfoy.

La pelinegra se mordió el labio con fuerza, no sabia que acción tomar.

-"Derribenlos pero no los maten". Indicó sin titubear.

A Bellatrix y su esposo Rodolphus no tuvieron que decircelo dos veces, pronto maldiciones de aspecto desagradable volaron al grupo de jóvenes.

-"¡No los subestimen!". Ordenó Lucius quien maldijo un segundo después fuertemente al ver que los mortifagos seguían a los chicos por los pasillos.

-"Tenemos que ir por ellos". Siseo Darlene con molestia, apretando una varita ilegal en sus manos, no podía arriesgarse a que la reconocieran.

El peliplateado asintió y la condujo por el lugar, sabia que la profecía debía llegar a su señor por cualquier medio posible.

Ginny Weasley tenia un gran potencial mágico, notó Darlene de inmediato, no creía que fuera posible que un simple hechizo Reducto causara tal caos.

-"¡Maldita sea! ¡Retrocedan!". Ordenó con prisa Harriet que corrió al lado de Malfoy para evitar que las vitrinas se les fueran encimas.

-"Rápido, ahí dentro". Dijo el Sr. Nott señalando una puerta con destino desconocido.

La ojiverde se lanzó dentro de la habitación, seguida por varias figuras encapuchadas.

-"¿Que lugar es este? ¿Y como salimos de aquí?". Demandó Darlene a nadie en particular.

-"Estamos en la sala del Velo de la muerte, por ahí podemos tomar una chimenea y salir de aquí". Respondió Augustus Rookwood.

La ojiverde asintió a la vez que caminaba a donde el mortifago señalo, apenas tuvo dos segundos para admirar en velo cuando Alex y sus amigos ingresaron al lugar por otra puerta.

-"¡A un lado niños! ¡Si no quieren morir!". Casi rugió la pelinegra con profunda molestia

Neville no pareció importarle la amenaza, su mano con la varita disparó un hechizo Bombarda directo a Bellatrix.

La loca mujer solo rió sin escrúpulo alguno mientras esquivaba casi bailando el ataque.

La joven debajo la mascara también tuvo que conjurar un escudo por un hechizo de corte que envió su hermano.

Bueno, ella quiso ser pacifica.

Fue como si se activara alguna especie de interruptor, en cuanto Darlene lanzó una maldición rompe huesos los otros mortifagos empezaron a pelear, sólo que con maldiciones mas oscuras.

Vagamente fue consciente de como Neville era derribado hacia una pared, golpeándose estruendosamente la parte trasera de su cabeza, cayendo inconsciente.

Luna Lovegood, una chica que había visto recién este año, pareció perder la batalla contra el Lestrange mayor, que no dudo en romperle una pierna y su mano de varita para después golpearla con una piedra conjurada en la cabeza.

Ron Weasley le estaba dando pelea al señor Crabbe, solo hizo falta un hechizo de destierro y desde para que el mortifago cayera, aun así el pelirrojo no vio a Augustus lanzando una maldición púrpura a su espalda, la cual provocó que el chico gritara de dolor y cayera inconsciente.

Hermione que hasta ese momento se estaba batiendo a duelo con Darlene se distrajo lo suficiente para que la pelinegra lanzara una maldición de asfixia solo el tiempo suficiente para que la Gryffindor se desmayara.

Alex parecía cerca de derribar a Malfoy, solo que no esperó que el rubio aristócrata usara la maldición cruciatus en él.

Los gritos llenaron el lugar, además de la risa de los mortifagos que se deleitaban con el sufrimiento del de lentes.

Ginny era la única de pie, no alcanzó a ayudar a su amigo cuando fue desterrada hacia una pared, sufriendo el mismo destino que Neville.

-"¡Ya basta!". Ordenó Darlene.

Lucius obedeció de inmediato, cesando la tortura en el Potter mas joven, la chica se acercó al tembloroso chico, insegura de que hacer.

-"¡La orden! ¡Llegó la orden!" grito Mulciber con fuerte voz.

Darlene de inmediato ordenó la retirada, observando como varios mortifagos iban al lugar de las chimeneas.

Lamentablemente ella y otros más no lo lograron, Lucius se vio obstaculizado por Sirius, mientras que ella estuvo frente a frente con James Potter.

-"¡Ese era mi hijo! ¡Maldito!". Gritó el de lentes con completa furia.

La pelinegra no estaba lista para la descarga de hechizos y maldiciones que se precipitaron hacia ella.

Esquivó cuantas pudo, pero hubo una que paso directamente en el costado de su cara casi arrancándole la mascara.

Sin darse cuenta empezó a retroceder hacia el velo, solo lo notó cuando escuchó unos extraños susurros intendibles viniendo de ello.

No había otra opción, ignoró como Sirius era golpeado por un rompe huesos en su mano izquierda, dejándole incapacitado su brazo.

Ahora su atención se centró en su padre, que parecía listo para matarla, bueno, ella tiene la misión de acabar con él, esta es una buena oportunidad.

El de cabellos alborotados maldijo coloridamente al tener que ponerse en defensiva, la mayoría de maldiciones que el mortifago frente a él lanzaba eran desagradables, estaba seguro que vio una maldición para hacer hervir la sangre.

Trató de rodearlo, evitando cuidadosamente tropezar y caer al velo.

Por un momento James vio la vacilación en el mortifago, el aprovechó ese breve momento para pelear de manera muggle, estaba seguro que la persona detrás de la mascara no se lo esperaría.

Efectivamente, su puño chocó contra la mascara blanca, haciendo trastabillar a la persona detrás.

Con lo que no contaba era que se quitará la mascara, revelando un rostro que no podía ser posible.

-"No...tu no...". Susurró Potter dando unos pasos atrás, mas cerca del velo. "¿Porque?". Quiso saber.

Darlene escupió un poco de sangre que se había acumulado en su boca, no creía posible que el daño traspasaría la mascara.

Además de que su labio había sido partido.

-"¿porque no?". Se burló de su padre, deleitándose en ese momento con la expresión horrorizada y devastada de su padre.

Ella cargó hacia en frente, aprovechando lo dislocado que estaba el hombre.

James solo sintió como su hija se estrellaba contra él, empujándolo lo suficientemente fuerte para ser arrojado hacia atrás.

No sabia si gritó de pánico cuando se dio cuenta que había sido arrojado al velo, tampoco era consciente que sus ojos estaban abiertos lo mas posible y parecía a punto de llorar. El solo en sus últimos momentos de vida vio la sonrisa de satisfacción de su hija, la pequeña niña que había dejado hundirse en esto. Se preguntó si ella aun después de saber la verdad todavía lo odiaba o si estaba siendo forzada a cometer este acto atroz.

-"Te quiero..." formuló con los labios, no sabia si ella lo había escuchado, lo último que supo fue que su otro hijo estaba gritando su nombre con absoluto dolor.

(...)

Darlene miró casi impasible la desaparición de su padre, apenas se había puesto su mascara de nuevo cuando sus ojos se encontraron con Sirius, lucia completamente traicionado...¿o era pasmado?.

No tenia tiempo de averiguarlo, vio como su padrino corría hacia donde estaban las chimeneas, la había visto, estaba segura que la había visto.

-"¡PAPÁ! ¡PAPÁ NO ME DEJES! ¡SAQUENLO! TODAVIA PODEMOS SACARLO". su hermano se precipitó hacia el velo, ella no lo detuvo sino Tonks.

Vio como los mortifagos aun en pie aprovechaban para escapar, ella los alcanzaría después, debía buscar a su padrino y razonar con el.

Corrió hacia la misma dirección donde el fue, no fue difícil encontrarlo, estaba apoyado en una columna, algo sucio y sospechosamente parecido a vomito estaba tirado a sus pies.

-"Sirius...". Llamó con urgencia Darlene, esta vez se aseguró de usar su verdera voz, no temía que alguien de atrás los descubriera, había dejado varias maldiciones ocultas.

-"Lo mataste..." dijo el hombre con los dientes apretados. "Te uniste a ese bastardo".

-"No me dejaron muchas opciones". Se encogió de hombros. "Salgamos de aquí y hablemos". Pidió en lo que esperaba fuera un tono tranquilo y agradable.

-"¿¡Hablar?! ¿Quieres que hablemos? ¿Donde? ¿¡Frente a tu señor!?". Estaba fuera de si, lo supo cuando su varita se alzó contra ella.

-"No quiero pelear contigo...por favor". Casi rogó la ojiverde, arriesgándose a quitarse la mascara.

Black no cedió ante la expresión de su ahijada, sus verdes ojos parecían casi suplicantes e indefensos.

Culparía al calor del momento después, el la atacó.

Escuchó como ella gritó por la sorpresa, su túnica ahora tenia una abertura cerca del abdomen.

-"Perdoname...". Fue lo último que Sirius escuchó de ella ese día, su expresión cambio drásticamente, ya no parecía una joven vulnerable sino una chica dispuesta a matar.

Los hechizos comenzaron a volar entre ambos, era obvio que ella no lo quería lastimar, pero Sirius no tenia límites en ese momento.

Ella fue golpeada con una desagradable maldición que hizo que un profundo dolor invadiera su cabeza. Se empezó a sentir mareada y empezó a ver puntos negros en su visión, ella no podía caer, no aún.

Fue con mucho esfuerzo que logró lanzar una maldición que había leído en la biblioteca Black, induciría a Sirius en un profundo sueño.

Estaba segura que su disparo fue perfecto si el sonido de un cuerpo cayendo al suelo inconsciente era una señal.

Lo dejaría ahí, ella tenia que salir de ahí ahora.

-"Darlene...". No era posible, no podía estar pasando eso. "¿Que hiciste?".

En todo su tiempo de conocer a Remus jamas lo había escuchado tan triste, tan decepcionando.

-"Yo...Remus...". Dijo débilmente la ojiverde, logrando ponerse de pie tambaleante.

-"¿¡Que hiciste?!" exigió Remus, viendo horrorizado el cuerpo de su amigo desparramado en el suelo.

No sabia si estaba vivo o no, pero quería creer que su cachorra no era una asesina.

Cuando la vio ponerse de pie con ese atuendo de mortifaga no pudo evitar alzar su varita. Vio como las esmeraldas que tenia por ojos se llenaban de lágrimas por la vergüenza de sus acciones.

Él estaba por llegar al aeropuerto cuando fue secuestrado por un elfo doméstico que solo lo pudo acercar al ministerio y le explicó con angustia lo que estaba pasando.

Había venido a ayudar a su amigo, fue solo su mala suerte ver a su cachorra casi una hija batirse a duelo con Sirius hasta que lo derribó.

Miró pasmado sus ojos, horrorizado al notar de que una maldición asesina y otro hechizo por ahora desconocido iban directo hacia el.

Creía que morir no dolía, pero al parecer no fue así, lo último que vio el hombre lobo antes de que todo se volviera negro fue a Darlene llorando de impotencia.

No debió venir aquí, tuvo que haberse quedado con Pepper durante el tiempo que estuvo embarazada y aun mas tiempo cuando dio a luz.

Ahora no conocería a su hijo o hija, y había dejado a un bebé huérfano.

Solo esperaba que Pepper fuera feliz sin él, el la esperaría del otro lado.

.

.

.

.

.

.

.