Disclaimer: Mirmo Zibang es creacion de Hiromu Shinozuka
Los días de en los cuales tenia clase de educación física y después clase de literatura eran los más pesados, pero aún estaba en primaria, así que aunque me quejara sabía que en realidad no era tan pesado como los días de colegio o universidad.
Al llegar al salón, la profesora dijo que haríamos un ensayo, con el tema: "Donde me veo después de 10 años"
-Bien chicos, dentro de 10 años podrán ir a la universidad-dijo la profesora-así que, ¿Qué quieren estudiar, o en que les gustaría trabajar?
Uno a uno los compañeros iban contestando, pero como era voluntario, yo me abstuve, aún tenía dudas de que quería ser de mayor
-Buenas respuestas chicos, a ver ¿Quién falta?-dijo la señorita Sherman- oh, Leonard, ¿Qué tienes planeado para tu futuro?
-Ammm, bueno, definitivamente me gustaría ir a la universidad-dije y después de una pequeña pausa agregue- aunque aún no se si estudiar Medicina o veterinaria, también quisiera ser un escritor o un repostero.
Como era costumbre, mis compañeros se empezaron a burlar "quien quiere trabajar ordeñando vacas en vez de ser doctor" decían unos, "¿Ser escritor? Eso ni siquiera es un trabajo" murmuraban los demás mientras otros decían a plena voz "¿Cocinar?, eso es para niñas"
La profesora calmo a todos y, al ver que me habia entristecido un poco, me dijo que no había razón para sentirse confundido, que aun faltaban años y que si quería no tenía por qué hacer el ensayo, aunque esa no era la razón por la que me había sentido mal.
Al salir de la escuela, fui directo a mi casa, no quería ver a mis compañeros, sabría que seguirían burlándose. Una cuadra antes de llegar a mi casa, note que había una tienda, grande y vistosa, que antes no estaba ahí. "Tienda mágica" ponía en su letrero, así que entre por curiosidad.
-Bienvenido- dijo el encargado, que tenia un aspecto bastante robusto y parecía un tanto siniestro
-Ah, gracias, solo estaba viendo- dije y el solo asintió.
La mercancía de la tienda era poca, pero lo que me llamo la atención fueron unas tazas con una gran estrella en ella. Desde pequeño me gustaban las tazas, en especial si estas estaban estampadas, así que las revise, había una blanca con la estrella morada y dos franjas escarlata, era tan bonita que decidí comprarla.
-Muchas gracias por su compra-dijo el encargado y me entrego mi taza.
Al llegar a mi casa, decidí usar mi nueva taza, pero al sacarla, note que tenia algo escrito en una letra extraña
-¿Qué es esto?... ¿por qué puedo leerlo?- me dije a mi mismo, leyendo el texto de la taza
"La duda corroe, pero el miedo a no lograrlo es inevitable. Si viertes Zumo de naranja mientras piensas en lo que más anhelas, un Hada muglox vendrá a ayudarte"
Esto era perturbadoramente conveniente, y a la vez sonaba muy fantasioso. Aun así, fui por Zumo de Naranja a la cocina y lo serví poco a poco en la taza mientras pensaba: "Deseo saber en que me convertiré...no deseo ser bueno en lo que me convertiré cuando sea grande"
-Puff, que estafa, pues tomare...ahhh-la taza empezó a brillar un momento y después salió de él lo que parecía un niño regordete con un mameluco de lo más extraño- ¿t-t-tu quién eres?
-Hola, leo, mucho gusto- dijo con una voz risueña y muy amable- mi nombre es Galvan, y soy el muglox de la inspiración, estoy aquí para ayudarte a cumplir tu deseo usando mi magia.
-Espera...tu me ayudaras- dije, recuperándome del susto- ¿tu podrás?
-Claro que podre, pero también quiero ser tu amigo- agrego-¿quieres ser mi amigo?
-Yo...esto, si-dije y luego pensé, el era mi primer amigo- ah, ¿quieres galletas, o una bebida?
-Las galletas estarán bien, gracias-dijo y así comenzó nuestra amistad.
