Disclaimer: Lo de siempre. *Le ponen un café* ¡No! ¡Hablaba del disclaimer!
«Esta recopilación participa en el Drabblectober 2020 del blog "De aquí y de allá" by: TanitBenNajash».
Palabra: Pelirrojas
Sensaciones
—Si te van las pelirrojas, está Hudgens. —Sirius estaba señalando descaradamente al otro lado del Gran Comedor. Remus le dio con la cuchara en el dorso de la mano, obligándole a bajarla—. ¡Ni siquiera está mirando!
—¿Es esa la educación que te ha dado tu madre? —La expresión seria de Remus hizo dudar a Peter de si estaba bromeando o hablaba en serio.
—Oh, sí —contestó Sirius con sarcasmo—, no ofendamos a Walburga con nuestros indecentes modales, no vaya a ser que nos mande un Vociferador.
Las cartas de Sirius durante el verano habían estado llenas de amargura y celos hacia su hermano Regulus, que les miraba con el ceño fruncido desde la mesa de Slytherin, juzgando silenciosamente sus aspavientos.
—No me gustan las pelirrojas, Sirius —contestó James en voz baja, mirando a su alrededor antes de continuar hablando—. Solo me gusta una pelirroja.
—Si te gustan los pelirrojos, entonces puedes hablar con Martin.
—¿Martin? ¿Quién es Martin? —preguntó Remus con curiosidad.
—Aquel de allí, en la mesa de Hufflepuff. ¡Ay, Lunático! —La cuchara de Remus golpeó la mano de Sirius de nuevo—. Es un año mayor, lo cual, por supuesto, aumenta su atractivo. Es sangremuggle, pero imagino que no te importa.
Peter miró con curiosidad hacia la mesa de Hufflepuff. El chico que Sirius había señalado era bonito. Su pelo era más anaranjado que rojo y le caía en una cascada brillante sobre los hombros. Volvió a mirar a Hudgens, de Ravenclaw. Suponía que era una chica bonita también, pero, como con Martin, no sabía exactamente qué debía mirar para despertar las mismas emociones que parecían sentir sus amigos.
Esa era la tónica de aquel curso. James había empezado a estar obsesionado con Evans, proclamando su amor por ella. Sirius le había seguido el juego poco después, enamorándose cada semana de un chico o una chica diferente. Remus apenas hablaba, pero escuchaba con interés las conversaciones de los otros dos y ahora estaba evaluando silenciosamente a Martin con una mirada de interés.
Sabía qué era lo que había cambiado. James había presumido de finísimos tres pelos la primera noche del curso. Aquello había suscitado una inspección detenida de todas las axilas de la habitación, en la que James descubrió satisfecho que era el único poseedor de pelos por el momento. En navidades había sido Sirius quien había festejado los cambios de su cuerpo, solo para descubrir que Lunático les había adelantado a todos, desarrollando vello a una velocidad alarmante.
Meses después, él seguía siendo el único de la pandilla cuyo cuerpo parecía no querer arrancar con los cambios de la pubertad. Remus solía quitarle importancia, pero Peter sentía que aquello abría una brecha entre ellos que deseaba desesperadamente salvar.
Peter suspiró, sintiéndose fuera de lugar una vez más, preguntándose por qué, si aquello estaba relacionado con los cambios que los cuatro estaban sufriendo en su cuerpo ya que, en caso contrario, no despertaba las mismas sensaciones en él que en los demás.
