Por primera vez en semanas y durante varios días, Keith volvió a encontrar a Lance algo insoportable. Y no era que estuviera celoso... bueno, sí, estaba algo celoso.

-Te vas a quedar ciego si sigues mirando el teléfono así -no pudo evitar decir al moreno que miraba mucho dicho aparato.

Había pasado algo más de un mes desde que Luxia y Lance comenzaron a hablar, y desde el ese momento, el cubano apenas soltaba el teléfono, en algunas ocasiones se escapaba para pasar tiempo con la muchacha o arrastraba a Pidge y a Hunk a acompañarlos, o la acompañaba a casa... En cualquier momento, Keith prefería evitarlo y aprovechar su tiempo en otras cosas.

-¿Eh? ¿Qué dijiste? -parpadeó Lance guardando el aparato al tiempo que recibía un pequeño golpe en la cabeza por parte del otro- ¡Ay! ¡¿Y eso por qué?!

-No prestaste atención a la reunión y ahora estas retrasando nuestro trabajo -se quejó un poco más molesto de lo que debería, si tenía que admitirlo, pero esto no lo exteriorizó.

El castaño se sobó el lugar afectado con un ligero ceño fruncido que pronto se transformó en un ligero puchero.

-Ya, ya, lo siento -se quejó rodando los ojos antes de volver a mirar lo que tenía en las manos y suspirar.

El silencio se extendió de nuevo entre ambos, pero por lo menos el moreno no volvió a revisar el celular hasta que acabaron sus deberes como delegados.

-Me retiraré ya -avisó el azabache luego de recoger sus cosas, pero un pequeño tirón en la manga de su chaqueta le detuvo.

-Eh... -alargó Lance soltándole al notar lo que había hecho, rascándose la nuca con cierta pena- Espera, yo... quería preguntarte algo antes -murmuró- Bueno, sabes que he estado hablando con Luxia y pues... Creo que ya es momento de que tengamos una cita...

Sin poder evitarlo, Keith frunció ligeramente el ceño y se cruzó de brazos. ¿Por qué demonios le estaba diciendo eso?

-¿Aja?

-Y estaba pensando en que... Ya que he visto que últimamente tú y Acxa hablan, y que bueno, yo hace mucho que no tengo una cita... -alargó algo incómodo, casi sentía como si le estuviera pidiendo una cita directamente a Keith- Pensé que podríamos tener una cita doble... -dijo y al ver el semblante del otro, se apresuró a explicar una excusa:- Me siento algo nervioso, uhm, invitaría a Hunk pero él y Shay aún no llegan a eso... Entonces, me sentiría mejor y más como yo mismo si uno de mis amigos estuviera ahí -terminó mirando hacia otro lado con pena, algo sonrojado- Soy patético, olvídalo...

Lance había pensado que sería un buen momento para que Acxa y Keith tuvieran una cita también, se lo había comentado a Luxia y a esta le pareció una buena idea... Solo quedaba el que no sabía cómo convencer a Keith, y ahora estaba pasando pena...

Estaba a punto de cambiar de tema e irse también, pero la voz del contrario le sorprendió.

-Está bien -suspiró, pues al verle tan vulnerable, no pudo decir que no- Pero será la primera y la última vez -repuso cambiando el peso de una pierna a otra.

-¡¿En serio?! -jadeó con sorpresa.

-Si... Como sea...

-¡Bien! Eso... ¡eso es genial, viejo! Pregúntale a Acxa, ¿bien? ¿Te parece el viernes por la noche? -preguntó con notable emoción- ¡Podemos cambiar la fecha si hay problemas! Luxia conoce un excelente lugar, le pediré la dirección exacta.

-Bueno.

-¡No te arrepentirás! -le aseguró dándole una palmada en la espalda al tiempo que se acomodaba mejor la mochila en un hombro- Me voy a entrenar, llego tarde, ¡te veo luego! -tarareó corriendo a la piscina.

El muchacho solo se quedó en su lugar, comenzando a arrepentirse de haber aceptado.

-Quiznak -suspiró pasándose una mano por el cabello antes de comenzar a caminar para ir a su propio entrenamiento.

Keith se mantuvo un poco mal humorado el resto del día, y solo trató de mejorarlo cuando llegó a su trabajo nocturno.

-Qué cara -murmuró Acxa al verle llegar.

-Si supieras por qué es -suspiró recogiéndose el cabello- ¿Cuántos pacientes hay?

-Solo una persona con cistitis -comentó agitando la única historia clínica en el stand de enfermería.

-Me alegra... No creo poder ser demasiado amable hoy -expresó sentándose en una de las sillas.

-El licenciado Curtis fue a buscar café y la doctora Gozz está en la habitación, tenemos tiempo, así que escúpelo -murmuró Acxa mientras revisaba la hoja de tratamiento.

-Bueno... -murmuró antes de comenzar a hablar, pues su problema actualmente le incluía.

Al terminar su relato, los dos se quedaron en silencio antes de que Acxa se riera, cosa que le hizo a Keith fruncir el ceño.

-No te rías -se quejó con un ligero puchero casi imperceptible.

Pero ella solo se tapó la boca y le dio la espalda mientras reía.

-Disculpa es solo que... Por Dios, eres tonto -negó- ¿Cómo pudiste decir que si? -suspiró limpiándose pequeñas lágrimas de los ojos.

-Quiere que le acompañe... Lucía mal, no podía decirle que no -consideró rodando los ojos, sonrojándose un poco.

-Si podías -negó respirando profundo luego de tranquilizarse-, solo que te gusta mucho y eres un tonto... Y ahora yo me veo arrastrada a esto.

-Bueno, ya le dije que sí, ¿vas a ir o no? -suspiró cruzándose de brazos.

-Uhm... -alargó un poco- ¿Me invitaras tú lo que sea que comamos?

-Bien.

-Entonces iré -asintió sin problemas antes de sonreír un poco- No seré muy costosa, ya que el show que veré será gratis.

-Uhm -alargó antes de levantarse- Voy al baño.

-No te molestes, al menos puedes pensar en esto como una cita con él -opinó comenzando a preparar el medicamento que le tocaba al paciente.

-Sí, y al final termina besándose y siendo cariñoso con otra persona... Gran forma de verlo -bufó deteniéndose.

-Entonces cancela -resolvió, pero ante el silencio de su compañero, agregó:- Si no, podemos ir al bar gay de la esquina... Tengo alguien que hace unas buenas identificaciones falsas -le ofreció echándole una mirada- Te vendría bien olvidar a Lance ya que este se conseguirá una novia, conoce nuevas personas -opinó.

Y Keith sabía que tenía razón, por lo cual suspiró.

-No le digas a Shiro...

-Soy una tumba.

-Bien... Mantén tu viernes libre, te pasaré a buscar cuando Lance me diga la hora -informó.

-Bien.

Obteniendo su respuesta, Keith se fue al baño para lavarse la cara.

Y aunque apenas era lunes, cuando una persona menos quería que llegue un día... Más rápido lo hacía. En cuestión de a lo que Keith le pareció apenas dos días, ya era viernes y comenzaba a dudar seriamente sobre si ir o no. No era un masoquista, ¿por qué querría ver al chico que le gustaba ser cariñoso con otra persona?

El sonido de un mensaje le sacó de sus pensamientos.

¿Listo para esta noche?

¡Será genial!

Esos mensajes eran de Lance, pero en ese momento el azabache se sentía de tan mal humor, que sólo le clavó el visto y arrojó el celular a su cama para irse a dar una ducha.

En consecuencia, algunos mensajes más de Lance entraron haciéndole spam sólo para molestar, y también para asegurarse sobre si el muchacho iría o no esa noche, pero al no obtener respuesta en largos minutos, paró dejando al menos ochenta mensajes que después Keith eliminó sin mirar al vaciar la conversación después de salir de su ducha.

Uhum, decidió responder cortamente.

¡¿"Uhum"?! ¿Qué significa eso, viejo? ¡Pensé que habías muerto!

Me estaba bañando, Lance...

¡De acuerdo! ¡Debes de oler bien para las chicas! ¿Ok?

Usa tu mejor colonia marca lobo solitario.

No tientes a la suerte...

¡Jaja! Era una bromita, vamos, que esto también te beneficia a ti, ¿no?

Una cita con Acxa, uhh, picaron.

Bueno, está bien, te dejo arreglarte, nos vemos ahí, Mullet.

Sin responder, volvió a tirar el aparato a la cama mientras se terminaba de secar el cabello con una toalla.

-Idiota -suspiró yendo a buscar la ropa que se pondría, sólo que esa vez no sabía si el insulto iba hacia Lance o hacia sí mismo.

Se tomó su tiempo para prepararse, ya que luego de hacer el tonto en la doble cita con Lance saldría a tratar de olvidar lo idiota que era por el chico con Acxa.

Apenas estuvo listo, se miró un momento en el espejo e hizo una mueca antes de escribir a su "cita".

Voy saliendo.

Lista.

Sin más que hacer, partió en busca de la muchacha y en cuestión de minutos, llegaron al bonito lugar seleccionado por Luxia.

-Bueno... Buen gusto tiene -admitió Acxa al quitarse el casco.

La instalación poseía lindos colores pasteles que, junto con la iluminación y decoración natural, le hacía dar una vibra cálida y agradable.

-Vamos -dijo simplemente.

Se dirigieron al segundo piso y en una esquina bonita e íntima, la otra pareja ya esperaba mientras estaban hablando muy juntos y con las manos unidas.

Keith no pudo evitar colocar los ojos en blanco por un momento, hasta que Acxa le dio una palmada en la espalda.

-Buenas noches -habló la muchacha en cuanto se acercaron.

-Buenas noches -asintió Luxia con una sonrisa.

-Buenas noches, ¡por favor siéntense! Qué bueno que llegaron -dijo Lance felizmente- Los esperábamos para pedir.

-Lamentamos el retraso -habló Acxa ante la poca iniciativa de su compañero de hablar.

-No fue por mucho -negó Luxia amablemente- No se preocupen. ¿Por qué no revisan el menú? Este lugar tiene opciones muy ricas, sobre todo en postres.

Lance asintió de acuerdo.

-Es verdad, tenías razón en cuanto a que es mejor a cualquiera de mis otras opciones -dijo sonriente, dándole una palmadita cariñosa en la mano.

La rubia se sonrojó un poco.

-Oh, tonterías -murmuró tomando el menú- Me apetece mucho un postre, pero ya es de noche, ¿quieres compartir uno? ¡Yo invito!

El cubano se apresuró a negar.

-¿Segura? Podemos pagar a la mitad -propuso no queriendo rechazar su amabilidad, pero tampoco veía bien dejarle el gasto.

Más la muchacha solo sonrió.

-Segura, gano bastante en mi trabajo a medio tiempo, esto no es mucho -negó de forma segura- Me has regalado muchos dulces estos días, déjame hacerlo también.

Y ante eso, el moreno no pudo evitar sonreír tontamente.

-De acuerdo, eres tan linda -suspiró.

Mientras tanto, al otro lado de la mesa, Keith y Acxa contuvieron sus arcadas y se escondieron tras el menú.

-¿Qué vas a pedir? -preguntó Keith a Acxa, tratando de ignorar al otro par.

-Los postres lucen muy bien -murmuró Acxa sin dejar de mirar las imágenes- Tarta de fresa -decidió sin dudar al mirarla.

-Bien -dijo sin problemas y en un par de frases ya habían concretado lo que comerían y beberían.

Cuando estuvieron listos para pedir, un camarero se acercó a tomar las órdenes.

-¿Se conocen desde hace mucho? -preguntó Luxia al otro par al notarlos bastante cercanos

-Más o menos -asintió Acxa- También trabajamos juntos.

-¿Oh, en serio? ¿De qué trabajan? -preguntó mientras distraídamente acariciaba la mano de Lance.

-¡Keith es bastante genial, él trabaja en...! -comenzó Lance pero paró al verse interrumpido.

-¿Por qué no dejas que ellos nos los cuenten? Sabremos de primera mano, ¿uhm? -consideró en un tono amable.

-Oh, es cierto, está bien -asintió Lance con una pequeña risita apenada- Yo no podría saber mucho sobre lo que hacen.

-Cierto, cierto -asintió Luxia antes de darle la palabra a la otra pareja.

Keith solo frunció ligeramente el ceño, por lo que Acxa fue la encargada de llevar la conversación con uno que otro comentario por parte de su compañero.

Pronto las conversaciones tomaron otros rumbos y los postres llegaron. Lance charlaba alegremente en la mesa mientras acariciaba la mano de Luxia, el enorme postre le parecía muy dulce en ese momento... Mientras que a Keith, el sabor de su rebanada de chocolate ni le iba ni le venía mientras comentaba ocasionalmente con su semblante habitual, pues la escena frente a él era bastante amarga a su parecer.

El tiempo pasó demasiado rápido para unos y muy lento para otro.

Mientras las chicas iban al baño, Lance miró alegre a Keith.

-¿No fue una fantástica velada? -preguntó empujándolo levemente con el hombro.

El azabache se cruzó de brazos.

-Supongo -asintió.

-¿No es maravillosa Luxia? -suspiró con una boba sonrisa que hizo que Keith quisiera estar ciego.

-Si tú lo dices -murmuró- Te ves muy feliz -comentó apartando la mirada.

-Lo estoy -asintió- Es bonita, es amable, es inteligente... -suspiró- ¿Y tú y Acxa?

-Está bien, supongo -murmuró- Iremos a otro lado luego de aquí -comentó dando unos toquecitos con el talón de la bota al piso.

-¿Ah, sí? Nosotros también -murmuró rascándose de forma algo tímida la mejilla, mientras mantenía una sonrisa- Pero no nada raro, caminaremos por el parque y luego la acompañaré a casa. Es una buena forma de terminar una cita, ¿no?

-Lo es -estuvo de acuerdo.

-Ah y por cierto... -murmuró pasando un brazo por sus hombros- Gracias por venir -dijo con un semblante agradecido y una hermosa sonrisa- Fue importante para mí.

El ceño en la cara de Keith se aflojó y suspiró no pudiendo evitar corresponder un poco a su sonrisa.

-No es nada, somos... somos amigos, ¿no? Si me necesitas, aunque sea para está tontería, te ayudaré -asintió, pero rápidamente añadió:- Solo esta vez.

Lance sonrió.

-¿Cómo que tontería? ¡Comimos algo rico y pasaste tiempo con Acxa!

-Ya paso mucho tiempo con Acxa -murmuró levantando una ceja, moviendo los hombros para quitarse su brazo.

-¡Pues pasaste más tiempo con ella! -rió divertido y le soltó al mirar a las chicas regresar- ¿Lista? -sonrió a la rubia, ofreciéndole su brazo.

-Lista -asintió tomándolo sin dudar- Fue un placer compartir un rato con ustedes -dijo a los otros dos con una sonrisa- Nos vemos luego.

-Igualmente -asintió Acxa levantando una mano para despedirse y una vez que se fueron, suspiró- Entonces esa es Luxia del club de periodismo -dijo levantando las cejas- Había escuchado rumores sobre que la jefe era un poquito... ¿rara? ¿Controladora? Pero luce bastante normal.

-Uhmm... -murmuró pensando un poco antes de negar y apartarlo de su mente- Vamos al club -dijo en su lugar, pues quería olvidar lo que acababa de pasar.

-No debes decirlo dos veces -asintió tomando su casco para ir a la moto.

De esta forma Keith bebió y habló con algunas personas el resto de la noche, volviendo a casa en la madrugada para darse un baño y echarse a dormir unas cuantas horas antes de que...

-¿Keith?

-Ug -se quejó el aludido tapándose la cabeza con una almohada.

-¿No te has levantado aún?

Como respuesta solo obtuvo un gruñido.

-Para mí luce como un adolescente con resaca, Shiro -dijo otra voz un poco divertida- ¿Cuánto bebiste?

-Adam...

-Pondré a hacer algo de sopa para la resaca -tarareó- No seas duro -sonrió acariciando el hombro de Shiro antes de irse.

Shiro suspiró y se acercó a quitar la almohada de la cabeza del muchacho.

-Quiznak, ¿qué? -se quejó subiéndose la sábana hasta la cara.

-Te ves terrible, ¿qué hiciste anoche? -exigió saber- Aún eres menor de edad y estás bajo mi custodia, Keith, por dios, dime que no manejaste así.

-No conduje yo -se quejó sentándose.

El mayor suspiró al ver sus pelos todos parados.

-Necesitas un corte.

-¿Salgo a beber una noche y de repente hasta notas que necesito un corte? -se quejó tratando de aplastar su cabello con una mano.

-No, es la cantidad que bebiste para que estés así lo que me preocupa -explicó dejando la almohada a un lado.

El adolescente solo suspiró y se pasó una mano por la cara.

-Estoy bien... Solo... No quiero hablar de eso de momento, me siento como un idiota y no sé cómo deshacerme de esto que ni siquiera sé cómo comenzó -se quejó con notable mal humor.

-¿Es Lance? -preguntó con cuidado y ante la mueca del otro, supo que si- Bien, escucha, solo te diré que el alcohol no es la solución... Vamos, te hará bien comer algo... Vístete -le recordó pues solo traía un bóxer puesto.

-Uhm -murmuró echándose de nuevo en la cama, tapándose con la sábana, mientras le hacía una señal para que se fuera y poder vestirse.

Una vez solo en su habitación, se tocó la cabeza con molestia, pues había comenzado a dolerle, por lo que se levantó de nuevo, esta vez con cuidado para vestirse.

Quizás si se había pasado mucho con la bebida...