Con la ayuda de Tsunade, el entrenamiento de Naruto se había vuelto más exigente, pero sin importar que se tratase el rubio lograba superar los retos que le ponían.
La Senju supervisaba todo lo que aprendía para evitar que el mismo de sobre esforzara y terminara con algún daño, por alguna razón le gusta estar cerca de él, sentía que también era parte de su familia, le tenía un cariño especial parecido a lo que sentía con Shizune, su aprendiz que consideraba como una hermana.
"como ve su avance Tsunade-sama" pregunto Shizune llenando de nuevo la copa de su maestra
"creo que llego el momento de que gane algo de experiencia de campo"
Shizune se encontraba sorprendida "creo que el llegara a superarla"
Las dos sonrieron "ya lo creo Shizune, pero ahora está muy pequeño para alcanzar algo así"
"bien, entonces le avisare sobre el viaje"
Tsunade se quedó sentada bebiendo tranquilamente
Las dos medico nin junto con Naruto comenzaron un viaje para que su pequeño alumno ganara experiencia en un campo real, pasaban de aldea en aldea curando y ayudando a gente enferma, todo bajo la atenta supervisión de la sannin de las babosas.
Por los pueblos que visitaba se fueron creando rumores del nuevo aprendiz de la rubia, muchas mujeres dedican que era un ángel caído del cielo, las ayudaba y sobre todo era muy lindo y tierno.
Para su corta edad sus habilidades hicieron que se ganara el sobre nombre de *ángel curandero*, algunos no creían que un mocoso fuera capaz de hacer tales cosas y fue cuando muchos aprendieron a no llamar mocoso a Naruto.
Si bien sabía curar casi al nivel de Tsunade, sus golpes si eran igual de letales a los de ella, combinado con un temperamento explosivo, el hacer enojar al rubio no era una de las cosas más inteligentes que podrías hacer en tu vida.
La Senju veía con orgullo a su nuevo alumno, quizás en algunos años más consideraría regresar a Konoha para terminar su entrenamiento con él, Shizune estaba aún más feliz y muchas veces le echó en cara a su maestra el gran error que habría cometido si no hubiera ayudado al pequeño rubio.
Ahora mismo los tres se dirigían a Konoha entre platicas alegres entre Shizune y Naruto, en poco rato detuvieron su andar y Tsunade volteo a ver a su joven discípulo.
"bueno Naru-chan Konoha queda a 30 min de aquí"
"gracias por todo Tsunade-sama" se inclinó mostrándole respeto a su maestra
"tienes los conocimientos necesarios para ayudar a tu madre, así que no pierdas más tiempo"
"si maestra!" exclamo el sonriente rubio "adiós hermana Shizune, tonton" acaricio ala puerquito quien residía las caricias con gusto
"cuídate mucho Naruto-chan" la pelinegra beso su frente y lo abrazo
"claro que lo haré" respondió abrazando a su hermana "ustedes también cuídense y no dejes tomar tanto a Tsunade-sama"
"hey! No me limites niño" replico la rubia con cierto enojo
"debo de, pierde los estribos cuando bebe de más"
"ay niño, te voy a extrañar" la Senju lo abrazo y Shizune sonreía viendo a su maestra
"también la voy a extrañar maestra"
"estuve pensando y ... no te gustaría que yo te adoptara?"
Naruto se quedó sorprendido por un rato al igual que Shizune, ninguno de los dos se esperaba algo de su maestra
Naruto sonrió y negó "seguro me quiere para que le gane dinero para que siga apostando"
"pequeño mocoso" Tsunade intento golpearlo pero Naruto lo evadió
"calma maestra, solo lo dije de broma" el rubio le sonrió "es tentadora la idea, pero aún tengo que arreglar algunas cosas en Konoha" busco entre sus bolsillo y le entrego un papel con varios símbolos en el "con este podremos comunicarlo, no lo pierda, si cambio de parecer le are saber y de inmediato ire a buscarla"
La Senju sonrió con felicidad y cierta tristeza "está bien Naruto, estaré esperando"
De nuevo se despidieron y Naruto siguió su camino a konoha
"enserio lo voy a extrañar" dijo Tsunade soltando un suspiro
"yo también maestra, pero lo volveremos a ver en un futuro"
Shizune le sonrió y las dos comenzaron su viaje de nuevo, pero ahora con la ausencia del rubio ojiazul
