Capitulo XVIII

Polis

- Parece que Lexa tenía razón, todo el mundo asistió a presenciar el conclave

Raven y Murphy caminaban por algunas calles de Polis, las cuales se encontraban prácticamente desiertas. Se les asigno la tarea de rondar por la ciudad y asegurarse de que no hubiera guardias para así utilizar los pasadizos "ocultos"

- Por la cantidad de gritos que se escuchan a la distancia, diría que ya empezó el combate – Menciono Raven - ¿Dónde dices que se encuentra el pasadizo?

- A unos metros más adelante – Señaló – Se supone que debemos esperar a los demás por esta zona sin levantar sospecha

Raven asintió y decidió matar tiempo observando su alrededor y alejándose unos cuantos pasos de Murphy para dirigirse a una especie de pizarra que le llamo la atención, donde tenía escrito el nombre de los participantes del conclave seguido de un número diferentes de marcas

- Una especie de conteo… - Sonrió – Parece que en Polis también se saben divertir. ¡Hey Murphy! Mira esto, una tabla de apuestas

- Joder, nos perdimos la oportunidad de ganar buen dinero – El chico examinó los nombres desde aquellos con menores apuestas hasta las mayores - ¿Quién lo diría? A pesar de todo el escándalo, Lexa es de las favoritas para ganar, tiene una gran cantidad de votos a su favor

- Es cierto, pero… - Raven hizo rápidamente un cálculo confirmando lo que sospechaba – Solo una persona la supera por un punto

- Un tal… ¿IX? ¿Es acaso un número? – Se burló

- Sea lo que sea, ojalá no le cause problemas


Joder, sí que estaba en un gran problema

- ¿Dónde quedo la gran Heda? – Escucho que gritaban mofándose de ella – ¿Vas a salir o seguirás escondiéndote como la cobarde que eres?

Ciertamente, no habían pasado ni 20min desde que inicio el combate cuando ya todos sus oponentes se las habían arreglado para ir contra ella acorralándola en un túnel

- Maldición – susurró. No podía permitirse mover un solo musculo, se encontraba oculta tras unos escombros y, si sus sentidos no le fallaban, sus adversarios se encontraban a solo unos metros de distancia

Confirmando sus sospechas, una flecha paso por su lado, no lo suficientemente cerca para herirla, pero si para hacerle saber que pronto podrían dar con ella

- Sé que te encuentras por aquí, no existe ninguna otra salida más la que tengo a mis espaldas

Lexa guardo la calma, relajo sus músculos y agudizo su oído, en efecto no podía salir, no sabiendo que su oponente tiene un arma de largo alcance, aun con su velocidad se encontraba en un espacio muy estrecho que le dificultaría esquivar las flechas, probablemente resultaría herida de gravedad o incluso muerta. Empujo todo pensamiento negativo lejos de su cabeza, era muy pronto para flaquear, después de todo, aun tenia oportunidad.

- No podrás esconderte por siempre…

No por siempre, pero si lo suficiente pensó.

Su oponente creía que ella se hartaría de la situación y saltaría a contratacar, pero ella estaba completamente segura de que el primero en cansarse seria él, por lo que terminaría acercándose concediéndole la oportunidad de atacar. Aun con todas sus estúpidas amenazas y burlas, era obvio que no se terminaba de aproximar para evitar el combate de frente.

Tenía miedo de ella

Lo cual era muy inteligente puesto que al primer acercamiento le cortaría la cabeza sin dudar.

Solo era cuestión de tiempo


En otra parte…

.

.

Kane y Octavia se habían encontrado con Raven y Murphy para seguir con la misión, Abby decidió quedarse junto a su hija quien, por obvias razones, no se movería de aquel lugar hasta asegurarse de que Lexa saliera viva.

- Despejado

Murphy se encontraba encabezando el grupo guiándolos por uno de los pasadizos que descubrió actuando en su papel como "Guardián de la Llama". Si su memoria no fallaba, aquel camino les permitía evadir un gran número de guardias sin levantar sospecha alguna.

- ¿Seguro es por aquí? – Pregunto Octavia dudando del sentido de orientación de su amigo, por más que caminaban, no parecía que llegaran algún lugar.

- Mujer de poca Fe, deberías tener algo de confianza en mí – Escucho a su amiga resoplar y murmurar algo solo para hacer reír a Raven - Reyes ¿Te he contado sobre la vez que Octavia confundió los caminos y nos hizo caminar en círculos por al menos 4horas?

- No puede ser ¿Hablamos de la misma Octavia Blake? – Cuestionó riéndose junto a Murphy

- No fue para tanto – Dijo entre dientes la susodicha sintiéndose avergonzada

- ¿Qué no lo fue? Pues yo perdí un buen par de zapatos – Comentó el chico haciendo reír aún más a Raven y ganándose a su vez varias miradas de muerte por parte de Octavia –Quita esa cara que ya llegamos.

Los 4 se detuvieron frente a un gran muro de concreto con algunas palabras escritas en Trigedasleng

- "Este es el fin" – Tradujo Octavia - ¿Qué se supone que significa eso?

- Ahora soy yo el que está dudando de ti John – Marcus repaso el muro detalladamente sin encontrar algún tipo de grieta o apertura que les permitiera atravesarlo

Murphy chasqueo la lengua y con toda la calma del mundo se acercó al muro, estando frente al mismo, pisó fuerte sobre un pequeño elevado del suelo, causando que una ranura se hiciera notar, de inmediato se aferró a ella y jalo lo suficiente para abrir una compuerta oculta en la tierra

- Todo final trae un nuevo inicio, eso es lo que significa

Los 4 se aventuraron en aquel pasadizo subterráneo, avanzando por lo menos unos 20mts hasta toparse con una rendija sutilmente iluminada que indicaban que habían llegado a la mazmorra de Polis. La primera en salir fue Octavia quien se aseguró que no hubiera ningún peligro, al salir los demás se dieron cuenta de lo lúgubre y tenebroso que era el lugar.

- Esto es una locura – Susurró Raven, aferrándose al brazo de Octavia

- Este lugar es precisamente para encerrar a los peores criminales – Explicó Octavia – Para aquellos que se ganaron una muerte extremadamente lenta y tortuosa

Continuaron su camino manteniéndose en total alerta, según las indicaciones de Lexa, el prisionero debería encontrarse en lo más profundo, donde la luz no alcanza a llegar. Luego de avanzar varios metros, Murphy se detuvo abruptamente.

- Un rastro de sangre – Indicó

No era buena señal

Continuaron con cuidado hasta dar con lo que más temían: El cuerpo de un guardia brutalmente asesinado frente a la celda del hombre que aparentemente buscaban en condiciones similares

- ¿Pero qué… –

- Octavia, Raven, vayan a ver si el prisionero sigue vivo – Ordenó rápidamente Kane – John tu conmigo, puede que la persona que haya hecho esto todavía esté cerca.

Rápidamente Raven se acercó al prisionero examinando los múltiples cortes que presentaba su cuerpo, mientras que Octavia revisaba su pulso y respiración, confirmando lo que ya se sospechaba

- Esta muerto – Informó

- Joder – Maldijo Murphy entre diente – Regresamos a donde empezamos, sin nada.

- Esperen un momento – Raven termino de examinar el cuerpo inerte del prisionero y acudió a revisar al guardia para comprobar algo – Las heridas están frescas y los cuerpos siguen tibios

- Quiere decir que quien sea que hizo esto, lo hizo minutos antes de que llegáramos – Concluyó Kane

- ¿Sabían que veníamos?

- O tuvieron la misma idea de nosotros de aprovechar la distracción del conclave…

El conclave

En una increíble sintonía, todos unieron los puntos en sus cabezas y, sin intercambiar palabra alguna, emprendieron rápidamente su camino de regreso a la plaza central de Polis.

Si de algo sospechaban es que la persona que hizo esto seguía en la ciudad y que aquel prisionero no podía ser su único objetivo.


5 horas…

Guiándose por una pequeña grieta que permitía el paso de luz, calculaba que llevaban poco más de 5 horas en la misma posición, en todo ese tiempo no había percibido movimiento alguno de ninguno de sus contrincantes, como si se encontrara completamente sola y no tuviera que preocuparse por nada. Obviamente si caía en ello, lo más probable es que al segundo de moverse tendría una flecha clavada en el cuello, en esta clase de situaciones nunca se era demasiado desconfiado y precavido para mantenerse con vida.

De repente, escucho algunos ruidos en la lejanía y, antes de que pudiera pensar en algo, una flecha atravesó los escombros con los cuales se escondía, rozándola lo suficiente para cortar toda la extensión de su mejilla izquierda. A pesar de la sorpresa, se mantuvo inmóvil sin mostrar señal alguna de su presencia, afino su oído todo lo que pudo para percibir cualquier otra señal de peligro, logrando escuchar pequeñas murmuraciones.

- Ya me estoy hartando, si esa perra no sale por su propio pie yo la hare salir

- No harás nada, deja de ser un imbécil y espera pacientemente, ella vendrá sola hacia nosotros

- Ni siquiera sabemos si realmente sigue aquí, seguramente encontró la manera de escapar

- O sigue oculta esperando que nos cansemos…

Lexa escuchaba atentamente aquella discusión buscando obtener algo útil de ello

- …Somos 2 contra uno, no veo por qué tomar tantas medinas, de cualquier modo, los demás siguen afuera

- Te digo que…

- ¡Cállate! Yo mismo acabare con esto

No pasaron ni 30 segundos cuando un fuerte estruendo se hizo escuchar a unos metros de distancia

Música para mis oídos Pensó.

Lexa afianzo su agarre en la espada y respiró profundamente contando los segundos en su cabeza conforme el ruido se hacía más fuerte y cercano, reacciono en el momento justo en que una espada atravesaba su escondite evadiendo el corte y moviéndose al lado contrario.

- ¡Con que aquí te ocultabas!

Con rapidez le hizo frente al siguiente ataque, causando un fuerte choque de espadas, aquel hombre sostenía su espada usando solo su mano derecha, manteniendo una expresión de burla en su rostro que la hizo rabiar, se mantuvo firme lidiando contra la fuerza de su atacante, al mismo tiempo, una flecha apareció cortando su lateral, seguidamente de otra incrustándose en su brazo sin llegar atravesarla del todo, pero infligiendo una gran cantidad de dolor.

Maldita sea

De reojo se fijó que su otro contrincante la tenía en la mira con su arco, por lo que rápidamente dejo de ejercer fuerza contra quien tenía al frente dejando que se abalanzara encima de ella y la acorralara contra el suelo, todo para evitar ser blanco fácil de aquel arquero.

- ¿Quién diría que sería tan sencillo tenerte contra…- Lexa se las arregló para patear la boca del estómago de su oponente, frenando su palabrería sacándole todo el aire – Maldita… - aúllo de dolor, respondiéndole con un golpe al rostro con la mano libre

Lexa fue atacada repetidas veces con golpes que no podía esquivar, si soltaba la espada con cualquiera de sus manos terminaría degollada por la gran fuerza que ejercía su enemigo contra ella. Luego de varios golpes se sentía demasiado aturdida y su defensa comenzaba a decaer, cosa que su atacante notó y dejo de golpearla para así usar la fuerza de ambas manos y terminar de una vez con ella.

Cosa que Lexa aprovecho

Aun cuando sus brazos estaban muy ocupados, uso la fuerza de sus piernas para envolver al hombre, rodar por el suelo y girarlo para cambiar de posición. El hombre al darse cuenta de lo que pasaba, intento contrarrestar sus planes y ese diminuto momento de distracción le basto a Lexa para empujarlo y finalmente cortarlo con su espada. El cuerpo inerte cayo a su lado salpicándole una cantidad considerable de sangre, sin perder más tiempo y aprovechando la adrenalina que corría por su sistema, se levantó atrayendo la atención del arquero que seguía en guardia, cuando ambos detectaron sus presencias, Lexa tuvo que volver a rodar por el suelo esquivando la ráfaga de flechas que iban contra ella. Ya conociendo la ubicación de su oponente, levanto aquel cuerpo y usándolo como escudo corrió hacia su dirección sin importar la cantidad de flechas que la cortaban a los lados.

Estando a pocos metros, el arquero decidió alejarse, pero Lexa intercepto sus intenciones lanzando un puñal que le atravesó la mano, retrasando su huida lo suficiente para llegar a él y terminar atravesando su garganta con la espada, dándole fin a todo.

Se dejó caer sin importarle estar junto a los cuerpos que acababa de quitarles la vida, respiro profundamente intentando regular los latidos de su corazón, a medida que se relajaba se hacía consiente de las múltiples heridas que le habían causado y del enorme dolor que ahora debía soportar

Suerte para ella, ninguna lesión representaba un riesgo mortal

Y aún faltan 4...

.

.

.

Continuara…

.

.

Comenten si les esta gustando!