Retroalimentación.

Mavi chapter 8 . Jan 15: Hola. Gracias, yo también los eché de menos. La posibilidad de ser feliz a veces es saboteada por nosotros mismos, principalmente al no darnos cuenta de que esas cosas malas que nos pasan no son realmente culpa nuestra. ¡Gracias por comentar! Que este sea un gran año para ti.

Florencia Silva chapter 8 . Jan 15: Sí… fue una larga espera, pero ya estoy de vuelta. Por lo que vi, esa teoría conspirativa fue más o menos popular, pero no iba a pasar en mi guardia. La vida nos ofrece oportunidades… ¿pero no te pasa que a veces simplemente los rechazas por motivos que no conoces? ¡Gracias!

carmennj chapter 8 . Jan 15: ¡Feliz año para ti! Superado el impacto… pues sí, esto se va a poner muy dramático, y pronto vas a ver lo que va a pasar. También te deseo lo mejor para este año que comienza. ¡Un abrazo para ti!

zaoryGuerrero chapter 8 . Jan 15: Es verdad. Al menos en esta interpretación, esta mujercita ha sufrido un calvario, y está obteniendo su redención a través de una familia como esta, siempre pintada con tantas virtudes… y lo cierto es que estos celos que nacen de uno hacia quien es más afortunado que nosotros no puede ser bueno. Muchas gracias por tus palabras, y espero disfrutes lo que viene. ¡Saludos para ti!

LizSaranjeiP chapter 8 . Jan 15: Al parecer, nadie esperaba saber de nuevo sobre esta mujercita, y más allá de no ser una casualidad, si presencia será crucial… y ya veremos lo que tiene para nosotros. Sí, los niños son muy lindos, y su aparición obedecía a una necesidad culposa mía. ¡Gracias por tu comentario!

Ailin79 chapter 8 . Jan 18: Siendo que Akiho es un personaje poco popular (incluso para mí, debo admitir), pero su traída al presente tiene un objetivo, que más tarde que temprano descubriremos. Sobre Hien y Yuzuki, no hay mucho que decir más allá de que sus mamás se sincronizaron, y su relación será del tipo de familiar cercano y mejor amigo, y eso no cambiará… de hecho, el "ship" más popular hasta el momento es de la hija de Tomoyo y el de Eriol… ya veremos. ¡Gracias por comentar!

cerezo01 chapter 8 . Jan 18: ¡Hola! Uy, sí, ella era necesaria de muchas maneras… y aunque Yuna es circunstancial, te confío que tendrá también un propósito, demostrándonos que todo tiene consecuencias… quise explorar esa dualidad que mencionas, y algo saldrá de ahí, algo muy importante debo decir. Las personas a veces no ven que en su afán de ser buenas y amables, pueden provocar malos sentimientos en sus propios beneficiados, ¿quién sabe qué será lo que venga de nuestra poco apreciada niña rechazada? Como siempre, un deleite leer tus reseñas, muchas gracias por ella, y ojalá disfrutes lo que viene.

Reader2109otp chapter 8 . Jan 28: Ahijada mía… sí, debo decir que te veo ausente últimamente y te echo de menos, pero algo me dice, por lo que interpreto en tus palabras, que transitas por algo nuevo y emocionante, y no podría estar más feliz por ti. Que eso sea el inicio de un gran año, porque este tipo de experiencias no hay que catalogarlas como buenas o malas, sino simplemente como experiencias… sé que es confuso, pero verás que tarde que temprano, todo se resolverá. El afán de ayuda es algo que nos define como personas, el punto es que no todo el mundo está dispuesto a recibir esos afanes, en especial pensando que no siempre son auténticos y desinteresados, y las personas guardan cierto (y sano) recelo. ¿A cuáles tres te refieres? Ah… la vida adulta… crees que la vida de estudiantes es difícil, espérate a que te cases… Pero una familia bien cimentada, como la de la historia, se vuelve capaz de lograr tanto amor, que puede repartirlo sin ningún problema… el asunto no es el emisor, sino el receptor. Esa dualidad a la que apelas será de vital importancia para el desarrollo de la historia misma, y verás que jugará un papel. ¡Siempre es un goce leer tus reseñas, ahijada! Concéntrate en lo importante en tu vida, nada más no me olvides. ¡Disfruta lo que sigue!


VIII.

Revelación.

"Hagas lo que hagas… nada estará bien".

A diferencia de las ocasiones anteriores en que la profecía se había presentado, ya no había un sobresalto a la hora que Sakura abría los ojos. De hecho, estaba segura que la visión se le había presentado varias veces durante la noche, siendo la última la que finalmente logró traerla a la vigilia.

—¿La profecía de nuevo? —preguntó Hiroyuki, tendido de costado a su lado sobre la cama, al parecer, habiéndola observado por un largo rato.
—Sí… buenos días.
—Buenos días, princesa.
—Creí que la princesa era Nadeshiko.
—Tienes razón. Buenos días, mi reina.

En lo que parecía una rutina, él la tomó por la cintura y sumergió el rostro en su cuello. Por unos segundos ella correspondió a la caricia con entusiasmo, pero sólo un momento después reaccionó y lo empujó, abriendo mucho los ojos.

—¡No podemos, tenemos visitas…! —exclamó.
—Sólo unos minutos.
—Ah, no, señor Sato, conozco sus "sólo unos minutos". ¡Tengo dos hijos de esa excusa!

Resignado, el hombre se levantó de la cama, sonriente, comprobando por la luz que entraba a la habitación que debían pasar de las nueve de la mañana.

—Hien no se levantó a entrenar —supuso mientras se cambiaba el pijama por algo más casual.
—Está bien, no tiene escuela hoy —respondió Sakura haciendo lo mismo, pero asomándose por la ventana de su habitación que daba al jardín—. Ah, olvídalo, con Kurogane aquí, eso era imposible.

Cuando Hiroyuki la alcanzó, pudo ver a Kurogane a la sombra del solitario y frondoso nikko, brazos cruzados en el pecho, observando con ojo crítico a Hien y a Yuzuki que hacían formas con sendos sables de entrenamiento. Sentados sobre las raíces del árbol, Xing y Gustav los observaban, la primera todavía con cara de estar medio dormida.

Cuando la vida adulta los alcanzó, los lazos entre la familia Ou y la Sato se estrecharon mucho a pesar de la distancia que los separaba, tanto que era común que los hijos de unos fueran de vacaciones a la ciudad de los otros y viceversa. Hien reconocía en Kurogane a un mentor tanto como Nadeshiko veía en Tomoyo a la tía genial, y Yuzuki parecía disfrutar de la provincia con particular entusiasmo.

Un poco después, nuevamente, la cocina era una zona de batalla, Los dos mejores cocineros de la familia (Fujitaka y Hiroyuki) compartían faenas con Sakura y Akiho, y un desayuno ruidoso hizo que Al inmediatamente se sintiera como en su hogar… esa casita provinciana irremediablemente se sentía como una versión oriental de la Madriguera.

El resto de la mañana fueron charlas triviales, una breve exploración a los bosques en los alrededores del poblado para deleite de los más jóvenes, y la espera de la familia Li nuevamente para una comida como último evento de celebración, y dar paso finalmente a lo que de verdad los había convocado ahí.

—Es una pena que debas irte —decía entristecida Sakura, cargando la cartera de su amiga mientras caminaban a su auto.
—Lo siento, pero tengo varias consultas de seguimiento agendadas para hoy y no puedo dejarlas —dijo Akiho, sonando apesadumbrada.
—Lo sé, no hay nada más importante que la salud de un pequeño.
—Gracias y perdóname. Pero la semana próxima estaré aquí de nuevo. —Miró al suelo por un momento, y luego volvió a encararla, tomando sus manos—. Sé que debe haber algo que no me puedes decir que te hizo llamar a tus viejos amigos, y respeto eso… pero quiero que sepas que estaré contigo si me necesitas, para lo que sea… si aún consideras dejar al cuidado de alguien a tus hijos, gustosa me haría cargo.
—Muchas gracias.

Finalmente se abrazaron. Shinomoto se perdió unos momentos después entre las colinas.

Los Li llegaron. Los Kinomoto faltantes también, y por supuesto, Sonomi. Tuvieron una agradable comida al aire libre, mientras los niños corrían entre las campiñas, y a medida que el sol comenzaba su inexorable marcha hacia el horizonte, el ambiente festivo comenzaba su propio ocaso también.


Sakura hizo una apenas perceptible señal a su padre, y este atendió de inmediato. Entre él, Touya y las hermanas de Xiao-Lang salvo por Futie captaron a todos los niños, llevándolos al interior de la casa con la promesa de postres y juegos de video, dejando sólo a los interesados en el amplio jardín.

Ieran, con su paso sereno, caminó hasta Sakura, y luego de darle una sonrisa más bien triste, puso una mano sobre su hombro.

—Creo que es hora de comenzar —sentenció la antigua matriarca Li.
—Sí.

Sakura invitó a los presentes a formar un círculo en torno a ella. Sin poder evitarlo, dedicó una mirada significativa a su casa, donde su familia y sus allegados esperaban, desprendiendo la llave de los sueños de su cuello, y sin detenerse a pensarlo demasiado, comenzó a decir las palabras mágicas:

—Llave nacida de mis sueños, recibe la fuerza y experiencia de la casa ancestral de la que heredé mi poder y linaje, ¡Refrenda el compromiso con tu dueña! ¡Hazlo por el nombre de Sakura Li Hoshinomegami! ¡LIBÉRATE!

Terminado el primer espectáculo de luces, un segundo menos intenso vino a rodear a todos los presentes, aislándolos en un espacio cerrado, ajenos al exterior tanto física como mágicamente, crédito completo de Siege y Shield en la protección, y de Mirage e Illusion en el apantallamiento exterior.

—Gracias por esa maravillosa demostración, Sakura —dijo jovial el zorro, caminando al centro del grupo—. En nombre del clan Li, agradecemos su presencia a los Amamiya, representados por la señora Sonomi Daidoji, Sakura y la familia Ou; también a los visitantes de Inglaterra: los Hiiragizawa, duques de Devonshire, y a los Potter. Es un regocijo para mí que sea el clan Li el responsable de que estas familias poderosas converjan. —Tomó aire, y miró a su primo—. Para cualquier despistado, correré el telón de la puesta en escena que hemos montado en los últimos años: a pesar de haber ostentado su nombre y apariencia, yo no soy Xiao-Lang Li. Mi nombre es Beiji-Hu Li, soy primo hermano de Xiao-Lang y actual líder del Clan Li por derecho de nacimiento, a pesar de no ser un dotado.

Dejó que los presentes se miraran entre ellos para confirmar la historia, en especial a Xiao-Lang, que recibía una gesto de reproche por parte de Eriol. Luego, con un aire mucho más solemne, el zorro continuó:

—Pero ha llegado la hora de hablar sobre lo que realmente nos ha reunido aquí y ahora: durante los últimos años, algunas de las personas más poderosas de nuestras familias han sido convocadas por diferentes medios, y aunque hemos acudido a todos los recursos de los que tenemos alcance, poco o nada hemos sacado en claro de esa convocatoria. Al parecer sólo una persona en el mundo es capaz de darnos esas respuestas, y esa persona está aquí, en Japón.
—No obstante —intervino Ieran—, no sabemos mucho en realidad, ni siquiera donde encontrarla exactamente. Al parecer, toda la comunidad mágica oriental conoce de la existencia de esta persona, pero nadie sabe dónde está, nuestras únicas pistas son un nombre y una aproximación a su apariencia.
—¿Qué nombre? —preguntó Sakura.
—Hinoto —repondió la antigua matriarca—. Lo poco que sabemos de ella, es que es quizás la profetisa más poderosa de los últimos tiempos, a la cual el futuro se le revela con gran claridad. Es ella quien ha hecho llegar la correspondencia a los convocados, por medios mundanos o mágicos, y que al parecer tiene intención de reunirnos. Hasta donde puedo suponer, fue la misma mujer que vaticinó el nacimiento de Xiao-Lang como un Dragón.
—Estoy asumiendo que la correspondencia de la que hablamos son los arcanos —se atrevió Eriol—. Si es así, entonces yo también soy parte de todo este misterio, y la única pista que tenía era que debía venir a Japón.
—¿Lo tienes contigo? —preguntó Kurogane, con mal disimulada curiosidad.

El grupo compartió miradas ante esa pregunta. Los involucrados sacaron de sus bolsillos los objetos mencionados.

El sol para Eriol, la luna para Tomoyo, el enamorado para Kurogane, el emperador para Xiao-Lang y la emperatriz para Sakura. Todas las cartas del mismo mazo. Se enteraron de la forma en que obtuvieron sus cartas, por correspondencia convencional, el cuervo, de forma onírica… sólo Sakura la había recibido de manera presencial.

—Hice muchas investigaciones sobre esta carta luego de recibirla —comenzó a relatar el duque—. En mi caso, me llegó con un shikigami, creado a partir de un ofuda muy antiguo. Esteban Ilhuicamina, embajador de la SEMAG mexicana en Inglaterra es un buen amigo mío, y experto en esos temas. Él me dijo que había algo más que magia en el ofuda.
—Y tal vez esté vinculado a las visiones que he tenido… —respondió Ieran, pensativa, y luego miró a su nuera—: y que estoy segura que tú has tenido también, ¿no es así, Sakura?

Sakura asintió.

—¿Y de qué van esas visiones, señora Li? —Preguntó Eriol.
—Mi poder de profecía no es ni por asomo tan fuerte como el de Sakura, sin embargo, el sueño ha sido muy frecuente y siempre el mismo, —Tomó aire, concentrándose en el recuerdo, y comenzó a narrar—: Catorce relámpagos nacen del suelo entre terremotos e incendios, siete verdes y siete rojos. A medida que se elevan al cielo, toman forma y consistencia física. Se convierten en dragones. Chocan entre ellos, se atacan y muerden. Lentamente, van cayendo unos y otros hasta que sólo dos se enredan en el cielo, justo sobre las ruinas de la torre de Tokio. Ahí el sueño termina.
—En mi sueño también puedo ver la torre de Tokio —intervino Sakura, sonando un poco resignada—. Yo observo todo desde los edificios circundantes, y me veo a mí misma, luchando armada con una enorme espada.
—¿Luchando contra quién? —lanzó Meilin.
—Al parecer, contra mí misma. No alcanzo a ver el rostro de mi oponente, a pesar de que interactúa conmigo en la profecía.
—¿Interactúa contigo? —cuestionó Eriol, perturbado.
—Sí… en profecías anteriores, alguna vez mi yo del futuro pudo hablarme, pero esta vez no fue así. Esa persona tenía mi apariencia, pero definitivamente no era yo.
—¿Te decía algo? —intervino Tomoyo.
—Me dijo que era mi complemento, antítesis y yang… y…
—¿Y…? —apremió Kurogane.
—Que hiciera lo que hiciera, nada estaría bien…

Hubo un prolongado silencio luego de esas palabras, y tenía que ver directamente con Sakura… sabían que el "pase lo que pase, todo estará bien" era el apotegma principal de la filosofía de vida de Sakura, y también el estandarte mismo en el cual se ponía de manifiesto el origen de su poder: la esperanza. Pensar en una equivalencia de Sakura en poder, cuya intención era opuesta a la de ella, era simplemente aterrador.

—Bien, sabíamos que tarde o temprano este día llegaría —Ieran miró al grupo, recuperando el porte poderoso que aún guardaba en su interior a pesar de estar a nada de cumplir setenta—. Para poder vivir las vidas que hemos construido, debemos confrontar a este destino, con la esperanza de cambiarlo aún cuando las profecías nos digan lo contrario. Las visiones de las que hemos sido partícipes son una advertencia clara: sea lo que sea que suceda, pasará aquí, en Japón, más específicamente en Tokio —dirigió primero sus palabras al duque—: Llegó el momento de que usted, Lord Hiiragizawa, cumpla sus compromisos —miró con aplomo a Tomoyo y Kurogane—, que ustedes nos muestren el poder que sus respectivas casas tienen y que se han empeñado en mantener oculto. Que Sakura, junto con Xiao-Lang reclamen la potestad que estos años se empeñaron en esconder entre estas montañas, que guíen a esta generación a buscar su futuro… como quienes realmente son: los hechiceros más poderosos de esta generación, los líderes de mi casa. Los señores Li.
—Imaginando por un momento que así fuera… ¿debemos ir a Tokio? —preguntó Beiji-Hu, compungido.
—Es lo mejor. Debemos ser frontales y conocer los detalles de lo que todas estas profecías y premoniciones significan —respondió la antigua matriarca.
—¿Qué sería lo peor que podría pasar si simplemente lo ignoramos? —tanteó Meilin.
—Que nos alcance sin estar preparados. Sé que es difícil de entender para cualquiera que no esté familiarizado con las visiones de un oráculo, pero el punto de estas visiones es que en su mayoría no son ambiguas o esperanzadoras, y por ello, son sumamente peligrosas. Podríamos estar de cara a una situación que no permita escape o redención. Podría estar en peligro todo aquello que amamos y deseamos proteger.
—¿Qué propone que hagamos? —se aventuró Kurogane.
—Creo que esa respuesta nos corresponde a nosotros… —declaró Xiao-Lang con resignación. Apretó con fuerza la mano de Sakura y ambos caminaron al centro del corrillo—. Es nuestra responsabilidad como líderes del Clan Li el investigar y enfrentar cualquier amenaza a nuestra familia, la comunidad mágica o el mundo.
—En los últimos meses hemos hablado mucho de esto —secundó Sakura—, porque la profecía, sus detalles, intensidad y frecuencia, se recrudecen a cada nueva aparición… y esta vez, el mensaje es contundente, directo y sin interpretaciones… No sé como explicarlo, pero siento una presencia que aumenta de poder cada vez, quitándome el aliento por lo conocida que me resulta…
—¿Una presencia además del contendiente desconocido? —preguntó Eriol. Sakura asintió—. ¿Y quién es?
—La muerte.

Nadie movió un músculo, sólo Al pareció tomar más aire del necesario, tratando de ocultar cuán asustado estaba con lo recién escuchado. Sakura continuó, apesadumbrada:

—Esto es muy grave, tanto como para hacerlos venir hasta acá, porque no sólo son las premoniciones y estas extrañas cosas que nos están pasando en lo personal e íntimo, todas las personas pueden ver que algo está sucediendo, ¿han notado con qué frecuencia está habiendo sismos en los últimos meses…? Y sea lo que sea que tengamos que hacer, lo mejor será ejecutarlo rápido. Si ninguno tiene inconveniente, iremos a Tokio mañana por la mañana para tratar de adelantarnos a cualquier escenario —redujo el ritmo del discurso, mirándose las manos—. Xiao-Lang y yo hemos discutido, y luego de concluir que esto podría ser mucho más grave a lo que imaginamos en principio, decidimos que lo mejor sería que Hien y Nadeshiko estuvieran lejos de nosotros mientras todo se resuelve, y para eso nos encargamos de arreglar toda su documentación por si teníamos que sacarlos del país —inconscientemente puso una mano sobre su antebrazo izquierdo, sobre algo que estaba debajo de su ropa—. Sé que no soy nadie para pedírselos, pero quizás quieran tomar la misma precaución con sus hijos y familias, al menos de los que viven en Japón. Nosotros pensamos en primer lugar en dejar a nuestros niños al cuidado de Akiho, en su casa en Shirakawa, pero viendo el alcance de todo esto… —miró con súplica a su suegra—, creo que sería mejor que viajaran con nuestra familia en Hong Kong.
—Por supuesto —respondió Ieran sin dudarlo.

Era complicado no sentirse ansioso ante lo dicho. Si bien no tenían el rompecabezas completo, las pocas piezas eran consistentes entre sí, y apuntaban a ser algo más grande que ellos mismos y que no parecían poder eludir.

—No paro de sentirme más idiota cada vez —dejó ir Eriol en un tono plano, con una mirada que parecia clamar perdón mientras se perdía en los ojos de su esposa—. Lo que sea que vaya a suceder, pasará aquí, en Japón… y yo vine en plan de turista con mi familia.
—Bueno, parece que es un problema de ingleses —respondió Al con ironía, poniendo una mano sobre su hombro.
—No es momento de lamentarnos, deberían verlo como un regalo —intervino Meilin, volviéndose por un momento el centro de atención—. ¿No lo comprenden? Esto va a pasar aunque no queramos… aquellos de nosotros que fueron convocados tienen la oportunidad de participar activamente en el desenlace, y la posibilidad de cambiarlo, de luchar por sus familias… y yo haré lo que esté en mi mano para apoyarlos, mis talentos son para su uso, y no sólo los míos…
—Meilin tiene razón —dijo Al, recuperándose—. Mi varita también está a su disposición.
—Y todos los recursos de los Li —dijo Futie.
—Los mágicos y los mundanos —agregó Beiji-Hu—. Aunque no es como si me tocara a mí decidir eso. Después de todo… el jefe de esta familia no soy yo.
—Has hecho más por esta familia de lo que crees —dijo Xiao-Lang, dando una palmada en la espalda a su primo y mejor amigo—. No podemos tomar decisiones únicamente con lo poco que sabemos, debemos buscar a Hinoto, y para eso, nuestra única guía podría ser la persona que envió el mensaje a uno de los participantes.
—¿Y quién es esa persona? —preguntó Eriol.
—Uno de los emblemas y pilares de la comunidad mágica de Japón, y en el Japón de otros mundos: Yuuko Ichihara, la bruja de las dimensiones.
—¿La has visto alguna vez? —preguntó Tomoyo.
—Yo no… pero… —Xiao-Lang miró a su madre.
—Sólo una vez —respondió Ieran a la pregunta no verbal—, justo en el viaje que se anunció el nacimiento de Xiao-Lang, en su tienda en…
—Akihabara —rememoró Sakura, yendo a aquella tarde del verano trece años atrás.

Todos supieron entonces que la agenda estaba definida. Harían los preparativos para sacar a los niños Li de Japón, y al mismo tiempo, para hacer un viaje a Tokio en busca de respuestas, y la primera parada sería la peculiar tienda de antigüedades en Akihabara que fugazmente vieron muchos años atrás, para enfrentar a un ícono de la magia de todos los tiempos, y al parecer, de todos los espacios.


Abrió los ojos, luego de tenerlos cerrados por muchas horas, pero no había dormido. Muy por el contrario, una vigilia de búsqueda frenética había sido lo único que había podido calmar, aunque fuera momentáneamente, la ansiedad generada por aquello que crecía en su pecho y que se regaba en su interior. Ese flujo de información, ese impulso que con el paso de los años se había vuelto cada vez más fuerte, y que ahora no podía ignorar más.

—¿Encontraste algo, Satsuki? —preguntó con su voz profunda y sensual la alta mujer de cabellera negra que entraba a aquel enorme sótano, en un famoso edificio de gobierno de la capital.
—Es difícil hablar de encontrar algo cuando no sabes qué es lo que estás buscando —respondió la joven, levantándose de tibio formaldehído en que su cuerpo flotaba, mientras que los cables de Bestia salían de sus brazos y piernas con delicadeza.
—Al menos ya eres consciente de que estás en una búsqueda, pequeña, pero… ¿qué será lo que tu mente te reclama que encuentres con tanta ansiedad?

Satsuki la miró, inexpresiva como siempre, o al menos eso era lo que aparentaba en la parquedad de sus gestos y lenguaje corporal.

—Creo que debo viajar —concluyó luego de unos segundos.
—¿E ir a dónde?
—El poniente. Algo me llama allá.
—¡Entonces que nada te detenga, mi niña! —exclamó un castaño de mediana edad que recién se unía.
—También confirmé lo que me pidieron investigar. El laboratorio cerca de la costa, no será problema para cualquiera de nosotros entrar.
—Kusanagi es militar —reflexionó Kanoe—, lo mandaré a él… yo, por mi parte, tengo la sensación de que debo acompañarte en tu viaje.
—De acuerdo —dejo ir la chica, con aburrimiento.
—Y yo iré también, a menos que les moleste llevarme —dijo confiado Yuuto, tomando con desenfado la cintura de Kanoe.
—Haz lo que quieras —resolvió Satsuki, sonando un poco molesta, mientras era ayudada por Bestia a bajar de su pedestal.

A nadie le molestaba verla en aquel entallado traje de inmersión que utilizaba cada que era necesario entrar en el universo del lenguaje binario, entre redes informáticas, al lado del único ser que realmente parecía entenderla.

Poco después, cambiada de ropa en su habitación, mientras preparaba un parco equipaje, la síntesis de voz sonó en su oído con un tono preocupado, quizás demasiado para una máquina.

Tengo inquietudes sobre tu salud o estado emocional —inquirió la máquina.
—No me siento enferma.
Hace unos minutos tus signos vitales variaron, tu ritmo cardiaco se aceleró un poco, al igual que el respiratorio, también hubo una gran concentración de oxitocina y…
—Estoy bien. Y te agradecería que dejaras de monitorearme a menos que yo te lo solicite.
Me preocupo por ti del mismo modo que tú haces por mí, déjame retribuir un poco de lo que has hecho desde que comenzaste a hacerte cargo de cuidarme.

Satsuki guardó un silencio reflexivo. Pensó por algunos segundos en lo mencionado por la máquina, y de hecho se sintió avergonzada de la forma en que se dirigió al aparato.

—Por algún motivo que no comprendo del todo, me enerva ver la interacción entre Kanoe y Yuuto —dijo con desgano.
¿Esto es reciente?
—No en realidad. Yuuto fue el primero en tenderme una mano cuando regresé a Japón luego de todo lo que pasó en Dubai, es amable y atento conmigo, y comparte mi desprecio por su especie. Simplemente creo que le debo cierta gratitud.
Y consideras que Kanoe no debería estar dentro de esta operación.
—Sí.
Porque ella distrae las atenciones de Yuuto hacia ti.
—Sí.
Y también sus energías. En la estadística general, pasa casi el diez por ciento del tiempo de la semana en actividades lúdicas de reproducción con ella. —Bestia guardó un silencio analítico—. Y ahí tenemos otro pico de producción de oxitocina.
—Dejemos la conversación hasta aquí por el momento —atajó Satsuki, haciendo un gran esfuerzo por controlar su tono de voz.

Ella sabía que lo que sentía eran celos, sentimiento que detestaba, pues evidenciaba aquello a lo que se resistía con tanto afán: su humanidad.

Había pasado muchos años bajo la protección de sus autoproclamados guardianes, aquellos que Kanoe había reunido bajo un ideal común, y a los que llamaba "Dragones del Destino", título que, según ella, no era una invención suya, sino un acto de la providencia, y que ponía de manifiesto su papel e importancia en la historia. Seis Dragones en su bando, seis seres excepcionales que esperaban la llegada de aquel que poseía "el poder de Dios", aquel que marcaría el camino hacia la única solución a los verdaderos problemas del mundo, un descanso necesario para lograr la auténtica reforma del planeta, una redención de nivel cósmico, y sólo alcanzable por un método: la extinción de la raza humana.

Recompuesta y habiendo recobrado la calma a través de recordar su propósito, se concentró en aquella corazonada que le decía que algo importante la esperaba en el occidente del país, algo que marcaría un antes y después no sólo para ella, sino para todo el mundo.

VIII.

Fin.


Gracias a Wonder Grinch por sus impresiones morales y emocionales, y a Cherry Lee Up por sus trabajos de edición. ¡Dejen su reseña!