Hola a todxs ¿ya están preparadxs para las fiestas? ¿También en sus lugares de origen se sienten como las fiestas más desangeladas de la historia?

Hola DoppelGangerSeven John... Ay John, es difícil, es abierto y cerrado y amable y hosco, y simple y complejo, o al menos así me lo parece. Creo que algunas de tus preguntas tienen sus respuestas en este capítulo, en fin ya lo verás, espero que te guste. No te disculpes, al contrario, te agradezco que me escribas. Recibe un abrazo, desde acá hasta allá.

Hola Sofocles, bienvenida, si, para James y John han sido años y años, ellos ya no son quienes fueron, pero creo que nada entre ellos ha muerto, solo aprendieron a vivir con ese dolor, como cuando tienes un dolor crónico que llega un momento en que te vuelves funcional a pesar del dolor. Bueno, ya verás, espero que la solución al final sea satisfactoria para nosotros y para ellos. Sobre Sholto, para mi al principio fue la confirmación de que a John definitivamente le iban los hombres y un tipo de hombre muy particular, pero luego un día me encontré un post en tumblr sobre él y sobre las medallas de su traje, y fue como *boom* mi mente estalló y no podía dejar de preguntarme qué pasó entre ellos, porque John es intenso al mirarlo y la reacción de Sholto cuando Sherlock le dice eso de "no le haríamos esto a John Watson" y desde entonces ha sido para mi un no parar. En fin, también felices fiestas para ti, un abrazo.

Disclamer.- Nada de esto me pertenece, por si alguien no lo sabe, solo la historia es mía y lo demás le pertenece a Arthur Conan Doyle, Moffat, Gattiss, la BBC y no sé quién más, blah, blah, blah.

A leer, disfrútenlo...


Si Caer No Te Mata

por Adrel Black


IX

La Llave

La casa se ve gris al igual que el cielo fuera, no tienen luz eléctrica y la luz natural va menguando rápido.

—Al cortarse la energía debió empezar a funcionar el generador —susurra James, lo cual indica que además de dejarlos sin electricidad, Mary se ha asegurado de desconectar la planta generadora.

—Necesitamos una habitación con pocas ventanas y una sola puerta —dice Sherlock, pensando en un lugar donde puedan resguardarse, la cocina, el lugar en el que se encuentran, tiene dos puertas y múltiples ventanas, a pesar de su tamaño pequeño.

—La biblioteca, pero es en el segundo piso y no sabemos en dónde está ella.

—El sonido de la ventana al quebrarse —dice John —fue en este piso.

—Salgamos —dice Sherlock —que se quede buscándonos en la casa —teclea en el celular sin apenas prestar atención —la gente de Mycroft llegará pronto. Mientras nos busca nos esconderemos en los terrenos.

A John la idea de huir no le gusta nada, si huyen, si no la atrapan, tendrán que cuidarse la espalda por siempre, por otro lado, lo que más desea es poner a salvo a los hombres.

—Hagámoslo —asiente.

Se deslizan por la puerta lateral de la cocina hacia los terrenos, James abre la marcha con paso firme, fuera la luz es más clara que dentro de la casa, ha comenzado a llover, se resguardarán en los bordes de la propiedad, uno de los pocos lugares en los que hay árboles que pueden cubrirlos.

Serán visibles por las ventanas de la casa, pero confían en que Mary esté ocupada buscándolos.

Mientras siguen avanzando la lluvia se vuelve una molestia, es fina y leve, pero se les mete a los ojos mientras caminan y es hasta que abandonan el perímetro de la construcción de la casa cuando Sherlock y James son conscientes de que John no les sigue.

.o.O.o.

Una vez que James y Sherlock han abandonado la casa, John vuelve a la cocina y cierra la puerta, esta historia necesita una resolución y está dispuesto a ponerle el punto final. Revisa una vez más la SIG, le quita el seguro y avanza con ella por la cocina y el comedor, intenta cubrir los cuartos de uno en uno, pero es difícil orientarse hacia dónde ir, no hay un solo ruido en la casa que le indique hacia el lugar que debe avanzar.

Ha caminado por casi toda la planta baja, despacio, pero nada, no lo puede entender, es cierto que ella es muy capaz y que debe tener un entrenamiento, mil veces mejor que el que pudo tener John quince años atrás; pero, aun así, no logra escuchar nada, ni un leve golpe, ni una puerta al abrirse, pisadas nada.

.o.O.o.

—Regresa —la voz de James es imperiosa, —no podemos dejarlo atrás. —Sherlock está asintiendo.

El detective es consciente solo un segundo antes de la lucecita roja que aparece en el hombro de James, trata de decirle que tenga cuidado, incluso intenta jalarlo hacia el suelo, pero la bala ya le ha atravesado el hombro antes de que pueda hacer nada. El arma que ella usa debe tener silenciador, porque no hay sonido de disparo. James sigue de pie y Sherlock puede ver como la bala le atraviesa, el soldado se toca el hombro con la mano buena, mientras, con la misma mano, sostiene la Glock.

Sherlock mira hacia atrás, buscando el lugar del que ha venido a la bala, una figura vestida de negro camina hacia ellos, lleva un arma larga en las manos y a la espalda lo que parece un rifle de francotirador. Sherlock le apunta al momento, James quitando la mano de la herida, hace lo propio. El detective no puede salvo sentirse impresionado por la fuerza y valor del Mayor. Ahora, el hecho de que John haya vuelto a la casa parece una bendición.

—Eres tan lento, Sherlock —la voz de Mary llega amortiguada por la lluvia.

.o.O.o.

Siempre es en el último lugar que buscas, el lugar en el que encuentras, es como una ley natural o algo así.

John entra a una habitación que parece el cuarto de lavado, puede ver las camisas de James puestas en perchas, aleteando con el aire que se cuela por la ventana rota. El olor tan conocido del suavizante al que siempre huele la ropa del Mayor le golpea y algo más, el olor a la lluvia que se cuela por la ventana.

El cuarto es tan pequeño que no hay espacio para esconderse, salvo detrás de la secadora, John camina despacio con el arma en ristre, pero ahí no hay nadie. Mira el suelo sembrado de trozos de vidrio y entre ellos otra cosa, la lluvia el viento y la luz menguante le dificultan estar seguro de lo que está mirando, se acerca cauto un poco más.

—Maldición —dice a la nada y abandona el cuarto con rapidez. Está cruzando la planta baja hacia el frente cuando la explosión le golpea la espalda y le arroja contra la enorme puerta de madera.

Se golpea la cabeza tan fuerte que por un segundo siente que ya no puede ver, le toma unos instantes y más de un parpadeo poder poner en orden lo que está viendo. La mitad de la casa de James es un infierno de llamas la planta baja se abre ahora directo hacia los terrenos y la planta alta se resquebraja en trozos.

John lanza un agradecimiento en silencio al viento porque James y Sherlock no están ahí. El humo hace que le ardan los ojos, siente como le brota sangre desde la frente y la ceja, justo en el lugar en que se golpeó, se toquetea las costillas, en un intento de auto diagnosticarse.

"Al menos una, tal vez dos costillas astilladas" piensa y hay otro pensamiento abriéndose paso, si había una bomba en la casa, entonces Mary no está en la casa, si Mary no está en la casa entonces está en los terrenos con Sherlock y James.

—Maldición —dice por segunda vez y con la cabeza doliendo, la sangre corriendo, las costillas dificultando respirar y los ojos lagrimeando por el humo sale hacia el jardín y la lluvia.

.o.O.o.

La explosión toma a Sherlock por sorpresa, a su lado siente también a James estremecerse.

—John —dice el Mayor y los pensamientos de Sherlock le acompañan: "John".

Mary se ha ido acercando, ambos hombres vuelven su atención a ella y le apuntan de nuevo.

Aun y cuando uno de ellos le acertara ella podría abatirlos a ambos con el arma que lleva.

—Vaya forma para enviudar la nuestra, ¿no? —dice como quien habla del clima. Es obvio para todos que se refiere a John.

—Si lo mataste… —se escucha la voz de James.

—¿Qué harás, Mayor? —mientras más se acerca, más clara se puede escuchar su voz —no tienes las agallas, no las tuviste entonces en Afganistán, a pesar de lo mucho que él te rogó —se puede escuchar cómo le baila la risa en la voz, Sherlock escucha como James pierde el aire —yo he leído tus cartas, todas las que ustedes se escribieron, lo destrozaste.

—Ya nos tienes —dice Sherlock lo único que se le ocurre es ganar el tiempo necesario para que Mycroft entre en acción —todo esto ha sido por nosotros dos ¿no?

—No lo sabes ¿cierto? —pregunta la mujer —no sabes el por qué. —Sherlock niega —hay Sherlock, creo que tu fama se debe más a los relatos tan románticos que John escribe sobre ti que a tu verdadero potencial. —Ella se ríe, Sherlock intenta pensar en una manera de salir de aquel problema, pero están en campo abierto, sin ningún posible refugio y en el fondo, ¿de verdad quiere huir? ¿Qué posibilidades hay de que John esté a salvo dentro de la casa en la que el fuego se ha seguido esparciendo? ¿Y si John no está vivo, realmente él quiere continuar? ¿Y James? ¿Si John no está vivo, realmente James seguiría adelante? Sherlock lo duda, lo duda por los dos —En cuanto a ti Mayor, tantas condecoraciones y vienes a instalarte en una casa apenas segura, los tres juntos, quién diseñó su estrategia —se ríe de nuevo —la verdad contaba con que harían justo lo que hicieron, por una razón simple y llana: John.

.o.O.o.

John da la vuelta a la propiedad y puede verlos una figura de negro con dos armas largas, una en las manos y la otra colgada al hombro, le da la espalda, Sherlock y James frente a ella y al propio John le apuntan. La voz de Mary le llega distorsionada por la lluvia:

—La verdad contaba con que harían justo lo que hicieron, por una razón simple y llana: John.

Los ojos de John fallan a causa del golpe y la lluvia no le ayuda, otra desventaja es que, si dispara mal, si la bala atraviesa a la mujer puede herir a James o a Sherlock y él no va a arriesgarse.

Puede ver en los ojos de Sherlock que le ha visto, el detective sigue hablando en un intento de mantener la atención de Mary.

—¿Cómo interviniste las cámaras?

—Sherlock, intervine la red de televisión abierta de Inglaterra ¿crees que sus cámaras de juguete fueron un reto?

—Mary —dice el detective y John puede ver como suelta el arma, James deja de apuntar también y se toca el hombro de vuelta, su camisa blanca está empapada por la lluvia y la sangre, se tambalea un poco, pero al momento recupera el equilibrio y se mantiene muy estoico al lado de Sherlock. —Solo dinos por qué, ninguno de nosotros quiere sobrevivir a John, así que no vamos a resistirnos, solo dinos por qué.

—Hay Sherlock, eres tan tierno. Sabes, Jim me lo dijo, —John se estremece al pensar en Moriarty, —dijo que debíamos deshacernos de John si realmente queríamos deshacernos de ti.

—¿Moriarty? —pregunta Sherlock.

—Claro Sherlock, ¿a cuantos Jim conocemos?

—No sabía que tú lo conocías.

—Claro, ya sabes, si necesitas desaparecer, una nueva identidad, escapar del servicio secreto de Estados Unidos, necesitas a alguien como él.

—Claro, "Querido Jim ayúdame a cruzar el océano para huir de todos mis crímenes".

—Y lo hizo, pero una vez que vio mi potencial no solo me ayudó a desaparecer, me dio un trabajo. Pero luego el muy imbécil va y se pega un tiro; y alguien tenía que hacerse cargo del negocio. Había una lista de trabajos prioritarios dentro de la organización, el primero Sherlock Holmes, el segundo de la lista, un Mayor retirado que perdió más de veinte hombres en una incursión en Afganistán. —Mary sigue hablando —tú te encargaste de borrarte solo de la lista al saltar, en cuanto a ti Mayor, has sido mucho más complicado.

John tiene a Mary a tiro ahora se prepara para disparar.

—Desapareciste de la faz luego de volver de Afganistán —Mary sigue hablando. —Fueron casi dos años de investigación para dar con una llave para llegar a ti, fue extraño cuando la llave para llegar con los dos era el mismo hombre.

John dispara en ese momento, evita la parte superior del cuerpo de Mary, en un intento de evitar que las balas lleguen a Sherlock y James y por el contrario dispara hacia sus piernas y sus rodillas.

El sonido de las balas se escucha retumbar en el jardín, la mujer se queja, pero aun de rodillas abre fuego.

.o.O.o.

Sherlock puede ver como Mary cae, luego siente el dolor de las balas, sabe que al menos una le ha acertado, siente como James cae al lado. El único pensamiento que Sherlock tiene es que John no va a perdonarle si no salva al Mayor.

.o.O.o.

James siente a Sherlock cubrirle, sabe que está perdiendo la conciencia, escucha dos tiros más del arma de John.

—Sherlock, no dejes a John, no vayas a dejar a John. Tu crees que el quiere estar conmigo, pero te ama, lo conozco y lo veo, no dejes a John.

Luego la negrura, cubre a James, en el fondo de la consciencia aun escuchaba hablar a Sherlock.

—No te mueras, John no va a poder seguir si no estás. James, —luego el peso muerto de Sherlock se desploma también.

.o.O.o.

John ve como Mary abre fuego y ve también caer a James y a Sherlock, tira de nuevo y le vuela la mano. La mujer cae herida al suelo John le aleja las armas, escucha como llegan los helicópteros, deben de ser los hombres de Mycroft.

Quisiera matarla, está ahí tirada sangra de ambas piernas y ha perdido la mano derecha pero aun sonríe, peligrosa, John le apunta a la cabeza, Sherlock y James un poco más allá, no se mueven.

Mycroft le habla.

—No lo haga Doctor Watson. —John mira al mayor de los Holmes —yo me encargaré.

John sin decir una palabra, lanza el arma a un lado, espera que la practicidad de Mycroft se haga presente y encuentre realmente un final para la historia, anda hacia donde los camilleros levantan los cuerpos de las dos personas más importantes de su vida.

Están cubiertos de sangre e inconscientes trata de acercase a ellos, pero hay un hombre que está tratando de mirar sus heridas.

John sigue avanzando, el hombre le sigue e intenta detenerle.

—Debo ir con ellos.

—Señor, necesito revisar el golpe que tiene en la cabeza.

—No lo entiende, debo ir con ellos.

Luego de que el paramédico le jura que irán todos al mismo hospital, los helicópteros se llevan a Sherlock y a James, John sube a una de las ambulancias; antes de irse, echa una mirada a la casa, destruida. La gran casa de la familia Sholto ha pasado a convertirse en cenizas y vigas desnudas, el frente está casi intacto, pero es lo único que queda.

Luego la ambulancia se cierra y traquetea de camino a la salida.


Bueno, básicamente hemos llegado al final, ahora solo nos queda ver qué arreglos harán estos tres para hacer malabares con sus sentimientos. Espero que el último capítulo esté arriba el día 23 o 24 de la próxima semana.

Un abrazo,

Adrel Black