Avanzando
Prompt: ejercicio/entrenamiento
Desde la accidentada confesión fue como si algo se hubiera desbloqueado entre ellos y las cosas fluían con mayor facilidad. Ese día hablaron y decidieron ser novios, título oficial y todo. La palabra le provocaba estremecerse de felicidad cuando la pensaba. Shouto quería estar cerca de él todo el tiempo, aunque fuera sólo estando en silencio, haciendo tarea y viendo alguna película, o conviviendo con el resto de la clase.
Había algo que aún no ocurría entre ellos y que Shouto no dejaba de pensar: darle un beso. Se tomaban de la mano siempre que no había nadie cerca y durante sus citas en solitario se abrazaban, pero hasta ahora no había encontrado el momento adecuado para darle un beso. Siempre le ganaban los nervios.
Así que cuando ocurrió por fin, fue en el momento menos planeado.
Como cada mañana desde que eran novios Shouto acompañaba a Midoriya a correr por las mañanas. Desde que estaba en UA le gustaba dormir un poco más, ya que en su casa su papá siempre lo hacía despertarse muy temprano, pero valía la pena hacerlo para pasar más tiempo cerca de él, sin que estuvieran los demás. Como ambos corrían, no hablaban mucho pero se hacían compañía y, al final, era maravilloso ver a Midoriya cubierto de sudor y con el rostro rojo por el ejercicio.
Ese día corrían la ruta de siempre. Se detuvieron un momento para descansar. Midoriya tomó agua y cuando acabó de hacerlo miró a Shouto y le pasó el bote, que se sonrojó porque estaba mirándolo beber embobado. Tomó el bote y se sonrojó más al pensar que era un beso indirecto, sonrió poquito.
—Gracias, Midoriya.
—Estaba pensando, —contestó mientras que Shouto bebía— ahora que somos novios deberías decirme Izuku.
Shouto terminó de beber y miró a Izuku sorprendido. Asintió con la cabeza y susurró varias veces su nombre, deleitándose de como sonaba dicho por él. Como si fuera un hechizo que le daba valor, supo que no podía aguantar más. Se acercó lentamente, tomando de la muñeca a Izuku que lo miraba hacia arriba con sus enormes ojos verdes brillando de la manera que tanto fascinaba a Shouto. Se inclinó y posó sus labios sobre los de su novio.
—Y tú llámame Shouto, me gusta cuando me dices así.
Soltó a Izuku y se fue corriendo, sintiendo como si su fuego lo cubriera por completo, aunque no fuera así. Repitiendo en su mente Izuku, Izuku, Izuku, al ritmo de sus latidos del corazón.
Notas:
¡Ya estoy de vuelta con el prompt que toca hoy! Ya sólo faltan 3 capítulos más de este fic. Del otro... mejor no hablamos, pero lo acabaré antes de que termine el mes, eso sí.
