Hey! Aqui el siguiente cap, que lo disfruten.
Les dejo aquí el playlist.
(Shift - Grizzly Bear)
(Katie Herzig & Matthew Perryman Jones - Where the Road Meets the Sun)
Los personajes son de Stephenie Meyer yo solo me pongo a jugar con ellos.
LO QUE SE SIENTE SER UNA CHICA
FANFIC TWILIGHT
Capítulo 9
"Salt in the wound"
No one here can tell me what's been haunting me all my life
No siempre se está listo, para algo, para alguien, para todo, es como de "Mamá no siempre en la mañana estaré lista para levantarme e ir a la escuela a la hora que vas y me despiertas", seguramente necesitaré veinte minutos para saber quién soy, el tema aquí es que mi mamá generalmente es como el destino, aunque no quiera levantarme vendrá y me quitará las cobijas, moverá la cama y como sea hará que me levante y enfrente el día aunque no me sienta lista.
Después de unos días, Jasper se había olvidado de su berrinche y ya podía convivir con Edward, así que saliendo de almorzar junto con Tanya se había despedido de ambos diciendo que tenía unos temas que hacer y que los vería más tarde en la oficina, así que Edward y Tanya caminaron hacia la oficina con paso lento mientras platicaban.
- Te dije que se le iba a pasar –hablo Edward mirando a Jasper alejarse –solo tenía que admitir que le encanto coger con Alice y ya, asunto arreglado
- Es una pinche princesa berrinchuda –Tanya rodó los ojos y Edward sonrió –porque le encanta complicarse el asunto, esta lelo o que
- Porque es un pendejo, osea por favor ¿A dónde crees que va ahora? –Tanya levanto una ceja –súper va a darse su meneo vespertino, Alice no trabaja lejos de aquí –Tanya rio un poco –
- Ojala y el sexo fuera siempre la solución –dijo ella con mueca –yo era una verdadera creyente del sexo reconciliador, pero ahora dudo que funcione para todo –
- ¿Victoria sigue distante? –comento Edward ya un poco serio –
- Pues no se realmente como llamarlo, pareciera que ya no está molesta, pero no la siento igual que antes –lo miro con un poco de angustia –a veces pienso que me estoy volviendo paranoica –
- Tal vez solo necesitas hacer algo que te haga sentir bien y a ella también –le sonrió un poco –prepárale una sorpresa seguramente le gustara que tengas un detalle con ella, una bandera de la paz –ella suspiro y asintió en silencio –
- ¿Y tú que, sigues sin hablar con Bella? –pregunto, él cambio el semblante a uno más serio –
- Ella es la que no quiere hablar conmigo, se está portando súper inmadura y conste que no quiero decir como pendeja
- Pues sí, pero ten en cuenta que el asunto de su mamá seguramente es algo delicado que no es fácil manejar ¿Ya te contó lo que paso con sus padres en el pasado? –
- No realmente –comentó Edward –
- Pues creo que sería una buena idea comenzar por ahí, que te cuente lo que paso, así podrás entenderla mejor y saber cómo apoyarla –él asintió –ya después –le paso un brazo por los hombros – te la coges como si no hubiera mañana para que nuestra creencia del sexo reconciliador siga vigente –ambos rieron –
- Me parece lo más correcto –la miro un momento y luego se separaron del abrazo –sabes, antes cuando tenía un problema y no tenía sexo reconciliador para solucionarlo, tomaba mi auto y me gustaba conducir por horas
- Sentir el viento por tu cara mientras solo miras el paisaje y la carretera infinita –comentó ella cachando lo que Edward decía –
- Creo que ya sé lo que nos hace falta mi ciela –Tanya sonrió y ambos siguieron caminando –
Aunque le habían hecho oficial su nombramiento, Bella no se sentía con el entusiasmo como antes, su almuerzo casi intacto frente ella se lo confirmaba, se sentía mal por cómo le había hablado a Edward pero no sabía cómo disculparse, porque en el fondo seguía pensando que tenía razón pero también sabía que le había hablado de una forma incorrecta. Tomo su cabeza con ambas manos.
- Eres una estúpida Bella –dijo en voz baja–
Alice se sabía con suerte, o era muy lista, aprovechando que su jefa no estaría, que le mandara mensaje a Jasper para que la visitara en el café y él llegara en menos de quince minutos, sabía que tenía motivos para sonreír. Ambos salieron de la oficina de su jefa terminándose de arreglar la ropa, como casi no había clientes, no había problemas.
- ¿Quieres que te prepare un café para llevar? –le dijo ella con media sonrisa, él sonrió un poco –
- ¿Vaya también hay servicio para llevar? –dijo mirándola de arriba abajo, ella soltó una risita –excelente servicio, pero no, necesito regresar a la oficina
- Ok, te lo guardaré para otra ocasión –él le dio una última mirada y salió de la cafetería, ella suspiro mientras lo miraba irse, era sexo casual lo sabía, pero no podía evitar pensar que esa era la única forma de llegar a él, cerró los ojos un momento y saco su computadora para seguir trabajando en los diseños nuevos –
Garrett estaba terminando de dar sus rondas vespertinas, vio que Leah venia por el pasillo, sonrió.
- Hey pensé que les habían dado las tardes libres antes del examen –Leah le sonrió un poco –
- Si, sólo que estos análisis tenían que hacerse –dijo Leah como si fuera lo más normal del mundo –en cuanto termine esto me iré a estudiar –
- Ya casi estoy por salir, te puedo acercar a tu casa
- No, gracias, prefiero estudiar en la clínica es más silencioso, en casa no me puedo concentrar –dio una mueca divertida pero que Garrett no pudo atinar que era lo que no hacia clic en aquello, Leah se dio cuenta de eso así que se apresuró a decir –Alice es demasiado ruidosa pero no le digas –Garrett rio –
- Tienes razón, bueno entonces ve y estudia, nos vemos luego –le dio un apretón en el brazo y siguió su camino, Leah lo miró irse y siguió su camino, en eso recibió un mensaje, era Sam por supuesto, ella al saber que era de él no se ocupó en leerlo así que guardo su celular de nuevo –
Cuando entregó los análisis y terminó su turno tomo las tarjetas mágicas y se dirigió a la clínica, se sentó en una de las camas y se puso a estudiar, del otro lado de la puerta Jacob la miró de nuevo, había algo que le preocupaba de aquello, pero no quería acercarse a preguntarle, de nuevo había como una barrera entre los dos.
Aprovechando que aún no había tantos clientes, Alice tenía la visita de Rose y Bella con quienes platicaba mientras atendía a los clientes.
- Tienes que pedirle disculpas a Edward –dijo Rosalie, Bella tenía agachada la cabeza –
- Lo sé, no estuvo bien como le hable, es sólo que estoy tan avergonzada que no sé cómo hacerlo –su voz sonaba bastante afligida –
- Solo dile que quieres hablar con él –comentó Alice –él es un muy buen tipo, seguro no estará molesto –
- Y si lo está aplicas el sexo reconciliador –Rose guiño un ojo, Bella sonrió –
- Ese nunca falla –Alice sonaba divertida –
- Seguro lo sabes muy bien –le dijo Bella escudriñándola –anda no te hagas pendeja y cuéntanos que le hiciste al pobre de Jasper – Alice se sonrojó pero seguía con la mirada divertida –
- No me digas que ya le encajaste el colmillo maldita –Rosalie sonaba dramática pero a punto de reírse, la cara de Alice les dijo todo –
- No solo el colmillo la verdad –pregunto Bella y tanto ella como Rose sonrieron –
- Seguro hasta las uñas de los pies –ahora comento la rubia, lo que hizo a Bella reír –hasta que te saliste con la tuya, hasta acá puedo oler el sexo destilando de ti
- Y conste que no tiene que ver que lo hiciéramos hace rato allá atrás –sus amigas escupieron el café –
- No mames, estas cabrona –dijo Rosalie limpiándose la boca –
- Y ha estado tan bien que estoy a punto de mandarle un mensaje para que vaya a mi casa esta noche
- Oye espera no crees que sería un poco molesto para Leah y Sam escuchar sus gemidos –la rubia enarco una ceja –
- Hasta crees que le importa –Bella terminaba de limpiarse la cara –
- Ashh –le hizo un mohín a su amiga –pues por Sam no me importa, tal vez así le hago un favor a Leah –ambas la miraron con ceño –es que me da la impresión de que Leah no quiere ver a Sam
- ¿Por qué? –pregunto la rubia –
- Porque desde que llego, Leah hace todo lo posible por no estar en casa, le pone de pretexto que está estudiando y que tiene guardia en el hospital, pero yo sé que no es cierto, porque ella había dicho que Jacob les había reducido la guardia esta semana antes del examen, pero el tema es que por ejemplo anoche no llego a dormir, parece ser que lo hizo en el hospital –
- ¿Estas segura? –Bella sonaba preocupada –
- Sí, me mando mensaje y me dijo que estaba bien, pero la noto tensa, esta mañana paso por su café rápido y se fue al hospital
- Entonces esa relación tiene los días contados –Rosalie sonó tranquila pero triste –
- Es lo mejor para ella y para él –Bella las miro a ambas –hace tiempo que esa relación no funciona para los dos, es mejor dejarla ir –
- Si, la verdad me da mucha pena Sam porque llego súper entusiasmado, parecía querer poner todo de su parte para que la relación volviera a su cauce, pero también noté a Leah más distante –Alice comentó con tristeza –seguramente pronto se tomará una decisión
- Leah dijo que lo haría después del examen y eso es ya –Rose miró a Bella y luego a Alice –y es Leah, sabemos qué hará lo que dijo que haría
- Sin dudar –Bella comento mirando a la nada –
Tanya había aprovechado que Victoria salió, así que estaba terminando de arreglar la mesa para una rica cena, con velas, flores y todas esas cosas que a ella le gustaban. Cuando escucho la puerta sonrió y se apresuró a prender las velas. Cuando Victoria miró el comedor sonrió suavemente. Tanya se acercó y la abrazo por la cintura, la miro como siempre lo hacía en los momentos de intimidad, con deseo pero con ternura, esa que nace del alma.
- No estoy haciendo esto porque piense que estamos mal, lo hago porque quiero que estemos bien –le paso un mechón de cabello por detrás de la oreja –porque eres lo más importante y quiero que nunca dudes de eso –
- Jamás lo haría –le contesto ella, se acercó y le dio un suave beso, se abrazaron fuerte y cerraron los ojos deseando que en verdad las cosas volvieran a estar bien – anda que quiero probar esa pasta que se ve deliciosa –la miro sonriendo –
- No solo se ve, sabe deliciosa cariño –sonrió y la ayuda a tomar asiento –
- Vi un bello deportivo clásico amarillo allá abajo estacionado –comento mientras se ponía la servilleta en las piernas –muy bonito –la miro sabiendo que era de ella, sabía los gustos de su novia a la perfección –
- Me enamore en cuanto lo vi –respondió mientras serbia el vino –
- Espero que no lo ames más que a mí –bromeo –
- Jamás –contestó y ambas chocaron las copas –
Parecía que todo el entusiasmo que Sam había tenido al llegar se estaba esfumando poco a poco, y es que Leah estaba más distante que nunca, y aunque sabía que tenía que entender que era por su examen y sus múltiples cosas que hacer en el hospital, algo le decía que había algo más. Estaba sentado en el piso de la sala esperando a que ella llegara, había estado así por días desde que había llegado, intentaba distraerse con su trabajo pero parecía que no podía pensar en otra cosa que no fuera Leah. Cuando escucho que alguien abría la puerta miró hacia allá con sonrisa, misma que se desdibujo cuando miró a Alice entrar y cerrar.
- Hey Sam –saludo dejando sus llaves en la encimera de la entrada –
- Hola Alice –intento mostrarse educado –pensé que Leah venía contigo –ella se dio cuenta del tono de voz del chico –
- Ah no, no la he visto desde la mañana, seguro está en el hospital –camino hacia la cocina para servirse un vaso de agua –
- Seguro –comentó él con voz queda –y seguramente ahí seguirá -su tono era amargo, Alice lo miró en silencio, no sabía que decirle, así que solo miró como caminó en silencio hacia la habitación de Leah, la chica que estaba a punto de mandarle un mensaje a Jasper para que la visitara supo que era mejor no hacerlo –
Bella iba llegando al edificio de su departamento, a unos pasos de llegar miró un auto color negro y a un joven apuesto recargado en la puerta, antes de poder mirar bien sabía que era él, era Edward. Cuando se miraron parecía que las aguas ya se habían calmado, él sonrió suavemente, Bella termino de caminar hacia él.
- Lindo y ostentoso –dijo ella mirando el auto –obviamente para ti
- Obviamente –dijo él, la miró unos segundos en silencio –te he extrañado –Bella parecía que iba a llorar, se acercó y lo abrazó, él no dudo ni un segundo en apretarla en su abrazo –
- Siento mucho lo que te dije –le hablo en voz baja, él sonrió un poco, sabía que Bella no era de pedir disculpas, así que el hecho de que lo hiciera era algo importante –
- Tranquila preciosa, ya paso –le acarició la cabeza mientras echaba la cabeza para atrás para mirarla, le sonrió –anda ven, demos una vuelta –
Se dirigieron en el auto hacia la avenida principal, Bella no quería preguntar a dónde irían, sabía que podía confiar en él. El trayecto fue no tan largo, llegaron a una zona que tenía un mirador, salieron y caminaron para ver la vista, tomaron asiento en una banca para mirar la hermosa vista de la ciudad.
- Nunca había venido a este lugar –dijo Bella sin dejar de mirar la vista –es hermoso ¿Cómo lo encontraste? –miró a Edward, él le dio una breve sonrisa –
- Como te encontré a ti, por casualidad –le tomó la mano y beso el dorso de esta, hizo una pequeña pausa como pensando cómo decir lo que quería decir –sé que esto apenas está comenzando y aunque a mucha gente no le gusta sentir que va rápido, a mí no me asusta hacerlo porque estoy seguro de lo que he elegido –ella lo miró con sonrisa –por lo mismo estoy aquí dispuesto a hablar de lo que sea porque confió en ti
- Lo sé –acarició con su pulgar la mano de Edward –
- Te pido disculpas si algo de lo que hice o dije con relación a tu familia fue incorrecto
-No, no tienes por qué disculparte, fui yo la que fue grosera –ella acerco un poco más su cara a la de él, como intentado que su disculpa fuera aceptada –es sólo que siempre me es complicado hablar de mi familia, es algo que a pesar del tiempo es complicado para mí –bajo la mirada –
- ¿Quieres contarme? Si no quieres está bien, es solo que me gustaría conocer la historia para saber hasta dónde puedo llegar a hablar pero sobre todo para saber si puedo ayudarte de alguna forma –le tomo la barbilla para que la viera a los ojos, ella tomo esa mano sobre su mejilla y la acaricio para luego besarla suavemente, tomó aire y miró hacia la vista como intentando encontrar las palabras para comenzar –
- El día de mi cumpleaños número siete, todo había sido increíble como siempre, mi papá dándome los regalos que más quería, mi abuela cocinando mi pastel de cumpleaños, mi mamá haciéndonos reír, todo era perfecto. Estuvimos jugando béisbol toda la tarde, mi madre era muy buena lanzando –sonrió mirando a Edward, él devolvió el gesto –cuando terminamos de jugar, mi papá estaba recogiendo los platos del pastel cuando se desplomó, mi mamá y mi abuela fueron en seguida pero estaba desmayado, yo me quede ahí parada mirando, no sabía qué hacer, porque fue en ese preciso momento cuando mi papá se desplomó ante mis ojos que algo se desato en el tiempo y en mi –miro a Edward con rostro serio pero tristeza en los ojos –es como si yo ya supiera lo que iba a pasar después –sonrió un poco para después volver a poner el rostro serio –lo llevaron al hospital y le hicieron varios estudios por días, a mi todo ese tiempo me mantuvieron alejada de él, me dejaban con la abuela y yo lo único que quería era abrazar a mi papá porque sentía que ya no lo iba a volver a ver –sus lágrimas estaban empezando a formarse en sus ojos –le detectaron cáncer de páncreas en fase cuatro –Edward no pudo evitar apretar más la mano de Bella – es un tipo de cáncer difícil de detectar así que, como saberlo antes
- ¿Entro en tratamiento? –pregunto él con cautela, ella negó con la cabeza –
- Todo fue muy rápido, parece ser que se habló de un tratamiento, pero para lo avanzado de la enfermedad ya no tenía caso, así que se decidió dejar que todo siguiera, era como si mi padre ya se hubiera resignado y prefirió pasar sus últimos días en paz, aunque creo que eso fue lo último que tuvo
- ¿Por qué?
- Porque desde el momento en que le detectaron el cáncer y le dijeron que solo le quedaban unos meses o semanas de vida mi mamá desapareció –la primera lágrima salió y resbalo por su mejilla –
- ¿Desapareció? –Edward frunció el ceño –
- Mi madre era maestra, y a pesar de todo jamás su trabajo interfirió en su vida familiar, hasta ese momento –se limpió la mejilla –recuerdo que me decía que tenía que salir de viaje porque tenía que ir a enseñar a otros niños a lugares lejanos –sonrió con sarcasmo recordando que siendo una niña aquello parecía confuso pero lo creería porque su madre lo decía – que yo me hiciera cargo de cuidar a papá –miraba al frente como intentando encontrarle sentido a aquello –yo era solo una niña que estaba trise porque su papá estaba enfermo y ella no hizo nada más que huir –miró a Edward –Mi papá vivió cinco semanas más después de su diagnóstico, y mi madre no estuvo en todo ese tiempo, sólo mi abuela y yo estuvimos ahí para sostener la mano de mi papá y despedirnos de él, cuando llego al funeral fue tan extraño mirarla ahí después de todo ese tiempo, sentía que veía a un extraña, por eso después de aquello no me sorprendió que me dijera que había conseguido un mejor trabajo de tiempo completo en otra ciudad y que lo mejor para mí era que me quedara a vivir con mi abuela, porque ella no iba a poder estar ahí para cuidarme y mi padre tampoco –hizo una breve pausa –Al principio venía a verme cada mes, después solo mandaba tarjetas, y de repente solo hubo silencio –al decir aquello Edward sintió una presión en el pecho, como si aquello le hubiera tocado tanto el alma que no podía detener las ganas de llorar –Con el tiempo nos alejamos más y más, y porque me di cuenta que jamás la iba a poder perdonar por lo que hizo –las lágrimas caían más fuerte –mi papá la necesitaba en su lecho de muerte, yo la necesitaba, era una niña que no entendía del todo lo que pasaba, solo sabía que estaba triste y quería que ella me abrazara, pero no lo hizo –Bella empezó a sollozar más y Edward instantáneamente la abrazo –
- Shhh tranquila –le acaricio la espalda intentado consolarla –
- Y ahora que ella está enferma en lo único que puedo pensar es que no puedo estar con ella porque ella no estuvo cuando mi padre la necesitó, tal vez sea una mala persona pero en verdad Edward no puedo hacer esto –él beso la sien de la cabeza de ella y la siguió abrazando, Bella dejo su llanto salir con la seguridad de que Edward no la dejaría que se desplomara –
Alice se había quedado trabajando hasta tarde, así que estaba dormida en su cama con la computadora a un lado, escucho sonidos en la cocina, se levantó y fue a ver quién era, se dio cuenta que era Leah.
- Hey –Alice sonrió adormilada – pensé que te quedarías en el hospital –
- Si, preferí dormir allá, solo vine a bañarme y cambiarme de ropa –sonrió un poco mientras terminaba de servir café en su termo –mi examen es al medio día –sonrió, Alice le correspondió mientras se acercaba, extendió los brazos y Leah se fundió en ellos –
- Verás que te ira de maravilla –ambas se apretaron –
- Muchas gracias –en verdad agradecía las palabras de su amiga –
- Mucha suerte –se soltaron, Leah tomó sus cosas y salió del departamento, y lo hizo tan deprisa que no se dio cuenta que Sam estaba mirando aquello con la puerta entre abierta, el chico tenia mueca, y no era para menos, aquello no estaba bien, cerró la puerta antes de que Alice se diera cuenta –
Rosalie y Jacob estaban terminando de desayunar, él sabía que se tenía que dar prisa ya que hoy era el examen de los residentes y necesitaba estar al pendiente de todo el evento, pero había algo que le había estado dando vueltas a la cabeza toda la noche, y aunque no quisiera verse expuesto sabía que Rose le podía dar información de primera mano, aun así no se atrevía.
- ¿Oye Rose y como están las chicas? ¿Algún chisme nuevo? –sonrió como si solo quisiera hacer platica, ella sonrió también –
- Pues en realidad son chismes sexuales no sé si te interese – Jake abrió los ojos demás, aquello no era lo que esperaba –ah verdad –la rubia rio –no es que te quiera dar detalles de la vida sexual de Alice y Bella
- Así déjalo –comentó él mientras se levantaba –se me hace tarde –
- Es el día del examen ¿verdad? –el asintió –sé que Leah es muy buena pero ojala lo que está pasando no la desconcentre
- ¿A qué te refieres? –aquello era la información que buscaba, lo sabía –
- Pues es que Sam el novio de Leah llego a visitarla, pero hace tiempo que tienen problemas, es decir ya no están a gusto como pareja, Leah nos había dicho que tomaría decisiones en cuanto pasara lo del examen, pero ahora que Sam llego ella está muy incómoda y estresada porque él parece querer seguir y ella no sabe cómo decirle que ella ya no quiere estar con él, es tanta su incomodidad que estos días no ha querido dormir en su casa, por lo que sé lo ha hecho en el hospital –ahora Jacob entendía porque la había visto en el hospital a deshoras –
- ¿Pero entonces Leah ya no quiere estar con él? – Rosalie negó con la cabeza –
- Ojala y todo este rollo no la desconcentre, no la vi muy bien el último día en que nos vimos –Jacob asintió –
- Me tengo que ir –la beso en la mejilla y salió del departamento con un poco más de prisa que lo normal –
Después de una muy buena noche posterior a la cena, Tanya se había levantado tarde para ir a trabajar así que apurada estaba terminando de vestirse aun con el cabello mojado, Victoria estaba levantando la ropa que iba dejando tirada.
- Es tardísimo –decía Tanya mientras terminaba de ponerse un zapato –
- Tranquila, seguro llegas rápido con ese nuevo amor tuyo –sonrió mientras levantaba otra blusa del suelo, en eso miro su celular, le acababa de llegar un mensaje –
- ¿Celosa desde temprano? –dio una media sonrisa, miró que Victoria estaba sonriendo a su teléfono – ¿Quién es? –se acercó y Victoria la miró –
- Es Carmen, llegaron anoche –le muestra el teléfono –dice que estarán aquí unos días, que si nos podemos ver el fin de semana
- Por supuesto –Tanya sonrió –dile que súper si nos vemos –en eso recordó que iba tarde –maldición es tarde –beso rápidamente a su novia –te veo en la noche –tomo su saco de la cama – ¡te amo! –grito mientras salía corriendo –
- Te amo –Victoria le contestó mientras sonreía al verla salir, comenzó a contestar el mensaje con una gran sonrisa –
El auto de Edward se estacionó frente al edificio del trabajo de Bella, aunque la veía más tranquila, él quería asegurarse de que ella estaba bien.
- Gracias por traerme –le sonrió –
- Un placer mademoiselle –le tomó la mano – ¿Cómo te sientes?
- Mejor, gracias –respiro profundo –creo que necesito pensar varias cosas
- Me parece bien –miro hacia adelante y luego a ella – ¿Me permites darte un consejo? –ella asintió –nunca te quedes con nada, si sientes que no puedes perdonarla está bien, pero permítete perdonarte tú por las cosas que no te dejan avanzar por consecuencia de ella y lo que paso, cuando sueltes eso te sentirás mejor –ella lo miro con gesto suave y sonrió un poco, agradecía aquellas palabras –
- Gracias –se acercó y le dio un suave beso en los labios –te veo más tarde de acuerdo –
- Está bien –le dio otro corto beso y Bella salió del auto, él arranco y se alejó con el tráfico –
Garrett se estaba terminando de lavar para entrar a cirugía, Emmett entro en esos momentos.
- Hey Garrett, oye necesito una consulta para un paciente –dijo Emmett –
- Buenos días mi querido insecto –sonrió Garrett cerrando la llave para comenzar a secarse –
- Buenos días a ti también cucaracha inmunda –sonrió –niña de seis años con mareos y distorsión de la vista, algunos sonidos los percibe muy altos, quiero descartar algo más grave
- Que le hagan una tomografía, en cuanto termine aquí subiré a verla
- Vale gracias –en eso llego Jacob –
- Hola ¿Han visto a Leah? –pregunto a los dos –
- No yo no, supongo debe estar con los otros residentes –comento Emmett –
- No lo creo, yo supongo estará en algún pasillo solitario estudiando –comentó Garrett a punto de entrar al quirófano –ayer la note extraña, un tanto nerviosa –Jake lo escucho con atención –supongo eran los nervios del examen –dio una media sonrisa, se puso el tapabocas y entro al quirófano, Emmett y Jacob cerraron la puerta y comenzaron caminar por el pasillo –
- ¿Estas preocupado por tus residentes? –le comento Emmett –
- Quiero asegurarme que están bien preparados –Jacob no quería que pensaran que estaba preocupado por Leah específicamente –
- No te preocupes tanto –le palmeo la espalda –Seguramente Leah saldrá muy bien en el examen –Jacob se dio cuenta que no podía engañar a su amigo –
- Es solo que Rose me platico que ha tenido problemas con su novio y que esta estresada por eso, no quisiera que ese tema interfiriera el día de hoy
- Si claro, debe ser complicado sentirse atada a algo o alguien que no le está proporcionando más que dificultades
- Jamás me gustaría que Rose se sintiera de esa forma, atada, quedándose en un lugar donde no puede ser realmente feliz y que eso la hiciera dudar de sí misma –Jacob hablaba mientras miraba hacia el pasillo donde localizo a otros residentes así que no puedo ver como la mirada de Emmett denotaba nerviosismo en esos momentos –
- Si, ojala y no sea su caso
- Iré a hablar con ellos, nos vemos luego –comentó el moreno y se alejó, Emmett se quedó ahí parado mirando y pensando que tal vez él estaba siendo una atadura para Rosalie, y ella no se merecía eso –
Jacob siguió su búsqueda, sus compañeros residentes dijeron que habían visto a Leah en la mañana pero que la habían perdido de vista. Él mismo no sabía cuál era su afán por encontrarla, solo sabía que necesitaba verla, saberla tranquila y lista para el examen. Se iba a dar por vencido cuando la diviso en una camilla al final del pasillo, estaba sola. Camino lentamente hasta ella, parecía distraída porque no lo notó hasta que él estuvo frente a ella.
- ¿Muy concentrada? –dijo en tono amable metiendo sus manos en la bata, ella lo miro entre sorprendida y un tanto aliviada –
- No realmente –su voz era suave pero Jacob pudo notar un tono distinto –
- Vamos tienes las tarjetas mágicas, es el boleto seguro al éxito –sonrió un poco e hizo que ella lo hiciera también – anda ven, quiero mostrarte algo –la chica le hizo caso, se puso de pie y ambos caminaron por los pasillos, llegaron a la pizarra de cirugías programadas –ves esto –señalo la pizarra –las propias columnas te muestran los peldaños conquistados –Leah miraba atenta –pasas de asistir en la cirugía a ser el cirujano principal de la cirugía –movió sus dedos para indicar lo que explicaba –hoy vas a ganarte el poder estar en esta pizarra –sin darse cuenta puso una mano sobre el hombro de Leah, aunque pareciera un gesto de apoyo, se sentía muy íntimo, él la miro a los ojos y ella no pudo más que mirarlo igual –estoy seguro que hoy ganaras ese lugar, pero sobre todo, no tengo dudas de que algún día tu nombre estará aquí –señalo la columna de cirujano principal, ella conmovida por sus palabras no pudo más que sonreír –
- Gracias Jacob –instintivamente puso su mano sobre la que él tenía sobre su hombro, sonrió, en verdad sentía como bálsamo las palabras de él en ese preciso instante. En esos momentos una enfermera se acercó –
- Doctor Black, lo necesitan en urgencias
- Gracias, voy en seguida –le dijo a la enfermera –te veo después del examen –ella asintió, Jake le dio una última sonrisa y se fue, Leah lo miró alejarse, respiró profundo inhalando poco más de la tranquilidad que Jacob le había brindado, estando ensimismada en aquella paz no se dio cuenta del público que estaba ahí, fue hasta que escucho la voz –
- Vaya ahora entiendo porque no has llegado a dormir estos días –la voz amarga de Sam la tomó desprevenida –
- ¿Sam que haces aquí? –Leah lo miró acercarse despacio, tenía el rostro lleno de rabia –
- Confirmar por qué ya no quieres estar conmigo y mis sospechas no fallaron
- ¿De qué hablas? Sam no puedes estar aquí, estoy trabajando
- Claro se nota que te encanta trabajar con el doctor ese –Leah se dio cuenta que Sam había visto lo que acaba de pasar con Jacob –crees que no me iba a dar cuenta que te encanta… y yo sintiéndome mal por semanas por lo de Emily –su sarcasmo y enojo estaban elevando el volumen de su voz –
- Sam no vamos hablar de esto ahora, por favor ve a casa y hablaremos más tarde –lo quiso dirigir hacia un lado pero él soltó su agarre –
- Ese es el tema, tu no quieres que este aquí, pero tampoco quieres que este en tu casa y menos en tu cama
- Por favor baja la voz –comento a los lados ya que la gente empezaba a notar el pleito –
- Porque no mejor de una vez me dices que quieres que terminemos para que te puedas ir a revolcar con tu jefe –a Sam parecía no importarle la gente ni el lugar –
- Sam por favor, vete –Leah estaba molesta aquello estaba cruzando la línea de su paciencia –
- Claro que me voy pero sabes que, esto no se va a quedar así –se acercó amenazador –vine aquí con toda la mejor intención de arreglar las cosas, y tu todo este tiempo sólo pensaste en ti, cuando te convertiste en una persona tan egoísta –
- No sabes lo que estás diciendo –Leah sintió sus ojos acuosos –este no es un buen momento para hablar de esto
- Es que para ti nunca será un buen momento, solo piensas en ti, y que pasa conmigo, no te importa, ¡No te importo! –le grito, Leah se hizo un poco para atrás por el tono y lo mal que se sentía –eres igual que tu madre, solo piensan en sí mismas, con razón tu papá las abandono –eso en verdad le dolió a Leah quien soltaba lágrimas, fue cuando alguien más intervino –
- Hey tú –era Emmett –este es un hospital, sino te puedes comportar lo mejor será que te retires –Sam lo miró y luego a Leah –
- ¿Qué también con él? –dijo con sarcasmo, parece que eso molesto a Leah porque solo se escuchó el sonido de su mano al pegar en la mejilla de Sam, eso enmudeció a la gente que estaba presente, Sam se quedó mirándola con más enojo que nunca, fueron segundos eternos antes de que Sam saliera de ahí, en cuanto lo hizo Leah salió corriendo entre lágrimas, Emmett la siguió –
- Leah… Leah –la siguió por un pasillo y la logro detener, ella estaba llorando y Emmett lo único que pudo hacer es abrazarla –hey tranquila, ya pasó –la consoló como lo haría con su propia hermana –
Jasper se encontraba en la oficina de Tanya, ambos estaban terminando de revisar unos documentos.
- Entonces el presupuesto para esto lo guardo para la siguiente entrada, y esto de aquí –señala el documento –lo utilizamos para esta campaña
- Si, prefiero que se gaste en lo que viene que en esto que ya está casi solucionado –comento Jasper mirando su reloj –
- ¿Prisa? –le comento Tanya con media sonrisa – ¿Se te hace tarde para que te lo chupen? – Jasper rodó los ojos –
- Desde que te juntas con Edward te has vuelto más castrante ¿Ya lo habías notado? –Jasper puso cara molesta eso solo hizo que Tanya riera más –
- Desde que empezaste a coger te has vuelto más nena ¿Ya lo habías notado? –Jasper le enseño el dedo de en medio, Tanya hizo cara de asco al mirar el dedo y luego rio, en ese momento el celular de Jasper empezó a sonar –anda contéstale no se te vaya a ir la erección –Jasper miro el celular pero no contesto –
- Eres una pendeja -y salió de la oficina escuchando la risa de Tanya detrás de él, miró su celular, era Alice, puso ignorar la llamada –
Alice al escuchar que la llamada se desviaba hizo una mueca, tal vez Jasper estuviera ocupado, pensó en algo y sonrió, empezó a escribir un mensaje.
Aunque había dejado de llorar, no se sentía realmente bien, su cabeza parecía estar a punto de estallar sin decir que le dolía la cara de tanto llorar, Emmett la había acompañado hasta el aula donde presentaría el examen, cuando entró no pudo evitar sentirse mareada, la hoja del examen ya estaba ahí, volteada para que no pudiera ver las preguntas hasta que lo indicaran, veía el lápiz a un lado de la hoja, quieto, inerte, sentía que no sabía ni como sostenerlo.
Jacob estaba terminando de programar sus cirugías vespertinas, escucho pasos y miró a Emmett llegar.
- Si piensas que voy a cederte el quirófano uno estas mal de tu cabeza –
- No esperaba que lo hicieras –le dijo Emmett con media sonrisa –oye ¿Hablaste con Leah antes del examen? –pregunto con rostro serio pero Jacob aun miraba la pizarra –
- Si, hable con ella antes del examen, bueno como una media hora antes del examen
- Ok –el tono de su voz y el hecho de que se quedara ahí parado alerto a Jake, quien volteo a mirar a su colega, fue ahí cuando se dio cuenta de todo –
Después de escuchar lo que había pasado de voz de Emmett, Jake se dirigió rápidamente al aula del examen, miró por la ventana de la puerta que Leah estaba sentada mirando hacia adelante, podría pensar que había terminado ya el examen, pero eso era imposible no había pasado ni una hora, al mirarla bien se dio cuenta que no había tocado las hojas, así que supo que tenía que hacer algo. Entro en el aula y se dirigió con el doctor que estaba haciendo la vigilancia del mismo, Leah apenas y notó que él había entrado.
- Doctora Clearwater quiere acompañar rápidamente al doctor Black por favor –Leah se sintió confundida por lo que no se movió –
- Acompáñame por favor doctora es una emergencia del caso que atendió esta mañana, necesito unos detalles –Jacob hablo con calma mirándola, ella apenas pudo reaccionar, se puso de pie y camino junto a él fuera del aula –Gracias doctor, le prometo que no dilatara –
Cuando ambos salieron del aula, Jacob puso su mano atrás de la espalda de ella, guiándola por el pasillo, cuando se detuvieron en una puerta, él abrió rápidamente, dirigió a Leah hacia dentro y cerró la puerta tras de sí, cuando volteo a verla ella simplemente dejo de nuevo salir el llanto, y él automáticamente fue y la abrazo lo más fuerte que pudo, intentando con eso que ella no se desintegrara. Después de unos minutos él la separo poco, tomo sus hombros para después poner su manos a cada lado de su cuello para que la mirara fijamente. (Shift - Grizzly Bear)
- Eres más que la novia de un cretino, eres una buena persona Leah –ella lo miraba aún entre lágrimas –y eres una magnifica doctora, y lo vas a probas ahora de acuerdo, porque puedes hacerlo no importa lo mal que haya sido un día –la seguridad en su voz era de nuevo oxígeno para ella, Leah sorbió por la nariz y asintió –
- Puedo hacerlo –asintió de nuevo mientras Jacob le limpiaba las lágrimas –gracias por creer en mi –ambos se miraron fijamente, Jake se acercó y la beso en la sien y le dio un corto abrazo –
- Anda te llevaré de regreso –ella asintió de nuevo mientras él abría la puerta, Leah se limpió las lágrimas y regreso al aula, le dio una última mirada a Jacob antes de entrar y concentrarse en su examen, él la miro unos segundos por la ventana de la puerta cerciorándose de que ahora si estaba enfocada en el examen, después sintiendo mil cosas dentro camino lejos de ahí.
Leah miro la hoja con preguntas, miró el lápiz, ya recordaba cómo usarlo, sonrió y lo tomo, respiro profundo y comenzó a contestar.
Bella miraba su teléfono, lo que más escuchaba en su cabeza era "No estas lista para esto" pero era como si presintiera que ya no había más tiempo para posponerlo, así que busco el número y llamo.
- Soy Isabella Swan, quisiera saber cuándo necesitan que este ahí.
Alice entraba rápidamente en el baño que tenían en la cafetería, de su bolso que parecía podría sacar cualquier cosa, saco rápidamente crema para depilar, empezó a untarla en sus piernas rápidamente, y con el rastrillo comenzó a depilarse, sonreía, hoy quería tener acción y nada la detendría.
Rosalie estaba mirando en los anaqueles de condimentos, sonreía, sabía que la cena que le pensaba preparar a Emmett esta noche le encantaría.
Jacob salía de cirugía, cuando caminaba por los pasillos se topó con Emmett que parecía salir de otro quirófano.
- ¿Qué tal los niños con el examen? –Emmett pregunto mientras caminaban juntos por el pasillo –
- Me informaron que el último residente termino hace una hora –contestó –los mande a descansar a sus casas –Emmett al ver el rostro de Jake supo que la situación con Leah se había solucionado –
- Leah llego bien a casa supongo –Jake asintió –
- Me escribió, vi su mensaje ahora que salí de cirugía, dijo que se daría un baño y dormiría –Emmett sonrió un poco –
- ¿Y el tipo este? –le preocupaba pensar que podría estar por ahí –
- Se fue, eso me dijo, sus cosas no estaban cuando ella llego –Emmett asintió en silencio, y ambos quedaron más tranquilos –
Bella miraba un aparador de ropa deportiva, había un maniquí de un jugador de béisbol, recordó que a su padre le encantaba ese deporte, sintió como alguien la abrazaba por detrás, sabía que era Edward.
- ¿Estas lista primor? –le dijo mientras le daba un suave beso en la mejilla –la película empezará pronto –
- Si vamos –le sonrió, él la tomo de la mano, pero antes de empezar a caminar ella lo detuvo –Edward… –él la miro un poco serio al ver su semblante –necesito pedirte un favor
- Si claro, dime –se acercó para quedar de nuevo frente a ella –
- Iré a ver a mi madre, necesito cerrar eso y estar tranquila de una vez por todas –él sonrió un poco entendiendo lo que ella necesitaba –y me gustaría que me acompañaras –ella había apretado un poco más la mano que le sostenía, como buscando ese si por parte de él, Edward la miraba con ternura, acaricio con su otra mano su rostro –
- Ok –su respuesta aunque corta era suave y llena de confianza hacia ella, Bella sonrió un poco más y lo abrazo –
- Gracias –se acurruco a su lado y ambos caminaron juntos –
Alice iba entrando al edificio de Jasper, se había puesto un vestido muy sexy color melón, sin decir que solo quería que la viera bonita unos segundos antes de arrancarle el vestido, cuando llego al piso, se arreglo su hermoso cabello largo, estaba lista para tocar la puerta cuando esta se abrió y el mismo Jasper salió, se sorprendió al verla ahí, ella sonrió de forma sexy.
- Sabía que tendrías prisa por verme ¿Acaso pensabas irme a buscar? –mordió su labio mientras – ¿Qué opinas? Verdad que luzco increíble –Jasper la miraba en silencio pero no decía nada –sé que es bonito pero no voy a quejarme si me lo arrancas en los próximos cinco minutos –se acercó de forma sensual, estaba a punto de besarlo cuando Jasper puso una mano en su estómago para pararla al mismo tiempo hizo su rostro para atrás –
- Si yo no te llamo, o no contesto a tus mensajes es porque no me apetece verte en ese momento – Alice se hizo para atrás con el ceño fruncido antes las palabras de él –
- Pensé que cambiarias de parecer –dijo ella un poco lento intentando no verse mal por lo que él le había dicho –
- Cuando yo quiera verte, te lo diré –se hizo a un lado para seguir –
- ¿A dónde vas? –le dijo ella ya molesta –
- Ya tengo otro compromiso –la miro sin gesto alguno –con alguien más –ella apretó los puños, Jasper se dio la vuelta y camino sin mirar atrás, Alice se quedó ahí parada molesta y herida –
Rosalie y Emmett iban saliendo de la estación del metro, ella como siempre parecía muy alegre de ir con él, y aunque él sonreía había algo que le hacía sentir incómodo.
- Es un platillo rápido así que estaremos cenando antes de lo esperado –dijo sonriendo, él le dio una suave sonrisa –estuve pensando que tal vez este fin de semana podríamos hacer algo diferente, tal vez ir a un museo o a un parque de diversiones, nosotros dos –la última frase la dijo con un tanto de miedo, Emmett la miró sabiendo a lo que ella se refería –
- Rose, te agradezco tu entusiasmo pero no creo que sea buena idea –
- ¿Por qué? –pregunto ella –
- Porque siento que estoy monopolizándote y eso no es bueno para los dos, tú necesitas hacer más cosas, buscar a alguien más con quien pasar el rato, sabes que hoy en día no soy la mejor compañía
- Yo sé que no has pasado un buen tiempo últimamente, pero a mí nunca me ha importado eso, yo te acepto como eres
- Y te lo agradezco, pero no es buena idea que me veas como tu única opción ahora, estas usando tu tiempo en una persona que no debería ser la prioridad de nadie en estos momentos y necesito decírtelo ahora porque no quiero sentirme culpable por estar monopolizándote
- Entonces ¿No quieres pasar tiempo conmigo? –dijo ella entre triste y molesta –
- No de la forma en que tú necesitas –ella simplemente se aguantó las lágrimas, miró hacia otro lado –Rose por favor –ella se hizo para atrás –
- Déjalo así –le dio una última mirada y paso de largo empujándolo un poco, Emmett no quería que las cosas fueran así, pero no supo que más hacer, se sentía egoísta por sentir que no podía ser lo que ella necesitaba ahora, la miro alejarse con paso fuerte –
Rosalie camino varias cuadras sin saber por dónde lo hacía, cuando se dio cuenta estaba a unos pasos de la casa de Alice y Leah, ahí miró que Alice venia caminando, se toparon de frente, ambas identificaron que estaban pasando por las mismas circunstancias.
Leah estaba dormida en su cama, necesitaba recuperar el sueño perdido así como reponerse de un día tan pesado en todos los aspectos, escucho la puerta abrirse, pensó que soñaba, pero seguramente sería Alice, así que siguió durmiendo, o eso pretendía, antes de que la luz de su cuarto se encendiera, ella aún intentaba dormir, de repente sintió como dos bultos se acostaban a cada lado de ella, abrió un poco los ojos, eran Alice y Rosalie, estaba demasiado cansada como para levantarse y pedirles que la dejaran descansar, así que siguió con los ojos cerrados, intentando conciliar el sueño.
- Es que en serio –decía Alice con tono enojado mirando al techo –como se atreve, esta tonto –
- Los hombres son unos tontos –decía Rosalie en la misma postura que la rubia, mirando al techo, ella también parecía molesta –
- Osea mírame, luzco increíblemente hermosa –la pequeña hablaba en tono alto y agudo, como lo hacía cada que se molestaba en verdad – literal me depile las piernas al cien por ciento
- Es un maldito doctor –continuo Rosalie estando en su propia conversación –se supone que debería ser un hombre brillante y pensante, como es posible que sea tan idiota
- Exacto…idiota eso es –Alice casi gritaba –
- Eso es –completo la rubia, Leah sin cambiar de posición y con los ojos cerrados puso cada una de sus manos en el cuerpo de sus amigas –
- Shhh, ya tranquilas –dijo con tono adormilado, las tres se quedaron ahí en la cama, dos buscando calmar su furia y otra buscando conciliar el sueño perdido –
(Katie Herzig & Matthew Perryman Jones - Where the Road Meets the Sun)
Todos sabemos que hay momentos precisos donde las cosas empiezan a cambiar, no siempre pasa algo impactante y ruidoso, a veces solamente algo pequeño sucede y es sólo el comienzo, ese pequeño comienzo del camino largo que significa el verdadero cambio.
Leah revisaba el listado de los pacientes con los que tenía que empezar su ronda, miró como alguien ponía un vaso de café frente a ella, era Jacob quien se alejaba lentamente, ella le dio una media sonrisa, él la devolvió mientras seguía su camino. Leah tomo el vaso, bebió un poco y empezó su ronda.
Alice miraba su teléfono, esperando que algún mensaje de Jasper llegara, respiro profundo, miró su computadora y se dio cuenta que se había distraído de lo que había estado trabajando, volteo su celular para no mirar las notificaciones y se puso a trabajar.
Rosalie iba entrando en la cocina del restaurante, no había estado del mejor humor así que prefería evitar la charla matutina, se disponía a entrar a cambiarse al vestidor cuando miró que habían varias personas juntas, rodeaban a alguien, cuando hizo contacto con los ojos de aquella persona se dio cuenta que era Riley Biers.
- Señor Biers –dijo ella acercándose, al mismo tiempo que las demás personas se dispersaban –que sorpresa
- Hola Rose –le dio una media sonrisa –un placer volver a verte…pensé que habíamos quedado de acuerdo en tutearnos –ella sonrió un poco –
- ¿Viene al buffet de desayuno? –comentó ella –
- No realmente, aunque ahora que lo mencionas sería una tontería de mi parte no aprovecharlo –él dio unos cuantos pasos hacia ella –el motivo de mi visita eres tú –ella un poco sorprendida no pudo evitar sonrojarse –
- ¿Yo?
- Aún no he recibido una respuesta
- Bueno es que yo no lo he pensado… –él la interrumpió –
- Lo sé, pero aunque hoy no esperaba una respuesta positiva para lo del trabajo si espero un si para esto –dio otro paso más – ¿Te invito a cenar mañana por la noche, que dices? –Rosalie no esperaba aquello, solo atinaba a mirar los ojos de aquel hombre que la miraba como ella siempre había querido ser vista –
Bella no estaba segura de como enfrentaría aquello, no había visto a su madre en años, y pensar que las condiciones actuales eran tan distintas la hacían sentir nerviosa, aun así el apoyo de Edward era algo importante en aquellos momentos. Ambos entraron en el lugar donde la citaron, era un edificio grande de la ciudad, los hicieron seguir a un piso donde estaban esperando, una mujer se les acerco.
- Usted debe ser la señorita Isabella Swan –Bella volteo para mirar a quien le había llamado, era una mujer madura de cabello castaño, vestía un traje elegante –mi nombre es Margaret Meyer soy la abogada de la señora Swan –le ofreció la mano, Bella no quería mostrarse grosera, así que estrecho la mano –
- ¿Cómo esta ella?
- Antes que darle el último reporte médico que nos dieron me gustaría que me acompañara para poder platicar algunos asuntos –Edward se dio cuenta que la abogada quería platicar a solas con Bella –
- Estaré aquí por si me necesitas de acuerdo –ella asintió y siguió a la abogada, la hizo pasar a una oficina grande, Bella miró los ventanales daban una vista enorme de la gran ciudad, no se percató que en una sala dentro de la oficina estaba una mujer quien se puso de pie en cuanto la vio, en el sofá miro voltear a una niña como de doce años, en cuanto la miró se quedó un poco perpleja, fue hasta que la abogada habló que salió de la ensoñación –
- Señorita Swan permítame presentarle a la señora Carmen Camargo y a su hija Ness –Bella se acercó y le dio la mano –
- Mucho gusto –después puso su mirada en la niña a la que había escuchado se llamaba Ness quien parecía un tanto intimidada pero con una mirada grande y profunda – Hola me llamo Bella –le ofreció la mano, la chica temerosa al principio la estrecho –
- Hola, soy Ness –Bella le sonrió un poco –
- Mucho gusto –Bella se soltó y miró de nuevo a la abogada –disculpe no entiendo, ¿A qué se debe esto? ¿Qué tiene que ver con mi madre?
- Señorita Swan, necesitaba que se conocieran antes de dar los detalles de la condición de su madre pero sobre todo con los pasos que seguirán después –Bella frunció el ceño – por favor tomen asiento
- ¿Cuáles pasos? Sea clara por favor –se estaba impacientando, pero tomo aire y se sentó –
- La señora Swan me dio instrucciones precisas para dar a conocer su condición médica así como lo que ella está estipulando en su testamento antes de que sea oficial, es decir después de su muerte
- ¿Se está muriendo? –la mujer llamada Carmen pregunto seria, Bella aún no sabía que tenía que ver ella ahí –
- Si, hace un tiempo se le detecto enfisema pulmonar, su estado se ha debilitado así que me pidió que gestionara esta reunión para que pudieran ambas conocerse ya que son las principales beneficiarias
- Disculpe ¿Conocernos? –Bella ahora si estaba confundida – ¿Quiénes?
- Usted y la señorita Ness –Bella miro a la niña que estaba sentada con la cabeza gacha –verá señorita Swan, la señorita Ness es hija de la señora Swan y por lo tanto es su hermana –en cuanto dijo la palabra hermana Bella sintió como los oídos se le tapaban, sentía que había dejado de respirar, quería gritar pero no encontraba la voz, lo único que atinó a hacer fue voltear a ver a esa niña quien la miraba directo a los ojos pero no con rabia como seguramente ella pensaba lo hacía, la veía con esa expresión que tienes cuando quieres hacer amigos nuevos, esa expresión que dice "No me rechaces por favor" pero Bella no sabía cómo lidiar con eso, porque en lo único que pensaba en ese momento fue en el rechazo que ella vivió por parte de su madre.
Nos vemos la siguiente semana.
Saludos.
Cass.
