Aclaraciones: Sin POV definido

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

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Disfruten la lectura

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Capítulo 21. Tranquilidad y paz

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- Neji — él levantó la mirada de su plato — ¿qué vamos a hacer con Kankuro? — a su mente de una vez volvieron las palabras de ese día en Suna, había olvidado por completo la estúpida apuesta. ¿Qué iban a hacer con el marionetista? Los exámenes chunin empezarían en poco más de una semana lo que significaba que la delegación del país del Viento llegaría cualquier día de esos a la aldea. Los pequeños en el vientre de Tenten no se habían dejado ver bien para revelar su sexo en la ecografía del quinto mes sin importar en donde pusiera Tsunade el transductor, y fue hasta la del sexto en la que finalmente se notó que iban a tener era gemelos fraternos y no idénticos como lo había sido su padre, y eso lo podían saber porque uno de ellos era una niña, tal y como él siempre había sabido, y el otro un niño.

Una cita, si es un niño vas a tener una cita conmigo, si es una niña no volveré a decir nada le daba vueltas a las condiciones pues el resultado para cada opción era muy claro en caso de ser uno u otro pero ¿un niño y una niña?

- Declararemos nula la apuesta — concluyó finalmente — tú no cumples tu parte y él sí cumple lo de dejarte en paz

- ¿Crees que acepte?

- No tiene otra opción, no puedes estar considerando en serio tener una cita con él — ella solo sonrió

- Neji, confía en mí — se empezó a reír suavemente — estoy por cumplir siete meses de embarazo, no tengo ningún plan secreto para fugarme con él

- Confío en ti — había tenido que aprender a hacerlo años atrás en las misiones, sobretodo porque ella conocía el punto ciego de su byakugan — pero no me pidas que confíe en él

- Bien, bien — ella se estiró un poco en la mesa para rozar sus labios — no es algo por lo que vayamos a discutir

Él le dio otro tierno beso y después de eso se quedaron en silencio terminando de desayunar. Neji ya estaba listo así que organizó rápidamente lo que estaba pendiente en la cocina y se despidió de la castaña, quien por la forma en que estaba vestida mostraba poco interés en dar un solo paso hacia la salida de la casa ese día. Bueno, corrección, ella se acercó a la puerta pero para darle un último beso antes que se fuera y de paso dejar entrar a Hinata que acababa de llegar.

La presencia de su prima en la casa ya no era completamente necesaria, o al menos no como lo había sido en los meses que duró la perdida repentina de chacra, pues los bebés por fin habían dejado de hacerlo y de hecho este tampoco fluctuaba como lo había hecho al principio del embarazo. Pero teniendo en cuenta que su prima no solía tener misiones asignadas y no le gustaba que Tenten se la pasara tanto tiempo encerrada y sola en la casa había hablado con ambas para que se siguieran haciendo compañía.

Una vez Neji cruzó la puerta ella se sentó en el sofá y tomó el libro que solía tener allí

- De... deberías cambiarte de ropa, te la pasas todos los días en pijama — ella parpadeó sin poder creer lo que acababa de escuchar

- Hinata, dos cositas — estaba intentando controlar su voz — la primera ¡ESTO NO ES UNA PIJAMA! Es mi ropa de estar en casa — y era muy cómodo — y la segunda ¡SON LAS OCHO DE LA MAÑANA! — bueno, había fallado en lo de no gritar, ¿cuál era el problema con su forma de vestir?

- Lo sé — la peliazul no parecía afectada por su respuesta — pero hoy vamos a salir

- ¿Vamos? ¿Y exactamente a qué o quiénes te refieres con "vamos"?

- A ti y a mí, hoy vamos a ir de compras

- Y se puede saber ¿con quién consultaste si voy a salir? — ella pareció dudar ante su molestia

- Con Neji — confesó finalmente avergonzada — tu séptimo mes está por empezar y no has comprado nada para los bebés

- ¿Y? — se encogió de hombros — ¿qué es lo malo de eso? Todavía tengo un par de meses para hacerlo

- Tenten, usualmente en los embarazos múltiples el parto puede adelantarse y no llegar al mismo término que cuando es solo uno — ¿qué? ¿por qué todo el mundo sabía cosas de su embarazo que ella no? — a veces incluso nacen a los siete meses, debes tener todo listo

- Está bien — aceptó medianamente derrotada — me quitaré la "pijama" — hizo la seña de las comillas con la mano aunque no estaba de acuerdo en que su atuendo se definiera como tal cosa — pero te aviso algo — la Hyūga se sobresaltó por su seriedad — ¡ellos no saldrán de aquí hasta que cumplan los nueve meses! — dijo eso señalándose la barriga

Mientras avanzaba a la habitación pudo escuchar a lo lejos la risa de la mujer, Hinata conocía de primera mano lo testaruda que podía llegar a ser su amiga y esto solo se había exacerbado con el embarazo, le sorprendía en parte que su primo y ella se llevaran tan bien siendo los dos tan similares en ese sentido. Más de media hora había pasado y por un momento se preocupó que algo hubiera ocurrido para tal tardanza, pero cuando estaba por tocar la puerta para preguntarle si todo estaba bien esta se abrió, dejando ver a Tenten en un lindo traje materno de color negro con varios detalles bordados en rojo oscuro.

El recorrido fue lento, sin duda el enorme vientre que ya tenía la castaña le empezaba a dificultar moverse. La primera parada fue una tienda en la que vendían cunas y colechos para bebés.

- Sa...sabes Tenten — las dos estaban revisando las opciones disponibles — eres muy diferente a las mujeres embarazadas convencionales

- Tal vez porque no soy una — admitió

- Lo sé, pero me refiero que la mayoría de mujeres desde que se enteran que están embarazadas empiezan a preparar todo para la llegada del bebé — ella ocultó su mirada, eso era porque su embarazo había sido totalmente inesperado y le había tomado demasiado tiempo finalmente aceptar que era una realidad y lo que le esperaba — tú no has comprado nada hasta el momento

- Lo sé, creo que había pasado por alto que debía hacerlo y a veces pienso que falta mucho tiempo — tocó los barandales de una de las cunas — además sabes que odio salir por la forma condescendiente en que me trata todo el mundo, pues aunque no lo parezca ¡me puedo mover! — eso lo dijo más alto mientras giraba la cabeza a la vendedora que de reojo había visto acercarse con la sonrisa tonta de quien le va a hablar en tono de bebé

- Por favor respira, creo que has dejado claro tu punto — la vendedora se había puesto seria y ahora dudaba en hablarles — ¿ves algo que te guste?

- Me gusta esta — y le gustaba que los barandales se sentían firmes — y esa de allá — señaló una a algunos metros — pero no puedo decidirme entre las dos

- Estás esperando dos hijos, creo que no tienes que elegir

- Buen punto, las llevaré ambas — cuando fueron a pagar ella iba a sacar su monedero mientras agradecía mentalmente por tener algo de dinero ahorrado, pero en ese momento Hinata se le adelantó y pagó, podía deducir que Neji le había entregado el dinero. Ya hablaría con él después en la casa

- Continuemos, es hora de ir a las tiendas de ropa

- Claro, vamos

¿Por qué nunca había ido a mirar ropa para bebés? No tenía ni la más remota idea, pero era lindísima y muy tierna. Estaba fascinada por ver tanta ropa tan chiquita y a la vez la asustaba un poco pensar que sus hijos iban a tener ese tamaño Hinata tuvo que intervenir pues ella estaba a punto de comprar todo lo que vendían en la tienda. Pasaron también por algunos otros implementos como pañales, biberones y cosas de aseo que eran necesarios, le causaba gracia que más de una vez había visto a Neji cargando todos los paquetes de las compras de la Hyūga y ahora ellas dos avanzaban con una cantidad increíble de bolsas. Afortunadamente para ambas las cunas las entregarían directamente en su casa en horas de la tarde.

- ¿Cuál es la habitación para ellos?

- La última del pasillo, pero creo que tengo que limpiarla primero, lleva un par de años vacía — había sido su habitación cuando era niña y un tiempo después del fallecimiento de sus padres se había pasado a la principal.

Neji mataría a su prima si se llegaba a enterar que le había permitido a Tenten ponerse a hacer aseo a su lado, pero estaba animada y no le había visto problema en volver a ponerse su traje de estar en casa para dedicarse a barrer y limpiar el polvo que estaba acumulado. La ventaja al hacerlo juntas es que les había rendido el tiempo y para la hora del almuerzo ya estaba todo listo. Después de almorzar llegaron las cunas y el hombre que las entregaba se encargó de dejarlas armadas y en el lugar que les fue indicado.

Para el final de la tarde habían cambiado lo que era un cuarto vacío y casi abandonado en un lugar apto para los bebés por llegar sin que se notara que las cosas habían sido un poco a las carreras. Las dos se sentaron en la sala a descansar, orgullosas del trabajo realizado.

- Me iré de Konoha — soltó de repente la peliazul mientras tomaban el té

- ¿A qué te refieres?

- Lo empezamos a hablar con Gaara en el último viaje y hemos intercambiado algunas cartas... después de los exámenes, cuando la delegación de Suna se vaya, yo me iré con ellos

- ¿Ya lo saben en tu familia? — se alegraba enormemente por la mujer, pero no podía evitar preguntarse eso

- No, cuando venga Gaara les anunciaremos nuestro compromiso — abrió su chaqueta y le dejó ver el collar del que colgaba un anillo — me iré con ellos como la prometida oficial del Kazekage — sonrió suavemente — aunque hablaré con él, puedo posponer mi viaje para irme después que nazcan los bebés, no te quiero dejar sola

- No pienses en eso Hinata — aunque admitía que le haría falta — vete con él, se nota que lo extrañas mucho y mereces poder estar por fin a su lado — la Hyūga volvió a sonreír y negó — anda, lo único que te pediré es que vengas a visitarnos de vez en cuando

- No me voy a olvidar de ti ni de mis sobrinos — sí, Hinata, Ino y Sakura se habían autodenominado tías — igual ustedes también deben ir a Suna a visitarme

- Eso va a estar un poco más difícil, ya te has dado cuenta la falta de días libres que tiene Neji — al menos seguían siendo misiones cortas — ¿Hanabi será la heredera ahora?

- Eso creo, no estoy segura si la nombrarán de una vez o no — se encogió ligeramente de hombros — la verdad no es algo que sea de mi total interés — no la culpaba, con la forma en que Hiashi la trataba era apenas obvio que no le tuviera mucho aprecio al tema. Se mordió el labio por un momento, no debería estar interesada en ese tema

- Hinata — volvió a dudarlo — ¿quién es el heredero del Bouke ahora? — ya, lo había dicho. Culparía a las hormonas por no poder contenerse. La peliazul parpadeó lentamente con evidente confusión

- ¿De qué hablas? El heredero es Neji, siempre lo ha sido — ¿Qué?

- ¿Estás segura? — ¿qué había pasado con lo de la expulsión? — ¿aunque ya no viva en los terrenos?

- Padre nos dijo a todos que le había permitido irse a vivir por su cuenta. Pero que regresaría en un tiempo

¿Qué? Volvió a preguntarse en su mente pero no dijo nada más. ¿Neji seguía perteneciendo al Clan?

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Los meses faltantes transcurrieron con normalidad, en la delegación de Suna había estado ausente el marionetista porque estaba en una misión lo cual fue un alivio. Hinata cumplió lo dicho de posponer el viaje pero habían hecho oficial su compromiso y aunque lo habían intentado, en el Clan no pudieron hacer nada para rehusarse pues eso sería romper varias reglas diplomáticas entre las aldeas, por lo tanto solo cerraron la boca y ya.

Ya habían sido avisados en el control prenatal que cualquier día entraría en labor de parto, tal y como ella vaticinó su embarazo llegó a término y ese día que afortunadamente Neji tenía libre cuando estaba por vestirse para empezar su día sintió la primera contracción que anunciaba el tan esperado momento. Él esperó impaciente que ella se vistiera y luego de eso tomó la maleta con las cosas para el hospital y la alzó para correr en dirección al lugar.

En el centro médico la atendieron con celeridad, verificando que los dos bebés estaban en una posición adecuada para intentar un parto de forma natural. Le parecieron años el tiempo que pasó desde que llegó hasta que finalmente la pasaron a la camilla para empezar a pujar. Fue un trabajo arduo y largo, el Hyūga le había dado la mano para que la apretara mientras ella intentaba no llorar por el dolor y hacía fuerza para poder permitir que sus pequeños finalmente salieran. Ella terminó agotada y él con la mano rota, pero ninguno de los dos le dio importancia a eso, ambos veían a los dos pequeños seres que estaban completamente sanos, un poco pequeños si los comparaba con otros bebés recién nacidos que había conocido pero esto era por haber sido un embarazo múltiple. No era nada que fuera a afectar su desarrollo futuro.

Hiromi nació primero, mayor por quince minutos que su hermano Hitoshi, pero eso en años niña le explicó ella a Neji, era muy importante.

Cualquier persona que viera a sus hijos en la mesa que estaban dentro de la sala de parto del hospital podía jurar que estaban viviendo el mismísimo infierno, estaba cada uno en una incubadora y los dos lloraban a lo que les daban sus pequeños pulmones.

En el momento que los pasaron a todos a la habitación y antes que los depositaran en las cunas que allí había, ella tomó en brazos a Hiromi, notando que de inmediato los dos se quedaban en silencio. La alimentó pero no la dejó en la cuna diferente, quería poder apreciarlos juntos, al ser pequeños cabían los dos en la misma cuna así que allí fue donde descargó a su hija. Neji estaba a su lado, observando también cómo el error de esa tarde había creado a dos bebés perfectos. Ese día lo único que se podía apreciar es que los dos tenían el cabello castaño oscuro y dos días después cuando abrieron los ojos dejaron ver esa característica heredada innegable que era el ojo puro.

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¿La historia podría haberse terminado aquí? Debería, pero no.

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Att: Sally K