Delphini Riddle observaba a Lily Luna que sentada frente a ella observando fotografías muggles en las que Teddy estaba demasiado cariñoso con la pelirroja. Era marzo, las nupcias estaban muy prontas a celebrarse y esas fotos los estaban arruinando.
— ¿Este es un intento tuyo para quedarte con el puesto de Edward? — Preguntó Lily tras dejar las fotografías sobre la mesa.
— No, es mi intento para protegerlo a él y al Grupo Black. — Delphi le extendió su Tablet. — Skeeter se unió a periodistas muggles para destruir su reputación... si eso pasa además de destruir la empresa, el matrimonio será expuesto como un acto indecente.
En la Tablet estaba el artículo del diario virtual de El Profeta, era la versión para los muggles. Dicho artículo tenía la fecha de su boda, exhibía detalles personales, como su edad, su familia y quienes apoyaban esa relación "imprudente y nada moral" donde tachaban a Teddy como un seductor de menores. Ya que para los muggles la mayoría de edad era a los 18.
— ¿Cómo sé que este no es un intento tuyo por destruirlo?
Delphi asintió recordando sus palabras en la cena familiar meses atrás. — Sé lo que dije en el pasado da a entender lo contrario, pero lo que dije fue claramente para dejar tranquila a mi madre. ¿En qué cabeza cabe que quiero tener trabajo a tiempo completo? Siempre se lo he pasado a Scorpius, pero desde que se casó es otra persona, tú lo has visto... No quiero ser la heredera... yo quiero ser libre de elegir con quien casarme; para ello debo proteger a mi sobrino y su reputación.
— Él quiere trabajar como auror — Respondió Lily en un intento de convencerse que cancelar su compromiso no era la manera de protegerlo.
— Si este articulo sale a la luz no hay vuelta atrás. Ni siquiera podrá obtener un trabajo muggle. — Delphi tomó las manos de la adolescente. — Mi bisabuelo y yo hemos tratado de frenarlos ofreciendo dinero para evitar este artículo, pero los muggles no aceptaron eliminarlo... Nuestra única opción es cancelar la boda y negar que seas la prometida, en la fiesta de presentación nadie tomó fotografías y podemos alegar que eres la hija de su padrino.
— Debo protegerlo de las habladurías. Lo haré — Lily se soltó de quien hubiera sido su tía política. — Voy a tener que deshacerme del vestido de novia que estaba confeccionando.
— Lo siento, intentamos de todo. — Delphi la miró con tristeza — él no puede saber de esto o nos odiará por protegerlo.
La misma situación ocurría en el despacho de Cygnus Black, le mostraba las mismas fotografías a su bisnieto.
Edward escuchó lo referente a lo que estaba ocurriendo con los muggles en lo concerniente a su compromiso, su reputación no le importaba, lo primordial era salvaguardar a Lily que si se veía involucrada en un escándalo de tal tamaño probablemente nunca cumpliría sus metas. Se adiaría a si mismo si eso ocurría.
— Cancelaré la boda. — Anunció con voz fría. No quería actuar como si fuera un Black interesado, así que puntualizó —: Pero es por el bien de Lily, ni siquiera me interesa si llego a ser o no la cabeza de la familia secundaria.
— Entonces tienes que decirle, pueden aplazar la boda hasta dentro de tres años. — Cygnus presentó la idea.
Edward negó con la cabeza. — Ella tiene su plan de vida bien establecido y en esa nunca me incluyó, mi deseo es que continúe adelante.
Por mucho que Cygnus trató de convencerlo de mantener el compromiso a escondidas, el joven se negó.
Esa era la primera decisión como adulta que había decido tomar, cancelar su boda a la que en primera instancia nunca quiso. Pero sentía que se le quebraba el corazón con solo pensarlo, no era ninguna tonta, su corazón había cedió al amor sin su consentimiento y ahora "el que dirán" amenazó por completo su romance.
— No hay derecho. — Refunfuñó Pansy, Skeeter le había enviado el artículo virtual del profeta. — ¡cómo se atreve a amenazar la reputación de mi hija?
— Mamá, debes romper el compromiso. — Lily estaba cabizbaja. — Esa es mi decisión para proteger la reputación de las familias ancestrales mágicas, tanto la nuestra como a los Black.
Harry abrazó a su hija, sabía cuanto amaba a su ahijado y a la familia. — No llores, pequeña.
La sugerencia no surtió efecto, su hija lloraba desconsolada sobre su pecho. Sus hermanos mayores cruzaban miradas furiosas tras leer el artículo, eran sandeces que parecían estar fundamentadas. Harían lo que fuera por proteger el corazón de su hermana, la cuidarían a costa de todo.
Una hora más tarde Lily se maquilló y usó varias pociones para verse radiante, no iba a demostrar lo mucho que le afectaba lo que estaba por hacer. Sus manos temblaban, sentía que su corazón saldría corriendo de su pecho en cualquier segundo. A su memoria llegó el día de la cita a ciegas, cuando lo besó por primera vez, el viaje con sus amigas, su patronus era un oso y su amado era un oso acorazado. Se negó a llorar más.
Salió de su casa sosteniendo en sus manos el cofre con la llave de la habitación de Teddy, caminó hasta los jardines donde él la estaba esperando iluminado por las tenues farolas.
«No tienes ningún derecho a romper el acuerdo de matrimonio. ¿entiendes?» Le había dicho mucho tiempo atrás, pero tenía que hacerlo. Ambos tenían que romper el compromiso por el bien del otro.
— Lamento la espera. — Lily caminó hasta él, mantuvo su voz imperturbable.
Teddy giró para verla, se sentía realmente agobiado por lo que iba a hacer — Lily, yo...
— Mr. Teddy bear —Negó con la cabeza. — No, Edward Remus Lupin, hay algo que debo de decirte, sin importar cuanto deseaba hacerlo mi orgullo me impedía aceptarlo.
— ¿Qué es? — Teddy la miró sereno, nada de lo que ella dijera lo haría cambiar de idea.
— Yo te amo, creo que llevo haciéndolo muchos años atrás, al principio como un familiar, pero en estos últimos meses se convirtió en un amor de pareja. — Cerró los ojos conteniendo las lágrimas.
— Veo que en verdad lo sientes y te rindes. — La vio alzar el rostro, él también deseaba decirle lo mismo, pero debía ser frío —: Gracias por decirlo, podemos romper nuestro compromiso y cancelar la boda, como dije al principio, con esto el acuerdo matrimonial se anula.
Lily extendió la cajita con la llave. — Esto es tuyo. — Él dudó unos instantes, lo tomó a sabiendas de que todo se acabó. — ¿Puedes decirme si alguna vez te gusté?
Si estuvieran en otra circunstancia tal vez no tendría que ser cruel — Jamás me gustaste, no pude llegar a amarte, te he visto como una niña obstinada desde el principio. Espero que no nos volvamos a ver jamás, no volveré a pisar la casa de mi padrino... — Le dio la espalda para retirarse.
— ¡Eso no es necesario! Acabaré mis estudios en la Academia Mágica Beauxbatons, no regresaré a Londres hasta convertirme en una eminencia de la moda. — Lily vio la espalda firme de Teddy, deseaba correr abrazarlo y rogarle que no la dejara. ¡Tenía y debía de protegerlo! — Visita a mis padres tanto como quieras, ellos te aman como a un hijo más. Nuestro compromiso se rompe en buenos términos... — Pasó junto a él sin mirarlo. — Adiós Edward.
Él la vio alejarse, usó la aparición para ir a su departamento en Inverness donde terminó por acurrucarse en el piso junto a la ventana, el escozor de su garganta le dio paso a los gritos acompañados de lágrimas. Confiaba plenamente en que el amor adolescente se desvaneciese pronto.
Era las cuatro de la tarde de lunes 13 de junio del 2033, Lily Luna Potter, a sus 26 años era la mujer más codiciada del mundo debido a que su marca de ropa "LL" se convirtió en mundialmente famosa y cuatro años atrás abrió su primera sucursal en Corea del Sur, luego en el resto de Asia y Europa.
Estaba en un restaurante de Irlanda esperando a quien fuera su cita, Aceptó tener citas matrimoniales siempre y cuando los hombres cumplieran con los requisitos que establecía, tenía un estándar de belleza que nadie podía alcanzar para suerte suya, años atrás se enamoró de un hombre mucho mayor que ella y desde entonces los prefería así. Leía el contenido de la tarjeta que su padre le envió.
Altura: 1.90 (puede ser mucho más)
Peso: 83 Kilos
Color de ojos: grises, marrones, azules (depende de mi estado de ánimo)
Color de cabello: Castaño, rubio (Puede variar según de mi estado de ánimo)
Edad: 35 años
Tamaño del órgano reproductor: Más de 19 cm (puede variar según tu preferencia)
Ocupación: CEO de la empresa familiar.
Salario: Mucho más de lo que puedes imaginar.
Antes de llegar a leer el nombre sintió que la tomaron de la mano, se sobresaltó de tal manera que alzó su varita dispuesta a atacar al caballero.
— No me gusta el contacto físico. — Se retiró las gafas de sol, Lily observó al hombre de cabellera castaña, le resultaba conocido. —Acepté esta cita porque mi padre teme que me quede sola para siempre, no requiero alguien que me cuide, soy perfectamente independiente.
— Sigues siendo directa y dura. — Era Edward Lupin, lo supo al escucharlo sí que había madurado bastante y era mucho más atractivo. — Te has convertido en una preciosa mujer.
— Te escuchas igual de arrogante que en ese entonces. — Lily tomó la copa de vino, necesitaba algo fuerte para enfrentarse a quien fue su primer amor— No quiero involucrarme contigo.
— Yo sí que lo deseo. — Teddy usó una voz seductora. — He esperado pacientemente a que cumplieras tu plan de vida, estás cerca a los 29 años, realmente creí olvidarte hasta que te vi en una revista de la mano con un actor...
— Sí, tenemos una alianza de negocios, usa mis diseños de manera exclusiva. LL está a la altura de Gucci. — Lily sonrió.
— Por eso he decido convertirme en voluntario para ser el padre de tus hijos. — Teddy le sostuvo de las manos. — Mi tía me contó lo que hiciste... y yo...
— Creo que fue bastante evidente, mentí sobre mis sentimientos para liberarme del compromiso y lo logré. — Su voz era fría. — He cumplido mis metas sin tenerte un obstáculo lindo.
— Yo también mentí para protegerte. Si te quedabas conmigo no tendrías nada de lo que posees hoy. Tu reputación hubiera caído por estar con un señor, por primera vez en mi vida decidí proteger a quien amaba a costa de mi felicidad. — Acarició su mano y observó el obsequió que le dio dos meses antes de casarse — Aún tienes el anillo de compromiso que te di.
Lily se sintió reconfortada. — Estaría loca si decidiera tirar un anillo de rubíes al mar.
— Cuando tía Delphi me contó sobre tu decisión me di cuenta que realmente me amabas. — él la tomó por las mejillas — Me querías tanto que confesaste tus sentimientos, en lugar de echarme como un perro.
— ¿Qué? No es así, fue una actuación y era claro que alguien narcisista como tú me creería a primera. — Lily le dio una sonrisa suficiente.
— Lo recuerdo perfectamente, parecías estar a punto de llorar cuando me preguntaste sobre mis sentimientos. Eso no era una actuación. — Estaban discutiendo como en antaño y a Teddy le gustaba molestarla.
— Edward, yo recuerdo estabas aguantando las lágrimas y desesperado por irte a llorar a tu departamento en Inverness — Lily se dio cuenta que él se iba acercando poco a poco a su rostro.
— No lo negaré, estaba muy ilusionado con casarme a los 27, pero terminaré haciéndolo a los 35 ¿Si sabes que sigue cuando sostengo tu rostro de esta manera? — Preguntó antes de besarla.
— Entonces tienes que decir la palabra con A. — Murmuró en medio del beso. — Yo ya lo hice.
— Eres molesta. — Teddy le mordió suavemente el labio inferior.
— Se honesto con tus sentimientos, ya eres un adulto. — Rebatió divertida — Se alejó para verlo a los ojos, ya no debían esconderse como ocho años atrás. — Mr. Teddy bear, no puedes negarme que te morías por cumplir con mi plan de vida porque sientes la palabra con A.
— Te amo, Lily.
Fin.
