Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP, pero la historia es de mi autoría.

¡Hola! Ya tengo otro capítulo listo, aunque eso es obvio jajaja. Imagino que muchos de ustedes no esperaban esta trama al iniciar la historia, pero debo decir que no se me ocurrió de repente; yo ya tenía algo así pensado desde el principio, por lo que dije muy consciente que no todo sería miel sobre hojuelas. La miel no se irá del todo jajaja, pero me encanta también el drama, y creo que no está de más combinarlos XD

"Pensamientos de Sakura"

"Pensamientos de Shaoran"

Capítulo 9. Distanciamiento entre hermanos

Ya era de mañana en Tomoeda, y los Tsukishiro ya habían desayunado en la mansión Daidouji, al mismo tiempo que Tomoyo, y solo un poco después de empezar a desayunar ellos tres, Touya se les había unido.

-¿La señora Daidouji no se encuentra? Me parece un poco inapropiado que estemos aquí sin que ella lo sepa – comenta Yukito con una expresión preocupada, haciendo que Tomoyo sonriera para calmarlo

-Mi madre está al tanto de lo sucedido, y no tiene problemas con que ustedes estén aquí el tiempo que necesiten

-Se lo agradecemos mucho

-Cuando terminemos de desayunar, quisiera saber si está dispuesto a continuar con lo que estaba relatando ayer – le habla Yue a Touya con su típica expresión seria, y el joven Kinomoto asintió con la cabeza

-Por supuesto que sí

Todo parecía normal entre ellos, hasta que Tomoyo se dio cuenta de que Yukito estaba comiendo demasiado rápido y ya se había terminado su comida, incluso Yue le estaba dando su desayuno como si no quisiera comer, cosa que le hizo hablarles.

-Si quieren pueden pedir más. No deben preocuparse por eso tampoco – Yukito sonrió más contento, muy agradecido por la gentileza de la chica

-Es usted muy amable señorita Daidouji

-A ver si no se arrepiente de cederle todos sus suministros a Yukito – por primera vez desde que lo conoce, Tomoyo vio en Yue una leve sonrisa burlona, para luego continuar desayunando tranquilamente

Touya fue el primero en terminar de comer, seguido de Yue y después de Tomoyo. Tuvieron que esperar a Yukito quien seguía comiendo, pero les aseguró que podían continuar mientras él come.

-Si no mal recuerdo, conté todo lo sucedido hasta que quedé inconsciente… - comienza a decir Touya mientras recuerda por centésima vez esa parte de su infancia, deseando que esta ocasión le pueda servir para algo más que para que le escuchen

FLASH BACK

Cuando el niño finalmente abrió los ojos, lo primero que pudo ver es el techo de una casa, en la que tal parece era de día, ya que las cortinas a pesar de estar extendidas, no ocultan del todo la luz del sol. Pudo distinguir que ese lugar no le era familiar, además de estar acostado en una cama matrimonial. Sintió una punzada en la cabeza, la cual le provoca mucho dolor, pero se enfoca en recordar lo sucedido antes de quedar inconsciente… entrando en la desesperación total.

-¡Sakura! ¡Mamá! ¡Papá! – inmediatamente entraron dos personas a la habitación, siendo una pareja joven, de los cuales la mujer fue quien tuvo que detenerlo cuando intentó sentarse en la cama - ¿Quiénes son ustedes?

-Cálmate, si quieres te podemos explicar todo. No somos malas personas, porque de ser así no te habríamos ayudado – le dice ella con un tono tranquilo, buscando calmarlo, y Touya dejó de insistir, quedándose donde estaba – Te encontramos herido y te trajimos a nuestra casa para curarte

-¿Por qué no llamaron a emergencias? ¿Y solo me trajeron a mí? ¡Mis padres y hermana venían conmigo!

-Creo que ella te dijo que te calmaras niño – le dijo el joven que le acompaña a ella, continuando con la explicación – entiendo bien que te parezca extraño, y más cuando tuviste fiebre alta y estuviste muy mal, pero siéndote sincero, no nos era posible llamar a nadie, por lo que decidimos ayudarte nosotros mismos. En cuanto a tus acompañantes, tú fuiste el único sobreviviente

-¿Qué? – pregunta el niño con un hilo de voz, completamente pálido con esa noticia, y sintiendo que sus ojos querían derramar lágrimas, a lo que la chica mira reprobatoriamente a su pareja

-¡No debiste decírselo así! Acaba de perder a sus familiares, ten algo de tacto y sensibilidad

-¿Y qué querías? Él estaba demasiado alterado, y decirle la verdad de una buena vez fue lo mejor para que no saliera estando como está. Entiendo que decirle a un niño algo como eso es horrible, pero ocultárselo tampoco iba a ser mejor

-¿Cómo es que llegué aquí? – pregunta el niño con la mirada fija en las sábanas que le cubrían su cuerpo, siendo ella quien le responde

-Íbamos pasando de camino a casa, cerca de la carretera, cuando vimos un automóvil en pésimas condiciones. Nos acercamos para ver si había alguien con vida, y el único que tenía pulso eras tú. Tus padres seguramente murieron instantáneamente después del choque

-Y me decías que debía tener tacto con el niño – le recrimina el muchacho con el entrecejo fruncido, pero antes de que ella le conteste, Touya vuelve a hablarles

-Hay algo que no cuadra con su historia – ambos jóvenes se sorprenden de la expresión tan seria del niño, la cual estaba analizando la situación a pesar de su infinita tristeza – no pude haber sido el único sobreviviente, ya que yo salí herido por proteger a mi hermana menor. ¿Dónde está ella? – pregunta con la esperanza de que al menos la tenga a ella, soportando su llanto lo más que puede. Si es que debe verla, debía evitar llorar para poder consolarla

Pero ver la expresión confundida de la pareja no le ayuda en nada, siendo el joven el que responde a su pregunta.

-¿No será que el golpe te sigue afectando? No encontramos a ninguna niña con ustedes – esas palabras fueron la gota que derramó el vaso en la paciencia de Touya

-¡Eso es imposible! – les alza la voz alterándose por completo, para después llevarse la mano derecha a la cabeza, lleno de dolor, sintiendo las vendas que tenía en ella - ¡No estoy loco! ¡Sé perfectamente que mi hermana menor nos acompañaba! ¡¿Dónde está Sakura?!

-¡Te juro que no vimos a nadie más en el coche! – le dice ella con preocupación al verlo tan mal – nunca vimos a una niña. De haberlo sabido la hubiésemos buscado. Tal vez salió del coche a buscar ayuda, ya que si la protegiste y no la encontramos allí, es muy probable que eso haya pasado – al niño en parte le tranquilizaba saber que no la habían encontrado, pues eso significa que ella sigue con vida, aunque no por eso debía estar completamente calmado, ya que eso quiere decir que ella anda sola y asustada

-Pues yo mismo saldré a buscarla

-No creo que la encuentres a estas alturas – comenta de la nada ese chico, para gran molestia del niño Kinomoto

-¿Y se puede saber por qué?

-Porque hace tres días exactamente sucedió el accidente. Incluso pensamos que morirías al no comer nada – le informa lo más detalladamente que puede, ahora viendo que el niño había quedado en completo shock, del cual salió casi un minuto después

-¡¿QUÉ?! ¡No es posible! ¡Deben llevarme con las autoridades para empezar la búsqueda de mi hermana!

-Si quieres te llevaremos cerca de las autoridades, pero no podemos llevarte directamente – le aclara la chica con una expresión nerviosa, la cual solo demuestra que ellos ocultan algo importante

-¿Por qué? ¿Acaso son prófugos de la justicia? Eso explicaría el porqué no llamaron a emergencias para ayudarme en primer lugar, y ahora esto – ellos dos nuevamente se sorprenden con la forma en que ese niño toma las cosas, como si fuera una persona de su edad, incluso más grande por lo analítico que es

-El prófugo soy yo – confiesa el muchacho con algo de vergüenza, impresionando un poco a Touya por su sinceridad, aunque supone que es así porque se trata de un niño – yo soy culpable por el delito de robo menor en varias partes de Japón. Ella – dijo a la vez que señala a la chica – a pesar de no haber cometido ningún delito, está conmigo viviendo en sitios como éste. Por eso te ayudamos nosotros mismos; el que sea ladrón no quiere decir que me valgan poco las vidas de las personas, además de que eres un niño, e ignorarte en tu estado sería peor remordimiento que un simple robo

Pasaron unos minutos en completo silencio, siendo Touya quien se atrevió a romperlo, con una expresión más tranquila.

-Aunque no apruebo a los ladrones, agradezco mucho su ayuda, y despreocúpense, que no pienso delatarlos. Lo único que les pido ahora es que me ayuden a llegar a Tomoeda

-¿Tomoeda? Ese lugar no está lejos de Tokio. ¿Por allá tienes familiares? – le pregunta ella ahora con curiosidad, más calmada al ver que ese niño está más tranquilo

-Sí, mi tía Sonomi Daidouji vive allí. Yo también vivo allí, aunque no muy cerca de ella. Estoy seguro de que con el tiempo que pasó, ella ya debe saber la situación, así que deben estar buscándonos a mi hermana y a mi. Si me ayudan a llegar con ella, les prometo que no diré nada sobre los robos, y haré que mi tía les dé una recompensa por lo que han hecho por mí – el joven sonrió al escuchar esa propuesta, no dudando en responderle

-Entonces te llevaremos, solo no te esfuerces más de lo que puedas, ya que si te pones mal otra vez, no podrás buscar a tu hermana

-Está bien – la chica se dirige a la puerta de la habitación, mirando al niño con algo de preocupación

-Bueno, voy a preparar el desayuno. ¿Crees poder comer unos Hot Cakes?

-Sí

-Entonces vuelvo apenas los tenga listos – le dice ella antes de salir de la habitación, seguida por el muchacho y cerrando la puerta apenas ellos salen de allí, a lo que el niño vuelve a observar las sábanas color café claro tal y como los son los cabellos de su hermana, viendo que ésta empieza a mojarse con pequeñas gotas que caen, siendo esas sus lágrimas que ya no puede contener, sollozando inevitablemente y sintiendo que su corazón se parte en miles de pedazos, los cuales para él, representan como su familia se ha roto

-Sakura… eres lo único que me queda, por favor… necesito que estés bien… mi pequeño monstruo… - era demasiado dolor para un niño como él, que a pesar de aparentar fortaleza, a solas siempre busca como desahogar sus emociones

Debía ser fuerte de ahora en adelante, ya que sus padres querrían que ambos hermanos estén juntos, y eso es lo que él mismo quiere; ya no perder a ningún ser querido nunca más, cuidarlo y atesorar a su hermana aún más de lo que ya lo había hecho.

FIN DEL FLASH BACK

Todos en la sala principal de la mansión Daidouji se habían quedado en completo silencio, mientras que el joven Kinomoto aunque no lloraba como en ese recuerdo de hace años, tenía una expresión de tristeza que a pesar de no querer demostrar abiertamente, no podía ocultar por completo al evocar recuerdos tan trágicos de su pasado.

-Ahora que ya pasó tiempo desde lo sucedido y que ese muchacho ya no robó después de que me ayudaron, decir que me rescató no creo que tenga nada de malo – comenta finalmente sin ganas de decir algo más, y los demás respetaron su decisión

-Bueno, en eso tienes razón – no sabía que más decir Yukito, incluso había dejado de comer, ya que el hueco en el estómago que sentía por escuchar esa historia le había quitado el hambre

OOOOOOOOOO

Sakura había bajado a desayunar antes de irse a la escuela, pero no encontró a Shaoran allí; solo estaban sus padres como cada mañana, cuando sabe perfectamente que el castaño siempre baja a desayunar primero. Incluso no fue a despertarla. No es que ella necesite siempre que él le despierte, pero no era muy normal esa actitud de su hermano.

-¿Xiao Lang no ha bajado a desayunar?

-Dice que cancelaron la primera clase, así que pidió que te llevara nuestro chófer el día de hoy, ya que él deberá salir más tarde – le responde Hien Li sin dejar de leer el periódico, tomándose con su mano desocupada su café

Sakura frunció levemente el entrecejo, pero antes de regresar hacia arriba, hizo una leve inclinación de cabeza, y sin esperar nada más, subió las escaleras hacia la habitación de Shaoran, dispuesta a tocar la puerta. Pero su puño se queda en el aire, puesto que el muchacho había abierto la puerta y casi recibe un puñetazo en la frente de parte de la chica, quien alejó la mano rápidamente.

-¡Shaoran! Perdón, no sabía que ibas a salir de la habitación – él estaba sorprendido por encontrarla precisamente allí, pero no tardó en sonreírle como siempre, acción que le tranquiliza a ella

-Buenos días hermanita – ella se empieza a extrañar un poco por la forma en que le llama. No es que sea algo nuevo que le llame "hermanita" de vez en cuando, pero ahora le estaba llamando así más seguido que antes, aunque claro, no es algo que a ella le moleste

-Buenos días – le saluda también, antes de asegurarse de que no haya nadie cerca, para luego hablarle nuevamente - ¿Por qué mentiste sobre la primera clase? – el joven Li le mira con sorpresa al escuchar esa pregunta, y ella al ver su reacción no tarda en continuar - ¿Pasa algo tan malo para que faltes a clases y vayamos juntos?

-No es eso – le dice mientras se rasca la nuca con la mano derecha, pensando en una respuesta rápida y creíble – Ayer discutí con alguien que va en esa clase, y no quiero encontrármelo hoy, es todo

-¿Por qué no me lo dijiste?

-Porque estabas ocupada con tu cita, y después ya no quise molestarte – le dice ahora con una expresión neutral, antes de sonreír levemente – no quiero que llegues tarde a la escuela por mi culpa, así que te dejo. Que tengas un buen día – se despide rápidamente, antes de entrar a su habitación y cerrar la puerta, dejándola nuevamente parada allí con la palabra en la boca

-Tu también – le susurró sin esperar que le escuche, para luego alejarse de allí, bajando las escaleras hacia el comedor de la mansión

En todo ese día no vio a Shaoran, ya que después de la escuela y regresar a casa, resulta que ya había comido y se encontraba en su habitación haciendo la tarea, por lo que no se atrevió a molestarlo. Lo esperó a que saliera para cenar, pero dijo no tener hambre, cenando ella con los señores Li sin la compañía del castaño.

"Esto ya no es normal. Una cosa es que no estuviera de humor para ir a la primera clase de la Universidad, y otra muy distinta que parezca no querer ver a nadie.

Shaoran se está comportando muy extraño desde ayer, cuando… supo que yo iba a salir con un chico…"

Ella subía las escaleras hacia el segundo piso, donde para su alivio, el muchacho había salido de su habitación, actuando con normalidad.

-Hola

-Hola. Nosotros ya acabamos de cenar

-Yo iba justamente para cenar – comenta como si tuviera mala suerte, así que ella intenta animarlo

-Si quieres te acompaño para que no te sientas solo – Shaoran internamente se reprochó por haberse metido en una situación con la chica, y aunque lo que más quería era pasar tiempo con ella, debía hacer lo contrario a sus deseos

-No es necesario; es mejor que vayas a estudiar para los exámenes – dice a la vez que se aleja de ella para continuar su camino, pero se queda paralizado al sentir la cálida mano de Sakura detenerle del brazo derecho, sabiendo que tendría que hacer un esfuerzo sobrehumano para no hacer algo que lamentará después

-¿Te pasa algo? Te siento diferente

-Ya te dije que no me pasa nada. Solamente estoy estudiando para mis exámenes. Cómo son de un nuevo nivel de Universidad, son mucho más complicados a los que estaba acostumbrado – con esa mentira logra que ella le suelte, y él suspira con alivio al notar que ella le había creído

-Me pasa igual con los exámenes de preparatoria, son más difíciles que los de secundaria. Avanzar de nivel académico siempre es difícil al principio

El castaño cierra los ojos con pesar al haber escuchado esas palabras, en un intento más de regañarse mentalmente sobre sus sentimientos por una chica de preparatoria, si él mismo ya va a Universidad. Si sus sentimientos ya estaban mal desde un principio, esto ayuda a confirmar que debe dejarlos a un lado. ¿Cómo es que teniendo ya 20 años piense tanto en una adolescente de 16? Se sentía cada vez peor cuando lo pensaba de esa forma.

-Sí. A veces olvido que soy 4 años mayor que tú. Como sea, te veo luego hermanita

La chica observa como el muchacho se aleja velozmente al comedor de la mansión, como si ya no le gustara hablar con ella o tenerla cerca como antes, ya que incluso se había puesto demasiado tenso cuando ella le había detenido. ¿O se trata solamente de su imaginación? Eso es lo que más esperaba, pues de ser verdad que él ya no se sienta cómodo con su presencia como antes, significaría que ya no estarían tanto tiempo juntos como acostumbran.

"Esa sola idea… me pone muy triste. Algo me dice que Shaoran está cambiando mucho en tan poco tiempo, y no entiendo cómo o por qué sucede así. ¿Será posible que yo me sintiera intranquila en mi cita con Quiang porque en el fondo sabía que algo malo pasaría con Shaoran?

Debí ponerle mayor atención a mi hermano. Ahora por eso no soy capaz de saber si algo malo sucedió esa tarde o no. ¿Acaso está molesto? Yo soy una tonta al creer que Shaoran aceptaría tan fácilmente que yo tuvieran una cita con algún chico que no conoce, si conociendo él a Eriol no lo quiere cerca de mí, yo cometí un grave error.

Esa es la única explicación que encuentro, ya que el comportamiento extraño de Shaoran empezó apenas regresé de mi cita. Antes incluso… parecía más cercano a mí que antes…"

OOOOOOOOOO

El joven Li bajó finalmente las escaleras y se dirigió al comedor, donde sus padres ya habían terminado de cenar, pero aún no se retiraban de allí.

-Xiao Lang. ¿Por qué no bajaste cuando debías? – le pregunta Ieran con una expresión seria, pero el mencionado no quiso contestarle, sentándose en su silla, siendo ahora Hien quien le habla

-Xiao Lang, ¿No piensas contestarle a tu madre?

-Lo siento, me la pasé estudiando y se me fue el tiempo – responde a regañadientes, esperando a que le sirvieran la comida. Por supuesto que a ambos padres les llamó la atención la actitud inusual y apagada del chico, solo que era Hien el único que sabía la razón. No pensó que lidiar con sus sentimientos le iba a costar tanto trabajo, o al menos no que fuera tan notorio

-¿Tienes problemas con tu hermana? – le pregunta Ieran tratando de entender la situación, pero Shaoran niega con la cabeza

-Hasta el momento todo está perfectamente entre mi hermana menor y yo. Se trata de asuntos estudiantiles que no pueden resolverse de un día para otro, aunque eso ya lo sabía. Nada es fácil en la vida, pero supongo que esto es más complicado de lo que pensé

-¿Es sobre tu desempeño en las diferentes asignaturas o algún problema con tus compañeros? – insistió la señora Li, y el castaño no tuvo más remedio que contestarle

-Es sobre mi convivencia escolar. Hay personas que me hacen difícil concentrarme en la escuela, y eso podría ser un problema difícil de resolver

-Si necesitas que hablemos con tus profesores o con el director de la Universidad, solo tenías que pedirlo. Tu educación es fundamental para ti y por supuesto que para nosotros también, por lo que resolver asuntos de ese tipo es una prioridad que no debes ocultarnos

-No es necesario – se apresura a decirle a su madre, sin saber cómo zafarse de su atención, y sintiendo algo de nerviosismo con la mirada de su padre sobre él – no quiero lidiar con tantas personas para resolver problemas que son solamente míos. No es que sea ingrato con la ayuda que ustedes me brindan, pero no hace falta que utilicen su tiempo en asuntos como ese, y más cuando ya soy mayor de edad – incluso le sonaba algo vergonzosa esa idea, pero no iba a decirlo a viva voz

-Entonces consideraremos cambiarte de colegio. Así el problema se acaba sin más – comenta ella pensando en que esa es una buena solución al problema, pero el joven Li niega con la cabeza, sabiendo que esa "solución" no ayudaría en nada al verdadero problema, ya que vive con él en su casa

-No creo que eso funcione, al menos no como ustedes esperan

-Si te cuesta mucho trabajo continuar tus estudios aquí, propongo que te vayas a Estados Unidos por un año – argumenta ahora esperando que ya no le dé peros al asunto. Sin embargo, Shaoran se levanta de la mesa, alterándose por la forma en que su madre toma los problemas

-No puedo irme. Va a iniciar una nueva temporada de exámenes en unos días

-Sería después de los exámenes – le propone su padre con una expresión tranquila, la cual cambia a una de seriedad cuando nota la inconformidad de su hijo - ¿O consideras que podrás lidiar con ese problema aquí? Si es así, adelante, y si no, acepta la idea de tu madre

El castaño sabe perfectamente que se trata de otra trampa de su padre, la cual debe evadir a como dé lugar.

"Lo que tú buscas es acabar con los problemas amorosos de tu hijo, ya que lo ves como un problema a futuro si esto me sigue afectando. Quieres alejarme de la escuela y Ayame Wong, sin saber que la verdadera dueña de mi corazón es Sakura Kinomoto, alias Ying Fa Li.

Si acepto irme así, podría poner distancia con Sakura, pero también ustedes podrían aprovechar para imponerle otro prometido o hacer cosas que ella no quiera. Por supuesto que esto es plan con maña; resuelves el problema de tu hijo, y a la vez resuelves a un problema llamado 'tu hijo'. Además de que en lugar de resolver el problema, solo lo estaría evadiendo más de lo que ya lo hago."

-¿Ustedes esperan cualquier inquietud de mi parte para mandarme lejos? – les contraataca comenzando a fastidiarse por como parecían querer imponerle un cambio tan drástico y repentino, el cual por supuesto no está dispuesto a permitir

-Ese no es nuestro propósito, pero tomando en cuenta que pareces distraído cuando esperamos lo mejor de ti, tal vez sea lo mejor – argumenta su padre sin dejar de observar a su hijo, quien estaba pensando en la respuesta que le acaba de dar él, sin saber qué contestar. Sea una trampa o no, no debe confiarse, como tampoco debe ser tan renuente a aceptar esa idea

-Yo… tendría que pensarlo. Tampoco quisiera tener la necesidad de abandonar el país – Ieran observa la indecisión de su hijo, la cual le daba intriga por saber qué tipo de problemas podrían ser tan complicados como para que Xiao Lang Li tenga dudas sobre cómo resolverlos, y más sabiendo que antes hubiera dicho sin dudarlo que no quería alejarse de su hermana menor. Tal vez eso significa que está madurando, y que esa castaña ya no es tan influyente como lo era antes

Aunque claro, Ieran Li no estaba enterada de que ahora más que nunca, esa castaña era la mayor influencia en el comportamiento extraño e inusual de su hijo.

-Esperamos que cualquier problema que tengas no afecte tanto tu razonamiento, para que puedas tomar tu decisión sin cambiarla a último minuto. Te daremos dos días para tomar tu decisión

-Está bien. Les daré una respuesta en dos días – les dice con un tono resignado, sabiendo que debe pensar muy bien en lo que va a hacer, porque se trata de su vida… sin tener cerca a Sakura

Ni siquiera tuvo la suficiente hambre para terminar su cena, así que la dejó a medias, subiendo las escaleras hacia su habitación sin dejar de pensar en ambas posibilidades. Ambas opciones tenían pros y contras, las cuales hacían cada vez más complicado tomar una decisión. Incluso dudaba poder tomarla completamente seguro de ella en dos días.

"Mi mente me dice que me vaya, que desde niño antes de la llegada de Sakura lo que más quería era irme a otro país para conocer nuevas culturas y costumbres por mí mismo, además de que así podría estar lo suficientemente lejos para olvidarme de mi amor por ella.

Pero otra parte de mí, en mi interior, me dice que no puedo irme, que no puedo apartarme de ella, que desde que llegó a mi vida lo que más quería era quedarme a su lado, cuidar su sonrisa, y estar seguro de que ella cuidaría de la mía. Sé que estar cerca de ella tampoco es buena idea, pero… no puedo decidir, o mejor dicho, no quiero."

Él iba caminando por el pasillo con rumbo a su habitación, con la mirada hacia el suelo, hasta que choca con una persona que se le atravesó. Pero no necesitó ni dos segundos para apartarse bruscamente de ella, reconociendo mejor que nadie ese aroma a cerezas, y viendo con estupefacción que Sakura estaba cruzada de brazos con el entrecejo fruncido, como si estuviera molesta con él y esperando a que llegara para aclarar un asunto importante.

"Parece… una mujer que recibe a un marido que llegó tarde"

Negó fuertemente con la cabeza para sacarse esa idea de su mente, y ella al ver eso alza una ceja, cada vez más intrigada con las acciones y expresiones inusuales del muchacho.

-¿A qué le estás diciendo que no? – le pregunta al ver que él no quería hablar, pero Shaoran se apresura a responderle

-Es que estaba pensando en… las respuestas posibles para un examen de matemáticas, ya que como te dije antes, incluso esa materia es más complicada cada vez en la Universidad. Tú lo debes saber mejor que nadie – comenta con el tono más trivial que puede aparentar, pero por la expresión de la chica, supo que en esta ocasión no le había creído

"Esta es la primera vez… en la que desearía que no me conocieras tanto."

-¿Por qué no me dices lo que tienes realmente? Eres mi hermano, y siempre me dices todo – Shaoran desvía un poco la mirada hacia la puerta de su habitación, tratando de parecer más distraído que evasivo

-Porque no tengo nada en especial. Tú estás imaginando cosas – le dice con una fingida despreocupación, la cual fue todavía más notoria que antes. Y es que Shaoran ya se estaba hartando de mentirle, pero sabe que decirle la verdad iba a separarlos definitivamente

Solo que Sakura estaba cada vez más decepcionada con él, ya que por más que le insiste, el joven Li parecía querer mentirle al respecto.

"De estarlo imaginando, tú no te pondrías así. ¿Qué te está pasando Shaoran? Prometimos que siempre nos contaríamos todo. Parece que algo realmente malo te está pasando, y no me quieres decir qué es."

-Si quieres vamos "al refugio" o a otro lado, pero quiero que me digas la verdad – le propone con una sonrisa, pero el muchacho lo que menos quiere es quedarse a solas con ella en ese sitio, tan lejos de otras personas que sería capaz de hacer cosas que no debe, por el hecho de tener que ser su hermano mayor

-Sakura… por primera vez desde que nos conocemos, quiero pedirte que no me insistas – decide hablarle con seriedad, viendo que ella le mira con impresión. Sabe perfectamente que nunca antes se había negado a hablarle de un problema importante por más que sea vergonzoso o demasiado personal, pero tratándose de la situación actual, no puede arriesgarse a que ella sea mayor influyente de su decisión sobre irse o no – El decirte mi problema no me ayudará a resolverlo. Esto debo decidirlo por mí mismo, ya que es algo que definirá mi futuro profesional y personal con la empresa familiar

Por no decir que también podría definir el resto de su vida, ya que estando lejos podría decidir después regresar o quedarse hasta terminar la Universidad allá, y solamente regresar hasta el momento de tener que hacerse cargo de la empresa. Aunque claro, eso no necesariamente debe mencionarlo por el momento.

"Una decisión me tendrá que llevar a otra, y si me fuera, la distancia entre nosotros se convertiría en algo abismal. No quiero alejarme de ti, pero tampoco quiero ser un estorbo para que hagas tu vida."

Se quedaron en silencio por unos momentos, en los que él había evitado verla para no ceder a su mirada verde esmeralda que tanto le ha hipnotizado todos estos años. Si llegara a verla directamente, no sabría lo que sería capaz de hacer, desde acercarse a ella más de lo que debe… hasta decirle la verdad sobre todo lo que le ha estado ocurriendo desde hace tiempo y que hasta hace poco fue capaz de aceptar.

-Ya veo – murmuró por lo bajo ella sin mucha emoción, sonriendo levemente para darle a entender que no le molesta en lo absoluto – bueno, si necesitas algo, sabes que puedes contar conmigo para cualquier cosa. Deseo de todo corazón que resuelvas tus problemas

-Gracias por entender. Permiso – es todo lo que se atreve a decirle, retomando su camino hacia su habitación, sin mirarle siquiera, y cerrando la puerta apenas entró en ella… dejando a Sakura completamente sola en el pasillo, de pie en el mismo sitio, con la sonrisa completamente borrada de su rostro

-Adelante – susurró sabiendo que él ya no le escuchaba, tardándose un par de minutos en regresar a su habitación, pensando en qué hacer para ya no pensar en esto

"Tal vez se trata de un asunto empresarial que yo no entiendo. Eso explicaría el porqué Shaoran pensaba tanto en que es 4 años mayor que yo. Cómo él va en Universidad, entiende mucho mejor los problemas que va a tratar en el futuro como presidente de la empresa de supermercados Li.

Entonces el que me diga que yo no le voy a entender es justificable… pero no por eso me siento mejor al darme cuenta de ello. Él ya tiene 20 años, y yo solo tengo 16. Mientras que él ya es un joven que está madurando y aprendiendo más de la vida, yo solamente soy una adolescente que se preocupa por tonterías como qué voy a ponerme para una cita.

Supongo que… a esto se refería cuando yo tenía 10 años y él 14; nuestra diferencia de edad nos hace diferentes en varios aspectos. A pesar de ello, nosotros hemos convivido sin problema alguno… hasta ahora. Solo espero que resuelva su problema muy pronto, porque…

Quiero recuperar al Shaoran que conozco."

OOOOOOOOOO

Los dos días de plazo para dar su respuesta a sus padres ya habían pasado, y desde esa noche en la que le pidió a Sakura no preguntarle más sobre su problema, ella no le había insistido ya, cosa que por supuesto le agradece infinitamente…

Y a la vez le estaba haciendo sentirse vacío sin su compañía.

Ayame Wong seguía insistiendo en salir con él, pero por obvias razones no tenía ganas de lidiar con ella. Aunque precisamente ese día cuando se había terminado la clase en la que estaban en el mismo salón, mientras él guardaba sus cosas, Ayame se puso frente a su banca con una expresión preocupada.

-Li, ¿Te pasa algo malo? Te noto más serio que de costumbre – el muchacho suspira al escucharla hablarle, pero al menos no es Sakura quien se lo pregunta, por lo cual mentir se le hará más fácil que con la castaña

-He tenido problemas en casa, pero los resolveré pronto – ella le mira guardar sus útiles escolares, antes de hablarle nuevamente

-Si quieres hablar con alguien, aquí estoy – Shaoran se detiene en lo que hacía, fijando su vista en la chica de la cual había usado su nombre para despistar a su padre sobre sus sentimientos por Sakura. A pesar de que Ayame no ha hecho nada como tal, debe admitir que agradece haber recordado su nombre en ese momento

-Te lo agradezco, pero no lo considero necesario

-Bueno… - detiene su hablar mientras saca algo de su mochila, siendo un mini blog de notas cuadrado de color amarillo, del cual saca una hojita, tomando el lápiz que Shaoran aún no había recogido, y anotando algo allí, antes de entregárselo. El castaño observa lo que ella le había entregado, viendo que ella había anotado su propio nombre, y abajo un número telefónico – si cambias de opinión, puedes llamarme cuando quieras – Shaoran alza una ceja, algo intrigado por la actitud de la chica

-Me parece curioso que me dieras este papel ahora que tengo problemas, cuando bien pudiste hacerlo desde que quisiste invitarme a salir

-Eres el tipo de persona que tira ese tipo de papeles en lugar de guardarlos para cuando estén aburridos y quieran distraerse con alguien. Incluso ahora también podrías tirarlo, pero bueno, yo me tomé la molestia de intentarlo. Hasta mañana – se despide al final alzando la mano derecha y alejándose de él, mientras que Shaoran la observa en silencio

-Hasta mañana – le dice antes de que ella saliera del salón, sin dejar de ver el papel que acaban de darle, para luego guardarlo en el bolsillo de su pantalón sin pensar en llamarle alguna vez, pero tampoco se atreve a romperlo a causa del comentario que ella acaba de decirle. Incluso el que le dijera "Hasta mañana" sin saber que existe la posibilidad de que él no regrese a la escuela por irse a otro país, le hizo sentirse un poco mal por ella

"A final de cuentas, aunque me fastidia comúnmente, ahora se comportó amable."

Cuando regresa a la mansión Li, todo estaba tranquilo como siempre, así que sube las escaleras, pero se detiene abruptamente cuando ve que Sakura estaba entrando a su habitación. Decide esperar a que ella lo haga, y al ver que ella había cerrado la puerta, camina hacia su propia habitación, entrando y cerrando la puerta con rapidez, sintiéndose pésimo por ni siquiera saludarle como antes.

"Soy un maldito cobarde. Sé que extrañas a tu hermano mayor, pero no puedo serlo como antes. Quiero fingir que todo sigue igual, pero las pocas veces que lo he intentado, no puedo.

Irme sería lo más apropiado para evitar tener que fingir ante ella y todos. Sería libre de toda presión y nerviosismo…"

Ese último pensamiento le hizo abrir los ojos más de lo normal, dándose cuenta de un detalle sumamente importante que no había considerado en la opción de marcharse. Apenas lo estaba pensando claramente, y poder considerar ese aspecto en especial, le hizo sentirse un idiota por no haberlo notado desde un principio.

"Pero eso no resolvería el problema, solo lo pospondría por tiempo indefinido, por no decir que sería más cobarde todavía por no aprender a controlar mis emociones y sentimientos.

Finalmente… he tomado mi decisión."

Pasaron unas horas, hasta que sale de su habitación, poco tiempo antes de la hora de cenar, bajando al primer piso, y dirigiéndose a la oficina de su padre. Toca la puerta esperando que él le conteste, y al escuchar que puede pasar, observa que tanto él como su madre estaban dentro, y parecían estarlo esperando.

-Buenas noches – saluda mientras hace una inclinación de cabeza, con una expresión seria que demuestra claramente su seguridad y sensatez, para gran satisfacción de ambos padres. Su hijo estaba regresando a ser el mismo de antes, o al menos estaba intentando hacerlo, acción que aprecian mucho

-A juzgar por tu expresión, hemos de suponer que ya has tomado una decisión – le habla Hien Li esperando ya una respuesta, viendo que Shaoran asintió con la cabeza

-Efectivamente, padre. Lo estuve pensando desde que me hicieron la propuesta de marcharme, considerando cada factor en favor y en contra que resultarían como posibles consecuencias de cada decisión

-No esperábamos menos de ti – comenta Ieran con una expresión tranquila - ¿Qué has decidido? – el joven Li respiró hondo, preparándose para contestarle, esperando que ellos respeten su decisión

-No me iré – afirma con total seguridad y determinación, sin esperar la contestación de alguno de ellos dos – Tengo que adaptarme a las circunstancias, ya que eso me ayudará en el momento en que me convierta en el presidente de la empresa Li – Ieran y Hien se miran entre ellos, antes de que su padre sea quien tome la palabra

-Entendemos tu decisión y la aceptamos gustosamente. Te felicito por tu sabia decisión, Xiao Lang

-Les agradezco a ustedes por su preocupación. Permiso

"Adaptarme a las circunstancias es la mejor opción, o al menos eso pienso en este momento."

El castaño subía las escaleras al segundo piso, pero pasa de largo su habitación, dirigiéndose a la puerta que ha estado evitando los últimos días.

"Debo aceptar de una vez que… soy tu hermano mayor. Yo mismo quise serlo, hice lo posible para llenar el vacío que te había dejado tu verdadero hermano, sin darme cuenta que al hacerlo, tú ibas a provocar que yo quisiera ser mucho más que solo un hermano para ti."

Toca la puerta esperando que ella le abriera, lo cual Sakura no tarda en hacer, sorprendiéndose por completo al verlo allí, con una expresión tranquila, que si bien no era cálida como antes, tampoco era tensa como últimamente lo ha sido.

-Hola Shaoran

-Hola – le saluda también, antes de ir al grano con lo que quería decirle – gracias a mis padres he podido aclarar mi mente, o al menos intentarlo

-¿Entonces ya puedes decirme lo que te pasa? – le pregunta ella con la esperanza de que todo vuelva a la normalidad entre ambos, ya que estos días sin Shaoran se ha sentido algo sola en esa gran mansión

-Mas o menos – le admite sin esperar a que ella entienda del todo, continuando con su explicación – lo importante es que ya he tomado una decisión

-¿Y cuál es? – Sakura estaba cada vez más intrigada con este misterio del castaño, sin saber que cualquier cosa que él le dijera, no sería la verdad como tal

-Una que debí haber tomado desde que me di cuenta del problema – le dice con la mirada fija en la chica, sin pensar en nada más que su propósito en esta conversación – Sakura, ahora entiendo más que nunca lo que me dijiste; nunca dejaremos de ser hermanos sin importar nada. Así que empezar a hacer cosas por nuestra cuenta, salir más seguido con otras personas y hacer nuevas amistades no va a cambiar en nada lo que somos desde hace años – respira profundamente tratando de calmar a su corazón latente que estaba desbocado, no tardando mucho en continuar – Quiero conservar el cariño que me tienes, pero también quiero saber cómo se siente interactuar con más personas. Tú lo estás haciendo con tus amigas y con Hiragizawa, así que, ¿Por qué yo no habría de hacerlo?

-Entiendo a lo que te refieres, y no me molesta en lo absoluto. ¿Pero eso qué tiene que ver con el problema del que hablabas? – ya no estaba entendiendo por qué él había cambiado de tema como lo hizo, y es que no ve algo que conecte a un tema con el otro, o eso es lo que piensa ella

"Tiene que ver mucho más de lo que imaginas, Sakura.

Pero como yo solamente sé la razón, no me queda más remedio que mentirte como lo he estado haciendo estos últimos días. Jamás creí vivir una situación como esta, pero no tengo opción. Supongo que esa es la carga que deberé llevar de ahora en adelante."

-Son solamente problemas de convivencia escolar. No quiero entrar en detalles, pero supongo que sabes a lo que me refiero

-Bueno… supongo que es con respecto a la poca convivencia que tienes con las demás personas. Y de ser así, no tengo problema en que uses parte de tu tiempo con otras personas – le dice al final con una sonrisa, y él también sonrió, más calmado al saber que no tendrá a la chica interrogándolo a casa rato sobre el tema

-Muchas gracias. Te dejo por ahora; debo seguir estudiando para el examen – se apresura a decirle, pero rápidamente se da cuenta de su error; había sonado tan apresurado que ella estaba nuevamente dudando de su actitud

-Ah, claro – Shaoran pensó rápidamente en una solución a su torpeza, dando con ella y arriesgándose a empezar con su cambio lo más pronto posible

-Y si quieres que te ayude con matemáticas, tú me avisas y con gusto te apoyo en todo lo que no entiendas – la castaña al principio estaba asombrada por esa afirmación del muchacho, pero después sonríe más contenta al ver que él realmente no le estaba evitando

-Gracias Shaoran

-De nada. Hasta mañana

-Hasta mañana

Él comienza a alejarse de allí, escuchando que ella cierra la puerta de su habitación, indicándole que ya podía estar tranquilo. Pudo irse con mayor calma a su habitación, cerrando la puerta y suspirando pesadamente, cerrando los ojos y pensando en que al fin tenía en claro lo que debía hacer.

"Debo seguir siendo el hermano mayor al que tanto quieres. Y para eso debo olvidarte como mujer, Sakura. Solo pensaré en ti de ahora en adelante como mi hermanita menor, a la cual debo querer mucho sin esperar nada más de lo que me das."

Al abrir los ojos, observa a su alrededor, observando desde su cama, hasta la entrada de su baño, en la cual se podía ver el bote de su ropa sucia, en la cual se encuentra la ropa que había usado en la Universidad esa mañana.

"Por eso… debo ir en contra de mis propios sentimientos. Por lo visto, eso será lo mejor."

Continuará…

Solamente diré que la terquedad de Shaoran es demasiada. Pero en parte es entendible que no quiera demostrar su amor por ella, aunque por supuesto, las cosas no pueden terminar bien si se trata de ir en contra de su propio corazón.

Este capítulo tiene ese nombre por dos razones: el distanciamiento entre Sakura y Shaoran a causa de los sentimientos ocultos del castaño, como el distanciamiento entre Touya y su pequeño monstruo, la hermana menor a la que protegió y que no ha podido ver desde hace años. Obviamente las cosas no se van a quedar así, pero la solución a ambos distanciamientos no va a llegar al mismo tiempo.

Debo admitir que me dolió escribir esa escena del pasado de Touya. Adoro a ese personaje como a casi todos de Sakura Card Captor (a los que no adoro tampoco me desagradan jajaja, solo que siempre existen los favoritos), pero no siempre va a sufrir en la historia, aunque… sí por el momento. (Me siento inhumana xd)

¡Hasta la actualización!

Sakurita de Li