o.0.o
S&S
o.0.o
− Es normal tener estos nervios?
Ikuko y Mina voltearon hacia ella. Aquel día se suponía que tendría que estar feliz y lo estaba pero eso no evitaba que sintiera muchos nervios, sumado eso a que su estómago parecía contraerse de una forma que le impedía probar bocado aquel día.
Suspiró, mientras trataba de serenarse.
− Hija, eso es muy normal. Lo amas no?
Ella solo asintió.
−Entonces no tienes de que preocuparte, los nervios son normales en situaciones como estas. Nos pasa a todas, no es así Mina?
Mina sonrió mientras asentía.
Luego de que acabara de llegar de Alemania, grande fue la sorpresa de todos, el saber que se habían casado en las Vegas, de una manera un tanto liberal. En las fotos se podía ver bien claro a Mina y Yaten vestido informalmente y siendo alumbrado por la luz del día.
Un tanto raro para muchos pero no para sus amigos. Serena, conocía perfectamente a su amiga y sabía de sus gustos por ir en contra de los esquemas sociales.
− Sólo déjalo ser, una vez que lo veas a el, allí, todo se esfumará.
Serena sonrió, recordando una de las escena de una película. Se suponía que eso se lo decían al novio, no a la novia. Mina, intuyendo aquel pensamiento rio mientras le guiñaba un ojo.
Serena solo pudo agradecer internamente a su mejor amiga y a su madre. Ambas tenían razón, solo tocaba esperar.
No muy lejos de allí, un novio estaba caminando en círculos.
Yaten solo pudo rodar los ojos y mirar hacia el gran ventanal.
− Sé que no debo preocuparme, pero aún así siento nervios. Dime, te pasó lo mismo a tí, o solo soy yo?
− Me pasó lo mismo, aunque a diferencia de tí, no caminaba en círculos ni tampoco llamaba la atención del resto, como lo estás haciendo ahora.
Seiya se paró de inmediato, volviendo de nuevo a su sitio.
Habían decidido casarse en la noche, razón por la cual muchos de los invitados se encontraban caminando de un lado a otro, degustando diversos manjares. La recepción era muy sencilla pero también muy elegante. Serena y él habían elegido muchos de sus postres favoritos, incluso habían ordenado algunas cosas, antes de la boda.
Sonrió, recordando el pequeño lazo que su bombón había hecho a la mesa en donde se sentarían ellos.
− Por cierto, nunca pensé que serías de aquellos que se fugaría y se casaría tipo las Vegas.
Yaten sonrió ligeramente.
− Yo tampoco lo pensé, en parte quise evitar toda esta situación. −Señaló todo el salón, junto a los invitados.
Seiya bufó.
− Bueno, de igual forma ambos terminamos de la misma forma.
De pronto la ceremonia dio inicio. Todos caminaron hacia sus lugares. Por su parte, Seiya estaba un poco ansioso y nervioso. Pero todo aquello se disipó cuando vio entrar a su bombón. Vestía un sencillo vestido de color blanco, su cabello estaba recogido, pero eso no impedía que algunos de sus cabellos se soltaran, dándole un aura angelical.
Seiya no supo cuanto pasó, ni siquiera sintió que había dicho "acepto", pero ahí estaba su bombón, sonriéndole para luego robarle un beso. ¿En qué momento el juez dijo que ya podía besar a la novia?
− Seiya?
− Estoy bien bombón? o debería decir, esposa bombón?
Serena rio ante las palabras de su ahora oficialmente esposo.
− Estabas tan callado que me preocupé. Estabas nervioso?
− Sería un mal esposo si dijera que sí?
Serena negó con su cabeza.
− Me pasó lo mismo, pero luego que te ví ahí parado, todo se esfumó. Puedes creer que ni siquiera pude prestar atención a las palabras del juez.
Seiya rio mientras la atraía hacia el.
− Me pasó lo mismo, ni siquiera recuerdo haber dicho acepto.
Serena rio con el mientras comenzaban a hablar de lo que había pasado antes de la boda. Aquel día, no se habían visto para nada, esperando el momento en que comenzara la ceremonia. Y ahora todo había pasado tan rápido de una forma que ni ellos la vieron venir.
.
A una distancia, Ikuko y Kenji sonreían mientras veían a su hija conversar con su ahora ya esposo.
− Se ven tan felices, me recuerda a aquellos tiempos.
Kenji solo puso abrazar a su esposa.
− Eras la novia mas bella que vi, agradezco mucho por tu amor y tu compañía a lo largo de todos estos años, querida.
Ikuko se sonrojó ante las palabras de su esposo.
.
Mina caminaba hacia Yaten llevando dos copas de champán en mano. Ambos habían estado en la misma situación que sus amigos, debido a que los habían tenido que acompañar, ellos tampoco habían tenido mucho contacto aquel día.
− Me alegra ver que todo ya ha terminado. No hubiera soportado estar en los ´pies de Serena, aunque debo decir que la recepción es hermosa.
− Si quieres podemos hacer esto, digo la recepción.
Mina sonrió de forma traviesa mientras miraba a su esposo.
− Si hay algo de la boda que quisiera repetir, sería la parte de la luna de miel. Creo que nos faltó disfrutar más, no lo crees?
Yaten no dijo nada, pero en sus ojos se podían apreciar un brillo extraño.
Mina sonrió mientras le quitaba su copa y lo jalaba hacia la pista de baile.
.
Serena sonrió mientras miraba la luna creciente en todo su esplendor.
− Sabía que te encontraría aquí bombón. −Dijo, mientras envolvía sus brazos en la cintura de su ahora esposa.
Serena sonrió.
− Quería despejarme un poco. El clima es perfecto.
Seiya sonrió.
− Bombón, recuerdas nuestros votos?
Serena volteo mirándole para luego asentir ante la repentina pregunta.
− Prometo amarte en todas mis vidas.
Seiya, no sabía mucho de funcionamiento del universo pero por lo que había leído luego de que su bombón le había contado de sus vidas pasadas, pensó en lo que podría venir luego de aquello y no pudo imaginarse un mundo sin su bombón. Aunque su corazón no fuera de el, la amaría sin condición y sería feliz siendo parte de su vida.
− ¡Seiya! yo... no puedes encadenarte así a mí. Podrías conocer a más gente...
Seiya sonrió, negando con su cabeza.
− Me es suficiente contigo, aún si tu no me correspondieras, sería feliz sintiendo este amor por tí.
Serena extendió su mano, junto su dedo meñique con el de su ahora esposo.
Seiya se quedó sorprendido por la acción.
− No sé que pasará luego de esta vida, ni tampoco sé si podré recordar el pasado. Pero prometo seguir a tu lado, amándote. Y sé que si hay algo más fuerte que la muerte, es el amor. Amor.
Aquella última palabra, tocó el corazón de Seiya.
Serena sonrió, enlazando ambos dedos meñiques como una promesa. Teniendo a la luna de testo.
Seiya la atrajo hacía el con su otra mano, sorprendiendo a Serena ante el repentino movimiento. Para luego sellar aquella promesa, besándola con todo el amor que sentía dentro.
Serena sonrió, mientras le correspondía.
Puede que el destino ya había vuelto a girar su ruleta y poco le importaba aquello. Ella ya había sellado una promesa con aquel que sería su compañero para toda la vida.
Porque si había algo que podía desafiar al destino y a la muerte, era el amor.
o.0.o
Buenas tardes a todos, he vuelto jejeje espero que este cap sea de su agrado. Siento que no es necesario explayarse más en su futuro, ellos seguirán enfrentado todo juntos. Y al menos en esta vida, nada ni nadie los separará.
Es el final. Gracias a todos por seguir esta historia.
