Desde ayer he comenzado a tener mucho contacto con esa chica, no sé porque ocurren estas cosas… solo sé que con ella se siente bien…

Cuando la miro haciendo los deberes o metida con sus compañeras cocinando, no puedo dejar de sonreír… ¿Qué es lo que me está pasando?... Desde ayer me siento incomodo con ella, desde que toque su mano ella era muy cálida… y suave. Demasiado suave… para mi gusto. Quizás tenían razón sobre las mujeres, ellas son muy delicadas como una flor que necesitas proteger y quererla sin hacerle daño. Pero… ¿Por qué… me siento así? Giré mi mirada y la vi estaba muy tranquila cortando algunas verduras.

-¡Cuidado! –gritaron, lo cual volteé mi mirada y sentí un dolor horrible en mi cara. Caí al piso sentado y vi la pelota de Futbol rodando hasta los pies de alguien.

-Oye Sasuke ¿Estás bien? –escuche la voz de mi mejor amigo acercándose a mí y poniendo en cunclillas.

-Eso dolió… -le dije cogiendo mi nariz y sobándola.

-Claro si te calló toda la pelota en la cara. –me dijo levantando mi mentón con su mano y mirándome de cerca.

-Oye podrías mantener tu distancia, esto es incómodo. –le dije empujando su cara con mi mano, estaba muy irritado y adolorido por el golpe.

-Es que puedes tener tu tabique sexy dislocado. –lo escuche mientras que agarraba mi mano para que no lo alejara.

-Cállate –le dije molesto al sentir su respiración cerca de mi cara. -¡Naruto aléjate!

-¡No! Hasta que veas que no te está sangrando la nariz. –me dijo con su cara muy cerca de la mía.

Sentí que varios nos estaban mirando por la escenita que estaba haciendo mi amigo. Esto es realmente incomodó, si no lo conociera lo suficiente pensaría que esta bateaba para el otro lado.

-No sabía que habías cambiado tus gustos hacía tú mismo género. –le dije una chica de cabellos rubios cerca de nosotros mirándolo divertida haciendo que mi amigo se alejará asustado.

-Yamanaka. –le dije mirándola a sus ojos verdes azulones.

-Oh Uchiha-san. –me dijo acercándose a mi rostro y haciendo que me sonroje. –Tu nariz esta roja, pero veo que solo fue un golpe.

Sentí que me puso algo en la nariz lo cual llevé mi mano hacia donde sentía la incomodidad. –Un curita.

-Sí a esto se les pone a los niños cuando están lastimados. –se puso de pie y se acercó a mi mejor amigo susurrándole algo en el oído poniéndole rojo.

Lo mire curioso ya que no sabía que esos dos se habían vuelto muy amigos. Además de que él estaba con una cara muy roja llevando su mano a su oreja, me levante acercándome él, lo cual es solo levanto su mirada y puso una mirada de asustado.

-Antes que digas algo, sólo te veo como un amigo. –me dijo poniéndose de pie y señalándome con su dedo. -¡Eres amigo, solo eso!

-Está bien, eso lo sé. –le dije alejando su dedo con mi mano. –Sólo deja de señalarme.

-Tsk… esa Ino, jode demasiado. –lo escuche viendo como el no dejaba de ver a la chica rubia. –Fastidiosa.

-Pero veo que se llevan bien. –le dije mirándolo de reojo.

-Llevarnos bien. –me dijo con una cara de asustado. –Ella… sólo que ella ya sabe que me gusta Sakura-chan. –llevo sus manos atrás de su cabeza y soltó un leve suspiro.

-Pensé que ya había dejado de gustarte esa chica cuando te rechazo. –le dije mirando a la mota rosada que estaba conversando con Hyuga-san.

-Una cosa es que me rechace… y otra es que mis sentimientos siguen ahí. –me dijo girándose y caminando a nuestros compañeros que estaban practicando antes que empiece la competencia.

Le miré y lo vi irse sin moverme de ese lugar, volteé mi mirada y no dejaba de ver a esa chica de ojos verdes, que a veces hacia muecas graciosas. Mi mejor amigo aún seguía enamorado de ella y ayer estaba muy cercano a ella diciéndole que quizás está enamorada de mí. Soy un idiota…

El día había pasado rápido, las competencias fueron divertidas. Todos se estaban divirtiendo mucho y eso me alegraba ya que hasta ahora nunca me había divertido como ahora. Al caer la noche todos estaban emocionados ya que mañana íbamos a hacer una excursión por el campo, lo cual todos querían saber cómo serían los grupos.

-Cómo les dijimos los equipos van a ser de 5 personas. –comentó Sasuke-kun mirando a los demás que estaban sentados en las sillas de la cafetería. –Esta vez los encargados estarán con los miembros ejecutivos.

Varios hicieron quejas y abucheaban al delegado. –Chicos, por favor son ordenes de nuestro tutor Hatake-sensei. –le dije sonriendo.

-Pero yo quería estar con Sakura-chan. –escuchamos aún compañero que tenía un puchero.

-No habrá una forma para que nos cambiemos de equipo. –susurro una chica a su amiga que estaba a su costado. –Yo quería estar con Sasuke-kun…

-Yo también. –le contesto haciendo un puchero.

-Bueno entonces así queda la agrupación de los grupos. –escuche a mi compañero de ojos negros que miraba la hoja y no hacía caso a ninguna queja. –Mañana todos tienen que estar reunidos a las 15 aquí mismo. Por lo que tendrán tiempo libre antes que empecemos. Eso es todo.

Se puso de pie dirigiéndose a su habitación seguido por su mejor amigo y algunos chicos que decían que iban a darse un baño.

-Haruno-san. –escuche que me llamaba mi compañera de grupo que era Yamanaka-san.

-Dime. –le dije sonriendo.

-Ya pensaste si te vas a unir al club de Arquería. –me dijo mirándome a los ojos seriamente.

-Ah sí, cuando regresemos a la escuela. –le dije llevando mi mano a mi mentón. –Hablare con Kurosaki-sempai para decirle.

-Entiendo. –me dijo sonriendo con los ojos cerrados. –Pero, puedo pedirte un favor.

-Sí, dime. –le dije mirándola curiosa.

Se acercó a mí hasta quedar muy cerca. –Sólo te pido que no te acerques mucho a Sai-sempai ¿sí? –me susurró en mi oreja.

Me sonroje mucho al tenerla cerca de mí, solo vi como ella se alejó con una sonrisa, hasta que se dio la vuelta y me guiñe el ojo sacándome la lengua. Sí que es una chica que no respeta la distancia personal. Solté un suspiro y me di la vuelta para ir a la habitación de las chicas para recoger mi tarea y llevarla a Hyuga-sensei. Hasta que sentí un pequeño golpe en mi frente lo cual levanté la mirada y me encontré que había chocado con el pecho de un chico.

-Haruno. –escuche su voz gruesa y me sobe mi frente haciendo que lo estaba escuchando. -¿Vas a ir con Hyuga-sensei? –me preguntó

-Sí, estaba yendo por la tarea. –le dije separándome de él y comenzando a caminar.

-Toma. –me dijo dándome una hoja.

-¿y esto? –le pregunté mirando la hoja que me había dado.

-Se lo entregas al sensei, es mi tarea. –me dijo llevando su mano a su boca bostezando.

-Pero porque no lo llevas tú. –le dije mirándolo con enojo. –Yo no tengo que llevar el tuyo si no el mío.

Me vio por un rato, hasta que se dio la vuelta y empezando a caminar levantando su mano como despidiéndose. –Gracias.

-Oye espera… -le dije, pero dio vuelta en un pasillo dejándome hablando sola. -¡Ah, idiota! –le grite molesta.

Solté un suspiro y me dirigí a mi habitación para buscar mi tarea. Ahora me arrepiento de ser su amiga de ese chico está abusando de su amistad como para llevar también su tarea, de seguro el preferiría estar durmiendo en vez de cumplir su deber. Es un idiota, molesto, atorrante y mujeriego… ¿Espera? ¿Será un mujeriego? Bueno hasta ahora solo lo vi con una chica que se estaba declarando, pero no lo veía coqueteando o manoseando a una chica.

-Sakura-san .-escuche que me llamaban, lo cual volteé mi mirada y me encontré con unos hermosos ojos color perla.

-Ah, Hyuga-san. –le dije mirándola curiosa.

-Hyuga-sensei, me pidió que recogiera sus tareas de Sasuke-san y tuyo. –me dijo poniéndose roja.

-¿En serio? –le pregunté sorprendida. –Justo iba a llevárselo.

-No te preocupes, lo entregare yo. –me dijo arrebatándome mi tarea. –Tengo que buscar a Sasuke-san, con permiso. –hizo una reverencia y antes de que se vaya le sujete del brazo.

-Hyuga-san, yo tengo la tarea de Sasuke-kun, ya que él me pidió que lo entregara. –le dije mostrándole la hoja, ella lo cogió muy rápido dejándome sorprendida.

-Gracias. –me dijo saliendo corriendo de la habitación.

-¿Qué le pasa a esa chica? –me pregunté mirando solo la puerta.

-Está experimentando cosas. –dijo una voz saliendo de su futón dejando ver su cabello rubio.

-¡Yamanaka-san! –grite levantándome asustada. –Me acabas de meter un susto.

Me miro sonriendo divertida tapándose de nuevo con el edredón hasta su cabeza. –Como si fuera Sadako. –me dijo haciendo que callera sentada y soltando un suspiro. -¡Buh! –me dijo destapándose la cabeza.

Solté un grito asustada. -¡Párala ya Yamanaka-san!

-Grupo de Sasuke-kun. –levanté mi mano y con la otra la tenía en mi mejilla. -¡Vamos ahora a la orientación! -grite

-Qué escandalosa… -escuche la voz de mi compañero que tenía una cara de irritado viendo a todos lados que había varias chicas molestas. -¿Por qué te has emocionado de repente?

-Es porque necesito cambiar para dejar de ser una perdedora, ¿no? –le dije mirándolo sonriendo y levantando mi pulgar.

-Pero no te dije nada sobre gritar, ¿verdad? –me dijo poniéndose su casaca de su uniforme de E.F y metiendo sus manos a su bolsillo. –Ese tipo de tensión, sólo la logran el idiota de Naruto y tú…

Me dijo señalándome a su mejor amigo que estaba gritando emocionado haciendo cunclillas con sus brazos atrás de su cuello. -¡Oh sí! ¡Vamos grupo de Sasuke Uchiha! –mis dos compañeras lo miraban como si fuera un loco.

-¡Voy a hacer que te diviertas, Sasuke-kun! –le dije sonriendo y enseñándole mis deditos en signo de paz.

-Demonios… me arrepiento haber salido Delegado. –lo escuche susurrar.

-Bueno… ¡Vamos! –le dije jalándole su brazo y siguiendo a nuestros compañeros de grupo.

Sí sigo actuando de este modo…. Quizá un día se vuelva algo real. Me volveré la persona que quiero ser. Al estar caminado por todo el campo y guiándonos por el mapa que tenía yo nos hacía más fácil orientarnos. De lejos vimos un puesto de control que estaban dos profesores.

-Qué bueno. –nos dijo Hyuga-sensei cuando nos acercamos a él. –Llegaron al puesto de control. –se sentó en la silla y nos enseñó que había varios vasos servidos con unos líquidos raros y de diferentes colores. –Estos son diferentes tipos de jugos mezclados… -levanto un vaso y le dio a Sasuke-kun. –Hay un total de diez sabores, ganarán un punto por cada tipo. –nos pasó un cuaderno de apuntes. –Escriban todas las respuestas que creen que son las correctas.

-Este debe ser de manzana y banano. –escuche a Yamanaka-san mientras olía un vaso que tenía en su mano.

-¿No está sorprendentemente bueno? –le dijo Naruto-kun mirando de reojo a la rubia. Ella solo lo miro e hizo que bebiera el líquido a la fuerza. –¡Déjame en paz! Sabe horrible…

-¿De qué será? –le pregunte a mi compañero de ojos negros que el solo observaba su vaso. –Hyuga-sensei, danos algunas pistas.

-Lo siento, no puedo. –nos dijo mirándonos divertido.

-¡Wah! Sasuke está haciendo una cara rara. –escuche a Naruto-kun mirando asustado a su mejor amigo.

-Uchiha-san va a vomitar, ¡Todos aléjense! –grito la rubia dando varios pasos escondiéndose atrás de nuestra compañera de ojos perla.

-¡¿Qué te pasa, Sasuke-kun?! –lo mire asustada.

Me paso el vaso y llevo su mano a su boca. –Sabe cómo a apio… -nos dijo con una cara sombría.

-¿En serio? No sabe a eso. –le dije tomando un sorbo. -¿A qué te sabe, Yamanaka-san? –le pase el vaso a la rubia y viendo como Naruto-kun se acercó y olio el vaso.

-¡Estoy seguro de que tiene apio! –escuchamos a Sasuke-kun quejándose y bebiendo una botella de agua. –Sólo hay una pequeña pista, pero estoy 100% seguro.

-En verdad a Uchiha-kun debe odiar el apio para que lo haya sentido a la primera. –Sonrió nuestra compañera de ojos verdes azulones.

-Siempre lo ha odiado, desde hace tiempo. –nos confirmó su mejor amigo sonriendo.

Nos comenzamos a reír todos, menos una cierta persona que nos miraba alejada. La mire con curiosidad y agarre un vaso acercándome a ella.

-¡Es injusto! –le dije agarrando la mano de la chica y poniendo el vaso. -¡Debes beber para pensar entre todos, Hyuga-san! ¡Ten!

Vi que ella me miro sonrojada y miraba al vaso dudando si beberlo o no.

-De algún modo, ¿también tiene sabor a hierba? –me acerque al sensei preguntándole.

-¿Hierba? –me preguntó Yamanaka-san, yo solo asentí. -Hyuga-sensei, ¿Está seguro que los ingredientes de los jugos son seguros?

-¡Por supuesto! –le dijo nuestro profesor. -¿Por quién me tomas Yamanaka?

-Tomillo… -escuchamos una suave voz, lo cual volteamos a ver quién había hablado y vimos a nuestra compañera de ojos perla.

-¿Qué? –la mire.

-Tiene tomillo. –me miro sonrojada.

-¿Tomillo? –le pregunté mirándola a los ojos y se puso más nerviosa bajando la mirada.

-¡Así que la hierba es tomillo! –escuchamos a nuestro compañero rubio riéndose con sus manos detrás de su cabeza.

-Son el primer equipo que adivina el apio y el tomillo. –nos dijo el profesor sonriendo divertido y haciendo unas anotaciones en un cuaderno. –Están tomando la delantera….

-¡Genial! Gracias a ambos. –les dije sonriendo a mis dos compañeros de cabello negro.

-¡Oh sí! Vamos primeros. –dijo Naruto-kun sonriendo.

-Ahora muéstrenme respeto par de idiotas. –escuchamos a Sasuke-kun divertido cruzándose de brazos y una Hyuga-san sonrojada por haberla elogiado.

-Bueno tengan la estampilla y la clave. –le dijo el profesor a Yamanaka-san. –Tienen que recolectarlas todas ahora.

-Está bien, gracias. –le dijo mi compañera.

-Sakura-chan. –escuche a mi compañero de ojos azules mirándome y se puso rojo. –Si seguimos así llevaremos al equipo a la victoria ¿Cierto?

-Tienes razón. –le dije sonriendo.

Me preguntó si… ¿Se están llevando bien…? Lo están haciendo bien chicos. Sonreí al ver como mis dos compañeras se veían emocionadas y aun Sasuke-kun sacándose la casaca… parece que entro en calor… Es la primera vez… que los veo muy motivados y sin que se saquen los ojos, más por Naruto-kun y Yamanaka-san.

-¡Bien! ¡Vamos! –escuche gritar a Naruto-kun muy emocionado.

-¡Espera Naruto-kun! –le dije agarrando su brazo. –Tenemos que mirar el mapa primero.

-Sakura-chan. –me dijo mirándome y sonriendo. -¡Mira sus caras! –señalo a otro grupo que estaba reunido. -¿Por qué crees que tienen esas sonrisas?

-Bueno… pues… -le dije mirando al grupo de chicos.

-Es la sonrisa de quien dice "¿Aquí está el puesto de control?" –me dijo jalando mi brazo y yendo donde antes estaba el grupo. –Vez… ¡Está aquí! –me sonrió

-Tienes razón –le dije sonriendo y sintiendo a mis compañeros atrás mío. –Bueno, entonces ahora vamos a echarle un vistazo al mapa.

-¡El siguiente puesto es por allá! –escuche a mi compañero rubio sonriendo. -¡Estoy seguro!

-¿Quieres lucirte con la chica que te gusta? –escuche a mi compañero de ojos negros haciendo que su mejor amigo se sonrojada. –Bueno… te ayudare por esta vez…

-¡Oigan! ¡Chicos! –les grite viendo cómo se alejaban. –El mapa…

-¡El puesto está por allá! Mi intuición es genial. –dijo Naruto-kun señalando otro puesto.

-El mapa… -les dije mirando cómo se alejaban.

-Este es el puesto de control ¿Verdad? –le dijo el rubio a Sasuke-kun el solo asintió.

Esto es un poco irritante, pero no soy buena… reuniendo gente como Naruto-kun… Debería decir que está es la unidad…

-Oye. –miré a mi costado y vi que era Sasuke-kun. –No pierdas en ver el mapa y ver donde estamos.

-Pero, si me están ignorando hace rato. –le dije haciendo un puchero.

-Bueno es que ellos quieren divertirse, yo solo dejo que Naruto haga lo que quiera, de ahí necesitaremos concentrarnos más. –me dijo quitándome el mapa de las manos. –Con Naruto tarde o temprano te terminaras perdiendo, aunque sea bueno encontrando cosas.

-Entiendo. –le dije acercándome a él para ver el mapa.

-Me aburro… -escuchamos a alguien mirándonos y llevando su mano a la boca para esconder su bostezo. –Ya quiero irme a casa. –nos dijo la rubia.

-¿Dónde está el idiota? –nos preguntó Sasuke-kun mirando a todos lados.

Miramos a todos lados buscando a su mejor amigo, pero no lo vimos por ningún lado.

-Verdad… se quedó esperando a que Hyuga-san se amarrara bien sus zapatillas. –nos dijo nuestra compañera riendo divertida. –Quizás ya le empezó a gustar las chicas calladas, cambio de ser homosexual a fijarse ahora en esas chicas.

La miramos curiosos a esa chica de cabello rubio que tenía una mirada muy maliciosa que nos helo la sangre…

-Hyuga-san. –le dije mirándola de reojo cuando empezamos a caminar ya que se había amarrado bien los pasadores. -¿Te quería preguntar algo? Por esa razón te espere.

-¿Le dijiste algo a alguien? –me preguntó mirándome sonrojada. –De lo que viste cuando fui a limpiar con sensei.

-¿Quieres que no le diga a nadie? –le pregunté deteniéndome sin dejar de mirarla, ella son asintió y se sonrojo mirando a otro lado. –No te preocupes, no le diré a nadie. –puse mi mano en su cabeza y la acaricié viendo cómo se ponía más roja.

Agarre su mano y la jale para caminar más rápido ya que teníamos que llegar rápido adonde estaba nuestros compañeros esperándonos. Ella solo se dejó jalar poniendo una cara tímida y muy roja, lo cual hizo que me sonrojara. Ya que sabía muy bien que ella es muy bonita… si tan solo no me gustara Sakura-chan me hubiera enamorado de está linda chica y ella no estaría pasando por un amor prohibido.

Cuando vimos como nuestros dos compañeros habían llegado seguimos caminando para buscar el último puesto de control. Sasuke-kun seguía viendo el mapa para ver donde estábamos y tenía una mueca algo raro….

-¡Encontré el último! –escuchamos a nuestro amigo de ojos azules.

-Seguro, para ya irnos… -le dijo la rubia mirándolo a los ojos.

Cuando completamos el último desafío teníamos seis estampillas con diferentes palabras.

-Tenemos todas las pistas. –nos dijo Yamanaka-san mirando las palabras. –Sólo tenemos que ponerlas en el orden correcto.

-"El lago más grande" –nos dijo Hyuga-san leyendo las palabras.

Me acerqué a Sasuke-kun para ver el mapa y había un lago grande que estaba cerca aun río.

-¡Está aquí! –le señale mirando el mapa.

-Tuvimos que recolectar un montón de pistas… -nos dijo Naruto-kun mirando su reloj de su muñeca. –Y estamos bien de tiempo…

-Lo más probable es que nosotros… ganemos. –nos dijo Yamanaka-san levantando su dedo haciendo que nos emocionemos.

Caminamos guiándonos por el mapa que tenía Sasuke-kun en sus manos. Pasaron varios minutos hasta que llegamos aún campo donde estaban cosechando algunas verduras…. Vi como Naruto-kun se acercó a una señora que estaba con su esposo cultivando, le señalaba varios lugares mientras que estaban conversando. Hasta que él hizo una reverencia y se acercó a nosotros sonriendo. Comenzamos a seguir hasta que vi que Sasuke-kun se quedó mirando donde estaban los señores que nos hacían señas.

-¿Se estarán despidiendo? –le pregunté mirándolo.

-Quizás tengas razón. –me dijo empezando a caminar por donde se habían ido nuestros compañeros.

Habíamos caminado por muchos minutos, pero no sabíamos dónde estábamos.

-¿No creen que el camino está desapareciendo? –nos preguntó Yamanaka-san y tenía una mirada muy seria.

-Estamos completamente perdidos. –nos dijo Sasuke-kun mirando por todos lados y solo podíamos ver puros árboles y arbustos.

¡Tal como pensaba! Estamos perdidos...