Spanking: azotes

Hermione/Pansy


—¿Has sido mala?—le preguntó Pansy, pero la respuesta no era relevante, una nueva palmada sobre sus nalgas desnudas hizo que Hermione jadeara.—Muy, muy mala.

Hermione estaba tumbada bocabajo sobre las rodillas de Pansy, completamente desnuda mientras la morena la azotaba con la mano.

Pero el siguiente golpe no fue hacia sus nalgas sino que un par de dedos juguetearon con su coño mojado.

Era lo que sucedía con Pansy, lo que siempre había sucedido con ella. La fachada de la correcta y seria Hermione Granger se iba por el caño cuando Pansy Parkinson así lo quería.

Y a Pansy le encantaba llevarla al límite, mojarla cada dos por tres, meter sus dedos dentro de ella torturándola, haciendo que su clítoris muriera por ser acariciado. Pero lo que Hermione recibió fue otra fuerte nalgada, una que dejaría marca, y solo hizo que se sintiera cada vez más húmeda.

—¿Qué pensaría la gente si viera a la honorable Ministra de Magia jadear como una perra para que me la folle?—Hermione había llegado a ese punto, mientras sus pechos se movía con cada una de los azotes que Pansy le daba, en el que aquellas palabras solo la excitaban aún más.

—Si supieran como te gusta comerle el coño a tu atractiva asistente, ¡Qué vergüenza señorita Granger! Si la gente supiera lo pervertida que eres.

A ese punto Hermione ya no contenía los gemidos, su despacho estaba completamente insonorizado y con fuertes hechizos antiespionaje, gracias a Harry.

Su trasero estaba completamente rojo, sus pezones completamente duros, y su coño completamente húmedo.

Pansy volvió a meter sus dedos dentro, estaba tan resbaladiza que sabía que cabrían muchos más. Jugueteó con ella hasta desesperarla, hasta que su cuerpo temblaba sobre sus piernas.

A Pansy le encantaba llevarla hasta ese punto, en el que solo era suya, solo podía pensar en ella, en sus manos, en su cuerpo, en complacerla completamente.

Palpó su clítoris, tan hinchado y grueso como a ella le gustaba, los acarició haciendo que Hermione casi lloriqueara suplicando.

—Abre más la piernas—le pidió, Pansy tenía plena visión del coño de su jefa, de su flujo manchando sus muslos, y de ese punto que la hacía blanda.

No la torturó más, o quizás solo lo hizo de otro modo. Hermione se corrió por segunda vez sobre sus rodillas. Notó como su cuerpo se destensaba y sus costillas subían y bajaban volviendo a regular el aire que necesitaban sus pulmones.

Pansy le acarició la espalda, y su piel se erizó, le encantaba la sensibilidad de Hermione, cuando esta comenzó a moverse la ayudó. Trató de ponerla de pie, pero Hermione tenía otros planes. Unos que palpitaban entre sus piernas.

Abrió su boca sacando la lengua, Pansy tan solo apartó su mínima ropa interior dándole una visión de cómo ella misma estaba mojada.

Hermione la lamió, y Pansy lanzó un tempus. Aún le quedaban 20 minutos hasta la reunión con el Ministro de Magia Francés.

La agenda de Hermione era tremendamente apretada, pero Pansy había sido la mejor asistente que Hermione había tenido nunca, y sus métodos para desestresar a su jefa eran excelentes.


Segunda pareja lésbica, ellas me gustan, la verdad. Me parece que hacen una muy buena pareja.

Otros día más, y aunque aún quedan 11 días ya siento que voy a echar de menos publicar sobre todas estas locas parejas.

Ya inventaremos algo.

Hasta mañana.

Besitos.

Shimi.