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Advertencias del capitulo: (Sexo explícito y lenguaje obsceno)
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Diclaimer: Inuyasha y sus personajes NO me pertenece
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Nota: Esta historia es completa y absolutamente MIA, y no es permitido tomarla sin mi autorización.
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SWEET DEVOTION
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"Open Sesame"
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–Mira… ¡Que hermosura! – exclamo su mejor amigo mirando al otro lado de la calle.
Inuyasha se encontraba inclinado sobre el motor de un auto, trabajando.
–¡No jodas Miroku! Estoy ocupado.
–Te aseguro que no te arrepentirás, dale una sola mirada – sabia que su amigo no dejaría de fastidiar, llevaba rato en ello, por lo que molesto, volteó el rostro lentamente y observó la femenina figura.
Era una cosita pequeña y curvilínea. Tenia un rostro precioso, unas tetas grandes y culo carnoso. Sus ojos la siguieron y desde entonces no se apartaron.
Kagome acababa de llegar al pueblo. Era una chica bella y sencilla, hija única del adinerado matrimonio Higurashi. Una jovencita con un gran futuro por delante. Rica, educada, buena.
Inuyasha la conoció por primera vez cuando acompaño a su amigo por su novia al único instituto en la zona. Observo desde su motocicleta negra como Sango se acercaba, con la tímida chica al lado, ella les presento.
–Un gusto Inuyasha – musitó adorablemente. Quiso tomar su rostro y besarla cuando miró el sonrojo en sus mejillas. Quería comérsela de la mejor manera.
Todos los hombres del pueblo pusieron los ojos en la belleza de Kagome. Sabia que todos darían un dedo de la mano por yacer entre esos esbeltos muslos. Por lo que no perdió tiempo.
–Kagome – llamó cuando la observó salir del colegio
–Inuyasha – ella se acercó con una sonrisa – Sango ya se fue con…
–No vengo por ella – la miro fijamente y le mostró un casco negro.
–Ohh – observó sus labios rojos – Yo nunca… – ella parecía temerosa mientras recorría con la mirada la motocicleta.
–Esta bien… yo te protejo – los ojos de Kagome brillaron y su sonrisa iluminó su maldito mundo. Ni siquiera dudo en irse con él.
Sabia que no debía.
Ella era todo lo bueno que nunca había conocido. Inocente. Delicada. Tan preciosa.
Él no era una buena persona. Buscapleitos. Rebelde. Huérfano. Apenas terminó la secundaria y su taller mecánico aunque lucrativo, no le daría las comodidades a las que estaba acostumbrada.
Pero mientras más la conocía, mientras observaba sus ojos inocentes y escuchaba la dulzura de su risa, se dio cuenta que no podría dejarla ir.
Esa chica le pertenecía.
Había sido creada exclusivamente para él. Para iluminar su vida.
Y que nadie la amaría mejor de lo que él lo hacía.
–¡Inuyasha! – gimió mientras apretaba las sábanas. Observo con admiración su cuerpo voluptuoso y desnudo. Kagome siempre era hermosa, pero cuando estaba en su cama, rodeaba por sus sabanas, parecía una diosa.
Dejo que sus dedos siguieran burlándose de su botón inflamado y cuando ella le miró, con los ojos llorosos y los labios hinchados por sus besos. No pudo evitar maldecir mientras se hundía en su caliente y apretado cuerpo cabalgándola apresuradamente.
Ella gimió mientras empezaba a temblar, estaba tan húmeda y estrecha que tuvo que salir cuando empezó a contraerse. Era tan sensible.
–Eres una pequeña pervertida – la tomó de las caderas y la obligó a voltear hasta ponerse sobre sus temblorosas rodillas. Abrió sus nalgas y observó su empapada vagina y su rosado entrada trasera. Uso los dedos para acariciarla. Ella gimió y levantó las caderas a su encuentro.
Era sensual y apasionada. Desde la primera vez que la poseyó, logró despertar su placer, aún cuando era inocente.
Penetro su humedad varias veces hasta que empapó sus dedos, entonces subió un poco más y deslizó un dígito suavemente por su otra entrada. Kagome se tensó pero no intentó apartarse. No era la primera vez que la tomaba por ahí pero seguía igual de estrecha.
La preparo dando largas y suaves caricias hasta que ella le acepto. Le acaricio los pezones, el clítoris y el cuello, mientras ingresaba en su enrojecida vagina. Ella chilló, temblorosa.
Cuando supo que estaba preparada para lo que deseaba, salió de ella y le dio una sonora nalgada acostándola boca arriba.
Miro su expresión suplicante, el rubor de su piel. Excitado, tomó sus piernas y las acomodó sobre sus muslos. Acerco su cuerpo al de ella hasta que estuvo prácticamente sobre su regazo y con una mano abrió sus glúteos mientras guiaba su miembro a aquel lugar prohibido.
La entrada fue apretada, deliciosa. Se deslizó suavemente hasta asentarse al fondo. Espero hasta que Kagome se acostumbró antes de moverse lentamente.
Ella le miró fijamente, con los ojos llorosos y una expresión vulnerable. Encendió algo oscuro dentro suyo y la abrió mientras le daba una embestida dura. Noto como sus tetas rebotaban y como su coño se podía aún más húmedo y enrojecido. Estaba caliente y excitada. No parecía nada la niña buena e inocente que había visto aquel primer día.
–Si alguien te viera así – le apretó un pezón hasta que ella gimoteo.
Claro que nadie jamás tendría el placer de aquella visión. Era solo suya para amar. Su mujer.
–Inuyasha – sollozo ella en un jadeo, sin respiración, perdida en el placer que solo él podía proporcionarle.
–Eres mía – se inclinó y le besó los labios en una profunda y ardiente caricia, mientras maltrataba su hinchado clítoris.
Ambos se corrieron al mismo tiempo y fue como ver malditos juegos artificiales. Inuyasha tembló mientras abrazaba el pequeño cuerpo y no la soltó hasta que ambos recuperaron la respiración.
–¿Estas bien pequeña? – le pregunto preocupado. Siempre que le hacía el amor sacaba su lado más oscuro, pero Kagome continuamente le repetía que amaba su manera de tocarla.
–Si – ella le dio una sonrisa satisfecha, mientras se recostaba sobre su pecho y entrelazaba sus piernas
Inuyasha la abrazo y hundió el rostro en su cabello. Era tan perfecta.
Los padres de ella no había tomado bien su relación y la habían amenazado con quitarle todo si no le dejaba, pero Kagome había defendido su amor y al final se había ido a vivir con él.
Tenían mucho camino por delante.
Pensaba trabajar hasta el cansancio para que no le faltara nada. Le pagaría el estudio y la apoyaría en todos sus sueños.
Estaría a su lado para toda la vida.
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FIN DEL CAPITULO
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Palabras: 1000
NOTAS DEL CAPITULO:
¿Demasiado? Ni siquiera yo se muy bien que hice.
Les advertí que estaría ardiente ¿Qué les pareció? Hace calor de este lado también.
El lenguaje en la historia es por la manera en que habla o se expresa este Inuyasha, por eso las palabras y expresiones vulgares. Me lo imagino justo de esa manera.
Muchas gracias por leer el capitulo y como siempre les invito a dejar un comentario al menos. Me alegraría bastante.
Muchas gracias a las bellas Zio Takumi, Aida Koizumi y serena tsukino chiba. Espero que estuvieran preparadas para este excitante capítulo. Me alegra mucho que les gustara el anterior y se que están ansiosas por la continuación. Les aseguro que está candente.
El siguiente por supuesto, sería "Helado"
Nos leemos luego lindas. Les mando un enorme beso y abrazo.
12/10/2020
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