Fantasma-Dramione
Disclamer: Myrtle se encuentra con una escena lo mas inusual y revela un secreto.
Myrtle la llorona como todos sabían habitaba en los baños de segundo piso, pero muchas veces la fantasma se aburría y recorría las tuberías para llegar a otros baños. Lo que nunca esperaría Myrtle fue hallar semejante escena en el baño de prefectos. Un chico de cabellos platinados besaba fervientemente a una castaña de esponjoso pelo. Floto sobre ellos para distinguir a la chica. Sabía que el rubio era Draco Malfoy, su amigo desde que lo consoló en su baño. El pobre chico había tenido que planear el asesinato de Dumbledore y Myrtle lo escuchó y aconsejó.
Draco era sensible, especial y merecía amar y ser amado. Algo que ella nunca pudo tener, por eso mismo tenía que aprobar a la chica con quien estaba su amigo. Ese par no se separaba sino para tomar un poco de oxígeno y volver al intenso morreo.
—Chicos tómense un respiro. —dijo la fantasma divertida.
Los muchachos se separaron agitados, Draco estaba un poco mosqueado y la chica Gato avergonzada.
—Hola Draquito, ¿cómo estás? Tiempo que no me visitas, por lo que veo estas muy bien acompañado.
—Hola Myrtle, estaba muy bien hasta que nos interrumpiste. —dijo con molestia.
—Oh, lo siento no sabía que salías con la chica gato. —dijo dramáticamente.
Hermione la fulmino con la mirada, no le agradaba para nada Hermione Granger, esa chica era una pesada sabelotodo que la había corrido de su baño para embadurnar su estancia con el repugnante olor de la poción multijugos. Justicia divina era lo que había pasado en segundo año, la muchacha no había logrado su cometido y se había transformado en un feo gato.
—¿Chica gato?
—Sí, no te había comentado tu compañía… —frunció la nariz con desagrado—que fracaso totalmente en su cometido de irrumpir en tu sala común en tu segundo año junto con Ron Y Harry. Claro que ese par si se transformó en Crabbe Y Goyle, pero Granger duro varias horas escupiendo bolas de pelo en mi baño ya que tuvo la mala suerte de transformarse en un gato mutante.
Draco volteo a ver Hermione con una ceja levantada interrogando la autenticidad de sus palabras, la chica asintió tímidamente.
—Ya decía yo que ese día Goyle y Crabbe estaban muy raros…—murmuro Draco.
—Draco lamento no habértelo mencionado antes, fue algo que paso hace mucho tiempo. —dijo Hermione rápidamente.
—No importa, es algo sin importancia.
Draco acaricio la barbilla de la chica y le dio un beso en los labios.
Myrtle podía ver ese brillo con el que Draco observaba a la pelo-arbusto y sonrío. Draco era feliz así que ella también lo era.
—Me alegra que estés enamorado, los dejo solos para que continúen con su no olvides pasar a hacerme una visita, puedes traer a tu novia si quieres.
Y así sin más Myrtle la llorona simulo desaparecer por un retrete.
—¿Eres amigo de la fantasma?
—sí, es mi amiga desde sexto año. Fue mi consuelo en mis momentos de debilidad.
Myrtle emitió un grito emocionada y esta vez sí desapreció por el retrete.
FIN
